Follow by Email

sábado, 30 de abril de 2016

LOS TAURINOS VAN GANANDO POR GOLEADA

A CUENTA DEL INMERECIDO INDULTO A 'COBRADIEZMOS'

Un aficionado de los taurinos, que ejerce como obispo de la religión morantista, dice que 'Cobradiezmos' es el mejor toro que ha visto en su vida. Esa es la mejor señal de que aquí ha habido un monumental error.

Los taurinos no se esperaban que en los blogs y ambientes toristas se aplaudiese casi unánimemente ese indulto. Han tenido que quedar gratamente sorprendidos cuando los que en teoría buscan el toro bravo y con poder han rendido sus armas ante un animal que no dista mucho de los de las ganaderías comerciales que tanto denigran.


En nuestro modesto blog ya nos postulamos contra aquel desatino al día siguiente (recuerden aquí y lean sobre todo los comentarios donde alguno nos recomendaba cambiar de afición). Se cuentan con los dedos de una mano los que al cabo de unos días se apuntaban a nuestra idea. A destacar la Unión de Abonados de Sevilla (pulsar aquí) y dos blogs amigos, de los pocos, por no decir los únicos, que han coincidido con nosotros (pulsar aquí y también aquí). Por eso decimos que los taurinos han metido un gol a la parroquia torista a cuenta del tal 'Cobradiezmos'.

Pero ¿no será el propio Victorino hijo un tapado de los taurinos? Recuerden lo que comentábamos aquí hace tres años. Cuando le preguntan por su toro nos habla con el mismo lenguaje de los taurinos diciendo que tuvo 'profundidad, humillación y duración'. O sea, lo mismo que diría El Juli tras cortar dos orejas a un garcigrande al uso.

Y esa cursilada de la 'profundidad' ¿qué es? Ya nos meten en la trampa del lenguaje nefasto de los taurinos que denunciábamos aquí (fíjense que en la Maestranza ya casi no se oye el 'ole' sino el 'bieeen', qué catástrofe).


Pero Victorino tiene razón, esas tres fueron las características básicas de ese toro, no fue un toro con poder ni con una cierta dosis de fiereza. Tampoco sabemos si fue bravo porque su pelea en varas fue discreta y faltó un tercer puyazo. Por eso, para nosotros, no es un toro ni siquiera de vuelta al ruedo.

Además, fue muy blandito de remos. Los mismos toristas que lo aplauden no perdonarían que un toro del encaste que ellos llaman 'bodeguero' blandease como este. Pero como lleva la A coronada, dicen que se cae por la propia codicia, en fin... En el cuarto lance, nada más salir, ya pierde las manos (1'07'' de este vídeo donde analizaremos lo que pasó):


En el primer puyazo lo dejan correctamente en suerte y hace un intento de arrancarse de lejos pero ya saben que Victorino padre siempre ninguneó el primer puyazo diciendo que al primero iba hasta una vaca suiza (y Molés le reía esa gracia):


Pero es que se arranca... ¡y se para! (3'10''):


Al final va, mete los riñones pero empuja un tanto de lateral. No pasa nada porque es el primero y hay que esperar:


El toro se autocoloca en suerte él mismo y escarba por primera vez. Se distrae con los toreros y vuelve a escarbar. Vuelve a distraerse y vuelve a escarbar por tercera vez hasta que al fin se arranca galopando y con alegría:


El puyazo cae vergonzosamente en el lomo, el picador rectifica  mientras el toro empuja pero siempre ya con el palo levantado:


Alguno dice que se le dosificó el castigo para que durase. Pues ya estamos haciendo el juego de nuevo a los ganaderos comerciales. A un toro con poder no se le levanta el palo las dos veces. A la salida vuelve a blandear y se va al suelo con las cuatro patas (para mí es algo más que un resbalón):


Morenito le dio esta media verónica que fue, con diferencia, lo mejor que se le hizo al toro en toda la tarde:


Por cierto, el toro vuelve a perder las cuatro patas y no por culpa de la media verónica sino cuando sigue el capote de Morenito, por eso digo que lo anterior no fue un resbalón (5'36''):


Insisto en su blandura porque no se puede indultar un toro que no tiene poder y este ni tuvo poder en el caballo ni lo demostró después en ningún momento.

Se viene alegre en banderillas y Escribano pone un buen par, el segundo, los otros dos, no. Ojo porque el toro escarba de nuevo entre el segundo y el tercero.


Escarbar en un toro es dudar. Equivale a ese gesto en una persona de rascarse la cabeza o tocarse la barbilla porque no sabe qué decisión tomar. Un toro bravo no debería escarbar jamás porque nunca duda, siempre acomete a todo lo que se mueve. Este 'Cobradiezmos' se distrae y escarba. Lo hace por séptima vez cuando al fondo va Escribano a iniciar la faena:


En la muleta se ve que va franco por ambos pitones. Ya podría habernos dado una alegría Escribano echándose la muleta a la izquierda pero no, lo de siempre. Y el toro sigue escarbando ¡ante la muleta! Lo cita dos veces y no hace ni caso, se para y vuelta a escarbar (11'56''). Inconcebibles ambas cosas en un toro realmente bravo:


Cuando se decide, embiste con gas y con codicia. No es tan revoltoso como las alimañas históricas de la casa pero hay que tener los cinco sentidos para llevarlo embarcado en la muleta. Por eso Escribano se da un largo paseo antes de volver a la cara del toro (12'34''). El toro quizá se cansa de esperar y se repite la historia: no obedece a los dos primeros cites sino que se dedica a escarbar otras dos veces más.

Escribano le baja la mano a placer y el toro no se va al suelo porque saca la casta que indudablemente lleva dentro. Es verdad que el toro humilla excelentemente, ya sabemos que, cuando humilla, no hay nada igual a lo que lleva sangre de Saltillo:


Por fin se echa la muleta a la izquierda tras tres tandas con la derecha más la de recibo. Ningún natural es bueno, todos componiendo la figura al paso del animal y apartándose de él en lugar de ganarle terreno (15'15''). El toro se cae otra vez mientras el diestro se lo echaba una vez más hacia afuera con su enorme muleta:


Siete pases más con la izquierda. El toro ha perdido gas y también pierde las manos por quinta vez en el de pecho (17'04''). En ese momento, Escribano se fue por la espada y, según un amigo nuestro presente, alguien gritó '¡no lo mates!' y muchos se unieron a la petición. El resto de la historia ya la saben.

Escribano le dio treinta y nueve pases. El toro se fue al suelo cinco veces. Escarbó en trece ocasiones diferentes. Tomó un puyazo y un picotazo. Embistió muy humillado y boyante por los dos pitones pero hasta ocho veces fue citado sin que se moviese excepto para escarbar. Ese es el balance ¿Ustedes creen que esto es de indulto? No es ni de vuelta al ruedo... Un toro sin poder, blando y no sabemos si bravo.

Los taurinos pueden estar orgullosos de haber llevado a su terreno a muchos aficionados que uno consideraba serios. Han caído en la trampa de olvidar la suerte de varas para centrarse en la 'profundidad, humillación y duración', que son los tres valores máximos de los ganaderos comerciales.

Y también es un triunfo para los antitaurinos. Sus ataques están haciendo que se pierda el norte. Se regalan orejas y se saca a hombros a todo el mundo como diciéndoles '¿veis como esta es una fiesta bonita? ¡Mirad cómo nos divertimos!' Y la culminación es indultar a este buen toro a secas, blandito y sin poder, para decirles ahora '¿Veis como no somos unos asesinos?'.


Tranquilo, tú no tienes la culpa de nada

En Cataluña se prohibieron los toros el verano de 2010. En la siguiente Feria de Abril se indultó a 'Arrojado' de Núñez del Cuvillo. Este año, justo cuando se recrudecen los ataques antitaurinos, en Sevilla vuelven a indultar otro toro que tampoco lo merecía. Quizás Freud vería aquí un caso de público peligrosamente acomplejado. Íbamos a titular la entrada 'El indulto de los acomplejados' pero al final lo hemos cambiado.

Pues quien esto firma no se va a acomplejar ni va a bajar la cabeza ante los antitaurinos, que, además, son unos hipócritas salvo honradísimas excepciones. Este es un espectáculo cruel, donde muere un animal y puede morir una persona. La sangre salta a la vista de principio a fin y puede ser sangre de toro o sangre humana. Es lo que hay.

Seguramente se trata de un espectáculo que hoy no tiene sitio. Es probable dados los tiempos buenistas que corren. Pero lo poco que dure vamos a intentar conservarlo con la máxima seriedad, por lo menos desde nuestro modesto blog.

Y esa seriedad es la que brilla por su ausencia con indultos pueblerinos como este de 'Cobradiezmos'.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





















miércoles, 27 de abril de 2016

SAINT MARTIN DE CRAU - HOMENAJE A YONNET

Foto de Michele Saladino


Lo que el viento nos dejó


La presentación y el juego del serio lote de cinqueños salidos de La Belugo ha sido el mejor homenaje al fallecido ganadero de Arles. Vimos una señora corrida de toros, muy igualada, con trapío de plaza de primera, con poder y con la complicaciones propias de la casta. Todos fueros notables, sin destacar ninguno en particular como excelente. De peso, entre 550 kilos, el más ligero, y 590 kilos el más grande.  Tomaron en conjunto 16 varas,  algunas muy mal dadas, con alevosía y mala leche (el único picador que se portó bien fue Gabin Réhabi, de la cuadrilla de Javier Cortés). 
Todos los toros  murieron en los medios con la boca cerrada.  
La tarde fue molesta por las fuertes ráfagas de viento del Norte, el temido Mistral de la Provenza, que proporcionó a los asistentes una estancia muy desagradable en los tendidos, a parte de causar por momentos problemas a los toreros.


El paseíllo fue precedido por un desfile en traje regional en que la fuerzas vivas de la Camarga  acompañaron el homenaje que la UNICA quiso entregar a la familia Yonnet, representada por la hija y por la nieta del fallecido ganadero.










Foto torobravo.fr




De los toreros, solo Javier Cortés estuvo a la altura. Denis Loré, torero ya retirado, se había apuntado al homenaje al que fue su primer apoderado y mentor, pero la edad le ha pasado factura. Antes del paseíllo corrían rumores de que se iba a caer del cartel, unos decían por el viento, otros por el miedo al ver lo que había en los chiqueros, pero finalmente le vimos asomarse con los otros de luces al abrirse el paseíllo, que bien podría haberse ahorrado. Despachó feamente al primero de la tarde tras haberle mandado asesinar en varas e ingresó en la enfermería cojeando visiblemente. Fue trasladado al hospital de Nimes por una posible rotura de músculos en la pantorrilla.

Serafín Marín tuvo que hacerse cargo del otro toro de Loré y bien que lo lamentamos porque en sus tres toros estuvo aburridísimo, fuera de sitio y muy espeso, cosechando silencios en los tres que mató.
Hasta se dio el lujo de desaprovechar este bellezón de toro que salió en sexto lugar, de nombre Cayenne, 590 kilos de casta en estado puro, que tomó tres varas, muy fuertes, arrancando de largo.






Pero no todo son malas noticias. El más joven de la terna, Javier Cortés, nos brindó con sus dos oponentes una actuación notable, confirmando la grata impresión que había dejado en Francia en Octubre de 2015 en Vergèze con los toros de Prieto de la Cal.  
Sin duda representa un soplo de aire fresco, por las ganas y por el buen concepto del toreo que posee el chaval, apoderado por el matador francés retirado Stéphane Fernandez Meca.

Foto de Michele Saladino



Foto de Michele Saladino



Foto de Michele Saladino


Nótese la colocación, con la punta de las zapatillas apuntando al toro de frente y no de lado como hacen los demás.

Su buena labor le valió una merecida oreja en su primer toro,



En su segundo, los fallos con la espada le privaron del trofeo, sin embargo dio una vuelta al ruedo muy aplaudida, con la decepción pintada en su rostro.



 Hasta aquí lo que el viento nos dejó ver.


Tauro



 BONUS: cosas de la Feria
La fregoneta del pluriempleo

La de la carne biológica de Granier.

Charcuteria de la Crau (con salchichón y "terrine" de toro)

SAINT MARTIN DE CRAU - CORRIDA DE COMPETENCIA



Foto de Michele Saladino

UN TORO PODEROSO
Y OTROS SIN SUERTE
 
La "corrida de competencia" que el año pasado se han sacado de la manga los aficionados de la UNICA, y este año han repetido, viene a ser como una corrida-concurso, pero con sorteo, por lo cual algun toro ha tenido mala suerte, y le ha tocado un torero que no le ha sacado todo el provecho que podia dar de sí.

Ha sido el caso del primero, de Tardieu, un toro que a pesar de anunciar en la tablilla tan solo 460 kilos, tenía trapío, así como lo leen.  Toro de finas hechuras, pelo lustroso, pitones irreprochables, bonito como un zapato de charol, y con un tranco alegre, fue aplaudido a la salida.



Folco, de Tardieu


La lidia de Folco, así se llamaba el toro, estaba a cargo de Salvador Cortés. Lo puso tres veces en suerte para el caballo, y por tres veces el torito arrancó de lejos (la primera romaneando) y cumpliendo con creces, sin ser un huracán, todo hay que decirlo. 
En banderillas se portó bien, y llegò a la muleta con una embestida viva y profunda, humiliando y haciendo surcos con el hocico.
De estar en Sevilla, tener el hierro de Victorino y llamarse Cobradiezmos, ya sería indultado sin contemplaciones, y Folco tampoco escarbaba ni perdía las manos al salir de una tanda. Pero Saint Martin, por lo que se refiere al ganado, es una plaza bastante seria, y no hubo tal cosa. Tampoco el ganadero, chapado a la antigua, en lugar de darse coba, se ha manifestado del todo satisfecho, quejándose de cierta falta de poder y fiereza de su campeón.


Imagen de torobravo.fr


Salvador Cortés, trás brindarlo al público, le aplicó una masiva dosis de destoreo de garrafón, manteniendose perfilero y a prudentes distancias, desluciendo un toro que en otras manos podía haber formado un lío considerable.





Foto de Michele Saladino

 Las imágenes de arriba son el compendio de todos los defectos del destoreo moderno, con un toro que entra al trapo con clase y nobleza, sin ser tonto. Cortés lo despachó con una fea estocada perpendicular y el respetable mantuvo un frío silencio, volcándose en aplaudir al toro en el arrastre.

En el segundo de la tarde, por una vez, el sorteo fue nefasto para el torero. A Pérez Mota le tocó el toro de Jalabert, un mulo con cuernos que tomó dos varas vulgares y ya en el segundo tercio cantó su condición de manso huidizo.


En muleta el muy cobarde pecador de la pradera no hizo otra cosa que rajarse y buscar las tablas constantemente, a pesar de los intentos del torero de sacar agua de un pozo seco, acabando la faena en toriles donde lo finiquitó con más pena que gloria con un golletazo a capón.

El tercer toro, de Gallon, poca suerte tuvo al caer en las manos de Román Pérez, torero de Arles que desperdició la nobleza tontuna de un animal que tomó tres varas, pero en muleta no se comía a nadie. Román Pérez se puso pesado, se pegó un arrimón al toro, que se aburrió y se vino abajo.  Hasta se protestó la música, que por cierto no venía a cuento.

Imagen de torobravo.fr

Un buen estoconazo rescató una faena bastante insulsa, y le valió una oreja por derecho de paisanaje, que por un momento rebajó la categoría de la plaza.

Tampoco los astros fueron benignos con el toro de los Herederos de Christophe Yonnet (unos de los tres hierros de la familia), un toro con trapío y muchos pies de salida, al que el picador de Salvador Cortés, un tal Cruz Macías, asesinó vilmente con un monopuyazo trasero con carioca. A las pruebas gráficas me remito.





El toro salió del trance totalmente derrengado y con problemas de movilidad. En la muleta se mantuvo en pie con mucho esfuerzo y con la boca cerrada, no dando facilidad alguna al coletudo de turno, hasta que una buena estocada puso fin a la desdicha de haberle tocado a un matador sin honor y a su cuadrilla de sicarios. Sírvale de consuelo el caluroso aplauso que le otorgó al arrastre el respetable, que antes había silenciado al torero.


Por fin, salió el toro de Pages Mailhan, de nombre Poderoso, el único afortunado de la tarde, y por partida doble, ya que era también el único toro que esta ganadería tenía este año para lidiar, resultando ser un gran toro, completo en los tres tercios. Un toro de buen trapío y de mucho poder, como el hermano del mismo nombre que hace unos años también emocionó al público de Saint Martin.
La ganadería, de encaste Santa Coloma, procede de la vacada del ganadero transhumante César Chico, con algun injerto de Yonnet.


4 veces 4 galopó Poderoso hacia el caballo montado por Francisco Vallejo, cada vez desde más lejos, casi tumbando al piquero en la tercera vara, hasta que al finalizar el tercio, la banda arrancó con un pasodoble, honor que se reserva a los toros importantes.

En banderillas los peones iban visiblemente acojonados, con el resultado que al toro se le subieron las malas ideas y en muleta Peréz Mota tuvo que apechugar con un morlaco endiablado al que le costó lo suyo dominar, sacándole unos pases de mucho mérito y hasta unos naturales, no limpios, pero con mucha emoción.


Imagen torobravo.fr


Una estocada corta muy en el sitio y efectiva le valió cortar las dos orejas, justas si había que marcar la diferencia con la anterior orejita de Roman Peréz.  Merecida la vuelta al ruedo para Poderoso, y el ganadero Pascal Mailhan fue llamado a saludar.

La mala suerte se cebó finalmente con el toro de los Hermanos Granier, bonita estampa de cárdeno santacolomeño que se lastimó el casco de una pezuña a la salida, sin ser devuelto. A pesar de la cojera, mantuvo cierta codicia a lo largo de la lidia.  Tomó como buenamente pudo dos varas y en banderillas propició dos lucidos pares de Morenito de Arles. 



A pesar de su invalidéz, el toro tenía fuerzas para la muleta y podía valer en las distancias cortas, pero Román Pérez optó por una distancia digamos prudente, y el toro le vino grande. Al matar se lió a pinchazos y descabellos, escuchando dos avisos. Poco faltó para que le pidieran devolver la anterior oreja.
El toro fue aplaudido en el arrastre.

Peréz Mota salió a hombros.


No había acabado de dar la vuelta cuando entraban en el ruedo las charangas de la Feria, tocando al unísono.






Recinto de la Feria



Tauro