jueves, 1 de marzo de 2018

TOROS DE PRIETO DE LA CAL PARA 2018

Tres corridas de toros y cuatro novilladas esperan en La Ruiza para esta temporada. Veremos en esta entrada algunos de los toros. La mayoría son jaboneros como éste:



Por cantidad de toros, podrían salir cuatro corridas pero hay que contar con las posibles bajas. Por eso, lo seguro es que salgan tres. Precisamente el día anterior a nuestra visita se había matado uno de los ejemplares en una pelea. Éstos de la foto están tonteando, la cosa no va en serio...de momento:



Nuestra visita fue justo al día siguiente de que se hubieran agrupado en un cercado toros que no se conocían. Ya deducen que la cosa podría terminar mal, de ahí que hubieran metido entre ellos algunos añojos que cumplen la función de tranquilizar a los mayores en la medida de lo posible. Álvaro Domecq padre, que fue muy buen amigo de don Tomás Prieto de la Cal y Dibildos, se lo aconsejó a doña Mercedes en un tentadero a campo abierto en la Ruiza hace muchos años. Coincidió que aquel año los toros se estaban matando en peleas constantes y don Álvaro le comentó 'Mercedes, si mete los becerritos en el cercado de los toros, se calmarán'. Ahí los tienen:



En otras ganaderías se hace lo mismo pero en ésta la costumbre arranca precisamente de aquella observación del sabio de 'Los Alburejos'. Ya ven  que los futuros toros presentan la variedad de capas típicas del encaste. Se ve ahí detrás un castaño ojinegro y bocidorado que recuerda a este toro de abajo aunque en su caso es carinegro o, como nos gusta decir a nosotros, 'lavado de cara'  (recuerden lo que explicábamos aquí):



Hay varios negros zaínos como éste:



Siempre insistimos en que lo de zaíno quiere decir completamente negro y no hace referencia a la tonalidad de la pinta (recuerden también lo que les comentábamos aquí). El que hemos visto es cornidelantero y ligeramente bizco del izquierdo. Aquí abajo posan otros tres de la camada donde destaca por cara el de la derecha. Salvo error, es el número 4, en el que confía mucho el ganadero:



Es negro zaíno astracanado. No responde muy exactamente a las hechuras veragüeñas típicas de la ganadería pero hay fe en su buen juego. Se llama 'Pajarraco'. Aquí lo ven 'amansado' por los pequeños:



Otro de los animales en que confía el ganadero es este 22, jabonero sucio, cornialto y corniapretado, se llama 'Lucero':



La foto de los tres toros negros no es nuestra sino de la página de Facebook que han puesto en marcha los hijos de don Tomás, más partidarios de las nuevas tecnologías que la vieja guardia. Pulsando aquí pueden acceder y verán fotos tan bonitas como ésta de la tienta a campo abierto:



O de los recientes tentaderos donde vemos montando a Juan Francisco Peña. Él picó a 'Ingrato', de Garcigrande, el toro de oro de la última feria de Salamanca:



Aquí torea María del Mar Santos Márquez preparando su próximo compromiso en Olivenza:



Ella ya sabe lo que es lidiar ejemplares de esta ganadería, lo hizo en Alcudia en julio del año pasado, donde cortó tres orejas (es laborioso encajar en los carteles su nombre tan largo):



(NOTA POSTERIOR: resultaría cogida en Olivenza al entrar a matar salvando la vida de milagro; pulsen aquí para ver las fotos):


Parece que la cosa quedará sólo en contusiones cuando podría haber acabado sus días allí mismo
si ese pitón hace carne en el abdomen (recuerden a 'El Yiyo'). Y atención porque deja una estocada tendida pero arriba, ¡bravo!
FOTO:  Joao Silva

Y también a Octavio Chacón, toreando y no destoreando como pueden deducir por su correcta colocación:



Un amigo lector nos preguntaba por aquel jabonero berrendo, aparejado y ojalado que habíamos retratado en 2017 y que se quedó en el campo. Ésta era la foto que le hicimos entonces:



Y ésta de abajo es del maestro Porcar donde lo ven ahora de cinqueño. Observen cómo cambia el toro dependiendo de si está en una vaguada o en un altozano. Eso lo saben bien los ganaderos y lo tienen muy presente cuando vienen los veedores:



Seguimos con otros toros de la camada de 2018. Éste está cuajado como para saltar mañana mismo al ruedo. Es jabonero astracanado, cornidelantero y acarnerado:



Algunos aficionados se hacen un pequeño lío a la hora de distinguir un jabonero de un melocotón. Comparen a continuación estos dos y la diferencia se ve clara. En lo de Atanasio salen melocotones aunque a veces son más colorados que otra cosa pero la costumbre hace que se les siga denominando así. El melocotón es un anaranjado más tenue que el colorado, se aprecia perfectamente:




En ambos destaca lo prominente tanto del morrillo como de la penca del rabo.

Fíjense en lo que cambia un toro dependiendo de la fotografía. Aquí tienen este toro oscurecido por la propia sombra que se provoca al girar el cuello para ponerse de cara:



Y aquí lo tienen antes de que llamáramos su atención para la foto. Al estar iluminado por los rayos del sol se aprecia mucho mejor su anatomía y también lo ofensivo de los pitones. Infunde más respeto que en la instantánea anterior:



En el caso de este otro, un jabonero claro que parece hecho cuesta abajo, aquí lo vemos de cara:



Pero se gira y ahora nos damos cuenta de la buena encornadura y de la seriedad añadida otorgada por la papada, que en la primera foto no se veía:



Por supuesto que en La Ruiza no hay fundas que valgan. Aparte de la humillación que supone para el animal y del trasiego al que se le somete (por mucho que nos quieran convencer de que no es para tanto), ¿no se han parado a pensar en que los ganaderos que enfundan ejercen una competencia desleal respecto a sus compañeros?


Otro amigo de la casa, Fernando Cuadri, decía hace poco estas hermosas palabras al respecto:

"Hay personas que son ganaderos y personas que tienen ganado. Son dos cosas distintas. Lo primero que hay que tener por el animal es respeto y para mí al ponerle fundas se le está quitando libertad al toro. Yo no sé lo que hará el que venga detrás pero el día que venga yo al campo y vea los toros con fundas me vuelvo para casa. En el fondo es una cuestión de sentimiento que te la da el tiempo. Yo empecé como representante en la ganadería con veinticuatro años y ahora tengo sesenta y siete y con el tiempo ves que el animal debe crecer en libertad, sin cohibirlo en nada".



Por cierto, Cuadri es un ganadero que no se da nunca coba como otros y reconocía hace poco en una entrevista que la corrida de  julio pasado en Valencia fue: 

'como la de Madrid, demasiado nobletona, demasiado falta de chispa, no es lo que nosotros buscamos, faltó picante...demasiado bonachona'. 

Se acordarán ustedes de que sus corifeos habían lanzado las campanas al vuelo engañándose a sí mismos, intentando engañar a otros pero sin engañar a don Fernando (pulsen aquí y recordarán la polémica que tuvimos en los comentarios a cuenta de aquella corrida cuyo juego en el caballo volvíamos a comentar aquí).

Retornamos con los veraguas y las sutiles diferencias de tonalidad en la pinta. Aquí pueden comparar un jabonero claro, delante, y un jabonero ordinario detrás:



Y aquí abajo, uno carifosco, a la izquierda, junto a uno que no lo es:



Sobre los posibles destinos les informaremos de que hay plazas de primera y una de tercera muy torista que van detrás. En Valencia se verán dos ejemplares para recortes frente a otros dos de Fernando Palha. Será el domingo once de marzo por la mañana.



Para finalizar, les recordamos aquella entrada donde hablábamos del duque de Veragua y del conde de Santa Coloma porque también la ilustrábamos con toros de Prieto de la Cal para este año (pulsen aquí).


Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





viernes, 23 de febrero de 2018

UN TORO DE MONDOÑEDO TUERCE LA PODEROSA MUÑECA DE 'EL JULI'

La tantas veces alabada muñeca de 'El Juli' se vio doblegada por un contreras de Mondoñedo. El toro no tragó y la pelea acabó...Bueno, dejamos el resultado para el final tras analizar la faena y a ver si están de acuerdo con nosotros. 

Fue este 'Gitanito' que en la tablilla se anunció con 465 kilos:



El propietario de Mondoñedo presume de que posee lo más puro de Contreras que hay en el mundo (recuerden lo que decíamos aquí de lo de Ibán). Gonzalo de Santamaría cuenta que su bisabuelo empezó con 'El Gallo' instalado durante seis meses en la hacienda familiar para tentar todo lo que había por allí. Luego compró murubes en México pero el momento clave fue a mediados de los setenta cuando allí se hospedan los hermanos Peralta. Les comprarán catorce vacas y tres sementales ('Modisto', 'Naranjito' y 'Limonero'). Con este material, mezclado con lo de Murube, irán depurando lo que tenían. Aquí y también aquí tienen información al respecto.

Hoy en día debe de conservar menos de cien vacas pero como no tiene problemas económicos, se puede permitir el lujo de criar los toros que a él le satisfacen sin tener que pensar en contentar a los diestros. El toro que nos ocupa tiene un comportamiento encastado pero, en el fondo, es manso sin paliativos. Esto dice don Gonzalo:

"En una ganadería como la nuestra, el toro que llega a ser manso, de todas maneras es encastado, y este encastado, en caso de un percance, hiere con más facilidad que un toro bobalicón y tonto y que va y viene. Si uno asegurara a las figuras que todos los toros fuesen a salir bravos, no tendrían problemas en torearlos. Pero para mí que ellos se aseguran de que el toro no les ponga problemas. Por eso cogen Domecq, porque es mucho más tontico y  no les va a poner problemas. No es tan encastado como puede ser esto de Contreras".

Pulsan aquí y pueden seguir el vídeo completo (al principio se mueve un poco la cámara pero sólo es un momento). 



Comentaremos toda la lidia pero si quieren pueden ir directamente a partir del 8'45'' de la filmación, que es cuando 'El Juli' brinda al público.

Decíamos que anuncian 465 kilos pero el toro tiene trapío más que suficiente a nuestro modesto entender. De salida se aquerencia en un burladero. Las verónicas a partir del 2'01'' no son tan aseadas como las que comentábamos aquí:



Remata con esta media:



Pone el toro ante el caballo en el 3'20''. El toro empuja con fe aunque el puyazo es trasero y caído. El picador lo va abriendo y le levanta el palo pero el animal se queda encelado en el peto casi un minuto. Lo saca el subalterno y 'El Juli' le da un capotazo y pide el cambio, cosa de la que luego se arrepentirá.



Con sólo un puyazo es imposible saber si el toro es bravo de verdad. Cuando nos roban el primer tercio y no nos enseñan el toro, el único consuelo que nos queda es esperar que se venga arriba en la muleta y ponga en aprietos al matador (como hizo 'Nenito' con Talavante en san Isidro -recuerden aquí- y como no hicieron los victorinos en Vistalegre -lean la entrada anterior-).

Siguen unas chicuelinas vulgares en las que el toro muestra su tendencia a tablas. Confirma su condición de manso doliéndose en banderillas pero cuidado porque se está viniendo arriba, cosa que se confirma cuando aprieta mucho en este tercer par (8'25''):



Se han fijado en que el toro aprieta porque va a favor de chiqueros, ¿verdad? Ya saben que los tratadistas antiguos hablaban de 'menos bravo' porque circunscribían lo de 'manso' al toro castrado. Nosotros hablamos de 'manso' para entendernos.

El maestro brinda al público y a partir del 8'45'' pasamos a analizar
su faena. Lo saca al platillo y 'El Juli' tuerce el morro ya con el primer arreón del de Mondoñedo. Seguramente añora un segundo puyazo.

Observen que no se coloca de perfil como acostumbra cuando destorea terneras. El toro es pronto y de embestida un tanto bronca pero no es un asesino:



Sigue adelantando la pierna y el toro obedece a los cites (9'35''). La muleta de 'El Juli' es enorme:



Al final de cada pase, el toro lanza un gañafón. Primero lo hace por el derecho pero luego también por el izquierdo.



Tiene más interés para nosotros esta embestida que la de los seis de Victorino en Vistalegre el otro día. Habrán observado que en ningún momento ha citado con la cadera o escondiendo la pierna o apartándose del viaje del toro para componer la figura. Aquí no puede andar con tonterías:



El toro empieza a tardear un tanto y el diestro usa su gran muleta para pasárselo despegado y enviarlo fuera porque sigue yendo rebrincado:



Aquí tienen dos imágenes de un mismo pase donde se ve lo que decimos. Y, por cierto, reparen en que no se retuerce ni arrastra la muleta como cuando 'se siente' y puede 'expresar lo que lleva dentro' ante una babosa. Eso sí, la muleta, cogida por el extremo:




Ante éste de Mondoñedo tiene que estar pendiente porque no se puede permitir ningún despiste. La prueba es que no remata la tanda con el de pecho porque no se fía ni un pelo sino que castiga al toro con una violenta trinchera (en el 11'05''). Antes sí ha rematado por alto dando un mantazo, nada que ver con lo que es capaz de hacer él cuando se recrea.

Se pega un buen paseo antes de volver a la cara del toro. Observen que en la siguiente tanda, en el 11'36'', intenta destorear en el segundo pase pero el toro no se lo permite y tiene que desistir. Verán otro pase por alto que es otro mantazo, como los que pega Urdiales para rematar sus series. El toro sigue bronco:



Nuevo paseo, muy largo, casi medio minuto, para tragar un poco de saliva porque la cosa no está para posturitas ni poses. Es posible que la boca de 'El Juli' esté seca. Y 'Gitanito', con la cabeza por las nubes:



Uno esperaba que la celebérrima muñeca del maestro partiera este toro por la mitad pero no hay tal. Llevamos más de cuatro minutos de faena y ese animal no está dominado. No hay duda de que es más fácil romper los toros que ya vienen rotos del campo.

Noten en el 12'40'' cómo camina cuando se va a pasear. Ahí no hay chulería ni satisfacción sino cansancio y preocupación. Cuando vuelve a la cara del toro va con la cabeza gacha porque no está acostumbrado a que se le suba nadie a las barbas, ni dentro ni fuera del ruedo.



De nuevo con la izquierda y sigue sin ponerse de perfil, cosa en la que insistimos porque es una agradable novedad. Aunque, excepto en el primer ayudado, se echa el toro afuera con alevosía . Vean:





El toro no se ha olvidado de su tornillazo al final ¿eh? Pero atención porque tras el cuarto natural, hace su primer amago de irse a tablas. 'El Juli' lo retiene y, tras un afarolado, le da el único pase de pecho decente de toda la faena. A continuación, nuevo paseo de veinte segundos para respirar.

Cuando vuelve, lo saca a los medios y se prepara para la última tanda de pases en redondo mientras se golpea el pecho para darse moral. Nos da la impresión de que al ver que el toro quería rajarse, 'El Juli' interpreta que ya lo ha dominado. En esa tanda se aprecia que el toro ha perdido gas y se raja claramente yéndose a tablas. El maestro remata con un airoso pase de la firma mirando al tendido. Pero ¿ha ganado la batalla?



¿Se rajó el toro porque se sintió al fin dominado? ¿O simplemente se fue a tablas por su condición de manso? Ustedes, ¿qué creen?

En nuestra opinión, la respuesta la tenemos al comprobar a partir del 15'47'' que no hay forma de cuadrar el toro para entrar a matar. Casi dos minutos emplea el diestro para que cuadre y entretanto se lleva algún desagradable arreón. Esta situación nos hace otorgar el beneficio de la duda al de Mondoñedo y convenir en que no lo dominó. Un toro encastado se entrega y pide la muerte si está toreado (recuerden aquí que 'Platino' sí se entregó). Con éste, no hay manera.

La suerte de matar con 'El Juli' es una lección permanente de lo que no hay que hacer. Estira el brazo al perfilarse para darse ventaja, gira el estaquillador para pegar el telonazo al toro y dejarlo ciego, lleva la mano alta para clavar trasero y salta olímpicamente en el embroque:






Tras el segundo pinchazo, también trasero, el toro se pone a gazapear y el maestro hace ostentosos gestos de impotencia con el brazo. A la tercera le pega un espadazo traserísimo y tramposo.

Con dos descabellos acaba la función. No creemos que vuelva a apuntarse nunca más a lo de Mondoñedo. Mucho nos tememos que habrá sido su estreno y su despedida aunque ojalá nos equivoquemos. Luego salió 'Lancero' de Juan Bernardo Caicedo y llegaron la cogida y el indulto pero esa historia ya la conocen ustedes sobradamente.

Aquí vuelven a tener a nuestro protagonista:



Ya han visto que el animal no es ni una alimaña ni un marrajo. Nada nos hubiera gustado más que asistir al máximo esplendor de este rito o fiesta o sacrificio o como le quieran llamar: consiste en dominar un toro, hacer que trague y luego crear una impresión estética una vez dominado. Todo ello, en medio de la mayor emoción. Si 'El Juli' llega a hacer eso frente a éste de Mondoñedo, no duden de que lo hubiéramos alabado como merece (a riesgo de tener que enfrentarnos con los lectores que no lo pueden ni ver). Pero lamentablemente no ocurrió así.


'El Juli' en la capilla esa misma tarde antes de vérselas con el de Mondoñedo

Cabe la posibilidad de que la poderosa muñeca de 'El Juli' se haya oxidado por falta de uso. A no ser que ustedes crean que sí pudo con el toro y que nosotros nos engañamos. Quedamos a su disposición para discutirlo amigablemente en la sección de comentarios.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Fermín era el nieto del fundador de la ganadería, la más antigua de Colombia.
Murió hace dos años y hoy es Gonzalo, su hijo, quien está a cargo de todo.