EL PODER DE PEDRAZA
¡Qué difícil es que salga un toro con poder! Puede tener más o menos fuerza pero el poder es muy caro de ver. Una corrida con poder siempre mantendrá el interés independientemente de si es brava o menos brava (pongan mansa si quieren).
El poder consigue que el toro se haga respetar, que todos estén con los cinco sentidos en la lidia y que cualquier cosa que se haga delante de él tenga mucho mérito. Pero ¿de dónde sale el poder? ¿El poder se anula si se selecciona para la muleta? ¿Aumenta si el ganadero pone interés en el caballo? ¿Va ligado a la casta?
No tenemos clara la respuesta a ninguna de estas preguntas pero sí tenemos clarísimo que el novillo de Pedraza de Yeltes que salió en sexto lugar hizo una demostración de poder en el primer tercio. Allí es donde se aprecia esta característica. Al final lo comentamos. En la imagen se ve el momento en que arrincona al caballo contra la barrera. Luego lo levantó como una pluma por las cuatro patas y lo volteó sin contemplaciones:
1. CASTILLEJO DE HUEBRA. Cuajado, acarnerado, carifosco y negro listón:
Tres veces se cayó antes de que saliera el caballo. Dos entradas nada memorables y capotes al cielo para evitar que siguiera rodando por el suelo. ¿Qué van a pensar los televidentes cuando César Jiménez dice que esto fue un gran puyazo?
Peseiro pareó demostrando que es un atleta y que domina la suerte lo suficiente como para aliviarse sin echarle demasiada cara al asunto:
Hizo bien en ponerse a torear en los medios sin pases de tanteo porque el novillo tenía poca fuerza y y una embestida sosa y a la defensiva.
Bajonazo perdiendo la muleta tras un pinchazo y a otra cosa, con muerte del toro en la segunda raya.
2. GALACHE, negro bragado, meano, calzado de atrás, badanudo, rabicano, cornigacho, bien encornado y astifino. Venía picadito de Hernandinos y encima se lesionó en el pie izquierdo. Vio el verde ante las lamentaciones de los taurinos que rodean a Calerito porque preveían que con su nula fuerza podría haber sido un guirlache con el que el sevillano hubiera podido expresar lo que lleva dentro.
Salió un sobrero de San Martín, cárdeno y cornicorto:
Estuvo a punto de derribar con un solo pitón mientras cobraba trasero. En el segundo se fue de naja y lo mismo en el tercero pero se revolvió por sorpresa para que el carnicero del castoreño le hiciera dos agujeros diferentes.
Se orientó enseguida desparramando la vista y reservándose. Los peones se dieron cuenta y le pusieron las banderillas a la media vuelta. Cuando salió Calerito, el de San Martín ya sabía que la tela no se movía sola. Se puso gazapón y mirón mientras el diestro caminaba por allí delante permitiendo que el novillo se pusiera farruco.
Necesitaba un buen castigo por bajo que no tuvo y por eso fue prácticamente imposible meterlo en cintura. Al entrar a matar cometió el error de perfilarse demasiado lejos ante un toro listo como éste que te iba a ver venir:
Alargó la mano para dejar una estocada que hacía guardia y después una casi entera trasera y desprendida perdiendo la muleta con la esperada tarascada en ambas entradas. Cinco descabellos y listo. El que expresó lo que llevaba dentro fue el de San Martín.
3. SÁNCHEZ RICO. Era colorado oscuro, ojo de perdiz, listón, largo, ensillado y bien encornado:
En el primero se arrancó al galope y empujó con fe. Por una vez que un picador no clava trasero resulta que se ensañó con una barrenada asquerosa. En el segundo escarbó pero volvió a galopar cumpliendo en el peto mientras recibía otro agujero diferente, contrario y caído.
Lo puso largo una tercera vez porque el público lo pidió. Volvió a escarbar con ganas tardeando lo suyo. Para nuestro gusto estaba más que visto y al final hubo que dejarlo correr:
Jordi cometió el error de dejarse enganchar la muleta constantemente en las dos primeras tandas y eso resabió al novillo, que se puso tonto más por demérito del diestro que por tener mala condición.
Mandoble contrario y trasero perdiendo la muleta, tras pegar un monumental telonazo, más seis descabellos.
4. JUAN LUIS FRAILE. Tenía hechuras de toro y era negro bragado, meano, axiblanco, bizco del derecho, cornigacho y astifino. Sobraba el crotal de la oreja:
Se deja pegar un rato y se va. En el segundo le señalan al relance y en el tercero, de largo, termina yendo al galope pero con una pelea no muy espectacular.
En el segundo tercio el novillo se iba enterando de toda la película y llevaba la cara alta. Estuvo muy bien Peseiro obligando al toro a bajar la cabeza en los pases de inicio:
Pero el de Fraile empezó a distraerse y a pararse. El portugués puso el interés que no ponía el descastado animal aunque como pueden suponer, la faena no dejó nada para el recuerdo excepto el citado comienzo.
Tres pinchazos y casi entera trasera que basta. Mala suerte para Peseiro en su lote esta tarde. De los tres actuantes nos pareció el más solvente con diferencia.
5. RASO DE PORTILLO. Era negro listón, cornidelantero y bien rematado:
Tomó el capote enseñando como tarjeta de visita que arrastraba el morro por el suelo. En el primer puyazo empuja con fuerza y con fijeza. En el segundo acude al paso y sale suelto.
En banderillas el novillo no paró quieto embistiendo a todo lo que se movía. Calerito empezó con una chicharrina de rodillas arriesgando bastante porque el novillo se revolvía con presteza.
No obstante, cuando llegó el momento de torear nos pareció que tenía la muñeca blanda para lo que necesitaba el de Raso. En cambio, los de televisión insistían en que al novillo le falta empuje y entrega, es ese lenguaje abstruso de los taurinos, como lo de que no descuelga o no gatea, como si estuviéramos hablando de un caniche. Todo lo que no sea el norit al uso, a criticarlo.
Para nosotros el diestro estuvo por debajo del novillo quizá pensando en su próxima alternativa. Conste en acta que los dos mejores de Raso en Peralta que veíamos en la entrada anterior fueron superiores sin duda alguna a éste de Villaseca. Estocada caída y pitos:
6. PEDRAZA. Jordi se fue a porta gayola a recibirlo. Era todo un toro aunque de cara fea por cornigacho y cornidelantero, siendo además bizco del izquierdo. Se llamaba Resistente:
Fantástico puyazo de bravo levantando al caballo por las cuatro patas y enviándolo al suelo junto al caballero con gran facilidad. Ese monosabio ¿qué hace ahí agarrando el caballo por la cabezada?
El público se enfadó justamente porque no pusieron al toro largo en el segundo mientras el picador le pegaba una carioca como para enviarlo a Alcatraz de por vida. Pero ya sabemos que siempre sucede eso cuando los matarifes del castoreño vuelven a subirse después de un batacazo. Son gente muy rencorosa.
En el tercero lo pusieron de lejos y acudió al galope metiendo de nuevo el riñón. Cuando estaba colocado en suerte, justo en el instante que ven abajo, César Jiménez dijo literalmente: sí que procede el tercer puyazo... para los que les guste esto. Con esa frase quedó retratado, ¿no les parece?
Hubo nervios en el segundo tercio porque el novillo se iba orientando. Nada más ver la muleta del Niño se la quería comer. Pero enseguida empezó a acusar el tute del caballo y le fue faltando el aire.
El precio que hubo que pagar por haber asistido a ese tercio de varas tan poderoso fue ése aunque nosotros siempre lo pagaremos muy a gusto. Total, los pases que fue pegando el valenciano resultaron bastante toscos y terminó equivocándose entrando en la suerte contraria para perder la muleta dejando un espadazo feo y atravesado.
En nuestra opinión el desafío lo ganó claramente este Resistente de Pedraza de Yeltes. En segundo lugar colocaríamos al de Raso y en tercero al de San Martín, que se coló en la corrida de rondón y demostró ser el más listo de la clase. Los novilleros no pudieron abrir su alma para transmitir su esencia y suponemos que la culpa se la echarán en todos los medios taurinos al ganado. Como no hablan...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.