domingo, 9 de julio de 2023

FERIA DE PAMPLONA, 2023 (2). ESCOLAR: BRAVURA, CERO

Saben que nosotros estamos chapados a la antigua y seguimos midiendo la bravura de los toros en el caballo. Pues ayer, de lo que se dice bravura, los escolares no demostraron ni tanto así. Pero es que los taurinos, que la miden sólo en la muleta diciendo que el peto está sólo para ahormar, dirán lo mismo.

Es verdad que la bravura es muy difícil de contemplar en toda su extensión pero nos quedamos con las ganas de haber visto un detalle, un fucilazo, una chispa... Nada, no hubo nada.


FOTO: Eduardo Buxens

No estaba prevista la presencia de Escolar en Pamplona tras su fiasco del año pasado. Por circunstancias que no comentaremos repitió y mandó una corrida toda cárdena, seria por delante, menos que mediocre en varas como decíamos antes pero para estar siempre con los cinco sentidos ante ella. El único que se aproximó a la alimaña fue el primero de Jiménez. El resto, malajes pero sin ser asesinos.

No se notó gran diferencia entre los dos que eran cinqueños y el resto de cuatreños. En cambio, recuerden aquí que en Madrid sí que había sido muy notoria. La corrida quedó en mano a mano porque Robleño resultó corneado en su primero.

Les avisamos de que no queremos comentar nada de los dos últimos toros porque la señal llegaba entrecortada. Hemos esperado a ver si los de Mundotoro.tv colgaban la corrida en diferido pero van pasando las horas y seguimos sin poder acceder.




ROBLEÑO. El primero tenía casi seiscientos kilos, sin exageraciones antediluvianas en la cara pero astifino.

Mediocridad del toro y vulgaridad insultante del piquero en varas. Bien Fernando Sánchez de poder a poder.

Nos extrañó que decidiese torearlo en la raya cuando quizá lo mejor hubiera sido abrirlo. Pues en la primera tanda tras la de prueba lo hirió con el pitón derecho pero en el muslo izquierdo. Tenía dos cornadas menos graves, una le afectaba la femoral.



FOTO: Eduardo Buxens

Del Álamo hizo acto de presencia y le pegó una media seca saliéndose. La necedad de no querer apuntillar por detrás como debería ser la norma levantó al toro, que murió tras dos descabellos.


FOTO: Eduardo Buxens


DEL ÁLAMO. Su primero, cinqueño, era agalgado, cornipaso y con papada. 

Sandoval pequeño obedeció la orden del maestro y barrenó bien a gusto y muy trasero las dos veces.

El toro embestía con la cara a media altura pero era de una tontería que dejaba en muy mal sitio a los que cantan las bondades de los toros cinqueños (es que éste estaba a punto de cumplir seis). Entera trasera y caída, saltando, tapando la cara y cortando una oreja totalmente de pueblo.



El sexto fue éste de cuya lidia ya hemos dicho que no podemos hacer un comentario como Dios manda:



Sí diremos que a la hora de matar pegó un pinchazo escupiéndose y esta entera desprendida alargando el brazo con habilidad.




JIMÉNEZ. Demostró gran disposición. Se fue en su primero a porta gayola suponemos que con la preocupación del salmantino al ver que cualquier percance lo dejaría con seis toros para él. Estuvo más de dos minutos arrodillado porque el toro no salía.

Por fin lo que irrumpió en la arena fue un pavo cornivuelto que le pasó por encima. Entre la cara y los ijares chupados tenía estampa de la época de Bombita.



El toro se dejó pegar una lanzada trasera y se fue suelto. En el segundo le echaron el caballo encima para hacerle dos agujeros más mientras se repuchaba. Fue un auténtico desastre.

Mientras Chacón cerraba al toro excelentemente a punta de capote, el realizador, que va de artista y en cada retransmisión comete errores de bulto, se dedicaba a enfocar a la torcida.

El toro se había parado en el segundo tercio y ante la muleta se convirtió en el de Guisando. Eso quiso decir que se dedicó a pensar dónde estaba el muñeco. Jiménez se plantó delante de él con valentía pero el toro era reconsagrado. Nada que reprochar.



Comete su habitual error de perfilarse muy lejos, cosa que con un toro orientado es un suicidio. Pinchazo, bajonazo y a otra cosa.


FOTO: Eduardo Buxens

El segundo que mató era cinqueño, veleto, rabicorto y con expresión de malas pulgas en su cara:



Sandoval grande clavó muy mal, contrario y caído pero no apretó por orden del diestro. En el segundo el escolar se fue suelto con su tendencia marcada de inicio a querer irse a vivir a la madera.

Excelente Chacón y en cambio muy mal Perico toda la tarde con los palos.

Jiménez anduvo muy decidido y vio que si no le dudaba, el toro tragaba sin problemas, además llevando un viajecito al paso. En un momento dado se confió y el toro le pegó un puntazo con el cuerno derecho que quedó en contusión. 



A partir de ese momento el de Escolar se dio cuenta de que se estaban riendo de él con una tela roja, o sea que por la izquierda le dio otro susto. Se equivoca volviendo a armarse lejos y encima en la suerte contraria. Al pinchar se golpeó con el pomo de la espada en la frente, como se aprecia en la instantánea de Emilio Méndez. Después, media y descabello. 



Del tercero que mató les dejamos con esta imagen. Dio la vuelta al ruedo.




Corrida bastante olvidable, sin un átomo de bravura. Fue curioso ver al final que el único que se retiraba por su propio pie era Del Álamo. Robleño ya había sido operado y evacuado y a Jiménez le estaban mirando el puntazo.

No creemos que repita el año que viene. Apunten ustedes los nombres de La Quinta o Pedraza de Yeltes para venir en su lugar. A ver si acertamos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


sábado, 8 de julio de 2023

FERIA DE PAMPLONA, 2023 (1). LA PALMOSILLA: LAS FIGURAS SEGUIRÁN ESPERANDO

Cuando se anuncia esta vacada siempre tenemos la ilusión de que salga una corrida como la de su debut aquí en Pamplona en 2019. Seguro que no es eso lo que quiere el ganadero pero es que da la casualidad de que nosotros queremos lo contrario que él. Recuerden pulsando aquí el pugilato que mantuvo con Prieto de la Cal en esta misma ciudad hace tres años, cuando dejó clara su filosofía. 

La corrida fue desigual de presentación pero siempre con gran seriedad, a pesar de que no podemos garantizar que no hubiera boliche. 


FOTO: Jesús Caso

Nada en varas, todo auténticos simulacros quitando la masacre que ordenó con vileza Rafaelillo a su segundo. Ninguno tuvo mala idea y ninguno remató en los burladeros. En la muleta fueron desaboríos sin excepción. Destacaron en los extremos la casta del tercero y la bondad monjil del último. Tanto al ganadero como a los televisivos el toro que menos les gustó fue el tercero. En cambio a nosotros, al revés. Es lo que tiene el diferente cristal con que se mire esto de la tauromaquia.


FOTO: Javier Bergasa

RAFAELILLO. Recibió a su primero de rodillas en tablas, era un castaño listón, bocidorado y corniabierto, casi playero. Penoso como director de lidia en el primer tercio, que fue un simulacro porque el juampillo estaba ya ahogado.

El toro iba y venía con un pequeño calamocheo y aguantándose de pie a duras penas. El torero iba y venía demasiado acelerado mendigando el triunfo. La cosa no tuvo ningún interés. 



Estocada caída, sin puntilla pero tapando la cara, cosa que antes Rafaelillo no hacía. Total, sólo se lo valorábamos en este insignificante bloc,  como pueden recordar aquí, por ejemplo.



El cuarto era bizco del izquierdo, un castaño carinegro, enmorrillado y listón, de 595 kilos pero muy vareado.

Collado pegó un puyazo absolutamente canallesco e ignominioso recargando y barrenando, en la línea que han mostrado toda la vida los picadores de Rafaelillo. En el segundo se vio clarísima la orden del diestro de volver a barrenar con bellaquería, esta vez casi en el lomo. Fue una carnicería abyecta que pasó desapercibida para los comentaristas televisivos, muy entretenidos hablando de Hemingway e informándonos de las repetitivas canciones de las peñas.

Tras ese primer tercio escandaloso tuvo la desfachatez de brindar el toro al público. El pobre animal claudicaba después de haber pasado por la picadora de la banda del castoreño. A punto estuvo Rafaelillo de tener un buen susto en un pase de pecho tal como comentábamos en la entrada anterior ya que se vio el pitón en el corbatín.



Quería calentar al público a toda costa pero no había manera porque estaban todos con la boca llena. Anduvo de nuevo acelerado, utilizando la muleta como si estuviese en un portaviones haciendo señales a un F-16.

A la primera no tapó la cara pero pinchó. A la segunda pegó el telonazo aunque hundió la espada trasera y desprendida. Luego se quejaba en el callejón de que el toro se había parado olvidando la bajeza con que lo había tratado en el primer tercio.


ESCRIBANO. Recibió a su primero a porta gayola. Era un toro negro zaíno, un poco ensillado y cornidelantero, de pezuñas gruesas.



Primer puyazo musical del que sale huyendo y segundo donde mete un poco el riñón recibiendo una barrenada trasera.

Tuvo mérito un segundo par del maestro ya que lo inició hacia afuera pero en seco cambió la carrera hacia adentro. Es éste:



El toro era soso y desaborío pero sin maldad. Escribano no tuvo ni para empezar con él pero no hubo ningún lucimiento. El problema fue que pinchó cinco veces, todas en sitio muy feo, con su mal estilo de alargar el brazo y pegar el telonazo. Dos descabellos.

Volvió a porta gayola en el quinto, que era un castaño albardado, bragado, listón, bociblanco y cornalón. Era más largo que un San Balandrán:


FOTO: Jesús Caso

Muy mal Escribano permitiendo el relance del que el toro sale suelto aunque ordenó no pegarle. De hecho resultó todo el tercio un nuevo simulacro.

Lo aplaudieron igual clavando a toro pasadísimo que cuadrando en la cara. La plaza, sin ningún criterio. En el tercero pegó un quiebro a lo Menuhin muy ajustado y sin que le tirasen toallas y capotes desde la barrera como tantas veces:



Este toro lo brindó al público con razón porque había sacado muchos pies en el segundo tercio y nos las prometíamos todos muy felices.

Empezó de rodillas en el platillo. El juampillo era un poco mirón, la sorpresa fue que en la segunda tanda sacó la lengua, empezó a acusar asfixia y se diluyó. Vimos que una banderilla había caído muy baja en su costado derecho, ahí la ven. Recuerden lo comentado aquí.



Pinchazo perdiendo la muleta que escupe y entera trasera con el brazo elástico y con telonazo. Tres descabellos y lamentaciones del maestro al cielo por pinchaúvas.


VALADEZ. Su primero era negro listón, un poco chorreado en morcillo, cornialto y cornidelantero, de mazorca gruesa.

Huye en el primer puyazo y se repucha en el segundo sin recibir castigo. En el quite hizo lo mejor en cuanto a estética de toda la tarde, esta media:



No entendimos qué vio para brindar al público un toro que pegaba el tornillazo y viajaba con cierta violencia. El diestro no le volvió la cara pero no pudo con él. Terminó con manoletinas de rodillas de mucho riesgo porque el toro estaba tan entero como cuando empezó la faena. En la imagen se aprecia que no embiste como un norit:



El toro se le arrancó cuando se armó para demostrarle que ni de broma le había ganado la pelea. Le pegó un bajonazo trasero muy ovacionado por el graderío. Buena muerte del toro en los medios.



El sexto tenía 610 kilos que no aparentaba porque era largo y con poco jamón atrás, castaño, bien encornado y astifino.

El toro era blandito de remos y justito de fuerza de manera que Sandoval pequeño no le tapó la salida ni lo apretó, ambas cosas son raras en él. Fue un nuevo simulacro en el caballo. Muy mal la alcaldesa cambiando el tercio con tres palos cuando saltaba a la vista el escaqueo de Azuquita.

Tuvo un susto de inicio al torear de rodillas por la espalda. Luego se vio que el toro era un amiguete, simplemente pasaba por allí con distracción, con bobería y sin casta. Esta vez el hidrocálido estuvo por encima de su enemigo.



Entera desprendida y trasera ejecutada a toda velocidad con el palmosillo arreando hacia afuera porque quería morir en los medios. Al final lo cerraron y entregó su vida en tablas al tercer descabello.

El ganadero dijo que los tres primeros no le habían gustado nada pero los tres segundos, bastante. Afirmó que el cuarto había tenido clase, que el quinto había sido completo y que el sexto, muy noble. Aseguró que si no llega a ser por los fallos a espadas se hubieran cortado cuatro o cinco orejas.


FOTO: Jesús Caso

Hombre, en esta plaza cuya seriedad está por los suelos le daremos la razón en lo de las orejas. Por lo demás, la pena nuestra fue que no salió una corrida como la que decíamos de 2019 que pueden disfrutar recordando aquí. No obstante, tampoco fue una borregada.

Lo que está claro es que las figuras, visto lo visto, seguirán sin pedir sus toros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 4 de julio de 2023

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (26): EL PELIGRO DEL PASE DE PECHO

Algunos hablan de pase de pecho con la izquierda o con la derecha pero lo canónico es que sea sólo con la izquierda. Si se da con la derecha es un simple pase por alto. Esa es la distinción que siempre hacemos en este modesto blog.

No vamos a tratar en esta entrada de la ejecución de ese pase porque la conocen ustedes de sobra. Solo diremos que con cualquiera de las dos manos hay que tratar de que el toro describa una pequeña curva. No vale el pase de pecho recto como prodiga Urdiales. Antoñete decía que a él tampoco le gustaba el otro extremo, el que forzaba demasiado al toro a irse por la hombrera contraria. Lo calificaba despectivamente como sobaquero. El Juli los hace así y a nosotros no nos parece tan mal como a Chenel aunque éste decía que el ideal era a medio camino entre el que lleva al toro recto y este que se va por la hombrera contraria.

Hecha esta introducción lo que nos va a ocupar a continuación es un comentario sobre el peligro que supone este pase. Recuerden que a Manolete, cuyo valor era a prueba de bombas, el pase de pecho o por alto no le gustaba nada precisamente por lo que vamos a comentar. Tiene un peligro que normalmente no llega al tendido y que a Morante le ha costado un disgusto recientemente. 


FOTO: Jero Morales

Hagan ustedes el favor de dejar la lectura un momento y pónganse en el comedor de su casa a torear de salón. Compongan la figura para empezar a embarcar al toro en un pase de pecho. Imaginen que en lugar de la mesa camilla están ante un cinqueño con toda la barba. Pues fíjense en que en esa posición cualquier extraño que haga el toro los va a coger a ustedes con muy poca defensa o, como decimos en Cataluña, con la orina en el vientre. 

Un torero que ha sufrido dos veces percances en este pase ha sido Javier Cortés. Y otro, como decíamos antes, Morante en Badajoz hace unos días. El toro de Marqués de Albaserrada que lesionó gravemente en un ojo a Cortés no tenía nada que ver con la ternera que rompió una costilla a Morante. Pero es que la peligrosidad de ese pase no depende de la mala idea del toro. Queremos decir que rematando con el de pecho puede producirse una cogida grave tanto si lo que tienes delante es un marrajo como si es un norit.

Observen el caso de Morante, que era el del norit pues estaba pegando pases a un borreguito de Cuvillo. Tras el último pase en redondo no se enmienda y el torillo se da la vuelta. Esa forma de ligar sorprendió cuando Ojeda empezó a prodigarla, hoy ya no. Lo denominaban 'hacer el ocho':



El toro traga tranquilamente. Piensen que a un toro verdaderamente encastado es muy difícil hacerle el ocho porque en el momento de girarte, con que te vea un poco la pierna puede irse al bulto. Ojeda se lo hacía siempre a chotos asfixiados. Aquí no hay problema y sigue la tela:



Pero está tan moribundo que no tiene fuelle para que su viaje llegue hasta el final y se queda debajo. Observen las manos porque se ha parado a la mitad:



Ahí pega el tornillazo, derriba al diestro y es cuando lo lesiona en la costilla:



Ya ven que no ha sido mala idea del toro o que el diestro haya cometido un error sino que en el pase de pecho o por alto hasta la ternera más dócil puede pegarte el susto como a Morante. Hombre, respecto a la docilidad, observen abajo la actitud del torillo. Tiene al hombre a su merced y se dedica a contemplar el panorama. En instantes como éste de abajo es donde los toreros notan claramente la diferencia entre unas ganaderías y otras:



Si en el de pecho tienes ahí un toro con malas pulgas te puede pasar lo que a Javier Cortés con el de Marqués de Albaserrada en la concurso de Madrid. El recorrido de aquel toro era cortito pero tiraba el gañafón y en un pase de pecho le dio en el ojo. 



Esta es la secuencia desde que se gira para rematar:





Y vean abajo las manos porque el toro se ha quedado a mitad de viaje, igual que el de Morante. La cabezada que pegó al de La Puebla le rompió una costilla y a Cortés le vació un ojo:


El mismo Cortés tuvo en 2018 otro susto cuando no se enmendó para rematar con un pase por alto y el toro lo prendió. Fue aquel desafío donde se rechazaron los tres de Palha y entró Hoyo de la Gitana junto a los de Pallarés. Un toro de esta última vacada que había quedado para el tinte tras el caballo se lo llevó por delante en el remate. Vean en las tres fotos de Javier Arroyo lo que decíamos antes: hagan el favor de ensayar el inicio del pase de pecho en casa y se darán cuenta de que estás vendido si el toro hace un extraño. Eso es lo que sucedió aquí:



Tuvo mucha suerte tanto en la caída como en que luego el toro no hizo carne:




Relacionado con la colocación en estos pases de pecho, hemos asistido a una cosa llamativa en la pasada feria de San Isidro. Cuando el diestro no se enmendaba e intentaba ligar con el remate por alto, se oían pitos para que se cruzara. Hablamos de toros muy parados que te permiten cambiar de ubicación los pies ya que si la acción es continua no hay lugar a la protesta. Todos los diestros acusaban la recriminación y daban un pasito hacia adentro. Pues en nuestra humilde opinión, con ello no asumían más riesgo sino que lo minimizaban. Bueno, en la nuestra y en la de Andrés Vázquez.

Y es que el diestro corre más peligro ahí al lado sin enmendarse que dando el pasito para ubicarse en la zona ciega y encima echar la muleta al ojo contrario para que así el toro embista hacia afuera. El Niño de Villalpando hablaba de que se solía pegar en los pases de pecho o por alto un toque con la punta de la muleta a ese ojo contrario para desplazar al toro. Él insistía en que no había que rectificar nunca la posición:


'Cuando se ha dado el natural, la muleta debe quedar colocada para enganchar la repetición del toro y el torero no debe retirarla ni esconderla en su cuerpo para echársela otra vez delante. No se puede rectificar la postura cuando un momento antes te has jugado la vida en cuatro o cinco naturales sino que hay que exponerse o a que el toro te coja o a que te salga el pase de pecho'


Si vuelven a la secuencia de Cortés y la tarascada en el ojo, éste sería el momento en que se oyen pitos y el diestro da un paso hacia adentro, alarga la muleta hacia el ojo contrario y se alivia:



Nosotros lo entendemos igual que Andrés Vázquez, por eso no comprendemos esos pitos antes del remate que lo único que hacen es que el diestro se alivie asumiendo menos riesgo que si se queda quieto. Las tres cornadas que hemos relatado en esta entrada fueron ocasionadas porque tanto Morante como Cortés se quedaron quietos. Si se hubieran enmendado no habrían resultado heridos.

Ya ven qué pejigueros somos y con qué minucias nos entretenemos. Muchas veces nos preguntamos que a quién deben de interesar estas cuestiones técnicas. Es posible que ni a los propios toreros. 


FOTO: Jero Morales

Confiemos en que sí interesen a los selectos lectores de nuestro modesto blog. Si están muy aburridos, ya saben que en las etiquetas de la derecha pueden pulsar donde pone verdades del toreo para consultar las veinticinco entradas anteriores

Bueno, como sabemos que les va a entrar pereza, les damos el trabajo hecho. No tienen más que pulsar en cada una de las frases de abajo para que les lleve directamente al contenido. Es que hay que repasar todo lo que allí se dice para poder dar la batalla a los taurinos. Si no tenemos argumentos, al final se llevan el gato al agua y nos hacen comulgar con sus ruedas de molino. Y no tenemos que ceder ni un palmo de terreno.

Como decía aquí Bleu, los dos bandos están claramente alineados en el campo de batalla y el nuestro, como la guardia imperial, morirá pero no se rendirá:


'Los aficionados a toros somos los menos en comparación con los aficionados a toreros pero la razón está de nuestra parte y quizás sea para nosotros la victoria. Si es así, lo sentiré por los fenómenos y lo celebraré por la fiesta nacional, de nuevo triunfante'


La naturalidad al torear.

El Cordobés: cómo romper un toro y cómo se torea al natural.

Marcial Lalanda: entrar a matar.

Antoñete y el toreo desmayado.

Esplá explica qué es el temple.

El medio pase y el toreo de perfil.

Las verdades de un mayoral.

Verdades de Paco Camino.

Cañabate y el público de toros.

Cañabate, las fundas y el toro comercial.

Las verdades del Duque de Veragua.

Las verdades de K-Hito.

La Tauromaquia de Amós Salvador.

Así remataba El Viti los pases.

Las verdades de Corrochano sobre el toro de lidia.

Roca Rey, el que mejor descubre la muerte.

Así se coge la muleta.

Qué es el empaque.

Habla el torero desconocido.

Si hablas, no vuelves a torear.

Curro y las gaoneras.

Cómo coger el capote.

La mano izquierda de Dios.

Cuadrar el toro no es una suerte.

Tauromagia.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

sábado, 1 de julio de 2023

FERIA DE PERALTA, 2023 (2): BARCIAL

Dos novilladas de Barcial se lidiarán este verano: la de Calasparra y la de Peralta. Les mostraremos a continuación la de Navarra.



Al igual que para la de Raso de Portillo, el problema es encontrar novilleros dispuestos a ponerse delante. Esto tiene una sangre que no es precisamente horchata. No permite errores y hay que ir bien tapado. Los novilleros actuales suelen olvidar lo de taparse quizá porque se las ven frente a ganaderías más dóciles cuyos toros, cuando ven simultáneamente la tela y el cuerpo, escogen siempre la tela.

Éstos, no. Ya saben que Victorino García los denomina cariñosamente gremlins. Pero cuando sale un gremlin como el Cidrón de la feria de 3Puyazos, desde el tendido no queda otra que disfrutar. Ojo, decimos desde el tendido porque en la arena hay que ir con los cinco sentidos. Recuerden aquí que aquel novillo con hechuras de toro avisó ya de salida por el izquierdo pero cogió al portugués D'Alba con el derecho:



Vamos con los de Peralta. Éste que se va es uno de ellos. A ver si se para:



Ahí lo tienen. Es negro mate, bragado, meano, axiblanco, calcetero de pies y con una pequeña estrella en el testuz. Fíjense en que es chato como un pablorromero:



Éste es otro de los seis apartados. En este caso, un berrendo en negro, alunarado, lucero, badanudo, bien encornado y diríamos que capuchino corrido, si nos permiten la expresión para dar a entender que la capucha se le alarga más de lo debido:



Éste es negro berrendo, pialbo, aldiblanco, lucero y rebarbo:



Lo de pialbo se aplica más a los caballos y sería sinónimo de cuatralbo. Quizá el origen esté en patialbo, como se decía antiguamente. Hace referencia a las cuatro patas blancas. Lo comentábamos aquí con un amigo lector dentro de la serie que dedicábamos al encaste Vega-Villar y que pueden rastrear a la derecha en las etiquetas yendo a patasblancas.

¿Se han fijado en un detalle de los cuernos? Además de ser cornialto y cornidelantero tiene un tono rojizo en la cepa. Eso puede ser indicativo del denominado síndrome del prurito en el cuerno del toro de lidia. Son unas bacterias que provocan en el toro una comezón que lo obliga a restregar compulsivamente el cuerno en las encinas o en el suelo. Parece que surgen como un mecanismo defensivo de su organismo a consecuencia de una acidosis en el hígado. En la finca de Barcial hay árboles que muestran verdaderos navajazos causados por los toros. Este toro, que es una auténtica pintura, irá para rejones. Los cuernos se los modeló así él mismo a causa del citado síndrome. Es berrendo en cárdeno remendado y coletero (de cuello, no de cola, ya lo explicábamos aquí):



Suban a la primera foto porque en aquél también se apreciaba ese citado tono rojizo.

Seguimos con los novillos de Peralta. Vean este lucerito, negro levemente mulato pero muy lustroso de piel. Esto es lo mismo que verá el novillero:



Aquí lo ven a lo largo. Es bragado, meano, axiblanco, calcetero, rebarbo y falso jirón por la manchita en la cruz. Lo calificábamos un poco exageradamente como mulato ya que a veces esa mancha parduzca en el lomo la ha causado el sol:



El siguiente es cárdeno oscuro, nevado, rebarbo, lucero, pialbo, cornigacho y corniapretado. Todos lo querrán en el sorteo junto al de más abajo:



El último de los reseñados no estaba por la labor:



Cuando por fin se refugió bajo la sombra de una encina lo cazamos. Es cárdeno oscuro, lucero, caribello, calzado de atrás, bragado, meano, axiblanco, nevado y recogido de armas:



No nos vamos sin avisar a los amigos de 3Puyazos, a los franceses de Vic y Céret y, por qué no, también a la empresa de Madrid de que para el año que viene habrá tres novilladas muy fuertes en la finca. Algunos de los erales que vimos darían perfectamente el pego como utreros en Peralta o Calasparra si no fuese por el guarismo. Vean éste que se rasca:




O miren este otro eral careto:



Pues ya han visto lo que nos encontraremos en Peralta. La novillada viene bastante pareja y no tan ofensiva como la murciana. La cita será para el próximo sábado, 9 de septiembre. Si Dios quiere, allí estaremos y por aquí se lo contaremos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.