(SEGÚN NUESTRA MODESTA OPINIÓN)
Cualquier blog taurino que se precie tiene su teoría sobre en qué consiste cargar la suerte. Nosotros también haremos nuestro comentario al respecto, a ver qué les parece.
Para quien esto firma cargar la suerte consiste en 'cambiar la trayectoria de la embestida del toro asumiendo un riesgo'. Ya veremos luego cómo se puede hacer y recordaremos que algunos afirman que esto supone un alivio y no un riesgo. Fíjense en que no hablamos en nuestra definición de las piernas porque se puede variar la embestida del toro con otras partes del cuerpo. Históricamente, este cargar la suerte ha dependido del tipo de toro que había delante.
Rafael Ortega en Sevilla (1950)
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Y antes de seguir, decir que la palabra 'cargar' tiene en castellano más de cuarenta acepciones. A nosotros nos interesan dos de las primeras que reseña la Real Academia: 'cambiar de sitio un peso' o también 'inclinar un peso'. La suerte cargada, o sea, la burla que se hace al toro para variar su embestida, consistirá en decantar el peso de alguna parte del cuerpo del torero para engañar al toro.
Muchos de los que defienden hoy que el torero se puede poner de perfil ortodoxamente recuerdan lo que decía Pepe-Hillo:
Pero para entender esto tenemos que entrar en lo que decíamos anteriormente de los tipos de toros a los que se ha cargado la suerte. Simplificando, en la historia de las corridas ha habido tres tipos de toros:
- El toro antiguo, al que se tenía que lidiar más que torear, un toro que había olido la sangre en el caballo y que era una fiera. El toreo era una lucha.
- El toro moderno, al que hay que lidiar y también torear. Belmonte le ha hecho ir en redondo quebrantándolo y la aparición del peto hace que se le pueda ahormar y, muy importante, que no huela la sangre. El toreo ya puede aunar dominio y estética.
- El toro posmoderno, que te permite destorear a gusto como veremos al final de nuestra entrada. El toreo pasa a ser un ballet previsible y aburrido por repetitivo.
1. CARGAR LA SUERTE CON EL TORO ANTIGUO.
Ahí es perfectamente lícito lo que comenta Pepe-Hillo. Variar la embestida de esa fiera se puede hacer como dice él, de perfil y usando básicamente los brazos.
Tiempo después, Paquiro insiste en lo mismo, no habla de las piernas sino de los brazos para 'echar al toro de su terreno', o sea, como decíamos, cambiar la trayectoria de la embestida:
En 1882, en Sevilla, se publicó un 'Manual para asistir a las corridas de toros' donde se dice lo mismo, que hay que echar al toro de su terreno, cosa que, como veremos, alguno entenderá que es aliviarse ('bendito alivio' decía Lalanda):
Nadie habla entonces de las piernas porque la fiera que hay delante no permite excesivas pinturerías. Recuerden lo de 'dio dos magníficos naturales, cobró una soberbia estocada y recogió muchos puros'. Ahí acababa la crónica.
Incluso el tratadista Enrique García, en un libro sobre Paquiro, llega a considerar que ayudarse de la pierna para desviar el toro es claramente un alivio. La emoción viene de cargar la suerte con los brazos. Observen:
¿Saben a quién vimos cargar la suerte con los brazos? A Frascuelo en Céret el año pasado. En el primer lance a 'Cartuchero' lo esperó de perfil y le cargó la suerte abriéndole el capote con donosura y variando la trayectoria del toro sin enmendarse. Este fue el momento, muy emocionante independientemente de que estuviese de perfil (pueden recrearse aquí con nuestro particular homenaje al maestro aquel día):
Y en este libro se lee una cosa que hoy en día llamará la atención:
Sánchez de Neira confirma que 'cargar la suerte' es 'desviar el toro' y explica que en un par de banderillas al quiebro se carga la suerte cuando se desvía al toro engañándolo para quebrarlo.
Pero el toro cambió y los que se valen de citar estos textos antiguos para justificar el destoreo de hogaño creemos que se confunden.
2. CARGAR LA SUERTE CON EL TORO MODERNO.
Ahora será cuando se llegue a la esencia de lo que nosotros consideramos que es 'cargar la suerte'. Y es así porque este toro ya no es una fiera tan violenta como antes. Eso es gracias a este hombre, que quebranta los toros obligándolos a embestir en redondo:
FOTO: Alfonso
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Y también porque ya no se medirá la bravura del toro por los caballos muertos. El peto hace que se pueda castigar al toro a conciencia y que no huela la sangre, cosa fundamental como saben todos los que conviven en el campo con vacuno de lidia. Se acabaron imágenes como esta de Antonio Ibáñez 'Marinero':
FOTO: Mateo
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Para mandar en la embestida del toro 'se inclinará el diestro sobre la pierna contraria'. Lo dice Domingo Ortega recordando uno de los significados de 'cargar' como 'inclinar'. Añadía el maestro de Borox que sin cargar la suerte no se domina la embestida del toro sino que 'se la acompaña' -el destoreo moderno, añadimos nosotros-. Vean otra vez a Belmonte y fíjense en que las zapatillas apuntan al toro, nada que ver con nuestras queridas figuras, totalmente fuera de cacho con sus enormes muletas:
FOTO: Baldomero
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Como no podía ser menos, Gallito calca la postura de Belmonte con un toro de embestida bronca:
FOTO: Baldomero
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Y ahora Chenel, hablando del natural y recordando el otro significado de 'cargar' como 'cambiar de sitio el peso de algo': 'al echar la pierna adelante te obligas a cargar el peso del cuerpo en el muslo izquierdo, produciéndose en ese momento un cambio, ya que antes, en el cite, todo el peso se había cargado sobre la derecha'.
Rafael Ortega insistía con la pierna: 'hay que traerle enganchado, echar la pierna adelante para cargar la suerte, muy despacio, y rematar el pase detrás'.
Y Paco Camino vuelve con cargar el peso: 'también he procurado torear con la izquierda, la muleta apoyada en la pierna izquierda y ésta adelantada; no como han hecho otros, que dicen que han toreado muy bien por naturales y cargaban el peso de la muleta sobre la pierna derecha'. Véanlo con la mano en el centro del estaquillador:
Manolete es uno de los que vendrá a decir que eso de cargar la suerte 'es simplemente una ventaja para el torero puesto que se desvía más fácilmente el camino del toro, yo lo veo como una ventaja'. Nosotros, no: entendemos que para hacer eso se necesita mucho valor, sobre todo si se carga la suerte con el toro arrancado. Pero reconoceremos que Manolete suplía esa posible falta de hondura al situarse de perfil con su quietud y su personalidad.
Con más autoridad que nosotros, le contesta Marcial Lalanda: 'Manolete se arrimaba muchísimo pero siempre fue un torero corto y no cargaba la suerte, lo que es, para mí, la base de todo toreo clásico. Dejaba pasar el toro, cultivaba con evidente personalidad el encimismo'.
Otro que opinaba como Manolete era Espartaco cuando decía que 'para mí, cargar la suerte es bonito en algunos momentos, pero en otros eso desplaza el toro hacia otro sitio. Al cargar la suerte con la pierna, indudablemente ahí el toro se desplaza. Puede quedar una fotografía bonita porque luego sigue hacia adentro pero en realidad el toro ha hecho un recorrido más amplio'.
Pero fíjense en esta foto de 'Chicuelo' en Sevilla en los años veinte. Seguro que adelantará la pierna derecha ¿a que sí? Nada que ver con el cite de Perera que criticábamos aquí (porque eso de que en el primer pase hoy todos adelantan la pierna no es verdad). Por cierto, Chicuelo va a dar un 'natural con la derecha', si se nos permite la expresión:
FOTO: Meléndez
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Y otro que creemos que adelantará la pierna en este pase es Antonio Bienvenida:
Manolo Vázquez decía una cosa al respecto que nunca hemos entendido: 'la suerte se carga con el pecho, con la cintura y con los brazos pero en absoluto adelantando siempre la pierna'. Creemos que lo hace para arrimar el ascua a su sardina del toreo a pies juntos aunque de su frase se deduce que sí reconoce que también se carga la suerte con la pierna.
Le contesta de nuevo Lalanda: 'el toreo a pies juntos es airoso, bonito, pero se hace con el toro que va y viene, se domina menos, alargas menos el pase, mandas menos y la terminación suele ser menos lucida'. El diestro madrileño recordaba un bravísimo toro de Albayda que le ganó la partida precisamente porque reconocía que no se atrevió a adelantar la pierna antes del embroque para así dominarlo. Véanlo aquí al natural con las zapatillas apuntando al toro, cosa, como decíamos antes, difícil de ver en nuestros 'maestros' actuales. Lalanda enseña el medio pecho y el muslo, el otro, como los dos de antes, enseña la cadera y esconde la pierna de salida:
Para nosotros, al toro moderno se le puede cargar la suerte de dos maneras. En primer lugar, citándolo de lejos como hizo este año Talavante en Madrid o como hacía Rincón alguna vez, no siempre, aunque, para nuestro gusto, con el compás excesivamente abierto.
Lo hizo Talavante en el pasado San Isidro y lo alabábamos aquí. Este es el instante en que se aprecia cómo el toro varía la embestida tras el movimiento de la pierna contraria del diestro. Gran emoción y, a nuestro modesto entender, gran riesgo, por eso se ayuda con el estoque:
Se podrá cargar, en segundo lugar, adelantando la pierna levemente en cada pase. Si se hace así y se remata en la cadera, el toro va comiéndote el terreno y no se podrá dar más de tres o cuatro pases sin verte 'obligado' al de pecho. Eso sí, el toro acabará muy quebrantado. Hoy en día hay tandas de diez o doce pases y se remata por alto o con el de pecho para terminar de una vez, no porque el toro obligue a nada. Y este toro actual aguantará cien mantazos porque no va quebrantado.
En los comentarios a esta entrada, nuestro amigo Joan nos recomendaba este vídeo de José Tomás de 2008. Observen a partir del 0'53'' que carga levemente la suerte y en algún pase pisa terrenos comprometidos. Asimismo, da el medio pecho, como decía Nicanor Villalta.
Pero ojo porque a partir del 1'38'' se dedica a aprovechar el viaje del toro y su forma de hacer no se diferencia en nada de la de Perera, Manzanares, El Juli, Castella, etc. Hay un bonito trincherazo, eso sí.
Este verano Urdiales dio una de cal y otra de arena respecto a torear y destorear. Recuerden que lo comentábamos aquí.
Permítannos una curiosidad: en este vídeo se ve al Pana dando dos pasitos para ir obligando al toro -hagan abstracción del animal porque es Norit el borreguito-. Si destorease poniéndose de perfil y acompañando el viaje, le podría dar diecisiete pases seguidos y rematar por aburrimiento. Pero no, obliga al toro sabiendo que lo va a romper, como así sucede cuando lo mata de un trincherazo.
3. CON EL TORO POSMODERNO YA NO HACE FALTA CARGAR NADA.
Con el toro del último tercio del siglo XX y, sobre todo, con los toros del siglo XXI que las figuras se traen del campo bajo el brazo, ya no se domina el toro desviándole la embestida. Simplemente, se le acompaña.
Lo intuía Cossío en 1947 (lo que dice vale perfectamente para hoy en día):
'El toro va por su camino mientras el diestro presencia su paso'. Eso es lo que tantas veces hemos censurado en nuestro blog, acompañar el viaje del toro componiendo la figura. Cossío escribía estas líneas para, acto seguido, alabar a Rafael Vega de los Reyes porque había cargado la suerte toreando a la verónica:
Esa es otra, no vale cargar correctamente la suerte en la primera verónica pero limitarse a echar atrás la pierna de entrada para componer la figura en la segunda como vemos tan a menudo. De igual modo, con la muleta tampoco vale adelantar la pierna pero citando fuera de cacho (fíjense en cómo Chicuelo no estaba fuera de cacho en la foto de más arriba).
Antonio Bienvenida, cuando intentó matar 12 toros el mismo día (1960)
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Pero volviendo al toro posmoderno, el que 'gatea', este ya viene dominado de la finca. Lo ha dominado el ganadero con la selección. Si al toro posmoderno lo toreas en redondo, obligándolo y rematando en la cadera, no te dura más de doce o catorce pases porque se destronca. Por eso hay que ir 'apartándose' de él y componer la figura cuando entre en jurisdicción. Decía Lalanda en los años ochenta que 'hoy, por desgracia, lo habitual no es cargar la suerte sino lo contrario, descargarla, echar la pierna atrás':
Se ha sustituido el dominio buscando la estética por un tiovivo bastante ridículo que también busca la estética pero, a nuestro entender, sin riesgo, sin emoción y sin hondura. Y con mucho aburrimiento, la misma faena al mismo toro todas las tardes. Y, al día siguiente, los mismos elogios de los mismos taurinos sobrecogedores y las mismas fotos de salidas a hombros. Lo comentábamos aquí.
Se nos dirá que tenemos prejuicios, que hemos de adaptarnos a este destoreo moderno, que la sociedad ha cambiado, que deberíamos adecuarnos a los tiempos que corren para ir a disfrutar y no a enfadarnos... Todo lo que ustedes quieran, mas este destoreo que nos toca vivir será lo que sea pero, insistimos, tiene menos riesgo, menos emoción y menos hondura que el toreo de verdad. Nadie puede negarlo aunque lo justifique.
En este blog hablan también de 'cargar la suerte' en línea parecida a lo que aquí hemos comentado. Nuestro amigo colombiano acaba diciendo:
'Cargar la suerte es un componente ético, técnico y estético de la lidia de toros bravos. Un logro de la ciencia taurina, como para venirlo a botar a la basura en 12 años'.
Lo único que podemos decir es '¡Viva Colombia!'
Esperemos que haya quedado clara nuestra idea y confiemos en no haberles aburrido más de lo reglamentario.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.