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lunes, 15 de julio de 2019

CÉRET DE TOROS, 2019 (1). FRAILE: CAROLINA AGOTÓ SU CRÉDITO EN CÉRET

Para algunos aficionados serios ya no tenía ninguno después del lío de aquel número 8 apartado a la vez para Vic y para Céret y que murió misteriosamente en el campo. A eso añadan ustedes el tejemaneje con los papeles de uno de sus novillos el año pasado. Alguien se pasó de list@ entonces, el caso es que en aquel 2018 'Sortijero' le salvó una mediocre corrida (recuerden aquí). Este año trajo otro del mismo nombre para ver si sonaba la flauta pero, como decimos, su crédito se terminó.



No sólo el juego de su corrida fue perfectamente olvidable sino que además estuvo mal presentada, oscilando entre el quinto, que era un pavo, y el sexto, que era una cabra. Este último no tenía que haber salido pero uno de los titulares se inutilizó en los corrales. El problema es que este toro caprino nunca tendría que haber sido ni siquiera embarcado:



Volvieron a salir los animales con los crotales, cosa muy fea a la vista. Es verdad que hay varias ganaderías salmantinas que los dejan, ignoramos si será por problemas con los puntillosos veterinarios de la zona. Sabemos también que algunos ejemplares de esta vacada empiezan a lucir fundas, o sea que en el momento de sacarlas se podrían quitar también los horrorosos crotales.

Todos fueron rematadores en los burladeros y alegres en la arrancada aunque vulgares luego en el peto . Todos demostraron blandura y seguramente por eso pegaron tarascadas. Sus embestidas fueron de estilo malaje. Es un poco la repetición del año pasado pero sin un 'Sortijero' que te salve la papeleta. El de más trapío fue, como decíamos, este 'Cumplidor', segundo de Vicente:



Hubo tres cuartos de entrada cuando otras veces era prácticamente lleno. Los tres diestros que hicieron el paseíllo debían de sumar diez o doce corridas entre los tres este año...si llega.

CASTAÑO. Su primero era muy blando y pasó por el caballo de visita.



Ferreira estuvo fenomenal, recuerden que venía de triunfar en Pamplona:



Y no le fue a la zaga Manolo de los Reyes, muy bien los dos:



El torico no podía ni con su alma y embestía como Santillana, dando cabezazos a causa de su poco fuelle:



Esta entera atravesada arriba finiquitó el aburrimiento:



Su segundo era el citado 'Sortijero'



Toro escarbador, tardo y cabeceador en el peto, donde sufrió puyazos traseros y barrenando por parte de Gabino. Como algunos del mundillo dicen que no pega fuerte, últimamente se pasa de rosca.

Excelente Ferreira de nuevo aunque se le escurrió un palo en la foto. Para nuestro gusto, clava con demasiada violencia:



El toro no era muy claro pero tampoco se comía a nadie. Había que pegar el zapatillazo y obligarlo a repetir porque se vio que tragaba si lo tratabas con decisión y sin contemplaciones.



Castaño no terminó de plantarle cara. Se vio que estaba sudando la gota gorda, nada que ver con El Juli toreando en Pamplona a 38 pulsaciones. Cuando se tiró a matar, el toro le echó la cara por las nubes en tres intentos. Castaño decidió que ya se la había visto bastante y optó por descabellar aunque le pitaron. Observen la instantánea porque los pitones le pasaron por el cuello en las tres ocasiones:



VICENTE. No sabemos muy bien qué pintaba en Céret. 



Su primero fue devuelto por esa cornada que llevaba en la babilla:



No entendimos que saltase al ruedo pero, si sale, habrá que aguantarlo a no ser que acuse la herida. Lo sustituyó un sobrero de Peñajara, 'Rosario' de nombre, eso le hubiera gustado a Valle-Inclán. Era negro azabache. Todos los negros no son iguales, recuerden lo explicado aquí



Se rompió la punta del pitón al rematar en la madera que ponen en los burladeros con el hierro. Hemos dicho otras veces que los toros notan que hacen presa en ese panel y se ensañan. Carreño tuvo que ir a leer la cartilla a Linejo y a Rus:



En la ganadería nos consta que quedaron contentos con el toro pero en nuestras notas tenemos esto: en el primero mete los riñones pero cuando le levantan la puya cabecea, en el segundo le señalan en el lomo y no pelea nada y en el tercero le clavan trasero y se repucha. Ya me dirán ustedes...

Chacón hizo la mejor brega de toda la feria y Rus puso un gran segundo par:



Vicente es uno que sin la ayuda se siente desnudo a no ser que tenga delante una ternera. El toro le avisó de inicio por la derecha pero insistió hasta que el de Fraile le hizo tomar el olivo de manera muy poco edificante.

Pues pásmense ustedes porque volvió del callejón y siguió con la derecha. La mano izquierda la debe de tener para...dejémoslo porque que sepamos no es musulmán. Aquí se aprecia el desperfecto del pitón a que hacíamos referencia:



Lo mató de este espadazo trasero, atravesado y huyendo de la suerte:



Su segundo era el de más trapío, un toro con toda la barba pero que resultó blandengue y desaborío: 



Chacón tuvo que hacer primero de banderillero...



Y luego de asistente social:



En el segundo tercio se rebrincó un poco pero el defecto se lo corrigió él solo cuando perdió el poco aire que tenía. Cuando Chacón lo levantó del suelo, mira por dónde, Vicente quiso ponerse a torear. Eso le puede servir en España pero aquí se lo tomaron a chirigota, silbándole primero y cantándole oles y pidiendo música después:



¿Alguien le ha explicado lo que es Céret? Menudo papelón hizo dando la tabarra frente a ese pobre 'Ironside' en medio de permanentes gritos de '¡mátalo!'. Por fin, tapó la cara al toro para dejarle esta perpendicular delantera:



JOSELILLO. Su primero era muy escaso de presencia para esta plaza. 



No paró de escarbar en ningún instante pero eso, desde 'Cobradiezmos', no hay que mirarlo. Nuestra teoría es que un toro genuinamente bravo no escarba jamás pero nos vamos quedando solos con estas ideas chapadas a la antigua. Como el señor Parladé está muerto, no hay quien nos defienda. Luego el tal 'Caña'  (¿Cañabate?) manseó en el peto de Sandoval. Como tuvimos nuestra discusión con unos amigos madrileños sobre la hipotética bravura de este toro, ahí van nuestras notas:

1. Va al relance y se sale suelto ipso facto.
2. No quiere ir, lo vuelven a poner, acude alegre, mete el riñón pero se cansa enseguida y se va suelto.



3. Lo ponen largo y se tapan todos por orden de Joselillo. Se viene, Tito le señala y cabecea a gusto.
4. De nuevo largo, esta vez tardea pero termina acudiendo con fijeza . Nueva señal, nuevo cabeceo y nueva salida suelto.



El picador se llevó una ovación y un premio al final de la corrida. El toro oyó aplausos en el arrastre que, como pueden suponer, no compartimos en absoluto tras lo indicado aquí arriba.

Brindó Joselillo en el platillo, el toro se le vino encima y allí se puso a torear sin probaturas. Por el derecho pegaba la tarascada como se ve en la foto. Duró dos tandas y media a pesar de que el castigo en varas se le había dosificado:



Pinchazo perdiendo la muleta y esta entera tendida y desprendida sin tapar la cara y resultando partido el palillo:



A la muerte del quinto sonó como siempre 'La Santa Espina' y tanto Victorino como la familia Moreno acompañaron con palmas los acordes:



Su segundo fue aquella cabra hispánica que decíamos al comienzo. Un avispado aficionado francés nos decía que parecía faltarle un testículo y de ahí su posible hermafroditismo que era patente tanto en su rostro, cariavacado en exceso, como en su salida galopando a saltos como un borreguito. Si esto es así, razón de más para no haberlo embarcado jamás.



Luego resultó que el toro repetía con nobleza pero a nadie le interesó lo que pudiera hacer Joselillo. Intentó justificarse echando la pierna adelante como hace siempre, con las zapatillas apuntando al toro. Así es como toreaban todos hace cuarenta años pero hoy, la peste del destoreo hace estragos ya desde novilleros.



Pegó primero este pinchazo hondo, fíjense en la foto en que nunca se alivia con el telonazo. Luego dejó una entera desprendida. Para que vean cómo son las cosas, el torillo hermafrodita salió a morir a los medios, ¿qué me dicen?



Mala corrida sin paliativos. Mucho nos tememos que los Fraile tardarán mucho en volver por aquí. Es probable que el único valedor que les quede sea Carreño pero la ADAC tiene derecho a sentirse burlada con los tejemanejes citados al principio y por haber embarcado este último 'Jocosino'. Aunque, si se embarcó, señal de que la ADAC dio el placet, ¿acaso no lo habían visto en el campo? Sea como fuere, Carolina ha perdido su crédito en la Cataluña Norte. Tendrá que buscar otros lares porque aquí no nos la volverá a dar con queso.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



















miércoles, 12 de junio de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (24): VALDELLÁN: LOS NIÑOS CONSENTIDOS

La plaza de Las Ventas es como esas mujeres guapas a las que se acercan hombres a tirarles la caña. Según cómo les dé a este tipo de señoras, a algunos les ríen las gracias y llegan a consentirles hasta tocamientos deshonestos. En cambio, a otros les salen con aquello de 'usted, ¿qué se ha creído? Déjeme en paz o llamo a un guardia'.

Ayer tuvimos un ejemplo de cuatro consentidos, los tres toreros y el ganadero. Se los midió con un rasero totalmente diferente al de otros a quienes no se les pasa ni una. Tan es así que en televisión decían al final: 'es de remarcar que se ha seguido toda la corrida con una comprensión que sería deseable en todas las ocasiones'. Efectivamente, hubo una benevolencia sorprendente que iremos desgranando en la crónica.

Rogamos a los valdellanistas que no sigan leyendo porque se van a incomodar. Avisamos especialmente a nuestros amigos logroñeses, excelentes aficionados que se fueron directamente de Vic a Madrid a ver esta corrida. No creo que estemos de acuerdo con lo que comentaremos, por eso es mejor que se retiren y que sigamos manteniendo la amistad.

Valdellán tomaba antigüedad y a nosotros la corrida nos decepcionó. Hubo desigualdad en la presentación (llegó a darse una diferencia de 130 kilos entre el cuarto y el sexto). Varios presentaban exceso de romana, no tuvieron codicia de salida excepto el tercero. En el caballo hicieron peleas perfectamente olvidables excepto dos puyazos, uno de este mismo tercero, 'Carasucia' y otro del quinto, que romaneó unos instantes. El tal 'Carasucia' era rabicano:



Pero fueron los primeros puyazos, aquéllos que Victorino padre decía que tomaba una vaca mansa. En los segundos, nada de nada. No les vamos a marear con nuestras notas pero las guardamos pormenorizadas por si la parroquia torista quiere discutir.

Como siempre, no hemos leído nada de lo que se ha escrito pero ya deducimos que nos vamos a quedar bastante solos respecto al juego de los toros. Todos tenían miradas inquietantes y todos fueron blanditos. En la muleta destacaremos la embestida muy encauzable de 'Carasucia' y la más pegajosa del cuarto. Los demás, poca cosa desde el nulo primero al desafortunado quinto. Decimos lo de desafortunado porque se encontró delante a un Vicente completamente ofuscado que no nos lo dejó ver.

La afición insistió desde el primer toro en querer verlos largos en el caballo pero los diestros no están por la labor. Nos roban una parte del espectáculo con total desvergüenza y no pasa nada. Lo mejor de la tarde, sin duda, las bregas que hicieron José Chacón y Raúl Cervantes, señoriales. Añadan el colofón del último par de la tarde que puso Cervantes y que fue de los mejores de la feria:



ROBLEÑO. Lo único bueno de su primero fue entretenernos con su bonita pinta. Para nosotros era negro, bragado, meano, axiblanco, gargantillo, calcetero, calzón, falso jirón, rebarbo y estrellado:



Algún tratadista considera redundante lo de calcetero y calzón pero nosotros no. Lo de rebarbo es por el rabo:



Y lo de estrellado es por el testuz. Entendemos que facado no es porque la mancha tendría que ser una línea más larga:



Toro nefasto, para olvidar. Manso en varas tras recibir una paliza en el primer puyazo ordenada por Robleño, sin acometer en banderillas y distraído en la muleta, observen:



Robleño se colocó siempre bien pero anduvo picando sin que oyésemos en ningún momento el típico grito madrileño del '¡picooo!' Aquí tienen el primer ejemplo del diferente rasero con que se mide a unos y a otros. Éste es un natural pegando la cuchillada:


FOTO: Julián López

Lo mejor de la tarde, junto a los subalternos ya mencionados, fue la excelente estocada que le recetó. 



Ha sido la mejor de la feria junto a la de Eugenio de Mora anteayer:



Silencio para el toro en el arrastre cuando merecía una pitada que se oyera desde la glorieta de Bilbao. Ahí tienen un ejemplo de la consideración con que se trató al ganado.

Su segundo fue el más en tipo de nuestro paisano, el conde de Santa Coloma de Queralt:



A estas alturas de la tarde, Robleño ya se había dado cuenta de que no había que pegar en el caballo porque la corrida era blandita y muy justa de poder. Ordenó levantar el palo pero el mal estaba hecho: el primer puyazo cayó en el lomo y el segundo en el espinazo. 

El toro era pegajoso, de los que le van a Robleño. A cualquier otro lo deja con el trasero al aire pero la veteranía del diestro hizo que la cosa quedara en tablas. Si no llega a ser por el aire, quizás hubiera ganado el maestro. Le pegó una tanda de naturales donde el toro le enganchó la muleta con avaricia en cada pase y eso, en un toro como éste, era un delito de lesa tauromaquia.



Con dos puyazos delanteros y el castigo bien dosificado, no nos cabe ninguna duda de que habría sido un buen toro. Pero Robleño tuvo que apechugar con el desaguisado que le hizo el picador González descomponiendo al pobre animal al pincharlo en la columna vertebral. La culpa es suya por contratarlo. Estocada pasada y desprendida perdiendo la muleta.



IVÁN VICENTE. Anduvo a la deriva toda la tarde. Su primero manseaba en el capote y estaba totalmente derrengado de los cuartos traseros. Nadie dijo ni mu, sólo se oyeron unas palmitas cuando por fin se derrumbó tras el primer simulacro de puyazo. ¿Van viendo la paciencia del respetable? En otras ganaderías sale un toro arrastrando los pies como éste y se monta un escándalo mayúsculo antes de que entre al caballo.

Joselito Rus se fue encargando de que no se cayera echándole el capote arriba. Fenomenal Chacón con los palos, como siempre. El toro quedó soso, descompuesto por su poca fuerza y manteniendo la blandura, ahí lo tienen:



Vicente no se aclaró en ningún momento, le faltó decisión pero el público nuevamente mostró una benevolencia extraordinaria. A cualquier otro le hacen la vida imposible pitándolo a las primeras de cambio. A él lo dejaron en paz. Honda que escupe y casi entera habilidosa silenciando su labor cuando a cualquier otro... En fin, no insistimos más.

Su segundo era feo de trapío y también blando. Romaneó un poco en el primer encuentro, se fue al suelo por tercera vez y se vino de largo en el segundo galopando. Al llegar al peto, simplemente se dejó barrenar. Excelentísima brega de Chacón:



Vicente volvió a salir envuelto en una espesa niebla de desconfianza. Desde el callejón le orientaron bien cuando le gritaban '¡déjala!' Exacto, había que dejarle la muleta en la cara y el toro repetía pero el maestro lo hizo en una tanda y, a pesar del buen resultado, optó por seguir inmerso en la niebla sin dejarnos ver si el toro valía o no (que sí que valía). 



Entera pasada perdiendo la muleta, ovación al toro y silencio para el diestro. A cualquier otro le meten una bronca que no la olvida en años pero se le siguió consintiendo con gran indulgencia, ¿dónde está la dureza de Madrid? Será con algunos...

El maestro dijo después que el primero 'era muy malo y el segundo pegaba taponazos y se ha puesto imposible enseguida'. Oiga, ¿usted qué quiere? ¿Una mona tontorrona? Pues va a tener trabajo para conseguir que algún día le salga el torito que le guste.

CHRISTIAN ESCRIBANO. Su primero era el mencionado 'Carasucia', toro regordío de mirada muy viva. Como fue el único que embistió al capote de salida, lo recibió con unos delantales muy jaleados pero que a nosotros no nos gustaron por artificiosos y relamidos:



El primer puyazo fue de bravo, cobró en el lomo y le levantaron el palo. En el segundo pierde las manos y recibe un picotazo tras el que se va suelto. Señores, esta pelea en varas es muy parecida a la del empalagoso 'Poeta' y a la de tantos toros de ganaderías denostadas que empujan en el primero y se les simula en el segundo. Si aquello se critica, esto también aunque el hierro sea diferente.

Escribano hizo un espléndido inicio por abajo conduciendo el toro largo. La embestida nos pareció comercial, ya nos entendemos. Fue muy similar a la de los garcigrandes 'amontonados', no la guardaremos en el recuerdo. En el callejón, Cervantes se desgañitaba gritándole '¡puertaaaa!' para que torease en línea abriendo al rematar.



Vimos a Escribano aseado, sin más. Quizás con menos aire la cosa hubiera tenido más vuelo pero el diestro empezó a desconfiar y el toro, que tonto no era, se le subió a las barbas. No cuadraba ni a la de tres. Pegó dos pinchazos caídos y nuevamente Cervantes, que sabe de qué va esto, le dijo '¡dale traserito!' O sea, levanta el brazo para clavar atrás porque así seguro que entierras la espada, al fin y al cabo, todo es toro y a la gente le dará igual mientras hundas el estoque. ¿Ven cómo ellos se las saben todas? No hacen ninguna trampa por casualidad.

Así siguió con un pinchazo trasero y caído, una honda atravesada y una estocada baja buscando los blandos porque rondaba el tercer aviso. 

Su segundo estaba loco por ir al caballo. Costó Dios y ayuda que el diestro colaborase a ello. Primer puyazo con tremendo topetazo del toro pero que al instante se apoya en el costillar y no empuja. Segundo en que se viene de largo porque el público insistió, no porque Escribano quisiera, y se le señala trasero con una pelea vulgar.

Actuación estelar de Martín y de Cervantes, que puso este segundo par, de lo mejor que hemos visto en san Isidro y se han visto muy buenos:



El toro, más que embestir, pasaba por ahí. No hubo nada de interés porque el maestro también pasaba por ahí. Estocada honda bien ejecutada y el toro que muere en el tercio.

Ya han comprobado la magnanimidad y la indulgencia con que se comportó el público venteño. En nuestra modesta opinión, varios toros debieron ser protestados por blandos y primero y segundo silbados con fuerza en el arrastre. A Álvarez le deben de quedar muchos amigos en el siete, donde asistió a cientos de corridas como espectador antes de tener la ganadería. 

Vicente se fue de rositas escuchando silencio después de no ver, o no querer ver, a ninguno de sus dos enemigos. A Escribano le otorgaremos el beneficio de la duda por el aire que le molestó en su primero, toro de triunfo gracias a su embestida comercial, insistimos en ello. A Robleño le agradecemos su magnífica estocada al primero y le recomendamos que vigile los picadores que trae porque le juegan a falso compañero.

Un marciano que viese la primera corrida de su vida y fuese ésta diría al final '¿éste es ese público de Madrid que dicen que es tan intransigente, tan duro y tan exigente? Bah...'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.