PATASBLANCAS DE GALACHE EN SANGÜESA
¿QUÉ APUNTARÍA DON PACO?
En la bonita localidad navarra se lidió la única corrida a pie de los galaches este año. Muy bien presentada a pesar de los crotales, con todos los toros astifinísimos, urcolas y encinas. Vean:
El quinto, urcola salvo error, con culata, morrillo y dos puñales -quizá un pelín cariavacado-:
El último fue este encinas negro, bragado, meano corrido, axiblanco, calzado, estrellado, girón y rebarbo. El pitón izquierdo un poco sospechoso de haber sido adecentado para la ocasión:
Decía Viard en su visita a Hernandinos que el tentadero al que asistió de Paco Galache era el más serio que había visto. Por eso hemos titulado lo de las misteriosas notas de don Francisco. Ahí lo tienen dándole a la libreta:
Y es que los aficionados salimos discutiendo sobre cómo vería el ganadero su futuro a partir del juego de sus toros. Puntos a favor: nobleza a más no poder, bondad por arrobas, fijeza en los engaños y prontitud. Puntos en contra: alarmante falta de fuerzas, ausencia de poder y, por consiguiente, de emoción. El primer tercio fue un trámite: dos puyazos, tres picotazos y un mini-picotazo.
El único que empujó fue el quinto. Aquí lo tienen intentando mover unos caballos que dejaban la célebre 'acorazada de picar' del llorado Vidal en hermanitas de la caridad. Con cuatro caballos como éstos, Obama acaba en dos días con la Jihad islámica en pleno:
¿Qué harían ustedes si fuesen Paco Galache? ¿Cómo mantener esa base de fijeza y nobleza pero dando más motor a sus toros? ¿Dónde refrescar esta sangre de Encinas? Menudo problema.
OLIVA SOTO. Mal. En el primero, algún detalle con la capa como ven aquí
y corriendo luego la mano con cierto gusto ante la apabullante bondad de su primero. Observen la calidad de la embestida, inversamente proporcional a la fuerza del toro (y fíjense en que las pezuñas delanteras del toro debieron cortarse en el campo y no presentarse en Sangüesa de esta guisa):
A su segundo no lo quiso ni ver, nadie sabe por qué. No obstante, uno de sus subalternos nos deleitó con una suerte nueva: poner una banderilla en la oreja del toro atravesando también el feo crotal ¿Qué les parece? No es fácil:
DAVID GALVÁN. Lo ubicaron mal en los carteles, toreó en segundo lugar. El de La Isla estuvo encimista ante un torete que no tenía ninguna sensación de peligro. En algún momento recordó a Ojeda, ya se hacen ustedes una idea. Tras pinchazo y rinconera, oreja barata.
Ya ven aquí encima la embestida del berrendo cinchado. Atención a un gran par de banderillas de su subalterno a quien lamentablemente no pudimos identificar. Tuvo mucho mérito, lo mejor de la tarde:
A su segundo no lo cuidó en el caballo y se quedó sin toro.
LÓPEZ SIMÓN. De gran parecido físico con Talavante. Su primero fue un torillo que le permitió estar delante sin ninguna preocupación. Se quitó feamente las zapatillas no sabemos por qué. Sacó petróleo del toro a base de estar encima y, tras media desprendida, cortó una oreja.
Y más de lo mismo: ¿cómo se puede ser tan torpe de autorizar que tu picador destroce al toro que te podría permitir salir a hombros? Pero les da todo igual: si el toro se para, como así sucedió, es culpa del toro, no de la impericia del maestro. Se pegó un ridículo arrimón que fue convenientemente silbado por algunos.
Dicen que va para figura. Tal como está el patio, ya no nos sorprendería nada (para que se hagan una idea, tomó la alternativa con Morante, Manzanares y Cuvillos).
Tras el festejo, nos acercamos a los corrales a ver los ejemplares de la corrida del domingo y allí estaban algunos de los 'toros diabéticos'. Sí, hombre, aquellos de Peñajara que no se lidiaron en Madrid por historias raras relacionadas con el azúcar.
Pues han acabado viniendo a morir a Sangüesa. Aquí los tienen, con leña para pasar el invierno en Laponia.
Saludos desde Tarragona. Rafa.