Los amigos de la Asociación El Toro de Bilbao editan un fanzine o boletín (lo que ahora se denomina newsletter) para el que nos pidieron un resumen de la temporada torista de 2025. Quedó claro en la entrada anterior que nos parece perfectamente plausible la diferencia entre aficionados toristas y toreristas. Lo decimos porque ya deducirán a qué festejos y a qué cosos se circunscribió nuestro escrito.
Les adjuntamos a continuación nuestra colaboración, que servirá como recuerdo a lo que vimos el año pasado. Si quieren leer todo el contenido de la citada publicación pueden hacerlo pulsando aquí.
La sorpresa saltó este año en Orthez cuando este tipo de aficionado, el torista, tan escaso como sufrido, asistió al milagro que protagonizó Gabin Réhabi picando a Yegüizo, de Dolores Aguirre. Merece mención a su vez Francisco Montero, quien nos hizo el favor de lucir el toro en el caballo.
Réhabi dio el pecho, se tragó un buen batacazo, tuvo que cambiar de caballo, lo movió siempre con torería, clavó en buen sitio y, muy importante, ni recargó ni barrenó. Mantuvo el brazo firme con la puya clavada para que el propio toro se castigase con su empuje. Pulsen aquí para recrearse con el vídeo. Si el enlace no funciona, pongan en google: feriatv Yegüizo.
Esto que relatamos debería ser lo normal cada tarde pero es tan excepcional que por eso lo calificamos directamente como un milagro y le hemos dedicado con honor el comienzo de nuestro resumen torista del año. Los desocupados lectores recordarán que cuando nos pidieron el nombre del torero triunfador del año pusimos el nombre del picador francés.
Este fue Yegüizo, uno de los toros más completos de esta temporada. Para nosotros, el que más, superior al tan alabado Brigadier de Pedraza. Los aficionados que vieron ambas lidias no nos desmentirán:
La feria de 3Puyazos quedo marcada por la encerrona de Castaño matando seis aguirres, cosa que era una novedad. El resultado ganadero fue más que notable pero como el listón estaba tan alto del año anterior, muchos salieron un poco mustios de la corrida y eso a pesar de las veintidós entradas al caballo. Castaño hizo de pinchaúvas tal como era previsible. Pegó diez pinchazos, casi dos por toro, y encima entrando a matar de cualquier manera, como se aprecia en la foto. Salir de matar seis toros sin dar ni una vuelta al ruedo es un baldón, mal que pese a los admiradores del diestro helmántico.
Hubo un buen toro de Cuadri en la vespertina, de nombre Bronceado, que fue azuleado. Los tres de Prieto de la Cal pidieron el carnet. Nos retrotrajeron a lidias antiguas pero afortunadamente esa circunstancia aconteció en la única feria española donde se supo apreciar. Al tendido se transmitió el miedo de los profesionales y eso es un componente que en los tiempos que corren valoramos mucho ya que brilla por su ausencia. Si los amigos de 3Puyazos consiguen que se vaya repitiendo esa sensación será señal de que van por buen camino. De hecho, en 2025 les salieron las cuentas por primera vez, cosa que nos llena de optimismo para un futuro próximo. Observen el excelente aspecto que lucía la plaza:
En Vic-Fezensac no olvidaremos nunca la prestación salvaje del toro Cigarrero en el caballo, también de Aguirre. Tuvo suerte el caballero Caballero de que el toro lo empotró haciendo tope entre el burladero y la barrera quedando el animal atrapado ahí abajo. Si no, se lo lleva en volandas hasta Mont-de-Marsan. Aprovechando su situación de ventaja el piquero rectificó y masacró el toro a placer:
Lo de caballero es porque iba a caballo ya que el calificativo debería ser menos donoso habida cuenta de que asesinó al pobre animal en tres puyazos sanguinarios. Cuando después de embestir durante tres tandas se echó en el último tercio, todavía hubo alguno que dijo que se había echado de manso, ¡hay que ver! Pueden recrearse a continuación en ese formidable tercio de varas. En el topetazo de la cuarta entrada está a punto de derribar, ya verán:
Del resto de feria destacar que Prieto de la Cal salió fortalecido entre la novillada y el toro que ganó la concurso, de nombre Farolero. Repetirá en 2026 con corrida de toros. Ya saben que el club vicois cambia de presidente y de junta directiva. Esperemos que no se repita jamás el ver toros en los corrales con las humillantes fundas. Y que el reglamento de la concurso vuelva a las tres entradas obligatorias para optar al premio en lugar de las dos de este año.
En Céret hubo muy buena presentación del ganado en los dos únicos festejos ya que se suspendió la saltillada por la lluvia. Otra cosa fue la desilusión tanto por el soso comportamiento de lo de Quintas como por el torerismo del encierro de Sobral. No obstante, su primer ejemplar empujó de bravo y pegó un buen batacazo dejándonos esta espectacular imagen:
El novillero catalán Mario Vilau salió en hombros en lo que sería el inicio de una temporada que para él resultaría excelente. Robleño se despidió de la que fue su plaza, casi diríamos que más que Madrid.
No estuvimos en Cenicientos donde la corrida de Adolfo Martín defraudó.
En Tafalla se anuncio a última hora un atractivo elenco de ganaderías: Conde de la Corte, Palha y Sobral. Esta última estuvo mucho mejor presentada que las otras dos, cosa que dejó un tanto indignados a los ganaderos portugueses en razón a lo que les habían pagado por los toros y comparando su trapío con el de los otros dos encierros (si cobraron se pueden dar con un canto en los dientes). El Conde no respondió a las expectativas y la corrida de Palha, mal presentada en general, se salvó por el toro Tanoeiro. Ése tendría que haber sido el premiado por el Club Taurino Tafallés en lugar del Traquino de Sobral que ven abajo.
Es que pasó por el caballo de visita. Flaco favor se hace a la que se denomina Feria del toro-toro cuando se premia un animal que recibió un mínimo alfilerazo en una única entrada al peto. Eso sí, su cabeza era preciosa:
Dado que la Asociación El Toro de Bilbao tiene su sede en el botxo, diremos que la corrida de Aguirre celebrada allí mantuvo un buen nivel. No salió ningún Yegüizo como el de Orthez ni ningún Cigarrero como el de Vic aunque sí hubo este otro Yegüizo premiado por el palco con un azul que no había por dónde cogerlo.
Nos quedaremos con la duda de qué hubiera pasado en esa misma corrida si especialmente Leal y Colombo la lucen en el primer tercio. Estos dos van a la suya y les da igual ocho que ochenta. Si con la muleta fuesen Gallito y Belmonte podríamos perdonarlos pero tampoco es el caso. En el último tercio se dedican a pegar pases sin piedad, de manera que no nos dejaron ver sus cuatro toros y encima nos castigaron picando piedra. Castaño pudo salir en hombros pero una vez más se confirmó que estamos ante un matador que no sabe matar y eso no puede ser.
Este es el balance a vuelapluma de la temporada torista. Observarán que no decimos nada de Madrid y es que la primera plaza del mundo sigue con su demencial deriva de desprecio y ultraje a la suerte de varas.
Es imposible valorar el juego de la mayoría de toros cuando el primer tercio se convierte cada tarde en una afrenta al aficionado, en un oprobio sangriento y cruel. Corridas como las de Palha, Saltillo, la concurso o las de Victorino fueron masacradas con vileza por la banda del castoreño. Pero no olviden nunca que esta banda cobra de los maestros y son ellos quienes ordenan las infames carnicerías.
El aficionado torista, quien sale desesperado a la par que desolado de tantos festejos viendo imágenes tan deleznables como las anteriores, ha tenido este año tres cosas con las cuales consolarse: el memorable tercio de varas de Réhabi en Orthez, el empuje salvaje de Cigarrero en Vic y la buena noticia de que 3Puyazos va a continuar un año más al comprobar que el público está respondiendo.
Menos da una piedra, oiga. Reiteramos antes de despedirnos nuestros mejores deseos para el año 2026 en la confianza de seguir contando con su fidelidad como lectores de nuestro modesto blog.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.