Esta entrada tiene su origen en una conversación con un amigo a cuenta de este chaval de trece años que ven aquí:
Las preguntas con que nos asaltó nuestro amigo nos llevaron a confeccionar la lista con los diez mejores toreros de la historia. Hacer una con los diez mejores futbolistas de todos los tiempos no supone mayor problema. En orden aproximado de antigüedad serían: Di Stefano, Pelé, Beckenbauer, George Best, Cruyff, Maradona, Zidane, Ronaldo Nazario, Messi y pongan ustedes el que falta.
Hacer otra con los diez mejores actores del cine americano también es fácil a gusto de quien esto firma, claro. Serían: John Wayne, Humphrey Bogart, Charles Chaplin, Walter Brennan, Robert Ryan, James Stewart, Monty Clift, Spencer Tracy, Kirk Douglas y nuevamente dejamos un hueco para que pongan ustedes el suyo.
El chaval que abría estas líneas es éste que de novillero muletea un ejemplar de Saltillo en 1944 en Barcelona:
Aquí lo tienen al natural un mes antes de tomar la alternativa en La Coruña de manos de Domingo Ortega:
Es el mismo que ya de torero entra a matar uno de Galache en Barcelona en 1948:
En la misma corrida, pone banderillas casi tan bien como su hermano Pepe, ¡sin saltar! Ya saben quién es, ¿no?
Se adorna aquel mismo día con uno de los galaches, que salieron bastante flojos, por cierto:
Con esa misma ganadería se proclamó el número uno tal como les explicábamos aquí en el capítulo sexto de nuestra serie sobre los patasblancas. Su frase era: "primero, yo; luego, Ordóñez y después, los otros".
Exacto, Luis Miguel Dominguín. Aquí lo vemos de novillero con diecisiete años. Ha cortado dos orejas y los apéndices han sido cortados discretamente, no como en Pamplona, que se llevan medio toro:
Pues bien, nuestro amigo, que no es un apasionado de los toros como ustedes y yo pero que ve sin problemas corridas por televisión y que sabe quiénes son Paco Camino y Samuel Flores, empezó su inquisición con esta pregunta a la que siguió nuestra respuesta:
- Oye, tanto que se habla de Luis Miguel Dominguín por sus historias fuera del ruedo, ¿realmente como torero fue tan bueno o...?
- (Le interrumpo) Buenísimo, independientemente de lo que hiciera en su vida privada. Era un torero largo, de los que dominan los toros.
Y ahora nuestro amigo nos hace la gran pregunta y en la respuesta nos obliga a no ser tan taxativos:
- Pero ¿como para ponerlo entre los diez mejores de la historia?
- Hombre... entre los diez mejores...igual no...Pero entre los veinte mejores, sí.
Insiste:
- Pero ¿a la altura de Curro Romero?
- Bueno, es que no se pueden comparar. Luis Miguel era un torero dominador y Curro era un artista cuando su toro se prestaba a ello. Es como comparar a Beckenbauer con Garrincha.
Eso lo entendió perfectamente porque es un experto en fútbol. Pero siguió adelante:
- Y José Tomás ¿qué?
- José Tomás sería como un futbolista muy bueno pero caprichoso, que sólo jugara los partidos que él quisiera, con el árbitro que él eligiera, haciendo él todas las alineaciones y prohibiendo la televisión.
- ¿Y 'El Cordobés'? Por lo menos era valiente ¿no?
- Sí, pero con toros afeitados...aunque corría bien la mano, que conste.
Nuestro amigo dio por buenas nuestras explicaciones pero nos fuimos a casa dando vueltas a quiénes serían los diez mejores toreros de la historia entre los que no estaría Luis Miguel. Como esto sucedió hace unos meses y mientras tanto hemos hecho muchos kilómetros en bici en solitario, nos ha dado tiempo a pensar y compartiremos con ustedes nuestra lista. Por supuesto que son años diferentes, toros diferentes, suerte de varas y públicos también distintos (pasa lo mismo con los futbolistas).
No obstante, creemos que el resultado puede satisfacer a aficionados de diferentes épocas si tuvieran ocasión de leer esta entrada. Los ponemos por riguroso orden de alternativa.
El primero es éste que entra a matar recibiendo con un pañuelo y sin estirar el brazo para darse ventaja como hacen ahora casi todos:
Si mató más de cinco mil toros sin graves percances, tiene que figurar en la lista: Pedro Romero. Eso no quita que los públicos de entonces, que eran muchísimo más duros que los de hoy, la emprendiesen con él en ocasiones como recordaba Larra en un artículo de 1835:
"El honrado y heroico pueblo iba a los toros a llamar bribón a boca llena a Pedro Romero cuando el toro no se quería dejar matar a la primera"
Romero es el autor de una de nuestras frases favoritas. Cuando Costillares y Pepe-Hillo no querían ver toros de Castilla ni en pintura, el corregidor preguntó a nuestro protagonista si se obligaba a matar toros de Castilla. Su respuesta fue: 'si son toros de los que pastan en el campo, me obligo a ello'. Sin entrar en el detalle de si se refería a que había otro tipo de toros no aptos para la lidia, la respuesta nos ha parecido siempre señorial, digna de un genuino matador de toros.
El segundo sería éste que entra a matar en la Plaza Mayor de Madrid en 1846:
Es 'Paquiro', torero completo dentro del ruedo, dominador de todo tipo de suertes y que organizó la corrida con una lógica que conservamos hasta hoy. Además, nos ha dejado su 'Tauromaquia', o sea que es imposible sacarlo de la lista.
El tercero sería éste que tomó la alternativa el mismo año que se estrenó 'Tristán e Isolda'. Acaba de rematar una larga cordobesa haciendo honor a su título de califa:
'Lagartijo'. ¿No había que pagar sólo por verle hacer el paseíllo? Observen esta bonita foto entrando a matar un berrendo aparejado, botinero, ojalado y cariavacado:
El cuarto de la lista se perfila también para entrar a matar:
Si 'Lagartijo' es la torería y el garbo, 'Frascuelo' es el valor y la emoción. Nosotros nos convertimos en frascuelistas cuando de pequeños leímos el libro de F. Bleu:
"Su amor propio desmedido, su inquieto afán de sobresalir en todo, una fuerza de voluntad sin límites y, ante todo, un valor torero del que no hay ejemplo. No había momento de la lidia en que 'Frascuelo' estuviera distraído o descolocado. Se llegaba a los toros avanzando a pasos cortos y lentos, con la muleta plegada y el otro brazo en la cadera. Nada le hacía retroceder, aunque el toro cabeceara o se cerniera en el bulto. Y cuando el toro aceptaba el pase en redondo o el de pecho, se oía un rugido de admiración de la muchedumbre, satisfecha por ver conjurado el peligro que se consideraba inminente..."
El quinto es un torero completo. Ese toro tremendo que entra a matar es 'Cocinero', de Félix Gómez, de 560 kilos:
'Guerrita', otro Rafael, y es que en nuestra lista habrá tres de diez con ese nombre. En el apartado quiso que quitaran este toro porque 'desigualaba mucho' respecto a los otros siete que habían traído. Cuando el mayoral le dijo que no se preocupase porque ese toro no iba para él, se picó y dijo 'pues ahora es cuando me empeño en matarlo; o me lo echa usted a mí o no mato en Burgos sus toros'.
A pesar de sus triquiñuelas y sus abusos, propios de todas las figuras, su gran inteligencia tanto en el ruedo como en el despacho hace que no se le pueda dejar fuera.
El sexto es este torero que ven adornándose:
Si a 'Gallito' lo parió una vaca ¿cómo no va a entrar entre los diez mejores? No se emocionen los del partido gallináceo al verlo por encima de Belmonte en la lista. Hemos dicho que iban por orden de alternativa y Joselito la tomó un año antes.
Ya hemos descubierto que el siguiente es el trianero Juan Belmonte.
Ahí está lanceando de frente por detrás a un negro berrendo, alunarado y botinero que tiene toda la pinta de ser de Veragua:
Él cambió la forma de torear por primera vez, no puede faltar.
El séptimo es uno que en lugar de muleta tenía un hacha. Si el toreo consiste principalmente en dominar un animal fiero, este hombre tiene su lugar entre los mejores:
Domingo Ortega, aunque si 'Tapabocas', de Murube, leyera estas líneas, esbozaría una sonrisa perdonando la vida al torero y al autor de la entrada (recuerden aquí).
El noveno es este hombre que banderillea un novillo en un festival en Arganda del Rey. Estamos en octubre de 1944:
Aquí abajo lo ven junto a nuestro protagonista:
'Manolete', el que cambió la forma de torear por segunda y definitiva vez, porque hoy se sigue toreando como él propuso.
Sólo queda un sitio para completar la lista de los diez mejores. Aquí no vamos a hacer como antes y dejar el hueco libre para que ustedes pongan a su torero. No nos tapamos y adjudicamos el honor a éste que vemos ayudado al natural con uno de Alipio en 1952 en Bayona:
"Lo que se les da hoy a los toros son medios pases o cuartos de pase. Incluso ésos que parecen tan largos porque se prolonga el momento del remate no son más que medios pases si no se ha citado adelantando la muleta. A un toro que lo cites, lo pares, lo mandes y le pegues veinte pases bien llevados y bien rematados...ese toro no aguanta ni cuarenta ni ochenta porque se te rompe antes"
Rafael Ortega, el as de espadas. Aquí lo tienen en tres fotos de la temporada de 1958. En estas cuatro fotos que les mostramos lidia más encastes diferentes que todas nuestras figuras en toda su vida (a excepción de Ponce). Buen pase de pecho a un AP en Sevilla:
"El otro gran pase con la izquierda es el de pecho. Lo verdaderamente importante aquí es cargar la suerte con el pecho, echando el pecho para adelante, por eso se le llama pase de pecho. Hay que echarle el pecho adelante al toro y luego, cuando le vas marcando el viaje, el animal debe pasar casi rozándotelo; en la salida, el codo del torero tiene que deslizarse por encima del lomo del toro hasta que éste pasa tan largo cual es, de cabeza a rabo"
Al natural tirando de un Graciliano en San Sebastián:
"La mayor parte de los toreros lo que hacen es descargar: tú citas por un lado o por otro y, en vez de echar para adelante la pierna contraria, lo que haces es echar la otra para atrás y eso no es cargar, es descargar. El toreo bueno es aquél en que cargas la suerte y apoyas el peso sobre la pierna contraria"
Presidiendo el cortejo fúnebre de uno de Miura en la Feria de Abril:
"Si al toro le miras la cara, lo pinchas. Si miras a otro sitio que no sea el morrillo, si tienes miedo o dudas y miras la cara al toro, entonces ya está, te quedas por delante y ya no puede ser"
Al final, todo ha quedado en casa puesto que Rafael Ortega fue apoderado por el padre de Luis Miguel.
Pero ¿lo han visto? Entre los diez primeros no cabe Luis Miguel. Si ampliásemos a los veinte mejores, ¿ustedes creen que entraría? Ya les avisamos de que no necesariamente los diez mejores toreros tienen que ser los diez que mejor han toreado.
A 'Bombita IV', banderillero que fue de Sánchez Mejías, le preguntaron quién era el mejor torero de la época en que él se retiró (1949). Su respuesta fue:
"el mejor torero es Luis Miguel pero el que mejor torea es Pepe Luis"
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| Pepe Luis en Barcelona en 1948: naturalidad y empaque a partes iguales |
Bombita IV' banderilleó junto a 'Blanquet' en Talavera el día de autos:
Acabaría sus días en 1968 pegándose un tiro en la puerta del cementerio de Tomares que encontró cerrado.
Si ustedes no están de acuerdo con nuestros diez mejores y pondrían algún otro, nos tendrán que decir a quién quitamos. Quizás para el próximo invierno tratemos de completar la lista con los diez siguientes pero eso requiere muchos más kilómetros en bici para reflexionar.
De momento, agradecemos a Luis Miguel Dominguín y a nuestro amigo que nos hayan dado pie a este divertimento.
Para terminar, arrimaremos el ascua a nuestra sardina tarraconense para comentarles que Luis Miguel estuvo en el consejo de administración de una empresa del Opus Dei presidida por un ministro de Franco natural de Reus. Era la Unión Internacional del Comercio S.A. y la presidía Enrique Fontana Codina.
Picasso hablaba con Dominguín, el hermano mayor de Luis Miguel, y le decía 'oye, tu hermano pequeño es un facha ¿no?' Y Domingo le decía que no, que ya se lo presentaría. De hecho, Luis Miguel protegió tanto a su hermano como a Semprún, ambos simpatizantes de la hoz y el martillo en años duros.
Además, el médico personal de Luis Miguel fue siempre el padre de Tamames, otro comunista acérrimo. Precisamente Luis Miguel se presentó en comisaría a reclamar el certificado de buena conducta para RamónTamames cuando sus antecedentes no hubieran permitido nunca su expedición. Si lee estas líneas, cosa que dudamos, se acordará.
Terminamos con algo que les sorprenderá. Es una cita de un torero que habla sobre Luis Miguel y que ha compartido cartel con todos los maestros que nombra. Ponemos quién es en el pie de la última foto, a ver si antes lo adivinan:
"Antonio Ordóñez ha toreado muy limpio, con gran arte y con gran empaque pero no ha sido especialmente un torero de temple. Paco Camino ha sido otro gran torero, admirable, y tampoco se ha distinguido por su temple. Antoñete ha tenido la genialidad de un gran torero pero, más que templar, ha toreado limpio. Un torero con cadencia y temple es Curro Romero. Y Luis Miguel. Estoy hablando de dar la impresión de que paras al toro cuando en realidad no se para sino que te adaptas tú a su ritmo. Luis Miguel ha templado a los toros.".
Decíamos a nuestro amigo que Curro y Luis Miguel no se podían comparar y ya ven. Tendremos que rectificar porque quien dijo esto no es un cualquiera.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.
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| La cita es de Santiago Martín 'El Viti' |