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lunes, 29 de abril de 2019

¡TODO EL MUNDO ES BUENO!

Es el aroma que destilan los medios comerciales ensalzando grandes triunfos que, mirados no con lupa sino a simple vista, son humo que nos venden los que viven de esto.

Observen esta portada que aparecía el pasado sábado, parece algo histórico, ¿verdad? Cinco toreros salen a hombros de ocho posibles, tres toros de vuelta al ruedo y se cortan trece orejas. A continuación veremos que todo es pura farfolla:



En Zaragoza, López cortó dos orejas a un torete del conde de Mayalde. El animal tenía ese autismo de los toros cuya tontuna nobleza lleva al descastamiento. Ahí tienen cómo se desentendía de todo:



Lo mismo se ve en el de Perera. Tras el remate se queda pensando mirando al tendido cuando un toro de verdad sólo tiene que pensar en acometer:



López se limitó a fotocopiar con muy poca personalidad la faena que repite Roca habitualmente. Empezó haciendo el péndulo para ese pase cambiado que prodiga el peruano al principio:



Luego, abundante destoreo ya desde el pase de inicio, donde no adelanta la pierna ni por bien quedar:



Por supuesto, el paso atrás es obligado para esconderse del choto que va y viene sin molestar:



Durante la faena sufrimos algún martinete que, como ustedes saben, es una suerte sólo apta para hacerla ante la ternera bobalicona. A un toro de verdad le vienes con la martingala del martinete y te levanta del suelo sin compasión. Al final, más copia con esas bernadinas que el americano ha puesto de moda para substituir a las insufribles manoletinas:



La estocada es marca de la casa perfilándose en Utebo (recuerden lo explicado aquí):



Arranca a la carrera y con la mano alta para dejar una estocada inevitablemente trasera. La mano izquierda va a la altura de la cintura, nada que ver con la forma en que descubre la muerte Roca, el mejor en ese arte que requiere mucha valentía (recuerden aquí). López no ha tenido a bien copiar eso:



Trasera y además, tendida pero vale dos orejas en una plaza de primera sin que la mano izquierda se haya visto demasiado. 



Antiguamente era inconcebible premiar con una oreja faenas sin naturales. En Madrid se abrió la veda cuando en 1985 dieron dos a Espartaco por aquella faena toda con la derecha a 'Precioso', de Alonso Moreno.

El triunfalismo continúa en Brihuega, con vuelta al ruedo a uno de los gachos toros de la familia Hernández. Al final, tres orejas de cuatro animales a repartir entre los dos toreros:


FOTO: Brihuega Toros

No se vayan porque la traca final fue en San Clemente. Se lidiaron estos gnomos de Buenavista. Entendemos que en el bonito pueblo conquense no salgan toros con la leña de Pamplona pero lo que van a ver es indigno y soez. Atención porque las imágenes que hemos capturado pueden herir la sensibilidad del aficionado. Éste es el primero, 'Amable':



El comentarista ve lo que ha salido y dice 'un toro muy voluminoso, algo bizco...tiene más longitud el pitón derecho'. Y César Jiménez lo confirma: 'sí, un poquito más...'

El segundo fue 'Decorchado' y ahí el comentarista ya nota la mosca tras la oreja: 'tiene más volumen que cara...es que tiene los pitones destrozados'. Jiménez se limita a decir 'sí' porque sabe perfectamente lo que ha pasado aquí:



El tercero era 'Revisor'. El comentarista nos informa de que 'es muy corpulento y también con poca cara' pero Jiménez sale al quite rápidamente para decir que 'está muy en tipo de la ganadería':




El cuarto se llamaba 'Pasodoble'. El comentarista no dice absolutamente nada y es Jiménez quien vuelve a tapar diciendo que 'también está muy en la línea de la ganadería':



El quinto era 'Pensador'. El comentarista ya es consciente de la imagen tan fraudulenta que se está ofreciendo desde su televisión y habla bastante claro: 'otro toro que tiene volumen, poca cara y los pitones destrozados'. Jiménez se calla:



Y el sexto fue este 'Iluminado'. El comentarista insiste: 'un toro acapachado y con las puntas destrozadas'. Jiménez se vuelve a callar porque no quiere perder su mamandurria ni enemistarse con el mundillo:



A doña Clotilde le preguntaríamos que por qué pone fundas a sus toros si presentan ese aspecto tan lamentable en el ruedo. Pero ella iba a lo suyo y estaba eufórica porque a dos les dieron la vuelta al ruedo: 'han sido muy nobles y además bravos en el caballo, los toreros se han roto con ellos'



Pues, señora, lo que sus toros rompen es el alma del aficionado cuando ve esos pitones. Ya se sabe que en muchas ganaderías enfundadoras se presentan los enviados de los toreros justo en el momento de sacarlas ya que 'hay que quitarle la puntita al pitón porque si no, al haber llevado fundas, se astillarán cuando rematen...' ¿Entienden la trampa? Con la excusa de la funda, quitan el veneno por el bien del espectáculo, ¡menuda cara dura!

Pero una cosa es quitar el veneno y otra... lo otro. Total, aquí da igual ocho que ochenta. En cualquier espectáculo donde se intuya fraude o tongo, el público protesta y los críticos lo denuncian. En los toros vivimos en el mejor mundo de los posibles porque hay un pacto de silencio por parte de toda la golfería imperante: la prensa comprada, los ganaderos, los empresarios, los toreros, los apoderados y los veedores. Aquí, ¡todo el mundo es bueno! Tres corridas en un solo día y se han visto salidas a hombros, vueltas al ruedo a toros y orejas a tutiplén. Sólo ha faltado el indulto.

¿Se dan cuenta los animalistas de lo bien que nos lo pasamos? 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




jueves, 25 de abril de 2019

CORRIDA CONCURSO DE ZARAGOZA, 2019: ¿DEBERÍA SER EL PUYAZO UN MULETAZO?

Eso de convertir el puyazo en un muletazo lo hizo Jorge Torres, picador de Galván, en el toro de Pablo Mayoral y se llevó el premio por ello. Consiste en que vaya el toro tres veces al caballo colocándolo a distancia progresiva. El picador echará la vara por delante para señalar simplemente, sin apretar, y dejar que el toro se desgaste empujando el peto. Mientras, le irá abriendo la salida para que lo saquen rápidamente de allí. Ahí lo tienen, señala y va abriendo el toro con la izquierda:



Repitió esa acción por tres veces, convirtiendo las tres entradas en tres muletazos. ¿Recibió castigo el toro? Recuerden que estos dos aficionados veterinarios insistían aquí en que el quebranto real del toro se produce cuando empuja y no con la sangre que vierte. ¿No creen ustedes que podría ser ese justo medio donde poner de acuerdo a todos? Quedaríamos contentos los que queremos ver el toro tres veces viniendo de largo y también los que quieren ver faena de muleta sin que el toro esté agotado. 

No creemos que el ganadero torista esté en contra de esta propuesta y el torerista, tampoco. Pero el problema es doble: el picador tiene que ser valiente para aguantar la embestida simplemente señalando y el maestro, diligente a la hora de sacarlo. Además, lo cómodo es el monopuyazo, costumbre difícil de erradicar porque la propuesta de señalar y abrir implica más trabajo en el ruedo para dignificar el primer tercio y satisfacer a los aficionados, tanto al que mira el toro como al que está esperando la muleta. Y tampoco olviden que según qué hierro lleve el animal, la orden del maestro siempre es machacarlo, con lo que lo del puyazo en forma de muletazo no querrían ni plantearlo. Ustedes, ¿cómo lo ven?

Vamos con lo que sucedió en Zaragoza donde, salvo error, se celebra la única corrida concurso de España. Muy cerca, en Andorra, tendremos una novillada concurso en septiembre. Eso es todo, un panorama desolador. No obstante, si convirtiéramos los puyazos en muletazos, no añoraríamos tanto las corridas concurso los que disfrutamos con el primer tercio por encima de todo.

Éstos fueron los toros y sus lidiadores. Chaves se llevó el premio a la mejor lidia, cosa que no nos molesta en absoluto. Él tendría que estar de director en la concurso de Vic en lugar de Rafaelillo.



LÓPEZ CHAVES. El primero, de Saltillo, se llamaba  'Caracierva', de 556 kilos, cárdeno lucero. No era de los saltillos que sabe latín. Éste, a duras penas sabía que la M con la A es MA:



Se astilló de salida, ya ven el pitón izquierdo. En el caballo fue muy tardo y escarbador, salió suelto y cabeceó, o sea, poca cosa. Por lo menos Javier González fue el único que no picó demasiado trasero, un milagro:



Gran segundo par de Talaván y Chaves que decidió de inicio no querer ni verlo por el izquierdo, por donde el toro recortaba el viaje. Todo con la derecha, aseado pero despegado y abriendo la puerta al final:



Aquí quizás lo ven más claro:



Con habilidad de perro viejo, cogió la muleta con la izquierda y provocó dos embestidas feas del de Saltillo para convencer al público de que por ese pitón era un asesino. A nosotros no nos la dio con queso y menos viniendo de un torero con su experiencia (aunque probablemente esa triquiñuela la supo utilizar gracias a sus horas de vuelo). Cobró esta desprendida sin puntilla:



El presidente negó una oreja con petición que rozaba la mayoría. Esa dureza la querríamos ver también con las figuras del Belén.



Su segundo fue un cinqueño de Concha y Sierra, 'Bandolero', de 583 kilos, negro bragado, meano, axiblanco, jirón, veleto y astifino. Esta ganadería ya había estado en 2008 en la famosa corrida concurso de 'Farolero'. Nos pareció un poco cariavacado pero tenía una grupa muy poderosa, observen:



Fue el único que romaneó pero atención porque salió las tres veces escandalosamente suelto de 'El Legionario':






Muy bien los dos pares de Chacón:



El toro se iba parando ya en el segundo tercio y además era blando. Chaves supo sacar petróleo porque su embestida, cuando aparecía, no tenía maldad:



Todo con la derecha nuevamente:



Guarden esta foto de abajo porque es uno de los tres únicos pases que dio con la izquierda en toda la tarde. Un buen aficionado madrileño nos decía que el diestro olvidó esa mano deliberadamente a causa de la campaña electoral y así dar un mensaje subliminal de votar a Vox...



Rinconera con la que dobla el toro y oreja con aplausos al de Couturier aún no sabemos por qué motivo:




DANIEL CUEVAS. Su primero fue el de Miura, 'Amarguero', de 587 kilos. Era cornalón y acapachado, otro que se astilló de inicio:



Aquí se aprecia que era zancudo y ojalado. Totalmente derrengado de los cuartos traseros, se mantenía en pie a duras penas:



Fue picado trasero y marrando más de lo reglamentario por Joao Blanco. Galopó al caballo pero luego se dejó pegar con sosería en cuatro entradas. La puya va al lomo ¡qué desastre!:



Al pobre la caía la sangre por detrás del brazuelo, ya lo ven. Y también se aprecia el pitón, que estaba no astillado sino escobillado:



En la muleta resultó rebrincado y probón, nada que hacer ni para Cuevas ni seguramente para nadie. Algo de culpa tendrán esos puyazos en el lomo:



El diestro se dedicó a andar al toro pero nada que ver con la manera que andaba los toros el maestro de Borox. Pinchazo y bajonazo trasero con palmas demenciales al toro:



Su segundo fue el que se llevó el premio, 'Colibrí', de Murteira Grave. Pesó 581 kilos, número 51, de septiembre de 2014. Un buen aficionado zaragozano nos enseñó el vídeo de cómo lo conducían al embarque los cabestros ¡y aún llevaba las fundas puestas! Pero ¿no había que quitarlas un mínimo de quince días antes para volver a acostumbrar al animal a las distancias?



Esto de Murteira es una mezcla propia pero claramente 'ajandillada'. El toro fue el único que no tardeó. Nada más ver el caballo se iba a por él. Fue una lástima no ponerlo mucho más largo porque seguro que hubiera deparado un buen espectáculo:



De las cuatro entradas, en tres salió suelto claramente. Dos de ellas  fueron una señal y un marronazo. Tan sólo empujó aceptablemente en el primer encuentro, el de la foto anterior. Como pueden suponer, ni de broma nos pareció una prestación de premio.



Cuevas naufragó de manera lamentable. El toro blandeaba pero era pronto y muy noble. Se lo dejó escapar y encima los mantazos que dio enfadaron al público y al toro:



Por si fuera poco, lo asesinó con una estocada caída, atravesada y trasera. Una pena.

DAVID GALVÁN. Su primero fue este 'Flamenco' de Carriquiri, de 606 kilos, nacido en noviembre de 2013 (hagan cuentas). Fue un toro negro zaíno, cornalón, badanudo y acochinado:



Ya sabemos lo que están pensando ustedes al ver su estampa. Briones compró rincones de Joaquín Barral, que se quitó de los toros tras aquella tremenda cornada de un toro suyo a Pepe Luis Vargas en Sevilla (otro que tenía rincones hizo lo propio: Marcos Núñez tras la de 'Burlero' a El Yiyo). A lo que íbamos, Briones añadió a lo comprado más Núñez de Manolo González y Alcurrucén para dar más caja. Creemos que en volumen se pasó de la raya y pensamos, igual que ustedes, que toros como éste no recuerdan nada al encaste original. ¿A que parece de Samuel Flores?



Galván dio unas verónicas de clarísimo paso atrás que fueron muy jaleadas. Lo mejor, la media de remate:



Fue el toro que galopó más alegremente hacia el caballo, cosa muy meritoria con el tonelaje que arrastraba:



Luego, Antoñito Muñoz Almansa le pegó trasero aunque se esforzó en vocearlo y citarlo cuando tardeaba. El toro engañó a más de uno porque la única vez que empujó metiendo los riñones fue cuando el picador le levantó el palo en el primero. La mano izquierda es la que pica y observen cómo tapa la salida:



Galván quiso cambiar el tercio pero no se le concedió. Si las cosas son como nos dijo un miembro del jurado, la lidia durante el primer tercio la dirige el ganadero y no el diestro. Sobre esto tienen una idea en Zaragoza para futuras corridas que les comentaremos al final. Ovación a Muñoz ¿por picar trasero y tapar la salida?



Andrés Revuelta fue el mejor de la tarde con los palos:



Y Aguilar, el mejor en la brega:



El toro se dolió mucho en banderillas, que conste porque estamos en una concurso. Sacó al principio algo del famoso tranco de Núñez:



Galván lo aprovechó para componer la figura y despedir al toro en dirección al Ebro por ambos pitones a fin de evitar el pequeño gañafón que soltaba al final:




El toro se fue apagando y Galván nos fue aburriendo a base de pegar tantos pases que oyó un aviso. Cuando volvía con la espada, quiso dar unas manoletinas que no venían a cuento. Cogimos rápidamente la cámara que habíamos olvidado ante tanto sopor porque lo veíamos venir. Así fue, casi le cuestan un disgusto serio:



Se equivoca entrando en la suerte contraria y pincha saliendo trompicado:



Rectifica, seguramente sin ser consciente de ello porque les da igual una cosa que otra, y deja esta media pasada perdiendo la muleta y tapando la cara:



El último fue el de Pablo Mayoral, 'Bordador', de 578 kilos, de noviembre de 2014. Fue el de menos cara pero no hay queja sobre su trapío:



Es el toro que sirvió al picador Jorge Torres para dejarnos esa idea del puyazo como muletazo que comentábamos al principio. 



Hubiese sido ideal que no hiriese trasero pero observen la poca sangre que tenía tras las tres entradas:



Hubo protestas cuando se cambió el tercio pero no entendemos para qué se quería ver al toro en un cuarto encuentro dado que en el tercero había tardeado y escarbado a gusto. Por cierto, sepan que El Juli de niño se hartó de torear animales en esta ganadería.

Sergio Aguilar fue muy aplaudido en sus dos pares pero en el primero no lo merecía porque se alivió más de la cuenta. Ahí tienen el testimonio gráfico de ambos para que comparen:




El toro era muy obediente al cite (por favor, no digan esa sandez del 'toque' como los taurinos, recuerden lo dicho aquí). También tenía nobleza por arrobas pero lo que no tenía era fuelle: 



A pesar de ello, Galván insistió hasta ponerse verdaderamente pesado. Oyó dos avisos en medio de perfilerías y embestidas vaciadas hacia fuera:



Trasera desprendida tapando la cara y once descabellos:



En conclusión, corrida aceptable porque vimos un total de veintiuna entradas al caballo. Las peleas fueron todas vulgares pero destacó el galope del de Carriquiri y la prontitud del de Murteira. Ya deducen ustedes que, en nuestra modesta opinión, el premio debió quedar desierto. Buena lidia de Chaves y varios pares de banderillas brillantes. Destacaremos esa forma de interpretar la suerte de varas por parte de Torres cambiando los tres puyazos de su toro por tres muletazos, ¿puede ser ése el futuro del tercio de varas para poner a todos de acuerdo?

Para los intransigentes de ambos bandos no, por supuesto. El torista acérrimo dirá que esa forma de picar servirá para las ovejas pero no para un toro de combate. El de religión torerista dirá que no le hagamos perder el tiempo con el caballo porque eso es un trámite previo a lo único que le interesa, que es la muleta.

La idea que tienen algunos aficionados de Zaragoza es que en futuras corridas concurso sea el ganadero quien se traiga su torero y su picador, ¿qué les parece? Difícil de combinar pero no es nada descabellado aunque podría suceder que cuatro o cinco de los ganaderos en competición escogiesen al mismo torero y al mismo picador...

La atmósfera en la plaza fue absolutamente irrespirable. Había llovido y el techo retráctil estaba cerrado. Oiga, ¿no está prohibido en España fumar en espacios cerrados? En La Misericordia ¿rige una ley diferente o qué? Los aficionados que se saltan el reglamento fumando en este local cerrado no pueden exigir que el picador, el torero o el presidente cumplan con el suyo. Es cuestión de coherencia, ¿no les parece?


Hubo un tercio de entrada

Tuvimos el honor de compartir mesa y mantel con algunos de los aficionados más serios y cabales del sur de los Pirineos. Sumando los serios y cabales que no pudieron venir, quizás podríamos llegar a la media entrada en una portátil...¡y de las más pequeñas! Para llenarla habría que avisar a los cabales del norte de los Pirineos. Pero en Las Ventas no ocuparíamos entre todos más de un par de tendidos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.