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domingo, 18 de agosto de 2019

FERIA DE TAFALLA, 2019 (3). SALTILLO: NINGUNO EMBISTE COMO UN SALTILLO

Que se quite todo lo demás. Eso es lo que siempre se dijo y eso fue lo que hizo el primero de Sánchez-Vara, embestir haciendo un surco en la arena y ofreciendo la oreja en bandeja de plata.



Por la mañana, el encierro había sido tres en uno porque los toros anduvieron a su aire y al paso. 'Betunero' había corneado a un mozo en el callejón haciéndole dos agujeros de los que afortunadamente se recupera:



Este es el momento en que el toro se vuelve y cuando entre a la derecha, herirá al chaval, de nombre Jon. Un amigo que corre desde hace veinticinco años, el que lleva el periódico en la foto anterior, nos decía que no recordaba un encierro como éste desde el de los pablorromeros de 1999.


La corrida se remendó con un sobrero de Hermoso de Mendoza porque uno de los saltillos fue herido en el desencajonamiento. Resultó muy entretenida entre el desconcertante primero, que terminó siendo de lujo, el tercero y el sexto, ambos buenos aunque a éste último lo hicieron malo con una lidia infame, y el difícil quinto, que se cerró en banda.



Acudieron trece veces a los caballos, con un derribo. Contamos una en que el primero huyó coceando al sentir el hierro (luego el señor Moreno hace las cuentas del Gran Capitán y le salen puyazos que sólo existen en su imaginación). Estuvimos hablando al final con los responsables de Equigarce, a quienes no les ha dado tiempo a repintar los camiones donde aún se lee Navarro. Nos aseguraron que el caballo más pesado es aquel blanco que les decíamos en otra entrada y que está en 648 kilos perfectamente controlados por la autoridad competente. Otras fuentes muy bien informadas ajenas a la cuadra nos dijeron que son 810 kilos. ¿Estará la verdad en el justo medio, o sea, 730 kilos?

Hubo no menos de diez pasadas en falso de los banderilleros y un par de pérdidas de capote. No fue nada comparado con lo que nos avanzaban muchos aficionados diciendo que las cuadrillas correrían, que matarían los toros en el peto, que los diestros no podrían con ellos y que a ver si salía otro 'Cazarrata'. Nosotros intentábamos calmar tanta expectativa un tanto malvada y creemos que la corrida nos dio la razón. 

No se comieron a nadie y hubo que dar gracias a Sánchez-Vara por que comenzase la tarde cortando una oreja y tranquilizando así al personal. No hizo aire y ése fue un factor clave para que la cosa no se saliera de madre porque ya saben ustedes que estos toros piensan más que Einstein.

Estuvo bien presentada. El primero fue éste, que salió enterándose de todo al paso hasta que espabiló en el caballo a favor de querencia para luego quedar de dulce:



El segundo fue el que había corneado por la mañana a aquel muchacho y que aquí cogió a uno de los peones de Casquinha como veremos:



El tercero fue un tanto flojo de remos y salió abanto haciendo más kilómetros que Zatopek:



El cuarto fue el remiendo de Hermoso, astracanado, astifino y veleto. Algún aficionado sostenía que era un toro sin trapío por asardinado y escurrido (?):



El quinto tuvo mucho trapío y mucha listeza:



Y el sexto era un toro bueno al que convirtieron en malo con un segundo tercio que fue un lamentable e indignante herradero:



SÁNCHEZ-VARA.  ¿Hubiera salido a hombros matando dos saltillos en lugar del de Hermoso? El mayoral nos decía que sí. Por lo menos hubo que agradecerle que cortase la oreja al primero de la tarde y ello sirviese de tranquilizante para sus compañeros. Ya saben que el hierro de Saltillo da miedo sólo de verlo.



El origen viene de la familia de Diego de Rueda en Carmona y se ve que lo de Saltillo era el nombre de unos terrenos cercanos. Ese hierro tiene una antigüedad de 1854, cuando el VII marqués compró el ganado a Picavea de Lesaca. 

El primero salió reservón, parado, al paso y enterándose. Era una prenda, como deducen. Coceó el caballo a la primera de cambio y hubo que picarlo en chiqueros. Allí cantó la gallina a traición y metió los riñones con avaricia, vean:



Descabalgó al picador que pasó sus apuros:



Pero en cuanto volvió a subirse liquidó las cuentas pendientes pegándole esta paliza al tal 'Quincallo'. Fueron dos cariocas y media en el lomo apretando a base de bien. El toro seguía con la boca cerrada y la expresión ausente como si la cosa no fuera con él:



A pesar de tan infame castigo, en los tres primeros pases se vio que el toro tragaba sin problemas, vean:



Sería mérito del maestro o quizás del toro, que le dio por ahí. La verdad es que Sánchez-Vara dibujó unos naturales como nunca se le habían visto, ahí lo tienen. Esta es la razón de nuestro titular. Cuando lo que lleva sangre de Saltillo humilla, es algo único. 



Se tiró a por todas saliendo golpeado en un pinchazo. Luego dejó esta rinconera:



 Cobró una oreja que nos pareció muy bien:



En el segundo el diestro se desentendió indignantemente del primer tercio, con el toro yéndose al reserva y recibiendo sin venir a cuento. Muy mal, Javier, sólo por esa actitud, nosotros nunca le concederíamos la oreja. Ahí tienen a su picador pegándole como si fuera su suegra disfrazada de toro:



A continuación puso banderillas sin despertar demasiado fervor:



Brindó al arlesiano Joel Bartolotti, de la revista francesa 'Toros'. Afeamos la conducta al bueno de Joel porque después devolvió la montera al diestro sin ponerle un billete de cien euros dentro.



Cuando empezó la faena, saltaba a la vista que podría salir a hombros, como así fue. El toro era para hacerse con él y pegarle pases y eso es lo que hizo empeñándose en hacerlo por el pitón derecho cuando el bueno era el izquierdo. Al percibir que el público le aplaudía más al natural que en redondo, quiso insistir pero el toro ya estaba agotado:



Rinconera sin puntilla y sin tapar la cara como se aprecia perfectamente, oreja y a hombros:



NUNO CASQUINHA. Su primero era el que había corneado al mozo en el encierro como decíamos antes y aquí a punto estuvo de repetir la jugada cuando, a favor de querencia, hizo esto:



Afortunadamente, todo quedó en un susto. El toro era pronto pero iba descompuesto. El portugués vino con ganas de agradar e hizo una faena muy correcta para nuestro gusto.



Creemos que exprimió todo lo que podía tener el de Saltillo y no le pediremos más:



Lo mató de esta casi entera arriba pero perpendicular y atravesada más un descabello. Dio la vuelta al ruedo. 



¿Se han fijado en el ojo del toro? La foto puede servir a su amo para aumentar su fama de criar animales endemoniados. No se la quita de encima aunque le salgan peritas en dulce como el primero.

Su segundo fue el de más trapío, aquí lo vemos de nuevo:




El toro se enceló en el peto de Mejía y empujó aunque con mal estilo. Fue el único que en el segundo tercio nos ofreció la que es imagen habitual de esta vacada. En tres pasadas le pusieron dos banderillas y se dedicó a cornear un capote que había robado. 



Eso orientó al animal, que en la muleta estaba esperando a Nuno para mirar si en el carnet de identidad era portugués de verdad:



Poca cosa excepto un aseado aliño de Casquinha:



No obstante, luego empezó a pegar pinchazos malos, sin fe, buscando los blandos y huyendo de la suerte.



Por fin dejó una media atravesada sin cruzar que bastó. Pasó el puntillero a nuestro lado y le dijimos: 'vete por detrás aunque te protesten'.  Como era de esperar, no nos hizo ningún caso y el toro le pegó un tornillazo al verle que le dejó la cara más blanca que el papel. Tras tres intentos fallidos con el miedo en los ojos, entendió la lección, fue por detrás y lo finiquitó.

RAÚL RIVERA. El toledano salió abroncado por su actitud en el último toro. En el primero Flórez pasó apuros en la montura. Insistía en abrir al toro sin hacerle la carioca pero el de Saltillo le había cogido gusto al peto y no se iba ni a la de tres aunque peleando vulgarmente. Vimos el mejor par de la feria, salvo error, de Daniel Sánchez.

Observen que el toro era noble aunque no tenía la boyantía del primero. Rivera se puso a torear de inicio con decisión y fue aplaudido por el izquierdo a pesar de que toreaba en línea:



Pero cometió el error de dejar pensar al toro entre pase y pase. A estos toros hay que obligarlos a repetir para que no piensen en otra cosa que no sea la tela roja. Cuando el pase venía seguido de otro, no había problema. Cuando lo dejaba respirar, el toro se lo agradecía con brusquedades.

El problema fue que hizo una excursión para buscar el estoque y se entretuvo en la barrera casi un minuto. Nosotros mirábamos al toro y parecía Aristóteles pensando en su Metafísica. Lógicamente tuvo problemas para acabar con él. Lo hizo de pinchazo en el costillar, del que les ahorraremos la foto, y media desprendida y atravesada perdiendo la muleta más tres descabellos.

El sexto salió humillando más que 'Cobradiezmos'. Estábamos encantados porque nos esperábamos otro bombón como el primero. No les engañamos, vean cómo repetía llevándose la arena de Tafalla en el morro:



Pero la cuadrilla había leído el orden de lidia y venían todos con la psicosis del nombre. Se llamaba 'Cazaconejos'. Como un conejo es mayor que una rata, el canguis sobrevoló la plaza. Lo vimos en primera línea cuando Rivera puso el toro en suerte y el picador le dijo '¡acércalo!' Total, para clavarle en el lomo. En el segundo le echó el caballo encima porque ni en sueños quería que se arrancase un poco de lejos. Todo eso es de picador muy poco valiente.

El segundo tercio fue un auténtico herradero que terminó por resabiar un toro que ni mucho menos era tan malo como nos querían hacer ver. Estuvo bien la presidencia cambiando el tercio con tres palos porque era absurdo prolongar aquel desaguisado. El reglamento debe ser flexible y Rivera estaba indicando desde tablas con un dedo que pusiesen uno más para terminar la agonía. La terminó el palco haciéndoles un favor pero sin poder evitar que ya hubieran convertido un toro muy asequible en una tintorera.

Salió Rivera, le dio dos pases y se fue por la espada entre la bronca general. Fueron dos, los contamos y creemos no habernos equivocado. El segundo fue éste:



Tuvo suerte de cazarlo con este bajonazo tras un pinchazo:



El toro dobló en chiqueros vomitando sangre pero se levantó y dio un tercio de vuelta al ruedo barbeando tablas escuchando aplausos. Fue el toro más aplaudido en el arrastre en lo que va de feria:



Rivera tiene bien aprendida la lección que Emilio Muñoz repite muchas veces en televisión cuando sale un toro parecido: 'yo a ése me lo quito de encima como sea aunque luego me peguen una bronca que se oiga en Lima, me daría igual'. Ya ven qué ejemplo para los toreros jóvenes y para los aficionados que siguen las corridas por televisión. Pero insistiremos una y mil veces en que ese toro no era malo sino que lo hicieron malo los profesionales, que convirtieron su lidia en capea de talanqueras.

Hablamos después con el mayoral para decirle que nos habíamos entretenido y nos dijo que tanto él como el patrón habían quedado satisfechos de la corrida a pesar de algunos detalles de la lidia que les omitiremos para no ponerle en un brete (tampoco son ningún secreto porque coincidían con los que habíamos apuntado nosotros). Los próximos compromisos de la casa son la novillada de Madrid, cinco toros que tiene apartados para un desafío también en Madrid y un toro que iría a la concurso de Las Ventas si al final se celebra (nos dijo cuál sería pero no lo vamos a poner porque puede haber cambios por imprevistos de última hora).



Echamos un buen rato comentando con él el embarque imposible de 'Cazarrata' en la finca, la famosa historia de las vacunas, el cómo intentaron solucionarla para la posterior corrida de Céret, el otro 'Cazarrata' de Tafalla, número 39, que para el mayoral fue peor que el de Madrid (cosa que lógicamente le discutimos), el tema de cuándo ponen ellos las fundas y cuándo las quitan, etc. Ahí estuvimos, disertando de madrugada mientras esperábamos juntos el encierrillo a la una y media.

En resumen, Saltillo sigue teniendo interés por su imprevisibilidad. Hay muchas ganaderías previsibles cien por cien que no interesan al aficionado de verdad. Luego tenemos otras que antes eran también imprevisibles y que cada vez lo son menos. Ese tipo de aficionado, no el público orejero, busca eso aunque no haya orejas. El público toreril quiere orejas aunque le repitan seis veces lo mismo en cada corrida. Hasta que se canse y se vacíen los tendidos como se están vaciando en Bilbao. Cuando llegue ese día, que no cuenten con los aficionados serios porque entre todos no llenan una portátil. Entonces será el llanto y crujir de dientes.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.



sábado, 17 de agosto de 2019

FERIA DE TAFALLA, 2019 (2). PRIETO DE LA CAL: NO BUFÓ EL AIRE Y TAMPOCO LOS TOROS

El Club Taurino Tafallés tuvo a bien homenajear el centenario del hierro de Prieto de la Cal inscribiéndolo en el platillo. Este histórico hierro fue el que se inventó don Florentino Sotomayor imitando al de Miura, con cuyos ejemplares empezó su carrera ganadera. Según parece, no tendría nada que ver con Osuna y Veragua (pulsen aquí). El cumpleaños de la ganadería se celebró en España con esta única corrida de toros que nos dejó bastante decepcionados.



Decían que para ver una faena buena de Curro Romero había que ser de la cuadrilla. Pues para ver esta imagen de abajo en Tafalla hay que vivir aquí. Observen que la bandera no se movía un ápice cuando el viento suele ser el pan de cada día en esta plaza:



Pues no se pudo aprovechar la coyuntura porque los toros no se prestaron a ello. La corrida fue remendada con un toro de Rosa Rodríguez, murubes portugueses habitualmente para rejones. En el encierro matinal, este toro estaba muy herido y se volvió para La Ruiza:



Sepan que cuando llegó a Huelva, apareció muerto en el cajón (menos mal que no salió al ruedo, está claro). Por cierto, el encierro matinal duró más que todos los de Pamplona juntos y se saldó con un chaval herido grave en la cabeza.



Todos los veraguas eran cinqueños y su juego fue soso en líneas generales, desde el descastado primero hasta el colaborador sexto. La corrida no se picó en mal sitio pero se barrenó a conciencia. Nunca estamos contentos pero es que no cuesta nada hacer las cosas bien, ¿no creen? Ya que no clavas trasero, no barrenes, hombre. Un veterano y sabio aficionado francés nos decía sorprendido que 'en esta plaza se pica menos trasero que en muchas de primera'. Le explicábamos la denodada labor del Club Taurino luchando muchas veces contra molinos de viento por el bien del espectáculo.

El primero fue este 'Hocicón'. Renqueaba de ambos pies y fue malo sin paliativos:



Protagonizó una salida espectacular rematando en la madera e intentando saltar al callejón:



El segundo fue el de Rosa, ahí lo tienen, corniapretadísimo y también...



...sospechosísimo. Insistimos en que esta vacada portuguesa lidia especialmente para rejones:



El tercero fue este jabonero astracanado que también había cobrado de sus hermanos:



El cuarto fue el de mejor juego en el caballo. Estamos convencidos de que hubiera cruzado el ruedo al galope para irse al peto pero ya nunca lo sabremos:



El quinto fue el de más trapío sin duda, bien colocado de cabeza:



Y el sexto fue este albahío, el mejor para la muleta, el veragua más 'moderno', al que Antón no supo sacar partido:



Digamos que los actuantes sumaban cinco corridas este año entre los tres.

JOSELILLO. Su primero se fue a ver al Titi para recibir un picotazo. Era blando y renqueante. Lo único bueno fue el par de Tornay, el resto, para olvidar.

El animal pegaba la tarascada al final de su corto viaje y, como era flojo de remos, Joselillo lo quería llevar a media altura, con lo que el toro se puso imposible:



¿Qué podría haber hecho? Pues bajarle la mano y salga el sol por Antequera si el toro se cae. Tú te quitas la responsabilidad y se la pasas al ganadero pero por lo menos no te ves el testuz del toro en la frente cada dos por tres:



Pinchazo y este bajonazo sin contemplaciones:



En el cuarto se vieron las ganas de agradar del maestro. El único quite de la tarde fue suyo, de frente por detrás:



El hermano del Titi picó muy bien y se retiró ovacionado. El diestro lo puso una segunda vez a petición del respetable. El toro galopó con alegría y lo hubiera hecho todavía de más lejos, estamos seguros:



Nueva lección de Tornay con los palitroques:



Era otro toro al que había que bajar la mano y obligarlo a obedecer porque si no, iba a su aire:



Pues Joselillo aquí sudo la gota gorda porque no pudo meterle mano. Le salieron los pases sucios y el tal 'Vinatero' se dio cuenta de que no lo estaban toreando. Se subió a la parra para desesperación del maestro, que le dedicaba epítetos irreproducibles por escrito:



Cometió el grave error de querer matar en la suerte contraria y salió perseguido teniendo que refugiarse en el burladero:



El toro no sólo no le ayudaba sino que le complicaba la vida al darse cuenta de que el maestro erraba con contumacia, vean:



Pues Joselillo, dale que te pego, hasta dos entradas más equivocándose en la contraria hasta que el toro se amorcilló. Lo volvió a pinchar otras dos veces en tablas y el animal se echó de listo para levantarse como un rayo en cuanto vio el brillo de la puntilla. Tornay hizo lo adecuado, ir por detrás. Muy bien, como debería hacerse siempre aunque muchos no lo entiendan así. Vean al puntillero de Gallito en Madrid en 1914:



FERNANDO ADRIÁN. No nos demostró nada. Mató a su primero en el caballo con dos puyazos asesinos y otros dos con el tercio cambiado. Del pobre bicho portugués manaba la sangre a mares. Se vino arriba en banderillas con un galope murubeño de pata negra. Pero lógicamente acusó el castigo desproporcionado que había recibido sin tener ninguna culpa:



Bueno, tuvo la culpa de caer en el sorteo en manos de Adrián. Pero el madrileño, y también madridista, llevó en el pecado la penitencia porque era un toro de dos orejas como se veía en la embestida de la foto anterior.

Lo descabelló tras esta estocada que cayó arriba pero pegando ese telonazo infame que ven, con el palillo horizontal y no apuntando al morro:



A su segundo el picador le perpetró dos barrenadas para meterlo en Sing-Sing a cadena perpetua, qué vergüenza. El veragua se vengó parándose en la muleta y dejando al maestro compuesto y sin toro:



Pues con tu pan te lo comas, Fernandito. Matas tus dos toros en el caballo y al final tienes lo que te mereces, o sea, nada. Tendida desprendida sin puntilla volviendo a cegar al toro y a otra cosa:



ANTÓN. A su primero lo picó el picador premiado el año pasado, 'El Marqués'. No pegó trasero pero barrenó más de lo reglamentario y en el segundo puyazo echó el caballo encima:



El toro era pegajosillo, gazapón, sin humillación y de viaje feo. Como ven, toda una papeleta para el navarro, que no pudo solventar. Su última corrida en España había sido aquí mismo hacía justo un año:



Estocada arriba perpendicular arqueando el brazo:



A su segundo ordenó al picador que lo metiera en la batidora y éste le obedeció ciegamente mientras escuchaba las ruidosas protestas del público como quien oye llover. Menos mal que las lanzas se tornaron cañas con los dos excelentes pares de Sánchez, salvo error.

El toro era bueno para la muleta pero no tonto. Pedía quietud y mano firme y Antón no le dio ni la una ni la otra. El problema es que todo el mundo vio la franqueza del toro por la derecha:



Y también por la izquierda como ven aquí abajo. Además, ¿quién dijo que lo de Veragua no dura en la muleta? Este 'Alondra' fue el torito de Duracell, no se acababa nunca mientras Antón seguía picando piedra para desesperación de los asistentes:



El toro murió sin torear, una verdadera lástima. Por cierto, no tuvo nada que ver en comportamiento con el sexto del año pasado y curiosamente eran hermanos. Pinchazo sin soltar, rinconera, aplausos para el toro en el arrastre y pitos justos para el diestro.

Ya ven que no nos quedó el buen sabor de boca del año pasado. Nos consta que al ganadero tampoco y bien que lo lamentaría porque aquí se le ha tratado siempre con gran deferencia. Volverá por tierras navarras a Lodosa y a Peralta, donde se siente como en casa. Sus hijos presenciaron la corrida desde un burladero con el veterinario Julio Fernández. Todo un privilegio porque es la persona que más sabe de toros del hemisferio norte:



Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.


Al terminar la corrida nos enteramos de la muerte de Gimondi, un grandísimo. Vuelta, Giro, Tour y arco iris, un póquer sólo al alcance de Hinault y Merckx. RIP.