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lunes, 2 de agosto de 2021

EL AUTÉNTICO DECANO DE LOS TOREROS SEVILLANOS

Antonio Lorca publicó un interesante artículo donde calificaba a Alfonso Ordóñez como el decano de los toreros sevillanos. Nos sabe mal tener que enmendarle la plana pero habrá que dar al César lo que es del César.

El artículo en cuestión lo pueden leer pulsando aquí. Si hablamos de toreros que no llegaron a tomar la alternativa, como fue el caso de Alfonso, hay otro que sigue vivo y es siete años mayor. Nos referimos a éste de la foto:



Es Antonio Luque Gago, hermano de Andrés y sobrino del otro Andrés y de Fernando. Vive todavía en Sevilla y goza... de salud, dejémoslo ahí. Nació en 1931 mientras que Ordóñez es de 1938.

La panadería del padre de los Luque Gago estaba en la calle del Relator a tan solo veinte metros de la casa donde vivían los Gallo. Y sepan también que su tío Fernando fue subalterno de Belmonte, Gitanillo el viejo, Arruza y Manolo Dos Santos. Él siempre les hablaba de Alfredo David como el peón más completo que había visto.



Antonio, a quien veían de paisano, empezó antes que Andrés pero ya había aprendido el oficio de panadero con su padre. Fue quien convenció a su hermano de que entrase en la tauromaquia por si las cosas iban mal. Andrés se metió en la parte seria del espectáculo cómico El Hombre Gordo, que no era otro que Juanillo, El de las Puertas (vendía puertas en Sevilla). Ahí empezó su carrera que luego tendría más fama que la de nuestro protagonista.

Aquí se anuncia como novillero en Osuna en un cartel de relumbrón:



El otro tío, Andrés, fue el apoderado de Carlos Arruza y Manolo Dos Santos. Él envió a Antonio a Salamanca a tentar cientos de vacas pero cuando debutó como novillero seguía estando verde y un animal le partió una pierna. Con el tiempo ése será uno de los dos únicos percances que sufrirá en la profesión. Pocos pueden decir lo mismo.

Aquí lo tienen de novillero en Zamora en 1948. Tenía una fuerza hercúlea. Cogía a cualquier fulano por las axilas y lo levantaba un palmo del suelo:



Una vez un toro encunó a Chicuelo II y lo zarandeaba sin hacer carne pero sin soltarlo. Nuestro amigo cogió al toro por la cabeza y libró al maestro. Hubiera hecho buen papel en la antigua Creta.

Ese mismo año de 1948 torea este festival en Ciudad Rodrigo:



Antonio empezó a ir suelto como banderillero hasta que un día Luis Miguel se fijó en cómo fue a buscar un toro que de salida se había aquerenciado en la manga. Andrés ya iba de peón con Dominguín y tuvieron este diálogo en el callejón al ver la pericia con que nuestro protagonista sacó el toro de allí:

- Oye, Andrés, ¿quién es ése?

- ¿Ése? ¡Pues mi hermano Antonio!

- ¿Tu hermano? Dile que se venga con nosotros

Sustituyó en la cuadrilla a Angelete. Aquí tenemos a ambos con el maestro:



En este cartel los vemos anunciados abajo cuando enumeran los integrantes de las cuadrillas (atención al elenco porque es de categoría):




Al acabar la temporada, Antonio siempre acompañaba a Luis Miguel a América y a la vuelta empalmaba yéndose con él a la finca que tenía en Andújar. Su mujer, María, tenía la mosca tras la oreja pero como su carácter era peor que el de un saltillo vacunado, mantenía al marido en cintura.

Solía banderillear todos los novillos o los toros en la misma corrida. En Sevilla nos consta que en 1952 y 1954 lo hizo con seis. En 1955, con siete de diferentes ganaderías:




Ese del '55 era un festival en que invitó a bajar a Julio Pérez 'Vito', diestro camero, gran banderillero pero inferior a su hermano Víctor Manuel (que era bizco, como su madre). Éste fue el momento:




A continuación pueden comprobar la maestría de Vito vestido de luces. Fue tan hábil con los palos como con la botella de tequila. No empinando el codo sino rompiéndola para abrirse paso en un bar mejicano ante tres que venían a ajustarle las cuentas. Resultó que una mejicana muy bonita y él sufrieron un flechazo mutuo y no estuvieron muy de acuerdo en ello ni el novio titular de la chica ni sus dos hermanos. Vito salvó la vida haciendo el molinillo con la citada botella y al día siguiente Arruza metió a los dos en un avión de vuelta a España donde se casaron:




Volviendo a Antonio, tiene el récord de haber banderilleado ocho novillos en la Maestranza. Fueron veinticuatro pares el año 1953. Hemos localizado uno de los que puso. ¿qué me dicen?



La foto anterior no tiene nada que envidiar a la de Gaona en Pamplona. Éste de abajo es de un mes antes a uno de Albaserrada:



El par que ven abajo fue yendo con Paco Mendes en la presentación de Bernadó en Barcelona, 1956:



Los pies siempre en el suelo, se han fijado, ¿verdad? En Barcelona aquella tarde le  tocaron la música en banderillas:


Canito hizo este dibujo al día siguiente:


Lo sacaron a hombros de la plaza de Bogotá, hecho histórico que creemos no se ha vuelto a repetir. Fue en 1958 con toros de Torrocha.




En la feria de Lima de 1959 se anunció los cinco días y lidió todos los toros:




Era un ídolo en América. En muchos carteles se anunciaba en letras capitulares: Antonio Luque Gago banderilleará todos los toros. Esta foto es en Lima. Como siempre, los pies en el suelo porque un torero no debe saltar jamás, bajo ningún concepto:


Piensen que Antonio toreaba sesenta o setenta corridas al año y que las de América las cobraba en dólares. Imagínense lo que era venir a la España de finales de los cincuenta con dólares en el bolsillo cuando la peseta estaba por los suelos. Ya pueden suponer que la señora María era quien administraba celosamente esa fortuna. Con ella tuvo tres hijas pero la mayor, su preferida, murió de cáncer.

Anduvo en las cuadrillas de Luis Procuna, Parrita, Mondeño, Chicuelo II, Litri y el citado Dominguín entre muchísimos otros. De nuevo lo pueden ver con Luis Miguel junto a su picador Atienza:




Estuvo en danza hasta casi sus cincuenta años, cuando acompañaba a la albaceteña Maribel Atiénzar. Ahí lo tienen haciéndole el quite en Madrid en 1979:




El último par que puso en Sevilla fue éste que brinda acompañando también a Maribel ese mismo año:



Su único percance, aparte de la fractura en la pierna de novillero, fue una pequeña herida incisa en la mano derecha causada por un toro de Juan Mari en Barcelona en 1973. Cornadas, ni una, salvo que alguien nos rectifique. 

La muerte es esa sombra que se pone a dar vueltas por el ruedo, decía Luis Miguel: lo importante es que cuando te coja el toro, no sea donde esté la sombraA Antonio Luque Gago la sombra no le cogió ni en el ruedo ni en la vida hasta hoy. Dos veces la salvó de milagro.

La primera fue cuando tenía que volar con Chicuelo II a Bogotá. El maestro quiso adelantar dos días el viaje para hacer escala en Nueva York y Antonio prefirió mantener el vuelo previsto. El avión de Chicuelo se estrelló en Jamaica cuando iba de Estados Unidos a Colombia.

La segunda fue en Venezuela. Había estado con César Girón en la ganadería de Los Aránguez cuando el maestro quiso desandar lo andado por no sabemos qué que se le había olvidado. Debía recorrer de nuevo los ochenta kilómetros de carretera y Antonio dijo que no lo acompañaba. Girón se durmió mientras conducía, se metió debajo de un camión y el volante le destrozó el pecho matándolo en el acto. 

Ya ven lo que son las cosas... o lo que, en el fondo, es el destino.

Véanlo de paisano en la despedida maestrante de su hermano Andrés, junto a Curro, Ojeda y Paula:




Acabamos aquí nuestro homenaje al genuino decano de los toreros sevillanos. El señor Lorca todavía está a tiempo de visitar a Luque Gago y rectificar su artículo. Le avisamos de que un amigo de Antonio nos dice que con la edad, 'tiene a veces muy mal vahído'. Siendo de Despeñaperros para abajo, no hace falta que le traduzcamos lo que significa, téngalo en cuenta.

Ah, y si habla con él, sepa que cuando se despidan, Antonio suele repetir esto:

'Oye, que muchas de las cosas que te he dicho son mentira, ¿eh?'

Es bastante embustero... pero toda la información que hemos aportado en esta entrada ha sido rigurosamente contrastada y a ello nos ha ayudado un amigo personal de Antonio, el otro Pepe Luis (recuerden aquí quién es). Nuestro blog es modesto pero intentamos no errar más de lo reglamentario.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 8 de abril de 2020

CENTENARIO DE LA MUERTE DE GALLITO (6): ¿BELMONTE O GALLITO? ¿CUÁL DE LOS DOS TIENE MÁS VALOR?

¿Cómo podemos calibrar el valor de ambos para llegar a una conclusión? Vamos a utilizar la sencilla taxonomía de un gran aficionado mallorquín cuyos libros hemos recomendado muchas veces por aquí, don Guillermo Sureda Molina.


FOTO: Antoni Esplugas (ARXIU NACIONAL DE CATALUNYA,
Departament de Cultura de la Generalitat)

Aquí tienen tres, todos excelentes. Son de esos libros que se leen con el lápiz en la mano y que te obligan a pensar ya sea para dar la razón al autor o bien para discutir con él.




El juicio sobre el valor de un torero tendrá en cuenta tres variables:

- Su valor técnico
- Su valor estético
- Su valor histórico

Decía Sureda que estos tres valores podían ser independientes entre sí. Por ejemplo, un torero podía tener muy buena técnica pero ser antiestético (Lalanda). O tener mucha estética pero poca técnica. Esto tiene su miga porque si entendemos la técnica como la capacidad lidiadora, obtendrían una nota baja los toreros denominados artistas o esos toreros gitanos que despreciaban la técnica. Pero si el valor técnico también reside en aplicar toreo de pata negra al toro que se presta a ello, esos mismos artistas suben bastante la nota, ¿no les parece? 

Se puede, en fin, ser un torero excelente en la técnica y notable en la estética pero no gozar de valor histórico. ¿Sería éste el caso de Gallito?

Para aclarar la cuestión, diremos que el valor histórico de un torero lo mediremos por su influencia en el devenir de la fiesta, es decir, la trascendencia que haya tenido su forma de torear. Ese valor histórico se mide también por la cantidad de toreros que habrán deseado seguir el camino de quien haya significado algo memorable en la evolución de la Tauromaquia.



Supongamos una graduación del 1 al 10 para calificar ese valor histórico. Circunscribiéndonos al siglo XX, ¿qué toreros merecerían un 10 en ese valor? Recordemos que se trataría de evaluar cómo han cambiado la forma de torear, cosa que se deduce de la cantidad de imitadores que hayan tenido en el nuevo camino que han abierto.

En nuestra opinión, los dos únicos que merecen el 10 son estos dos de abajo: 




De los recientes, pondríamos un 9 tanto a José Tomás como a El Juli. Por supuesto que no se contempla en esta valoración el gusto personal. 

Además, en el valor histórico influirían muchas variables que desechamos de entrada porque cambian según la época. Serían tales como el tipo de toro, el tipo de público, los críticos taurinos coetáneos, el concepto estético del toreo, la capacidad de conmover del maestro, etc. Incluso algunos toreros han toreado diferente al principio y al final de su carrera. Estos aspectos no pueden entrar a la hora de valorar simplemente esa trascendencia histórica del torero a que nos referimos en ese tercer valor que planteaba Sureda.

Dicho lo cual, ¿a ustedes se les ocurre otro torero del siglo XX que se haga acreedor en valor histórico al 10 aparte de los dos citados?

Gallito, no. Él culminó la forma digamos 'antigua' de torear, fue su máxima expresión. Pero ese camino quedo barrado por el Nene de Gelves aunque de manera brillantísima, eso sí. Es algo similar a los puntillistas, que llevaron la pintura a un callejón sin salida del cual la sacarán tres genios como Munch, Cézanne y Van Gogh.

Por supuesto que en valor técnico Gallito obtendría... ¿el 10? Pues tampoco. En nuestra modesta opinión lo dejaremos en 9 por su deficiente modo de estoquear (y casi estaríamos por bajarle aún más la nota ya que mataba bastante mal). Es un tema que tenemos pendiente en esta serie que le estamos dedicando en nuestro modesto blog y que iniciábamos aquí.


Gallito el 9 de mayo de 1915 en Madrid

¿Y respecto al valor estético? ¿Qué nota pondrían ustedes a Belmonte y a Gallito? Aquí nos retiramos al callejón tras dejarles el toro en suerte. Cojan los tres valores que hemos apuntado más arriba, califiquen con un número del 1 al 10 a los dos maestros, dividen por tres y ahí tendrán la respuesta a la pregunta del titular.

Ya que estamos divagando sobre lo técnico, lo estético y lo histórico, podemos entretenernos en hacer una clasificación de algunos toreros del siglo XX siguiendo esos tres ítems. 

Pensemos a vuelapluma en los siguientes: Gallito, Belmonte, Chicuelo, Lalanda, Domingo Ortega, Pepe Luis, Manolete, Luis Miguel, Rafael Ortega, Antonio Bienvenida, Antonio Ordóñez, Camino, El Viti, Ruiz Miguel, Curro Romero, Ponce, José Tomás, Morante y El Juli.



Por nuestra parte,  hemos hecho un cuadro con el nombre de cada torero más cuatro columnas, una con cada valor y la tercera con la media. No se preocupen que no vamos a aburrirles con el resultado de nuestros cálculos. No obstante, para que no nos acusen de que nos tapamos o nos aliviamos cuando hay que entrar a matar, apuntamos a continuación la clasificación que ha resultado de nuestra particular evaluación. Los toreros que figuran en el mismo grupo son los que han conseguido igual puntuación, o sea, que tendrían un valor equivalente en la historia de la tauromaquia combinando los tres factores valorados:

1. Belmonte y Manolete


Pasaporte de Manolete donde pueden ver su estatura 

2. Gallito 



3.  José Tomás
4. Pepe Luis, Ordóñez, Rafael Ortega


Ordóñez en 1966

5. Chicuelo, Antonio Bienvenida, Camino, El Viti, Curro Romero


Camino en 1974. Según él, la verónica tenía que ejecutarse
siempre sin levantar el pie de la pierna interna

6. Domingo Ortega, Luis Miguel, Ponce, Morante, El Juli


Domingo Ortega en Valencia yéndose al rabo como solía (1931)

7. Ruiz Miguel
8. Lalanda


Estocada de Ruiz Miguel a uno de Miura en 1974

¿Qué les parece el ránking que nos ha salido? Pues ya nos hemos entretenido con este divertimento a cuenta del centenario de la muerte de Gallito y de la lucha fratricida entre los partidarios de Maravilla y los de Cataclismo. No pretendíamos otra cosa. 

Aunque ustedes no hayan perdido su tiempo en puntuar todos los toreros de la lista, por lo menos lo habrán hecho con José y Juan, qué menos... ¿Quién les ha salido vencedor? No vale retorcer los datos para que resulte un empate, que conste.

Sabemos que la simplificación de lo comentado en esta entrada puede dar lugar a todo tipo de precisiones por su parte, para lo cual tienen a su disposición la sección de comentarios aquí abajo. Ha sido, como decíamos, un divertimento. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


martes, 9 de enero de 2018

LOS DIEZ MEJORES TOREROS DE LA HISTORIA

Esta entrada tiene su origen en una conversación con un amigo a cuenta de este chaval de trece años que ven aquí:


Las preguntas con que nos asaltó nuestro amigo nos llevaron a confeccionar la lista con los diez mejores toreros de la historia. Hacer una con los diez mejores futbolistas de todos los tiempos no supone mayor problema. En orden aproximado de antigüedad serían: Di Stefano, Pelé, Beckenbauer, George Best, Cruyff, Maradona, Zidane, Ronaldo Nazario, Messi y pongan ustedes el que falta.

Hacer otra con los diez mejores actores del cine americano también es fácil a gusto de quien esto firma, claro. Serían: John Wayne, Humphrey Bogart, Charles Chaplin, Walter Brennan, Robert Ryan, James Stewart, Monty Clift, Spencer Tracy, Kirk Douglas y nuevamente dejamos un hueco para que pongan ustedes el suyo.

El chaval que abría estas líneas es éste que de novillero muletea  un ejemplar de Saltillo en 1944 en Barcelona:


Aquí lo tienen al natural un mes antes de tomar la alternativa en La Coruña de manos de Domingo Ortega:


Es el mismo que ya de torero entra a matar uno de Galache en Barcelona en 1948:


En la misma corrida, pone banderillas casi tan bien como su hermano Pepe, ¡sin saltar! Ya saben quién es, ¿no?


Se adorna aquel mismo día con uno de los galaches, que salieron bastante flojos, por cierto:


Con esa misma ganadería se proclamó el número uno tal como les explicábamos aquí en el capítulo sexto de nuestra serie sobre los patasblancas. Su frase era: "primero, yo; luego, Ordóñez y después, los otros"

Exacto, Luis Miguel Dominguín. Aquí lo vemos de novillero con diecisiete años. Ha cortado dos orejas y los apéndices han sido cortados discretamente, no como en Pamplona, que se llevan medio toro:


Pues bien, nuestro amigo, que no es un apasionado de los toros como ustedes y yo pero que ve sin problemas corridas por televisión y que sabe quiénes son Paco Camino y Samuel Flores,  empezó su inquisición con esta pregunta a la que siguió nuestra respuesta:

- Oye, tanto que se habla de Luis Miguel Dominguín por sus historias fuera del ruedo, ¿realmente como torero fue tan bueno o...?
- (Le interrumpo) Buenísimo, independientemente de lo que hiciera en su vida privada. Era un torero largo, de los que dominan los toros.

Y ahora nuestro amigo nos hace la gran pregunta y en la respuesta nos obliga a no ser tan taxativos:

- Pero ¿como para ponerlo entre los diez mejores de la historia?
- Hombre... entre los diez mejores...igual no...Pero entre los veinte mejores, sí.


Insiste:

- Pero ¿a la altura de Curro Romero?
- Bueno, es que no se pueden comparar. Luis Miguel era un torero dominador y Curro era un artista cuando su toro se prestaba a ello. Es como comparar a Beckenbauer con Garrincha.

Eso lo entendió perfectamente porque es un experto en fútbol. Pero siguió adelante:

- Y José Tomás ¿qué?
- José Tomás sería como un futbolista muy bueno pero caprichoso, que sólo jugara los partidos que él quisiera, con el árbitro que él eligiera, haciendo él todas las alineaciones y prohibiendo la televisión.
- ¿Y 'El Cordobés'? Por lo menos era valiente ¿no?
- Sí, pero con toros afeitados...aunque corría bien la mano, que conste.

Nuestro amigo dio por buenas nuestras explicaciones pero nos fuimos a casa dando vueltas a quiénes serían los diez mejores toreros de la historia entre los que no estaría Luis Miguel. Como esto sucedió hace unos meses y mientras tanto hemos hecho muchos kilómetros en bici en solitario, nos ha dado tiempo a pensar y compartiremos con ustedes nuestra lista. Por supuesto que son años diferentes, toros diferentes, suerte de varas y públicos también distintos (pasa lo mismo con los futbolistas).

No obstante, creemos que el resultado puede satisfacer a aficionados de diferentes épocas si tuvieran ocasión de leer esta entrada. Los ponemos por riguroso orden de alternativa.

El primero es éste que entra a matar recibiendo con un pañuelo y sin estirar el brazo para darse ventaja como hacen ahora casi todos:


Si mató más de cinco mil toros sin graves percances, tiene que figurar en la lista: Pedro Romero. Eso no quita que los públicos de entonces, que eran muchísimo más duros que los de hoy, la emprendiesen con él en ocasiones como recordaba Larra en un artículo de 1835:

"El honrado y heroico pueblo iba a los toros a llamar bribón a boca llena a Pedro Romero cuando el toro no se quería dejar matar a la primera" 

Romero es el autor de una de nuestras frases favoritas. Cuando Costillares y Pepe-Hillo no querían ver toros de Castilla ni en pintura, el corregidor preguntó a nuestro protagonista si se obligaba a matar toros de Castilla. Su respuesta fue: 'si son toros de los que pastan en el campo, me obligo a ello'. Sin entrar en el detalle de si se refería a que había otro tipo de toros no aptos para la lidia, la respuesta nos ha parecido siempre señorial, digna de un genuino matador de toros.

El segundo sería éste que entra a matar en la Plaza Mayor de Madrid en 1846:


Es 'Paquiro', torero completo dentro del ruedo, dominador de todo tipo de suertes y que organizó la corrida con una lógica que conservamos hasta hoy. Además, nos ha dejado su 'Tauromaquia', o sea que es imposible sacarlo de la lista.

El tercero sería éste que tomó la alternativa el mismo año que se estrenó 'Tristán e Isolda'. Acaba de rematar una larga cordobesa haciendo honor a su título de califa:


'Lagartijo'. ¿No había que pagar sólo por verle hacer el paseíllo?  Observen esta bonita foto entrando a matar un berrendo aparejado, botinero, ojalado y cariavacado:


El cuarto de la lista se perfila también para entrar a matar:


Si 'Lagartijo' es la torería y el garbo, 'Frascuelo' es el valor y la emoción. Nosotros nos convertimos en frascuelistas cuando de pequeños leímos el libro de F. Bleu:

"Su amor propio desmedido, su inquieto afán de sobresalir en todo, una fuerza de voluntad sin límites y, ante todo, un valor torero del que no hay ejemplo. No había momento de la lidia en que 'Frascuelo' estuviera distraído o descolocado. Se llegaba a los toros avanzando a pasos cortos y lentos, con la muleta plegada y el otro brazo en la cadera. Nada le hacía retroceder, aunque el toro cabeceara o se cerniera en el bulto. Y cuando el toro aceptaba el pase en redondo o el de pecho, se oía un rugido de admiración de la muchedumbre, satisfecha por ver conjurado el peligro que se consideraba inminente..."

El quinto es un torero completo. Ese toro tremendo que entra a matar es 'Cocinero', de Félix Gómez, de 560 kilos:


'Guerrita', otro Rafael, y es que en nuestra lista habrá tres de diez con ese nombre. En el apartado quiso que quitaran este toro porque 'desigualaba mucho' respecto a los otros siete que habían traído. Cuando el mayoral le dijo que no se preocupase porque ese toro no iba para él, se picó y dijo 'pues ahora es cuando me empeño en matarlo; o me lo echa usted a mí o no mato en Burgos sus toros'.

A pesar de sus triquiñuelas y sus abusos, propios de todas las figuras, su gran inteligencia tanto en el ruedo como en el despacho hace que no se le pueda dejar fuera. 

El sexto es este torero que ven adornándose:


Si a 'Gallito' lo parió una vaca ¿cómo no va a entrar entre los diez mejores? No se emocionen los del partido gallináceo al verlo por encima de Belmonte en la lista. Hemos dicho que iban por orden de alternativa y Joselito la tomó un año antes.

Ya hemos descubierto que el siguiente es el trianero Juan Belmonte.
Ahí está lanceando de frente por detrás a un negro berrendo, alunarado y botinero que tiene toda la pinta de ser de Veragua:


Él cambió la forma de torear por primera vez, no puede faltar.

El séptimo es uno que en lugar de muleta tenía un hacha. Si el toreo consiste principalmente en dominar un animal fiero, este hombre tiene su lugar entre los mejores:


Domingo Ortega, aunque si 'Tapabocas', de Murube, leyera estas líneas, esbozaría una sonrisa perdonando la vida al torero y al autor de la entrada (recuerden aquí).

El noveno es este hombre que banderillea un novillo en un festival en Arganda del Rey. Estamos en octubre de 1944:


Aquí abajo lo ven junto a nuestro protagonista:


'Manolete', el que cambió la forma de torear por segunda y definitiva vez, porque hoy se sigue toreando como él propuso.

Sólo queda un sitio para completar la lista de los diez mejores. Aquí no vamos a hacer como antes y dejar el hueco libre para que ustedes pongan a su torero. No nos tapamos y adjudicamos el honor a éste que vemos ayudado al natural con uno de Alipio en 1952 en Bayona:


"Lo que se les da hoy a los toros son medios pases o cuartos de pase. Incluso ésos que parecen tan largos porque se prolonga el momento del remate no son más que medios pases si no se ha citado adelantando la muleta. A un toro que lo cites, lo pares, lo mandes y le pegues veinte pases bien llevados y bien rematados...ese toro no aguanta ni cuarenta ni ochenta porque se te rompe antes"

Rafael Ortega, el as de espadas. Aquí lo tienen en tres fotos de la temporada de 1958. En estas cuatro fotos que les mostramos lidia más encastes diferentes que todas nuestras figuras en toda su vida (a excepción de Ponce). Buen pase de pecho a un AP en Sevilla:



"El otro gran pase con la izquierda es el de pecho. Lo verdaderamente importante aquí es cargar la suerte con el pecho, echando el pecho para adelante, por eso se le llama pase de pecho. Hay que echarle el pecho adelante al toro y luego, cuando le vas marcando el viaje, el animal debe pasar casi rozándotelo; en la salida, el codo del torero tiene que deslizarse por encima del lomo del toro hasta que éste pasa tan largo cual es, de cabeza a rabo"

Al natural tirando de un Graciliano en San Sebastián:



"La mayor parte de los toreros lo que hacen es descargar: tú citas por un lado o por otro y, en vez de echar para adelante la pierna contraria, lo que haces es echar la otra para atrás y eso no es cargar, es descargar. El toreo bueno es aquél en que cargas la suerte y apoyas el peso sobre la pierna contraria"

Presidiendo el cortejo fúnebre de uno de Miura en la Feria de Abril:



"Si al toro le miras la cara, lo pinchas. Si miras a otro sitio que no sea el morrillo, si tienes miedo o dudas y miras la cara al toro, entonces ya está, te quedas por delante y ya no puede ser"

Al final, todo ha quedado en casa puesto que Rafael Ortega fue apoderado por el padre de Luis Miguel.

Pero ¿lo han visto? Entre los diez primeros no cabe Luis Miguel. Si ampliásemos a los veinte mejores, ¿ustedes creen que entraría? Ya les avisamos de que no necesariamente los diez mejores toreros tienen que ser los diez que mejor han toreado.

A 'Bombita IV', banderillero que fue de Sánchez Mejías, le preguntaron quién era el mejor torero de la época en que él se retiró (1949). Su respuesta fue:

"el mejor torero es Luis Miguel pero el que mejor torea es Pepe Luis"


Pepe Luis en Barcelona en 1948: naturalidad y empaque a partes iguales

Bombita IV' banderilleó junto a 'Blanquet' en Talavera el día de autos:



Acabaría sus días en 1968 pegándose un tiro en la puerta del cementerio de Tomares que encontró cerrado.

Si ustedes no están de acuerdo con nuestros diez mejores y pondrían algún otro, nos tendrán que decir a quién quitamos. Quizás para el próximo invierno tratemos de completar la lista con los diez siguientes pero eso requiere muchos más kilómetros en bici para reflexionar.

De momento, agradecemos a Luis Miguel Dominguín y a nuestro amigo que nos hayan dado pie a este divertimento. 

Para terminar, arrimaremos el ascua a nuestra sardina tarraconense para comentarles que Luis Miguel estuvo en el consejo de administración de una empresa del Opus Dei presidida por un ministro de Franco natural de Reus. Era la Unión Internacional del Comercio S.A. y la presidía Enrique Fontana Codina.



Picasso hablaba con Dominguín, el hermano mayor de Luis Miguel, y le decía 'oye, tu hermano pequeño es un facha ¿no?' Y Domingo le decía que no, que ya se lo presentaría. De hecho, Luis Miguel protegió tanto a su hermano como a Semprún, ambos simpatizantes de la hoz y el martillo en años duros.

Además, el médico personal de Luis Miguel fue siempre el padre de Tamames, otro comunista acérrimo. Precisamente Luis Miguel se presentó en comisaría a reclamar el certificado de buena conducta para RamónTamames cuando sus antecedentes no hubieran permitido nunca su expedición. Si lee estas líneas, cosa que dudamos, se acordará.

Terminamos con algo que les sorprenderá. Es una cita de un torero que habla sobre Luis Miguel y que ha compartido cartel con todos los maestros que nombra. Ponemos quién es en el pie de la última foto, a ver si antes lo adivinan:

"Antonio Ordóñez ha toreado muy limpio, con gran arte y con gran empaque pero no ha sido especialmente un torero de temple. Paco Camino ha sido otro gran torero, admirable, y tampoco se ha distinguido por su temple. Antoñete ha tenido la genialidad de un gran torero pero, más que templar, ha toreado limpio. Un torero con cadencia y temple es Curro Romero. Y Luis Miguel. Estoy hablando de dar la impresión de que paras al toro cuando en realidad no se para sino que te adaptas tú a su ritmo. Luis Miguel ha templado a los toros.".

Decíamos a nuestro amigo que Curro y Luis Miguel no se podían comparar y ya ven. Tendremos que rectificar porque quien dijo esto no es un cualquiera.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


La cita es de Santiago Martín 'El Viti'