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miércoles, 29 de agosto de 2018

FERIA DE PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN, 2018 (y 2). CEBADA Y GABRIEL ROJAS: ES DE RONDA Y SE LLAMA JAVIER

A final de temporada, contaremos por decenas los toros que se han quedado sin torear por el pitón izquierdo. La mayoría de diestros se sienten desnudos sin la ayuda del estoque a pesar de las descomunales muletas que usan. Cuando la cogen con la izquierda, su desconfianza les lleva a pegar tres mantazos con los que descomponen al toro. Enseguida hacen gestos negativos con la cabeza de que por el izquierdo es un asesino y ahí se acabaron los naturales.

Pues en Pedrajas de San Esteban hemos visto todo lo contrario, un novillero toreando mejor con la izquierda que con la derecha. Se llama Javier Orozco Llopis y cambió el fútbol por los toros. Es de Ronda, lo cual debería ser una garantía. 



Nuestra jornada empezó en el encierro de Cuéllar. Unos amigos nos recomendaron encaramarnos a la loma bastante lejos del embudo para evitar problemas. Resultó perfecto para ver las evoluciones del toro que se dio la vuelta. Ahí a la izquierda lo tienen con los jinetes en dirección contraria. Al final fue imposible reconducirlo:



La novillada fueron tres de Cebada y tres de Gabriel Rojas. Dos de los cebaditas, de notable muy alto, el primero y el sexto. El primero recibió en el caballo más que toda la corrida de El Parralejo junta en San Sebastián (recuerden aquí) y en la muleta era de oreja por ambos pitones:



El sexto fue este castaño carifosco y cornidelantero. Fue un novillo con poder pero lo cambiaron con un solo puyazo. Puso en problemas a Domínguez pero ya nos gustaría haber visto a más de un matador de alternativa intentando encauzar su embestida:



El otro cebada hizo quinto, era este negro zaíno. Joselete no pudo con él. Tres animales que dejaron la divisa de Medina-Sidonia en muy buen lugar:



Recordarán que hace veinticinco años, Gabriel Rojas era fijo en la feria de Abril. Las figuras se lo disputaban pero luego cayó en el ostracismo. Los tres que presentó quedaron muy por debajo de los cebaditas. Fueron el segundo, este negro meano y ligeramente astracanado:



El tercero, negro zaíno y claramente astracanado:



Y el cuarto, un poco meleno:



Dos tercios de entrada seguramente por la presencia de Domínguez, natural de Íscar, que arrastró a sus partidarios. Hubo polémica con la sustitución del anunciado Emilio Silvera por Joselete. Silvera puso este tuit quejándose de que un día antes la empresa le dijo que no toreaba y que no se presentara porque si lo hacía y se quejaba, dirían que había habido un fallo de imprenta en los carteles (?). Como nosotros no estamos en redes sociales, nos enteramos de ello ya empezada la corrida y no pudimos buscar la opinión de Enrique Solanilla, que, no obstante, tiene a su disposición la sección de comentarios abajo para aclarar lo que quiera.

JAVIER OROZCO. Remató el recibimiento al primer cebada con esta media:



En el primer puyazo recibió más cera que en Lourdes. Lo puso largo en el segundo y se arrancó pero al paso. Carretero puso este buen par donde se comprueba la sangría que se le hizo en varas. Ya se veía en el galope del toro que ofrecía las orejas en bandeja:



Orozco empezó toreando con la derecha y todo eran enganchones y vulgaridad. Pues héteme aquí que se echó la muleta a la izquierda y salió el sol. Corrió la mano excelentemente mientras el novillo seguía empapado la muleta:



Pero es que se colocaba bien y remataba los pases como Dios manda, fíjense en que la mano que torea se va detrás de la cadera, sin echarse el toro afuera como hacen nuestras queridas figuras (recuerden lo que explicábamos aquí):



No dábamos crédito a lo que veíamos, ni más ni menos que un magnífico toreo al natural. No sabemos si cuando tenga delante una babosilla se dedicará a echar la pierna atrás y destorear. Aquí no lo hizo porque estaba ante un novillo que no permitía posturitas.

Pero al entrar a matar...¡ay! Se queda en la cara como Cervera y como tantos otros que llevan años de alternativa, ahí lo tienen en un metisaca tendido y trasero:



Además, pega ese saltito tras el que se sale de la suerte sin que falte el telonazo al toro en la línea que denunciábamos aquí, recuerden. Después dejó esta estocada arriba pero los tres descabellos le privaron del premio.



Su segundo era de Rojas. Primer puyazo metiendo los riñones y segundo donde lo pone largo y el toro galopa porque no sabía que la vara se la iban a poner en el pescuezo. El toro embestía mugiendo pero clavó dos veces los cuernos en la arena de tanto que humillaba. Nuevamente Orozco nos deleitó al natural:



Confirmó la impresión inicial de ser un novillero con una muñeca privilegiada en su mano izquierda. Templó y remató bien pero le faltó calentar al público. Un novillero no se puede conformar con torear muy bien como hizo él, hay que llegar al respetable y Orozco no llegó a pesar de nuestras alabanzas. Observen la muleta plana:



Cobró esta tendida, trasera y contraria pegando el salto y el telonazo, nuevamente sin cruzar, con el peligro que eso conlleva:



Descabelló cuatro veces pero lo obligaron a saludar en ambos toros y al final fue despedido con unos calurosos aplausos, los nuestros, los primeros.

Atentos los aficionados de Cuéllar porque torea este jueves allí los novillos de Alcazarén. Y también un aviso a los de Peralta porque está anunciado el sábado 8 de septiembre con unos novillos muy grandes de San Isidro (aquí los pueden ver). No le dejen que coja la muleta con la derecha...

JOSELETE. Su primero salió resabiado de chiqueros porque se acordaba del encierro donde, por cierto, los novillos encontraron las puertas de toriles cerradas y se dieron unas vueltas por el ruedo rematando en los burladeros. No lo entendemos, eso no puede ser y tiene una solución bien fácil.

Con esa salida lo previsible era darle una paliza en el primer puyazo y no se libró. Buena brega de Macías aunque en la muleta el toro seguía abanto y mugiendo pero sin mostrar maldad.



Fíjense en que Joselete lleva una muleta de dimensiones normales, no como la de Manzanares. Cuando el novillo perdió fuelle, se centró en la tela mientras Joselete hacía muecas como Morante y se ponía de perfil también como Morante muchas veces (no a la verónica, recuerden aquí).

La epidemia de quedarse en la cara sin cruzar al entrar a matar también ha afectado al granadino. Tres pinchazos donde veíamos que iba a resultar cogido y al final, esta entera pasada arriba llevándose un golpe en el pecho como era de prever:



Su segundo fue el cebadita que hizo quinto. Empujó bien en el caballo de la cuadra de Israel de Pedro, cuyos animales nos dieron la impresión de no ser tan monstruosos como los habituales. Incluso uno tuvo el buen detalle de flexionar las cuatro patas cuando iba a caerse y volverse a levantar como si tuviera un muelle. Ahí tienen a 'Andarín' romaneando por detrás mientras cobra trasero:



Macías puso dos buenos pares, como siempre:



El toro pedía un inicio dominador por abajo para decirle que no viniese con tonterías. Pues no: Joselete le pegó varios mantazos con los que enfadó al novillo y a nosotros. Lógicamente no pudo con él porque el de Cebada no quiso entregarse si no lo obligaban:



Cuando cogió la muleta con la izquierda comentábamos a Javi, vecino en el tendido: 'ojo, a ver qué pasa con la izquierda porque ese novillo está sin torear'. Acertamos de pleno porque al tercer pase se descubrió y el toro le enganchó por el bajo vientre. 



Parecía que llevaba cornada pero sólo fue un golpe muy doloroso en esa zona, especialmente para los hombres. Volvió para pegar este bajonazo en el lomo. Esa mano debería estar en el pecho pero copian a El Juli, a Ureña, a López Simón, a Perera y a tutti quanti con la mano por encima de la cabeza y la estocada se les va atrás (recuerden lo explicado aquí):



Tras el descabello, el público, todavía con el susto en el cuerpo, solicitó una oreja que Fernández concedió con excesiva generosidad.

DARÍO DOMÍNGUEZ. Si usted pertenece a su peña de Íscar, no siga leyendo porque no le va a gustar lo que diremos y nos sabe mal porque compartimos con él la afición por el ciclismo. Vimos su buena disposición recibiendo a sus dos novillos con sendos faroles de rodillas en tablas. Aquí se comprueba el astracán de su primer novillo:



Fue al relance en la primera entrada y descabalgó al picador. Cuando eso sucede, rezamos por el toro ya que en la segunda recibe a duro por peseta del rencoroso piquero. Ahí lo tienen, de vergüenza una vez más. Y vean que el agujero de la primera entrada todavía está más atrás:



Si cualquiera de ustedes realizara su trabajo diario como pica esta gente, lo ponían de patitas en la calle a la primera de cambio. 

El segundo tercio se convirtió en un herradero porque los arpones de las banderillas no se clavaban, ni de una en una ni a pares. Contamos hasta diez en el suelo más unos cien capotazos. Vimos que el presidente cambió el tercio con una sola banderilla sacando el pañuelo con una mano y haciendo un gesto con la otra como diciendo 'os podéis ir a esparragar, inútiles'.

Y ese novillo, que era blando y sin malicia, acabó tan harto de una lidia tan infame que empezó a embestir la muleta de Domínguez a arreones violentos. Hasta cuatro veces fue desarmado el de Íscar.



Luego vimos que tiene un problema al matar mucho más grave que quedarse en la cara: entra con miedo y, lo que es peor, se le nota tal y como se aprecia en la foto. Dos pinchazos tirando la muleta y media desprendida:



El último fue ese buen cebadita, de excelente trapío, castaño, encastado y repetidor. Se llamaba 'Habilidoso'. Lo picó El Titi poniendo interés en no clavar trasero pero fallándole la puntería mientras el novillo empujaba con ganas. Este puyazo contrario no supone para el toro ni la mitad de quebranto que en el lomo porque ha caído en la masa del morrillo:



Mal Domínguez al solicitar el cambio hurtándonos el ver de nuevo a 'Habilidoso' frente al mayoral de Raso. El iscariense vino con su faena hotelera sin darse cuenta de que a un novillo como éste, con poder y con casta, no puedes irle con milongas. Lo primero es enseñarle quién manda por abajo:



Si no, lo que haces es dar alas al toro para que se haga el amo y te saque los colores, que es lo que sucedió. 



Estamos seguros de que ese novillo se hubiera entregado y habría acabado boyante si se le bajan los humos de inicio y se lo conduce luego con aplomo. Vean que no era ningún asesino:



Domínguez picó piedra durante un buen rato. Durante su faena sonó 'Nerva' pero un amigo de la banda de Íscar nos decía al final de la corrida: 'la banda ha tocado por el toro, no por Domínguez'. Tenía razón. Lo cazó alargando el brazo con habilidad y dejando esta media pasada arriba y tapando la cara que hizo mucho daño al cebadita. 



Petición parecida a la de Joselete y lógica concesión del coherente presidente aunque aquí se oyeron bastantes pitos. Por eso, cuando Domínguez recogió la oreja la tiró con displicencia a la barrera antes de dar la vuelta al ruedo.  Vamos a ver, Darío, ése es un gesto que quizás se lo perdonaríamos a El Cordobés aunque hizo uno parecido en Pamplona y salió vivo de milagro (pulsen aquí). Pero un novillero tiene que hacer lo que hizo Chacón en Céret este año: cuando oyó algunos pitos, entregó la oreja discretamente a su banderillero y dio la vuelta sin el trofeo (lo contábamos aquí). Eso que hiciste tú nos pareció de niñato excesivamente consentido.

Aquí terminó la muy interesante feria de Pedrajas de San Esteban: cuatro encastes en dos días, novillos todos diferentes y por lo menos cuatro de nota alta: el veragua de la vuelta, el tulio que romaneó y los dos cebadas. Es un balance más que positivo en el ganado. En los novilleros, el descubrimiento de la mano izquierda de Orozco y los problemas que tienen todos al entrar a matar. Más pronto que tarde se llevarán una cornada grave por no cruzar (como Leal en Bilbao, del que hablaremos en una próxima entrada).

Antes de ir con más conclusiones, les diremos que al día siguiente volvimos a Cuéllar y quisimos ponernos más cerca, en la talanquera de madera donde está prohibido. Desde allí hicimos esta instantánea de los espectadores en el cerro:



Cuando se empezaban a acercar los primeros caballos, comprobamos que en nuestra talanquera había unos doce abuelos que no cumplirían ya los setenta. Eso nos dio moral: si se venía un toro y empezaba a matar, quien esto firma sería el último en morir:



Al final, la cosa transcurrió sin novedad y los jinetes encauzaron perfectamente la manada, ahí vienen:



Entre los más de trescientos jinetes que se dan cita en Cuéllar está el cura de Adrados, en Segovia. Las misas pasan a segundo término porque él se viene cada día hasta el pinar a cabalgar en el encierro. Lo espera todo el año como agua de mayo, no así el caballo, que tiene que cargar con sus más de cien kilos durante un par de horas.

Vamos con las conclusiones de la feria. Lo de los cuatro encastes ya está dicho y lo del interés y la ilusión de la Asociación Afición Taurina Cultural de Pedrajas, también. Esa ilusión de estos jóvenes aficionados por el toro ¿formará parte del canto del cisne de la fiesta de toros como dice un amigo en la entrada anterior? 

Destaquemos la abundante presencia de niños en los tendidos (al hilo de esto, tiene razón Villasuso aquí aunque le pierden las palabras soeces).

No hemos visto destorear más que un instante en que Joselete lo intentó con el de Gabriel Rojas. Para destorear haciendo posturas tiene que prestarse el toro y los novillos que hemos visto en Pedrajas no estaban por la labor de que se riesen de ellos acompañándoles el viaje al hilo del pitón como los que se traen las figuras del campo (y cuando les sale uno respondón como el castaño de Garcigrande a Manzanares en Bilbao, se limitan a verlo pasar sin poder con él porque han perdido la costumbre...y el oficio).

En cada puerta de acceso la empresa pone una fotocopia con el resultado del sorteo y en el ruedo se pintan tres rayas como en una concurso. Ah, y sólo hay un caballo en el ruedo. Todo esto son ganas de querer hacer las cosas bien. 

Como anécdota les diremos que en la segunda corrida fuimos de nuevo a departir con el gerente de la empresa a quien ya habíamos dado la tabarra la tarde anterior. Al vernos con tanto interés y con el equipo fotográfico, tuvimos este diálogo donde empieza él:

- Oiga, veo que tiene usted mucho interés y además hace fotos, ¿quiere un pase para el callejón? (Aunque él ya sabía que teníamos el abono).
- Vaya...muchas gracias pero no, ya tengo mi entrada.
- Nada, nada, yo le invito, aquí tiene el pase.
- Es que no quiero ir al callejón porque ahí no se puede aplaudir ni silbar ni protestar, hay que comportarse. Prefiero el tendido donde hay libertad para opinar.
- Bueno, es igual, tenga. Usted lo coge y haga lo que quiera.
- No iré pero muchas gracias de todas formas.

Y nos fuimos al tendido. Aquí está la invitación sin usar.



Seguimos teniendo a gala no haber estado jamás en el callejón de ninguna plaza de toros y también el no haber entrado nunca a una corrida por invitación. Seguro que alguno de nuestros lectores pensará 'pues bien tonto es usted' y es posible que lleve razón.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



lunes, 27 de agosto de 2018

FERIA DE PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN, 2018 (1). PRIETO DE LA CAL E ISAÍAS Y TULIO: EN PEDRAJAS NO QUIEREN EL MONOPUYAZO

En otros sitios les da igual, nadie protesta y se resuelve la corrida con seis monopuyazos de cárcel. En Pedrajas, con el paso al segundo tercio del tercero se oyó una pita tan sonora que los novilleros cambiaron de actitud: a partir del cuarto lucieron los novillos, los pusieron largos y las ovaciones fueron de gala convirtiendo el penoso y sangriento espectáculo anterior en algo digno de verse. El gato se lo llevó al agua Prieto de la Cal. 



Al número 60, 'Vinatero', cuya madre y la madre del semental negro del mismo nombre son hermanas, se le premió con la vuelta al ruedo. Pero los novillos de Isaías no defraudaron y mantuvieron el interés desde el que romaneó espectacularmente hasta el que estuvo encelado en el peto más de un minuto, pasando por el que se reía de los espadazos que iba recibiendo y permanecía engallado en los medios. Fueron novillos con personalidad. Curiosamente salieron los tres al paso de chiqueros, enterándose.

Éstos fueron los animales lidiados. El primero peleó duro en varas recibiendo el monopuyazo de rigor del picador valenciano que vino con su paisano Cervera. Negro, chorreado en morcillo:



Observen la mano izquierda del picador tapando la salida en una carioca ignominiosa con ese puyazo caído y contrario. Aún con todo, el novillo se quedó encelado en el peto cuarenta segundos y se cambió el tercio sin saber qué hubiera pasado después. Es cierto que se dolió en banderillas:



Al segundo también se le dio cera abundante en otro monopuyazo del que salió suelto:



El tercero empujó de bravo en el caballo, el que mejor de toda la corrida. Fíjense en las patitas finas de Pedrajas, recuerden lo que comentábamos cuando visitábamos la finca aquí:



Vean ese puyazo asesino en el lomo y el pobre novillo dejándose la vida contra el peto y la barrera. Hace daño sólo de verlo:



Pues se vino arriba, llegó a romanear y luego se quedó pegado al peto un minuto pero nuevamente el diestro pidió el cambio. Se llamaba 'Altruista' e hizo honor al señor Pedrajas (recuerden lo que explicábamos aquí sobre esta ganadería). En esos momentos nos queríamos volver a Tarragona viendo cómo se nos robaba el espectáculo del primer tercio:


La sorpresa fue que Cervera cambió las tornas cuando salió este 'Felino':



Lo puso tres veces de largo y el novillo se arrancó mientras Agudo le dosificaba el castigo señalando:



El tercero de Isaías era un pavo astifino con un trapío marca de la casa:



Y el sexto fue el citado 'Vinatero', que no tenía cuerpo de novillo sino de toro:



Se arrancó con alegría en el primero, metió los riñones pero salió suelto. En el segundo nuevamente se viene alegre de largo para cobrar en el lomo. En el tercero lo puso larguísimo y asistimos a la sorprendente paciencia del público de Pedrajas esperando la arrancada (como en Céret, nadie se movía). Tardeó pero galopó aunque volvió a salir suelto. Lo dicho, en el lomo:



Luego sería pronto y franco en la muleta por ambos pitones. El defecto que tuvo fue no humillar del todo, en eso hizo honor al duque. Vuelta al ruedo al toro:



Se cayeron del cartel Benítez por cogida y Álvaro García por lumbago... Hubo entre media entrada y dos tercios. Sacamos el abono para las dos novilladas por 30 euros con entrada general. En la taquilla nos atendió con extraordinaria amabilidad el gerente de la empresa de Enrique Luján, que respondió a todas nuestras preguntas con paciencia casi franciscana, ¡muchas gracias!



En el encierro matinal cometieron la torpeza de tener separadas ambas ganaderías en los corrales por una puerta que abajo tenía casi medio metro de apertura. Se vieron dos y un veragua dejó tuerto a un pedrajas cuando chocaron. Menos mal que de Los Guaperales habían venido cinco.



No faltó a la cita Valentín, un aficionado madrileño que no tiene carnet de conducir y que hace las mil y una para ir siempre a ver las corridas donde lidia Prieto de la Cal. Las ve todas. Aquí le falló la combinación desde Olmedo y a las tres de la tarde tuvo que recorrer andando los 10 kms que hay hasta Pedrajas ¡a 33 grados! ¿Harían ustedes eso por ver a Gallito y Belmonte resucitados mano a mano en la Maestranza?

JUAN CERVERA. Es un novillero fino. Tiene un concepto ortodoxo del toreo, no se retuerce ni gesticula. 



Tras la infame carioca que permitió a su primero, Donaire le puso este buen par:



Se le coló por el derecho de inicio y toda la faena fue con la izquierda, cosa rara de ver hoy en día. Se aprecia la naturalidad que quiere imprimir a su toreo, otra cosa rarísima ya que todos imitan las grotescas posturas de nuestras queridas figuras:



Cuando el toro se apagaba, se confió y el tal 'Albufero' cortó el viaje:



Le dio un buen paseo por la atmósfera pero sin hacer carne. Afortunadamente, puso las manos para amortiguar la fea caída. Se ve cómo se apoya en el costillar:



Tras reponerse del golpe, volvió a la cara del toro y aún le pegó una nueva tanda con la izquierda, ahí está con el vestido afectado por la voltereta:



Tiene el problema grave de quedarse en la cara al entrar a matar, como tantos otros. Así cobró un pinchazo sin fe y una tendida trasera con tres descabellos.

A su segundo lo puso esas tres veces de largo que hemos dicho y hubo una ovación de gala en el cambio de tercio. A ver si entre todos conseguimos aficionar al respetable a la suerte de varas. 


El toro era pronto y estaba pendiente de todo lo que se movía. Excepto esta tanda con la derecha, la faena, con la izquierda nuevamente:



Al final malogró todo con la espada: pinchazo que escupe, casi entera perpendicular siempre tapando la cara del toro y sin cruzar y cinco descabellos. El novillo fue muy duro para morir, con la boca cerrada hasta el final.



FERNANDO FLORES. Fue el que demostró más soltura con el capote y a un veragua que sorprendía de salida por su humillación, observen. El diestro está con los pies bien aposentados y la figura erguida. El resultado es una verónica con mucho empaque:



Monopuyazo vergonzoso. Pero, hombre, ¿qué te ha hecho el toro para que le pegues así?



Nueva faena toda con la izquierda porque por el derecho se colaba:



El toro metía bien la cabeza por el izquierdo pero se distraía siempre al final del pase. Flores nunca se confió, se aprecia en la foto siguiente. Acabó con una casi entera trasera pero arriba.



A su segundo le hicieron cuatro agujeros en varas, cosa previsible al ver su arboladura. Fue el único tulio al que no recetaron el monopuyazo cuando resultó el más discreto en las dos varas que tomó. Embestía un tanto bronco y a media altura. Entre eso y que el novillero no lo veía claro, la cosa quedó en combate nulo:



Lo curioso vino a la hora de matar. Le dejó media habilidosa, trasera y atravesada pero el toro se quedó como si hubiera sido una caricia. Volvió a entrar dos veces más y dejó dos fotocopias de esa media que decimos. 



Y el toro como diciendo 'ya me puedes ir pegando estocadas que ni las noto, tú te vas a ir vivo pero yo también'. Ahí lo tienen, en los medios, con la cabeza por las nubes, la espada clavada y sin hacer caso de capotes:



Volvió a entrar Flores porque era imposible descabellar: tres pinchazos , una tendida trasera y cuatro descabellos.

JESÚS MEJÍAS. Su primero fue el que romaneó en una pelea de un puyazo pero de bravo y poderoso. Aquí ven al toledano en una media:



Puso banderillas a sus dos toros pero de los seis pares, la mitad fueron a toro pasado aunque se ovacionaron por igual:



Es un novillero que ríe, se dirige al público, muestra complicidad, busca que lo jaleen. En suma, está en novillero, no como los otros dos, que están como si ya fuesen figuras. El respetable se puso de su parte desde las banderillas. Lleva una muleta casi tan descomunal como las de Manzanares o Escribano:



Fue la tercera faena casi toda por la izquierda. Sin quitarle la muleta de la cara, el novillo repetía:



Al matar, estira el brazo con alevosía y tapa la cara al toro. Un pinchazo, una estocada honda, desprendida y trasera y descabello. Oreja. En el arrastre nos fijamos en el bonito detalle de ver de pie a los dos Prieto de la Cal, padre e hijo, aplaudiendo el toro de Isaías. Les diremos también que delante de nosotros se acercó el señor Vázquez a dar la mano a Prieto de la Cal diciéndole 'Bueno, enhorabuena, Tomás'. No sé si sabrán ustedes que la suegra de Isaías es doña Clotilde, la propietaria de Buenavista que veíamos en esta entrada (aún estamos pendientes de la sanción a Castella).

El último fue el de la vuelta al ruedo. Tuvo una salida veragüeña yendo contra los burladeros a por todas. Estos toros no se frenan como es norma casi habitual cada tarde. Algún amigo del blog cree que nosotros queremos que los carpinteros no se queden en el paro cuando toda la vida los toros han rematado en los burladeros, ¿qué es eso de que un toro bravo se frene porque vea una madera?



Tercio de varas que ya describimos anteriormente, de largo y entre ovaciones. La foto no parece de España:



Mejías envió con habilidad a sus banderilleros por delante para obligar al público a que reclamase su presencia. Así fue y puso este buen par al quiebro:



El toro era pronto y conservaba su fuerza porque le dosificaron bien el castigo en el caballo aunque le dieran trasero:



Cometió el error de pegarle demasiados pases para colocar el toro a su gusto y eso, en Veragua, son pases que estás restando a la faena de muleta, recuerden lo que comentábamos aquí. ¿Por qué no se lo avisó ninguno de sus consejeros? 'Vinatero' tenía el problema de no humillar pero Mejías dio la cara, no destoreó ni hizo posturitas. La muleta es XXL:



Entera pasada con degüello perdiendo la muleta. Observen la foto siguiente y la rara actitud del torero, ¿saben qué pasó? El de Prieto de la Cal se estaba tragando la sangre y cuando vio al causante de su desgracia pavoneándose ante él, pegó un arreón hacia los medios y murió embistiendo. Es el instante que refleja la foto, Mejías estaba retrocediendo ante la brava embestida del novillo en su agonía. Ese arreón hacia afuera con la espada clavada y echando sangre por la boca es la imagen que nos queda de la corrida, fue un instante inolvidable:



Dos orejas y vuelta al ruedo con Rafael, su segunda en diez días:



Muy entretenida resultó esta primera tarde en Pedrajas, donde además conocimos algunos buenos y jóvenes aficionados: Javi, Carlos y su hijo Juan, Pruden, los dos veterinarios de Pedrajas, etc. Con alguno de los citados casi tuvimos que llegar a las manos para que nos permitiesen pagar una ronda.

También conocimos a Marcos y Javier, de la Asociación Afición Taurina Cultural de Pedrajas de San Esteban. Ellos tienen interés en seguir con la deriva torista de la feria. El veterano presidente, don Javier Fernández, también está por la labor, igual que el empresario. Ya veremos...

De momento, tomen nota de las ganaderías de los últimos años: en 2015, Barcial y Esteban Isidro; en 2016, Sobral y Dolores Aguirre; en 2017, Dolores Aguirre y Prieto de la Cal y este 2018 las dos que han visto más Cebada y Rojas. ¿Qué les parece?

Atención los aficionados interesados porque este desafío que hemos comentado en la entrada se repetirá en Laguna de Duero el lunes, 10 de septiembre. Un banderillero muy conocido y buen profesional iba diciendo que los de Laguna parecen los padres de los de Pedrajas (?). Como no vivimos de esto, tendremos que trabajar y no podremos asistir. Ya nos sabe mal...

Por cierto, a Isaías no le quedarán suficientes novillos que cumplan el año que viene como toros para preparar una corrida entera. Llevarlos de sobreros a alguna plaza importante puede resultar muy arriesgado o sea que los amigos lectores del Reino de Valencia podrían poner un tulio en sus calles si se quieren dar el gusto. En caso de que le queden cuatro o cinco, podrían ir a la corrida de cuatro toros de Sangüesa. Ya ven que nosotros damos ideas, total, no nos cuesta dinero.

Vamos a dar la última: ¿por qué no se dejan de cabezonerías los amigos de la ADAC y compran la corrida cinqueña de Prieto de la Cal que se va a quedar en el campo? Pero con la condición de que también retorne Bonijol, si no, no. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.