Entren con nosotros en el cercado de Comeúñas donde están apartados los toros de los que saldrá una corrida para Madrid.
Ya ven que abunda más de lo habitual el color castaño. Recuerden la curiosidad que comentábamos aquí sobre el racismo de los toros de Cuadri. En este cercado al que accedemos no hay lugar para tanta discriminación porque de los doce ejemplares, tres son castaños, vean:
Ignoramos cuáles serán los que viajen a la capital pero sería quizá una novedad histórica en la vacada lidiar en Las Ventas mitad y mitad, tres negros y estos tres que han visto. En casa de Cuadri los denominan colorados pero son castaños.
A ver si les llama la atención algo lo mismo que a nosotros mientras seguimos nuestro paseo:
Aquí les mira el del centro:
Efectivamente, además del tamaño de los toros que es propio de este encaste, las caras son más ofensivas, miren al de antes:
O a este otro:
Y algún cornalón más hay que se encuentra hermanado con éstos pero que está destinado a las calles. Sólo faltaban esos cuernos para atemorizar aún más a los toreros. Recuerden pulsando aquí cómo cundió el pánico en la pasada corrida de Cenicientos. Ahí va otro:
El lomo listón que se apreciaba en la primera foto es de éste, un castaño ojinegro pero con esa pincelada colorada en el párpado:
Aquí se encara:
No confundirlo con este otro, castaño ojinegro, más bocidorado y sin la pincelada en los ojos:
Aquí lo ven a lo largo:
El tercero es el que ven a la izquierda de la imagen. Es castaño oscuro y carinegro. A ver si se gira:
Ahí lo tienen. También es lavado de cara y bocidorado:
Y albardado y listón, como se comprueba al verlo de cuerpo entero:
Si viaja finalmente a Madrid, esto es exactamente lo que verá el diestro cuando vaya hacia él para empezar la faena de muleta:
O podrá ver también cómo lo espera este otro, badanudo, el más díscolo del cercado:
En cuanto nos vio, cambió de actitud. Es de ésos que se engalla y da un pequeño pasito hacia el fotógrafo, se para y da otro mientras vuelve a levantar la cara y mover el cuello desafiante:
Se confirma lo de la abundante leña que les decíamos al comienzo, ¿eh? ¿Y qué me dicen del camión de la carne?
Con su papada se podría hacer una chaquetilla para Brigitte Bardot. Lo vieron antes mezclado entre sus hermanos. Para nosotros es más negro lombardo que chorreado (recuerden que lo explicábamos aquí):
Aquí abajo lo tienen un tanto somnoliento. Estaremos atentos a ver cuánto da en la báscula en caso de que se lidie:
Esperen, que falta este veleto. Es una encornadura poco habitual en la casa. Lo normal es que se abran las puntas hacia afuera y no que suban verticales como en éste que ven:
Como todavía no ha empezado la temporada les dejamos con un par de lecturas sobre Cuadri que los lectores más fieles recordarán. La primera fue una entrada que hicimos sobre las fichas con que empezó a llevar la ganadería don Celestino. El sistema lo adoptó de las que confeccionaba cuando estudiaba derecho con Giménez Fernández. Pulsen aquí y encontrarán también quién era aquel amigo de Cuadri que empezó como banderillero de Maera y acabó de gobernador civil... degenerando, como dijo a Belmonte cuando éste le preguntó por su curiosa trayectoria.
Y recuerden aquí aquellas cuatro vacas de Belmonte que tenía Lancha en su vacada y que terminaron en el cortijo de Juan Vides cuando don Celestino sacó a pasear el talonario. Se suele decir que mató todo lo que procedía de Belmonte pero ya verán que no fue así.
Durante el paseo se habrán fijado en que los 200 litros que cayeron quince días antes en la provincia de Huelva dejaron una hermosa alfombra verde sobre lo que era un erial desde julio. Esperemos que les haya gustado este reportaje por el cercado que hace las veces de regalo de Reyes de nuestra parte:
Por cierto, este 2023 cumple nuestro modesto blog diez años de existencia. Iniciábamos la andadura comentando precisamente uno de aquellos desafíos castellonenses que pasaron a la historia y donde Cuadri mojó la oreja a Victorino y Miura con este Comino. Observen que es bastante degollado:
Aquí tienen el comentario que hicimos de lo que aconteció en aquella Magdalena. Ya veremos si seguimos con moral para continuar dándoles la tabarra, como mínimo una vez por semana, durante diez años más...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.














