sábado, 30 de septiembre de 2023

FERIA DE SAN MIGUEL, 2023 (1): EL TORO CHICO PERO EL BILLETE BIEN GRANDE

La corrida de Matilla nos deparó seis toretes anovillados menos el quinto. No hubo trapío porque el trapío implica que impongan respeto y estuvieron totalmente ayunos del mismo. Fueron vulgares en varas, donde hubo que tratarlos con guante blanco excepto al colorado de Morante, quien ordenó masacrarlo con desvergüenza. Por último, tan nobles en la muleta que cayeron directamente en la bobaliconería.

Observen la carita de uno de ellos y recuerden que esto era una corrida de toros y no una novillada. Que sepamos, los tres maestros no cobraron como novilleros sino algo más:



MORANTE Su primero era negro zaíno, carifosco, astracanado y aleonado. Se presentó con un terno grana y blanco, con medias también blancas, chalequillo en oro y bordaditos negros. Como ven, un conjunto de muy dudoso gusto. Que no falte la taleguilla de doble espesor (amplíen la foto) y el capote, con la vuelta verde claro. Todo un cromo:


FOTO: Eduardo Porcuna

Las verónicas fueron muy jaleadas tanto en el tendido como en televisión pero el toro viajó en todas siguiendo una línea absolutamente recta. Eso no es veroniquear con hondura ni de broma pero al hombre se le aplaude todo.

Se fue abanto al reserva y Cruz lo pinchó casi en la penca del rabo. Iturralde clavó después igual de mal a pesar de su sorprendente fama.

El toro apretaba para adentro y era un poco luterano además de sosaina. Aburrimiento total que terminó con una corta arriba escupiéndose que en televisión calificaron como pinchazo agarrado (?).



Su segundo no era castaño como dijeron también en televisión sino colorado ojo de perdiz, listón y con algunas chorreras en verdugo. Lucía regordío y llegó bien picado del campo.

La mejor verónica que dio en toda la tarde fue la penúltima de su recibo pero en televisión llegaron a vitorear con un sonoro ¡ole! otra muy vulgar y enganchada. Es lo que tiene llamarse Morante.

Dio la impresión de que al maestro no le gustaba el de Matilla y Cruz cumplió fielmente la orden de zurrarle tapándole la salida las dos veces. Mientras, veíamos al de La Puebla desentendiéndose con desfachatez. Fíjense en que el hocico del tal Caramelo no es oscuro como sí lo sería si fuese castaño:



El toro había quedado para el tinte pero hay muchos que disfrutan con el arte y el tronío de Morante ante animales moribundos como éste. A pesar de que lo había matado en el caballo los televisivos no pararon de insistir en que toda la culpa era del toro y en que el pobre diestro había tenido muy mala suerte como siempre en el sorteo. Quizá la suerte le sonreiría mucho más si no matase tantos toros en el peto.


FOTO: Eduardo Porcuna

Nueva sobredosis de aburrimiento que terminó con un pinchazo penoso a paso de banderillas y una entera, caída y atravesada huyendo de la suerte. El toro murió en el tercio.

Ha anunciado que corta la temporada porque le duele la muñeca y Úbeda, Sevilla, Valencia, Madrid y Zaragoza se quedan compuestos y sin su novio. Podría ser la gran oportunidad de Juan Ortega.


MANZANARES. Su primero era un toro anovillado a pesar de sus cinco años, pesaba 505 kilos y se tapaba por lo levantado de sus pitones.

Empujó con fijeza en el caballo pero restregando el costillar y saliendo suelto. No sangró nada.

El mérito de Manzanares fue centrar un toro que andaba descentrado desde que saltó al albero. Su demérito fue echar la pierna atrás para aprovechar su viaje abriéndole siempre la puerta con descaro. Y todo dentro de un derechismo ultra. Observen lo que decíamos de la poca sangre, por ambos costados le caía igual:


FOTO: Eduardo Porcuna

Se equivoca en la suerte contraria y pincha a la primera pero luego deja una casi entera arriba, pasada, tapando la cara:


FOTO: Eduardo Porcuna

El quinto fue el único con trapío, un negro listón, corniapretado, fino de cabos y enmorrillado.



María pegó dos lanzadas traseras y aunque esté mal decirlo, reconoceremos que nos alegramos de que el toro se le fuese al pecho y en el segundo lo derribase. En la tercera entrada fue incapaz de meter las cuerdas y Manzanares pidió el cambio dejando el toro sin picar. Neiro arriesgó en el mejor par de la tarde.

Toro noblón y sin acabar de bajar el morro ante el que Manzanares nos recetó otra ración de su toreo hacia atrás. Telonazo monumental para dejar una estocada mojándose los dedos. Ya ven por dónde le caía la sangre al pobre tras el zancocho del piquero:


FOTO: Eduardo Porcuna


AGUADO. Su primero era otro torete terciado y corniapretado, sin trapío, con aspecto de novillo.


FOTO: Eduardo Porcuna

Dos puyacitos musicales clavándole en cualquier sitio. Las verónicas del quite de Aguado quedaron deslucidas porque el toro embistió topando.

Después del toreo adocenado de Manzanares en el anterior, el inicio de faena de Aguado cayó como agua de mayo. Según nuestro maniático gusto fue lo único bueno de toda la tarde.


FOTO: Pagés

El problema fue que el torillo tenía unos alarmantes síntomas de asfixia que el diestro aumentó con varios remates de trinchera totalmente inapropiados y que hicieron llorar de dolor al pobre animal.

A pesar de perfilerías y más picos de los reglamentarios, el toreo de Aguado está a años luz del de casi todos los demás. No obstante, con él es siempre una lotería lo de la espada y aquí acertó a meter el brazo aunque clavándola bien trasera. Orejita barata que le sirve para mantener en pie su maltrecho crédito.


FOTO: Eduardo Porcuna

El sexto era otro toro sin trapío, escurrido, cariavacado y que se tapaba un poco por la cara, aunque no mucho. También venía picado del campo y sólo le faltó una voltereta donde se torció el cuello de forma bastante fea al caer de lateral.

Simulacro en varas y capotes al cielo sevillano para evitar que rodase por el suelo. Luque no lo quiso devolver demostrando que defiende más a la empresa que a la afición. Aguado se equivocó al no ordenar bajarle la mano con la capa para probar a cortar una segunda oreja ante un sobrero en condiciones.

Pero todos los toreros prefieren vérselas contra un inválido que contra un animal en plenitud y él no es una excepción. Labor de enfermería llena de sopor. Media tendida alargando el brazo y saliéndose de la suerte.


FOTO: Pagés

Corrida para olvidar que no merece más comentarios excepto uno dedicado a los televisivos. El realizador sigue dándoselas de artista y se recrea en primeros planos ridículos perdiendo de vista al toro en momentos clave, como las arrancadas al caballo o los apuros de algún peón. Como los comentaristas están mirando al ruedo y no al monitor, a veces hablan de cosas que no vemos, lo cual es indignante.

El de las entrevistas en el callejón es inaguantable por adulador, empalagoso y servil con los maestros, haciendo además unas preguntas demasiado largas sin darse cuenta de que su opinión no nos interesa en absoluto. Afortunadamente Morante se negó a hablar con él porque la enjabonadura que le hubiese pegado habría sido nauseabunda.

Y a Delgado recordarle que la orejica de Aguado vino tras una estocada traserísima, circunstancia que él criticaba sin piedad antes de entrar a sueldo de la televisión. Recuerden este vídeo de su canal y vayan al minuto 39'13" donde clama contra las orejas concedidas después de estocadas bajas y traseras. Escuchen cómo afirma rotundamente que 'con estocadas bajas o traseras no tendría que haber oreja nunca ¡aunque el público la pida! porque estamos viendo unos desmadres que ya es hora de dar a la suerte de matar el debido respeto' (sic).

Tiene toda la razón y desde aquí lo animamos a que mantenga el mismo discurso cuando haga sus comentarios técnicos en televisión.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 25 de septiembre de 2023

CONCURSO EN MADRID: CINCO BONITAS CABEZAS

La tarde hizo más las delicias de un taxidermista que de un aficionado. Lo decimos porque cinco de las seis cabezas habrían hecho un excelente papel en el salón de cualquier casa. Precisamente la menos hermosa fue la del mejor toro, el colorado de Pedraza. Aquí las tienen:








Cuando vimos el orden de lidia pensamos que Gómez del Pilar había sido el más agraciado y al final se confirmó. Le tocó ése de Pedraza y otro de Victoriano, que tuvo sus problemas pero los consiguió resolver. Los otros cuatro toros, nada de nada.

En las normas de la corrida había por fin una decisión sensata y era que si salía un sobrero entraba en el concurso. Alguien pensará que ese posible sobrero estaba en inferioridad dado que no había sido escogido a conciencia por su criador pero nos remitiremos a lo que cuenta Fernández Salcedo en su célebre libro sobre las corridas concurso. Cualquier aficionado sabe que un sobrero que salga en una concurso puede pasar la mano por la cara perfectamente a otros toros que sí han sido teóricamente elegidos con mimo por los ganaderos... o que han venido de una limpieza de corrales.



En cambio, había dos cosas que no terminamos de comprender. La primera es que se podría usar el regatón en la tercera vara (?). Debería ser a partir de la cuarta y mejor la puya de tientas, ¿no les parece? Dice además que los intervinientes se mantendrán alejados durante la suerte de varas cuando lo adecuado sería que sólo estuvieran presentes el matador de turno y un peón. 

Por último, es curiosa la distinción que se hacía en la norma número 8 diciendo que en caso de indulto el jurado podría otorgar el premio al toro indultado o a otro más completo en los tres tercios (?). Pero, señoras y señores, ¿no dice el reglamento que para que haya indulto la res deberá haber demostrado un comportamiento excepcional en todas las fases de la lidia sin excepción? Pues, en nuestra modesta opinión, no tendría ningún sentido indultar un animal y dar el premio a otro. Esa salvedad que figuraba en las normas de la concurso seguro que venía dada por los indultos de chichinabo que vemos día sí y día también.




1. CABAÑITO. Era un resina cárdeno ordinario, ojalado, bragado, veleto y cornalón, carifosco, de 510 kilos, en tipo:



Vino bien picadito del campo con lo que el primer tercio fue una bromita.

Marín llevo la muleta a media altura y ejerció de enfermero de guardia, toreando de salón al moribundo resina. Dos pinchazos y estocada trasera y desprendida patas arriba.




2. TRIANA. Un toro negro de Samuel, vareado aunque un poco descolgado de vientre, con cuello, cornalón, de 520 kilos:



Olvidable su pelea en varas donde tuvo que tragarse una carioca que no venía a cuento.

En el segundo tercio empezó a demostrar su rebrinque y sus distracciones. Hizo dudar a Pinar a quien en esta plaza no se tolera su ubicación de perfil, cosa que en otros sí se perdona. Es el diferente rasero de esta afición.


FOTO: Sánchez Olmedo

Poca raza del toro, que terminó sus días con una entera pasada arriba, tapando la cara, más descabello. El de Samuel murió en los medios, la única cosa buena que hizo.


3. MANISERO. Negro azabache y zaíno, de Victoriano, zarco, cornilevantado y astifino, de septiembre de 2018 y con 580 kilos:



Se dejó pegar sin más en el caballo. Nos pareció escuchar protestas por el cambio de tercio pero creemos que estaba más que visto.

En banderillas se vio que el toro estaba loco por la madera. Gómez del Pilar se lo sacó con unos buenos doblones, sin echar la pierna atrás. Después no era fácil llevarlo porque como dicen los taurinos embestía muy informalmente.


FOTO: Sánchez Olmedo

No le quitó la muleta de la cara y tiró bien de él mientras pensábamos que a más de uno este toro se le hubiera subido a la parra. Como además le sacó dos o tres naturales buenos, no tenemos ninguna queja.


FOTO: Sánchez Olmedo

Victoria del diestro pero luego se equivoca de manera contumaz entrando tres veces en la suerte contraria pinchando las tres. Los amigos lectores saben que hemos asegurado por aquí que es un torero que ha reconocido que su única preocupación al matar es mirar las patas del toro (la mayoría no lo dicen pero hacen lo mismo). Al final, rinconera con dos avisos.

Aplausos exagerados en el arrastre. Visto el juego de este toro y la edad que tenía, ¿alguno de ustedes cree que la familia Del Río lo escogió cuidadosamente para esta concurso por su buena nota?


4. MEXICANO. El de Peñajara, de 518 kilos. Por supuesto que para nosotros no sería ensabanado y mucho menos sardo (no se aprecian pelos rojos como sí los tenía aquel cebadita de nombre Fandango que era muy parecido a éste mirándolo de lejos, recuérdenlo aquí). La duda es si lo calificaríamos como berrendo en cárdeno claro y mosqueado o realmente estamos ante un cárdeno muy claro y muy salpicado, tanto que lo cárdeno ha quedado reducido a las motas:



Habría que conocer a la madre o haber estado en la plaza para ver la piel de cerca pero según las fotos del maestro Moore nos decantamos por la segunda opción. Quedaría su descripción como cárdeno muy claro, salpicadísimo, mosqueado, capirote en cárdeno claro, bocinegro y botinero:



Escarbador y gazapón de salida. En el primero, de largo, tardea y escarba pero luego mete el riñón cobrando una lanzada trasera que le levantan. En el segundo vuelve a tardear lo indecible y vuelve a escarbar. Por fin galopa y le hacen dos agujeros, uno de ellos contrario y en el lomo, sin apretar y sin que el toro pelee. Sale suelto. Tercera entrada colocándolo absurdamente más cerca que las anteriores cuando para nuestro gusto el toro estaba ya visto. Vuelta a escarbar, a distraerse y a tardear. Va pero nada. Aplausos al picador no entendemos por qué ya que no clavó en su sitio ni una sola vez. Si hay que ovacionarlo por mover el caballo y llamarlo a gritos, eso está al alcance de cualquier jinete.


FOTO: Sánchez Olmedo

Valladar puso el mejor par de la tarde. El toro iba en reserva y eso que no se le había pegado en exceso con la vara. Era soso y aplomado. Marín le arrancó pases de uno en uno en medio del aburrimiento general. Entera muy trasera pero arriba con muerte en los medios.


FOTO: Sánchez Olmedo


5. CASTELLANO II. Un cárdeno claro, botinero, de Escolar, rabicorto, con más badana de la habitual, cornigacho pero bien encornado, de 503 kilos. Recordaba a alguno de Hernández Pla (pulsen aquí donde hablábamos de aquella vacada):



¿Se han fijado en el rabo? No recordó en el primer tercio al gran Capitán porque su pelea fue olvidable y adecuadamente cortada tras la segunda entrada.

Se puso tonto en banderillas y se las clavaron de una en una: cinco pasadas para dejar cuatro.

'¡Venga Rubén! ¡Hay que llegarle! Puestecita, ¡vamos a reventar esto!, ¡llégale, llégale!' Eso es lo que le decían desde el burladero pero había poco petróleo que sacar del escolar, que embestía cansino y al paso, igual que un mulo. 


FOTO: Sánchez Olmedo

Pinar se puso pesadísimo. La siesta terminó con una corta pasada y tres descabellos. Nos pareció oír palmas para el toro en el arrastre... ¿quizá por su color gris?


6. SOMBRERO. Un colorado ojo de perdiz y albardado de Pedraza de Yeltes, con poco cuello, largo, nacido en septiembre de 2018. Era bizco del izquierdo y pesó 597 kilos:



Blandeó de salida. Al fin un toro metió los riñones como Dios manda aunque Sangüesa no le perdonó la lanzada trasera. Le pidieron que lo dejase largo en el segundo y se arrancó para volver a cobrar atrás. Metió la cabeza en el peto pero coceó al capote y esta vez sí que fue penoso que se cambiase el tercio. A las dos horas y media de festejo salía por fin un toro medio decente en el caballo y parece que entraron las prisas por irse a cenar. Por televisión no nos quedó claro si lo pidió el diestro o fue cosa de González González. Los gestos de Gómez del Pilar al palco cuando el picador ya había abandonado el ruedo no nos convencieron en absoluto.



Candelas hizo la mejor brega de la corrida, nada que ver con las banderillas tan malas que había puesto anteriormente. Con el personal de uñas por el robo del primer tercio, el diestro se puso de rodillas para intentar que las lanzas se tornasen cañas.



El animal se mostraba noble y labraba el ruedo con el morro. Era de tres tandas buenas como las que hubiera dado el hombre que ha visto nacer a este toro en el campo, que no es otro que José Ignacio Sánchez a quien pueden recordar en nuestro homenaje aquí dando naturales de verdad.



Ya han visto en la imagen anterior que el colorado embiste con los riñones y arrastra el hocico. Esta vez nos dio la impresión de que el diestro estuvo por debajo de la calidad del de Pedraza y encima, como siempre hace, se alargó en exceso. Vuelve a equivocarse entrando en la suerte contraria pero pega el telonazo y hunde el estoque sin que el toro aparentemente lo acuse. Aviso y descabello. Petición de vuelta al ruedo al toro fuera de lugar siendo Madrid. Los aplausos en el arrastre sí nos parecieron pertinentes.

Como decíamos antes, dos horas y media de plúmbeo festejo para que, cuando sale un toro que hace honor a lo que es una corrida concurso, nos roben el espectáculo. E insistimos en que si Gómez del Pilar realmente quería lucirlo, hubiese parado a Juanma antes de salir del ruedo. Entonces sí que nos valen sus gestos al palco para ponerlo en suerte otra vez. Su petición vino cuando el picador ya estaba yéndose por el callejón. Nos pareció un intento de dárnosla con queso y ya hace tiempo que aquí nos afeitamos todos.

En el pecado llevó la penitencia porque después el tal Sombrero estuvo por encima de él. Ya conocen nuestra teoría de que en una concurso no hay que otorgar el premio al toro menos malo sino a uno que merezca como mínimo una nota de 7 para arriba. A éste de Pedraza le daríamos un 7,5, o sea que cumple el requisito. Por cierto, la muerte de dos de los toros en los medios (Samuel y Peñajara) pasó desapercibida para los comentaristas televisivos. Repetimos una vez más que es urgente la presencia de un abogado defensor del toro en las retransmisiones.

Menos mal que a última hora sonó la flauta con el coloradico porque si no esta corrida concurso tan esperada podríamos haberla metido en el saco de las peores del año. Y miren ustedes que las ha habido malas...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.















miércoles, 20 de septiembre de 2023

LA CASTA NAVARRA DE POLICARPO LOZANO EN NÁJERA

FIRMA INVITADA: JON SAN JOSÉ DE EGUILEOR

Es difícil que encuentren un sitio fuera de nuestro modesto blog donde tengan más información tanto escrita como gráfica de los festejos a pie de casta navarra en el siglo XXI. No estuvimos presentes en Nájera con lo de Lumbreras pero disponemos de la crónica de lo acontecido que firma nuestro invitado. Por cierto, ya que hablamos de lo navarro, les anunciamos que tenemos listo el borrador de una extensa conversación con Miguel Reta que publicaremos en invierno donde analizaremos detalladamente su corrida de Guadalix así como otras cuestiones relacionadas con la casta navarra. Pero de momento les dejamos con lo que nos cuenta Jon de lo sucedido en Nájera. Le cedemos la palabra encabezando su crónica con la imagen de las cuatro reses lidiadas:


Estuvimos dos fines de semana en Ampuero disfrutando de la variedad de encastes: Hoyo de la Gitana para recortadores, Barcial para rejones y vacas y capones de Reta. Tras esto, el pasado sábado 16 de septiembre nos fuimos a la plaza de La Farola de Nájera para ver esta novillada sin caballos de Herederos de Policarpo Lozano.

La ganadería se anuncia a nombre del abuelo del actual propietario, Carlos Lumbreras. Acostumbra a lidiar festejos populares de casta navarra. Por otro lado, lidia sus otras reses de Carlos Núñez y Santa Coloma, que lleva por separado, a nombre de sus hijos Álvaro y Pablo Lumbreras.


El hierro procede de lo de casta navarra/reses de la tierra que Poli tenía junto a su socio Fidel Rubio. Era ganado antiguo, de principios de siglo pasado originario de Cipriano Ferrer y de Zalduendo y que se ha mantenido más o menos intacto hasta la actualidad.

El festejo era un pequeño homenaje que quería hacer el ganadero por el sexagésimo quinto aniversario de la fundación del hierro. Es tan sólo una anécdota que va a quedar en eso; que nadie piense que la familia Lumbreras va a lidiar a pie también esta rama... aunque a muchos nos pese tras lo visto en Nájera.




MARISCAL RUIZ. Es el hijo del banderillero Luis Mariscal y nació en Mairena del Aljarafe hace dieciocho años.

"Ajustadito"-6. Colorado, ojo de perdiz, bragado y meano. Nacido en abril de 2021.

Se queda corto en los capotes, pero va con mucho celo. Se viene arriba en banderillas y está pendiente de todo continuamente. 

Por el pitón derecho se queda corto y se revuelve rápido, pide distancia y el chaval no lo sabe ver bien. 

Le empala una vez y le avisa otra. Por el izdo tiene más recorrido aunque no lo vimos tanto. Por arriba no quería nada y acaba cogiéndolo otra vez en la tanda final de estatuarios. Afortunadamente sólo le rasgó la taleguilla.


FOTO: Miguel Ángel Vallejo

Pinchazo y estocada caída que hace guardia.


"Ajustador"-1, castaño oscuro, muy carifosco y ligeramente cornivuelto. Nacido en diciembre de 2020.



Ovacionado de salida, remata en tres burladeros. Echa las manos por delante en el capote y se viene arriba en banderillas, arrancándose con fuerza. Ahí tienen al novillero recordando a su padre:



Muy bien lidiado en largo y abriendo el capote. Entre la indecisión de dos peones y el hilo del animal casi les pasa lo que a Chapurra y Gómez Escorial en Estella, menos mal que quedó en un susto.

Se traga seis tandas por el derecho, muy medidas. Es para llevarlo enganchado, que no toque la tela y todo a media altura, porque si no, pega tarascadas de libro. 


FOTO: Miguel Ángel Vallejo


Afortunadamente se ha dado cuenta el chaval y lo ha entendido mejor en las últimas tandas, donde se ha visto más al animal. 



Por el izquierdo sólo una tanda, que resultó tener más calidad y emoción. Estoconazo en su sitio. Ovación en el arrastre de toda la plaza.


HUGO CASADO. Tiene diecisiete años. Es de Barcelona, hijo del matador Alfonso Casado, al que retiró una cornada de caballo. Es alumno de la Escuela Taurina de Cataluña. Vaya desde aquí todo mi apoyo a los jóvenes toreros catalanes.

"Platero"-3, castaño claro, cornicorto y un poco bizco del izquierdo. Nacido en marzo de 2021.



Emplazado de salida en los medios. Va a buscarlo con el capote y se le arranca como un misil. Verónicas como ésta daba Lagartijo:



Y medias como ésta, Andres Vázquez (recuerden aquí). Con la diferencia de que el 90% de los toreros nacidos después de 1900 se han muerto o se morirán sin haber dado una así a un animal de casta navarra:


FOTO: Martín Rupérez

Los peones clavaron cuatro banderillas en sendas pasadas más dos capotes por los aires y otro desgarrado. Hace mucho hilo hacia tablas. Se lo brinda al ganadero. Muy fijo en la muleta y engallado, en actitud desafiante. 



Embestidas bruscas a media altura por el derecho. En la tercera tanda se viene cruzado un par de veces y al tercer muletazo no pasa. Por el izquierdo, una sola tanda en que pasa a base de enganchones. 



Otro que termina por estatuarios y sin muleta. El novillo seguía crecido al final de la faena.


FOTO: Martín Rupérez

Entra a matar fuera de la suerte y en la contraria. Pincha y le tira por los aires. Se le arranca a la segunda y deja una estocada muy caída aplaudida por su gente. Suena un aviso. Entra otras dos veces y otra vez por los aires. 




Muy duro para morir, sigue entero con la boca cerrada. Segundo aviso justo al descabellar (por fin).


4° "Ajustado"-5, castaño claro, veletito. Nacido en marzo de 2021. Prototipo fino del toro de la tierra y con cara de malas pulgas.



Sale como un misil por toriles hasta el burladero contrario. Mucha chispa en el capote y corto en banderillas. Otro que disfruta haciendo hilo con los banderilleros. El de la imagen nos pareció el padre de Vicente Soler. Recordemos que su hijo estuvo de plata frente a los de Reta en Estella:



Se arranca con los cuartos traseros con alegría, distancia y prontitud en todos los muletazos; eral muy encastado y centrado en la muleta. Otro para perderle pasos porque se queda ahí y el catalán lo sabe ver.



Lo entiende mejor que al otro: se la deja puesta, liga bien y vacía mejor los muletazos. 


FOTO: Martín Rupérez

Por el pitón derecho hace el avión por momentos, pero sabe perfectamente que lo rojo es un engaño y necesita mando. Por el izquierdo no lo hemos visto excepto en algún pase por alto: 


FOTO: Martín Rupérez

Pinchazo arriba y estocada delantera. Ya en el suelo se levanta dos veces a por los peones y la segunda vez aguanta de pie lo menos dos minutos tras sacarle la espada hasta que el chaval coge el descabello y acierta.


Ya han visto que quizá hacemos más mención a las reses que a los chavales pero hay que decir que estuvieron más que dignos y como alumnos que son fueron corrigiendo errores anteriores y aprendiendo cómo hacer las cosas. Tengan en cuenta que tuvieron delante animales que por desgracia no suelen torear y decimos por desgracia dado que con ellos se aprende mucho el oficio.



En cuanto a Carlos Lumbreras todos los que lo conocen saben que es un ganadero que se viste por los pies. Como aficionado, es de las personas que mejor se expresa cuando habla de todo lo relacionado con el toro.

Para comprobarlo, y si me permiten la cuña publicitaria, pueden leer la entrevista que le realicé para mi libro Reta de casta Navarra: de la calle al ruedo donde disfrutarán con las anécdotas se cuenta.



Estuvimos hablando con él al finalizar el festejo y compartíamos la opinión de que había primado la casta, con más o menos ganas de pelea pero sin que ninguno se rajase huyendo. Todos se vinieron arriba y fueron duros para morir.

La plaza estuvo cubierta en un tercio de la foro, siendo generosos, y el festejo duró hora y media, algo que por un lado se agradece pero por otro nos dejó con ganas de ver seis animales en lugar de cuatro. Y con la duda de su reacción pegándoles un picotazo en el jaco.

Con este son ya seis los festejos a pie celebrados con reses de casta Navarra en este siglo. Unos pocos hemos tenido la suerte de disfrutarlos todos desde el primero en 2021: tres corridas de toros de Reta de casta navarra, otra de José Arriazu, una novillada picada también de Reta y ésta de Lumbreras sin caballos.

Saludos cordiales desde Bilbao a todos los amigos lectores del blog. Jon San José de Eguileor.