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jueves, 12 de diciembre de 2019

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (20). JOAQUÍN BERNADÓ: "SI HABLAS, NO VUELVES A TOREAR"

Cuarenta y ocho años tenía Bernadó cuando se despidió del público madrileño. Fue el 4 de septiembre de 1983. No estaba anunciado pero a última hora entró en sustitución de El Inclusero gracias al buen oficio del que fue su último apoderado, José Luis Teruel, ya que Chopera no lo quería ver ni en pintura, no sabemos por qué (durante los años previos, el catalán se había apoderado él mismo). El cartel lo completaban el colombiano El Cali y el aragonés de Almassora Raúl Aranda. Aquel día debutó con mal pie El Cordobés como ganadero con lo que había comprado a Urquijo.



Esto escribía Zabala padre antes de la corrida:



Y esto otro después. Bernadó dio una vuelta al ruedo en su primero y se fajó con un murube manso en segundo lugar. Nadie daba ni un duro pero le sacó faena. Como la espada se le fue caída, la cosa quedó en petición y dos vueltas al ruedo:



Bernadó siempre fue un pinchaúvas pero quizás hoy no lo fuera tanto si se diese todas las ventajas que se permiten los diestros de hogaño sin que nadie les critique. Ahí lo tienen disponiéndose a dar cuenta de uno de Guardiola en 1959 sin alargar el brazo para asesinar al toro y sin girar la muleta para aliviarse tapándole la cara:



Aquí ha dejado una honda desprendida y espera ver morir a este pablorromero (1965):



Y ahora le pega esta estocada a un novillo de María Eusebia Galache en Barcelona que le valió dos orejas y rabo (1955):



Joaquín Vidal dijo esto tras titular "Bernadó vuelca toda su torería en su despedida de Madrid":

"Treinta años lleva la afición de la primera plaza del mundo apreciando las cualidades de este espada catalán, que ha pasado por la fiesta de puntillas, sin competir, sin molestar, desgranando calladamente un estilo pulcro que ha merecido el respeto de todos los públicos. Bernadó volcó su torería con un afán de superación como pocas veces se le había visto en Madrid"

Eso de que pasó sin molestar es bastante discutible porque se ve que a Chopera lo molestó aunque el maestro dice no saber por qué, luego lo veremos. Atención a la siguiente imagen donde destacan la naturalidad, el empaque y la buena colocación del maestro, con las zapatillas apuntando al toro:




En el haber del diestro anotamos su elegancia, su finura, su torería, sus andares pausados en la plaza y lo querido que fue en México. En el debe, su timidez, su falta de decisión en muchos momentos y su negación con la espada. Siempre decía aquello de 'es que yo soy del quinto mandamiento'. A pesar de haber nacido en Santa Coloma de Gramanet, el bueno de Quimet tenía cierto duende. Lo contaba K-Hito:


"De no estar probado que Joaquín Bernadó nació en 
Santa Coloma, habría que pedir su partida de nacimiento a la parroquia de Santa Ana en Sevilla, junto a la cerámica trianera ¡Qué olor, color y sabor a torero caro! Sus verónicas parsimoniosas, sus soberbios naturales, sus pases de pecho más largos que un talgo... Aunque el novillo le pegue una voltereta, él ni se despeina. Joaquín Bernadó es la elegancia con montera"

Con 19 años de novillero

Él decía que a veces el público tenía una imagen equivocada:

"Creo que he sido un torero con bastante más valor de lo que la gente ha creído. Con el último toro de la despedida en Madrid, muchos se habrían echado para atrás"

Se lo comentaba a Barquerito días después, ya hemos dicho que se peleó con un manso rajado al que hizo una faena que nadie imaginaba cuando tocaron a muerte.


Iniciando un quite de frente por detrás a un pablorromero en 1957

"Me he sentido siempre catalán y torero pero he renegado de la categoría de torero regional. Hay muchos aficionados que no saben que Barcelona tenía una afición exigente y entendida. Balañá padre fue siempre un empresario muy inteligente y supo cómo tratar a aquella afición. Recuerdo que la primera corrida que vi en mi vida en Barcelona fue de doce toros..."

Esa corrida fue la del 26 de julio de 1942. Los doce toros se los repartieron Chicuelo, Nicanor, Pepe Bienvenida, Manolete, Pepe Luis y Antonio Bienvenida. Bernadó asistió a la terrible cornada que recibió éste último por parte de 'Buenacara'. Luego, la primera vez que se pondría frente a una vaca sería en la localidad tarraconense de Amposta, a ochenta kilómetros de donde escribimos estas líneas.

Quién iba a decir al pequeño Quimet que sería el mismo Bienvenida el que le daría la alternativa en Castellón. Fue el cuatro de marzo de 1956 con uno de Arranz llamado 'Carolo'. Cortó dos orejas y salió a hombros junto a Julio Aparicio, que se llevó cuatro orejas y dos rabos. Ahí lo tienen aquel día brindando su primer toro a su padre Manuel:



El padre era ebanista y vendía viruta a Balañá, que le regalaba entradas para la Monumental.

"Con mi padre aprendí a fijarme en muchas cosas, por ejemplo en los detalles de Cagancho. Era un formidable torero de arte. De una sola zapatilla de Cagancho saldrían hoy cinco toreros de arte"

De aquellos toreros que vio de chaval, el que más le gustó fue

"Pepín Martín Vázquez. Qué pena que estuviera tan poco tiempo. Con sólo tres años de matador, se marchó del toro rico. Yo lo prefería a Manolete, Pepe Luis o Pepote Bienvenida"

De novillero lo cogió Miguel Moreno, apoderado que salió en esta entrada anterior donde comentábamos su trágico suicidio. Es este hombre que ven abajo. Perdió a Chamaco en 1954, a Jaime Ostos en 1955, a Bernadó en 1956 y a Curro Romero en 1957.


Miguel Moreno en una cena homenaje
a Bernadó de novillero en Barcelona

Cuando Balañá tenía ya setenta y dos años le comentaron un día que si dejaba la plaza de Barcelona se rumoreaba que Miguel Moreno podría cogerla. El viejo contestó:

"Ni Moreno, ni rubio ni castaño. Seguiré con la plaza hasta que me muera, y entonces mi hijo ya sabrá lo que tiene que hacer"

Aquí tienen a nuestro protagonista en su presentación como novillero en Las Arenas de Barcelona frente a uno de Bernardino Jiménez. Estamos en junio de 1954 :



"Con Chamaco llenábamos las plazas, aunque las llenaba más él que yo"

Vean cómo remata un natural Chamaco en esta foto. Es san Fermín de 1955 frente a un novillo de Cobaleda:



"El toreo ha sido siempre el mismo, estaba todo inventado cuando yo empecé en 1956. Torear es una cuestión de personalidad, es lo único que puede variar, la impresión que dé la personalidad del torero. Lo que hay que tener es valor para pensar en la cara del toro y luego cada uno interpreta el toreo según su personalidad"

Como apoderado lo cogió Cristóbal Becerra, que ya lo había sido de Lalanda, El Choni, Victoriano de la Serna, Calerito, El Estudiante, Curro Caro, Nicanor, Valencia, Vicente Barrera, Morenito de Talavera... y del gitano Rafael Albaicín. Preguntaron a Becerra qué era el toreo y respondió:

"El toreo es lo que vi hacer a Paco Camino el otro día en Valencia: toreo largo, profundo, toreo de verdad. Me maravilló doblemente porque todos sabemos lo desganado que llega a ser este chico..."

Precisamente en un tablao conoció Bernadó a la hija de Rafael Albaicín, la guapísima María Albaicín, con la que tuvo esta parejita que vemos en 1967:



Y aquí tienen de luces al que será suegro del 'noi de la Riereta' junto al apoderado Becerra con su inseparable habano:



El matrimonio terminó mal y Bernadó se volvió a casar con la señorita peruana Nelly Ivonne Roas, con la que tuvo otra pareja. Si no andamos errados, tienen que seguir viviendo actualmente en la sierra madrileña porque el bueno de Joaquín ya ha repetido muchas veces que 'para mí, Cataluña está muerta, no existe' (pulsar aquí)

En aquella entrevista con Barquerito de la que nos hacemos eco, el diestro se lamenta de que

"Hoy, torear bien ya no importa. Los empresarios hacen y deshacen más que nunca en la historia del toreo. Las cosas han cambiado mucho en los años que llevo metido en esto. Antes, cuando estabas bien tenías premio. Recuerdo a Julián Marín, de Tudela, que en Barcelona triunfó un domingo y al siguiente Balañá lo repitió en un cartel con Manolete. Ahora da lo mismo estar bien que mal"

Esto lo decía en 1983 pero podría haberlo dicho ayer. Bernadó pone ejemplos personales:

"Fui el triunfador de la feria de Mérida de 1980, una plaza de los Choperitas. Pues al año siguiente ni me avisaron. Triunfé en Castellón con la de Ibán acartelado con El Cordobés y Palomo. Al año siguiente me anuncian con la corrida de Miura, con Ángel Teruel y Ruiz Miguel. Pues llamó Chopera desde Colombia diciendo que o me quitaban de allí o él no ponía a Teruel. Como ya estaban firmados los contratos, no pudieron quitarme pero Chopera cumplió su amenaza y retiró a su torero. Nunca he entendido este afán persecutorio porque creo que yo no he creado problemas ni he sido incómodo para los empresarios"

Aquí tienen al maestro preparando una bernadina en Barcelona en 1965. Es un pase que hemos tenido que sufrir hasta la náusea en el pasado san Isidro. También hemos asistido con pena a que algunos críticos hablaran de 'bernardinas' cuando el apellido es sin erre:



El dibujante Puente lo inmortalizó el día de la despedida en Madrid que comentábamos más arriba:



El maestro mató todos los encastes habidos y por haber. Aquí lo tienen en Las Ventas frente a unos toros que nadie quería ver ni en pintura:


FOTO: Botán

Los de Luciano Cobaleda Gajate, ganadería de la que hablábamos aquí. Vuelvan a fijarse en la naturalidad del muletazo, en las zapatillas apuntando al toro, con el medio pecho por delante, la muleta plana y el torso erguido, sin asomo de retorcimientos groseros o cursilerías cargantes. Esas cualidades brillan hoy por su ausencia.

En 1981 se celebró la corrida del cincuentenario de Las Ventas. Bernadó figuraba como primer espada de los seis intervinientes a pesar de ser Chopera el organizador. Éste era el cartel:



¿Saben por qué contrataron al catalán? Él lo explica:

"Desde que Chopera está de empresario en Madrid, yo he ido una sola vez además de las dos que este año me ha conseguido José Luis Teruel. Aquella única vez fue en la corrida del Cincuentenario. Había seis toros de diferentes ganaderías y por antigüedad, el primero en salir era de Aleas. Como no encontraban a nadie que quisiera matarlo, me llamaron a mí. Por eso me rebelo cada vez que oigo que cada torero está en el sitio que le corresponde"



Las verdades de Bernadó van también para los Lozano:

"En Huesca, siendo apoderado Justo Ojeda, reaparecía El Cordobés. Él y yo cortamos todas las orejas en la primera de feria. Al día siguiente estaba anunciado Palomo pero no podía venir por cornada. Yo estaba aún en Huesca... pues los Lozano metieron a Espartaco en un coche desde Sevilla hasta Huesca sólo para hacer aquella sustitución. Eso pasaba y seguirá pasando y ya lo siento por los muchachos que empiezan"


De frente al costado en Palma de Mallorca (1961)

Se lamentaba también de que el poder de los viejos apoderados había desaparecido y denunciaba una cosa del sistema que sigue de actualidad, lean:

"Ahora vemos que hay que parar a Ojeda porque Ojeda empieza a ser demasiado caro para las empresas. Los empresarios se valen de algunos críticos para su objetivo. A un torero como él, que ha triunfado en Valencia, Sevilla y Madrid, se le empieza a negar todo de repente. Creo que los aficionados que protestan deberían pararse a pensar en eso. Pero estas historias no salen porque el que salga con ellas sabe que no va a volver a torear"

¿Saldrán demasiado caros el año que viene Aguado y Ureña con el añadido de un Roca recuperado? ¿El sistema usará sus largos tentáculos para arrinconarlos y seguir con el sota, caballo y rey? ¿O esos mismos tentáculos serán para eliminar alguno de los repetitivos y sustituirlo por los aspirantes?


Un pase de pecho en su corrida número cien. Es la feria de la Merced de 1959

¡Qué poco han cambiado las cosas en los despachos taurinos en estos treinta y cinco años transcurridos desde las palabras de Bernadó! El mundo de los toros sigue siendo donde más golfos hay por metro cuadrado con diferencia. ¿Cuánto dinero han liquidado a Ureña este año después de sus triunfos? ¿Y a Roca? Pero nadie moverá un dedo para denunciar nada porque el que se mueva no sale en la foto, como decía Guerra, no el maestro sino el político.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

sábado, 7 de diciembre de 2019

"LOS ANDARES DE UNA MUJER SON COMO LOS DE UN TORO"

¿Quién va a decir una frase como ésa en los tiempos que corren sabiendo que se expone a un linchamiento? 



Estábamos mirando en casa algunos recortes que guardábamos de cuando éramos pequeños sobre cosas de toros y nos aparece una entrevista de Carmen Rigalt a Victorino Martín Andrés. Tiene su interés precisamente porque ella no es especialmente aficionada a la tauromaquia, que sepamos. Era septiembre de 1984, días después de que el paleto saliera a hombros de Madrid por cuarta vez.

Transcribimos algunas de las cosas que dice y añadimos algunos comentarios nuestros al respecto. Aprovecharemos para plantearles una adivinanza, a ver si aciertan (que no van a acertar).

A la cuestión de si los toros son una lotería porque tan pronto salen buenos como malos responde:

"Eso es como ir a un examen. Si estás bien preparado, tienes más posibilidades. Luego está la suerte pero lo principal es tenerlo todo bien amarrado. Con el toro bravo, lo mismo. Si lo has trabajado, lo más probable es que dé buenos resultados"

Le pregunta si hay una fórmula mágica:

"La única fórmula es hacer una buena selección. Eso lo intentan hacer todos pero no todos aciertan. Esto de criar toros es un arte y hay que saber mucho. Lo más difícil del mundo es ser figura del toreo y ganadero de lidia. Que me perdonen los abogados e ingenieros pero de ellos hay muchos y ganaderos de bravo, muy pocos, por algo será. En esto, dos y dos no son cuatro. Ah, y no confundamos ser ganadero con anunciarse en los carteles, ¿eh?"

Sobre la peligrosidad de los toros recuerda su historia con 'Hospiciano':

"Por regla general, los toros no traicionan pero los hombres, sí. Yo llevo nueve cornadas en el cuerpo pero aquello fue un accidente. El toro, si no se enfada, no es peligroso, va a lo suyo, no suele ir de falso, anda con un aire, tan erguido, tan de frente...yo lo comparo con una mujer"


'Hospiciano' mirando a la cámara, a la derecha

La entrevistadora se sorprende y el abuelo Martín lo aclara:

"Es un dicho mío. Yo digo que los andares de una mujer son como los de un toro, no hay nada más bonito en el mundo. Usted pensará que estoy 'chalao', ¿verdad? Eso es porque no ha visto el toro en el campo. Es igual de elegante que una mujer, tiene una arrogancia, un porte...Yo me quedo embobado mirándolo"

El accidente con aquel toro lo cuenta él mismo en el 3'53'' de este vídeo. El día de la entrevista estaba muy contento porque la feria de otoño de 1984 le había ido de cine. Ahí lo tienen cuando lo sacaban a hombros la semana anterior:



La corrida la mataron Ruiz Miguel -dos orejas-, Tomás Campuzano -oreja- y Víctor Mendes -dos orejas-. Tomás sustituía a José Antonio, aún en estado grave tras su tremenda cornada de Calahorra. Salieron a hombros los dos toreros, Victorino y el mayoral Modesto. El anterior, Julio Presumido, fue en 1982 el primer mayoral en salir a hombros de Las Ventas, salvo error. Ahí lo tienen aquel día:



Aquella tarde de 1984 se dio la vuelta al ruedo al cuarto, de nombre 'Buscador', una especie de 'Cobradiezmos' avant la lettre, con la diferencia de que galopó tres veces al peto (no dos como el de Sevilla, que además se paró a media carrera). Ahora viene la adivinanza. Como el toro fue de dulce, hubo un crítico que lo destacó de forma un tanto agria. Dijo en su crónica que 'fue un toro babosa, casi doméstico, no se había visto en Madrid un albaserrada tan noble  pero galopó al caballo como un pura sangre' Adivinen quién fue.


Víctor Mendes aquella tarde

Pues no, señores. Se han equivocado ustedes. Vidal lo que escribió aquel día fue 'enternecedora sumisión del toro para el que se llegó a pedir el indulto'. Tampoco  lo dijo Navalón, no insistan, ya les avisábamos de que no iban a acertar.

Lo de la babosa es de Barquerito, cuando era mucho más duro y menos bizcochable que ahora y además escribía bastante mejor. Aquí lo tienen en aquellos años:



Álvarez Vara compartía crónicas en Diario 16 con José Castro, Emilio Parejo, Ricardo Huertas y Navalón, aunque éste terminó de uñas con el periódico. No creemos que Barquerito lea estas líneas, pero por si acaso le informamos de que guardamos el recorte de aquella crónica y de otras muchas donde se mostraba bastante menos acomodaticio que en la actualidad.



Por cierto, en aquella feria de otoño hubo un tercio de quites de antología en el mano a mano entre Curro y Chenel. Los toros fueron tres de Juan Pedro y uno de Jandilla más dos de Sánchez Cobaleda para Ángel Peralta. Ahí tienen al faraón rematando con esta media:



Y a Antoñete respondiendo con esta otra:



Ambos diestros saludaron montera en mano pero los toros salieron ásperos y el balance fue de pitos y ovación para el sevillano y pitos y bronca para el madrileño.

En la entrevista, Victorino insiste en que Ruiz Miguel ha sido quien mejor se ha compenetrado con sus toros. Aquí lo tienen el día de su encerrona con seis victorinos en Las Ventas (1986):


FOTO: Juan Echeverría

Cuando estaba Presumido, había trescientas vacas. Esto decía el ganadero hace treinta y cinco años:

"A mí no me importa la cantidad sino la calidad. Yo intento criar para siete u ocho corridas. Hay años en que tienes una desgracia en la paridera o las crías cogen diarrea o atacan algunas enfermedades... Antes había mucha más mortalidad pero ahora, lo que le digo, unas ocho corridas al año"


FOTO: Ignacio Gil

Hoy son más de mil vacas en la ganadería para unas quince corridas. ¿Cuánto cobra hoy Victorino hijo por una corrida? En la entrevista, Rigalt da por hecho que el padre cobraba doce millones de pesetas en los años ochenta (unos setenta y dos mil euros). El abuelo salta rápido:

"¿Quién le ha dicho a usted eso de doce millones? Oiga, para sacar siete corridas hay que mantener muchos toros, ¿eh? En el campo sólo ganan dinero los futbolistas. Mire cómo tengo las manos de tanto trabajar"

Eso del fútbol nos ha recordado lo que decía Manolo Escudero, poseedor de una de las mejores verónicas de todos los tiempos : 'los toros es una fiesta bellísima regida por gente mediocre mientras que el fútbol es un deporte mediocre regido por gente muy inteligente'

Victorino comenta al respecto:

"Eso de que la verdadera fiesta nacional es el fútbol me parece una chorrada. No tengo nada contra ese deporte pero no es una cosa nuestra sino importada. En cambio los toros sí son nuestros y ahí somos exportadores. Los españoles llevamos un trozo de la fiesta dentro, es consustancial a nuestra raza... somos distintos, qué se le va a hacer"


Cartel del III Premio Constantino González otorgado al ganadero en Albacete

Para comprobar la cultura futbolística del protagonista, la Rigalt lo pone en un compromiso:

- ¿Qué le dice el nombre de Archibald?
- Archibald...no caigo, el caso es que me suena, ¿quién es?
- Un futbolista del Barça

Efectivamente, Archibald fue delantero del Barça y se le recuerda por el gol de cabeza que metió a Tacconi en el Comunale de Turín y que sirvió para eliminar a la Juventus de la copa de Europa. Era aquella Juve de Scirea, Brio, Cabrini, Manfredonia, Serena, Laudrup... hablamos de memoria.



Insiste Victorino en que lo de criar toros es muy caro:

"Yo invierto en la ganadería constantemente. Esta profesión es de artesanía y lo artesano sale carísimo. El toro es una obra de arte. Y no hablemos del dinero que se mueve alrededor del toro porque, aparte de ganaderos, toreros y empresarios, hay una buena cantidad de gente viviendo de esto"

Le pregunta sobre el mundo de los taurinos como una serie de personas especiales, que tienen un lenguaje común, que van a los mismos sitios...

"Sí, y eso es muy bonito. Mire, nos juntamos tres tíos hablando de toros y nos dan las seis de la mañana sin darnos cuenta. Así, una y otra vez. La gente puede pensar que somos anormales pero yo sólo le digo que nos lo pasamos muy bien. ¡Y anda que nos es precioso el lenguaje taurino!"

Hombre, Victorino habla del lenguaje de hace treinta y cinco años, cuando no estaba pervertido con lo de tobillero, la clase, que si el toro descuelga, que si se aburre, bieeen, despaciosidad y toda esa sarta de sandeces de los taurinos de hogaño.


Miguel Márquez con un victorino en Madrid (1976) FOTO: Botán

Le sale con la política y el paleto responde esto:

"No le niego que hay más gente de derechas que de izquierdas pero, como en todas partes, hay de todo. Los de derechas se notan más, hacen más bulto. En mi caso, yo soy de un partido que todavía no existe: el de los que trabajan y se respetan. Es que aquí todo el mundo aspira a ganar mucho trabajando poco y con eso no comulgo. A mí no me interesan las ideas políticas sino la gente de orden"

Por cierto, lo de paleto se lo saca también:

"Sí, así me llaman. Soy de pueblo y a mucha honra. Puede que algunos, por esa razón, me miren por encima del hombro, pero a la hora de respetarme, me respetan como al primero"



Esta foto de arriba con Modesto se hizo coincidiendo con la entrevista que nos ocupa. Victorino hijo estaba terminando sus estudios de veterinaria.

"El chico me ha prometido que va a acabar la carrera. Para mí, lo fundamental es que sea un buen veterinario. Si luego continúa con el gusanillo del toreo, pues adelante, pero la carrera es lo primero. Y no es por tener el diploma colgado en esta pared sino porque su madre y yo consideramos que ha de prepararse y estudiar para tener una buena profesión. Si a pesar de todo insiste en lo del toreo, no le estropearé la afición sino que seré el primero en animarlo"

Y termina volviendo con el tema de las mujeres que daba pie a nuestro titular:

"Ahora hay mucho torero funcionario, de ésos de vete ahora p'aquí y luego p'allá, hoy toreas en este sitio y mañana en el otro. Pero cuando aparece el genio, ay, amiga... Allí donde hay una verdadera figura del toreo, siempre hay una multitud esperándole y una colección de chavalas estupendas para verle pasar y dedicarle unos piropos. Es cierto que ahora los toreros salen menos con las artistas, seguramente porque no está tan de moda... Es que las cosas del sexo andan hoy en día muy revueltas, existe cada mezcla más rara que la madre que... Ahora nunca sabes si el que te habla es de aquí o de allí... ¿me explico?"



Se explica usted de maravilla maestro. ¡Cómo echamos de menos estas explicaciones suyas en nuestros tiempos del buenismo y lo políticamente correcto!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.







miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL OTRO PEPE LUIS

No es Vázquez sino Martínez, Pepe Luis Martínez 'el de la Cámara', como se hacía llamar cuando toreaba aunque no llegara a tomar la alternativa. Hemos tenido la fortuna de conocer a este aficionado nacido en 1927 y que goza de perfecta salud adornada con una memoria extraordinaria. 'Yo fui torero de papas aliñás, no de jamón'. No lo conocimos como torero pero como conversador les aseguramos que lo es de pata negra.

Mantuvimos una animada charla con él de la que les hacemos partícipes para que se hagan una idea del placer que supuso para nosotros escuchar lo que nos contaba. Aquí lo tienen al lado de un jovencísimo Francisco Romero con el que hizo collera ese día tentando en lo de Diego Garrido, cerca de Trigueros. Curro tiene su mano izquierda en el hombro de nuestro protagonista:



A Curro lo llevaba entonces Miguel Moreno, que era un ponedor de los años cincuenta con chavales a los que él creía ver futuro. Curro ya había toreado alguna con picadores y había matado cuatro o cinco toros a puerta cerrada que le había pagado Miguel, pero dejemos que sea Pepe Luis quien nos lo cuente:

'Cada uno le costó cinco mil pesetas. Aquel día fui antes a casa de Miguel y vi un esportón con los avíos y un vestido de torear. Me dijo: "es de uno de los que llevo pero que mañana mismo después del tentadero lo voy a dejar. Te llevo de collera con él"

El tentadero era en lo de Diego Garrido, cerca de Comeúñas. La última vaca correspondía a Pepe Luis pero Curro lo cogió aparte:

'Vino Curro y me dijo "dicen que usted no quiere ser torero, ¿no? Déjeme esa última vaca suya a mí, hombre" Yo se la dejé y viendo cómo la toreó le dije a Miguel: "Miguel, ése no está para que lo dejes ahora, ¿eh?, aunque te hayas gastado cinco mil duros; quema el último cartucho y vuelve a decirle a don Pedro que lo ponga en Barcelona otra vez a ver qué pasa"

Se trata de Pedro Balañá como ya han adivinado. Curro había toreado muy bien en Barcelona pero se le había ido un novillo vivo para desesperación de Moreno. Se le metió en la cabeza que no y era que no porque además ya tenía por aquel entonces en el punto de mira a Miguel Montenegro:

'Me dijo "yo no vuelvo a molestar a don Pedro para eso". Yo le dije: 'Miguel, tú vales para vender melones pero no para cortarlos"

El que corta los melones es el que sabe que están maduros. El que los vende no tiene mérito porque es el otro quien se los ha proporcionado dulces. Moreno ya había dejado escapar antes a Chamaco. 



Por aquella época, Pepe Luis casi no iba a los toros pero un día:

'Manolo Márquez me dio una entrada para ver a un chiquillo que toreaba y en el tendido de la Maestranza me crucé con Curro, que me dijo "pero usted ¿no decía que no venía a los toros? Pues la semana que viene toreo yo aquí". Yo le dije "hombre, si es así, sí que vendré" Pero antes del día previsto entró en una novillada sustituyendo a Mondeño y yo no me enteré'

Efectivamente, aquí abajo tienen el cartel donde el nombre de Mondeño está tachado. Le había cogido un novillo en Zafra y le afectó el nervio ciático. Luego se metería a monje en la orden de los dominicos pero se salió. Hoy vive en París.:



A la derecha se anuncia también el debut de Diego Puerta en Sevilla, de quien Pepe Luis nos dice que 'tenía mal bajío hasta durmiendo la siesta, qué carácter más malo...'

Vean aquí el cartel ya rectificado, con novillos de Benítez Cubero:



Antonio Romero es éste que ven aquí aquel día:



Pepe Luis se acuerda de él:

'Era hijo del matador 'Romerito', buen torero, gracioso y con mucho salero. Vivían por la avenida de la Cruz Roja...'

El portugués Pepe Trincheira estuvo valentísimo y cortó una oreja a este novillo con el que sufre un apuro:



'El portugués tomó la alternativa pero con poca fortuna porque se acabó diluyendo y eso que un año había toreado cien novilladas. Alternó mucho con Mondeño de novilleros'

Y Curro se llevó ovación en el primero y las dos orejas de este sexto al que se le dio la vuelta al ruedo tras ir seis veces al caballo. Se llamaba 'Radiador':



Ahí lo tienen saliendo a hombros de amigos suyos del barrio, no de capitalistas. También lo hizo el mayoral:



El albero estaba mojado y las imágenes de un Curro descalzo llaman la atención:



El terno, blanco y oro con remates rojos, se conserva en el museo de su peña en Camas:



Vean una verónica de aquel día con el compás excesivamente abierto y los pies descalzos:




El vestido, inusualmente embadurnado de sangre, estilo Ureña:



Esto decía el martes la crónica en el ABC de Sevilla:



Brageli fue quien se lo pasó a Moreno. Dice Curro que lo traspasó como a un futbolista, por tres mil duros.

También llovió el día que Curro confirmó la alternativa en Madrid sustituyendo a Miguelín. Lo hizo bajo la fina lluvia con ese 'Lunito' de la foto perteneciente a doña Eusebia Galache (lo contábamos aquí):



Volvemos con Pepe Luis quien, en su casa de la calle Feria, a cincuenta metros de donde nació Belmonte, se encontró ese día con la mujer de Miguel Moreno, quien había cumplido su palabra de dejar a Curro tras aquel tentadero:

'Vino la mujer de Miguel muy alterada y me dijo "no veas la que ha formao hoy el que llevaba Miguel" Yo no sabía nada porque no me había enterado de la sustitución. Luego vino Miguel cariacontecido y me dijo "si ése fuera como Dios manda, ahora volvería a que yo le apoderase..."

Pero no volvió porque dice Curro que, tras hacerle firmar un papel reconociendo una deuda de 30.000 duros, lo había dejado tirado (lo explica aquí). Se encargó de él Camero, que aprovechó el éxito para hacer la propaganda, vean abajo. Antonio Chaves era nieto del  picador de Gallito:



El pobre Miguel tuvo un final trágico:

'Miguel tenía depresiones. Una vez se tiró a un pozo seco queriéndose matar. Lo sacaron muy magullado. Otra vez intentó electrocutarse. Un día vino Juanillo, un amigo, y me dijo "¿sabes Miguel? Lo han encontrado ahorcado"

No consta que tuviera nada que ver su suicidio con el fiasco tras su error de vista con el faraón y con Chamaco.

Miguel es el de la camisa negra en esta foto. A su lado, con la montera en la mano, Pepe Luis:



Cuando ya fue figura, a Curro le daba siempre mucho apuro que lo parasen por la calle -y le sigue dando-:

'Una vez, en la plaza de los Terceros, iba Curro andando y del quiosco salió el quiosquero a pegarle un grito "¡¡CURRO!! ¿NO ME CONOCES?"  El berrido fue tal que Curro dio dos pasos atrás e incluso puso las manos por delante para protegerse porque aquel hombre a quien no identificaba se le aproximaba con decisión. "Soy Manolo, Manolo Franco". Al oír ese nombre, a Curro le cambió la cara, se echó encima de él, le abrazó con fuerza y le dio dos besos. Manolo era amigo suyo de la infancia cuando el pequeño Curro se dedicaba a hacer los recados de la farmacia de La Pañoleta en bicicleta. Muchas veces se quedaba a comer en casa de Manolo y dejaba los platos limpios como una patena'

En esta otra foto vuelve a salir Pepe Luis encima del que está agachado, que es Manuel de la Rosa, mozo de espadas. El de camisa blanca a la derecha es Manuel Carneiro 'Minuto', quien fue apoderado del malogrado Ricardo Chibanga:



'Minuto estuvo de banderillero con Trincheira aquella tarde de la presentación de Curro en La Maestranza'

Luego, Pepe Luis nos cuenta esta anécdota de cuando apoderó al diestro mozambiqueño:

'Se llevó a Chibanga a Mozambique a una corrida junto a Diamantino Vizeu (salvo error, el primer matador portugués de alternativa) y Amadeo Dos Anjos. Fue una cosa triunfal y el negro que era el jefe de la kabila de allí quedó encantado especialmente con los banderilleros. Los invitó a cenar pero quisieron declinar la invitación porque tenían que torear en España. Las autoridades les avisaron de que de ninguna manera podían despreciar la cena y les pusieron un avión especial al día siguiente. El jefe los recibió desnudo, llevaba sólo una piel de leopardo. La comida estaba en el suelo y nadie se atrevía a tocar aquello porque no sabían lo que era. El negro, cuando se sentaba y se levantaba, dejaba ver cómo le colgaba una mortadela así de grande...'

El mozambiqueño se hacía llamar igual que Escipión tras vencer en Zama, Ricardo Chibanga 'Africano'. Fue torero de valor, con grandes facultades físicas, buen banderillero, muy aceptable estoqueador... pero tosco y de poco arte. Aquí lo ven en Madrid el día de su confirmación con Sánchez Bejarano y Gregorio Lalanda. Es abril de 1975 con toros de Charco Blanco:


FOTO: Botán

Preguntamos a Pepe Luis por su íntimo amigo X, a ver si era verdad que afeitaba los toros tan bien como se decía (lo dejamos en incógnita porque está viva la figura para la que hizo de barbero en decenas de ocasiones, ¿o fueron centenares?):

'Sí, lo hacía muy bien, éramos amigos desde la infancia...pero el mejor que yo he visto fue José Vargas, un taxista de Sevilla. Él arreglaba los toros que embarcaba Villarillo en Andalucía para el norte. Hacía un trabajo de artesanía y luego frotaba los pitones con boñigas y no había forma de ver que aquello estaba tocado'.

No está de acuerdo Pepe Luis con lo que decía del afeitado esta otra figura:



 'Bah, eso es una tontería porque lo único que se consigue despuntando los pitones es proporcionar al torero una mayor seguridad y confianza y al público, más probabilidades de divertirse. Además, confiando en el afeitado, el diestro corre un peligro muchísimo mayor al torear pensando en que no hay riesgo'

A lo que íbamos, esto nos decía nuestro interlocutor:

'Será todo lo psicológico que quieran pero yo te digo que el toro arreglado no coge bien las distancias. Toreé unas vacas en la parte seria de un espectáculo en Higuera de la Sierra. José Vargas vino a decirme "tranquilo, que ya las he arreglado las dos". Menos mal, porque tenían unas espabiladeras de miedo. Pues una persiguió a un banderillero hasta la barrera y, como en aquellas plazas de la sierra no había callejón, mientras intentaba ganar el burladero, la vaca quería cornearle por detrás ¡y no lo conseguía! No le hizo ná'

Nos avisa de lo que podía pasar si se arreglaba mal el pitón:

'A veces igual venía alguien en mitad de la faena y había que dejar la cosa a medias. Eso era muy peligroso porque el pitón hay que redondearlo. Si dejabas alguna arista por hacerlo mal o ir con prisa, aquello te rajaba el capote nada más rozarlo porque cortaba como una navaja'

Él estaba en el tendido cuando la terrorífica cogida de Calderón, el 18 de julio de 1943:

'Eran toros de Isaías y Tulio Vázquez para Manolito Calderón, Domingo Dominguín y Paquito Casado. Son los toros más grandes que he visto en mi vida, más que los miuras (hemos ido a confirmarlo y el sexto tuvo un peso en canal equivalente a 630 kilos). Aquél derribó cuatro veces al picador (se refiere a 'Gamito', del que hablábamos aquí). A Manolito lo cogió por el pecho y pensábamos que lo había matado. Se dice que lo retiró esa cornada pero no fue así: se retiró porque su padre se ponía de rodillas delante de él para que por favor se quitase y al final hizo caso'

Aquí tienen a 'Gamito' aquella tarde. El picador es Antonio Chaves:




La primera corrida a la que asistió teniendo ya un cierto uso de razón taurino fue de Infante da Cámara para Nicanor Villalta, Niño de la Palma y Pedro Barrera. Hemos buscado el cartel y fue el 5 de abril de 1942:





Pepe Luis tenía quince años. Su prodigiosa memoria nos da el cartel entero con el rejoneador y con el novillero que mató los dos toros del portugués. Luego nos relata sin dudar el resultado:

'Villalta cortó una oreja. Estuvo grandioso y eso que debía de tener casi cincuenta años (cumpliría cuarenta y cinco ese año). ¡Qué torero más bueno a pesar de su físico con ese cuello y ese mentón... Pero qué estocadas pegó...'


Villalta en 1930, observen su cabeza al lado del brazo, señal de que no se ha aliviado alargándolo

Despedíamos esta primera entrevista con el bueno de Pepe Luis preguntándole por el torero que más le había impresionado. Su respuesta les sorprenderá porque además no duda:

'Fermín Espinosa 'Armillita'. Para mí es el torero que yo he visto hacerlo todo más fácil, un torero largo, poderoso, no se despeinaba, no sudaba ni poniendo banderillas. De peones traía a dos hermanos de allí, Juan y Zenoido. Se entendían los tres con una mirada. De tercero llevaban a 'Rojita', uno de aquí. Aquel Juan miraba a Armillita y le corría el toro a una mano tres o cuatro veces hasta que con una mirada, el maestro le decía que vale. Lanceando a una mano, le enseñaba perfectamente cómo iba por cada pitón. Eso hoy se ha perdido'

Ya ven, Pepe Luis 'el de la Cámara' es un fenómeno, da gusto hablar de toros con aficionados así. Lo de la cámara es por la cámara frigorífica que tenía la familia en la misma casa donde sigue viviendo casi cien años después. Probablemente el tener un buen negocio familiar hizo que se le quitasen las veleidades taurinas de quererse dedicar. Durante muchos años mató el gusanillo tentando camadas enteras en varias ganaderías, especialmente en Mirandilla.

Bueno, no nos vamos sin dejar que les cuente cómo era aquello:

'Yo era muy amigo de Domingo Minguilla, el mayoral del marqués de Albaserrada. Cuando iba a Mirandilla me decía que lo acompañase a echar el pienso. Íbamos con una mula y las albardas. Al llegar al cercado me hacía abrir la portera y, con los toros ahí mismo mirando, me decía "entra conmigo, que no hacen ná"


'Entrábamos y me daba una albarda para que me la echase al hombro y empezase a repartir. Yo le decía "Domingo, ¿estás seguro de que no hacen ná?" Él insistía y yo iba echando el pienso notando cómo los toros se venían detrás de mí husmeando el pienso. Cuando nos íbamos, me decía "¿sabes que vienen muchos toreros y cuando les digo que entren conmigo a hacer lo que has hecho tú no se atreven? Con el capote y la muleta sí, pero con las albardas a cuerpo limpio...ya es otra cosa"

Les recordaremos de nuestra cosecha que en Miura por aquellos mismos años hubo una época en que a los toros les dio por matar los mulos que llevaban el pienso y tuvieron que cargar a los mansos con las albardas porque a ellos no los tocaban.



Respecto a los tentaderos,  enviaban a Sevilla un vaquero para avisarle:


'Sí, porque en el cortijo no tenían teléfono. El marqués mandaba a un vaquero de la finca de 'La Pisana' que venía a caballo desde Gerena. Yo sólo ponía la condición de que fueran por la tarde y en días alternos para poder compaginarlo con mi trabajo. Solían tentar en primavera, a partir de las cuatro'. 

El marqués prefería que no viniesen toreros a tentar porque no hacían lo que quería él. 

'Él no era partidario de avisar a toreros para tentar pues decía que no le dejaban ver bien las vacas, prefería que fuese yo porque toreaba para él. Tentábamos unas treinta vacas cada tarde porque en aquellos tiempos no se entretenían tanto con la muleta (Rafael Ortega diría que 'no enredaban tanto con la muleta', ya saben que hoy se pegan una hora tentando una vaca)'



Un día saltó de la tapia un muchacho de quince años:

'Había venido con un amigo. Bajaron al burladero y se alternaron en la tienta conmigo. El chiquillo paraba de salida las vacas, sin dejarlas corretear y fijándolas en el capote con una facilidad pasmosa. A todos nos sorprendía esa facilidad que tenía. Venía desde Camas, era Paco Camino'

Hablamos, por tanto de mediados de los años cincuenta porque Camino nació en 1940. Hemos empezado con uno y acabamos con el otro:


FOTO: José Manuel Pérez Cabo

Señores, ya tienen suficiente en esta primera entrega. Nos comprometemos a volver a visitar a nuestro Pepe Luis para que nos hable de cuando iba a los tentaderos con su amigo Chicuelo, de cuando conoció a Belmonte, de Manolete...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.