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viernes, 29 de marzo de 2019

CELESTINO CUADRI (3): LOS RABOS DE CUADRI

Se cortaron algunos rabos a los toros de Cuadri en la época de Celestino. La razón es que al principio las figuras no rehusaban enfrentarse a estos toros. Éste de la foto es de Cuadri y el maestro que salta en su cara le cortó el rabo:



Es Huelva, dos de agosto de 1968: dos orejas y rabo a su primero y oreja a su segundo tras dos pinchazos y una media, lo cual indica la bondad del público onubense aquel día. Se inauguraba la plaza nueva y quizás por eso se vivió un ambiente triunfalista desde antes de empezar. El paseíllo lo hicieron Litri, El Cordobés y Ángel Teruel. Lógicamente van los tres desmonterados:



Teruel cortó también dos orejas y rabo a su segundo, ahí lo tienen aquella tarde:



Él ha sido el torero con mejor ratio de rabos por lo que a Cuadri se refiere ya que cortó tres a los seis que, si no andamos errados, mató en su carrera. Ojo porque, dejando de lado a Cuadri, les recordaremos que Teruel cortó 17 orejas en 34 tardes en Las Ventas, eso quiere decir una oreja cada dos paseíllos, ¿cuántos pueden decir lo mismo?

Los datos que les ofrecemos se basan en las notas del propio Celestino dictadas al notario Bollaín a finales de 1969. En alguna se le va el santo al cielo porque, por ejemplo, dice que Teruel cortó dos rabos en cuatro cuadris y se olvida de este tercero de Huelva. Los otros dos los cortó en una tarde triunfal de Cuadri en Zaragoza de la que luego hablaremos.



En sus últimos años, las figuras empezaron a hacer mutis y con Fernando ya no los quisieron ver ni en pintura. Vean a Pedrín Benjumea volando por los aires en Madrid ante un cuadri. Es 1970 y ese percance lo retiró del toreo:



Benjumea terminaría ahorcándose en el año 2000. Celestino tenía la teoría de que todo era culpa de los veedores:

"Los que de verdad hacen ascos a mis toros no son las figuras sino los veedores que vienen al campo en nombre de las figuras"

Sobre los veedores, Fernando Cuadri decía esto: 

"Casi prefiero que las figuras no pidan nuestros toros porque cuando hay figuras, hay más veedores de por medio y hay veces en que tú, como ganadero, tienes interés en que se lidie un toro y el veedor justo ése no lo quiere..."

Sigue siendo verdad que los banderilleros dan la murga más de lo reglamentario en esta casa cuando van a ver corridas apartadas aunque eso sucede en Cuadri y en otras ganaderías encastadas. Pero en Comeúñas se añade la manía contra los cinqueños. Otra opinión llamativa de Fernando es la de que las figuras aprovechan el bajón:



El bache se refiere al de principios de los ochenta. Por cierto, ya que sale Ponce, decir que mató dos corridas de Cuadri en 1991: en abril en Madrid y en Colmenar en agosto.

Hasta Paula mataba cuadris. Observen esta crónica de la plaza de Málaga y vean qué elenco de matadores:



¿Saben ustedes cuántos rabos se han cortado a toros de Cuadri? Salvo error, diecinueve. El récord lo tiene este hombre:



Es Litri. Cortó nueve rabos a los veinte cuadris que mató. La foto es de 1957 y corresponde a una muy floja corrida de Cuadri lidiada en El Espinar. Fue tan desaboría que en una hora y cinco estaba todo el mundo en casa. Lo acompañaron Gregorio Sánchez y Paco Mendes.

El segundo en la clasificación es Diego Valor, cuatro rabos en dieciséis toros. Uno de ellos lo cortó en las Fallas de 1966 la tarde de la foto:



Fue al quinto, este 'Torerista' al que se dio la vuelta al ruedo:



Jaime Ostos cortó dos rabos en siete toros. Aquí lo tienen en Sevilla veroniqueando un cuadri en 1973, el año en que Celestino cedió el mando de la ganadería:



Los dos que faltan son los citados Benítez y Teruel. O sea que, salvo error, estos cinco maestros son quienes han cortado rabos a toros de Cuadri. 

La corrida de Zaragoza a que nos referíamos antes fue el 12 de octubre de 1969. En los carteles oficiales de la feria no aparece porque la anunciada era de Lamamié de Clairac, que echaron para atrás por declararlos 'no aptos'. A última hora se cambió entera por la de Cuadri. 

Miguelín, Paquirri y Teruel cortaron diez orejas y un rabo. Aquel día pasó lo mismo que ahora. Lees la crónica de El Ruedo y parece que fue algo histórico, vean:



Pero vas después a ver qué dice Cañabate en ABC y resulta que salió bastante desmoralizado. Su crónica es de palpitante actualidad y va que ni pintada para recordarla en estos tiempos de alabanzas sin cuento y triunfalismo barato. Se tituló:



Empecemos por que los toros salieron sin poder y con una dulzura de mazapán. En El Ruedo lo reconocían diciendo que ni tuvieron dificultades, ni mucha casta y que 'se dejaron cortar las orejas más o menos fácilmente'. Cuatro y un rabo se llevó este hombre al que vistieron de baturro en El Cachirulo:



Es Ángel Teruel. Cañabate en la crónica dice:

"La corrida ha terminado hace unos minutos ¡y ya no nos acordamos de nada!"

Cuántas veces nos pasa eso, ¿verdad? Luego leemos las reseñas de los que viven de esto y parece que estemos en otro planeta. Insiste el crítico:

"Los toreros no han estado ni bien ni mal. Han hecho una labor mecánica pero la culpa no es suya. La culpa es de un público que regala orejas por un trabajo que no tiene nada que ver con el arte...La gente de las orejas es la que cuenta y de ella viven los toreros"

Recordemos que esto está escrito hace cincuenta años. Cedemos la palabra al propio Cañabate con un texto que podría salir publicado hoy mismo:



¿Qué me dicen? ¿Tiene actualidad o no? Además, si se fijan, hoy en día el triunfalismo taurino facilón va en relación directamente proporcional al acoso animalista.

Los dos toros con que nos despedimos morirán con el rabo puesto porque están destinados a las calles. Este castaño es 'Artillero' y va a La Vall d'Uixó:



Y este negro no tenía destino cuando hicimos la foto. Si ya lo tiene, quizás algún aficionado a nuestro modesto blog y a 'bous al carrer' lo identifica y nos lo aclara:



Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 24 de marzo de 2019

VICTORINOS EN ARROYO DE LA ENCOMIENDA: ATENCIÓN A PINAR

Nos ha sorprendido mucho ver a Rubén Pinar con oficio, aplomo y seriedad a partes iguales. Era su primera corrida tras la cogida del 12 de octubre en Madrid que comentábamos aquí. No sabemos si será Dávila Miura el responsable pero podríamos estar ante uno de los nombres de la temporada que se avecina. Toreará una tarde en san Isidro, con La Quinta, pero es la primera y, si triunfa, a la semana siguiente lo habrán olvidado.

En el tendido estaba 'El Niño de Villalpando'. Su frase histórica debería de grabarse con letras de oro en todos los patios de cuadrillas:

"ANTES DE SABER TOREAR HAY QUE SABER MATAR"



Él sabia matar y sabía torear. Aún se recuerdan sus medias como ésta de 1970:



Y hagan el favor de pulsar aquí para leer en este blog amigo lo que recuerda de 'Baratero' ('le di diecinueve pases...tras uno de pecho me miró como diciendo "se acabó, ni uno más, como me des otro, te cojo", luego lo maté a cámara lenta...') ¡Qué grande!

La corrida estuvo justita de raza excepto primero y último. El primero fue este 'Hechuras', un cárdeno claro ojalado muy enmorrillado, aunque como ya estamos ante un encaste propio de la familia Martín, eso empieza a ser marca de la casa. La diferencia con el sexto fue que el de la foto tomo dos varas muy correctas y Pinar cambió el tercio al último con una entrada:



Fue un animal pronto, con tranco, que cumplió en el caballo y que ganó la partida a Díaz, quien luego dijo que había sido 'mu complicao'. Murió en el platillo, cosa difícil de ver y que siempre destacamos:



El segundo fue blando -dobló las manos cuatro veces-; el tercero pareció mejor de lo que era por mérito de Pinar; el cuarto fue resabiado por unos puyazos infames y un segundo tercio penoso; el quinto pasó sin picar y aún así ni siquiera demostró ganas de venirse arriba; y el sexto fue el que, sin ser ni bravo ni una alimaña, sacó unas complicaciones que Pinar neutralizó con ese oficio y ese aplomo a que nos referíamos antes. Se llamaba 'Barbacano':



No nos duelen prendas en dar voz al ganadero para que vean que su opinión es diferente de la nuestra excepto en resaltar que 'Hechuras' fue de nota alta:


"Hemos presentado una corrida muy interesante, encastada y brava destacando en los primeros tercios. Cuatro toros muy importantes destacando por orden el 1º, 6º, 2º y 3º. Aunque al 2º no hemos podido verle más por el excesivo castigo en varas".
Se ve que cada día está más abducido por el vocabulario de los taurinos (recuerden aquí, aunque tendríamos que actualizar la entrada añadiendo nuevas sandeces que se han puesto de moda). Victorino habla habitualmente de 'profundidad' y 'duración' y ya ven que califica sus toros de 'importantes', taurinismo chocante como adjetivo para el comportamiento de un toro.

CURRO DÍAZ. Brindó su primero a De Justo, que no pudo anunciarse porque aún está con su lesión de escafoides que intuíamos en esta entrada aunque luego en alguna crónica ninguneaban la voltereta. Le dijo 'a ver si estoy a la altura del brindis'. No lo estuvo. 

Tras el exceso de capotazos del segundo tercio, inició la faena bien por abajo (pueden verla aquí a partir del 20'). Luego, una primera tanda muy correcta con la derecha pero héteme aquí que a partir de entonces se puso a destorear y, señores, a un toro bueno de Victorino no hay que destorearlo sino torearlo. 


FOTO: José Salvador Alonso

El tal 'Hechuras' empezó a darse cuenta de la humillación a que era sometido con pases fuera de cacho. Su obediencia y fijeza iniciales se tornaron en una notable acritud al no sentirse toreado. Se fue creciendo y terminó ganando la partida a Díaz.

El maestro nos indignó tapando la cara al toro como acostumbra cuando entra a matar. 


Pinchazo, estocada desprendida y el animal dobló en el platillo, como decíamos antes. Muy buen toro de Victorino a nuestro modesto entender, de los más completos que le hemos visto en los últimos dos años.

Su segundo tenía cara de 'Baratero'. Apretó mucho en el capote de salida y ahí se afligió el diestro, que es de moral un tanto frágil. Sólo faltó que arrollara a Castellanos. Ordenó darle cera en el caballo, que es otra cosa habitual en él, lo tenemos calado.



En banderillas, su cuadrilla estuvo fatal, convirtiendo la plaza en un herradero. Como pueden suponer, a estas alturas el tal 'Cucador', que no se comía a nadie, tenía una buena dosis de resabio en su cerebro. Se puso a topar, a mirar y a probar la tela de Díaz a quien agradecemos su voluntad, quizás gracias a la retransimisión televisiva de Castilla-La Mancha. Pero ya ven que el toro no quería saber nada:



No obstante, nunca sabremos si esos dos puyazos traseros asesinos y el desastre en banderillas volvieron loco a un toro que, con otra lidia, hubiera dado más de sí. Sainete a la hora de matar, siempre tapando la cara, insistimos porque lo hace con alevosía: 


Estocada honda perfilándose fuera de la suerte, pinchazo bajo, media delantera y desprendida y dos descabellos.

MORENITO DE ARANDA. Llamaba la atención cómo se rebozaba con el morro en la arena su primero siguiendo el capote, espectacular. Dejaba a 'Cobradiezmos' como un aprendiz. Dos puyazos, peleando vulgarmente. En el segundo lo dejó largo no por voluntad propia sino porque se lo gritaron desde el tendido. Ya ven que esto hay que pedirlo, de los maestros no sale nunca preocuparse del primer tercio (salvo excepciones como De Justo, Chacón...y a ver si a ustedes se les ocurre algún otro). 

Estuvo bien el presidente cambiando el tercio con dos pares, ¿para qué más? El toro tenía tanta humillación como sosería. Era un toro 'para sentirse', o sea, para aburrir al personal. Si un torero dice que 'se siente' ante un victorino, quiere decir que ha fallado el ganadero. Ahí se aprecia la tremenda codicia del toro:



La prueba de lo que decimos es que César Jiménez comentó sobre Moreno 'está muy roto con el toro', una monumental cursilada que demuestra lo plúmbeo del espectáculo. El propio diestro decía después: 'me he gustado mucho'. Esperemos que Victorino y su hija tomen nota de estas expresiones porque son un baldón en la A coronada. Fíjense en que el toro parece que vaya al dentista aunque Morenito dijo después que se había lesionado en varas:


FOTO: José Salvador Alonso

El quinto era bizco del derecho. 



Se ovacionaron unas verónicas de lamentable paso atrás aunque lo arregló con una media muy bonita, lance donde este torero siempre destaca (a 'Cobradiezmos' le dio una sensacional en su quite y lo dejó tan seco que dobló las cuatro patas, recuerden aquí).

El toro cogió al caballo por el pecho y se quitó la vara, razón por la cual no recibió castigo y el diestro cambió el tercio dejándolo bastante entero. Pues la poca raza del animal hizo que no se viniera arriba, que embistiera con la cara alta y que además se pusiera gazapón. Agradecemos a Morenito que le echara voluntad porque más de uno se lo quita de encima sin contemplaciones (contando con el beneplácito de Emilio Muñoz si hubiera que sufrirlo como comentarista). 



Estuvo correcto y lo mató de casi entera caída con sus alivios habituales: brazo alargado y telonazo para pegar la puñalada. Sorprendente oreja que no venía a cuento a nuestro entender.

RUBÉN PINAR. Estuvo muy bien, señores. Ya comentábamos antes que nos han sorprendido tanto su oficio como sus ideas claras ante un toro como el sexto que se sube a las barbas del noventa por ciento de diestros actuales.

Su primero tenía poca carita y algún kilo de más. Puchano le pego sin conocimiento y el diestro pidió el cambio con un puyazo. Eso se lo censuramos porque ya saben que el picador es un asalariado y obedece a quien le paga.

Fue un placer ver la brega de Ángel Otero, una maravilla. Pinar vio que iba más largo por el izquierdo y ahí se fue. Tiró de él con oficio, insistimos, e hizo que el toro pareciera mucho mejor de lo que realmente era. 


FOTO: José Salvador Alonso

Al entrar a matar, es otro que tapa la cara del toro para darse ventaja (menuda tarde nos dieron, ¡tres de tres!). Dos pinchazos y esta media pasada y perpendicular. Ahí tienen cómo el estaquillador no apunta al morro del toro sino que hace las veces de mandil del diestro:



El sexto fue aquel 'Barbacano' que veíamos antes. De salida no tenía ganas de embestir y de nuevo fue Pinar quien lo enceló y lo obligó, muy bien. 


FOTO: José Salvador Alonso

Observen qué puyazo en el lomo y tapando la salida con la mano izquierda. Es para poner a pan y agua 'al hombre de la lanza', como decía Chenel:



Pidió nuevamente el cambio, lo cual no deja de ser otro toque para Victorino. Recordemos la frase que repetía su padre: 'a estos toros nuestros hay que pegarles en el caballo'. Lo mejor de la tarde vino a continuación con dos pares de banderillas memorables de Ángel Otero. 



Se llevó la ovación de la tarde con el público puesto en pie:


FOTO: José Salvador Alonso

Vean la faena pulsando aquí a partir del 1:58'35''. Buen inicio por abajo saliendo a los medios donde se dio cuenta Pinar de que al toro había que poderle aunque no era bravo pero tampoco era una alimaña. Por el izquierdo no quería ni dinero pero acabó tragando porque previamente con la derecha el maestro hizo lo que había que hacer: no dudarle y no dejar que puntease la muleta. Los toros de Victorino, aunque pasen de puntillas por el caballo, siguen teniendo una sangre diferente y, si ven que dudas, estás listo.


FOTO: José Salvador Alonso

Al haberlo dominado por el derecho el toro aceptó la muleta después por el izquierdo, lo cual fue mérito exclusivo del torero. Ésos son los victorinos que nos interesan, los que tienen complicaciones que hay que resolver, no los que muestran 'profundidad' y 'clase'. Si el maestro tiene valor, aplomo y técnica, resuelve las dificultades obligando al toro. Pinar fue un ejemplo de las tres cosas. Seguro que tras una faena como ésta no dirá nunca las majaderías de 'me he sentido', 'me he gustado' o 'he podido expresar lo que llevo dentro'.

Nos convenció plenamente el diestro albaceteño a quien se ve con ganas de comerse el mundo a base de oficio y seguridad en sí mismo, no de tremendismos. Pinchazo y estocada trasera sin puntilla con bella muerte del toro:



Dos orejas que no nos molestan por ser plaza de tercera. Dio la vuelta con ayuda de cámara y con el maestro Otero, para quien debería ser uno de los trofeos:



Los ganaderos que lidian en plazas de primera se quejan de que no pueden llevar allí toros de nota porque en muchas ocasiones no tienen suficiente cara. Por eso a veces salta la sopresa en corridas como ésta donde pueden salir animales de interés que jamás veríamos en Madrid o en Bilbao. En La Flecha no salieron seis pero por lo menos vimos ese 'Hechuras' que nos ha reconciliado un poco con la familia Martín. Incluso nos están entrando ganas de irnos a Madrid a ver la corrida del Domingo de Ramos...

Se bajó Andrés Vázquez a hablar con Victorino. El diálogo debió de ser como sigue:



- 'Victorino, no han matado a los toros, los han asesinado con sus alivios y ventajas'
- 'Andrés, no será para tanto...'
- 'Que sí, hombre, que no se puede entrar a matar tapando la cara del toro de esa manera. Eso es miedo. Tienen miedo de apuntar con el palillo al morro porque el toro los ve. Prefieren dejarlo ciego con un telonazo. Así no se matan los toros'
- 'Los tiempos han cambiado, Andrés, la estocada ya no es tan importante como antiguamente. La clave es la muleta. Si luego entierras la espada en el toro, la gente queda contenta, piden la oreja y el espectáculo sale beneficiado, que es lo que necesitamos en los tiempos que corren'
- 'Pero es que eso no es... Antes de saber torear hay que saber matar.'
- 'Y dale...Déjalo, Andrés, que estás chapado a la antigua y ya no tienes remedio. Hay que venir a los toros a disfrutar, hombre, no a hacer mala sangre'.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



miércoles, 20 de marzo de 2019

FERIA DE VALENCIA, 2019 (y 2): ROMÁN ATROPELLA LA RAZÓN

Va teniendo suerte Román en esto del toro. Sufre cogidas espeluznantes sin consecuencias graves. Recuerden la de septiembre en Madrid donde uno del Puerto lo encunó sin herirle y pudo haberlo dejado para el tinte:


FOTO: Javier Arroyo

El año anterior un cebadita lo levantó por el abdomen y en el suelo le perdonó la vida porque san Fermín le echó un capote:


FOTO: Javier Arroyo
Y en septiembre, uno de Cuvillo lo paseó por la atmósfera madrileña por quedarse en el terreno del toro. Pudo hacer con él un auténtico desaguisado:



Pero tiene suerte...de momento. En Valencia jugó a la ruleta rusa. Cometió la temeridad de cambiar en el platillo de rodillas a un toro de Fuente Ymbro que se venía como un tren. Observen el cambio por la espalda donde el toro le perdona la vida:




Pero es que no escarmienta y vuelve a hacer la misma monería al mismo toro y esta vez el animal no traga:



Cuando lo tiene en la arena a su merced, le vuelve a perdonar la vida con el terrorífico gañafón que le pega a un centímetro de la cabeza. La imagen a partir del 0'53'' de este vídeo es escalofriante:


FOTO: Arjona

¿Cómo se puede ser tan inconsciente? ¿Quién aconseja a este hombre? Entendemos la valentía pero no la temeridad producto de su desconocimiento de que un toro como ése le va a mandar al otro barrio si le viene con monsergas. Incluso una ternera al uso te pondría en aprietos con ese cambio de rodillas por la espalda sin posibilidad de estirar el brazo.


FOTO: Javier Arroyo

Por cierto, ¿qué dirían los círculos toristas si a Cuadri, Victorino, Adolfo, Saltillo o  Miura les saliese un toro que embistiera como éste de Fuente Ymbro? Lo estarían recordando durante años.


FOTO: Javier Arroyo

Se entiende que las figuras hayan puesto a Gallardo en la lista negra y no quieran arriesgarse a tener que vérselas con uno como este 'Damasco'. Ni que decir tiene que gana la partida a Román. Luego se queda en la cara al entrar a matar, va con la mano alta y por eso pincha trasero:



Le ocurre lo mismo en sus dos toros. Ha tenido recientemente varios sustos al entrar a matar aunque se han saldado sin consecuencias, recuerden con Torrestrella en Bilbao el año pasado. No nos extrañaría nada que hubiera cogido...cierta prevención.

Lo de Finito no es prevención sino puro miedo. Observen en su primero que no pega el telonazo al toro en el último instante sino que avanza ya con la muleta cruzada:



Pero es que avanza no en la rectitud del toro sino huyendo de él. No es que se salga de la suerte sino que huye de la misma:



En el segundo cortó una oreja matando de esta manera que ven a continuación. Fíjense en que se arranca hacia las tablas y no hacia el toro. Irá a parar al círculo que hemos marcado:



El telonazo siempre significa miedo, ya lo saben ustedes, véanlo:



Ha clavado sin llegar a la cara del toro porque se va en dirección a la Safor. Por supuesto que la espada queda trasera, caída y atravesada:



A pesar de este monumental despropósito, le concedieron una oreja por su toreo pinturero. En las fotos, con la imagen paralizada, queda bien y reconoceremos que desprende una naturalidad que hoy es rara avis. No culebrea con el torso como El Juli ni flexiona la cadera con insoportable cursilería como Ponce o Ferrera:


FOTO: Arjona

Pero cuando vas a la secuencia, aquí a partir del 0'12", canta la gallina: toreo perfilero, ubicación fuera de cacho, abuso del pico y arrimarse más bien poco. Ahí lo tienen en el primer pase con el toro muy lejos. Fíjense en sus pies, encima de la raya:



Mientras el animal se vuelve, el maestro se aparta girando los pies. Observen que no gana terreno al toro sino que se queda en el mismo sitio de antes y echa la pierna derecha atrás:



Por último, abusa del pico para volver a pasarse el toro lejos. Vean que está colocado no encima de la raya como en el primer pase de la tanda sino incluso más atrás, confirmando lo que decíamos antes de que 'se esconde' del toro:



Eso no es torear sino ponerse al lado del toro para verlo pasar y aprovechar su viaje. Con cierta naturalidad para los tiempos que corren, y también con no poca pinturería, pero no es torear en nuestra modesta opinión.

Y Ginés Marín tiene un destoreo bastante vulgar, sin más personalidad que intentar imitar a los que han hecho de esa forma de destorear su razón de ser (pongan aquí los nombres de nuestras queridas figuras):



Claro, lo de Finito y todas sus trampas, comparado con estas posturas con que se recrean hoy en día todos los que destorean retorciéndose, huele a ámbar. 

Joselito Arroyo nos intentaba convencer en este vídeo de que en esa posición de Marín se carga también la suerte (?). Como decía Spencer Tracy en la película 'Vencedores o vencidos' de Stanley Kramer, 'me lo tendrá que explicar...me lo tendrá que explicar muy bien para que lo entienda'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.