La entrada viene porque Emilio Muñoz decía hace poco lo que ponemos en el título. Seguro que ha recordado a muchos aficionados el de la conferencia que seis meses antes de la muerte de Manolete dio Adolfo Bollaín en el Club Taurino Madrileño.
Bollaín, que había visto torear a Joselito y que había alternado en un festival con Domingo Ortega y con Belmonte, sostenía eso en 1947. Un amigo lector nos recordaba en los comentarios a la entrada anterior lo que decía Gallito en la entrevista con Carretero:
¿Conocen ustedes algún torero que estando en activo haya reconocido que en su época se torea peor que antes? Esa frase de Gallito se la hemos oído a El Juli, Talavante, Castella, Manzanares y tutti quanti. Cuando los toreros se retiran, es otra cosa, ya hablan con mayor libertad, sobre todo para criticar a los que han venido después, aunque sea suavemente.
El Viti dijo esto en Valencia:
"En una conferencia en el Club Taurino de 'El Soro' dije que hoy se toreaba técnicamente mejor que en mi época. Para que no se malinterpretara, cuidadito, dije 'técnicamente'. Porque el toreo no debe ser sólo técnica, son muchas cosas más"
Aquí lo ven antes de un cambio de mano para rematar con el de pecho. Fíjense en dónde ha rematado el pase, recuerden lo que comentábamos aquí:
El tema no permite ser taxativo porque, como decíamos al principio, es parecido a comparar futbolistas de diferentes épocas. No obstante, y en nuestra modesta opinión, ni de broma se torea hoy mejor que nunca. Los seguidores del blog tienen en el archivo cumplida muestra de nuestra forma de ver el asunto. Se toreará diferente si ustedes quieren, pero no mejor porque esa técnica a la que se refería El Viti se usa para aliviarse escandalosamente en la mayoría de los casos.
A fin de no reiterar nuestros argumentos, comparen en este vídeo a Pepe Luis Vázquez hijo con sus otros dos compañeros de cartel (aunque al natural se le ve con muchas precauciones, no olviden que son sesenta años). Comentábamos esa corrida hace dos años en esta entrada. Fíjense en cómo destaca la naturalidad de Vázquez contra la artificiosidad de López y también en cómo remata los pases en comparación con Morante, que se echa el toro afuera.
Zabala de la Serna, que se ha caído del caballo hace un tiempo no sabemos muy bien debido a qué, hace este reportaje con tres toreros ya retirados. Cuando sale el tema de si hoy se torea mejor que nunca, Emilio Muñoz dice esto, de donde hemos sacado lo del título:
"Me parece una gran injusticia. Y si lo dice un profesional, una falta de respeto. Es saltarse a Belmonte, Manolete, Pepín Martín Vázquez, Pepe Luis... Independientemente de eso, pienso que no se torea mejor que nunca. ¿O hay alguien hoy que toree mejor que Camino y El Viti?"
De Muñoz, muchos amigos buenos aficionados nos siguen ensalzando sus naturales. A nosotros nos parecían buenos al cincuenta por ciento. El otro cincuenta por ciento era postura un tanto forzada. Y la postura forzada al torear implica 'impostura'. Recuerden lo que decía Joaquín Vidal:
"El toreo de Emilio Muñoz en su presentación de novillero en Pamplona parecía formado en la alta escuela de los Bienvenida, con un aderezo de gracia trianera, y nada más verlo se convirtió en la esperanza de la afición. Luego, el diestro se hizo mozo, le vinieron las prisas, se llenó de crispaciones, perdió gusto y temple, y pasó a ser uno del montón".
Sobre su actividad como comentarista, como está en los antípodas de lo que nosotros entendemos que es la tauromaquia, no vale la pena insistir.
"El toreo de Emilio Muñoz en su presentación de novillero en Pamplona parecía formado en la alta escuela de los Bienvenida, con un aderezo de gracia trianera, y nada más verlo se convirtió en la esperanza de la afición. Luego, el diestro se hizo mozo, le vinieron las prisas, se llenó de crispaciones, perdió gusto y temple, y pasó a ser uno del montón".
Sobre su actividad como comentarista, como está en los antípodas de lo que nosotros entendemos que es la tauromaquia, no vale la pena insistir.
Pero estamos de acuerdo con lo que dice. Esa falta de respeto a que se refiere la podría hacer extensiva a los críticos que viven de esto y de darnos gato por liebre repitiendo la misma falacia. Aunque seguramente el palo también va por ellos ya que habla de 'si lo dice un profesional' y la crítica comercial es profesional de hacer la pelota al torero día sí y día también, fundamentalmante a las figuras.
A la misma pregunta que nos sirve de titular, responde ahora Paco Ojeda, que no quiere entrar en detalles:
"No se torea mejor. Lo que hay es una gran igualdad en todo y en todos"
O sea, un aburrimiento colosal cada tarde, ¿verdad, maestro? Es lo que quiere decir, ¿no? De Ojeda se sigue repitiendo que pisó el terreno que no pisó nadie. Podemos estar de acuerdo con eso pero lo pisó con un único tipo de toro, aquél que le permitía quedarse ahí. Un toro como Dios manda, con poder y que se haga respetar, jamás permitiría el toreo de Ojeda, en nuestra modesta opinión. Por otro lado, Dámaso pisaba un terreno parecido mientras lo humillaban los del 7 contándole los pases. Luego se retiró y empezaron a alabarlo y, cuando se murió, resultó que era un fenómeno. Vivir para ver...
Y Espartaco dice esto sobre lo de torear mejor que nunca:
"Está todo muy igualado aunque a veces se vean faenas cumbre. Quizá no tiene la misma emoción porque el toro no cambia. Es el mismo de un día para otro. El toro antes ofrecía posibilidades distintas, era más imprevisible: yo he sido un torero catalogado como técnico. Y los toreros técnicos, normalmente, crean mucha frialdad en el público. Pero tenía que reinventarme cada tarde. Lo mismo te ponías hoy delante de uno de Santa Coloma, mañana de uno de Ruchena, pasado de otro del Conde de la Maza... Y al día siguiente de uno de Juan Pedro. Y es lo que hacía que las faenas no tuvieran la perfección previsible actual. Pero había más emoción"
Otro que insiste en el aburrimiento y en la falta de aliciente. Él reconoce que no era un prodigio de emoción. Sí lo era de simpatía y cortesía con todos los aficionados, eso es innegable. Reconoceremos que sacaba petróleo de toros por los que nadie daba un duro pero probablemente es el padre putativo del destoreo de hogaño. Seguro que han visto este capítulo de Paisaje Herrado en lo de Rocío de la Cámara. Tientan Espartaco y Pepe Luis Vázquez, comparen y ya me contarán.
Nuestras queridas figuras actuales tienen la gran ventaja de disponer del toro posmoderno, el que gatea, descuelga, no embiste amontonado y tiene profundidad y clase. Así suele hablar Justo Hernández, que sabe de eso más que todas nuestras figuras juntas. El toro posmoderno no pone nervioso al torero porque su fijeza es proverbial. Sólo mira al diestro para decirle con los ojos: '¡maestro, espere un momento...déme aire y vuelvo a embestir como usted me diga!' De esa manera se puede torear a cincuenta pulsaciones, las mismas que tiene el espectador en el tendido si es que no se ha dormido (recuerden aquí). La crítica vendida es la que al día siguiente intenta subir el ritmo cardíaco del aficionado escribiendo panegíricos ridículos. Saben de toros pero se ven obligados a ello para mantener su mamandurria.
Pues con ese toro actual tan colaborador, tan obediente y tan bien seleccionado, se echa la pierna atrás, se compone la figura a su paso, se aprovecha simplemente su viaje, se torea en línea, se ubican fuera de cacho y se lo echan afuera en cada pase para seguir al hilo ligando de manera bastarda. Todo ello, además, retorciéndose grotescamente. Reconoceremos únicamente dos cosas de valor: el quedarse ahí quietos y el tirar del toro sin que les toque la muleta. Pero no hay ninguna hondura y la ligazón es falsa. Lo que sí hay es trampa en el albero y aburrimiento en el tendido.
Preguntaban al malogrado Sebastián Palomo 'Linares' si a él le parecía que en el toreo actual se escondía demasiado la pierna. Su respuesta era:
"Hoy no es que escondan la pierna, es que...¡lo esconden todo!"
Preguntaban al malogrado Sebastián Palomo 'Linares' si a él le parecía que en el toreo actual se escondía demasiado la pierna. Su respuesta era:
"Hoy no es que escondan la pierna, es que...¡lo esconden todo!"
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| Palomo al natural con un toro de Eusebia Galache en Alicante (1975) |
Volviendo al fútbol ¿qué harían hoy sobre ese césped tan bien cuidado un Maradona o un Pelé con la protección de que gozan actualmente los delanteros por parte de los árbitros? ¿Qué hubiera hecho Messi en 1966 con aquellos portugueses a los que el propio Eusebio pedía que no pegasen más a Pelé? ¿Cómo se habría zafado Ronaldo de un marcaje al hombre como el de Gentile al Diego en 1982?
Decía Cossío que el aficionado con ánimo de analizar y sopesar la autenticidad de lo que acontece en el ruedo lleva las de perder ya que:
"a su consideración fría y descarnada se opondrá siempre el entusiasmo irreflexivo y cálido del público que es, a fin de cuentas, el que ha sostenido y sigue sosteniendo la fiesta de toros"
Es verdad, quien llena las plazas es el público y no el aficionado. Pero eso no quita que alguien tenga que ser frío y descarnado para no dejarse arrastrar por el triunfalismo barato que nos venden los que viven de esto.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



























