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viernes, 26 de julio de 2019

MONTEVIEJO EN CÉRET, ¿ENCINAS O BARCIALES?

Los aficionados a los encastes disfrutan intentando adivinar si los patasblancas que se lidian a nombre de Monteviejo son de Encinas, de Barcial o de Barcinas. Nosotros siempre hemos dicho que no nos atrevemos a asegurar nada, que eso sólo lo sabe Victorino (recuerden esta entrada y los comentarios que suscitó). Una cosa es hablar por hablar y otra sería poner 100 euros encima de la mesa para apostar si un ejemplar es de una rama, de la otra o mezclado.



Antes de seguir, diremos que nosotros preferimos denominar Encinas a lo que otros llaman Galache. Cuando frecuentábamos el campo charro antes de fundas, los vaqueros y mayorales más veteranos con quienes coincidíamos, siempre hablaban de Encinas. Del mismo modo, es más correcto en el caso de Victorino hablar de barciales y no de cobaledas. En 1950 se separaron las ramas de lo que fue de Francisco Villar, una parte para Sánchez Cobaleda y otra para todo lo de Barcial. Victorino compró a éste 146 reses más un eral de semental en 1995.  Lo de Sánchez Cobaleda, ya desaparecido como contábamos aquí, se fue modificando y quedó a medio camino entre Encinas y Barcial: tenía la finura del primero con la cara del segundo. Aquí tienen un ejemplo:



Pero todo esto no es matemático ni mucho menos. En principio, ¿cuál es la diferencia tópica entre los encinas y los barciales? La recurrente finura de los primeros contra la mayor bastedad de los segundos. Aquí tienen uno de Galache que se lidió en Sangüesa en 2014:



Y aquí uno de Barcial en el campo:



Pero éste ¿de quién es?



De Galache, más de uno hubiera perdido ya 100 euros. Otro tópico es que los de Encinas son más astifinos y los barciales más cornalones. Sí, pero no siempre. Éste con esas astas gruesas es de Barcial:



¿Y éste tan astifino?



De Barcial también, en la novillada de Vic de septiembre de 2014. El siguiente tan cornalón seguramente será de Barcial, ¿no?



Pues no, es de Sánchez Cobaleda. Respecto a la pinta, si salen berrendos en negro, es muy difícil adivinar la procedencia. Alguien nos dirá que lo remendado es más de Barcial, como éste:



Quizás, pero tampoco eso es matemático. Si salen cárdenos, casi se puede asegurar que es Barcial, como este 'Cornicorto II' que en aquella misma novillada amargó a Vicente Soler y a su padre:



En el campo no parecía llevar tanta maldad dentro:



Vamos con lo que salió en Céret e iremos haciendo una quiniela. La solución la pondremos después de la última foto, así se pueden entretener con sus amigos aficionados poniendo los billetes de 100 euros encima de la mesa. Se trata de fijarse en cada novillo y escoger una de estas cuatro posibilidades:

- Encinas de padre y madre
- Barcial de padre y madre
- Padre de Encinas y madre de Barcial
- Padre de Barcial y madre de Encinas

¿Habrá experimentado Victorino con mezclar urcolas y patasblancas ya sea de una rama o de la otra? No lo sabemos pero sólo nos faltaría eso para terminar de hacer una quiniela imposible de acertar.

La procedencia de lo de Céret nos la hizo llegar al blog un amigo que nunca nos ha fallado en ninguno de sus informes, por lo que le otorgamos total credibilidad. Los que estuvieron presentes y se guíen por sus notas o por sus recuerdos tampoco hagan mucho caso. La pelea en varas de todos los ejemplares fue olvidable. Y en la muleta, el bombón fue el sobrero de Urcola, que aquí no entra.

El primero que saltó al ruedo fue este 'Cacharrero'. Ahí está por un lado:



Y por el otro:



Como no lo ven estirado no se atreven a opinar, ¿verdad? Pues ahí lo tienen, ya no hay excusa, ¿Encinas o Barcinas?:



El segundo fue 'Crujidor'. Un poco remendado parece, como los de Barcial¿no?



Aquí lo tienen parado, ¿Barcial o Barcinas?



El tercero fue 'Badilero'. Éste no entra en la quiniela porque no podemos asegurar su genealogía. La instantánea es de cuando ya se había lastimado el pitón derecho. Es negro con los accidentes de calcetero, bragado, meano y axiblanco:



Aquí lo tienen todo a lo largo. Si cruzáramos un patasblancas con un Urcola negro nos podría dar perfectamente uno como éste:



Por cierto, ya que estamos, ¿qué me dicen de éste de abajo? ¿De qué ganadería es?



Pues de Barcial, producto del semental del Conde de la Corte con el que estuvieron ensayando hace unos años. 

El cuarto se llamó 'Batanero'. Ése es nombre de Barcial:



Pero cuidado porque, cuando se para, parece Encinas de padre y madre:



El quinto era el más bonito de trapío. Tenía otro nombre de Barcial, 'Cidrón', ahí viene:



Se para ante el burladero y se da cuenta de que su divisa cumple veinte años:



Se lo enseñamos por ambos lados:



¿Barcial o Barcinas? A ver si se queda quieto:



Ahí lo tienen:



El último se llamó 'Corniverde'. Puro Encinas, dirá usted, de padre y madre:



¿Está seguro? ¿Van 100 euros?



Como decíamos, tienen la solución aquí abajo. Intentaremos conseguir la genealogía de los que salieron el año pasado en Villaseca de la Sagra y montaremos otra quiniela. Aunque mucho nos tememos que esto es tan complicado que probablemente la banca gane siempre.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


1º Puro Encinas.
2º Madre Barcial y padre Encinas.
4º Padre Barcial y madre Encinas. 
5º Puro Barcial.
6º Puro Encinas.

martes, 23 de julio de 2019

CÉRET DE TOROS, 2019 (y 4): CONCLUSIONES Y PREMIOS

Éste iba a ser el año del retorno de Bonijol tras demasiados años de ausencia. Nuestro gozó quedó en un pozo con los problemas sanitarios de su cuadra. Pensábamos que iban a venir los caballos de la concurso de Vic, que dejaron una grata impresión a todos los presentes, pero al final repitió Peña. La verdad es que dejó bastante satisfechos a los aficionados españoles con quienes hablamos, especialmente a los madrileños, acostumbrados a esos caballazos monstruosos de Las Ventas. Nosotros hubiéramos preferido los citados de Vic pero por lo menos no vino aquel tordo resabiado de años pasados. Aquí vemos a Martín Moreno picando al primero de Fraile (y tapándole la salida, faltaría más):



Los toros acudieron cincuenta y siete veces al peto por cincuenta y cuatro el año pasado (huyendo en tres ocasiones en 2018). Este año en realidad serían cincuenta dado que contamos también las siete que fue el manso 'Jilguerón', que huía al sentir el hierro. Nos aseguraba un amigo que Moreno Silva va diciendo por las redes que cada uno de sus toros entró cinco veces al caballo, eso haría un total de treinta cuando a nosotros nos salen veinticuatro incluyendo las siete del manso. La verdad es que no sabemos cómo hace los números este ganadero porque en 2017 acudieron dieciocho y él dijo veintitrés.

El público no se mostró tan orejero como el de Vic y afortunadamente mantuvo la compostura. No obstante, dos reacciones son censurables en nuestra modesta opinión: abuchear a Aguado cuando salía a los medios a picar al sexto de Saltillo y abroncar a Carro por apuntillar por detrás en la misma corrida. Los picadores prefieren siempre el resguardo de la barrera y salir a los medios con un manso pregonado es jugarse el batacazo. Esa actuación es de picador valiente y lo que merece es aplausos:



Lo de apuntillar por detrás ya dijimos en la crónica que tendría que ser OBLIGATORIO pero no hay manera. Reiteramos que no es una suerte de la tauromaquia sino una actuación de matarife. Incluso en el toreo cómico se hacía como Dios manda. Ahí tienen a Charlot apuntillando mientras el gran Llapisera se asegura de que lo haga a la primera. Es una imagen de 1917:



Nos consta que la ADAC dará las explicaciones pertinentes sobre la criticada corrida de Fraile: su dispar presentación, la polémica herida del segundo y la cabra que salió en último lugar. No adelantemos acontecimientos y esperemos esas explicaciones (tan solo horas después de publicar esta entrada, un amigo del blog publicaba esas explicaciones directamente por boca de Garrigue, uno de los que cortan el bacalao en la ADAC, las copiamos en los comentarios).

Los presidentes estuvieron muy correctos, quizás con el lunar de la excesiva segunda oreja a Solera pero ya vieron en nuestra crónica cómo nos la justificaron. No presidió Manent, fijo otros años pero ya retirado. Tuvimos alguna discrepancia con él en ferias anteriores pero nos saludamos amistosamente por la calle en Vic y da gusto la buena educación de todos los presidentes ceretanos.

Así las cosas, vamos a otorgar los premios de Toreoenrehondo a la Feria de Céret, 2019. Son éstos:

MEJOR TORO:  desierto. Sabemos que algunos pondrían al sobrero de Peñajara pero para nosotros no cumple los mínimos. Es posible que ese toro haya abierto las puertas a esa ganadería en una futura feria. Si hubiera que dar uno al mejor trapío, sería sin duda para este 'Cidrón' de Monteviejo, espléndido:



¿Era Encinas o Barcial? ¿O 'barcinas'? En la próxima entrada lo comentamos.

MEJOR ESTOCADA: no hay duda, es para Fernando Robleño por ésta que recetó a 'Brioso', de Saltillo:



Quedó en lo alto pero el toro fue durísimo para morir, ahí lo tienen, con la boca cerrada como si acabase de salir:



Recordemos que a Robleño ya le concedimos el premio de nuestro blog a la mejor estocada de san Isidro por la que pegó al primero de Valdellán.

MEJOR PICADOR: a Tito Sandoval por su actuación el primer día ante 'Caña 2' de Juan Luis Fraile:


FOTO:  Christophe Moratello

Fíjense en las orejas del caballo. Por lo menos Bonijol pone unos tapones oscuros que pasan desapercibidos. Aquí llevaban ésos que se veían y encima la horrorosa cinta aislante.

MEJOR PAR DE BANDERILLAS: Ferreira puso buenos pares el día de Fraile pero el premio es para Cebadera por el sensacional par que puso al sexto de Saltillo:



Si a eso añadimos la condición de manso de carreta del toro, que venía sembrando el desconcierto sobre la arena, el premio es más que merecido. 

No sabemos si le unen vínculos familiares con Luis y Raúl Cebadera, toledanos de Velada y también banderilleros, aunque el segundo apellido de éstos no coincide con el de Pedro. Recordemos que en Vic puso este gran par de abajo a un toro bastante más peligroso que el 'Jilguerón' de Saltillo porque tenía mucho más poder. Era de Dolores Aguirre y se llamó 'Clavetuerto', lo avisamos para los que vayan a Cenicientos y pueda salir algún hermano. Estamos convencidos de que Noé lo pasó mucho peor ante éste que ante el de Saltillo. Si alguno de ustedes conoce al diestro, se lo pregunta a ver qué dice.



MENCIÓN AL DETALLE TAURINO: es para Javier Cortés por el extraordinario quite que hizo al mismo Cebadera pero en el tercer toro de Saltillo. Estuvo atento, diligente y perfecto al echar el capote cuando el toro hubiera cogido al banderillero antes de llegar a la barrera.



Cebadera venía de clavar por el pitón izquierdo. Insistimos en eso porque, en un ruedo tan pequeño como el de Céret, el subalterno que clava por el izquierdo tiene que hacerlo a favor de la querencia de chiqueros. Los toros suelen apretar mucho más que por el derecho.

TRIUNFADOR DE LA FERIA: al novillero Maxime Solera, que derrochó afición, pundonor, valor y ganas de agradar. 


FOTO:  Christophe Moratello

Alguno de ustedes pensará que esas cuatro cosas tendrían que darse por supuestas en un novillero, ¿verdad? Pues no es así ni de broma, por eso lo resaltamos:


FOTO:  Christophe Moratello

Nos fuimos de Céret con el buen sabor de boca de la corrida de Saltillo, tal como ya explicamos en nuestra reseña. 


FOTO:  Christophe Moratello

¿Repetirá el año que viene? ¿Vendrá una corrida de Reta por fin? ¿O Peñajara con una corrida completa? ¿Volverá Bonijol? Y la novillada ¿será de Barcial? ¿Volverá Raso de Portillo? ¿Harán caso a los que reclaman Jara del Retamar?



En unos meses lo sabremos y, si Dios quiere, allí estaremos para comentarlo. Hay aficionados españoles y franceses bastante críticos con la ADACSobre sus deseos de hacer las cosas bien, no tenemos ninguna duda a pesar de errores cometidos. Su actuación suele estar entre el notable y el sobresaliente pero todos querríamos la matrícula de honor permanente. Sin embargo, es al volver a España y reencontramos con el compadreo y la golfería que presiden el mundillo aquí, cuando nos damos cuenta del verdadero valor que tienen estos aficionados.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



jueves, 18 de julio de 2019

CÉRET DE TOROS, 2019 (3). SALTILLO: TOROS DE GUERRA

Un miedo cerval se extendió por el ruedo a partir del segundo toro, se transmitió a los tendidos y duró hasta el final. Era un miedo que se podía saborear, sabor amargo sobre la arena pero sabor a toro de verdad en el tendido. Los espectadores daban gracias por no estar ahí abajo. En cambio, cuando sale la ternera al uso, la sensación es que cualquiera podría vestirse de luces.



No se engañen con la foto porque no fue una corrida ilidiable, de ninguna manera. Aquí no hubo ningún 'Cazarrata' que diera la impresión de estar toreado como el de Las Ventas. Los de Céret tenían su lidia y al menos tres ejemplares podrían haber sido desorejados, los dos de Robleño y uno de Cortés. Pero faltó oficio y sobraron precauciones (no volveremos a poner la palabra 'miedo').

Seis capotes quedaron en el suelo sin dueño. Hubo no menos de diez tomaduras de olivo y perdimos la cuenta de las banderillas que terminaron en el suelo tras mil pasadas en falso:



Pero eran toros que, quizá con la sola excepción del sexto, si son bien lidiados y los maestros se ponen con decisión, seguro que se acobardan y tragan. Es fácil decir esto desde la barrera, luego hay que estar aguantando esas miradas penetrantes y esas reacciones como las del cuarto, un tahúr del Misisipi que obedecía al nombre también de 'Cazarrata'. En otoño cumpliría seis años. Robleño le pegó una estocada corta que parecía bastar porque se echó tras desafiar a la rueda de peones:



El toro estaba esperando que viniese Carro con la puntilla. Tal como marró, se levantó como un gato montés y el subalterno tuvo que esprintar a refugiarse en el burladero. Observen la mirada aviesa del bicho:



El toro volvió a echarse pero no como se echa uno herido de muerte sino como si estuviese en el campo rumiando. Miramos en ese instante a su criador que, como conoce estas reacciones, se sonreía a espaldas de Carro (si lo ve, le tira la puntilla a la barriga):



Al final le pegó el cachetazo por detrás aguantando el abucheo pueblerino del público ceretano. Hemos dicho mil veces en nuestro modesto blog que el trabajo del puntillero es de matarife y que prima la efectividad. Hay que hacerlo por detrás a no ser que el maestro quiera tirarla a la ballestilla emulando a Lagartijo o a los Gallo. 




El que se enfada por ello creemos que no lleva razón. Los veterinarios lo certifican (recuerden esta entrada):

"Es mejor por detrás, incidiendo la puntilla de forma oblicua al eje longitudinal, lo que facilita por el ángulo de ataque, la penetración por dicho espacio y el descabellado. En las plazas de toros de América, como se hacía antes en España, los puntilleros abordan al toro por la parte de atrás, e introducen la puntilla en ángulo oblicuo, por lo que el porcentaje de acierto al primer intento es bastante más elevado. Habría que modificar en España la forma en que se apuntilla al toro echado, abordándolo siempre por detrás".



Sin distinción de sexos:



Está claro, ¿no? Si Carro llega a hacer lo de la siguiente lámina, lo crucifican en el Canigó:



Manso de carreta sólo lo fue el sexto, calificaremos a los demás como menos bravos o, si ustedes quieren, bravucones. Todos fueron cinqueños, prontos, codiciosos con su dosis de listeza y empujaron en el caballo a pesar de salir sueltos tras recibir alevosos puyazos barrenando en cualquier sitio como veremos. No descarten que la descomposición posterior de algunas embestidas fuera debida a las lesiones sufridas al pasar por esa carnicería, no la llamaremos suerte de varas porque ésta es gallarda y agradable a la vista. Lo que vimos fue algo repugnante, una depravación. Aquí tienen a Rodríguez en el quinto, ignominioso:



Éstos fueron los toros. El primero era más negro que entrepelado y ligeramente astracanado:



El segundo vendió muy cara su vida. Tenía un trapío fenomenal:



El tercero era lucero y caribello, bajaba un poco por faltarle algo de remate atrás comparado con sus hermanos. Puede que haya sido uno de los pocos toros que haya puesto en serios apuros a Tito Sandoval como veremos después:



El cuarto era ese toro trilero a que nos referíamos antes, ya se ve que su ojo brilla más de lo normal. El picador lo masacró en el caballo con la anuencia total de Robleño:



El quinto tenía también un trapío irreprochable. Queda dicho que el picador de Cortés lo dejó como un colador:



El sexto fue el manso pregonado que le volvió a tocar a Gómez del Pilar. Era enmorrillado y un tanto cariavacado pero bien rematado por detrás: 



Decíamos antes que a éste era difícil cortarle la oreja pero Vicente Pastor se la cortó a aquel 'Carbonero' muy parecido y que fue fogueado en octubre de 1910. Corrochano escribió esto hablando del célebre trofeo concedido al diestro:



Eran otros tiempos. Hoy sólo se tolera la faena de salón, es el único toreo aceptado por el público y, lo que es peor, por la crítica especializada (especializada ¿en el sobre?). Lo bueno de estos saltillos es que, con una buena lidia y decisión por parte de los diestros, hubiéramos asistido a lo que nosotros entendemos que es la tauromaquia: el toro que no quiere y el torero que se impone y logra que trague. Sin posturitas repensadas ni retorcimientos tragicómicos como los que vemos cada tarde cuando sale el borreguito de Norit.

Fueron veintiuna veces al peto pero ojo porque siete son de ese sexto que huía al hierro. Lo apuntamos porque a ver si Moreno Silva saldrá presumiendo como la última vez (recordemos que decía que los toros habían ido veinticuatro veces al caballo cuando en nuestras notas salían dieciocho).

La típica imagen de los toros de Saltillo con el capote por montera la vimos tres veces durante la lidia. Menudearon los desarmes y las carreras y todo sin que el director de lidia hiciese acto de presencia en ningún momento. Robleño nos recordó al general Armada el 23-F: 'ni está ni se le espera'. Esta vez no fue Napoleón sino el soldado desconocido.

Lo que vimos fueron los toros que añoraba el malogrado Fourquet. Recuerden lo que decía: 'a Céret el torero no puede venir a cantar flamenco o bailar sevillanas porque nosotros buscamos el toro de guerra'.

ROBLEÑO. Le sentó mal el número de Michael Jordan. Era su vigésimo tercer paseo en Céret y creemos que es la primera vez que se fue escuchando pitos. Su primero había recibido a base de bien de sus compañeros, que no respetaron su longeva edad (nacido en octubre de 2013):



Tras recibirlo de capa, cometió la indelicadeza de pedir el cambio en la segunda vara. 



Con eso, más de uno se puso de uñas aunque el destrozo que había hecho García con la puya era tal que casi mejor terminar cuanto antes con aquella infame labor de matadero.

Empezó el trasteo con la faena del hotel a pesar de que el toro se había colado por el derecho en el segundo tercio:



Reconoceremos que no dudó al toro porque ese mismo animal se sube a las barbas de más de uno. El de Saltillo terminó entregándose y pareciendo mejor de lo que era. Abusó del pico pero sólo al final de la faena oyó una voz que se lo recriminó:



La cosa iba a acabar en oreja pero pinchó dos veces antes de esta excelente estocada con que nos deleitó:



Observen dónde cayó (en todo san Isidro no ha habido más de tres en ese sitio):



A su segundo ya hemos dicho que lo masacró su picador de manera denigrante. Lo abroncaron cuando la mitad de la bronca como mínimo tenía que ser para Robleño. Antes lo había recibido con ese capote con la vuelta lila que le hace Fermín en Madrid (pulsen aquí):




El diestro empezó a torear en línea de manera no muy diferente a como le hemos visto aquí otras veces sin que nadie se quejara. Además, se echaba el toro afuera:



Pero una buena parte del público empezó a manifestar su disconformidad. La cosa culminó con una voz extemporánea y maleducada que, en medio del riguroso silencio ceretano, le dijo que ya se podía jubilar. Hombre, la verdad es que hay otros que siguen sin jubilarse y se han pasado la vida toreando chotos y babosas, no como Robleño. El caso es que el exabrupto sentó mal al madrileño, que no esperaba este comportamiento en una plaza que hasta hoy era como el patio de su casa.

Estocada corta arriba perdiendo la muleta, no tirándola porque se la pisa. El toro trilero montó el número de echarse deliberadamente para ver si sorprendía a cualquiera que pasara por allí, tal como hemos comentado al principio.



Es la primera vez que vemos retirarse a Robleño con abundantes pitos. Tuvo que sentirse dolido de verdad. El público de Céret parece darlo por amortizado ya que tiene un príncipe para ponerlo en su lugar como veremos después. Hemos criticado anteriormente su desidia como director de lidia. Ha pasado algo parecido otras veces con otros directores estando Gómez del Pilar en la terna. Nos llega  por diferentes medios que este maestro tiene un carácter un poco peculiar y quizás sea ésa la razón por la cual prefiere ir cada uno a lo suyo si está él. O que Robleño realmente se incomodó mucho con lo que le gritaron y decidió desaparecer. Como sabemos que algún lector del blog es amigo personal suyo, se lo puede preguntar cuando lo vea, a ver qué dice.

CORTÉS. Su primero fue este 'Salador':



Lo picó Rafael Campos quien, con toda justicia, se hace llamar 'Carioca'. Ya nos indignó en san Isidro picando asesinamente. Como no tuvimos suficiente caldo, en Céret sustituyó al anunciado Peña y nos dio taza y media. En el primero el toro empujó de bravo pero en el segundo no estuvo dispuesto a aguantar a tan lamentable picador y se repuchó huyendo. En el terceró cabeceó a gusto mientras Campos le hacía no menos de tres agujeros. De vergüenza. 

Fue a su aire en banderillas y las cinco pasadas en falso lo acabaron de resabiar. A ellas sumen no menos de veinticinco capotazos. ¿Se van dando cuenta de lo que decíamos al principio sobre la lidia infecta que tuvo lugar durante toda la corrida?

Así las cosas, había que castigar de inicio al toro para bajarle los humos pero Cortés se puso a torear como si delante tuviese una mona y lo que tenía era peor que un mandril:



Como es lógico, el toro se puso farruco a pesar de que por el izquierdo tragaba. Pero había que estar muy dispuesto y no dudar ni un instante. Cortés falló en lo primero y en lo segundo. El toro echó la cara arriba y dio por ganada la pelea yéndose a chiqueros. Pinchazo hondo atrás y tendida atravesada tirando la muleta. El toro desarmó a un subalterno para rubricar su victoria en la guerra:



Y es una guerra que perfectamente podría haber acabado con una oreja de menos si entre el primer y el segundo tercio no lo destrozan y el maestro luego demuestra más oficio.

Su segundo lo desbordó de salida quitándole el capote y obligando a Cortés a tomar el olivo (el único de los tres maestros que no lo llegó a tomar fue Robleño). Ahí tienen a su picador Rodríguez, ¿qué les parece? Tendría que haber pasado la noche en el cuartelillo:



Las lesiones que debe de sufrir el pobre toro con esos puyazos tienen que ser terroríficas. Repetiremos la foto de otro de sus puyazos abyectos para su oprobio eterno. Y en los tres barrenando. Cortés es uno de los que matan sus toros en el caballo. Entra en una larga lista donde se incluye a varios de los emergentes. Con esta gente, es imposible resucitar la suerte de varas:



De nuevo le pusieron las banderillas de una en una en medio de una gran psicosis de pavor más que de miedo. El toro tenía casta o genio o temperamento, lo que ustedes quieran. Era un toro de combate al que se le habían hecho las cosas tan mal que iba a ser difícil encauzarlo. Cuidado porque no pasó desapercibido que el de Saltillo metía bien la cabeza aunque la levantaba al final del muletazo:



Necesitaba mano baja y muñeca firme pero Cortés toreó a media altura, ¡como si fuese un torito para Aguado! Como era lógico, el toro se creció. El diestro demostró que este 'Remalido' le iba demasiado grande. Estuvo picando piedra con el toro a su aire y nos dio un sainete para cuadrar porque el toro estaba sin torear. Con dos pinchazos y esta rinconera terminó su suplicio con los saltillos y también el nuestro al ver que esos dos toros, bien lidiados y toreados, eran para haber dejado huella en Céret durante años:



GÓMEZ DEL PILAR. Ha caído de pie en esta plaza. A su primero lo recibió muy aseado con el capote pero quebrantándolo deliberadamente con dos medias seguidas:



En el caballo, Sandoval pasó unos apuros inusuales. De entrada, le clavó donde ustedes ven. Y vean la mano izquierda, tapando la salida. Sandoval es otro a quienes se aplaude siempre y a veces injustificadamente:



El toro se quitó la pica porque lógicamente le dolía. Se puso a escarbar en la segunda entrada mientras pensaba en cómo fastidiar al caballista. Se arrancó, lo regateó y se fue al otro lado:



Sandoval intentaba salvar al caballo pero el toro seguía buscando por detrás. Estuvo a punto de irse al suelo mientras el tal 'Morisqueño', nacido en noviembre de 2013, se tomaba una justa venganza por la lanzada criminal que han visto en la primera imagen:



En el tercero tocó música y salió suelto tras echar la cara arriba como diciendo '¿usted es el famoso Tito Sandoval? Pues mire cómo se me pone el rabo':



La cuadrilla protagonizó un gran segundo tercio. Salvo error, fueron Cebadera, Aguilera y Ruiz. Mención especial para el sensacional quite que hizo Cortés al primero de ellos cuando salía de clavar a favor de la gran querencia del toro a chiqueros. Excelente inicio por bajo del maestro sacando el toro afuera y demostrando quién mandaba:



Pero héteme aquí que en la primera tanda le pegó tres mantazos que deshicieron lo anterior y soliviantaron al animal. Fue como si le hubiesen metido una guindilla en salva sea la parte:



A partir de entonces, Gómez del Pilar le dejó pensar entre pase y pase en lugar de tirarse encima, pegar el zapatillazo y acobardarlo. Este torero suele hacerlo, permite que los toros reflexionen demasiado mientras les anda por la cara. Le pasó con el tal 'Ruiseñor' en esta misma plaza y con el 'Capitán' de Escolar en san Isidro. Aquí no fue una excepción y por eso no pudo ganarle la partida:



Pinchazo que escupe y esta tendida trasera:



El toro le pegó un arreón tremendo con la espada clavada para recordarle que no había podido con él tras dos avisos. 



El sexto le quitó el capote de las manos después de frenarse para mirarle el número de las zapatillas. Siete veces fue al peto porque huía al hierro:



El picador Aguado, premiado por la mañana en la novillada, salió valientemente al platillo a por él:



No entendimos las protestas del personal cuando ése es un gesto de valentía en un colectivo que suele caracterizarse por su cobardía y alevosía. El presidente cambió el tercio pero ahí Aguado se pasó de listo pegando un puyazo fuera de tiempo que se protestó ahora sí, justa y ruidosamente (mientras, el maestro miraba las musarañas ya que en el hotel seguro que dio una buena propina al jinete).

La cuadrilla ofreció un ejemplo de profesionalidad ante un bicho que campaba a sus anchas sembrando el desconcierto:



Tras la imagen anterior, un subalterno cualquiera pasa en falso y deja una banderilla de cualquier modo. Pero éste que han visto tomar el olivo no es un cualquiera y lleva dentro la bien llamada vergüenza torera. La plaza se puso en pie cuando ese mismo Pedro José Cebadera Cabo que veíamos saltar al callejón, se tomó cumplida venganza y en un gesto de Torero con mayúsculas, puso este gran par al tal 'Jilguerón'. Se llevó la ovación de la feria:



El diestro tenía un papelón peor que el del año pasado. Miraba al toro y debía de ciscarse en todos los pájaros que cría Moreno Silva. El año pasado fue un ruiseñor y éste, un jilguero que era un auténtico alcaudón:



La diferencia es que el ruiseñor pasaba y hubiera cortado las dos orejas si se decide a torearlo. Por el contrario, este jilguero no quería pasar porque era una piraña. Se imponía un buen macheteo que en esta plaza habrían entendido y aplaudido pero Noé estuvo andando por la cara sin hacer gran cosa:



No quiso plantear ninguna pelea aunque le concedemos la atenuante de unas molestas rachas de viento que, con un pájaro como éste, resultaban ciertamente peligrosas. Le pegó esta rinconera habilidosa más dos descabellos y recogió los aplausos de los ceretanos que lo quieren adoptar como hijo después de mandar a Robleño a la inclusa.



El día en que Gómez del Pilar muestre decisión y se eche encima de los toros para asustarlos y dominarlos podemos estar ante el heredero de Ruiz Miguel. Valor no le falta pero mientras les ande tanto por la cara no hay nada que hacer. Los toros lo miran y le dicen 'oiga, o se decide a torearme o lo torearé yo a usted, lo cual le pesará'. Él es fijo en corridas duras y los toros que va a tener delante serán siempre licenciados en filología latina. No los puede dejar pensar porque cada pase va resultando más complicado que el anterior.

Disculpen si nos hemos alargado pero cuando sale una corrida de toros de verdad es menester hacerle justicia. Como deducimos que no se la habrán hecho en ningún sitio, al menos que sea en nuestro modesto blog. No hemos leído nada como es nuestra costumbre pero sí hemos visto un titular que califica de 'mansada' la corrida de Saltillo. Un poco atrevido nos parece eso tras todos los matices que les hemos ido comentando. 

Porque si los diestros llegan a lidiar bien y a plantar cara, se cortan un mínimo de tres orejas. Entonces, ¿el titular sería el mismo? La culpa siempre es de los toros... En cualquier caso, si estos saltillos eran mansos ¡fueron mansos de Graciliano!

A nosotros nos hicieron disfrutar y será una tarde que no olvidaremos. Fue una genuina corrida de Céret, para toreros con oficio dispuestos a luchar contra toros de guerra. Podríamos pedirle más oficio a esos maestros, menos carnicería a los picadores o que todos los toros los hubiera banderilleado Cebadera. Nunca estamos contentos pero por lo menos vimos toros, lo cual, en los tiempos que corren, no es poco.

Estamos deseando ver la siguiente corrida de Saltillo. El gran Alberto Sordi protagonizaba aquella espléndida película 'Tutti a casa!' Nosotros quedamos citados con ustedes: 'Tutti a Tafalla!' 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

(Recordamos a lectores y simpatizantes de nuestro modesto blog que al finalizar la corrida de Prieto de la Cal en Tafalla el próximo día 16 de agosto, Toreoenredhondo tendrá el gusto de invitarles a un refresco en el bar de la plaza).


Como si estuviéramos en Murrayfield, un grupo de aficionados invadió el ruedo al final para tener un recuerdo de esta corrida que esperamos que les dejase tan buen sabor de boca como a nosotros.