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viernes, 22 de junio de 2018

PINTAS DEL TORO DE LIDIA (7): GIRÓN Y FALSO GIRÓN

Empezamos mal porque 'girón' debería escribirse 'jirón'. La primera palabra no existe oficialmente en castellano. La segunda sí, y se refiere a un pedazo de tela desgarrado. Aquí tienen este toro de Cebada Gago que es castaño jirón por esa mancha blanca que da la impresión de que sea ese pedazo arrancado o roto de la piel castaña, como si le faltase un trozo:



Lo que sucede es que secularmente se ha escrito 'girón' y por eso ahora llama la atención escribirlo correctamente en lugar de lo acostumbrado. No obstante, la Real Academia no contempla aplicar la palabra al ganado bovino, ni con ge ni con jota.

La definición estricta sería la del toro que presenta una mancha blanca sobre fondo oscuro siempre que no sea en la cabeza, en las patas o en la cola. El lugar preciso de la mancha debe ser el ijar o ijada, esto es, entre el final de las costillas y la cadera. La mancha puede tener un tamaño variable pero su lugar debe ser el que hemos indicado. Observen este toro de Jesús Tabernero que es jirón pero con la mancha mucho más pequeña que el cebadita:



Si además de esa mancha blanca en el ijar tiene alguna otra, seguirá siendo jirón. Vean éste de la misma ganadería ya desaparecida, que tiene tres, sin contar el lucero de la cabeza y el rebarbo del rabo, que no cuentan para lo que nos ocupa, como hemos dicho al principio:



El falso jirón sería el que tuviera la mancha blanca sobre fondo oscuro en cualquier otro sitio que no sea el ijar. Por eso el toro de Valdellán que fue devuelto al corral en Vic lo era, ahí lo tienen:



Vean que en el campo es bragado y meano corrido. La pequeña mancha que se le expande a partir de los testículos no tiene la extensión suficiente para denominarlo jirón. Por consiguiente, falso jirón aunque para algunos tratadistas no existe tal falsedad y cualquier mancha blanca aislada merece el calificativo de jirón:



Y si hay más manchas blancas, ¿cómo distinguirlo del berrendo? Para nosotros, dos o tres manchas blancas no llegan a berrendo. No es el caso de éste de abajo, que ya no sería jirón sino negro berrendo porque el blanco menudea más de la cuenta:



En cambio, este bonito ejemplar de Justo Nieto sería falso jirón por la mancha de la grupa. También es cinchado por la tira blanca que cruza su cuerpo. Además es lucero, rebarbo, bragado, meano corrido, axiblanco y calcetero:



Éste de Jesús Tabernero es un precioso cárdeno oscuro ojalado, careto, nevado, bragado, meano corrido, gargantillo, falso jirón y calcetero. Añadiremos prestada esa bonita denominación argentina de 'corona blanca' referida a que el blanco no le llega a la pezuña como al del tío Justo sino que parece que lleve botines:



Hay tratadistas antiguos que se complican la vida excesivamente denominando jirón a toros con variantes de manchas blancas que se ubican fuera del ijar. No nos parece correcto. Por ejemplo, para algunos de ellos este novillo de Cebada Gago sería jirón por la raya blanca del espinazo. Para nosotros, listón sin más, aparte de castaño oscuro, bociblanco, facado, bragado, meano, axiblanco y gargantillo:



A veces hay toros que tienen canas concentradas en algún lugar sobre fondo oscuro y también se les denomina jirones pero es un accidental muy raro. Suele estar causado por afecciones de la piel.

Las ganaderías donde salen más toros jirones son las de Vega-Villar, Núñez, Santa Coloma por Buendía y los Domecq que vienen de Torrestrella (por ejemplo, la citada de Cebada Gago, San Román, Carmen Segovia, Fernando Peña, Santiago Domecq, etc.).

Nos despedimos con este toro de Dolores Aguirre claramente jirón además de negro mulato, bragado, meano, axiblanco y rabicano.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





lunes, 18 de junio de 2018

EL BRINDIS DE ANTONIO BIENVENIDA

Antonio Bienvenida pertenece a ese olimpo reducido de toreros de quienes todo el mundo habla bien. Si se paran a pensar, no son muchos. De Bienvenida se habla bien tanto dentro como fuera del ruedo.


Fueron seis hermanos toreros. Por orden de antigüedad, Manolo, Pepe, Rafael, Antonio, Ángel Luis y Juan. El de andares más toreros fue el malogrado Rafaelito. Murió asesinado por Antonio Fernández, quien le daba clases particulares y era el administrador de la familia. Se ve que no quería que se fuera de Sevilla y se presentó en la casa un día con una pistola. Disparó al pecho de Rafael y amenazó con el arma a Pepito Sánchez, que estaba presente y que era el sobrino de Sánchez-Mejías, dueño del inmueble: "vete, que si no te mato". Instantes después se oyeron dos detonaciones más, una segunda bala fue a la cabeza de Rafaelito y la tercera a la del homicida. Nunca se esclarecieron las razones de esta barbaridad.

Volvemos con Antonio para recordar que mató seis toros él solo en nueve ocasiones. La que nos ocupa es la tercera de la lista que tienen aquí abajo y que publicó en el ABC Suárez Guanes, fallecido justo hace un año:



Antes de ir a la plaza, Antonio coincidió con Alfredo Corrochano, el hijo torero del crítico, quien le preguntó que cómo era que se había metido en ese lío. Bienvenida le dijo: "por culpa de tu padre; estoy leyendo un libro suyo sobre Joselito y como insiste en la gran facilidad con que mataba seis toros..." Efectivamente, 'Gallito' se encerró con seis toros en veintitrés ocasiones en España más otra en Lima. Hay que añadir la corrida de El Pilar de 1913 en Zaragoza cuando tuvo que matar seis veraguas por cogida de Gaona en el primero.

Los toros de la tarde que nos ocupa fueron de Graciliano. Guillermo Pérez Tabernero tranquilizaba al diestro en su casa poco antes de ir hacia Las Ventas: 'has tenido suerte en el sorteo, te han tocado los mejores'. Era una corrida que Bienvenida había visto en la finca y le había gustado para su compromiso (tuvieron que pedir a Balañá que la cediera porque estaba destinada a Barcelona). Aquí le ven en el patio de cuadrillas:



Se ofrecieron como subalternos sus hermanos Pepe y Juan pero Antonio se negó para no dar un toque sentimental al evento, decía. Recuerden que Juan y él torearon mano a mano la primera corrida en que se exhibió la tablilla en Las Ventas, pulsen aquí.

Iniciando el paseíllo:



Aquel día estaba Gregorio Corrochano en el tendido y Bienvenida se dirigió a él para brindarle la muerte del quinto toro. Al crítico no le gustaba nada que le brindaran toros. El ponerse firmes y escuchar el brindis pendiente de atajar la montera como un guardameta le ponía nervioso. Y luego se preguntaba qué hacer con ella en caso de que el torero acabara en la enfermería o qué cara poner cuando viniera a recogerla si la cosa había acabado torcida. Total, un compromiso. Ahí tienen el instante:



El brindis del maestro fue el que transcribimos a continuación:

"Le brindo a usted este toro, precisamente a usted, porque no es toro de brindis, no es un toro fácil y lucido; hay que saberlo torear y usted ha escrito un libro que se titula 'Qué es torear' del cual los toreros tenemos mucho que aprender"

De ese libro, publicado por una editorial catalana, les hablábamos aquí en su día ¿Cuántos toreros leen de toros? ¿Qué saben de los encastes quienes no salen de las mismas ganaderías desde hace lustros? ¿Conocen la historia de la tauromaquia? ¿Saben distinguir un toro rebarbo de un falso girón? Tampoco es cuestión de que sean catedráticos pero ¿conocen algo más de la lidia que no sea la faena que traen del hotel?

Ese quinto toro fue de los gracilianos que abren la boca. En el tendido estaba 'Magritas', que comentaba al periodista de El Ruedo que los toros de Graciliano se dividían entre los que la abrían y los que no. Aquella tarde la abrieron sólo el cuarto y el quinto, señal de que hubo bastante que torear. 'Magritas' ha sido uno de los mejores banderilleros de todos los tiempos:



Cuando volvió Bienvenida a recoger la montera, Corrochano no tenía a mano ni un papel ni una pluma para dejarle escrito lo que tuvo que decirle de palabra:

"Hace mucho tiempo que no he visto lidiar una corrida de toros que son toros como estás lidiando esta tarde. Se ven los toros con gran claridad porque se dejan donde se deben dejar para ver su bravura. Los picadores van al toro por derecho sin hacer la carioca y los peones están en su sitio. Así se lidian los toros"

Aquí ven a Luis Fariñas 'Cicoto' picando al cuarto. Se darán cuenta de que el de Graciliano hoy no entraría ni de novillo en Las Ventas. Pues derribó dos veces y tomó cinco varas. Los toros pesaron 482, 483, 474, 493, 490 y 449. Acudieron veinticinco veces al caballo y dieron cuatro caídas (en aquel año regía el artículo 61 del reglamento con lo de 'cuatro varas en regla'):



Por delantales, esa misma tarde (hemos leído a cuenta de este lance la expresión 'verónicas a pies juntos', cosa que no terminamos de comprender):



Por cierto, hablando de lidiar bien, destaquemos que toreó toda la corrida con el estoque de verdad, como tendría que ser siempre. Esa media cayó en lo alto, no trasera como vemos ahora cada tarde:


Cortó dos orejas, una al sexto y otra a este cuarto que torea al natural sin retorcimientos grotescos ni poses artificiosas. La muleta, plana y sin arrastrarla:



Se habla de que unas tres mil personas se acercaron tras la corrida a su casa en la calle General Mola y lo obligaron a salir al balcón a saludar. Esta foto de abajo está hecha en esa casa bajo una imagen del patriarca Manuel:



Abajo tienen al Papa Negro en un festival iniciando un pase cambiado. Antonio lo hacía muchas veces sin desplegar la muleta, cosa que casi le cuesta la vida con uno de Ignacio Sánchez en Barcelona (aquí pueden recordar el grave percance):



Don Manuel Mejías ha sido de las cinco personas que más han sabido de toros en el siglo XX. Dos ideas suyas son fundamentales para quien esto firma. La primera es que 'nunca hay que llevar los muletazos pensados', esto va al hilo de lo que comentábamos antes de la faena traída del hotel que sufrimos cada tarde. La segunda es lo único que a nosotros nos hace perder los nervios en el tendido y caer en el insulto al diestro. No podemos soportar al torero despistado o durmiendo a la hora de hacer un quite. Manuel Mejías siempre insistía en estar pendiente del compañero, no admitía ni la menor distracción. Decía a sus hijos:

"Si un toro cornea a un torero realizando alguna suerte, ¡qué le vamos a hacer! Pero si lo tira al suelo sin haberle herido y en el suelo le pega una cornada, ¡os hago responsables a vosotros de esa cornada! Tenéis que tener el capote siempre preparado"

Un amigo lector se enfadaba hace poco por la costumbre que ya damos por buena del maestro que sale a cuerpo limpio ante el percance de un compañero ¡No! Ninguno de los Bienvenida hubiera perdonado esa desidia. El no llevar el capote es signo de no estar pendiente.

Ya vieron en la lista de encerronas que Antonio repitió el año siguiente matando seis galaches gratis para el Montepío de toreros. Entonces cortó tres orejas, dio cuatro vueltas al ruedo y salió a hombros. Esta imagen es del ecuador de la corrida, cuando bajaron toreros retirados y otros beneficiarios del Montepío a agradecer el gesto del torero (el más alto es Nicanor):



Antonio Bienvenida dio nada menos que veintiséis alternativas, la sexta en la plaza situada a veinte metros de donde les escribimos:



El lleno en Madrid aquel 30 de mayo de 1954 fue de no hay billetes. Nadie se movió hasta que dobló el sexto. Se decía en los tendidos aquel día que eso no se veía desde los tiempos en que Manolete iba anunciado en tercer lugar.

El padre de los Bienvenida tenía a sus hijos hasta las cinco de la mañana hablando de toros. Su madre le decía '¡Manolo! ¿Qué haces con los niños? Déjalos descansar, hombre'. Pero uno de ellos, Ángel Luis, reconocía que es ahí donde nacen los grandes toreros, en esas conversaciones, "es en esos momentos donde nace la torería". 

Pongan ustedes 'aficionados' en lugar de torero y 'afición' en lugar de torería y ésas son las conversaciones que queremos tener en nuestro modesto blog.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 13 de junio de 2018

EL TORERO MÁS VALIENTE DE TODOS LOS TIEMPOS

Ha habido muchos toreros cuya valentía ha sido su cualidad más destacable. Sin incluir ninguno de los actuales y a vuelapluma, nos vienen los nombres de Frascuelo, Luis Freg, Litri, Miguelín, Diego Puerta, ambos Dámasos -Gómez y González-, Manili y Ruiz Miguel. Entre los más valientes, curiosamente el único que murió en el ruedo fue 'El Espartero'. El problema es que el pobre Manolillo no era valiente sino temerario o directamente suicida, que es una gran diferencia.

Pues resulta que nuestro protagonista no es ninguno de los citados. El torero más valiente de la historia ha sido un malagueño, Matías Lara Merino, 'Larita'. Si lo decimos nosotros, la cosa no tiene ningún valor pero si lo aseguran Corrochano, Cañabate y Juan Belmonte, habrá que otorgarles el crédito que merecen.



Esto decía de él Cañabate:



La idea de esta entrada nos vino al leer la deliciosa entrevista que hizo Josefina Carabias a Belmonte. Lean:

- ¿A qué torero admira usted más?
- A 'Larita'
- ¿Cómo? ¿A quién?
- Sí, a 'Larita', a Matías Lara ¿Sabe usted por qué? Porque es el único torero que conozco a quien no le dan miedo los toros
- ¿Sólo por eso?
- ¿Dice usted sólo por eso? ¿Le parece poco? A mí los toros me dan un miedo horrible, espantoso. Si el público fuera consciente del miedo que tengo cuando hago el paseíllo y, sobre todo, en el momento de coger los trastos de matar, se iría de la plaza por lástima...
- Entonces, ¿por qué torea usted tantas corridas?
- Porque las corridas se firman bastante tiempo antes de torearse. Si se firmaran en el patio de caballos vestido de luces, yo hubiera toreado muy pocas...quizá ninguna. En cambio, 'Larita'...

RÉCORDS DE 'LARITA'

Se sabe que nació en Málaga pero no hay acuerdo en la fecha. Nosotros nos inclinamos por marzo de 1887 aunque otros hablan de agosto de 1883. En el Cossío pone 1885, con la errata de decir que su primer becerro lo mató en 'Vea de Segura' en lugar de Beas de Segura. Por su exceso de peso, se hablaba de él como ventripotente o directamente obeso. Ahí lo pueden comprobar:



Sufrió diecinueve cornadas en sus diecinueve años de alternativa y es curioso que no le hicieron tanto daño como a otros toreros pasados de peso a los que, cuando los cala el toro, siempre les provoca más destrozos que a compañeros más livianos.


Cogido por un toro de Albarrán al tomar el olivo en Santander de novillero (1913)

'Larita' tiene unos récords curiosos que les iremos comentando. La primera oreja que se cortó en la antigua plaza de Tetuán de las Victorias fue para él (21 de mayo de 1911). De novillero, se encerró dos veces con seis toros en una semana. Siempre se ha dicho que el primer rabo cortado en España fue para él. Eso sucedió en la plaza vieja de Jaén el 19 de octubre de 1913. El público enloqueció con la labor de 'Larita' al novillo 'Saladito', de una ganadería de Santisteban del Puerto llamada Herrero y Manjón. Cuando le entregaron a 'Larita' la oreja y el rabo puso cara de enfado al ver el despojo, lo cogió, lo volteó y se lo arrojó al presidente. Luego, en la barrera, iba diciendo 'pero ¿qué se ha creído el tío ése? El rabo que se lo dé a su familia'.

El segundo rabo que se cortó a un toro en Madrid es suyo. Fue el 8 de mayo de 1921, toros de Palha compartiendo cartel con Algabeño II y Dominguín. Se lo cortó a 'Guerrita', el segundo, berrendo en negro y que fue fogueado. Le pegó una estocada tendida pero, como el toro no doblaba, le sacó el estoque y lo descabelló allí mismo ¡con la muleta plegada y en los medios! 


Descabellando un novillo de Eduardo Olea en 1913

Precisamente realizando esta suerte lo pintaron en uno de los célebres retratos de 'La Lidia' (1914):



Es posible que ese segundo rabo tenga más valor que el primero que se cortó en Madrid. Fue para 'Gallito' de un toro de Guadalest el 10 de octubre de 1918 pero más que por la faena fue por el clima sentimental que se creó aquella tarde ya que era la primera despedida de su hermano Rafael. Después de estos dos, Nicanor cortaría otro a un toro de Aleas y éstos serían los tres únicos rabos de toro cortados en la plaza vieja de Madrid. En 1934, Belmonte cortaría el primero ya en Las Ventas a un murube de Carmen de Federico. 

Se habrán fijado en que hablamos con idea de rabos cortados a toros porque el primer rabo concedido en Madrid fue anterior a éstos, el 11 de noviembre de 1918, pero era un novillo de Pablo Romero. Lo cortó el novillero José Roger 'Valencia'.

Volvemos con 'Larita' para recordar que tomó la alternativa de manos de su paisano Paco Madrid en la ciudad de ambos, Málaga. El testigo fue Juan Belmonte, los toros eran de González Nandín y la fecha, el 1 de septiembre de 1914:



Hemos leído que iba de blanco y oro aunque en las fotos el blanco no parece tal y el oro parece azabache. Sea como fuere, salió a hombros de sus paisanos. El triunfador aquel día fue el testigo, que cortó un rabo a su segundo. Es curioso que se repitió el cartel al día siguiente pero con toros de Conradi. Vean a 'Larita' con el toro de su alternativa:



Venía de despedirse como novillero en su ciudad natal el 9 de agosto matando seis de Anastasio Martín. Cortó seis orejas concedidas demasiado benévolamente por las señoritas que presidían el evento, paisanas suyas como todos los asistentes. A pesar de su sobrepeso, no perdonaba nunca las banderillas. Ahí lo ven aquella tarde:



Y aquí en Barcelona alternando con El Gallo y Curro Vázquez, el toro es de Veragua:



También se despidió de novillero en Las Arenas de Barcelona el 15 de agosto matando seis de Palha, su ganadería favorita. Véanlo esa tarde, quince días antes de la alternativa. La crónica decía que 'se llevó bastantes más cardenales que las cinco orejas que cortó pero entró siempre a herir muy recto y con mucha verdad':



Llama la atención el tamaño de los novillos:



También en Barcelona, con un novillo de Guadalest poco antes:



A los cinco días de la alternativa volvió a Barcelona, donde siempre fue muy querido. Véanlo antes del paseíllo, con sus dos compañeros que no necesitan presentación:



El Gallo le confirmó como torero:



¿De quién eran esos toros berrendos? 



Ahí tienen uno doblando a los pies de nuestro protagonista, a ver si lo adivinan:



Pues de Pablo Romero porque ya saben que en aquella época abundaban los berrendos antes de que Saltillo hiciese su misteriosa aparición en la vacada. Por cierto, ya han visto que el puntillero va por detrás, así hay menos posibilidades de levantar al toro. Hoy se empeñan de forma absurda en ir siempre por delante, ¿por qué?

Vean otra imagen de 'Larita' también en 1914 en Barcelona, esta vez para la Merced ante uno de Veragua:



El toro ha doblado y el puntillero vuelve a ir por detrás:



En Madrid le confirmó la alternativa Pacomio Peribáñez el 3 de julio de 1915. Fue una deslucida corrida nocturna con toros de Eduardo Olea donde se estrenaba el alumbrado eléctrico. Esto se comentaba al día siguiente:



Poco después mata toros de Coquilla en Barcelona. Por el tamaño, nadie lo diría:



Y en la ciudad condal comparte cartel con Paco Madrid y Joselito, que es quien triunfa con los murubes cortando dos orejas al quinto. Con su paisano, la rivalidad es tan grande que, a pesar de ser su padrino, ni se miran. Ahí pueden ver a 'Larita' esa tarde en un momento de apuro al entrar a matar:




CON JOSELITO Y BELMONTE

Alternó seis veces con Belmonte, con quien tuvo siempre muy buena relación. Precisamente uno de los más grandes triunfos de Belmonte como novillero lo había presenciado 'Larita' anunciado en el cartel junto a Posada. Fue en Sevilla, el 21 de julio de 1912 con novillos del duque de Tovar. Aquel día muchos acudieron más para ver a ese novillero del que se hablaba tanto por su valor que al de Triana. En el paseíllo, al lado del corpulento 'Larita', Belmonte parecía un alfeñique.

Él decía, 'quitados José y Juan, todos los demás podemos llamarnos de tú'. Con 'Gallito' alternó en siete ocasiones. Con los dos fenómenos a la vez se anunció dos veces. La primera, en La Línea el 19 de julio de 1915. Allí asistió al primer corte de pata que hubo en España, la cortó 'Maravilla' a un toro de Concha y Sierra . Belmonte y él cortaron sendas orejas. La segunda en Córdoba el 27 de mayo de 1916, en corrida de ocho toros de Pérez de la Concha para los tres citados más Vázquez II. 'Larita' y 'Gallito' mojaron la oreja a Belmonte, que se quedó sin cortar trofeo. En aquella corrida, 'Larita' substituía a Manolete, que tuvo que ser, si no vamos errados, el colombiano de Cali Manuel Rengifo.

A los dos monstruos 'Larita' los llamaba 'los niños'. A la vuelta de torear en América, Matías fue a hablar con el señor Retana, empresario de Madrid, y le dijo: 'vengo forrado de América, anúncieme con esos dos niños en Madrid...pero sin cabras, con toros cornudos, alimentados con habas y que tengan árboles en el testuz: yo mato mis dos toros sin cobrar'. No aceptó Retana porque estaba seguro de que los otros dos no iban a tragar.

SU VALOR NO DA MIEDO

El problema de 'Larita' es que se tomaba el toreo a chirigota. Su valor era tan grande, que provocaba la risa más que el espanto. Estaba entre los pitones y se ponía a hablar con alguno del tendido. El toro no doblaba y lo cogía por la pala y por el rabo para derribarlo (haciendo eso se trastabilló una vez cuando el toro ya rodaba y quedó atrapado debajo). Golpeaba al toro con el puño o con el codo, por eso se decía que 'anda con los toros a puñetazos'.




En Yecla, el día de san Miguel de 1919 se anunció con Limeño en corrida matinal. Uno de los toros de la viuda de Salas saltó al tendido y sembró el pánico. 'Larita' cogió los trastos, subió y lo estoqueó allí mismo. Salió a hombros con el rabo. En San Martín de Valdeiglesias saltó un toro al callejón y se aquerenció. No había forma humana de que volviera al ruedo. Pues en el mismo callejón lo mató nuestro amigo. 

El valor de 'Larita' es un misterio: los toros lo cogen pero no lo hieren de gravedad, sus temeridades no asustan porque se ríe, definitivamente no se le puede tomar en serio...pero tampoco en broma. Lo intentaba explicar Don Quijote en 'La Fiesta Brava':



Le criticaban que estiraba demasiado el brazo al entrar a matar (como hace hoy el 90% de los diestros) Pero 'Larita' puede decir con orgullo que, en diecinueve años de carrera, jamás oyó ni un aviso mientras otros como Lalanda o el propio 'Gallito' tienen que taparse cuando sale este tema (recuerden lo que les comentábamos  aquí para José aquí para Marcial). Perfilado en las Fallas de 1913, aún de novillero:



El mismo año, en Córdoba, en la suerte contraria:


Un cartel de ese año con 'Larita' en Barcelona:



Por cierto, pocos saben que el cartel original de la luctuosa corrida de Talavera de 1920 era para El Gallo, 'Larita' y Sánchez Mejías. Los dos primeros se cayeron y entró en mala hora Joselito, por eso la corrida quedó en mano a mano.

Leerán ustedes crónicas de 'Larita' donde se le acusa de clown o de histrión. Se dice que estuvo apayasado, que su toreo fue cómico, que movió a risa, que no fue serio...Lo tratan como a un polichinela. 

Pero en San Sebastián alterna con Gaona y rivaliza en banderillas para que el crítico diga esto:



Aquí tienen a los dos:



Cuando cortó aquel rabo en Madrid al 'Guerrita' de Palha, Corrochano, que sabía de las chuflas con que muchos se tomaban a 'Larita' tituló:



Ya hemos visto las alabanzas a la valentía de Matías por parte de Belmonte y de Cañabate, quede constancia de la de Corrochano a continuación:



Ha sido el único torero que ha cortado una oreja a petición propia. Fue en Las Arenas a uno de Miura. Tras su muerte, había poca petición y 'Larita' saludó al palco como diciendo 'presidente, ¿qué hacemos?' Entonces, ni corto ni perezoso, sacó su propio pañuelo y lo agitó ostensiblemente. El presidente, a quien cayó en gracia el gesto, enseñó el suyo. Luego 'Larita' decía que se había sumado a la petición 'para solidarizarme con la minoría'. Observen la crítica a la ganadería de Miura hace noventa y dos años:




En América triunfó por su tremendismo y sus alardes de torero macho. En Venezuela se enfadó en 1931 al ver que los animales encerrados en los corrales para él eran poco menos que becerros. Abrió las puertas para liberarlos y en la calle se dedicó a torearlos con el sombrero entre la algazara de los transeúntes. Fue detenido por la policía. En Perú más de una vez terminó también en el cuartelillo por pelearse en las tabernas. Se decía que mataba los toros con la espada y las penas con el vino. 'Al vino, como al toro, hay que echarle valor', solía repetir. 


Remate a un novillo de Arribas en Madrid (1913)

'El torero que se reía de la muerte', se escribió más de una vez. En una ocasión quiso poner unas banderillas al quiebro pero el toro le hizo un desaire. Simuló con las banderillas un ayudado y empezó a torear al bicho con los palos entre sus risas y las del público. En el tercer pase, el toro lo prendió por la axila y lo levantó del suelo ante la angustia de los presentes, a quienes se les heló la sonrisa. Pero a 'Larita' no, él seguía riendo mientras pugnaba por zafarse del cuerno. Cuando se soltó, se quedó mirando al animal como diciendo 'pero tú ¿qué te has creído'?' Por eso se comentaba a menudo que el día que un toro le hiciera daño de verdad, nadie se lo iba a creer, todos pensarían que era una más de sus 'performances'.


Al quiebro a un novillo de Villalón. Fíjense en que las banderillas son cortas

Uno de Veragua casi lo mató en Madrid al intentar un pase cambiado. Dos meses después volvía al mismo ruedo con toros de la misma ganadería. Se fue al mismo sitio y dio el mismo pase cambiado, esta vez sin novedad.


De frente por detrás en Madrid

En 1922 en Madrid salió a banderillear con dos palos en cada mano. Un gracioso le gritó '¡Dos no, tres!' Y 'Larita' volvió a la barrera y salió con tres palos en cada mano que a duras penas podía agarrar. Entró y clavó sólo dos mientras los otros cuatro cayeron al suelo. Los recogió en la cara del toro y volvió a entrar dejando sólo dos. Pues volvió a coger los dos que quedaban y los clavó. En esa misma corrida se llevó una memorable ovación cuando el picador cayó al descubierto. El toro hizo por él y 'Larita' se tiró a hacerle el quite abrazándose al testuz como quien abraza a un amigo que ve por la calle. 



Ese mismo año lo vemos el día de san Jorge con un toro de Manuel García, antes Aleas, también en Madrid:



Torea en la capital en 1924 (fíjense en la cantidad de ganaderías que se anuncian como 'antes...'):



Pero al año siguiente empieza a ir a menos y ya nunca volverá a torear más de veinte corridas por temporada:



En su época de declive organizó algunas corridas como empresario. Por ejemplo en Aranjuez, la última vez que se anunció con Belmonte. Compró unos toretes protestados por anovillados de Felipe Montoya con Sánchez Mejías completando el cartel. En Guadalajara organizó otra y brindó a la parte del tendido que le protestaba diciendo a voz en grito: 'brindo a esos guasones que se están metiendo conmigo por matar estos toros que me han costado 12.500 pesetas'.

Organizó varias corridas sin cobrar, una de ellas encerrándose con seis veraguas de Trespalacios en su Málaga natal a beneficio de los pobres de la ciudad.

VEINTISÉIS VECES COMO ÚNICO ESPADA

Se encerró veintiséis veces con seis toros. En Barcelona, tres veces, una en cada plaza, además de su ya citada despedida como novillero. En Las Arenas, el 11 de agosto de 1918 con toros de Bañuelos y dos sobreros de García Lama; cortó un rabo. La foto es de aquel día:



En la Barceloneta, el 25 de julio de 1920, con toros de Villalón; la corrida duró tres horas, algo inconcebible y mal visto en aquella época. Batió el récord de la despedida de Lagartijo en 1893, cuando anduvo aperreado y apedreado con los veraguas el día del Corpus en Madrid (aquella corrida duró dos horas y cuarto). Estamos aún en 1920 y eso se ve como un baldón para el matador porque es indicio de que le cuesta poder con los toros. Bleu alababa una corrida de Frascuelo con seis toros diciendo que 'el primer toro saltó a las cinco menos dieciocho y el último dobló a las seis y ocho'.

El novillo berrendo aparejado de la foto es de Villalón, que se lleva una gran estocada. Las estocadas de 'Larita' tienen un mérito especial porque sus brazos eran muy cortos:



Finalmente se despidió en la Monumental con seis de Palha a plaza llena para sorpresa de muchos. Aquí, en cambio, se le criticó la celeridad con que anduvo. La faena más larga que hizo duró cuatro minutos y medio. La revolución belmontina había hecho que la rapidez en el trasteo empezase a estar mal vista. Fue para la Merced de 1926, ahí le ven ese día:



Precisamente Belmonte decía que 


"Larita' se encierra con seis palhas y está tan tranquilo como si se hubiera encerrado con seis gallinas...usted no sabe lo que es un palha visto de cerca, ni quiera Dios que lo sepa'

En Madrid, había matado ya seis palhas en medio de un diluvio total en 1916. Vean dos fotos de ese día y lo que se dijo al siguiente:






Anunció su despedida definitiva en la plaza de Tetuán, donde había cortado aquella primera oreja que se concedió en aquel coso. Las figuras se hicieron a un lado quizás porque 'Larita' se había ido demasiadas veces de la lengua. La corrida tuvo lugar el 6 de noviembre de 1932 con toros del marqués de Alonso Pesquera en lugar de los Palha previstos. Hubo que remendar con cuatro de la misma ganadería traídos a última hora por la poca presencia de los reseñados en principio. Resultaron malos y en el cartel lo acompañaron Eladio Amorós y Andrés Mérida. Como se ve, sin figuras en el ruedo pero sí en el tendido:



Brindó la muerte del primero al trianero y cortó las dos orejas (Belmonte le regaló un cortijo días después). Luego, dos orejas y rabo de otro pero, al ir a cortarse la coleta, el público montó un número parecido al que montan hoy los juerguistas del indulto cuando gritan '¡no lo mates!' Entonces le gritaron '¡no te la cortes!' Total, que 'Larita' tiró al suelo las orejas que llevaba en la mano y se zafó de las tijeras para decir que se la cortaría en la plaza de Málaga. Esto se comentó:



La caricatura es de ese año, 'Larita' tenía cuarenta y cinco años:



No hemos encontrado que lo hiciese en Málaga sino en Madrid de nuevo. Fue ocho meses después, el 25 de julio de 1933. El propio diestro mostraba su retranca en esta carta:



Hemos localizado una entrada del evento:



Cinco toros terciados de Palha y un sobrero de la viuda de Aleas que hizo sexto. El maestro estuvo valiente, breve con la muleta y certero, como siempre, con la espada. Resultó cogido dos veces sin consecuencias y en ambas ocasiones fue por ponerse a charlar con alguien del tendido en la cara del toro. Lo contaba Belmonte:

"Yo admiro a 'Larita' con todas mis fuerzas porque es el único torero que hace chistes en la plaza, el único que se ríe con el público cuando tiene la muleta en la mano ¡Ése es el auténtico héroe de la fiesta nacional!"

La crónica dice que 'recibió las muestras de cariño del respetable'. La última foto suya que hemos localizado vestido de luces es ésta de aquella tarde:



Pero aún se puso el traje de torear una vez más, la definitiva, en Vélez-Málaga. Fue una mixta matinal donde él mató dos toros y Curro Caro, dos novillos. Era el uno de octubre de 1933, diecinueve años y un mes después de haber tomado la alternativa en Málaga.

UN GRANUJA

Ganó dinero pero era un manirroto por su afición a la buena vida. Tal como le entraba el dinero, se le iba. Cañabate recordaba que una vez en una taberna sacó un billete de mil pesetas para invitar a todo el mundo. Se preguntarán ustedes si eso era mucho dinero ¿no? Pues vuelvan a la entrada de cinco pesetas que enseñábamos de su despedida en 1933. Esa misma entrada vale hoy 34 euros en Las Ventas, o sea que si 'Larita' invitó por valor de 200 veces el importe de esa entrada, es como si hoy un torero entregase al tabernero 6.800 euros y le dijese lo mismo que dijo Matías aquel día en presencia de Cañabate:

"Manolo, vete poniendo lo que te pidan hasta que se acabe esto"

Cuando hacía eso, se corría la voz como la pólvora y los bares de la zona quedaban desiertos porque todo el mundo acudía a consumir gratis a costa del diestro. En la calle, los transeúntes se preguntaban qué pasaba y la respuesta era 'nada, que 'Larita' se ha 'echao p'alante' e invita a todo el mundo'.

No es de extrañar que terminase arruinado. Enterado de su precaria situación, Fernando Domínguez colaboró en un festival por él en Málaga. Belmonte también organizó un festival benéfico a su favor en Granada a mediados de los años cincuenta. 'Larita' se emocionó al saberlo y escribió una carta de agradecimiento a Belmonte donde entonaba el mea culpa por su vida disipada y hacía un propósito de la enmienda que llegaba bastante tarde. Decía literalmente:

'Soy un canalla, un sinvergüenza, un granuja. No merezco más que castigo y desprecio pero tú me has enseñado a ser bueno. Me has hecho ver que no es posible vivir como yo vivía. El 'Larita' canalla que todos conocéis ha muerto, ha nacido un 'Larita' que a partir de ahora andará por el camino del Bien'

Belmonte le respondió de esta guisa:

'Querido Matías: si dejas de ser eso que dices que eres, dejas de ser 'Larita' y yo, para un 'Larita' que no es 'Larita', no organizo festivales'

La cuestión quedó zanjada con la réplica de Matías:

'Juan, eres el tío más grande y que mejor me conoce...¿Arrepentimiento? ¡Ni soñarlo! Granuja por los siglos de los siglos'

Menuda pareja... Ahí tienen a nuestro protagonista en Madrid, siete años antes de morir:



EL FINAL

'Larita' acabó sus días ingresado en el sanatorio antituberculoso de Alcohete, cerca de Yebes, provincia de Guadalajara (aún existe aunque ahora es para enfermos psíquicos crónicos). También El Gallo le ayudó económicamente en sus últimos años. Ahí lo tienen en una visita que le hizo el mismo año de su muerte. El Gallo era cinco años más viejo y parece diez años más joven:



Es curioso el paralelismo con su paisano Paco Madrid, que le dio la alternativa. Ambos tuvieron un hermano torero. El de Paco, Rafael,  se retiró tras una cornada de novillero en Tetuán. El de 'Larita', Antonio, lo acompañó muchas veces de banderillero. Una vez, en Barcelona, Antonio le avisó de que el toro tenía muy malas intenciones. 'Larita' le dijo:

'Dile que las que tengo yo para él son mucho peores'

A Paco le dio la alternativa El Gallo y a Matías se la confirmó. Entre los dos toreros malagueños hubo mucha rivalidad, no se hablaban. La muerte los terminó uniendo. 'Larita' falleció el 27 de octubre de 1957 y Paco Madrid tres días después. Pocas personas acudieron al entierro del valiente Matías Lara en Guadalajara:



Tras la indigestión isidril pensamos que no viene mal recordar estas historias como desengrasante. Además ha quedado un álbum bastante completo del bueno de 'Larita'. Esperemos que se hayan entretenido con las andanzas del torero más valiente de todos. Insistimos en que los que así lo afirman son, entre otros muchos, Corrochano, Cañabate y Belmonte. Estarán ustedes de acuerdo en otorgarles un absoluto crédito ¿no?

Nos despedimos con el propio 'Larita' hablando de toros siete años antes de morir.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.