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lunes, 22 de enero de 2024

FABRÉS CONTRA MOLÉS

No se asusten. No es que haya habido una discusión entre el ganadero y el periodista. Es que hemos escuchado esta entrevista con Juan Sánchez Fabrés y en un momento dado criticaba el programa de televisión donde empezó a trabajar Molés. Como nos ha llamado la atención lo que decía, aprovecharemos para comentarlo. Sirva lo que diremos como ilustración de los aficionados más jóvenes y como inyección de nostalgia en los más veteranos. El titular es simplemente una ocurrencia nuestra aprovechando la rima de ambos apellidos.



Escucharán que el ganadero afirma que no quedarán más allá de ochenta vacas puras de Coquilla. Dice que lo de aumentar tamaño y peso de los toros mató ganaderías como la suya. Aquí tienen un ejemplar de los seis suyos que fueron rechazados en una feria de Salamanca, su tierra para más inri:



No obstante, el ganadero muestra una cierta incongruencia cuando dice que 'no hay causantes de aquello sino causas'. Hombre, si hay causas habrá unos causantes, ¿no creen? Para nosotros el causante es el taurineo, que vio que el toro de Parladé molestaba menos y tenía más presencia, con lo cual era ideal para empresarios, apoderados, toreros y público orejil. Los veterinarios serán quienes otorgarán el certificado de defunción a lo que no sea como querían los del mundillo. Y los críticos taurinos colaborarán en esa sustitución.

Nuestra teoría es que si el toro más terciado hubiera sido el preferido para sus intereses por ser más bobo y más dócil, habrían terminado con la moda del toro grande diciendo que eso no era un toro de lidia sino un elefante y que con ese tipo de animal el diestro no podía ni construir su obra de arte ni expresar lo que lleva dentro. Consiguientemente los veterinarios hubieran mantenido que el prototipo del toro de lidia no era el mastodonte con dos velas sino el terciado. 

Hay otro momento donde el ganadero, a pesar de hablar claro, se nos antoja incoherente. Dice que 'es una vergüenza para el torero el que admita que ha disfrutado toreando, ¡eso no puede ser!, ¿no se da cuenta de que va contra él decir eso?' Estamos de acuerdo pero es que luego admite que él seleccionaba sin pensar en el torero 'pero han tenido que ir enseñándome poco a poco... el Capea me hizo cambiar y ver las cosas de otra manera'. Jefe, entonces, ¿en qué quedamos? Porque si lo de decir que disfrutas toreando es una vergüenza para el torero, podríamos sostener lo mismo del ganadero que selecciona no pensando en el toro sino en el torero, ¿o no?



Y esperen porque en un momento dado escucharán que en tono laudatorio afirma que 'Ojeda cambió la historia del toreo'. Pues aquí le diríamos que jamás podría haber ejecutado sin enmendarse los ochos que causaron sensación si no tiene delante chotos moribundos. Con los coquillas de las guindillas, aquéllos que se te metían entre las piernas, Ojeda igual lo que hubiera hecho es cambiar de profesión. Recuerden aquí la tarde más aciaga de Gallito en toda su vida porque fue precisamente en Salamanca ante 'seis pulgas de Saltillo, los toros más chiquitines que he matado, nunca lo he pasado peor y encima la gente se reía de mí'. 

Pero lo que más nos chocó de la conversación fue cuando cargó contra el programa Revista de Toros, el antecesor del actual Tendido Cero. Dice literalmente:

'No pensaba hablar de Molés pero, ya que lo saca usted... Mire, Molés y Mariví hicieron un daño totalmente irreversible a la tauromaquia... ¡y no quería hablar de él! Cuando había sólo una cadena de televisión y ellos tenían su programa... a ver, cuando tú a una faena por artística que sea le pones de fondo la música de Los Pajaritos la estás hundiendo. O si de una corrida enseñas sólo cuando el toro se cae, estás dando una información sesgada. Pero gracias a Dios ya no está ninguno de los dos en ejercicio...'

Hombre, don Juan, nos va a permitir que discrepemos abiertamente. Los más jóvenes no sabrán de qué va esto pero pueden pulsar aquí tras leer la entrada para ver la media horita de uno de aquellos capítulos de Revista de Toros. Les avisamos de que hay algunos minutos en que no sabemos la razón pero se mantiene el sonido y desaparece la imagen (?). Coincide cuando debería verse a Romero, a Paquirri y el rejoneo de Vidrié y Avarito Domecq. 



Nosotros recordamos el programa, que veíamos de vez en cuando en nuestra infancia más tierna. La polémica lo acompañaba porque en las imágenes de las faenas la música de fondo era de música pop de actualidad, incluso de rock duro a veces. El sonido de fondo de un cantaor flamenco o de una guitarra española quedaba casi circunscrito a las faenas de Curro. Hoy eso no llamaría la atención pero entonces había muchos del mundillo que decían que aquello era una vergüenza. A esos taurinos se añade ahora Fabrés cargando contra aquel programa que, comparado con el olor a alcanfor que destila Tendido Cero, se nos antoja aire puro. Vean el vídeo y a ver qué opinan.

Allí encontrarán que comentan la feria de abril de 1977. Molés entonces empezaba. Es el reportero intrépido que entrevista a Ostos haciendo preguntas punzantes como ésta: 'la politiquilla del mundo de los toros ¿puede acabar con un torero con una historia tan digna como la tuya? Escucharán las respuestas claras y duras del maestro, a partir del 6'40'':



Mariví Romero, q.e.p.d., era la responsable del programa, hija de don Emilio Romero. El director del diario Pueblo fue una de las voces más ácidas del régimen franquista, su pluma tenía más veneno que una cobra de anteojos. Recordábamos de pequeños que ella no se mordía la lengua y revisando este programa nos ha venido a la boca el mismo sabor que el de la madalena de Proust.

Ya irán viendo que habla de falta de sitio en un torero, absoluta indocumentación de otro que naufragó totalmente o dice que poco importó que Curro matara bajo porque le dieron las dos orejas con la Mestranza enloquecida. Después comenta que Manzanares anduvo dormido con su primero y dio la cara con su segundo, que era un torillo molesto por el izquierdo, que la corrida del lunes fue un tostón histórico y que lo de los banderilleros fue horroroso, de verdad. Recibe cera también el propio Paco Camino, que estuvo distraído y opaco. Habla claro cuando dice de una corrida que el público se marchó con el aburrimiento en sus espaldas o que un torero tiene toscas maneras y desperdició la buena condición del toro con su manía de retrasar la muleta...



¿Qué opinan de estos comentarios? ¿Qué creen que pensaba el taurineo corrupto de la época viendo aquel programa? ¿Han escuchado algo similar alguna vez en Tendido Cero? La diferencia entre una presentadora y otra es la misma que entre un huevo y una castaña. Deducirán que aun siendo muy pequeños, escuchábamos estos comentarios acompañados por las imágenes y se aprendía algo. ¿Qué se aprende ahora del triunfalismo barato de las televisiones? Sí, una cosa: que el toro siempre tiene la culpa de todo.

Podrán deleitarse ustedes viendo el trapío que exhibían las reses en una plaza de primera como la de Sevilla hace casi cincuenta años. Observen éste de Carlos Núñez porque hoy no se lidiaría ni como novillo:



El siguiente es de Urquijo, de los que caben en la muleta... La presentadora destaca que la corrida de los murubes estaba astifina ya que cuando se veían pitones sospechosos, lo denunciaban sin complejos. No estaba de moda esa sandez de lo de astigordos:



No dejen de ir al 4'58'' del programa para saborear el tercio de varas del gran Comando Gris, un villamarta de Guardiola que empuja el caballo de una manera que no van a olvidar nunca después de verla:



¿Se han fijado en que el caballo tiene las cuatro patas en el aire? Mariví comenta: 'ese toro trajo en su sangre la verdad de la fiesta'. Escuchen la música que acompaña las imágenes y entenderán la polémica a que nos referíamos antes. Los que todavía ven Tendido Cero, ¿recuerdan algún programa en que se haya alabado un toro con palabras parecidas mostrando en la pantalla sus entradas al caballo?

Esto era lo que dijo Jaime Guardiola a Benlloch sobre aquel gran toro:

'En Comando Gris, a la condición de bravo habría que añadirle la transmisión que tuvo. Tomó cuatro puyazos comiéndose el caballo... En el segundo ya le estaban tocando música. He de reconocer que cada vez que rememoro esas situaciones me emociono y hasta me ataca la nostalgia por una tauromaquia más equilibrada que la actual. En aquélla todo tenía su medida y su equilibrio y la báscula importaba un carajo...'

Don Jaime sostenía siempre que el toro de hoy era el menos exigente de la historia y además, el que transmitía menos al tendido. Eso sí, añadimos nosotros, será el más grande y el de más pitones pero el que está delante sabe que hay menos posibilidades de que te deje con el trasero al aire. Y además, si te coge, te hace menos daño que el toro con más casta.

Llegados aquí, no entendemos por qué Sánchez Fabrés dice que este programa hizo un daño irreparable a la tauromaquia. Es que parece alinearse con los taurinos, cosa que nos cuesta creer en él. 



Sin embargo, lo que opina coincide con lo que criticaban de Mariví Romero los taurinos corrompidos. A Navalón lo dejaban por imposible mientras lo buscaban por los hoteles para pegarle. De Vidal siempre afirmaron que no sabía de toros y se limitaban a ningunearlo. El resto, con Zabala padre, Barquerito, Carabias, Campos de España, José Castro, Sobrino, del Moral, Arévalo y tutti quanti, no les molestaban. Pero a Mariví no la soportaban porque salía en la única televisión presentando el único programa de toros y haciendo comentarios como los anteriores. Todos los golfos del mundillo se subían por las paredes, incluidos ganaderos de los que lidiaban cinco o seis inválidos en una corrida y veían después que montaban en el programa un musical con los toros rodando por el suelo. 

Insistimos en que tras leer lo que hemos relatado pulsen aquí para echar un rato entretenido con Revista de Toros. Los lectores más talluditos recordarán mejor que nosotros aquellos programas y nos pueden quitar o dar la razón aquí abajo en los comentarios. 

Nosotros se la quitamos totalmente a Fabrés aunque momentáneamente nos haya obligado a tener que pasar por defensores de Molés. Lo hemos hecho porque aquel Molés no tenía nada que ver con el que posteriormente se vendió al taurineo. Recuerden esta entrada sobre los trincones del toreo, donde nos limitábamos a hacer de portavoces de lo que denunciaba la revista Aplausos el año en que tomó la alternativa Esplá, una revista que ha pasado a ser la patética Hoja Parroquial de los taurinos, dando vergüenza y pena a partes iguales.

Lo mismo que Tendido Cero, convertido en otra triste Hoja Parroquial aunque en versión plasmática.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


miércoles, 29 de marzo de 2023

MURIÓ DANIEL RUIZ

Hubo un tiempo en que llegamos a pasar muchas horas en el silencio de la finca de Daniel Ruiz viendo sus toros. Cada vez que bajábamos a Andalucía nos desviábamos de la ruta para echar un rato en Alcaraz, a mil metros de altura.



Las fotos que ilustrarán este reportaje las hemos recuperado de nuestro archivo. Son de cuando no existía el blog y las hacíamos para nuestra colección particular.

La última vez que pasamos por allí vimos que toda la camada estaba enfundada y nunca más volvimos.



Daniel Ruiz era un ganadero posmoderno con cuyas ideas no estábamos en absoluto de acuerdo. Eso no quita para reconocer que buscaba un tipo de toro y lo consiguió perfectamente, al estilo de otros como Juan Pedro, Benjumea o Conradi. Se pueden contar con los dedos de una mano las corridas que hemos visto anunciándose sus toros y nos sobran tres o cuatro.



Su hierro era el histórico de Coquilla, que compró en 1976 a los herederos de Julio Garrido. Asimismo recordemos que empezó en la Asociación con patasblancas de doña Eusebia Galache pero se los quitó con urgencia:


Antes de cambiar de encaste lidió una novillada en la Feria de Julio de Valencia que alguno de nuestros amigos lectores de aquella tierra recordará. Uno de los novillos se fue vivo al corral. Vean lo que decía la crónica porque nunca lo relacionarían con el ganadero fallecido:

"El genio, la dureza y los pitones tremendamente astifinos en cada uno de los cinco novillos del antiguo hierro de Coquilla, devolvieron a la plaza el rancio aroma de las tardes solanescas. Toros con peligro, duros de patas y esperando, desbordaban la lógica falta de técnica de los novilleros y que igualmente se hubieran subido a las barbas a la mayoría de matadores de toros que torean hoy en las ferias"



Lo cambió todo por 200 jandillitas. Llegó a tener 1.400 vacas y a partir de ahí llegaron sus triunfos, cuando las figuras se apuntaban de cabeza a sus corridas. Debutó en 1992 en San Isidro con Capea, Joselito y Ponce. De la crónica de Vidal:

Cuatro toros de Daniel Ruiz, (1º y 6º devueltos por inválidos), tres primeros chicos y anovillados, resto con trapío; flojos, de poca casta, 2º y 3º manejables, 4º y 5º tardos.

El balance fue: Capea, silencio y bronca; Joselito, pitos y división; Ponce, silencio y palmas. Dado que eran otros tiempos donde no había tanto buenismo como ahora, lean lo que dijo Ponce al acabar:

"Estos toros sirven en provincias, donde aunque sean flojos, los presidentes y el público los aguantan, con lo que acabas cuidándolos, metiéndolos en la muleta y triunfando, pero no en Madrid"



No obstante, poco después, en provincias, concretamente en nuestra plaza de Tarragona, a veinte metros de donde les escribimos, Ruiz lidió tres toros junto a otros tres de Juan Pedro ese mismo año de 1992. Se fue todo el mundo a hombros: Joselito y Rafi Camino, con dos orejas cada uno, y el anteriormente crítico Ponce, con cuatro y dos rabos. 

Le salían toros con los pelajes típicos del encaste. Van viendo algunos ejemplos:



Es curioso que otro que empezó con patasblancas, en este caso de Barcial, fue Cruz Iribarren pero su hijo también se los quitó de en medio y precisamente compró ganado a Daniel Ruiz.

Tenía fama de ser un tratante difícil de engañar pero hubo una persona que lo engañó. Digamos que se encontró con la horma de su zapato. Al final lo desvelaremos.

La parte de la finca donde pastaban los toros está atravesada por una pista forestal pública en dirección a Vianos, de manera que uno podía transitar tranquilamente por ella con las reses a ambos lados. Solo era cuestión de tener suerte para que se encontraran cerca del fotógrafo:



Una vez nos sorprendió la llegada de un coche que se paró en una de las porteras ya que había un toro muerto. Se bajaron Daniel Ruiz, su hijo homónimo, José Luis Algora y uno de los hijos de Román Sorando, también albéitar.

Al vernos con la cámara, Daniel Ruiz junior nos abordó para decirnos que si no teníamos mucha prisa a ver si podíamos hacerle un favor. Consistía en que iban a extraer unas pajuelas del celebérrimo Cortesano y querían tener unas fotos para enviarlas a México, de manera que no quedase duda de que procedían del indultado. 



Recuerden que era una época en que los móviles no tenían cámara de manera que no tuvimos inconveniente en quedarnos para hacer unas fotos que luego enviamos por correo al hijo del ganadero. No nos pareció discreto preguntar cuánto habían pagado los americanos por el semen pero ya pueden poner ustedes bastantes ceros. 

Cuando los bueyes traían al toro iban a su aire y el ganadero no paraba de insultarlos diciendo que no valían para nada. Uno de ellos es éste que ven aquí y que mucho nos tememos que poco tardaría en acabar fileteado tras los improperios de su amo:



Cuando empezaron a aplicar el electroeyaculador a Cortesano por salva sea la parte, don Daniel nos hizo reír a todos cuando dijo: 'yo conozco a uno en Sevilla que si ve ese aparato, saca al toro y se mete él ahí dentro...' Decía que este toro le había dado descendientes extraordinarios pero excesivamente abiertos de cuernos y por eso se dedicó posteriormente a padrear con otros sementales que fuesen cerrándoles las caras.



Aquella fue la única vez que hablamos con el padre y nos pareció un personaje muy divertido e ingenioso aunque las personas que tuvieron enfrentamientos con él echan pestes (alguno de estos rifirrafes le costó dinero en el juzgado). 



Insistiremos en que no compartimos su visión posmoderna del toreo. Vean:


'Yo no es que diga que el caballo está de adorno pero...¡Vamos a ver! Si le pegas tres puyazos a un toro, ya no irá a la muleta y entonces ¿qué hacemos? ¡La gente no va!'

'El caballo está para ahormar la embestida, para dulcificar la embestida al toro. Ya sé que esto les parecerá una barbaridad a los aficionados esos toristas pero yo les pregunto: si le das dos o tres puyazos al toro y luego no se le pega un pase ¿qué hacemos?'


Él era del ritmo, la clase y el querer coger la tela por abajo. Ahí estaba la bravura. Esa concepción se aprecia en aquel reportaje en su casa cuando toreaba El Juli una vaca completamente chochona y él lo jaleaba desde el palco como si hubiera resucitado Chicuelo. Pulsen aquí  y vayan al 1'01" para escuchar cómo se emociona (¡oooole!, mira, mira, mira... ¡qué bonito!, ¡anda!, ¡ole, ole y ole!, ¡qué barbaridad!, ¡bieeen!)



¡Hay que ver cómo es esto de la tauromaquia! Viendo este toreo de El Juli, Daniel Ruiz salta en su asiento y casi se le cae el puro de la boca mientras que nosotros miramos las imágenes igual que cuando estamos ante la lavadora esperando a que se acabe el programa.

Otra de sus afirmaciones era que eso de que el toro ha sido bueno para el torero 'es un cuento porque toreros y ganaderos estamos en el mismo barco y si el toro es bueno para el torero es bueno para todo el mundo... y si es malo, malo para todo el mundo'.



Su hijo aprendió bien la lección porque hablaba de que su ganadería servía para que el torero 'se sienta, se realice y pueda expresar lo que lleva dentro'.

Recordemos el percance que sufrió el padre en Valladolid en 1997:



Nos sorprendió gratamente una crónica de Alejandro Martínez en El País de la penúltima corrida que lidió el ganadero en Albacete. Pulsen aquí y ya verán desde el principio que está bastante alejada de lo que suele ser la norma en los críticos paniaguados. Por ejemplo: 


Comentábamos antes que Daniel Ruiz Yagüe tenía fama bien merecida como tratante y en ese submundo, en el cual nosotros no duraríamos ni medio minuto sin que nos engañasen, él se movía como pez en el agua. Decían que era imposible engañarlo pero no hay nada imposible.

Un hombre lo engañó, circunstancia que constará como confirmación de la regla. ¿Saben quién llevó a cabo semejante heroicidad? Tenía que ser cuña de la misma madera...

FOTO: Alfredo Arévalo

Está claro, ¿no? Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



domingo, 9 de septiembre de 2018

ANDORRA, NOVILLADA CONCURSO: DESPUÉS DE LA HIEL, LA MIEL

Maxime Solera ha comido más hiel esta temporada que Nuestro Señor en la cruz. Ha tenido que matar Raso de Portillo, Hoyo de la Gitana, Cuillé, Conde de la Maza, Dolores Aguirre y Prieto de la Cal. A eso se suma que los toros le han pegado más que en toda su carrera y va infiltrado con una fisura en el menisco pendiente de operación. Tras este camino de espinas le llegaron las rosas en Andorra. Tuvo suerte en el sorteo con la miel de Flor de Jara y con un caramelete no muy amargo de El Añadío. Cuatro orejas y a hombros.

Novillada concurso bien presentada excepto el asardinado de Saltillo. Vimos ganas de hacer las cosas bien en el primer tercio, con las rayas marcadas al efecto, los diestros con interés en poner los toros correctamente en suerte y un total de diecisiete entradas al caballo.

Éste fue el boquerón de Saltillo:



Por cierto, presentaba un aspecto más lozano en el cartel de la corrida:


Cuando salió, empezó a regatear en el capote de Cabrera y en el callejón leímos el pensamiento de todos: ¡el hijo de 'Cazarratas'!



El segundo fue de Isaías y Tulio, una decepción total, nada que ver con lo que vimos en Pedrajas. Muy vulgar en el caballo y sin casta después:



El tercero fue 'Prisionero', de Flor de Jara, premiado exageradamente con la vuelta al ruedo pero sin ninguna queja sobre su trapío. Ahí está, saludando a Omar:



El cuarto fue de Aurelio Hernando. En el sorteo lo daban como colorado pero no lo es ni de broma. Para nosotros es una curiosa mezcla de melocotón en dos tercios y jabonero en el tercio anterior. Incluso en la cara tiene un curioso lucero 'en melocotón', observen:



El quinto fue de Fernando Guzmán, en teoría Santa Coloma aunque dicen que con gotas de Murube, una mezcla como la de la antigua ganadería de Martínez Benavides:



Y el sexto fue de El Añadío. ¿Qué encaste ven ustedes aquí? ¿Coquilla?



La propietaria tiene coquillas y santacolomas. Hace dos años compró diez vacas y un semental a Sánchez Fabrés. Tenía otro semental de San Martín puro Santa Coloma. En total tiene cien vacas con las dos sangres: Coquilla y Santa Coloma pero ella reconoce que también mezcla alguna cosa para que lo de Coquilla salga con más presencia. Ademas de esto, ¿qué quedará de Coquilla auténtico en el mundo? Pues las treinta vacas que mantiene Sánchez Arjona por romanticismo y lo que puedan tener los Huertas entre sus sesenta y cinco vacas. Bueno, también queda el hierro original, que es el que posee Daniel Ruiz, que tuvo patasblancas, coquillas y ahora los jandillas. Mató los coquillas después de esta corrida en Valencia.


El comportamiento de los novillos en el caballo fue discreto aunque vimos arrancadas de largo del de Cancela y del de Hernando. El que más empujó fue el de Guzmán. Para que vean cómo está el patio, algún muy buen aficionado recalcaba al acabar que era de agradecer que la novillada estuviese en puntas...Es triste que ésa sea la novedad.

JOSÉ CABRERA. El almeriense vio con preocupación los regates del de Saltillo, que no hacía honor a la nobleza de su nombre: 'Diano'. En el caballo echó la cara arriba sin ninguna vergüenza:



Ya ven que cobró en el lomo, como toda la corrida. ¿Es posible que todos los picadores sean tan malos que hasta cuando rectifican con el toro quieto en el peto clavan trasero? A éste le hicieron más sangre que a corridas enteras de encastes comerciales, le salía a borbotones:



Aseado y con ganas de agradar estuvo Cabrera en banderillas:



Pero se veía en la brega que el novillo iba aprendiendo latín durante el segundo tercio. Con la muleta, el de Saltillo ya era capaz de traducir a Virgilio, con lo que asistimos a una especie de jota donde no se quedaron quietos ni el diestro ni su oponente:



Estocada trasera baja perdiendo la muleta porque se la pisa el toro, no porque la tire para aliviarse:



A su segundo lo colocó largo en el caballo por dos veces. A regañadientes, se terminó arrancando pero peleó sin fe. Nuevamente estuvo muy correcto y diligente en banderillas, donde se veía que el toro iba a colaborar:



Cuando salió con los trastos intentamos animarle desde el tendido gritándole que el toro era de oreja (más abajo, en la barrera, un espectador asintió ostensiblemente con la cabeza; resultó ser el señor Hernando). Ahí ven la embestida del toro:



Si salen como éste los de Zaragoza, triunfo seguro. El toro fue dulce pero tuvo que tragarse pases más bien amargos. Lo dejaremos aquí. Acabó Cabrera con esta estocada contraria hasta la gamuza y cortó una oreja del bondadoso público andorrano:



DANIEL MENÉS. Hace dos años cortó una oreja en su presentación en Madrid a uno de Sepúlveda. En Andorra estuvo mal sin paliativos. A su primero, el tulio, lo estrellaron tres veces en el burladero antes del caballo y dos más antes de la muleta, de vergüenza.

Casi no se le hizo sangre en el peto a pesar de las tres entradas a las que acudió por obligación. Iba topando y esperaba en banderillas.



En la muleta no tuvo codicia, iba con la cara alta, reculaba, embestía a arreones...Nada que ver con lo que buscaba el señor Pedrajas.

A la hora de matar, Menés dio sendos sainetes. En éste, siempre tapando la cara y saliéndose de la suerte, pinchazo arriba, dos más bajos, otro caído, golletazo, otro pinchazo y una casi entera atravesada y trasera:



Vimos que el delegado amonestaba visiblemente a uno de la cuadrilla y nos aclaró que fue porque pisaron el rabo del toro para que no se levantase cuando estaba doblando.

Su segundo fue el de Guzmán, el que metió los riñones con fuerza en el caballo, vean:



Llegó a poner en apuros al picador, casi lo descabalga, pero en total le hizo no menos de cuatro agujeros, es indignante lo de esta gente:



Lidia infame en el segundo tercio y Menés que salió con la montera y con el estoque de verdad. Esto, que parece un buen detalle, deja de serlo cuando mata tan mal y cuando se va rápidamente de la plaza, suponemos que con permiso, a la muerte de este novillo. Como tenía prisa por coger un avión, no esperaba a que el toro se arrancase al caballo y no quería perder tiempo cambiando el estoque de mentira. 

El toro iba rebrincadillo y era distraído. Si a eso añadimos los mantazos que dio el madrileño, ya imaginan el resultado:



Con otro lamentable sainete al matar culminado con nueve descabellos finalizó su triste actuación en Andorra. ¿Sería por las prisas al tener la cabeza en México? Debe reconocerse en su haber que hizo gestos claros de pedir perdón al público.

MAXIME SOLERA. Fue el triunfador el año pasado y repitió ayer. A este paso tendrá que cambiar su nombre por el de 'Macario', patrón de Andorra (lo contábamos aquí).

Ya dijimos que torea mermado por su fisura de menisco pendiente de operación, pero no quiere perderse ningún festejo tras quedar fuera de Céret. Tiene afición, como demuestra en una entrevista que pueden leer aquí, ya me dirán qué aficionado no firma todo lo que dice.

Con interés y ganas en el primer tercio, se esmeró en colocar bien sus dos novillos. Al primero lo picó Réhabi. Movió muy bien el caballo más liviano de la cuadra valenciana, ofreció el pecho pero clavó trasero las tres veces:



Roberto Ortega es subalterno resabiado. Estrelló en el burladero el segundo novillo de Menés ¡que no era suyo! Aquí lo vemos clavando de sobaquillo:



El problema del santacoloma de Cancela es que estaba muy mermado de facultades y no iba infiltrado como el francés. Embestida melosa hasta empalagar y Solera, obligado a no bajar la mano en exceso:



La sorpresa fue descubrir que templó y corrió la mano con gusto. Para nosotros fue una agradable sorpresa porque de tanto torear corridas duras, vas cogiendo mucho oficio pero es un oficio digamos que 'defensivo'. Queda la duda de qué pasará cuando salga la perita en dulce. Pues aquí Solera salió airoso:



Cuando se iba a perfilar, dijimos a un vecino de tendido: 'tendría que dejarse de tonterías y entrar a matar con la izquierda porque es zurdo'. Nos debió de leer el pensamiento porque se cambió los trastos de mano en el último momento y dejó esta estocada caída recibiendo:



Solera jugaba a tenis y era más zurdo que John McEnroe aunque de mejor carácter. Pues zapatero, a tus zapatos. Observen que se ha aliviado tapando la cara del toro y que esa estocada, que con la diestra sería contraria, pasa a ser caída pero nunca un bajonazo como nos insistía un aficionado díscolo a nuestro lado. Las categorías son: desprendida, caída, baja, bajonazo y golletazo. Ésta es caída y punto.

Dos orejas exageradas y aún más excesiva la vuelta al ruedo al de Flor de Jara:



El último fue ese misterioso coquilla estrellado de El Añadío. Solera hizo lo único bueno que se vio con la capa en toda la tarde:



En el caballo se repuchaba y no estaba por la labor, fue el único cambiado con dos entradas. Se le veía mansurrón y descastadito pero sin ninguna maldad, ahí lo tienen:



El público estaba más pendiente del trompetista que del novillero. Mientras, Solera luchaba por evitar que el toro se rajase y se fuese a tablas, que es lo que quería. Pero intuíamos que si enterraba la espada, cortaría otra oreja. Recuerden aquí que Solera al volapié es otro que se queda peligrosamente en la cara. Pues volvió a intentar recibir pero la cosa quedó al encuentro, también caída y con degüello:



Cuando se iba a perfilar nos echábamos las manos a la cabeza porque a la izquierda de la foto está la puerta de chiqueros y el diestro llevaba la espada en la derecha. Pero volvió a cambiársela de mano y lo que iba a ser la suerte natural con gran riesgo para él, pasó a ser la suerte contraria. Muy bien.

Cuando el toro había doblado, se volvió a levantar y nos ofreció una muy bella muerte. Sacó a la hora de morir la bravura que había escondido durante toda su lidia. La sorpresa fue que luego no cayó una oreja sino dos. Quizás fue por el empeño que puso su padre en silbar desde el callejón, le oían desde Alcorisa:



Hablamos antes de la corrida con su apoderado, Enrique Guillén. No podemos contarles cosas off the record pero sí transcribimos esta parte de nuestro diálogo, empezamos nosotros:

- He leído la entrevista a Solera y me parece muy bien todo lo que dice, sobre todo lo del primer tercio, donde insiste en que quiere hacer las cosas bien.
- Pero es que, vamos a ver: si nos sentásemos en una mesa toreros y aficionados, nos pondríamos rápidamente de acuerdo en lo que queremos porque queremos lo mismo
- Perdona pero me temo que no: hay muchos toreros para los que el caballo es un engorro y hay también una mayoría de público que lo que quiere ver son sesenta pases con la muleta, nada más.
- Eso no es así...
-¡Cómo que no es así! Ven al tendido conmigo cualquier día y en cualquier plaza.
- Pero es que tú me hablas del público y yo hablo de sentar a los toreros con los aficionados
- ¡Hombre! Pero es que el que llena las plazas es el público, los aficionados no llenaríamos ni una portátil...

Nos llamó la atención ver en la grada a Isaías Vázquez, a Moreno Silva y a Hernando. De las otras tres ganaderías no logramos identificar a nadie. Saludamos también a dos miembros de la ADAC, a quienes dimos la tabarra para que vuelva Bonijol a Céret, a ver si conseguimos algo. 

Comimos muy bien, hubo temperatura ideal, disfrutamos del precioso paisaje que hay entre Tarragona y Alcañiz y tuvimos ocasión de departir con aficionados cabales de Valencia y Zaragoza. Vimos diecisiete entradas al caballo y se notó bastante interés por poner los novillos largos. Además, en Andorra trabaja el alguacilillo más serio de España y hay un delegado de la autoridad pendiente de todo. 

¿Qué más queremos en los tiempos que corren?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.