Mostrando entradas con la etiqueta Camino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camino. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de julio de 2024

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (28): EN LA MUERTE DE PACO CAMINO

Se nos va Pepe Luis la semana pasada y lo sigue Paco Camino en cuestión de días. ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Con qué temple habrán recibido estas dos noticias Curro, Paula o El Viti? Aunque para Camino lo del temple en los toros era un camelo... Luego nos lo contará.

Su padre Rafael, que fue primero novillero y luego banderillero en la propia cuadrilla de su hijo, lo llevó a la pila bautismal envuelto en un capote de paseo. En un año toreó aquí 99 corridas más 58 en América, o sea, 157. Salvo que alguien nos rectifique, eso únicamente lo superó El Cordobés, de quien por cierto Camino siempre habló muy bien. Lo que sí pudiera ser un récord es cuando una tarde en México llegó a dar once vueltas al ruedo tras cortar cuatro orejas y un rabo (Pueden ver aquí su faena al del rabo: toro mansurrón al que consigue encelar, colocación muy discutible, estocada bien ejecutada, comentarista bullanguero y público enardecido).



¿Quién ha sido más inteligente que él con un toro ahí delante? Hablamos de los últimos setenta años porque su capacidad innata sería parangonable a la de Gallito. Siempre repetía que si uno no es capaz de pensar en la cara del toro está perdido.

Todos los presentes en un tentadero en Mirandilla quedaron boquiabiertos al ver salir un niño de diez años que paró una vaca como si tal cosa. Se llamaba Paquito y venía de Camas. No obstante, cuando ya retirado fue ganadero, ir a tentar a su casa era meterse en la boca del lobo. No tenía ninguna piedad con los chavales, igual que Diego Puerta.



Esa facilidad torera que de niño provoca asombro en la afición se suele trocar, tras tomar la alternativa, en molestia e incluso indignación. Ha sucedido lo mismo con todos los maestros de mente privilegiada. 

Admiró especialmente a Ordóñez: el mejor torero que yo he visto, sin duda. Y como estoqueador, a Rafael Ortega: matando, yo a su lado no valía nada.

Igual que hicimos con Pepe Luis, en esta necrológica vamos a arrimar el ascua a la sardina de nuestro modesto blog ya que Camino sostenía postulados equivalentes a los nuestros. Desafortunadamente hoy los ignoran o tapan los críticos paniaguados, que son quienes deberían defenderlos.



Hace ocho años le dedicábamos un capítulo de Las verdades del toreo de verdad, pulsen aquí. Hoy lo ampliaremos como homenaje póstumo al maestro. Dejemos ya de emborronar esta entrada con nuestra cháchara y cedámosle la palabra. A ver qué nos cuenta sobre diferentes aspectos de los toros que seguro serán de su interés.


- SOBRE LA ESTOCADA: fue mi padre quien me enseñó a matar. Me insistía en no mirar nunca los cuernos sino el morrillo, ésa es la clave. Hoy en día lo que hacen es pegar trapazos al entrar a matar y encima pierden la muleta...



- SOBRE EL TORO ACTUAL: sí que es verdad que se mueve menos que en mi época, parece que esté más dormido. Pero cuando empecé también decían que el toro de Joselito y Belmonte se movía más y era más listo... Hombre, la verdad es que el toro actual ha perdido fiereza y ha ganado en docilidad porque los ganaderos buscan el toro bueno para el torero. Ahora es... menos espabilado, no sé... Además las figuras no salen de sus cuatro ganaderías predilectas.



- SOBRE LA MANDANGA: he sido lo que he querido, no lo que ha querido el público. Nunca fui ambicioso ni tampoco quise ser el número uno.

- SOBRE LA MULETA: la muleta, siempre por delante. Los que torean con la muleta retrasada son toreros de medios pases, no de pases enteros como a mí me gusta. Y al natural también, hay que presentar la muleta adelantada y apoyada en la pierna izquierda. No como otros que torean con la mano izquierda pero apoyan la muleta sobre la pierna derecha.


FOTO: BOTÁN

- SOBRE LA CASTA DEL TORERO: antes en el toreo teníamos más guerra entre nosotros, era algo más temperamental, demostrábamos más genio. Ahora todo está más... más tranquilo. Falta raza en la plaza para no dejarse ganar la pelea, para hacer quites, que se vea que uno está enfadado... ¡es que hoy no se enfadan!

- SOBRE LA BRAVURA: la bravura tiene que ser el equilibrio entre fiereza y nobleza pero hoy hay un exceso de suavidad, de nobleza bobalicona. Eso que dicen muchos toreros ahora de que han disfrutado delante del toro a mí no me ha pasado nunca.



- SOBRE LA CABEZA AL TOREAR: hay que tener la cabeza fría ante el toro. Cuando estaba a gusto, nunca me emborrachaba. Veía al público volcado y entonces pensaba: "vamos a matarlo, que la gente ya está caliente"

- SOBRE DIEGO PUERTA: ha sido el único que algunas tardes me obligó a ponerme al cien por cien... bueno... al cien por cien no me puso nunca, ¿eh? Pero sí llegó a dejarme bastante preocupado. Es que no te dejaba respirar, te hacía sentirte muy incómodo en la plaza. Era un verdadero gallo de pelea.



- SOBRE EL INDULTO: nos estamos pasando con los indultos. Vemos ganaderos que son amigos del torero, le guiñan un ojo y empieza lo del ¡no lo mates! Sólo quieren propaganda... Los presidentes deberían ser quienes fuesen serios y cortasen todo eso.

- SOBRE CÓMO SE TOREA HOY: se torea más en línea recta, pocos toreros llevan el toro detrás de la cadera. Por eso falta hondura.

- SOBRE LA RIVALIDAD: antes nos peleábamos en la plaza pero después coincidíamos por ahí las diferentes cuadrillas, ya que nos veíamos a menudo, y hablábamos sin problemas. Hoy ya no se ven tanto y, claro, por eso, como se ven tan poco, cuando coinciden en los patios de caballos se dan besos... Es que yo veo que se pegan cada beso... ¿Quién iba a venir a besarme a mí en un patio de caballos, hombre? En la plaza lo que hay que tener son enemigos, ni un amigo.



- SOBRE EL TEMPLE: bah, lo del temple ha sido un camelo total. El temple sería acomodarse a la embestida del toro, algo que no se puede imponer o crear. A ver quién va a templar un toro de salida con toda su fuerza. Con el capote yo sólo he visto templar a un torero: Ordóñez. Hombre, si te echan una burra que embiste a dos metros y medio por minuto... Luego podrán decir que yo he templado menos pero es porque me dejaba los toros más crudos que ninguno.

- SOBRE LOS TRINCONES DEL TOREO: (nos remitimos a lo que el propio Camino contaba aquí).

- SOBRE ENTRENAR PARA TOREAR: para torear hay que estar fuerte pero yo no he entrenado nunca. Eso sí, el torero no puede despistarse saliendo por la noche a tomar copas y yendo por ahí de cachondeo. Pero tampoco es que haya que estar entrenando todo el día. Que si al gimnasio, que si corriendo p'alante y p'atrás... Si el toreo no es para correr, hombre, ¡es para estarse quieto! La muñeca es la que manda, junto al cerebro y al corazón. Yo siempre he sido un poco perro. No he toreado nunca de salón ni tampoco he entrenado. Veía a Curro toreando de salón en el campo de fútbol, cruzándolo de un lado a otro... pero yo no. 

(Efectivamente, es algo que los más adictos leyentes del blog ya conocen porque lo contábamos en esta entrada).



- SOBRE EL TORO DE SANTA COLOMA: es un toro listo, me gusta su mirada, se define rápido, no se deja engañar fácilmente, tiene más viveza, es un toro rápido... es otra cosa.

- SOBRE LIGAR: el público brama cuando se ligan los pases. Para ligar es imprescindible dejar la muleta puesta y quedarse en el sitio. No hay que cruzarse y adelantar la pierna todas las veces sino que hay que quedarse un poco al hilo aunque nunca fuera de cacho.

- SOBRE CUÁNTOS TOROS MATÓ: dicen que Pedro Romero mató cinco mil... yo creo que seguro que lo habré sobrepasado.



- SOBRE LA PEOR CORNADA: fue en Aranjuez, en 1980. Me cogió un toro y tardé ocho meses en recuperarme. Muchos pensaban que estaba acabado con casi cuarenta años pero decidí torear un par de temporadas más sólo para que viesen que no me daba miedo, que no me había rajado.

(Cuando lo llevaban a la enfermería decía: ¡no respiro...!, me ha matado como a Joaquín... Se refería a su hermano, de cuya muerte en Barcelona hablábamos aquí. El parte médico de Aranjuez ponía: una herida en región cervical de 25 centímetros, que penetra desde el cuello en cavidad torácica fracturando tres costillas, con desgarro de la arteria mamaria y el hemotórax correspondiente y una segunda en hueco poplíteo izquierdo que produce destrozos en los músculos gemelos. En la foto del ABC se ve la segunda cornada del parte ya que la primera se la pegó el toro de Ibán estando en el suelo)



- SOBRE LA NATURALIDAD: el toreo debe tener armonía, profundidad, sencillez... sin esforzarse. Hay que torear sosegado, sin dar nunca la impresión de que estás forzado o agobiado.

- SOBRE LAS FAENAS LARGAS: hoy pegan doscientos pases a los toros. En mi época eran veinte o veintidós y al día siguiente venía la gente con la ilusión de volver a verte torear. Pero es que ahora te haces pesado, aunque seas muy bueno, pero eres pesado. Antes te tocaban un aviso y te morías de vergüenza, hombre... Al día siguiente venía un compañero y te lo recordaba: ¿Qué, ayer tararí, eh? Y tú, una vergüenza...



- SOBRE SU GANADERÍA: en los tentaderos la vaca que no me gusta o me causa dudas, directa al camión y al matadero porque como empieces a dudar, no vas a ningún sitio. Yo no llevo ni libro ni nada. La que sale buena se queda y las otras se van. Llevo cuarenta años con la ganadería en la cabeza, sin libros, sin notas, nada. Ah, y si la que se quedó de madre da mal una vez, va fuera también.




¿Qué les han parecido las verdades de Paco Camino? Quizá los aficionados más jóvenes se hayan sorprendido por esas opiniones especialmente críticas acerca de lo que acontece en el ruedo. 

Sobre su forma de torear, aparte de lo que ha dicho, destacaremos sus verónicas con las dos plantas de los pies asentadas sobre la arena, algo en lo que siempre insistía. Coincidía en ello con Curro Romero. En esta foto hay una buena dosis de empaque, recuerden que lo definíamos aquí.


FOTO: BOTÁN

También son recordados sus lances de frente al costado. Intentaba echar los brazos un poco por delante para traer toreado al toro. Se trataba de que esa suerte no se transformase en un banderazo como sucede casi siempre (recuerden lo explicado aquí).



Repetía que el brazo que no torea debía colgar en vertical, relajado, no apoyando la mano en la cadera. Y el torso, ni de perfil, ni totalmente de frente, siempre dando el medio pecho...

Descanse en paz el maestro. Parece ser que en el cielo tienen prisa por montar un festejo. De momento va a ser mano a mano...



Como es verano y tendrán tiempo para leer, nos despedimos enlazándoles las otras entradas de nuestra serie sobre Las verdades del toreo de verdad. Pulsen sobre cada título y accederán directamente:

La naturalidad al torear.

El Cordobés: cómo romper un toro y cómo se torea al natural.

Marcial Lalanda: entrar a matar.

Antoñete y el toreo desmayado.

Esplá explica qué es el temple.

El medio pase y el toreo de perfil.

Las verdades de un mayoral.

Verdades de Paco Camino.

Cañabate y el público de toros.

Cañabate, las fundas y el toro comercial.

Las verdades del Duque de Veragua.

Las verdades de K-Hito.

La Tauromaquia de Amós Salvador.

Así remataba El Viti los pases.

Las verdades de Corrochano sobre el toro de lidia.

Roca Rey, el que mejor descubre la muerte.

Así se coge la muleta.

Qué es el empaque.

Habla el torero desconocido.

Si hablas, no vuelves a torear.

Curro y las gaoneras.

Cómo coger el capote.

La mano izquierda de Dios.

Cuadrar el toro no es una suerte.

Tauromagia.

El peligro del pase de pecho 

Morder el capote

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

martes, 8 de agosto de 2023

ROCA, COGIDO CINCO VECES POR CINCO TOROS

Esperemos que Roca no supere el récord de cornadas de Diego Puerta pero va camino de mejorar el de José Tomás. De momento han sido cinco cogidas en nueve días. Nombramos a estos dos maestros por ser ejemplo máximo de valor sobre la arena, cosa que nadie en su sano juicio puede discutir al peruano.

Cuando preguntaban a Esplá por el torero de más valor respondía: 'en cuanto al valor, a mí no me valen las películas, eso tengo que haberlo visto yo y el torero que yo he visto con más huevos es José Tomás, sin duda'.

Paco Camino afirmaba esto sobre Puerta: 'el valor que ha tenido Diego Puerta, sabiendo torear, yo no se lo he visto a nadie... Éramos íntimos amigos fuera de la plaza; en cambio dentro, igual que dos lobos. Pero es que el toreo de Puerta, con esos c****** ¡es que era demasiado!'

A Roca le han pegado los toros principalmente por confiarse. Le pasó en Málaga por quedarse en el terreno del toro al destorear (pulsen aquí, donde se llevó una cornada en el abdomen y un golpe en la boca que a punto estuvo de saltarle los dientes). En Palencia sufrió una grave lesión de cervicales (pulsen aquí). En Santander tuvo mucha suerte tras el mismo exceso de confianza (recuerden aquí). En Huelva fue arrollado tras una zancadilla en una tafallera y derribado después en un estatuario al no enmendarse. 

Pero tiene ganado el respeto de todos con gestos de Torero en mayúsculas como el que tuvo en El Puerto saliendo a matar el sexto toro con la cornada en la pierna o el que nos puso a todos el corazón en un puño hace un año en Bilbao (pulsen aquí, cuando hacía el péndulo en un arrimón y el toro se le arrancó)

A todo esto, comentaremos lo de El Puerto de Santa María. En esta ocasión ha sido cuestión un poco de confianza y un mucho de mala suerte. Decimos lo de la confianza porque siempre la hay en una chicharrina, que este diestro no sólo prodiga sino que ha puesto de moda. Se trata de un pase cambiado muy arriesgado en el que nunca pasa nada pero cuando pasa, ojo. Es éste de abajo. Nosotros lo llamamos chicharrina en honor al mexicano Enrique Carvajal El Chicharrín, que lo puso de actualidad:


FOTO: Plaza 1

En El Puerto se lo quiso hacer a un cuvillo que no era la tonta del bote (como aquel Nenito de Talavante en San Isidro que pueden recordar en esta entrada). Esto nos comenta un amigo del blog que estaba presente y de quien nos fiamos totalmente:

El toro, un jabonero sucio fue violento, manso, encastado y poderoso. Le pegaron un puyazo en el otro penco. Vistoso el quite por chicuelinas y tafalleras alternadas. Debieron pegarle otro puyazo.... El toro llegó bronco, violento, y a Roca se le veía mermado. Roberto Domínguez estaba muy nervioso. Tras brindar, unos redondos poderosos haciéndose con el toro, liga unos redondos y buen susto en el de pecho. Por el izquierdo, sólo peligro. Hasta ahí, correcto todo aunque no era el Roca que levanta a los públicos. Mermado, intentó unos estatuarios a pies juntos, más en corto, y al intentar el cambiado, por el izquierdo, el toro lo arrolló, e hizo por él  en el suelo. 

La cornada es llamativa porque cita al toro ofreciéndole el perfil izquierdo de su cuerpo pero la cornada se la lleva en el gemelo de la pierna derecha (!):


FOTO: El País

Vemos el percance desde otro ángulo. En esa parte del vestido no hay refajo y la cornada será de 18 cms.


FOTO: Mundotoro

La caída es escalofriante y aún más en uno como Roca que ya tiene las cervicales maltrechas. Piensen que en un partido de rugby, tras una caída como ésta, se para el partido, sale el médico con las asistencias, se coloca cuidadosamente un collarín al afectado y se le retira del campo en camilla con todas las precauciones:



FOTOS: las dos son de Miguel Gómez

Lógicamente aquí no hubo nada de eso. Lo que sucedió después nos lo sigue relatando nuestro improvisado corresponsal:

Muy conmocionado, volvió al toro para unas manoletinas tan ceñidas que puso la plaza en pie. Se le veía cogido y pasó, tras matar, a la enfermería. Pudo no salir con la cogida que llevaba pero salió al 6°, muy, muy mermado...


FOTO: Cultoro

Roca está hecho de la pasta de los que pisaban más fuerte en Villa Santa Rita, como decía Borges en uno de sus cuentos. Para él, su salud es menos importante que su honor como matador de toros. Por eso salió a matar el sexto contra la opinión de los médicos. El Juli, que había acudido anteriormente al quite con el capote bien cogido, vio en platea la actitud del peruano saliendo a matar ese sexto con el gemelo rajado. Es muy probable que en esos momentos diese por buena su retirada.

Citando de nuevo a Borges, diremos del maestro peruano lo mismo que escribía el maestro argentino de aquel gaucho de su cuento El Sur (cambiamos una pelea a cuchillo por la lidia de un toro):

'Sintió al atravesar el umbral que morir durante la lidia de un toro hubiera sido para él una liberación, una felicidad y una fiesta. Sintió que si hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado'

Puede ser que de aquí a veinte años los toreros que hayan compartido cartel con Roca digan de él algo parecido a lo que comentaban Esplá y Camino de Tomás y Puerta respectivamente. Quién sabe si uno de ellos no será El Juli...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


sábado, 28 de enero de 2023

MURIÓ 'MONDEÑO', EL HEREDERO DE MANOLETE...

...Excepto a la hora de matar, claro. Con Manolete estamos ante uno de los mejores estoqueadores del siglo XX. En cambio, a Mondeño le sucedía con la estocada lo mismo que a muchos otros diestros. Nos referimos a que el gran valor demostrado durante la faena de muleta se evaporaba en el momento en que tenía que perder de vista la cara del toro para clavarle la espada.



En ocho años de alternativa sufrió otras tantas cogidas, todas graves. En sus dos de novillero fueron cinco. Ésta es una de ellas, lo retiran sin conocimiento en El Puerto.



La que tuvo en Ronda le fastidió su debut en la Maestranza, cuyos carteles estaban ya preparados y hubo que tachar su nombre como ven:



Lo sustituyó un tal Curro Romero. Era el 26 de mayo de 1957. Romero cortó las dos orejas del toro Radiador de Benítez Cubero, que hubiera sido para Mondeño. Por cierto, tomó seis varas, derribó cuatro veces y vio el azul.

Por fin, la noticia el día de San Fermín de ese año será la presentación de Mondeño en Sevilla, al lado de Curro a quien moja la oreja claramente: dos orejas para el gaditano mientras hay pitos y vuelta para el camero. Observen en el ángulo superior derecho cómo se hacía hincapié en esa presentación:



El quince de agosto repiten con novillos de Carlos Núñez. Curro no hace nada y Mondeño corta una oreja. El veintiocho de septiembre vuelven a compartir cartel esta vez con novillos de Bohórquez. Mondeño de nuevo gana la partida: tres orejas para él mientras Curro escucha palmas y división.



Mondeño ha sido de los pocos toreros a quienes los que le han dado la alternativa han repetido como confirmadores. Fueron Antonio Ordóñez con Manolo Vázquez como testigo, primero el 23 de marzo de 1959 en Sevilla y luego el 17 de mayo de 1960 en Madrid (tres días después moría El Gallo en Sevilla). La confirmación fue con atanasios y se suspendió por lluvia tras el tercer toro. He aquí el momento previo al chaparrón:



Como torero, pondremos en su haber la quietud, el empaque, el no dejarse tocar nunca la muleta, la naturalidad, la verticalidad y también su serenidad. Esta última se aprecia en las secuencias que tenemos de cuando es cogido o a la hora de pedir a sus peones que no intervengan tras una estocada que para él es definitiva. No tiene nada que ver con esos aspavientos que hacen los diestros actuales, que parecen futbolistas enloquecidos más que maestros de tauromaquia.

Llevaba la penitencia en el pecado porque lo acusaban de torero enigmático, triste, sin entusiasmo. Con los retorcimientos de hogaño, a nosotros no nos molesta nada esa impasibilidad. Miren estas dos imágenes y recuerden el titular donde lo comparábamos con Manolete:




En el debe su toreo, como han visto, es manoletesco, perfilero y de muleta retrasada o sea de medio pase como contábamos aquí. En la estocada cantaba la gallina y por eso dejaba muchas medias y hondas ya que no acababa nunca de cruzar y alargaba el brazo (pulsen aquí y vayan al 1'43''). Como decíamos antes, ahí le fallaba el valor:



Vean en esta foto de abajo en la cual el toro ha rodado patas arriba pero con una media lagartijera:



Cañabate lo acusaba de codillero pero eso es una cosa que no sabemos si hoy olería a defecto, como lo fue toda la vida. Es que actualmente nos tememos que huele a ámbar, cuando vemos a tantos toreros descomponiendo la figura para alargar el brazo abriendo la puerta al toro.

Las manoletinas las hacía de perfil y por eso algunos hablaban de mondeñinas:



Paco Camino dijo a Carlos Abella que los dos toreros con más valor que había visto eran Diego Puerta y Mondeño. Según él, la diferencia era que Puerta tenía un valor dinámico y el gaditano un valor estático. Por cierto, una vez que anunciaron su retirada definitiva ambos fueron de los pocos toreros que no hicieron caso de los cantos de sirena para volver a los ruedos.

El mismo Abella coloca a Mondeño como el torero puente entre Manolete y José Tomás. Lo de incluirlo en esa tríada no es descabellado. En una crónica comentaban: se diría que Mondeño no tiene nervios, es impasible, se para de una manera asombrosa, con un valor que impresiona. La frase sería aplicable tanto al califa como al de Galapagar, ¿no les parece?

Que luego se califique su toreo como místico y a él como sacerdote nos parecen ocurrencias creadas  ex eventu sabiendo que durante un año se convirtió en aquel Fray Juan de la orden de los Dominicos. Cuando ya era fraile, Ordóñez dijo: si Juan sube algún día al púlpito a explicar el Evangelio, lo hará codilleando, como él toreaba'. 



Si no hemos sumado mal, toreó 336 corridas en ocho años. Es curioso anotar que la temporada anterior a su retiro espiritual se anunció en cuarenta y ocho y cuando volvió del convento firmó cincuenta, señal de que no se había perdido la expectación por verle. Piensen que alternó con todos los que ustedes tengan en mente de aquellos años, de Ordóñez a Curro pasando por Puerta, Camino, Gregorio Sánchez, Viti, Aparicio, Ostos, Pedrés, Luis Miguel, Bienvenida, Girón, Manolo Vázquez, El Cordobés, Linares, Litri... 

Yo sólo tengo miedo a los toros, no a los toreros; lo mismo es torear con uno o con otro, ¿qué más da?

Por cierto, la última vez que pisó una plaza de toros antes de tomar el hábito tuvo lugar en la plaza de toros de Tarragona, a veinte metros de donde estamos escribiendo estas líneas. Fue un festival en el que se anunciaron Bienvenida, Fuentes, los hermanos Girón, Andrés Vázquez y Rafael Peralta, a plaza llena y sin turistas. Conocemos familias que salían al alba en carro desde pueblos situados a más de veinticinco kilómetros para ir a los toros a Tarragona y volvían después de noche a su casa. Al terminar el festejo hubo una recepción donde le dieron un premio y pronunció estas palabras:



Hombre, en Tarragona hay muchas personas de buena voluntad pero cuando se enfadan, no conocen ni a su padre. Algún día contaremos cómo Mazzantini sufrió las desaforadas iras de nuestros paisanos hace más de cien años.

Tras su retorno a los ruedos, en México llamaban a Mondeño el novicio rebelde. Volvió a nuestra ciudad, ahí lo tienen en 1968:



Era de la misma escuela que Pepe Luis Vázquez hijo, cuando éste comentaba que le daba coraje pensar que se estaba poniendo pesado con la muleta aburriendo al tendido. Lean lo que decía Mondeño:

"Me pongo nervioso cuando ahora veo en la tele a chicos que torean con una serie de naturales, luego otra de derechazos… pasan diez minutos y siguen haciendo lo mismo, con lo que la gente se aburre. Antes, cuando se le daba un aviso, el torero se moría de vergüenza. Ahora suena y el chico sigue tan pimpante"

De lo de los avisos ¡qué vamos a decir! Robleño escuchó tres en Las Ventas con Matorrito y todavía salió a saludar cuando le tocaban palmas sus amigos del tendido...recuerden aquí

Mondeño era torero sin demasiada afición, lo reconocía él mismo: yo sufro toreando; el toreo es muy amargo, nunca voy a una corrida como espectador. Se dedicó a esto para ganarse su vida y la de su familia (pulsen aquí). Su hermano José también se hizo torero para ayudar económicamente a sus padres. Y eso que en aquella familia no había ningún antecedente taurino. 

No parecía tener más aspiraciones. No quería ser figura y odiaba el mundillo:

Donde estoy más a gusto es en la cara del toro porque allí no veo todo lo que hay detrás.



Como estamos convencidos de que don Paco Camino no se cuenta entre los pocos lectores de nuestro modesto cuadernillo, nos despedimos con una foto que le haría tocar madera si la viese:



Es su alternativa de manos de Jaime Ostos, siendo testigo Mondeño. A Sebastián Palomo, a quien Camino calificaba en televisión como este mushasho, también se la dio Ostos y el testigo fue Mondeño. Sólo queda El Niño Sabio. De la foto anterior, Ostos murió en enero de 2022 y Mondeño en enero de 2023.

Maestro, en enero del año que viene... ¡lagarto!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






miércoles, 9 de febrero de 2022

¿OTRA ENCERRONA EN MADRID?

La anuncia De Justo en Las Ventas. Tanta encerrona nos da ya bastante pereza. Lo que debería ser una inyección de ilusión se va transformando estos últimos años en un escepticismo que termina invariablemente en decepciones una detrás de otra.

Así, a vuelapluma, recordemos en Madrid las de El Cid, Talavante, Fandiño, Luque y Ferrera. De la de Morante en El Puerto, mejor ni hablar. En otro nivel, lo de Montero en Céret se saldó con otro fiasco. Luque triunfó el año pasado en Bayona y se vuelve a encerrar éste en Dax con La Quinta, que ya no es lo que era, ni siquiera en el señorío perdido por su propietario (como bien saben los amigos de Valencia que fueron a comprarle un toro hace poco).



Desde nuestro modesto blog hicimos todo lo posible por generar expectación semanas antes de la recordada del pobre Fandiño. Para caldear el ambiente, contábamos encerronas previas como las de Gregorio Sánchez o Paco Camino.

Luego pasó lo que pasó. Fandiño quiso dar un golpe en la mesa y en nuestra crónica hablábamos de que las figuras podían estar tranquilas (pulsen aquí). Normalmente, cuando un maestro de estos actuales quiere dar un golpe en la mesa, se rompe la mano. A las pruebas nos remitimos.



¿Qué necesidad tiene De Justo de encerrarse en Madrid con seis toros tras el buen sabor de boca que dejó con Farolero? Aparte del beneficio económico, ¿qué quiere conseguir? Ya ha salido por la puerta grande y su cartel no creemos que se vaya a agigantar. Tiene el beneplácito de la afición más exigente e incluso  de los críticos paniaguados que comen en la mano de las figuras lo han alabado.

También goza de nuestra consideración pero con una condición: que tenga delante el toro que le exija ponerse con verdad sin permitirle destorear. El toro encastado no tolera ni el cite con la cadera, ni la muleta retrasada, ni la pierna escondida. Ese es el animal con el cual el extremeño muestra ser un torero con mayúsculas. Frente a Norit, De Justo no pasa, en nuestra opinión, de un destoreador más al uso, tan vulgar como cualquier otro.

Lo hemos visto dar la talla frente a reses encastadas como las de Palha en Vic (aquí):



Pero cuando le ha salido la ternera, nos hunde en un sopor, un desencanto y una modorra dignas de peor causa. Recuerden aquí en el Santo Reino con La Quinta o aquí frente a buendías chochones en Estepona. Miren:




¿Qué reses se va a traer bajo el brazo a Madrid el Domingo de Ramos? Los seis que matará en Guijuelo en agosto serán de Galache, Puerto de San Lorenzo, Capea, Castillejo de Huebra, Montalvo y Garcigrande. Nuestra propuesta para Las Ventas sería: Cebada Gago, Fuente Ymbro, Peñajara, Victoriano del Río, Victorino y Escolar. A los dos de Domecq les puede cortar sendas orejas y si el de Victorino es un García y el de Escolar un Fundi, se va con cuatro por la puerta grande.

¿Lucirá los toros o nos vendrá con el cuento de que no es una concurso? ¿Tendrá variedad con el capote o nos castigará con chicuelinas y delantales? Y con la muleta ¿surgirá el interés de que veamos cómo su poderosa muñeca hace tragar con el trapo a un toro encastado? ¿O será una muñeca de mermelada que acompañará la embestida somnolienta de un choto domesticado? Damos por supuesto que nos deleitará con buenas estocadas, tirándose con fe y sin tapar la cara al toro...



En esta entrada decíamos que para que una encerrona salga bien tienen que cumplirse cuatro supuestos:

1. Lucir los toros en el primer tercio. Además, será la forma de ganarse unas ovaciones gratis.

2. Variedad con el capote pero siendo la verónica la base y De Justo sabe dar ese lance con gusto cuando quiere.

3. Variedad a su vez en las faenas de muleta olvidando la hotelera, a la que el maestro también se apunta más de lo reglamentario.

4. Seis estocadas sin aliviarse (ahí pondríamos la mano en el fuego por el diestro, ya lo decíamos antes).



No obstante, poca ilusión tenemos, salta a la vista. Si nos coge de paso, asistiremos al evento. Pero estamos tan escarmentados con los fiascos que hemos mencionado al principio que a día de hoy nos da mucha pereza pensar en preparar alguna entrada ilusionante con lo de De Justo como hicimos con el llorado Fandiño. Si quieren entretenerse ustedes, pueden dar a la moviola y pulsar aquí para recordar la de Gregorio Sánchez con Barcial o aquí la de Camino, con diferentes ganaderías y cuyos ejemplares hoy no se lidiarían ni de novillos en Las Ventas. 

Deseamos lo mejor para De Justo en Madrid por su bien y por el de la afición. Al menos confiemos en que si el Domingo de Ramos las cosas se empiezan a torcer, no baje los brazos a partir de la muerte del cuarto toro como el de Orduña o a partir del segundo como el de La Puebla en El Puerto.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 8 de abril de 2020

CENTENARIO DE LA MUERTE DE GALLITO (6): ¿BELMONTE O GALLITO? ¿CUÁL DE LOS DOS TIENE MÁS VALOR?

¿Cómo podemos calibrar el valor de ambos para llegar a una conclusión? Vamos a utilizar la sencilla taxonomía de un gran aficionado mallorquín cuyos libros hemos recomendado muchas veces por aquí, don Guillermo Sureda Molina.


FOTO: Antoni Esplugas (ARXIU NACIONAL DE CATALUNYA,
Departament de Cultura de la Generalitat)

Aquí tienen tres, todos excelentes. Son de esos libros que se leen con el lápiz en la mano y que te obligan a pensar ya sea para dar la razón al autor o bien para discutir con él.




El juicio sobre el valor de un torero tendrá en cuenta tres variables:

- Su valor técnico
- Su valor estético
- Su valor histórico

Decía Sureda que estos tres valores podían ser independientes entre sí. Por ejemplo, un torero podía tener muy buena técnica pero ser antiestético (Lalanda). O tener mucha estética pero poca técnica. Esto tiene su miga porque si entendemos la técnica como la capacidad lidiadora, obtendrían una nota baja los toreros denominados artistas o esos toreros gitanos que despreciaban la técnica. Pero si el valor técnico también reside en aplicar toreo de pata negra al toro que se presta a ello, esos mismos artistas suben bastante la nota, ¿no les parece? 

Se puede, en fin, ser un torero excelente en la técnica y notable en la estética pero no gozar de valor histórico. ¿Sería éste el caso de Gallito?

Para aclarar la cuestión, diremos que el valor histórico de un torero lo mediremos por su influencia en el devenir de la fiesta, es decir, la trascendencia que haya tenido su forma de torear. Ese valor histórico se mide también por la cantidad de toreros que habrán deseado seguir el camino de quien haya significado algo memorable en la evolución de la Tauromaquia.



Supongamos una graduación del 1 al 10 para calificar ese valor histórico. Circunscribiéndonos al siglo XX, ¿qué toreros merecerían un 10 en ese valor? Recordemos que se trataría de evaluar cómo han cambiado la forma de torear, cosa que se deduce de la cantidad de imitadores que hayan tenido en el nuevo camino que han abierto.

En nuestra opinión, los dos únicos que merecen el 10 son estos dos de abajo: 




De los recientes, pondríamos un 9 tanto a José Tomás como a El Juli. Por supuesto que no se contempla en esta valoración el gusto personal. 

Además, en el valor histórico influirían muchas variables que desechamos de entrada porque cambian según la época. Serían tales como el tipo de toro, el tipo de público, los críticos taurinos coetáneos, el concepto estético del toreo, la capacidad de conmover del maestro, etc. Incluso algunos toreros han toreado diferente al principio y al final de su carrera. Estos aspectos no pueden entrar a la hora de valorar simplemente esa trascendencia histórica del torero a que nos referimos en ese tercer valor que planteaba Sureda.

Dicho lo cual, ¿a ustedes se les ocurre otro torero del siglo XX que se haga acreedor en valor histórico al 10 aparte de los dos citados?

Gallito, no. Él culminó la forma digamos 'antigua' de torear, fue su máxima expresión. Pero ese camino quedo barrado por el Nene de Gelves aunque de manera brillantísima, eso sí. Es algo similar a los puntillistas, que llevaron la pintura a un callejón sin salida del cual la sacarán tres genios como Munch, Cézanne y Van Gogh.

Por supuesto que en valor técnico Gallito obtendría... ¿el 10? Pues tampoco. En nuestra modesta opinión lo dejaremos en 9 por su deficiente modo de estoquear (y casi estaríamos por bajarle aún más la nota ya que mataba bastante mal). Es un tema que tenemos pendiente en esta serie que le estamos dedicando en nuestro modesto blog y que iniciábamos aquí.


Gallito el 9 de mayo de 1915 en Madrid

¿Y respecto al valor estético? ¿Qué nota pondrían ustedes a Belmonte y a Gallito? Aquí nos retiramos al callejón tras dejarles el toro en suerte. Cojan los tres valores que hemos apuntado más arriba, califiquen con un número del 1 al 10 a los dos maestros, dividen por tres y ahí tendrán la respuesta a la pregunta del titular.

Ya que estamos divagando sobre lo técnico, lo estético y lo histórico, podemos entretenernos en hacer una clasificación de algunos toreros del siglo XX siguiendo esos tres ítems. 

Pensemos a vuelapluma en los siguientes: Gallito, Belmonte, Chicuelo, Lalanda, Domingo Ortega, Pepe Luis, Manolete, Luis Miguel, Rafael Ortega, Antonio Bienvenida, Antonio Ordóñez, Camino, El Viti, Ruiz Miguel, Curro Romero, Ponce, José Tomás, Morante y El Juli.



Por nuestra parte,  hemos hecho un cuadro con el nombre de cada torero más cuatro columnas, una con cada valor y la tercera con la media. No se preocupen que no vamos a aburrirles con el resultado de nuestros cálculos. No obstante, para que no nos acusen de que nos tapamos o nos aliviamos cuando hay que entrar a matar, apuntamos a continuación la clasificación que ha resultado de nuestra particular evaluación. Los toreros que figuran en el mismo grupo son los que han conseguido igual puntuación, o sea, que tendrían un valor equivalente en la historia de la tauromaquia combinando los tres factores valorados:

1. Belmonte y Manolete


Pasaporte de Manolete donde pueden ver su estatura 

2. Gallito 



3.  José Tomás
4. Pepe Luis, Ordóñez, Rafael Ortega


Ordóñez en 1966

5. Chicuelo, Antonio Bienvenida, Camino, El Viti, Curro Romero


Camino en 1974. Según él, la verónica tenía que ejecutarse
siempre sin levantar el pie de la pierna interna

6. Domingo Ortega, Luis Miguel, Ponce, Morante, El Juli


Domingo Ortega en Valencia yéndose al rabo como solía (1931)

7. Ruiz Miguel
8. Lalanda


Estocada de Ruiz Miguel a uno de Miura en 1974

¿Qué les parece el ránking que nos ha salido? Pues ya nos hemos entretenido con este divertimento a cuenta del centenario de la muerte de Gallito y de la lucha fratricida entre los partidarios de Maravilla y los de Cataclismo. No pretendíamos otra cosa. 

Aunque ustedes no hayan perdido su tiempo en puntuar todos los toreros de la lista, por lo menos lo habrán hecho con José y Juan, qué menos... ¿Quién les ha salido vencedor? No vale retorcer los datos para que resulte un empate, que conste.

Sabemos que la simplificación de lo comentado en esta entrada puede dar lugar a todo tipo de precisiones por su parte, para lo cual tienen a su disposición la sección de comentarios aquí abajo. Ha sido, como decíamos, un divertimento. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.