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domingo, 8 de diciembre de 2024

CÉRET-DE TOROS, 2025 (2): AL FINAL VIENE SALTILLO

Parece ser que una vaca de Juan Luis dio positivo en el matadero y eso impide que disfrute de la carta verde. Para volver a tenerla tardarían meses y la ADAC ha decidido cambiar de vacada. En un caso como éste de positivo, y salvo que algún albéitar nos rectifique, hay que preparar un primer saneamiento que con suerte se podría hacer antes de Navidad. Pero es que luego se cuentan dos meses de espera antes de realizar el segundo, con lo que nos iríamos al inicio de la primavera. Si volviera a dar positivo, los de Céret tendrían un buen problema para encontrar toros en esas fechas.

Por cierto, lean esta noticia. ¿Qué puede haber por ahí detrás que no sepamos?

Así las cosas, se celebró una nueva votación en el sanedrín ceretano y salió escogida Saltillo. Como curiosidad les diremos que justo cuando un amigo nos notificó que Juan Luis no iba le respondimos: 'irá Saltillo o, si no tiene seis, desafío entre Saltillo y Peñajara'. Acertamos a la primera pero por pura intuición, no por tener información privilegiada.



Los cuadriadictos han quedado compuestos y sin novia, lo mismo que los retistas. El desafío que planteábamos con tres ejemplares de Reta ya estaba descartado.

Saltillo irá con corrida completa ya que había una apartada para Céret en caso de que saliese favorecido en la primera votación. No fue así pero la ADAC ha tenido la suerte de que aquella corrida que reseñaron siguiera en el campo tal cual y es la que, Dios queriendo, veremos en julio.

Vaya lo dicho para los que piensen equivocadamente que, como Saltillo lidiará antes en Vic y en Madrid, los de Céret se habrían quedado con el tercer plato. No es así. De todas formas, somos de los que preferimos casta antes que cara. Les diremos que el interés de la ADAC es que no salgan saltillos dulces como barquillos sino de los picantes. Nosotros diríamos "de los vacunados", dicho sea entre esas grandes comillas que acaban de ver y que hemos puesto por lo que les recordaremos más abajo.



No hay muchos aficionados que sepan que los saltillos fueron siempre los toros buenos, los boyantes, los incluso pastueños, los que preferían torear los maestros de hace cien años. Hoy tenemos la imagen, si no falsa por lo menos inadecuada históricamente, de que lo de Saltillo es pegajoso, peligroso, mirón, con sentido y con mala idea. 

Si Bombita levantara la cabeza... Les contaremos lo que le pasó cuando se anunció para torear una de Benjumea. Ya saben que en 1918 Gallito compró esto de José María Benjumea. Pagó por ello el equivalente a lo que hubiera cobrado por más de cien corridas. Si una figura actual puede cobrar unos 70.000 euros por corrida, calculando una media entre las diferentes categorías de plazas, pongan que Maravilla apoquinaría el equivalente en torno a unos siete millones de euros (ése es el precio aproximado en que se vende una de las fincas más bonitas de España, la de Luis Flores Albarrán, con ganado incluido). A nadie le entraba en la cabeza que el de Gelves hubiera hecho ese desembolso por una ganadería tan desprestigiada como la de Benjumea.

Aquella vacada estaba en el pozo porque lo que salían eran marrajos. La doble teoría que ha circulado hasta hoy es que Gallito se deshizo de ella o deprimido por la muerte de su madre o porque precisamente la había adquirido para enviarla al matadero. Los machos en edad se lidiaron y el resto fue sacrificado todo. Hoy es el hierro de Núñez de Tarifa y son juampedros:



A lo que íbamos. Ricardo se anunció en Madrid junto a Regaterín para confirmar la alternativa de su hermano Manolo. Era el 6 de octubre de 1907 y no el 22 de septiembre como indica el Cossío y repiten muchos otros sitios taurinos. Escogió toros de Benjumea con la mejor de las ideas pero al salir chicos, el respetable se puso de uñas aunque con el enfado de entonces, no como ahora. Cedemos la palabra al maestro:

'Salió mi segundo toro, que fue tan malo como los anteriores: manso, huidizo, corretón y pequeño... ¡fatal! No embestía, no hacía caso de los capotes. Yo ya temía que el público se iba a echar al ruedo antes de terminar. Sin que la bronca cesase, cogí los trastos y salí a matar. Estaba el toro atrincherado en la barrera, casi metido dentro de un hoyo que había escarbado. Entré en su terreno, le empapé la cara con la muleta, lo saqué del hoyo como pude incluso metiéndome yo dentro y pude darle un par de pases muy apretados. Pues de pronto el bicho se convirtió en un toro de Saltillo porque tomaba la muleta divinamente. Le hice una de las mejores faenas que he hecho en mi vida, culminada con una estocada sin puntilla'


Alternativa de Ricardo a Manolo en San Sebastián

¿Se dan cuenta? Dice que aquel Portugués se convirtió en un saltillo en cuanto colaboró con el triunfo del diestro. Debió de ser como un saltillo mexicano, al que por cierto hizo una faena de doce pases en tres minutos. Ya a Guerrita se le reprochaba refugiarse en lo de Saltillo y Veragua, que junto a lo de Martínez y Murube, pasaba por ser lo comercial de la época. Leíamos a un revistero de principios del siglo XX quejarse de que los toreros solo querían lidiar saltillos y murubes. Esa era la imagen del ganado del marqués en aquellos años, nada que ver con el pánico que demuestran hoy los diestros ante el hierro de la rueda (recuerden lo que relatábamos aquí). 

La peor tarde de la vida taurina de Damián Castaño fue con uno de Saltillo en Tafalla, este Ruidón (comentábamos lo acontecido en el enlace anterior). Había más gente en el ruedo que en el tendido:



Y una que no olvidará Sánchez-Vara fue con otro, Cazarrata (recuerden aquí y entreténganse con los sabrosos comentarios). Aunque los que conozcan al guadalajareño le pueden preguntar qué toro fue peor, si Cazarrata o el primer saltillo de este año en Cenicientos. Aquí lo tienen, Horquito de nombre:



Batacazo en la primera entrada, se va suelto de la segunda pero en la tercera empuja de bravo, recibiendo una abyecta barrenada en el espinazo ordenada por el diestro. Después, cinco pasadas para dejar tres palos, con cambio de tercio porque si no todavía estaríamos allí. Y en la muleta... retrocediendo, arreando en seco, buscando al diestro, topón, resabiado y más pendiente del que vendía refrescos en el tendido que del maestro. Observen su actitud:



Recordarán ustedes que Moreno Silva dijo que el comportamiento de Cazarrata y sus hermanos había venido dado por unas inoportunas vacunas que inoculó a aquellos toros:

'Les puse una vacuna para que no se pegaran y resultó que se abueyaron. Metí la pata hasta el fondo porque salieron toros de manicomio...'

Pues oiga, no sabemos si Horquito y sus hermanos de Cenicientos venían también vacunados pero ésos son los toros que queremos ver. Casi todos los aficionados asistentes salieron contentos aquel día, recuerden aquí

Vacúnelos usted, hombre. Por lo menos a los de Vic y Céret, que son los que tenemos intención de ver en directo. A Las Ventas puede llevar lo que dicen que tiene de La Quinta, de ésos que le gustaban a Bombita. Para Francia nos guarda los del manicomio.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




 


miércoles, 31 de enero de 2024

¿VETOS? NADA NUEVO BAJO EL SOL

Los seguidores de nuestro modesto blog saben que no entramos en interioridades sobre cuestiones personales de los toreros. Por ejemplo, no hemos hecho ninguna mención a la historia del frustrado matrimonio de Ortega. Es verdad que alguna vez hemos contado anécdotas un tanto privadas pero casi siempre referidas a diestros ya fallecidos. Se acordarán de cuando comentábamos la poco taurina circunstancia de que Manolete no sabía nadar (pulsen aquí).

Hoy vamos a hacer una relativa excepción con la historia del supuesto veto de Roca contra Luque. No intentaremos darles las claves para solucionar el entuerto dado que los rumores que hemos oído no son para dejarlos por escrito ya que no pasan de eso, rumores. Simplemente será una excusa para traer a colación lo frecuente que ha sido la costumbre de vetar en la historia del toreo. Hablamos siempre presuntamente, claro, porque jamás se dejan pruebas de ello, sólo faltaría. 



Está claro que lo de estos dos maestros es más una animadversión personal que una rivalidad profesional, por lo poco que sabemos. Lo que nos sorprende es que muchos aficionados se lleven las manos a la cabeza con la posibilidad de un supuesto veto.

Balañá o Pagés, alias Cokito Pelao, sabrían manejar esta situación. Primero echarían más leña al fuego, luego utilizarían a la prensa taurina paniaguada para extender el incendio y por fin anunciarían varios mano a mano donde se acabaría el papel. Recordarán que Pagés retrasó la alternativa de Litri para seguir ordeñando un año más la vaca de los billetes tirando de la rivalidad novilleril entre él y Aparicio. Ambos sumaron en 1949 un total de más de ciento sesenta novilladas y los tres se llenaron los bolsillos a base de bien. Lo contaba así de claro este hombre:



En la historia de la tauromaquia lo de los vetos ha sido casi el pan de cada día. Pregunten al rejoneador Diego Ventura o a la torero Cristina Sánchez.

Pero hemos tenido también problemas de diestros con respecto a ganaderías, como fue el famoso pleito de Bombita. Precisamente la exigencia del maestro provocó que la empresa de Madrid vetase a él y a Machaquito, cosa que favoreció a otros diestros que ocuparon sus lugares. La cosa terminó mal para el bueno de Bomba, que pasó a la historia como el malo de la película. Pocos saben que ha sido el tercer maestro que más miuras ha matado, tanto en números globales como en la media por temporada, siempre por encima de Gallito, sin ir más lejos (recuerden lo que contábamos aquí).

Hoy en día no podemos hablar de que las figuras tengan vetadas ciertas ganaderías pero como se circunscriben a las que consideran más cómodas para sus intereses, el resto es como si estuvieran vetadas, no de derecho aunque sí de hecho.

Sin salir del ámbito ganadero, recordemos el problema que tuvo Belmonte con la Unión y a la que decidió plantar cara. Y al revés, hablando de ganaderías vetadas por el Pasmo, apunten la de Palha porque se retiró sin matar un solo toro de ella. Gallito mató seis en los dos primeros años de alternativa. Después no diremos que la vetó pero la realidad es que no quiso ver uno más ni en pintura.

Hubo un veto famoso de los ganaderos capitaneado por el Duque de Veragua. Se habían anunciado toros de Martínez para Belmonte y Pastor. Se desecharon por falta de trapío y se sustituyeron por veraguas. Belmonte se negó a torear y Vicente lo secundó. El Duque no los perdonó.

Dos que estuvieron vetados por las empresas y lucharon por superar el veto con su guerra de guerrillas fueron El Cordobés y Linares. Por otro lado, toreros como José Fuentes, Ángel Teruel o Paco Camino se quejaron en algún momento de estar vetados por El Cordobés. Y Linares, igual que César Girón fueron vetados en Colombia. Hoy no sabemos si las empresas tienen vetados a algunos toreros pero nos gustaría escuchar lo que comentan en privado maestros como Ureña o Perera.


FOTO: Alberto Roldán

No se olviden de lo que pasó con el veto a los toreros mexicanos capitaneado por algunas de las figuras de la época. Hablando de figuras, el propio Gallito al principio no veía de buen grado compartir cartel con el jorobeta, como denominaba a Belmonte. Su apoderado Pineda aceptaba a Belmonte en los carteles pero con la condición de que fuese con las ganaderías que podían dejar en evidencia al trianero. Lo mismo pasó también al comienzo con aquel otro maestro al que Gallito despreciaba: 'Bah, ése no sabe torear'. Era Gaona. Recuerden todos esos tejemanejes de José aquí.

Sánchez Mejías fue vetado por la Unión de Empresarios en 1925. En tiempos más recientes Victoriano Valencia siempre acusó a Antonio Ordóñez de tenerlo vetado. Se acordarán ustedes de cuando se habló públicamente de que Cayetano no quería compartir cartel con Morante. Algo sabe Curro Vázquez de eso. Y lo de las figuras vetando a Fandiño también es de sobra conocido. Al diestro fallecido le caían por todas partes ya que también tuvo que sufrir vetos por parte de las empresas.

Ojo porque hubo un veto al revés: de los toreros respecto a la empresa. Sucedió en 2015 cuando todas las figuras excepto Manzanares se negaron a actuar en Sevilla. 

También hemos tenido diestros que han vetado la retransmisión de sus corridas por televisión, entre ellos Morante. Asimismo, se plantaron ante la pequeña pantalla por una cuestión de derechos de imagen Joselito 'El Moreno' y José Tomás aunque finalmente El Juli no quisiera sumarse. Lo cuenta aquí, libro que comentábamos para ustedes en esta entrada:



Antonio Bienvenida denunció el afeitado y la respuesta de sus colegas fue que se negaron a torear con él. Hablamos de personajes de la talla de Antoñete, Rafael Ortega, Ordóñez o Pedrés. Si aquello no fue un veto en toda regla, que venga Dios y lo vea. Tuvo que entrar en carteles con diestros de inferior categoría que lo que querían era torear... aunque fuera con Antonio. Sin embargo, es justo reconocer que hubo otros como Juan Posada, Manolo Vázquez o Cayetano Ordóñez que no se sumaron al citado veto y siguieron alternando con él, cosa que los honró.

Con este repaso a vuelapluma ya es suficiente. Pueden echar un rato entretenido relacionado con todo esto leyendo las lamentaciones de tres toreros en esta entrada. Y ya que estamos, recuerden esta otra donde Bernadó hablaba claro y Manolo Chopera no salía nada bien parado. Acerca de vetos sufridos pregunten también sobre Chopera a Joselito Arroyo, ya verán. Otro que sabe lo que supone ser vetado es Pepe Luis Vargas. Si coinciden con él, le preguntan por Matilla...

¿Qué se puede hacer en el mundillo si alguien te veta? Absolutamente nada. ¿A quién puedes reclamar? Al maestro armero. ¿Dónde quedan los derechos del trabajador? No se contemplan. Y lógicamente nunca se encontrarán pruebas de los supuestos vetos porque los protagonistas no son tan torpes como para dejar estos malolientes cambalaches por escrito. 

Bueno, Paula daba una solución. Él sufrió a mediados de los setenta el veto de una figura 'que me quitó hasta de mi pueblo'. El remedio que había según él para terminar con los vetos era 'irse a los que te vetan y matarlos a palos o esperar a que se cansen de hacerte daño, que es lo que yo he hecho'.

Si en verdad hay un veto en el affaire que nos ocupa, ¿a quién beneficia que no coincidan en el ruedo? Dicho de otro modo, si toreasen juntos, ¿quién tendría más que perder, Luque o Roca? Pues en nuestra modesta opinión, ninguno de los dos porque ambos se enfrentan siempre con el medio toro o directamente con la ternera. Un hipotético mano a mano entre estos dos se saldaría con la inexistencia de la suerte de varas y la posterior lucha por ver quién pegaba más pases al toro, igual que Stajanov pegaba con el pico al carbón en su mina de Siberia. Si dilucidasen sus diferencias ante toros encastados, podríamos discutir sobre qué sucedería pero con lo que torean habitualmente, no perderemos ni un minuto, no vale la pena.



Por todo lo dicho nos extraña que ahora haya tantos que se rasguen las vestiduras a cuenta de la presunta historia de odio entre el español y el peruano diciendo que esto de los vetos en los toros es intolerable. O los aficionados se están dejando llevar por el desconocimiento o, lo que sería peor, por la hipocresía ya que no hay nada nuevo bajo el sol.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 22 de noviembre de 2021

JOSÉ GÓMEZ CONTRA JOSÉ PALHA

Decíamos aquí que Gallito sólo mató tres corridas de Palha. Tras la última dijo que una y no más, santo Tomás. ¿Qué debió de pasar para que tomara esa decisión tan drástica? Nos hemos ido a la Biblioteca Nacional para rastrear en la prensa de hace cien años lo que aconteció en esos tres festejos. Les contamos a continuación lo que dice, a ver si sacan ustedes la misma conclusión que nosotros.

Esos seis toros de Palha los mató recién cumplidos los dieciocho años. Fueron las tres corridas en 1913: la primera en Córdoba, la segunda en Madrid y la tercera en San Sebastián. Aquí ven una corrida de esta ganadería desencajonada en Madrid diez años antes:


Estamos en Córdoba el 27 de mayo de ese año. Se anuncian ocho toros de Palha que son 'catedrales de cuarenta arrobas cada uno y con postes de telégrafos en lugar de cuernos'. Eso decía la prensa para abrir boca. Luego resultó que las arrobas no superaron las treinta, aunque estamos hablando en canal y eso rondaría los 580 kilos en animales huesudos como debían de ser aquéllos. Esta imagen es de una corrida de Palha de 1911 en Valencia:


Al final fueron siete más uno de Antonio Guerra para los diestros Machaquito, Manolete, Paco Madrid y Gallito, que iba de perla y oro. Los toros mataron siete caballos y fueron todos mansos excepto el primero de José, de nombre 'Torquillo', negro bragado. Tomó cuatro varas y el maestro le cortó una oreja. 

Manolete matando aquella tarde. Se aprecia el volumen del toro.


Su segundo, 'Toledano', un jabonero sucio muy manso, tomó las mismas varas y mató un caballo. Le cortó otra oreja con lo que igualó a Machaco aquella tarde. No parece que haya habido nada extraordinario en aquel primer encuentro entre los dos Josés, ¿no les parece?

El segundo fue menos de una semana después, el 1 de junio de 1913 en Madrid. Se rumoreó que se había borrado Bombita, cosa que nos extraña en él pero cuando el río suena... El cartel quedó con José y los dos Rafaeles: Machaquito y El Gallo. Su hermano fue quien se llevó el gato al agua por unas verónicas y unos naturales al quinto que le reportaron una gran ovación, que seguía a la salida del sexto. Pasó algún momento de apuro en su primero, como éste de la foto donde se le ve desarmado con intención de saltar la barrera:


El cuarto se echó el picador al lomo:


Gallito iba de verde y oro. Compensaron su lote ya que leemos que su primero era 'un monstruo, gordo y ancho de cuerna' mientras que su segundo salió 'chico, negro, sin cuernos, un torillo'. El primero se llamaba 'Estornino', berrendo en negro y botinero. Pasó casi sin picar, con tres picotazos. Los dos hermanos se pusieron a la derecha del caballo sin que nadie les gritara lo de '¡a tu sitio!' Allí marearon la perdiz para que el animal acudiese al caballo porque no tenía demasiadas ganas. Lo hicieron con objeto de que el manso de Palha no terminase tostado, cosa que descomponía a los animales y ponía en apuros después a los diestros.


Parearon los de la cuadrilla y el bueno de Pinturas se vio en apuros cuando el tal 'Estornino' hizo hilo al sentirse herido. Pinturas tomó el olivo pero el de Palha no frenó su carrera, intentó saltar y se llevó por delante la madera con los cuartos traseros aterrizando dentro del callejón encima del banderillero. Los espectadores temieron lo peor pero el susto se saldó sin consecuencias. Ahí está el toro buscando la salida:


La prensa destaca en más de una crónica que el Nene de Gelves salió a torear con la derecha, señal de que no se fiaba ni un pelo. No iba desencaminado porque el toro lo desarmó de inicio. Su hermano lo acompañaba en el ruedo junto a los de la cuadrilla. Aún no estamos en la época en que Joselito les ordenaba que se tapasen.

Fue Rafael quien lo ayudó a poner en suerte el toro para matarlo. Antes habían lanceado al alimón ambos:


Le dejó una tendida trasera y atravesada que asomaba y pasó un pequeño calvario al descabellar: seis o siete golpes según los revisteros. Pitos con algunas palmitas de los incondicionales. La imagen es de los tres diestros en el quinto, el del triunfo de El Gallo:


El sexto era 'Confitero', un negro listón huído y aquerenciado. Tras tres picotazos, otro portugués que se salvó de la barbacoa de milagro. Todavía consiguió Gallito pegarle más pases de los que prometía el comportamiento descastado del palha. Tras una estocada sin puntilla escuchó muchas palmas 'por haber convertido un buey en un toro manejable'.

Hombre, en esta segunda corrida lo pasó regular con el primero pero el segundo le dejaría buen sabor de boca, no por el comportamiento del bicho sino porque pudo con él y el público lo apreció.

La tercera y última corrida contra estos aparentemente temibles toros portugueses fue en San Sebastián, el 31 de agosto del mismo año. Ahora sí se anunció Bombita junto a los dos hermanos. Cartel de no hay billetes y reventa por las nubes. Ahí tienen a Bomba aquella tarde. Ha dejado una media delantera. Ya saben que la relación entre la familia de los Gallos y el de Tomares nunca fue muy fluida: 


El tercero, primero de Jose, se llamaba 'Cerrajero'. En la única crónica donde consignan su pinta ponen 'berrendo ensabanado' (?). Dicen que cobró dos refilonazos y tres picotazos, a pesar de los cuales dejó dos caballos para el arrastre (?). Uno fue éste de la imagen con Gallito al quite porque el picador ha quedado atrapado:


Se libró de ser tostado como sus hermanos de Madrid. A ver si el señor Palha era de los que se rascaba el bolsillo para evitar el fuego... Estocada caída atravesada y palmas.

Y el último que mató en su vida fue 'Caballero' en un periódico y 'Jefruyo' en otro, escojan ustedes lo que quieran. Era castaño bragado, tomó cuatro varas y mató tres caballos. Atención porque el diestro fue desarmado tres veces, lo cual denota cierta violencia en el animal. Le pegó primero un pinchazo, 'alargando el brazo y echándose fuera', alivios ambos que solía concederse el gran maestro (recuerden lo que contábamos aquí). Después, una atravesada, aunque en otro sitio ponen abiertamente 'bajonazo', lo cual no nos sorprende si el palha se mostró tan travieso como se deduce. Pusieron banderillas en el quinto los dos hermanos junto a Bombita y fueron muy aplaudidos:


Y aquí finalizó la historia de Maravilla con Palha. Nunca más los pidió. Dijimos en la otra entrada que Belmonte no se enfrentó a ellos jamás. Hombre, el trianero ya saben que, cuando le preguntaban por el ganado, siempre repetía  aquello de 'yo, lo que diga José'.

Pues a José no le gustaron un pelo esos toros tan mansos y con tantos pies que además desarmaban con cierta facilidad. Su preferencia irá por otro tipo de toro, el que preparará el camino para el toreo moderno. Esa preferencia fue el tiro que se pegó en el pie Joselito ya que será Belmonte quien se aprovechará del nuevo toro. 

Recuerden que lo comentábamos aquí a cuenta de la última corrida de Gallito en Madrid antes de viajar a Talavera. El maestro culminó la selección que había empezado Guerrita. A partir de entonces,  ya no habría águilas sino canarios. De esas tres corridas contra los palha no sacamos la conclusión de que fueran marrajos que lo llevaran por la calle de la amargura pero la cuestión es que Joselito puso a Palha en la lista negra. Se acabó lo que se daba y si te he visto, no me acuerdo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

viernes, 12 de febrero de 2021

LA BRAVURA (3): SEIS PREGUNTAS MÁS

En el segundo capítulo dedicado a la bravura que pueden recordar aquí nos quedaron en el tintero algunas preguntas que planteamos a continuación. Seguiremos la numeración que dejábamos interrumpida.


10 ¿ES LO MISMO BRAVURA QUE PODER?



Por supuesto que no. Un toro menos bravo o directamente un manso de carreta podría llegar a demostrar un gran poder combinándolo con sus huídas. En una entrada anterior hablábamos del Cucharero de Lagartijo. Recibió diez varas y mató cinco caballos pero salía huyendo tras pegar la cornada, que siempre era certera. En la crónica advertían de que no se confundiese el poder con la bravura, vean:



Ligado con esto preguntaríamos si es posible un toro bravo sin poder. Pues creemos que no. A pesar de que el poder sea un componente de la bravura, en nuestra opinión es un componente imprescindible, igual que la casta.


11. ¿AGUANTAR MUCHOS MULETAZOS ES UN SÍNTOMA DE TORO BRAVO?



'Mientras más bravo sea un toro, más muletazos tiene'. Ese era el axioma de don Juan Pedro Domecq y Díez. Pero como a los Domecq se les cita a veces para lo que interesa, recordaremos que él afirmaba que la bravura del toro se debía mirar también en la suerte de varas. Insistía en que había que buscar el conjunto, no como muchos ganaderos comerciales de la actualidad, que sólo se fijan en la primera parte de su afirmación. Justo Hernández sostiene que con el gran nivel alcanzado en la selección del toro 'es innecesario medir la bravura con el caballo'

Nosotros discrepamos abiertamente con lo de que la bravura está en la muleta. Aceptaremos que el toro sufre también quebranto al humillar y que al seguir el engaño debe demostrar mucha motivación, si aceptamos esta palabra.

Pero decir que ésa es la clave de la bravura es hacer el caldo gordo a los ganaderos del toro manejable porque en la muleta, por mucho que se esfuerce y mucha dopamina que tenga, no siente el castigo de la puya ni el desgaste de empujar...con la desesperación añadida de enfrentarse a monstruos acorazados que superan con creces los 700 kilos. ¿Puede perder bravura el toro al sentirse claramente vencido por ese muro infranqueable? Es muy difícil de confirmar pero no nos extrañaría. 


12. ¿INFLUYE LA ALIMENTACIÓN EN LA BRAVURA? 



A ustedes les parecerá absurda la pregunta porque la respuesta lógica sería que no. No entraremos en aspectos de la alimentación moderna del toro que llevan veterinarios expertos en nutrición como pueden leer en los comentarios al primer capítulo. Pero si resucitasen aficionados de la época de Bombita sostendrían sin duda que la alimentación con pienso daba más fuerza al toro pero le reducía la bravura y lo convertía progresivamente en un cebón de matadero

Ese era un pensamiento muy extendido por aquel entonces. Fernando Villalón decía que los toros se hacían bravos comiendo la hierba reseca de la marisma, que sabía a mojama por las crecidas del Guadalquivir. En la época de Bombita y Machaquito, el menú era la hierba, las habas, el garbanzo negro y las algarrobas.


13. ¿EXISTE ACTUALMENTE EL TORO MANSO COMO TAL? 



No, por eso algún amigo lector nos afea esa denominación diciendo que habría que usar la del Cossío, esto es, 'menos bravo'

Esperen, ahora que recordamos, nos quedábamos con la duda de este Opaco de Las Ramblas:


En San Isidro de 2018 el presidente Gómez Martín lo devolvió al corral y todo el mundo lo criticó porque hubo unanimidad en considerar que había devuelto al corral un manso. Él se justificó diciendo que enseñó el verde al toro 'por mostrar una conducta anómala no apta para la lidia'. Añadió unas excusas un tanto peregrinas que no repetimos aquí porque las transcribíamos en esta entrada donde se las discutíamos sin ambages.


14. ¿INFLUYE LA PINTA DEL TORO EN SU BRAVURA?

 


No, a pesar de que Gallito dijera aquello de que 'lo negro es lo más bravo' por su interés en potenciar la sangre de Murube. No era el único. Recuerden que Lagartijo ya hablaba muy bien de los murubes porque eran 'unos toros muy dóciles con los que se puede hacer cosas buenas'. 

De hecho, hubo una época en que lo colorado se reputaba como lo que daba más problemas a los toreros por su acometividad. ¿Sería una reminiscencia de los quebraderos de cabeza que daba la sangre navarra? Es cierto que cuando vino Arruza a España trajo su manía de no querer lidiar toros colorados y cundió el ejemplo. Por eso a partir de esos años, muy brava tenía que ser la vaca colorada para que se la dejase como madre en muchas ganaderías. 


15. UN TORO REALMENTE BRAVO ¿TIENE QUE IR INEVITABLEMENTE A MÁS A PESAR DEL CASTIGO O LA ADVERSIDAD? 



En nuestra opinión, con que no vaya a menos o haga amago de dudar o de mostrarse vencido, es suficiente. Lo de que se crezca y vaya siempre a más es un desiderátum difícil de ver, la verdad. 

¿Recuerdan ustedes las veces que Cobradiezmos dudó, o sea, escarbó? Nosotros, sí: ¡trece! No fue un toro auténticamente bravo ni de broma. Lo analizábamos aquí y defenderemos nuestra opinión a pie o a caballo, no rectificamos ni una coma.


16. ¿SON IMPRESCINDIBLES TRES ENTRADAS AL CABALLO PARA CALIBRAR LA BRAVURA?


'Monerías', de Adolfo Martín, un toro bravo, ¿el último que le ha salido? Fue en 2014.

Sí. Lo hemos repetido en nuestro modesto blog hasta la saciedad pero es como ladrar a la luna. Victorino Andrés decía que al primer puyazo iba una vaca mansa, en el segundo el toro ya veía que no daban caramelos y a partir del tercero es cuando su pelea debía demostrar su bravura. Recuerden lo que contábamos aquí.

Nosotros siempre lo hemos entendido así y a estas alturas no vamos a cambiar. Por eso negamos la calificación de bravos a toros que sólo acudieron dos veces, como Bastonito o Cobradiezmos, por citar dos famosos. El primero quizá fue fiero y el segundo, boyante pero nos negamos en redondo a afirmar que fueron bravos.

Otro de la misma cuerda era don Celestino Cuadri. Lo contábamos aquí:

"Las tres varas son imprescindibles para ver el toro bravo porque es la tercera la que de verdad mide la bravura. Hace falta tres varas caiga quien caiga, aunque el que se caiga sea el toro. Que los espadas, sabiendo esto, acomoden su acción y la de su picador a la fuerza del toro que han de matar después"

Por eso habrá que adecuar el tercio de varas con el fin de que se pueda observar cómo se porta el toro en tres entradas. Nuestra solución la planteábamos aquí intentando dejar contentos a todos: convertir los puyazos en muletazos para asegurar tres entradas que castiguen al toro como quiere el diestro y que también contenten al aficionado al primer tercio.

El problema es que el picador tendría que trabajar más y el maestro o sus peones también, estando pendientes de preocuparse por sacar al toro del peto. Ahora se hacen los autistas, fíjense en que muchísimas veces ni miran cómo está metiendo la cabeza el toro en el peto. Tienen una falta de afición insoportable. Y mientras tanto, el carnicero a caballo hace picadillo al pobre animal con el monopuyazo asesino español.



Seguiremos hablando de la bravura en otras entradas. De momento tienen estas dieciséis preguntas para entretenerse pensando en si llevamos algo de razón con nuestras respuestas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 3 de enero de 2021

'CATALÁN', DE MIURA: ¿FUE PARA TANTO?

'¡Cuánto daño me ha hecho ese toro!' Esto decía Bombita ya retirado a unos amigos suyos cuando le sacaban por enésima vez el nombre de aquel toro de Miura con el que se ganó una buena bronca en Madrid. Tiempo después de aquello vino su pleito con los miuras aunque recuerden las estadísticas que comentábamos aquí, donde Bombita resultaba ser quien más miuras mató en su carrera en porcentaje respecto al total de encastes . Pero ¿realmente fue para tanto ese Catalán y tan grande el enfado del público? Aquí tienen al protagonista:



La cabeza la compró el empresario de Madrid, Pedro Niembro, amigo personal de los Miura. Él la disecó y se la regaló a la familia. La corrida tuvo lugar el primer domingo de octubre de 1902, que caía en el día 5. Empezó a las cuatro de la tarde y el cartel era éste:



Se saldó con pitos para Quinito, dos broncas para Pastor y división y bronca para Bombita. Como se ve, los toros estuvieron por encima de los toreros pero cuenten con que la ruidosa incomodidad del público vino dada especialmente por el desacierto de los espadas al matar. Miren este titular:



Los toros fueron tres negros, dos cárdenos y uno colorado chorreado en verdugo. Entre cinco tomaron treinta y tres varas y mataron quince caballos. 


Es Chano picando el primero de la tarde. Se ve a Bombita a la izquierda de la imagen

Decimos entre cinco porque fue imposible picar al cuarto ni aun echándole encima los caballos. Fue un manso de carreta al que tostaron. Ojo porque con lo de las varas y los caballos muertos hay que ir con mucho cuidado. Veamos un ejemplo. 

En el caso de Catalán, unos dicen ocho varas, otros nueve, El Globo diez y El Liberal once (!). Cuarenta años después, en El Ruedo repiten lo de las once varas. Es curioso que en el opúsculo Toros Célebres de 1908 sólo le apuntan cinco. Creemos que lo correcto debieron de ser nueve varas y seis caballos muertos porque tres medios coinciden, no por otra cosa (aunque también se apunta cinco caballos y no seis). Y de la vuelta al ruedo ya hablaremos. Lo del indulto es una salida de pata de banco del crítico de Sol y Sombra.

Los tres picadores de Bombita que le hicieron frente fueron Arriero (retirado con un puntazo en el muslo después de la sexta vara), Gacha (retirado por fuerte contusión en el brazo tras la segunda que dio) y Pino (que se retiró por su propio pie porque sólo se llevó un batacazo sin males mayores). 

Ya hemos dicho que el público terminó de uñas con los maestros. Quinito mató muy mal y fue pitado en ambos. Cuando dobló el segundo, una crítica pone con gracia 'ovación de pitos'. Piensen que Quinito le dio pases con todo el peonaje en círculo rodeando al toro y echándole capotes de vez en cuando. Al terminar el festejo se peleó con su apoderado, que era quien le había obligado a anunciarse en esta corrida. Una semana después se sacó la espina también con miuras en El Pilar. Esta foto es con el primer miura:



Vicente Pastor se presentaba por primera vez con su nombre en lugar de con el apelativo de Chico de la Blusa. Estuvo muy mal dando 'simulacros de pases'. Liquidó a sus dos oponentes con un total de cuatro bajonazos que soliviantaron al personal. Para hacer un poco de honor al diestro, ponemos esta bonita lámina a partir de una buena estocada suya sin saltar que no corresponde a aquella tarde sino a 1916:



Resaltamos lo de que no saltó porque ya saben que Pastor fue el inventor del julipié como explicábamos aquí. El día que nos ocupa estuvo tan mal que en una crítica le dedican estos versos con sorna:


- ¿Es El Chico de la Blusa?

- No, ahora es Vicente Pastor

- Pues Vicente, sin apodo...

- ...está quedando peor


Bombita tuvo división en su primero, de nombre Caserito, donde se destaca que le pasó la montera por la cara. Se confió y el toro lo enganchó por el pecho sin hacer carne. La estocada nunca fue la suerte favorita de Bombita. A éste su primero lo mató de un golletazo. Eso provocó la división entre los que valoraron la muleta y los que censuraron la espada.

Catalán salió después de que Lunario hubiera sembrado el pánico en el ruedo. Ponen unos que estaba bien colocado de defensas y otros que tenía poca cuerna. Vean de nuevo su imagen y compárenla con la del Carbonero de Concha y Sierra al que Pastor cortó la primera oreja que se concedió en Madrid. Por cierto, fíjense en que se cortaba la punta, nada que ver con hoy en día donde hay plazas como Pamplona en que el torero pasea algo que más parece el pellejo de una liebre muerta que la oreja de un toro:





Mató seis caballos y tomó las varas que ustedes quieran creer según lo dicho anteriormente. Así las cosas, Ricardo ofreció banderillas a sus dos compañeros pero éstos no las aceptaron. Esta situación, que solía ocurrir, es hoy impensable. Pareó por tanto junto a sus peones Barquero y Morenito. Pero cuando cogió la muleta se vio no sin sorpresa que el toro era noble. En una crónica pone 'nobilísimo' y en otra 'un borrego'. Ahí tienen a los dos:


 

O sea que tras su brava pelea en varas había quedado boyante para unos o pastueño para otros. El caso es que no nos aclaramos con lo que hizo Bombita Chico, que es como lo han visto anunciado ya que el Bombita a secas era su hermano Emilio. Para unos revisteros estuvo fatal, desconfiado y desacertado. En cambio hay otras crónicas como la de La Correspondencia de España donde dice que estuvo valiente y lucido, lean:



Dio veintiocho pases en seis minutos. En El País escriben 'faena excelente'. ¿A quién creemos? Pensamos que el público quedó decepcionado porque la inesperada bondad del toro estuvo por encima de la labor del maestro con la muleta. Esto que apunta El Día puede ser la clave: 



Si lo mata bien, la cosa se hubiera olvidado y es probable que Catalán no tuviera la fama que ha gozado después. El caso es que el de Tomares dio un sainete con un pinchazo atravesado y caído in soltar, dos más ('con pitorreo' según un crítico), media buena pero escupiéndose y un descabello. Oyó pitos abundantes con algunas palmas 'de los amigos'. Parece que la cosa está un poco lejos de 'la más grande bronca de su vida torera' como dice el Cossío.



Precisamente esta foto de abajo es de esa siguiente corrida con los veraguas, 'toros que sirven para aliviar a los diestros', según se decía entonces:



Toda la vida tuvo que leer y escuchar que había asesinado a ese miura. Se calmaron los ánimos mientras las mulillas arrastraban los cinco o seis jacos muertos. Cuando engancharon al toro, unos hablan de palmas, otros de grandes aplausos y otros de atronadora ovación. En unos sitios dicen que fue arrastrado con lentitud y en otros que se le dio una vuelta al ruedo, cosa entonces insólita:


Salvo error, no se repetirá en Madrid hasta seis años después con un cinqueño de Luis de Gama. 



En el Cossío mucho nos tememos que orinan fuera de tiesto poniendo que en medio de una estruendosa ovación le dieron tres vueltas al ruedo (!). En Sol y Sombra se descuelgan con que merecía el indulto, afirmación que nos parece un despropósito más digno de este siglo XXI que de hace ciento veinte años. Estos halagos de la misma publicación sí pueden ser más adecuados:



Después de haber consultado la prensa de la época, nuestra opinión es que la bronca a Bombita no fue para tanto y que la ovación al toro consistió en un agravio al diestro. Le quisieron pasar factura aplaudiendo a un toro que, si no es por lo explicado, se arrastra sin mayor novedad. Los aficionados de Madrid suelen protagonizar este tipo de humillaciones para molestar al torero, que pregunten entre otros a El Fundi.

Muchos años después, Corrochano quiso tapar el fiasco de Domingo Ortega con Tapabocas recordando que el mejor escribano echa un borrón como sucedió con Bombita y Catalán. La comparación quizás estaba un poco fuera de lugar por ser circunstancias y diestros diferentes.

Alguno de ustedes pensará que las varas y los caballos muertos en esta corrida de Miura es lo que hace que se hable tanto de ella. Pues no fue nada extraordinario. Hemos buscado al azar varias corridas de ese mismo año y los números son similares. En ésta hubo 33 varas y 15 caballos muertos. En la de Félix Gómez, 40 y 6. En la de Conradi, 41 y 15. En una de las de Veragua, 37 y 6. En la de Ibarra, 41 y 10. Sí reconoceremos que no era normal que un solo toro matase cinco o seis caballos como fue el caso de Catalán.

Testigo de la alternativa que El Algabeño dio a Bombita fue Domingo del Campo, Dominguín. Otro miura lo había matado dos años antes en Barcelona al arrollarlo tras salir huyendo del hierro. El Algabeño se quedó sólo con las seis reses. Imagínense el trago sabiendo que su compañero se estaba muriendo en la enfermería con la safena destrozada. A pesar de ello, salió airoso y después pagó el entierro de su colega. El toro se llamaba Desertor en unos sitios y Receptor en algún otro. 



En 1910 salió en México un hermano de Catalán que se llamaba igual. Era esperado con expectación por la fama del de Bombita. Pues resultó un manso que huía hasta de su sombra. Lo mató Pepete pero el maestro ignoraba entonces que unos meses después dejaría su vida en los pitones de otro de Parladé en Murcia. Era el primero y le partió la femoral al hacerle un quite en la quinta vara. Fue Machaquito quien tuvo que matar toda la corrida.

Pepete no se había anunciado en esa plaza porque no llegó a un acuerdo económico con el empresario. Toreó aquella última tarde en sustitución precisamente de Bombita, herido en Málaga. 'Voy a disgusto a Murcia pero no quiero que Ricardo se queje de que le he desairado...' Esa cuadrilla de la imagen no era la suya, que estaba camino de San Sebastián para otra corrida del maestro, quien cambió los planes para bajar en solitario a Murcia por la sustitución:



No nos alargamos más pero para los que hayan tenido la inmensa paciencia de llegar hasta aquí en su lectura, les apuntamos los diestros que han usado como apodo el mismo que nuestro protagonista:

- Juan Fernández, Catalán, ilerdense criado en Sevilla. Empezó en la cuadrilla de Juan León y acabó sus días apuñalado en una riña por un fulano de Osuna.

- Juan Marimón, Catalán, de Falset, a cuarenta kilómetros de donde les escribimos. Actuó de peón con El Tato.

- Miguel Ballart, Catalán, barcelonés que toreó en los años setenta del siglo XIX con regular fortuna.

Con la historia de Bombita y Catalán habrán comprobado que son muchas las cosas que habría que revisar en la historia de la tauromaquia. Conforme pasa el tiempo, los aficionados repiten lo que oyen o leen pero las historias se van deformando adoptando siempre aires míticos. No se suele acudir a las fuentes y se termina haciendo buena la frase final de 'El hombre que mató a Liberty Valance'. Si la verdad estropea la leyenda, olvidemos la verdad y...

'PRINT THE LEGEND'

¿Qué leyendas se imprimirán sobre las gestas de nuestras actuales figuras?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.