sábado, 11 de enero de 2020

RASO DE PORTILLO (2): LA OTRA CORRIDA PARA 2020

Volvemos al campo para completar nuestro paseo por la ganadería de Raso de Portillo que iniciábamos aquí. Daremos una vuelta para enseñarles más animales, entre ellos los toros que integran la otra corrida que tienen para este año y que completa la que irá a Céret (recuerden esta entrada).

Quedan toros como éste, veleto, cornialto y de expresión poco amistosa:



O como éste:



Pero antes de seguir, iremos viendo algunas fotos de las vacas, como esta castaña ojinegra y bocidorada que ya habrá parido cuando lean estas líneas:



Tengan en cuenta que muchas veces los partos en esta finca tienen lugar a temperaturas de 12 grados bajo cero. Éste tuvo más suerte y había nacido con buen tiempo:



Como este otro, que casi diríamos que es salinero:



Salvo que alguno de ustedes nos rectifique, las ganaderías de primera que más tiempo han permanecido en manos de la misma familia son: Palha, Miura, Pablo-Romero, Hernández Pla y ésta de Raso. 



La familia Gamazo arranca de cuando el huérfano Timoteo Gamazo, nacido en 1818,  quiso dar una educación a su hijo Germán, quien llegó a ser abogado y ministro en varios de los gobiernos de Sagasta, por los mismos años en que también lo fue el duque de Veragua. Mientras, su hermana María Constancia se casaba con el que sería presidente del gobierno, Antonio Maura Montaner. Hijo de ambos, junto a ocho hermanos más, fue Miguel Maura Gamazo, ministro de Gobernación en el gobierno provisional de 1931. Los hijos de Timoteo fueron ocho, otro de los cuales, Trifino Miguel Gamazo y Calvo, nacido en 1849, fue quien a los treinta y un años compró el actual hierro y empezó con la ganadería.



Hubo un entronque de la familia con la alta burguesía catalana cuando un hijo de Germán se casó con Marta Arnús. La familia Arnús conserva una calle dedicada en la ciudad condal. Y respecto a la alta burguesía madrileña, recordemos que Anna Gamazo está casada con Juan Abelló desde hace más de cincuenta años. Pulsen aquí los interesados en el culebrón.

A la muerte de Trifino en 1919, el hombre de confianza de la casa era Vicente Martín, a quien se conocía como 'Fideísta'. Él gestionó la ganadería durante un tiempo. Aquí lo tienen:



José María Gamazo fue el tío de los actuales ganaderos. Ahí lo ven con el cabestraje. Al fondo, los pinos que continúan dando un aspecto peculiar a la finca:


Dos Gamazo fueron presidentes de la Asociación de Ganaderías de Lidia durante un total de veintiocho años. Por eso la ganadería continúa herrando con la A y no la U de la UCTL, observen:



Había una vaca que vieron en la entrada anterior y que les dijimos que tenía una historia particular. Era ésta:



Se trata de la única que queda en la ganadería siendo genuinamente pura de El Quiñón. Es el otro hierro de la familia, formado en 1980 con animales de Sancho Dávila. El nombre proviene de 'El Quiñón de Valdés', una parte de la gran finca que fue en tiempos 'El Raso de Portillo'. Actualmente está ya todo muy mezclado pero se sigue usando los dos hierros, observen el de este castaño carinegro y listón:



Íñigo Gamazo nos decía que:

"Por un lado es cierto que ya casi es lo mismo, pero casi... y un poco puede ser un mucho, según se mire. Además no deja de ser otro hierro y otra ganaderia que tenemos. Seguramente acabe quedando solo la G por desaparición natural de la Q. Ya veremos, el tiempo y la bravura dirán..."

Tenían doscientas cincuenta vacas pero en 2008 las redujeron a las ciento veinte actuales.



La verdad es que en pocas vacadas encontraremos una mezcla tan abundante en su sangre. Empezaron con toros de la tierra que había en 1880. Eran de Pablo Valdés y después Trifino compró también a Mariano Presencio. 

Fíjense en este 'Aldeano' que fue indultado en Valladolid el 7 de octubre de 1906. Era de los toros que tenía Presencio cuando Trifino le compró. El vaquero Francisco Sanz le da de comer mientras se repone de las heridas:



Lean abajo que este hombre no aguantó la emoción pero no del indulto sino de la lidia:



Con accidentales blancos vimos este semental lucero, uno de los dos titulares:



Aquí, de cuerpo entero. Se llama 'Melifluo':



Alguno de los retoños puede ser hijo suyo aunque esto no es matemático. Ése es lucero y caribello a la vez:



O alguno de los toros:



Y nos llamaron la atención las patitas blancas de este añojo, que es más facado que lucero, en nuestra modesta opinión:



La cabeza de 'Aldeano' está en Tudela de Duero, en casa de los descendientes de la familia Presencio:



A la compra inicial que hizo Trifino sumen después Carriquiri, Gamero, Conde de la Corte, santacolomas de Dionisio, de Hernández Pla, de Pérez Tabernero y coquillas de Benito Mora. Recuerden esta entrada donde hablábamos de esos orígenes.

Aparte del lucero anterior, el otro semental titular es este 41, 'Jaulillo', ya lo conocen. Es el padre del celebrado 'Aforadito' del que hablábamos en la otra entrada. Está ya muy mayor, va para trece años, y quizás sea sustituído por su hijo:



Además tienen tres o cuatro a prueba, por ejemplo éste con ese hierro de la R:



Pertenece a los descendientes de Dionisio Rodríguez. Desde los años sesenta se traen al Raso santacolomas de allí para refrescar. El hierro original de Dionisio con la A se lo quedó El Taru, quien también tiene el histórico de José Vega con la V (recuerden lo explicado aquí). Salvo que los haya vendido y no nos hayamos enterado.

En la tienta de sementales, los ganaderos nos dijeron que exigen un mínimo de siete entradas al caballo y con una puya que castiga lo suyo. En las vacas, por lo menos cuatro puyazos o tres si se ve que es excepcional. Éste es el mayoral, Rafael Agudo, padre de los picadores Rafita y Juan Antonio El Titi.


FOTO: S. García

Otro de los que está a prueba es éste, precioso de hechuras, cuesta abajo. ¿Llega a ser sardo o lo dejamos en castaño listón, caribello, ojalado y nevado? Iba a lidiarse en la novillada de Céret pero se rompió los pitones al embarcarlo en la finca:



¿Será hijo de ésta?



Sí que sabemos que es hermano de éste que se lidió en aquella novillada de Vic-Fezensac, la que suspendió Fernando Sánchez (recuerden aquí). Llevan el mismo nombre, 'Quitapenas'. Así se arrancó al caballo de muy largo ¡en el cuarto puyazo!



Joselillo viene a tentar porque vive en una de las urbanizaciones que circundan la finca. También aparecen Robleño, Sánchez-Vara o López Chaves. Suelen tentarse unas cuarenta vacas al año hacia el mes de marzo...con un frío que pela:



Antonio Bienvenida retentó todo en su día, ahí lo tienen en la finca:



No tienen problema con mezclar vacas muy encastadas con semental muy encastado. Ya saben que otros ganaderos dicen que eso lleva al fiasco. Como aquí se busca lo bravo, se mezcla lo bravo y que sea lo que Dios quiera. 

Hay tres novilladas para 2020. Veamos algunos ejemplares:



Afortunadamente, el Club Taurino de Vic entró en razón y su novillada será completa y no de cuatro. Éste podría viajar:



Aquí tienen otro negro entrepelado y bragado:



Irán tres a Parentis en agosto junto a otros tres de Los Maños. Vean un primer plano de éste, que es caribello:



Y aquí,  de cuerpo entero. Tambien es bragado, meano, rabicano y ligeramente nevado:



Tengan en cuenta que estas fotos son de finales de septiembre y estos animales tardan en cuajarse más que los de climas menos inclementes. En primavera 'dan el estirón', como nos decía Íñigo Gamazo.



Se supone que otra novillada volverá a Pedrajas de san Esteban como premio por la del año pasado (recuerden aquí). ¿Y la tercera?

Finalmente, respecto a la otra corrida de toros que tienen para este año está formada por estos ejemplares. El castaño que veían con el hierro de El Quiñón es uno de ellos, perseguido por este 13 a quien sus hermanos han calentado a base de bien:



Por fin se juntan muy hermanados:



Ahí los tienen:



Y aquí, en otra perspectiva. El castaño es bizco del derecho, cosa que siempre agradecen los toreros:



Ya ven que la corrida es bonita de hechuras y, como dicen los taurinos, 'agradable' de cara:



Aquí tienen otro ejemplo:



Éste es carifosco:



El mismo toro, a lo largo:



Un amigo del blog, que se mueve precisamente en ambientes taurinos a veces a su pesar, nos decía esto precisamente al respecto de las caras:

"Están convencidos de que algunos animales de El Raso embisten, creo además que lo conocen bien y están en lo cierto. Cuando quiero decir que creen que embisten quiero decir embestir "bien". Con los toros de X, por poner un ejemplo, esa esperanza no cabe porque no embiste ni uno. Y digo que bajo su óptica están en lo cierto porque a las pruebas me remito: embistieron muy bien el segundo y el cuarto de Céret el año que alternaba con Cascón, también hubo dos novillos buenos en Boujan en una novillada que mató Solera, incluso el indultado en Pedrajas este año, que fue bueno para el torero. Yo estoy de acuerdo con eso porque he visto esos novillos. Y todos tenían en común unas mismas hechuras. Eran "bonitos", abrochados de cuerna, "terciados" y bajitos. Repasa tus archivos y verás"



Repasamos y se refiere a esta novillada. Ese segundo embistió así:



Y el cuarto fue éste:



¿Qué les parece la teoría de nuestro amigo? ¿Están ustedes de acuerdo? Hemos quitado el nombre de la ganadería con la que compara para que nadie se moleste. Si está en lo cierto, esta corrida que les enseñamos tendría todas las garantías de embestir pero de momento no tiene destino. 

Este lucero que reburdea ya no está entre los apartados porque cumplió la edad:



Los toros que están viendo serían ideales para esos cosos que presumen de toristas pero en los que no se exige reses con caras exageradas, por ejemplo, Tafalla, Sangüesa, Riaza o Azpeitia. Fíjense en lo bien rematado que estaba el toro anterior:



Ojalá la veamos lidiada en España aunque el problema es que a los taurinos les puede llegar a gustar la cara pero no el hierro...ni la mirada:



Sobre ello, Mauricio, el otro ganadero, dice esto:

'El que se pone delante de las ganaderías llamadas duras tiene que borrar de su cabeza el hierro. Lo que hay que hacer es quitarse prejuicios de la cabeza. Si te pones delante de verdad, cuando estos toros embisten eliminan muchos mitos sobre esa historia de los hierros toristas'



Por nuestra parte, desear suerte a los dos hermanos para este 2020 porque da gusto encontrarse con ganaderos que también son aficionados. Y es que no todos lo son, no se equivoquen. Pasa lo mismo que con los toreros, unos tienen afición y otros no. Eso de pensar que porque seas torero o ganadero tienes que ser aficionado es como suponer el valor del soldado.



Recuerden que nos hemos comprometido con ustedes a volver a la finca en primavera para ver cómo han pasado el invierno tanto los toros que han visto en esta entrada como los que vieron en la de Céret. Las fotos serán más bonitas porque queda todo verde con las inundaciones que sufre el terreno. Si Dios quiere, allí estaremos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



miércoles, 8 de enero de 2020

CENTENARIO DE LA MUERTE DE 'GALLITO' (2): 'PENSAMIENTOS', SOBRE 'GALLITO'

Habrán pensado que la coma y las comillas sobran en el titular, ¿verdad? Es que nos estamos refiriendo a Enrique Minguet 'Pensamientos'. Es el autor de un libro sobre nuestro protagonista este año cuyo comentario nos sirve para continuar la serie que iniciábamos el día de Año Nuevo:


FOTO: Antoni Esplugas (ARXIU NACIONAL DE CATALUNYA, Departament de Cultura de la Generalitat)

Se publicó en 1917 y siendo el autor gallista confeso, no esconde algunas críticas al maestro como veremos después. Conste que nos ha parecido detectar algún dato erróneo pero la verdad es que cuesta encontrar textos sobre el torero que no sean panegíricos a veces empalagosos.



Por ejemplo, Minguet no tapa las deficiencias de Gallito como matador:



Está claro, ¿no? Lo que pasa es que como buen militante del partido gallináceo, el autor aclara acto seguido que todos los buenos lidiadores fueron siempre mediocres estoqueadores. Hombre, la verdad es que si se ponen  a pensar, no va muy desencaminado. Dice que José flojeaba con el acero como Lagartijo con su cuarteo y su paso atrás (recuerden lo dicho aquí), como Guerrita y su celeridad al entrar y como Bombita II y Belmonte, ambos matadores simplemente habilidosos. La verdad es que buenos lidiadores posteriores tampoco fueron cañones con la espada: Domingo Ortega, Lalanda con su parábola, El Viti y la tontería de los tres tiempos para terminar alargando el brazo igual que Gallito...

Como escribe en 1917, está convencido de que aprenderá:



No fue así y el maestro morirá llevando el brazo siempre elástico, sin matar los toros con el pecho. Comparen estas dos láminas. En la primera, Gallito matando con habilidad con el brazo. En la segunda, Francisco Martín Vázquez matando con verdad con el pecho:




Volveremos sobre esta circunstancia en otro momento. Recuerda Minguet lo que le dijo Gallito respecto a las protestas del público. Decía que no había cosa que le molestase más que los gritos extemporáneos...



El problema es que todos los que gritan en una corrida se piensan que tienen razón.

¿Saben cuánto duró el festejo de su alternativa? Una hora y veinte. Fue el 28 de septiembre de 1912 y se la da su hermano rubricando la ceremonia con un beso:



El testigo fue Antonio Pazos, éste sí era un buen estoqueador. El toro se llamó 'Caballero', negro, de Moreno Santamaría, ganadería predilecta del maestro. Tomó seis varas, con dos caídas y un caballo muerto. En el momento en que Rafael se dirigía con los trastos hacia José empezó a sonar la música. Pinchazo a un tiempo, otro recibiendo y estocada sin puntilla.

Su segundo se llamó 'Manzanito', berrendo en negro. Tomó cinco varas, dos caídas 'y un jaco para las mulillas'. La crónica dice que aprovechó la primera vez que igualó el toro para tumbarlo de una estocada y llevarse una ovación.

Esto era el domingo en Sevilla. El martes siguiente, día 1 de octubre, la confirmaba en Madrid en corrida de ocho toros, seis de Veragua y dos de Benjumea, malos todos. Rafael repitió ceremonia y lo propio hizo Vicente Pastor con Vázquez II (quien, con el tiempo, se casaría con Trini, una hermana de los Gallos). El toro de José fue este 'Ciervo', jabonero claro astracanado, terciado y para algunos presentes 'un borreguito' mientras que para otros era simplemente 'un choto':



Tomó cuatro varas con una caída y acto seguido se aplomó. Ocho pases y palmas tras una estocada que para un gallista es corta, para otro que no lo es tanto resultó perpendicular, caída y con degüello y para un tercero que era anti, fue un 'golletazo estirando el brazo'. Y es que en estas crónicas antiguas uno no sabe a qué atenerse porque discrepan en cosas tan palmarias como ésta o incluso en el número de varas y de caballos muertos. En lo que sí se coincide es en que mató los dos toros solo, cosa inhabitual en aquella sazón.

Nos apetece ponerles el inicio de la crónica de López Barbadillo en El Imparcial, sensacional:



Por cierto, Rafael entonces era Gallito y José era Gallito Chico:



Pero la mayor alegría del maestro en su vida taurina reconocía él mismo que fue cuando cortó la primera oreja en Madrid. Fue el cinco de junio de 1913. Ahí lo tienen saliendo a hombros aquel día:



El toro se llamó 'Jimenito', de Saltillo, tomó cinco varas y mató dos caballos. Le puso no cuatro pares al quiebro sino tres más otro con un solo palo, todos por el pitón derecho. Éste fue uno de ellos:



Este apunte lo hizo el dibujante de otro de esos pares, que clavó, según la revista, 'tomando café en la cara':



Hubo su polémica porque en algunos medios se escribió que mató recibiendo pero la foto es ésta:



Y lo que con razón dicen en Palmas y Pitos, que eran belmontistas, es esto:



¿Ven como no estamos solos? ¡Hay que fijarse en las piernas de los toreros! (Recuerden aquí a Morante). Hemos investigado y lo que sucedió fue que citó para recibir pero se ve que el toro no se arrancó y sí lo hizo el diestro al ver la demora. Justo en ese instante avanzó el toro y es el que refleja la foto anterior. Por tanto, sería una estocada al encuentro.

Digamos como curiosidad, que el toro llevaba el mismo número que la casa que se compró Gallito en la Alameda de Hércules, el 73:



Este hombre que ven aquí es Don Modesto, revistero de El Liberal y cuyas crónicas se recibían con algazara por los ditirambos que prodigaba:



Enloqueció con la prestación de nuestro torero y escribió cosas como ésta:



La consagración llegará el 3 de julio de 1914 con la célebre encerrona de Vicente Martínez donde mató siete toros. En alguna crónica se destaca que durante su faena al sexto, únicamente estaba en el ruedo Blanquet. Eso y quedarse completamente solo, ya lo decíamos antes, era una circunstancia que hacía a menudo el maestro como demostración de su capacidad. Recuerden la sección de comentarios de esta entrada donde hablábamos de la presencia de los subalternos en el ruedo. Vean un recorte del maestro a su primero aquella tarde triunfal:



En aquella época las cosas eran muy diferentes. Gallito se encontró una vez con un buey de Graciliano aquerenciado en tablas al que no había forma de matar. En el siglo XIX incluso uno como Frascuelo lo hubiera pinchado por cualquier sitio sin que nadie protestara. Se resalta en una crónica que el diestro no quiso hacerlo así sino entrando canónicamente pero para ello aprovechó...



El Papa, Maravilla, el Torero Enciclopédico, el Emperador, el Catedrático, Caesar Taurorum Mundi, José I El Sabio... sus admiradores agotaban los calificativos. Esa cursilada insoportable del superlativo con que abusan hoy en día los críticos paniaguados (torerazo, faenón, cartelazo, estoconazo...) ya se usó con el maestro:



Pero decíamos que 'Pensamientos' hace algunas críticas a Gallito, concretamente tres. La primera nos recuerda a Paco Camino y su indolencia porque Minguet dice que Joselito sabe demasiado y que si supiera menos de lo que sabe...



La segunda es su carácter en ocasiones hosco, recuerden lo que comentábamos aquí:





La tercera es sobre la facilidad que tenía y que daba pie a creer que era invulnerable. Con ironía, el autor dice esto:



La verdad es que cogidas graves solamente tuvo una, la que le costó la vida. Salvo error, sólo cuatro veces hicieron carne los toros en el Nene. Menos grave, la de Barcelona, dos días después de la encerrona de Martínez. Al entrar a matar, el toro de Pérez de la Concha lo prendió por el muslo y lo pisoteó en el suelo. La cornada era menor, de diez centímetros, pero tenía también una fractura más preocupante de la clavícula izquierda. Punteret fue herido en el escroto al acudir al quite. Durante la cura, José tenía permanentemente en la boca la medalla de la Virgen de la Esperanza que llevaba siempre consigo. Y la copita de Jerez, que no falte:



En Bilbao tuvo dos también leves. Una, de novillero el primero de septiembre de 1912. El novillo de Luis de Gama lo apretó de salida y al tomar el olivo lo pinchó dejándole un puntazo de cuatro centímetros en la pierna derecha. Fue su última novillada porque esa herida le impidió torear hasta el día de su alternativa, que se aplazó del día 15, donde estaba anunciada en Madrid, al 27, pero llovió, y terminó siendo el citado 28 en Sevilla.

La otra fue el 19 de agosto de 1914. Corrida plúmbea con diez de Murube, flojos y sin poder. José quebró cinco veces por el pitón derecho, su favorito. Probablemente resabió al toro, que lo prendió por ese lado al entrar a matar y dejar media estocada. Se retiró por su propio pie a la enfermería donde se le apreció un puntazo que lo tuvo de baja un par de semanas. 



Éste es el toro que lo hirió, de nombre 'Guarreto'. Ya ven que pierde las manos, denominador común de toda la tarde:



¿Se han fijado en que el natural es ayudado? Esto lo prodigaba al principio y se lo criticaban bastante sus detractores. 

Una última curiosidad sobre esa corrida. Todos los indultos de chichinabo que menudean hoy en día comienzan con algún fulano que grita aquello de '¡no lo mates!' Así empezó el de 'Cobradiezmos' cuando Escribano se dirigía a por el estoque de verdad. Nadie se lo esperaba, ni siquiera los triunfalistas comentaristas televisivos, no había ni runrún de indulto. Un indocumentado gritó y sobrevino la locura.  Pues ese grito que ya se ha hecho habitual hoy en día se oyó varias veces en Bilbao aquella tarde. Pero era para que siguiesen pegando pases los maestros. En la crónica ponen las cosas en su sitio ignorando que casi cien años después el mismo grito sirve para que el maestro se ahorre el entrar a matar, le den la casquería simbólica y el toro vuelva al campo:



Y la cuarta y última vez que un toro pinchó al diestro fue en su presentación en Madrid la temporada de 1919, el primero de mayo. La corrida era de Parladé pero el quinto fue devuelto por ser una sardina. Salió un sobrero de Benjumea que era todavía peor. Por fin salió un tercero también de esta vacada, sin divisa, berrendo aparejado, incierto, gazapón y agalgado pero cornalón y astifino. Inició la faena por dentro con este pase por alto de rodillas:



Se levantó para enlazar tres naturales y, cuando daba un paso atrás hacia la barrera para dar aire al toro, lo perdió de vista. El berrendo hizo por él, lo levantó por el muslo y lo derribó sobre el estribo con tan buena suerte que lo buscó pero no lo encontró. Ahí se ve a Malla que fue quien hizo el quite.



Su primer despiste recuerda a 'Bailador' y lo del estribo a 'Pocapena'. Cornada de 10 cms. en la parte posterior del muslo izquierdo, más el doloroso golpe en el coxis contra la madera que lo tuvo veinte días parado. 



Hasta aquí nuestra segunda entrega en el serial dedicado al malogrado Gallito. La cosa no va a quedar aquí pero no hay prisa porque disponemos de todo un año para hacer honor a la efeméride.

Nos despedimos con esta bonita imagen de abajo perteneciente a aquella corrida bilbaína de diez toros. Camero se va al suelo y es Rafael, como director de lidia, quien acude raudo al quite. José está en segundo término. En el instante de la foto, El Gallo no sabía que durante el festejo resultarían heridos Cocherito al parear y José como hemos contado. Por eso tuvo que matar cuatro toros. Afortunadamente, la cosa acabaría bien, con él y Belmonte a hombros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.