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miércoles, 20 de mayo de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (10). NOVILLADA DE FUENTE-YMBRO: VILAU QUIERE SER TORERO

Quizá alguno de ustedes piense que dedicamos el titular a nuestro paisano precisamente por serlo. No hay tal. Aunque no escribiéramos desde Tarragona sino desde Ledesma, pondríamos lo mismo aun a riesgo de encontrarnos con López Chaves por la calle.

Vilau se fue dos veces a porta gayola, quiso torear bien, asumió la cornada con aire de torero antiguo y mató razonablemente bien. Norte destoreó a conciencia, se arrimó como si estuviéramos en un pueblo y pegó telonazos en sus estocadas. 

Ambos resultaron cogidos, con la diferencia de que el salmantino pudo seguir toreando y el barcelonés no. No se olviden de que las cogidas en esta plaza tan sentimental son casi siempre antesala del triunfo a no ser que te lleven directo al hule. Recuerden lo que decíamos aquí sobre ese sentimentalismo.


Novillada muy desigual, justa de presencia para lo habitual en Madrid, con un par sin trapío, bocas abiertas desde muy pronto y peleas mediocres en el caballo excepto el cuarto. Dicen que se revisaron doce ejemplares para acabar saliendo lo que salió. 

Ese cuarto es el único que salvamos de la quema en una novillada de claro suspenso para Gallardo, a quien habría que exigirle como a los mejores alumnos de la clase. Dio una media de 512 kilos. 

Su juego fue este: primero, muy soso; segundo, blando; tercero, feo y mansurrón; cuarto, codicioso; quinto, escarbador, sin alma y sexto, resultón.



PEDRO LUIS. Su primero era bizco del izquierdo y fue protestado de salida. Las fotos son del maestro Moore:


Fue al relace y protagonizó un falso derribo porque el caballo se plegó antes de que él llegase como pueden ver en la primera imagen. Fue picado por el reserva donde recibió un palizón al que hubo que añadir dos volteretas del propio animal por su cuenta:



El novillo era distraído y soso pero noblote. El toreo del peruano nos resultó un poco redicho, falto de naturalidad. Entera con derrame y sin puntilla:


El cuarto era cornidelantero, badanudo y mucho más serio que sus hermanos:


Miraba el caballo con el rabillo desde que lo vio y cuando lo tuvo a tiro empujó de bravo. En el segundo también empuja aunque un poco de lateral. Afortunadamente Majada pequeño no recargó:


El novillo tenía codicia y rebrinque. El mérito del peruano fue no dejar que le tocase la muleta, algo que no era nada fácil. Su interminable trasteo se siguió en un clima antártico.


Pinchazo caído, tres más escupidos entrando como quien entra a la oficina un lunes, dos avisos y descabello:



VILAU. Se fue a porta gayola y tragó con el parón del toro que era negro zaíno y un poco ensillado:


El Bala acertó en el primer puyazo pero el segundo se le fue al lomo. 

Inicio de rodillas, deslucido por la blandura del novillo. Solo faltó que se pusiese a escarbar y a reservarse. Vilau presentó bien la muleta, cogió el palillo por el centro al natural y puso de su parte lo que no tenía su enemigo. Guillén le decía ¡ayúdalo!, o sea que ya se pueden imaginar:


Acierta en la suerte natural, con el novillo que le ayuda y que se traga esta estocada contraria hasta el arriaz con muerte en los medios. Oreja.


Se fue otra vez a la puerta de chiqueros y el novillo le arrancó la capa de las manos:


Era negro listón y tenía morrillo. Muy bien Vilau yendo a buscarlo al platillo en lugar de enviar un peón:


Trámite pesadísimo en varas, tardeando y escarbando a gusto. El segundo tercio fue también plúmbeo. Brindó emocionado a sus padres en la barrera del seis antes de un adecuado inicio por bajo.

El novillo era parado y desagradecido hasta que en un momento dado se venció y volteó al diestro:



Lo caló porque estaba en puntas y además su taleguilla era normal. No quiso retirarse y con un torniquete entró a matar dejando una entera, tendida y trasera:


Buen detalle el retirarse por su propio pie a la enfermería y eso que tenía una cornada de 15 cms. en el muslo izquierdo que afortunadamente no llegó a la femoral: 



NORTE. Su primero era feo, de muy poco respeto y fue justamente protestado:


Muy mala lidia en el primer tercio agravada por el movimiento de los toreros al fondo cuando el toro estaba puesto ante el caballo. ¿Por qué nunca se están quietos? Porque la suerte de varas les da igual. Manseó  el animal en una muy pobre pelea.


El público estaba de uñas desde que saltó al ruedo pero calló cuando el novillo se centró y por momentos obedeció la muleta aunque reservándose y reculando.

Norte se la puso en la cara pero echando la pierna atrás y citando de esta guisa, nunca con la muleta plana. Las zapatillas apuntan a Fuenlabrada:


Tras un arrimón pueblerino dejó una estocada baja con telonazo. Oreja protestada que ni siquiera veían venir los festivos televisivos a pesar de su habitual triunfalismo:


El sexto no tenía cuello y era alto. Lo recibió Norte de rodillas en tablas:


Topetazo fiero contra el peto, cobrando trasero pero sin recargada. Menos pelea en el segundo, con otra vara trasera de Sandoval chico. Fue muy ovacionado,  incomprensiblemente para nosotros, vean ambas abajo. Es otro que ha caído de pie en esta plaza:



Inicio roquista de rodillas. Después, destoreo al uso aprovechando el viaje del toro y echando la pierna bien atrás pero eso sí, siendo muy aplaudido. Cuando esto mismo lo hace Adrián las cañas se tornan lanzas:


Recuerden esta entrada donde hablábamos del peligro del pase de pecho porque se volvió a cumplir cuando el novillo le levantó los pies del suelo con una fea caída a plomo:



Estocada arriba con telonazo y oreja baratita:



Siempre que los toros los respeten, ¿quién creen ustedes que llegará más lejos, Vilau o Norte? 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. Y gracias a Carmen y a Paco por sus aportaciones.

lunes, 18 de mayo de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (9). FUENTE-YMBRO: AHÍ TE QUIERO VER

Frente a seis toros como los de Gallardo ayer. Fueron todos desorejables con la posible excepción del sobrero pero, ojo, había que ponerse, había que mandar, había que tener valor y había que demostrar oficio y técnica para que se pudiera hacer lo que para Belmonte era el toreo: obligar al toro a que vaya por donde no quiere ir.

Y ¿qué pasó? Pues que la tarde se saldó sin trofeos y, en conjunto, con victoria a los puntos para los toros. No fueron especialmente bonitos mas tuvieron presencia seria los siete. Peleas en el peto poco memorables pero siempre galopando aunque lamentablemente los ponían ahí debajo. Y tres cariocas y media en seis toros...


                          


Tras reconocer doce toros, la corrida dio una media de 565 kilos. Su interesante juego fue este: el primero derrotó a Perera; segundo, mansurrón y geniudo; tercero, con gas, toro de triunfo; cuarto, menos bravo en el peto aunque luego noblón; quinto, fijo en los engaños pero demostrando carácter y sexto, escarbador y de sentido. 



PERERA. Su primero era negro zaíno, con cara. Llevaban divisa negra en señal de luto por la reciente muerte del mayoral. Las fotos son del maestro Moore:



Se ceñía mucho por el izquierdo ya de salida. Empuja fijo y Perera ordena levantar. En el segundo tienen que silbarle para que lo ponga bien en suerte. Señal. Hubiese galopado desde lejos pero al extremeño la suerte de varas le importa un pimiento:



Se fue a la solanera con la muleta. Por el izquierdo confirmó esa condición de muy revoltoso que había mostrado en el capote.

Bajó mucho la mano derecha el diestro para obligarlo pero con la izquierda, desarme en el tercer pase. La verdad es que el toro no tragó y Perera fue desarbolado a pesar de su ínclita muñeca, esa tan poderosa según repiten sus partidarios. Victoria a los puntos del fuenteymbro.



Casi entera, trasera y desprendida, con telonazo y a capón como ven, más un descabello:



El cuarto era un castaño oscuro, llorón, bragado, listón, de 586 kilos, enmorrillado:



Cabecea y sale suelto en los dos, con carioca en el primero. 

En el quite Perera había visto que el toro era franco y lo recibió con chicharrinas en los medios.

Oigan, ¿por qué cuando Perera destorea escondiendo la pierna, exactamente igual que Adrián, no hay tanta protesta en el tendido? Observen:



Es el doble rasero de esta plaza, tan difícil de soportar para nosotros y ya no digamos para muchos profesionales cuando lo sufren en sus carnes. Pero no olviden que toreando así entre los dos citados llevan diez puertas grandes en la que dicen primera plaza del mundo.

El toro no tenía la casta de sus hermanos y por eso el trasteo se siguió de manera somnolienta. 

Pinchazo perdiendo los avíos y tomando el olivo, corta que escupe y sablazo feísimo, tendido y en el lomo. Triste final a su triste paso por la feria:



UREÑA. Su primero era este castaño oscuro, aleonado, listón, con buena pelota y con esos cuernos de diseño que consigue Gallardo en todos sus toros, o sea, con perfil, hacia arriba pero que no abran y que no sean cornidelanteros, como él mismo dice:



Salió Vivas a pararlo mientras Ureña no se fiaba un pelo. Va al relance al caballo y tras meter la grupa bien, sale suelto. En el segundo mansea claramente. Ya van comprobando lo que decíamos de esas peleas nada espectaculares. 



Se fue enterando en banderillas y eso hizo que nos las prometiéramos felices.

Toro listo y mirón, que sacaba a pasear el cuello y ante el que Ureña no se arredró. Le bajó bien la mano derecha para castigarlo. Pero en la única tanda sin la ayuda, el toro fue a su aire. Dejaremos la cosa en tablas. Luego Ureña dijo que no veía bien.



El toro no lo deja pasar de listo como ven en la imagen pero a la segunda lo caza sin puntilla justo antes de que saltase al ruedo un espontáneo vegano:



El quinto era este negro listón, ensillado y cornalón, con pelos largos en el balano:



Zurra trasera de Quinta con su mano izquierda asesina que iba girando el cuello del caballo para encerrar ahí abajo  al pobre toro, vean la desagradable imagen. En el segundo se suelta enseguida porque había aprendido la lección:



Vivas puso los dos pares seguramente más aseados de toda la tarde y escuchó unas pobres palmitas:



El toro se fijaba en la muleta con atención pero había que llevarlo bien conducido y sin dejar que tocase la tela. Ureña estuvo correcto en general en su colocación pero no tuvo mando en la muñeca, con lo que el animal se mostró cada vez más díscolo.



¿Tablas o derrota del murciano a los puntos? Escojan ustedes. Estocada muy deficiente por baja y atravesada, con este gañafón del toro por equivocar la suerte:




ADRIÁN. Su primero era este negro zaíno, bajo de agujas, basto y acarnerado:



Primera vara de bravo a pesar de ser trasera y con carioca. Vean su intento de romaneo. En el segundo, media carioca con cabeceo del toro:



Adrián lo había colocado en suerte de largo, el único de la tarde cosa que le agradecemos, pero si luego su asalariado se dedica a carioquear, pues para ese viaje no hacía falta alforjas. 

¿Qué pensaría Otero del público venteño cuando escuchó una monumental ovación tras clavar estos dos pares a toro pasado?




Cuando Sánchez-Vara ha pareado así en Las Ventas lo han abucheado sin compasión. 

El toro se venía a la muleta con casta y codicia. Adrián aplicó su destoreo, que a nosotros no nos convence en absoluto pero al que reconocemos el valor de quedarse ahí quieto pivotando sobre la pierna de entrada. Observen y comparen con la anterior imagen de Perera. A uno lo machacan y con el otro callan:



El doble rasero que comentábamos antes. Con la izquierda se ubicó fuera de cacho y entonces se recrudecieron las justas protestas. En cambio, en la segunda tanda se colocó mejor aunque siempre alargando el brazo para darle al pico.

Se equivoca en la contraria y pincha; cambia a la natural y deja esta estocada honda, un poco caída y perdiendo los avíos pero que basta.


El sexto era uno negro mulato, listón, cornilevantado y rabilargo, que renqueaba de manos y fue para atrás:


El sobrero era de la misma ganadería y se había quedado dentro por tener 621 kilos y esa cara. Oyó una ovación al salir a pesar de no tener cuello y ser bastante feo en conjunto:



Iturralde no barrenó pero sí que carioqueó como ven abajo. Pelea insulsa del fuenteymbro afortunadamente para ese catafracto porque si fuese verdad que solo pesaba 29 kilos más que el toro, podría haber salido volando hasta la contrabarrera. Cómo nos toman el pelo...


Bien Blanco:


El toro iba rebrincadillo pero a Adrián le dio igual y llegó a quedarse un par de veces en el terreno del toro con bastante peligro ya que el animal sabía perfectamente que la muleta era una engañifa:


Lo protestaron pero agradeceríamos que los descontentos nos dijeran qué diestro del escalafón actual hubiera sacado algo en claro ante este toro. Roca ¿y quién más?

Lamentable alivio al entrar a matar dejando una media atravesada alargando el brazo  y que asoma de tanto escaqueo. Luego, seis descabellos pegados sin fe porque no está acostumbrado a esta suerte:



Corrida encastada que pidió carnés en la muleta. Para nosotros, mucho más satisfactoria que la de El Torero. Los profesionales que lean estas líneas, si hubiere alguno, dirán que ni de broma, que esto no es un anfiteatro romano y que para hacer el toreo güeno, estos toros que embisten tan amontonados no sirven. Y añadirán que lo de El Torero ya resulta dificilillo porque se sale del norit y el maestro no puede construir...

Pues si los toristas nos olvidamos de su mediocre prestación en varas, lo que nos gusta son toros como estos a los cuales en la muleta hay que poderles. Así fueron cinco de los seis de Fuente-Ymbro ya que dejaremos entre paréntesis al más facilón, el cuarto.

Aunque, puestos a pensar, mejor no nos erigimos en portavoces de la parroquia torista porque aquí cada uno es de su padre y de su madre. A ver qué dicen al respecto los comentarios de nuestros pocos pero selectos lectores en la sección de abajo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.