lunes, 18 de agosto de 2025

FERIA DE TAFALLA, 2025 (y 3). SOBRAL: CASTAÑA

El ganadero no las tenía todas consigo con la fama que ha adquirido la feria de Tafalla y por eso insistió denodadamente hasta obtener todas las garantías para cobrar la corrida antes de embarcar sus animales.



Fue la mejor presentada con diferencia aunque tampoco tenga mucho mérito vistos algunos de los mochuelos que nos colaron en las dos anteriores. No obstante, que conste en acta que estos sobrales no exhibieron las agujas que les vimos cuando se presentó la vacada en esta plaza. Pueden comparar las fotos de aquella crónica pulsando aquí con las que verán más abajo. Por cierto, aquel titular sirve para ambas corridas.

Bonitas pintas, dos o tres galopes al caballo, discretas peleas en el peto contra los bandidos del castoreño y bondad por arrobas en la muleta.

Esa inmensa bondad ayuna de temperamento fue desaprovechada por los dos Castaños, que nos castigaron con su toreo ramplón. Ni que decir tiene que quedaron por debajo de los cinco animales (no contamos al primero, que fue una filfa).

Mención aparte merece el azulete con que el presidente Zalacaín premió a este Traquino. Nadie lo entendió, no dábamos crédito. Buscamos explicaciones posteriormente y el asesor nos habló de la gran bravura del toro, cosa que habian alabado también los ganaderos:



Pues es una bravura que no llegamos a entender dado que galopó al caballo, sí, pero en una sola vara que resultó ser un patético alfilerazo. Podríamos llegar a aceptar esa vuelta al ruedo en una corrida sin picadores. Premiar esto es hacer el juego al taurineo barato que defiende que la bravura está en la muleta. Riéndoles esta gracia se hace un flaco favor a los que pensamos que está en el caballo. Somos cada vez menos pero en Tafalla quedan todavía unos cuantos.



Dos tercios de entrada. En el sorteo vimos con alegría la presencia de familias al completo, con abundancia de niños que tuvieron un comportamiento impecable




JAVIER CASTAÑO. Tenía cinco años y medio y era un castaño oscuro, listón, bragado, meano, corniapretado, con buena pelota y carpintero:




Venía picado del campo. Se dejó carioquear y luego demostró que no tenía ni alma, ni fuelle, ni nada, un trozo de carne. Estocada atravesada que hace guardia un palmo y se echa.




Su segundo venía como cárdeno claro pero era un salpicado (un entendido cerca de nuestra localidad pontificaba diciendo que era sabanero):



Simulacro en varas y bien Vicent Soler con los palos:



El torete, sin castigo, resultó un amigo. Castaño destoreó a placer con la pierna atrás, presentando la muleta oblicua y toreando despegado:




Honda arriba perdiendo la muleta y oreja de pueblo:



El quinto era castaño, salpicado, ojalado y bocidorado:



Venía astillado del izquierdo ya desde el sorteo:



Tres agujeros se llevó en una sola entrada con el diestro oyendo llover. Dos de ellos, ahí:



Se dolió de las banderillas y despues Castaño dio un recital de banderazos haciendo al toro peor de lo que era, que ya era muy dócil. En nuestra foto ha salido favorecido:



Culminó el despropósito pidiendo musica él al palco. Pero esta gente ¿qué se ha creído? Tendida trasera. La petición de casquería no fue atendida por Zalacaín, a quien felicitamos por aguantar el chaparrón. Aquí no funciona esa memez de Francia de que los berridos cuenten como si fuesen pañuelos. 




DAMIÁN CASTAÑO. Volvía a la plaza donde pasó un quinario en aquella corrida de Saltillo que pueden recordar aquí, con aquel Ruidón que mató un caballo y lo llevó por la calle de la amargura. 

Su primero era un castaño salpicado, rabicano, ojalado, gargantillo y lavado de pies:




Agradecimos el verlo dos veces de largo. Se apreció claramente el problema de no cumplir el artículo 69.1 del reglamento navarro:

Al picador que le corresponda intervenir, se situara donde determine el matador de turno y, preferentemente, en la parte mas alejada posible a los chiqueros, situándose el otro picador en la parte del ruedo opuesto al primero.

En la parte opuesta, no al lado. Y podría salir e irse por la otra puerta pasando desapercibido.

Bonito galope levantando la cara con chulería pero pelea posterior justa.



Bien Vivas bregando y Carrero clavando:



Era un toro para pegar el zapatillazo, echarse encima y obligarlo a repetir para calentar al respetable. Pero Damián se puso artístico dando distancia equivocadamente y la cosa languideció irremisiblemente porque fue pegando pases de uno en uno ya que el sosito animal no repetía.



Casi entera atravesada alargando el brazo y escupiéndose:



El cuarto era un castaño claro, más que salinero como se anunciaba. Además: aldiblanco remendado, listón, ojalado y facado, no lucero como también equivocaba el papel:



Al relance Majada le hizo cuatro agujeros, el último rectificando ¡en el lomo! Y pensar que estos picadores jóvenes ya tan resabiados son los que deberían sustituir a los capitanes de la banda del castoreño...



Buena brega de Vivas, con el toro orientándose por momentos.



El toro olió enseguida las precauciones del diestro y se le subió a las barbas. Lo desarmó al poco para rubricar su victoria ante un Damián sin sitio. Por eso fue el toro que más nos gustó. Se llamaba Calino y el salmantino no pudo con él.



Dos pinchazos espantosos y una atravesada haciendo guardia más espantosa aún si cabe:



El sexto era otro castaño, bragado, meano corrido, axiblanco, anteado, llorón, lavado de cara y bocidorado, fino de cabos:




Dos agujeros le hizo el picador de carne recargando en los lugares donde hemos marcado:



Bien con los palos tanto Carrero como Venturita:



El toro era noblón y Damián ahora toreó desmayado, despatarrado, gesticulante y teatrero. No nos gustó un pelo:




Pinchazo perdiendo la muleta y casi entera sin cruzar que vuelve a hacer guardia. Se suele ver una estocada que asoma en cada veinte corridas. Aqui en una sola vimos tres con estos dos pinchaúvas:




En conclusión, los juampedros de Sobral fueron tristemente desaprovechados. Alguno justificaba a los diestros diciendo que torean poco. Hombre, si toreas poco y te sale un marrajo se entiende que lo pases mal pero si te salen toritos de dulce es la ocasión de demostrar que merecerías torear más ¿no les parece? Ay...




No nos quedaremos a ver la novillada (en el encierro nos ha parecido que tenian más puntas que cualquiera de los dieciocho toros lidiados). 

De las tres corridas poco nos resta para el recuerdo: algunos pares de banderillas, la lesión de Tornay y el primer tercio del primero de Serna.

En nuestra opinión, los premios al mejor toro, a la mejor faena, al triunfador de la feria y a la mejor estocada deberían declararse desiertos. Quizá quedaría la duda del quinto toro de Palha.

El anuncio por sorpresa de estas tres rutilantes ganaderías hizo que muchos aficionados peregrinasen a Tafalla con ilusión. Quedaron muy contentos con el trato de la buena gente de Navarra pero muy descontentos con el juego de la mayoría de los toros, así como con la deleznable presentación de bastantes de ellos. Y de la suerte de varas ¿para qué hablar?

Saludos cordiales desde Bilbao. Rafa.

domingo, 17 de agosto de 2025

FERIA DE TAFALLA, 2025 (2). PALHA: HUBO QUINTO BUENO

El quinto, de nombre Tanoeiro, gustó a tiros y troyanos. Un toro con trapío, en puntas, con poder en el caballo, listo en banderillas y con embestida pesante en la muleta. Ojalá hubieran sido los demás como este 303 pero desafortunadamente fue la excepción:


 

¿Cómo lo ven? ¿Más Ibán o más Oliveira Irmaos? Ya saben que esta misma corrida estuvo enchiquerada en Teruel pero el festejo se suspendió. Volvieron a Portugal y desde allá hicieron un nuevo viaje hasta Tafalla. Pocos toros habrán recorrido este año más kilómetros que éstos.

La cuestión es que saltaron cuatro indignos de una feria que se anuncia como la del toro-toro. Solamente salvaremos los dos últimos. Entre los cuatro anovillados y los dos bien presentados, perfectamente podría haber una diferencia de cien kilos. No dieron problemas a los toreros, fueron palhas modernos, de los que te asustan solamente si te fijas en el hierro.



Dos tercios de entrada, presidiendo sin complicaciones Jon García, plenamente recuperado de la cornada que le pegó un toro de Saltillo en el encierro hace pocos años.




SERNA. Entre Perú y España afrontaba la decimoquinta corrida del año. Su primero era este negro zaíno, cornialto, zurdo, que lo desarmó de inicio y tuvo que tomar el olivo:




El público se mostró muy agradecido por las tres veces que puso en suerte al toro en el caballo. Pensábamos que marcaría así la tónica de la tarde pero resultó ser un espejismo. La pelea en el peto no fue nada del otro mundo aunque por lo menos lo vimos galopar. Rodríguez picó bien. ¡Qué poco cuesta hacer las cosas bien!



Toro protestante pero pronto aunque muy aquerenciado en toriles. El diestro no quiso plantear la batalla allí, perdió demasiado tiempo intentando sacarlo de donde no quería salir y la cosa se diluyó.



Cinco pinchazos malos, siempre con la cabeza del toro por las nubes como se ve, y dos descabellos:



El cuarto era un negro bragado y astracanado, rebarbo y astigordo pero bien encornado:




Nauseabundo tercio de varas con el pobre toro convertido en un triste colador. Esto es ignominioso:



El animal era noble pero le faltaba chispa. Serna fue muy jaleado por una plaza que le quiere mucho. Observen en el rabo que es rebarbo como decíamos:



Estocada baja a capón y oreja:




JOSELILLO. Su primero tenía poco trapío, con pitones deteriorados, negro listón, zarco, degollado y carifosco:




Buen recibo capotero del maestro, lo único que hemos visto con la capa en dos corridas:



Dos lanzadas en el costillar recibió, como para poner al picador de carne a pan y agua. Fueron algo vomitivo. Bien Venturita en este segundo par:



Sacó enseguida un palmo de lengua y escarbó. No obstante, siguió la tela con fijeza a pesar de que se lo veía loco por alquilar un piso en chiqueros. 



Joselillo tuvo ganas de agradar pero rubricó su labor perpetrando un bajonazo de cárcel con el que el respetable no tragó y eso ya es raro, lo cual denota que fue escandaloso:



El quinto era ese toro que gustó a todos, con trapío, hondo y... ¡albricias!, astifino:



El maestro, viendo que le había tocado el toro de Bilbao, ordenó una zurra en varas, con carioca sádica y ensañamiento cruel. En el segundo, barrenada en el lomo:



Sainete en banderillas antes de un buen inicio de Joselillo doblándose por bajo, lo mejor que hizo. El toro tenía su genio y no era tonto, fue el más palha de todos sin ser ninguna tintorera:



Embestía con solidez pero a la muñeca del diestro le faltó firmeza quizá por la inactividad. El animal no se sintió toreado nunca. Vean esta foto del final de la faena:



Estocada baja con vomitona:




PINAR. Su primero era un negro listón, chorreado en morcillo, cornidelantero y de mazorca gruesa pero con las puntas... Amplíen la segunda imagen:




Una vara en el lomo aunque sin apretar antes de una brega excelente del valenciano Esteve, salvo error:



La pena fue que a la segunda tanda se paró. 



Rinconera entrando con fe, como tiene que ser, y orejica al canto. Es que por aquí gusta más que el toro muera rápido antes de que muera bien:



El sexto era un toraco gordo y alto pero "pobre" de cara:



Monopuyazo empujando de bravo, con fuerza y poder, pero con la cara alta. Lo puso de largo para el segundo pero como tardeó un poquitín, Pinar sorprendió pidiendo el cambio para despertar nuestra  gran indignación. 



Hizo hilo en banderillas. Como pueden suponer, hubiéramos preferido ver más veces el toro en el caballo que sufrir el destoreo de Pinar. Y eso que el tal Camarito era pastueño y tenía un pitón izquierdo de hojaldre:



Pinchazo y media en las agujas, que curiosamente no bastó, más descabello a la primera.




Decepción global en una corrida de cuya mala presentación pensábamos olvidarnos en caso de que hubiera sacado casta. No fue así y ese quinto más un poco el sexto no son balance suficiente para aprobar lo que nos trajo Folque, a quien hay que exigir siempre lo máximo.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.