Los novillos de Escolar empujaron bien en el caballo, que conste, pero se desesperaban ante aquellas lanzadas y aquellas recargadas inmisericordes de los carniceros a caballo (llamarlos picadores es hacerles un favor que no merecen). Escolares de verdad sólo hubo uno, este tercero, llamado 'Patoso' que recibe la puñalada trapera de Leiro amparado en tablas:
Los otros no valieron gran cosa y además la presentación fue justita. El primero era un poco zancudo, humillador, flojo y sin sal:
El segundo gustó a muchos aficionados, a nosotros no. Fue el que cogió a Aquilino pero era un novillo sin maldad que cogió al diestro por culpa suya. No tuvo nada que ver con la casta del tercero:
Ortiz lo masacró en el caballo de manera atroz, un escándalo:
El cuarto era más badanudo de lo normal y miraba a veces de manera aviesa pero como se quedó sin fuerza enseguida, no dio tiempo a que desarrollara ninguna mala intención:
El quinto era ensillado, agalgado y cariavacado, no ganaría un concurso de belleza:
Y el sexto fue el más cuajado y con más cara pero también el más descastado. Para que luego digan de las hechuras:
Un tercio de entrada en Arnedo con un bullicio excesivo al que ni los franceses ni nosotros nos acostumbraremos nunca. El festejo quedó afectado por la cogida doble de Aquilino en su primero. Hemos visto seis veces a este novillero y en las seis ha cobrado, debería reflexionar tanto él como sus mentores porque así no puede seguir.
Escolar se había llevado el premio a la mejor ganadería los dos últimos años pero éste no repetirá porque, como decimos, sólo el tercero ostentó con honor el hierro de Pichorrongo. Los demás, poca cosa por sosos y desangelados.
CARBALLO. Mató tres por la citada cogida. A su primero le pegó trasero Majada mientras metía bien los riñones, como todos, y llegó incluso a romanear:
Fue curioso que, tras ese instante de la foto, el novillo se desesperó y se quedó allí a dejarse pegar simplemente. O se cambian caballos, puyas y petos de manera que los animales vean que tienen alguna oportunidad o esto del primer tercio no tiene más futuro que seguir pareciéndose a un matadero.
Ya deducen por el titular que como hubo monopuyazo, sólo vimos seis entradas al caballo, otra circunstancia penosa. Carballo se vino a brindar a Urdiales, vecino nuestro de localidad, a quien no conocemos de nada y con quien no cruzamos ni una palabra siguiendo nuestra costumbre de no relacionarnos jamás con toreros en activo:
El novillete era franco y flojo, lo contrario de lo que se supone que busca Escolar. Carballo se colocó siempre bien pero poco pudo hacer ante la mantecosa condición del animal. Observen cómo embiste al paso:
Acabó con esta estocada trasera y caída:
A su segundo le hizo un recibo chaconero:
Se deja pegar vilmente en el lomo, se repucha y se va suelto. Fue el único que tuvo este díscolo comportamiento (no nos extraña viendo cómo le están pegando):
Muy bien Antonio Chacón con las banderillas:
El novillo empezó galopando, siendo pronto, mirón y listo. Pero se le acabó el aire en el sexto pase. En la foto se aprecia la cierta prevención que tenía el extremeño en la primera tanda:
Pero como se paró, tuvo que echar mano del arrimón:
Le pegó dos medias tendidas iguales que escupe y en las que echó la cara arriba demostrando que era listo pero le faltó fuelle para demostrarlo:
Lo finiquitó al cuarto descabello.Incluimos la foto siguiente para aclarar que el estado amorcillado de un toro es precisamente el que vemos en la foto. Tiene que tener los cuartos traseros apoyados en las tablas. Si no están tocando la madera, no se puede usar lo de amorcillado como suelen hacer en televisión:
Mató por último el que pertenecía a Aquilino y que tenía presencia por fuera pero estaba vacío por dentro. La noticia entre varios aficionados barceloneses y franceses con quienes hablamos al final era que Majada no había picado en el lomo seguramente por primera vez en su vida. A ver si se acostumbra... Eso sí, le dio cera a base de bien y el novillo que había empezado empujando como todos, se afligió enseguida, como sus hermanos:
Brindis muy correcto de Carballo a la enfermería donde en ese momento operaban a Aquilino:
El novillo se venía rebrincadete pero con una sosería que no rozaba el descastamiento porque ya era descastada total.
Le pegó esta entera, tendida, atravesada y trasera recibiendo un
fuerte golpe en el pecho:
Carballo es el mini Robleño. Grita cargantemente como él,
físicamente tiene un aire al madrileño y lo que le va es la pelea con los
toros. Ésa es su salsa porque si no, el trasteo se diluye como un azucarillo a
pesar de su buena voluntad y su también buena colocación.
AQUILINO.
Teníamos la mosca tras la oreja esperando el momento en que fuera cogido, por eso no dejamos la cámara ni un instante. No lo
podemos remediar porque lo conocemos y sus actuaciones se saldan con sendos percances
siempre que le hemos visto.
Su novillo se paró en la raya al salir y oímos cómo Urdiales
comentaba 'éste va a desarrollar sentido, ojalá me equivoque'. Se
equivocó porque, con la vara asesina y repugnante que le recetó Ortiz, no
desarrolla sentido ni un tigre de Bengala, ¡qué vergüenza mientras Aquilino se
miraba la carnicería como un autista! Recarga y le tumba el caballo encima, así
estuvo pegándole durante un minuto:
Vean en la imagen siguiente los dos agujeros que le hizo con la sangre cayendo por
detrás de la pezuña. El de la foto anterior fue el primero pero como el novillo se quedó ahí encelado, sacó la puya y la volvió a clavar en otro sitio, ¡a la cárcel, hombre!:
El diestro empezó con la faena hotelera y el novillo se le coló dos
veces por el derecho ya que le veía por presentar mal la muleta, observen:
Pero, ¿no ves que te está viendo?
Se echó la muleta a la izquierda por donde se le coló dos veces
más al correr la mano antes de tiempo. Vivió al hilo del pitón todo el rato. El
novillo no era nada del otro mundo pero si te veía se iba a por ti, no como la
ternerica al uso, que te ve y te saca la lengua.
Hicimos las dos siguientes fotos para que comprueben lo que no se enseña en los
portales comerciales. La primera es el cite, fuera de cacho, abusando del pico
y descomponiendo la figura:
Pero cuando el toro está pasando, se compone la figura, se hace la
postura y ésta es la foto que verán en los medios de comunicación:
Parece un cartel de toros, ¿verdad? Pues de ninguna manera es toreo hondo y
verdadero aunque lo parezca. Lo dicho sirve para nuestras queridas figuras, de las que nos
ponen fotos de cartel taurino escondiendo lo que ha pasado antes.
Como era previsible, el toro le echó mano y le dejó un puntazo en
el glúteo:
Tuvo mucha suerte de que aquí no le acertase en el ano porque lo
destroza:
Volvió a la cara visiblemente maltrecho y la cornada grave la
recibió en la ingle al entrar a matar, ahí lo tienen:
El navajazo le cayó donde tenía una cornada reciente y hubo que
operarlo con anestesia total aunque el pronóstico es menos grave.
DE MANUEL.
Teníamos la imagen de novillero académico las veces que le habíamos visto pero
aquí nos demostró que sabe lo que lleva entre manos. Lo hizo ante ese 'Patoso'
que fue el único escolar merecedor de tan honroso nombre. Lo recibió con el descomunal capote que usa, probablemente recomendado por Manzanares, Ferrera o Moral, otros tres que tal bailan, con percales que parecen la carpa del circo Barnum:
Luis Miguel Leiro le perpetró el monopuyazo terrorífico y vil que volvemos a poner aquí. La responsabilidad es de Cancela, no del diestro:
Lo decimos porque en la tertulia con Parrado, De Manuel dijo que 'Luis cogió muy bien al toro (?) y en el caballo yo me fijo en mi apoderado para cambiar el tercio (?); vi que el toro había sangrado suficientemente y que si le daba otro puyazo se me rajaba y habría menos faena'. Pero mi alma, ¿cómo no va a sangrar con esa lanzada tremenda que le ha pegado tu picador? Y Cancela sigue siendo torero y no ganadero. El primer tercio le importa un comino. Ojalá a sus toros les peguen estos deleznables monopuyazos y él no pueda calibrar la bravura de lo que está criando. Pero como aquí estaba su torero, le daba igual ocho que ochenta. Así va todo.
Muy bien con los palos Rey, salvo error:
El novillo empezó arreando sin guardarse nada pero De Manuel no se acobardó:
Se dedicó a rematar bien los pases, ¿se dan cuenta de lo que decimos? Hoy no remata bien ni el que asó la manteca, todos se echan el toro afuera. De Manuel no lo hizo y nos parecía una bocanada de aire fresco, aunque la foto no le hace justicia porque no se ve cómo el toro se le enrosca en la cintura tras este instante:
Pero había que tener las alas de Mercurio en los pies para ir zafándose del toro cuando te ganaba terreno. En una de éstas, lo derribó sin consecuencias:
Como los pases estaban bien rematados, el toro se sintió podido aun siendo encastado (la ternera se siente podida a la primera de cambio, no hace falta ni cargar la suerte ni rematar en la cadera). Ése fue el motivo de que de pronto se repuchase y se rajase, mérito total del diestro por obligarlo. Sólo le dio tres naturales que fueron mantazos a causa de la desconfianza del novillero sin la ayuda. Estocada que se va trasera por llevar la mano alta como ven:
Cortó una oreja que no nos molesta en absoluto. En la tertulia dijo que 'el toro era un caimán, no se le podía dudar ni guarrear; necesitaba espacio, un toque fijador y no echarlo afuera'. Aparte del lenguaje abstruso de los taurinos, ¿se dan cuenta ustedes de que ellos saben perfectamente cuándo abren la puerta al toro para aliviarse con desvergüenza?
Su segundo también olió el monstruoso capote del maestro:
Luego recibió esta carioca infame. Vean dónde ha clavado y cómo tapa la salida con la izquierda. El novillo empujaba de bravo, fijo y con los riñones, pero estaba derrotado de antemano:
Brindó también a Urdiales:
El novillo era desaborío pero De Manuel se puso a torear en el platillo sin probaturas. Nueva lección de cómo rematar bien los pases, vean:
Nuestras queridas figuras no saben lo que es esto. Ellos más que toreros son torileros abriendo la puerta para aliviarse y ligar adulteradamente los pases, comprueben:
Insistimos en que lo de De Manuel fue toreo verdadero. Comparen al novillero con otros dos acreditados maestros aliviándose con descaro, total, les aplauden igual:
Y encima éstos abren la puerta a chotos bobalicones en la mayoría de los casos mientras que De Manuel estaba ante un animal encastado de verdad.
En Arnedo nadie le aplaudió por culpa del carácter anodino del animal. Pinchazo hondo caído perfilándose en la pala y esta rinconera con el brazo elástico para darse ventaja. Se aprecia perfectamente en la foto, ha clavado una entera casi antes de llegar. Ahora no lo tapamos porque además es uno que mata bien cuando quiere:
En Villaseca vimos cómo los novilleros ponían por lo menos dos veces los novillos al caballo y además de largo. Esos mismos novilleros vienen aquí y nos castigan con el monopuyazo robándonos un tercio del espectáculo por el que hemos pagado. Aquí hay que hacer algo. Si en Francia o en Villaseca se ha conseguido que traguen, ¿por qué en Arnedo no? El Club Taurino y los presidentes podrían tener la llave.
Saludos cordiales desde Arnedo. Rafa.