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domingo, 11 de septiembre de 2022

FERIA DE PERALTA, 2022 (1): CONDE DE LA CORTE

EL CONDE VOLVIÓ POR LA PUERTA GRANDE


La nueva empresa de Peralta se apuntó un buen tanto con esta novillada del Conde de la Corte. El año pasado hubo una de rejones en Portugal y en 2020 se vieron tres en Beaucaire. Pero, salvo error, la última vez que se lidiaron a pie seis reses de esta vacada fue en 2016.



La verdad es que después de tanto tiempo ni los mismos propietarios sabían cómo iba a salir este experimento.



Pues, señores, asistimos a un espectáculo que nos dejó muy contentos por el juego variado de los toros, la forma en que empujaron a los monstruosos caballos que saltaron al ruedo y el alto precio con que vendieron sus vidas. Resultó muchísimo más atractiva que cualquier otra novillada que hemos visto este año.

Entre el primero, que nos recordó a cualquiera de los de Reta en Céret, y el último, que arrastró el morro por el suelo en la muleta del diestro, hubo toda una panoplia de comportamientos diferentes e interesantísimos.



Todos tuvieron tendencia hacia los adentros y algunos querencia clara a chiqueros, donde se iban recurrentemente. Pero de pronto recordaban el histórico hierro que llevaban marcado a fuego y se venían arriba mostrando inequívocos signos de casta... y de la buena.

Tengan en cuenta además que hubo varios a los que no vimos por las lidias tan deficientes que provocó el miedo imperante.

La presentación fue excelente ya que por lo menos cuatro parecían auténticos toros. No sabemos si en Madrid los hubieran aceptado por esa estupidez del perfil dado que un par de ellos eran playeros. Ya irán viendo las fotos durante nuestra crónica y a ver si coinciden con lo que decimos.



JOSELETE. Su primero tenía hechuras de toro...



Pero con estos pitones:



Salió parado como si fuese uno de Guisando. No se movía del platillo y no acometió ni una sola vez, ni siquiera cuando le tiraban capotes al morro. Se cambió el tercio y acudió al caballo sin haber recibido un solo capotazo, ¿alguna vez habían visto ustedes algo así? Quizá en tiempos de Cara-Ancha (recuerden aquí).

De los dos primeros puyazos salió coceando y en el tercero el picador Guirado le recetó una merecida carioca. Además no clavó trasero. Lo bueno fue que por su cuenta el  novillo volvió dos veces más donde recibió más cera empujando con rabia.

Apareció el canguis en la arena y el segundo tercio se convirtió en un previsible herradero, con las banderillas de una en una y el diestro suplicando a la presidencia que cambiase el tercio, cosa a la que se negó hasta que hubo cuatro palos.

Cuando salió con la muleta le dio cinco pases contados por la cara, uno de los cuales es éste que ven en la imagen:



La historia acabó con esta media atravesada a paso de banderillas más cuatro descabellos. 



Resaltemos los ímprobos esfuerzos de Venturita por lidiar al tal Chaqueta, animal que nos recordó a alguno de los peores de Reta y con eso está todo dicho.

El cuarto era un toraco burraco, cornigacho y playero:




Empujó bien en el primero pero con la cara alta hasta que se largó cuando llevaba allí más de medio minuto. Buena brega posterior de Venturita:



Joselete anduvo sin recursos, permitiendo que su enemigo se hiciese el amo. El toro parecía decirle 'pero tú, ¿qué haces ahí?':



Hizo que pareciese un marrajo cuando creemos desde la barrera que no lo era. Pinchazo huyendo a la carrera tras perder la muleta y bajonazo trasero:




JAUME. Su primero tenía trapío y estaba cuajado aunque la foto engaña un poco: 



Se tragó unos capotazos protestando bastante y se vino al caballo nada más verlo para encelarse.



Resultó que el picador era malo y no metía las cuerdas ni a la de tres, de forma que en las tres veces que acudió se llevó no menos de cuatro agujeros diferentes. Luego sondeamos alguna opinión y se nos dijo que las puyas no estaban bien afiladas y por ese motivo se notó en varias ocasiones la dificultad para romper la piel.

Clavó bien Venturita, que doblaba actuación porque faltaban cuadrillas:



En la muleta el novillo se dedicó al calamocheo con la cabeza y a la descomposición en la embestida. Jaume se esforzó por arrancar pases incluso con la izquierda:



Terminó con una estocada tendida, trasera, desprendida y atravesada perdiendo la muleta pero que bastó. Observen que no cruza:



El quinto era otro toro con toda la barba, cornigacho y cornidelantero, con buenos riñones:



Recibió una nefasta carioca de Agudo, que se dedicó a barrenar y recargar con absoluta maldad, no sólo en el primero sino también en el segundo. 




Cuando tras ese intento de asesinato pasó por delante de nuestra localidad, lo abordamos:

- Oye, ¿el toro te debía dinero?

- ¿Por qué?

- Por la paliza que le has pegado. No venía a cuento recargar de esa manera.

- (Se calla pero tercia un amigo nuestro) Seguro que mañana no querrás que a tus novillos les peguen como le has pegado tú a ése...

- (Abriendo los ojos con cara de espanto ya que es el mayoral de Raso) ¡Noooo!

El segundo tercio se convirtió en una capea y consiguieron resabiar al toro, que se dedicó a esperar que viniese todo el mundo a su terreno.

Entre lo de Agudo y lo de los subalternos con las banderillas, lograron hacer de este toro una materia inservible y estamos convencidos de que hubiera podido servir. No obstante, Jaume no volvió la cara e intentó batallar pero no pudo sacar nada en claro.



Dio un sainete con la espada mientras Ramos lo volvía medio loco desde el callejón. Pegó dos hondas tendidas en el lomo, cinco pinchazos y por fin esta entera pasada más dos descabellos:




POLEY. Su primero era otro auténtico toro, serio, hondo y astracanado aunque basto de pezuñas:





Repitió el comportamiento  del primero: salió parado y sin embestir más que cuatro veces y frenándose sin pasar. Parecía que estuviese toreado.

Pues héteme aquí que acto seguido asistimos a un gran puyazo de bravo que duró más de un minuto, sacando el caballo a los medios a pesar de la barrenada infame que cobró. No movió la cabeza, de los mejores puyazos de toda la temporada. Cuenten con que a esta novillada se le pegó más que a corridas enteras de San Isidro.



En el segundo empezó peleando pero dimitió enseguida y se fue suelto tras recibir dos agujeros diferentes a sumar al anterior.

Mal Ángel Esteban en la lidia durante la inevitable capea del segundo tercio. Poley lo metió en la muleta sin quitársela de la cara y logró que empezase a tragar a pesar de su cortito viaje. Pero fue sólo una tanda y media porque el tal Paseante adivinó rápido dónde estaba el muñeco y no permitió ni un pase más.



Suponemos que se van fijando en las fotos del último tercio porque se aprecia claramente por las patas que las embestidas no eran del norit al uso.

Estocada contraria mojándose los dedos pero pegando el telonazo y posterior dureza del toro para morir, cosa que hizo en los medios:



Vuelta al ruedo merecida para el diestro.

De nuevo el último no era un novillo sino un toro, burraco y corniabierto, en plan condeso total:



Véanlo por el otro lado:



Poley mostró su buena disposición recibiéndolo con una larga de rodillas en tablas donde se arriesgó más de la cuenta. Empujó bien al monstruoso caballazo que le tocó en mala suerte y aún la tuvo peor cuando cobró en el solomillo y no una sino dos veces:



Sepan que en Equigarce tienen caballos de todos los tamaños, la prueba son los caballitos que escogieron los de 3Puyazos para Guadalix. En cambio, a Peralta trajeron los elefantes de Aníbal. A ver si el año que viene se corrige este despropósito.

El tal Teniente no se mostró nada rencoroso después y humilló por ambos pitones. Lo pueden comprobar en estas imágenes donde les confirmamos la buena disposición que vimos en el novillero:




¿Han visto que está bien colocado? No destorea con la pierna atrás porque el toro encastado no te permite esa ligazón adulterada que sí se tragan las terneras comerciales.

Tenía la oreja cortada pero clavó una estocada tendida y trasera que no hizo daño. Tuvo que echar mano del verduguillo y los cuatro golpes que pegó hicieron que perdiera un trofeo que merecía:




Cuando terminó el festejo, ya con la plaza vacía, abordamos a Guillermo López, que había llenado un cuadernillo casi como el nuestro con las notas de sus pupilos.

Lo felicitamos por el buen rato que nos había hecho pasar. Se lamentó de las palizas que habían cobrado en el caballo. Nos comentó que en el momento más bajo de la vacada se habían quedado con cincuenta y pico vacas pero que habían ido recomprando algunas de las que vendieron en su día y que aún conservaban su hierro. También quisimos saber si guardaba semen congelado y nos dijo que sí pero que todavía no habían decidido utilizarlo.



Tras lo visto nos interesaba mucho saber dónde podremos volver a asistir a un festejo con sus toros, así que le preguntamos por el año que viene. Nos dijo que hay cuatro toros que podrían lidiarse en algún desafío y después tres novilladas completas.

Hacemos desde aquí un llamamiento a los franceses tanto de Vic como especialmente de Céret para que vayan a verlas este invierno. Lo mismo vale para los amigos del club 3Puyazos o de Cenicientos. Estos mismos novillos de ayer, puestos de largo en el caballo y bien lidiados, podrían haber dejado un mejor sabor de boca si cabe.

No duden ustedes de que su comportamiento tan variado, tan cambiante, tan de bravo en unos momentos y tan de manso en otros, si llega a verse por televisión en Villaseca o en la Feria de San Isidro, hubiera dado para llenar muchas pantallas de móvil con grandes alabanzas por los toristas de guardia.

A ver dónde se lidian esas tres novilladas ya que pueden tener por seguro que haremos todo lo posible por asistir. Y estamos seguros de que ustedes, los selectos lectores de este modesto blog, que entienden la fiesta de toros como nosotros, querrán también disfrutar de ellos igual que hicimos nosotros en Peralta.

Curiosamente, de lo mejor que hemos visto esta temporada ha sido en toros la de Ibán de Vic y en novillos, ésta del Conde. En ninguna de las dos se cortaron orejas. Ni falta que hace, oiga.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.


miércoles, 29 de agosto de 2018

FERIA DE PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN, 2018 (y 2). CEBADA Y GABRIEL ROJAS: ES DE RONDA Y SE LLAMA JAVIER

A final de temporada, contaremos por decenas los toros que se han quedado sin torear por el pitón izquierdo. La mayoría de diestros se sienten desnudos sin la ayuda del estoque a pesar de las descomunales muletas que usan. Cuando la cogen con la izquierda, su desconfianza les lleva a pegar tres mantazos con los que descomponen al toro. Enseguida hacen gestos negativos con la cabeza de que por el izquierdo es un asesino y ahí se acabaron los naturales.

Pues en Pedrajas de San Esteban hemos visto todo lo contrario, un novillero toreando mejor con la izquierda que con la derecha. Se llama Javier Orozco Llopis y cambió el fútbol por los toros. Es de Ronda, lo cual debería ser una garantía. 



Nuestra jornada empezó en el encierro de Cuéllar. Unos amigos nos recomendaron encaramarnos a la loma bastante lejos del embudo para evitar problemas. Resultó perfecto para ver las evoluciones del toro que se dio la vuelta. Ahí a la izquierda lo tienen con los jinetes en dirección contraria. Al final fue imposible reconducirlo:



La novillada fueron tres de Cebada y tres de Gabriel Rojas. Dos de los cebaditas, de notable muy alto, el primero y el sexto. El primero recibió en el caballo más que toda la corrida de El Parralejo junta en San Sebastián (recuerden aquí) y en la muleta era de oreja por ambos pitones:



El sexto fue este castaño carifosco y cornidelantero. Fue un novillo con poder pero lo cambiaron con un solo puyazo. Puso en problemas a Domínguez pero ya nos gustaría haber visto a más de un matador de alternativa intentando encauzar su embestida:



El otro cebada hizo quinto, era este negro zaíno. Joselete no pudo con él. Tres animales que dejaron la divisa de Medina-Sidonia en muy buen lugar:



Recordarán que hace veinticinco años, Gabriel Rojas era fijo en la feria de Abril. Las figuras se lo disputaban pero luego cayó en el ostracismo. Los tres que presentó quedaron muy por debajo de los cebaditas. Fueron el segundo, este negro meano y ligeramente astracanado:



El tercero, negro zaíno y claramente astracanado:



Y el cuarto, un poco meleno:



Dos tercios de entrada seguramente por la presencia de Domínguez, natural de Íscar, que arrastró a sus partidarios. Hubo polémica con la sustitución del anunciado Emilio Silvera por Joselete. Silvera puso este tuit quejándose de que un día antes la empresa le dijo que no toreaba y que no se presentara porque si lo hacía y se quejaba, dirían que había habido un fallo de imprenta en los carteles (?). Como nosotros no estamos en redes sociales, nos enteramos de ello ya empezada la corrida y no pudimos buscar la opinión de Enrique Solanilla, que, no obstante, tiene a su disposición la sección de comentarios abajo para aclarar lo que quiera.

JAVIER OROZCO. Remató el recibimiento al primer cebada con esta media:



En el primer puyazo recibió más cera que en Lourdes. Lo puso largo en el segundo y se arrancó pero al paso. Carretero puso este buen par donde se comprueba la sangría que se le hizo en varas. Ya se veía en el galope del toro que ofrecía las orejas en bandeja:



Orozco empezó toreando con la derecha y todo eran enganchones y vulgaridad. Pues héteme aquí que se echó la muleta a la izquierda y salió el sol. Corrió la mano excelentemente mientras el novillo seguía empapado la muleta:



Pero es que se colocaba bien y remataba los pases como Dios manda, fíjense en que la mano que torea se va detrás de la cadera, sin echarse el toro afuera como hacen nuestras queridas figuras (recuerden lo que explicábamos aquí):



No dábamos crédito a lo que veíamos, ni más ni menos que un magnífico toreo al natural. No sabemos si cuando tenga delante una babosilla se dedicará a echar la pierna atrás y destorear. Aquí no lo hizo porque estaba ante un novillo que no permitía posturitas.

Pero al entrar a matar...¡ay! Se queda en la cara como Cervera y como tantos otros que llevan años de alternativa, ahí lo tienen en un metisaca tendido y trasero:



Además, pega ese saltito tras el que se sale de la suerte sin que falte el telonazo al toro en la línea que denunciábamos aquí, recuerden. Después dejó esta estocada arriba pero los tres descabellos le privaron del premio.



Su segundo era de Rojas. Primer puyazo metiendo los riñones y segundo donde lo pone largo y el toro galopa porque no sabía que la vara se la iban a poner en el pescuezo. El toro embestía mugiendo pero clavó dos veces los cuernos en la arena de tanto que humillaba. Nuevamente Orozco nos deleitó al natural:



Confirmó la impresión inicial de ser un novillero con una muñeca privilegiada en su mano izquierda. Templó y remató bien pero le faltó calentar al público. Un novillero no se puede conformar con torear muy bien como hizo él, hay que llegar al respetable y Orozco no llegó a pesar de nuestras alabanzas. Observen la muleta plana:



Cobró esta tendida, trasera y contraria pegando el salto y el telonazo, nuevamente sin cruzar, con el peligro que eso conlleva:



Descabelló cuatro veces pero lo obligaron a saludar en ambos toros y al final fue despedido con unos calurosos aplausos, los nuestros, los primeros.

Atentos los aficionados de Cuéllar porque torea este jueves allí los novillos de Alcazarén. Y también un aviso a los de Peralta porque está anunciado el sábado 8 de septiembre con unos novillos muy grandes de San Isidro (aquí los pueden ver). No le dejen que coja la muleta con la derecha...

JOSELETE. Su primero salió resabiado de chiqueros porque se acordaba del encierro donde, por cierto, los novillos encontraron las puertas de toriles cerradas y se dieron unas vueltas por el ruedo rematando en los burladeros. No lo entendemos, eso no puede ser y tiene una solución bien fácil.

Con esa salida lo previsible era darle una paliza en el primer puyazo y no se libró. Buena brega de Macías aunque en la muleta el toro seguía abanto y mugiendo pero sin mostrar maldad.



Fíjense en que Joselete lleva una muleta de dimensiones normales, no como la de Manzanares. Cuando el novillo perdió fuelle, se centró en la tela mientras Joselete hacía muecas como Morante y se ponía de perfil también como Morante muchas veces (no a la verónica, recuerden aquí).

La epidemia de quedarse en la cara sin cruzar al entrar a matar también ha afectado al granadino. Tres pinchazos donde veíamos que iba a resultar cogido y al final, esta entera pasada arriba llevándose un golpe en el pecho como era de prever:



Su segundo fue el cebadita que hizo quinto. Empujó bien en el caballo de la cuadra de Israel de Pedro, cuyos animales nos dieron la impresión de no ser tan monstruosos como los habituales. Incluso uno tuvo el buen detalle de flexionar las cuatro patas cuando iba a caerse y volverse a levantar como si tuviera un muelle. Ahí tienen a 'Andarín' romaneando por detrás mientras cobra trasero:



Macías puso dos buenos pares, como siempre:



El toro pedía un inicio dominador por abajo para decirle que no viniese con tonterías. Pues no: Joselete le pegó varios mantazos con los que enfadó al novillo y a nosotros. Lógicamente no pudo con él porque el de Cebada no quiso entregarse si no lo obligaban:



Cuando cogió la muleta con la izquierda comentábamos a Javi, vecino en el tendido: 'ojo, a ver qué pasa con la izquierda porque ese novillo está sin torear'. Acertamos de pleno porque al tercer pase se descubrió y el toro le enganchó por el bajo vientre. 



Parecía que llevaba cornada pero sólo fue un golpe muy doloroso en esa zona, especialmente para los hombres. Volvió para pegar este bajonazo en el lomo. Esa mano debería estar en el pecho pero copian a El Juli, a Ureña, a López Simón, a Perera y a tutti quanti con la mano por encima de la cabeza y la estocada se les va atrás (recuerden lo explicado aquí):



Tras el descabello, el público, todavía con el susto en el cuerpo, solicitó una oreja que Fernández concedió con excesiva generosidad.

DARÍO DOMÍNGUEZ. Si usted pertenece a su peña de Íscar, no siga leyendo porque no le va a gustar lo que diremos y nos sabe mal porque compartimos con él la afición por el ciclismo. Vimos su buena disposición recibiendo a sus dos novillos con sendos faroles de rodillas en tablas. Aquí se comprueba el astracán de su primer novillo:



Fue al relance en la primera entrada y descabalgó al picador. Cuando eso sucede, rezamos por el toro ya que en la segunda recibe a duro por peseta del rencoroso piquero. Ahí lo tienen, de vergüenza una vez más. Y vean que el agujero de la primera entrada todavía está más atrás:



Si cualquiera de ustedes realizara su trabajo diario como pica esta gente, lo ponían de patitas en la calle a la primera de cambio. 

El segundo tercio se convirtió en un herradero porque los arpones de las banderillas no se clavaban, ni de una en una ni a pares. Contamos hasta diez en el suelo más unos cien capotazos. Vimos que el presidente cambió el tercio con una sola banderilla sacando el pañuelo con una mano y haciendo un gesto con la otra como diciendo 'os podéis ir a esparragar, inútiles'.

Y ese novillo, que era blando y sin malicia, acabó tan harto de una lidia tan infame que empezó a embestir la muleta de Domínguez a arreones violentos. Hasta cuatro veces fue desarmado el de Íscar.



Luego vimos que tiene un problema al matar mucho más grave que quedarse en la cara: entra con miedo y, lo que es peor, se le nota tal y como se aprecia en la foto. Dos pinchazos tirando la muleta y media desprendida:



El último fue ese buen cebadita, de excelente trapío, castaño, encastado y repetidor. Se llamaba 'Habilidoso'. Lo picó El Titi poniendo interés en no clavar trasero pero fallándole la puntería mientras el novillo empujaba con ganas. Este puyazo contrario no supone para el toro ni la mitad de quebranto que en el lomo porque ha caído en la masa del morrillo:



Mal Domínguez al solicitar el cambio hurtándonos el ver de nuevo a 'Habilidoso' frente al mayoral de Raso. El iscariense vino con su faena hotelera sin darse cuenta de que a un novillo como éste, con poder y con casta, no puedes irle con milongas. Lo primero es enseñarle quién manda por abajo:



Si no, lo que haces es dar alas al toro para que se haga el amo y te saque los colores, que es lo que sucedió. 



Estamos seguros de que ese novillo se hubiera entregado y habría acabado boyante si se le bajan los humos de inicio y se lo conduce luego con aplomo. Vean que no era ningún asesino:



Domínguez picó piedra durante un buen rato. Durante su faena sonó 'Nerva' pero un amigo de la banda de Íscar nos decía al final de la corrida: 'la banda ha tocado por el toro, no por Domínguez'. Tenía razón. Lo cazó alargando el brazo con habilidad y dejando esta media pasada arriba y tapando la cara que hizo mucho daño al cebadita. 



Petición parecida a la de Joselete y lógica concesión del coherente presidente aunque aquí se oyeron bastantes pitos. Por eso, cuando Domínguez recogió la oreja la tiró con displicencia a la barrera antes de dar la vuelta al ruedo.  Vamos a ver, Darío, ése es un gesto que quizás se lo perdonaríamos a El Cordobés aunque hizo uno parecido en Pamplona y salió vivo de milagro (pulsen aquí). Pero un novillero tiene que hacer lo que hizo Chacón en Céret este año: cuando oyó algunos pitos, entregó la oreja discretamente a su banderillero y dio la vuelta sin el trofeo (lo contábamos aquí). Eso que hiciste tú nos pareció de niñato excesivamente consentido.

Aquí terminó la muy interesante feria de Pedrajas de San Esteban: cuatro encastes en dos días, novillos todos diferentes y por lo menos cuatro de nota alta: el veragua de la vuelta, el tulio que romaneó y los dos cebadas. Es un balance más que positivo en el ganado. En los novilleros, el descubrimiento de la mano izquierda de Orozco y los problemas que tienen todos al entrar a matar. Más pronto que tarde se llevarán una cornada grave por no cruzar (como Leal en Bilbao, del que hablaremos en una próxima entrada).

Antes de ir con más conclusiones, les diremos que al día siguiente volvimos a Cuéllar y quisimos ponernos más cerca, en la talanquera de madera donde está prohibido. Desde allí hicimos esta instantánea de los espectadores en el cerro:



Cuando se empezaban a acercar los primeros caballos, comprobamos que en nuestra talanquera había unos doce abuelos que no cumplirían ya los setenta. Eso nos dio moral: si se venía un toro y empezaba a matar, quien esto firma sería el último en morir:



Al final, la cosa transcurrió sin novedad y los jinetes encauzaron perfectamente la manada, ahí vienen:



Entre los más de trescientos jinetes que se dan cita en Cuéllar está el cura de Adrados, en Segovia. Las misas pasan a segundo término porque él se viene cada día hasta el pinar a cabalgar en el encierro. Lo espera todo el año como agua de mayo, no así el caballo, que tiene que cargar con sus más de cien kilos durante un par de horas.

Vamos con las conclusiones de la feria. Lo de los cuatro encastes ya está dicho y lo del interés y la ilusión de la Asociación Afición Taurina Cultural de Pedrajas, también. Esa ilusión de estos jóvenes aficionados por el toro ¿formará parte del canto del cisne de la fiesta de toros como dice un amigo en la entrada anterior? 

Destaquemos la abundante presencia de niños en los tendidos (al hilo de esto, tiene razón Villasuso aquí aunque le pierden las palabras soeces).

No hemos visto destorear más que un instante en que Joselete lo intentó con el de Gabriel Rojas. Para destorear haciendo posturas tiene que prestarse el toro y los novillos que hemos visto en Pedrajas no estaban por la labor de que se riesen de ellos acompañándoles el viaje al hilo del pitón como los que se traen las figuras del campo (y cuando les sale uno respondón como el castaño de Garcigrande a Manzanares en Bilbao, se limitan a verlo pasar sin poder con él porque han perdido la costumbre...y el oficio).

En cada puerta de acceso la empresa pone una fotocopia con el resultado del sorteo y en el ruedo se pintan tres rayas como en una concurso. Ah, y sólo hay un caballo en el ruedo. Todo esto son ganas de querer hacer las cosas bien. 

Como anécdota les diremos que en la segunda corrida fuimos de nuevo a departir con el gerente de la empresa a quien ya habíamos dado la tabarra la tarde anterior. Al vernos con tanto interés y con el equipo fotográfico, tuvimos este diálogo donde empieza él:

- Oiga, veo que tiene usted mucho interés y además hace fotos, ¿quiere un pase para el callejón? (Aunque él ya sabía que teníamos el abono).
- Vaya...muchas gracias pero no, ya tengo mi entrada.
- Nada, nada, yo le invito, aquí tiene el pase.
- Es que no quiero ir al callejón porque ahí no se puede aplaudir ni silbar ni protestar, hay que comportarse. Prefiero el tendido donde hay libertad para opinar.
- Bueno, es igual, tenga. Usted lo coge y haga lo que quiera.
- No iré pero muchas gracias de todas formas.

Y nos fuimos al tendido. Aquí está la invitación sin usar.



Seguimos teniendo a gala no haber estado jamás en el callejón de ninguna plaza de toros y también el no haber entrado nunca a una corrida por invitación. Seguro que alguno de nuestros lectores pensará 'pues bien tonto es usted' y es posible que lleve razón.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.