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domingo, 8 de septiembre de 2019

VILLASECA DE LA SAGRA, 2019 (1). BALTASAR IBÁN: NOVILLADA SÓLO APTA PARA LECTORES DE ESTE BLOG

Todo el mundo se las prometía muy felices en La Sagra con los ibanes. Se habían llevado el premio a la mejor ganadería en los cuatro últimos años. Pues el gozo, al pozo porque salió una novillada sólo digerible por los seguidores de nuestro modesto blog.

Sabido es que todos ustedes son un poco raros por el simple hecho de leer este cuaderno (si ustedes son peculiares, excuso decirles lo raro que puede llegar a ser quien esto escribe). Son aficionados que no disfrutan cuando el torero pasa miedo pero que valoran siempre al maestro en función de lo que tiene delante. Buscan el toro fiero que venda cara su vida y huyen de la ternera atontolinada. No les gusta el toro descastado pero no se la cogen con papel de fumar diferenciando entre casta y genio como hacen los taurinos. La novillada de ayer fue para ustedes, créanme. 


FOTO: twitter Villaseca

Discutiremos con quien diga que fue descastada porque no lo fue. ¿Mansa? Bueno, hubo de todo pero no salió ningún manso de carreta. ¿Brava? Tampoco, pero sí peleó un toro de bravo en el caballo aunque luego cantara la gallina. ¿Y en la muleta? Dificultosos todos, no regalaron nada y había que estar con los cinco sentidos ahí delante. Alguno pensará que fue una lástima que ese ganado tuviera enfrente novilleros en lugar de maestros de alternativa. No se equivoquen: los tres actuantes estuvieron más que dignos. Si llegan a estar los de alternativa... ¡qué quieren que les digamos! Pues que el noventa por ciento no hubiera querido ni ver a estos animales y luego en el micrófono los hubieran puesto a caldo como descastados e intoreables.

Buen trapío, con varios que eran auténticos toros. No remataron en los burladeros, ¿por las fundas? Su comportamiento transitó desde los encastados primero y segundo hasta los desrazados tercero y sexto. En medio estuvo el cuarto, que fue galopante en el caballo aunque luego se transformó en el toro de Guisando. El quinto fue verdaderamente peligroso. Las peleas en el peto fueron extrañas, con caras altas, queriéndose quitar el palo, metiendo los riñones antes de salir sueltos... 


FOTO: Víctor Luengo

Acudieron en quince ocasiones y en seis de ellas los novilleros tuvieron el buen gusto de ponerlos largos. Seis veces en una novillada son más que en toda la feria de san Isidro. Era difícil picarlos pero se les picó igual de mal que cuando es fácil.



Excelente entrada en Villaseca con abundancia de niños en los tendidos. Esas imágenes de los niños nos recordaron la carta de Castella a una diputada francesa por su intención de prohibir su entrada en las corridas. La pueden leer pulsando aquí. Les escribimos desde Tarragona y recordamos perfectamente que en Cataluña todo empezó con esa prohibición.


Días antes se habían lidiado para recortes cuatro de los seis cebaditas de Pamplona. La Casa de Misericordia pagó al ganadero la corrida aunque sin los derechos televisivos de imagen y se quedó dos. Uno para sobrero y otro que iba a ir a las calles a Valencia y al final no fue (no sabemos qué ha sido de él). Los cuatro restantes vinieron a Villaseca, ahí tienen uno de ellos, que remató así en el burladero a pesar de que, una vez muerto el abuelo, las fundas ya campan por sus respetos en 'La Zorrera':



CARBALLO. El año pasado tragó quina con los patasblancas y ayer los ibanes le dijeron que si no quería caldo, taza y media. Su primero se llamaba 'Bastonito'. Recuerden que aquél de Rincón no podemos asegurar que fuese bravo porque sólo acudió dos veces al caballo. Éste de Villaseca sí fue tres veces y se vio claramente que en la tercera entrada ya no quería ir y cuando al final embistió, salió claramente suelto. Ahí tienen el cante de gallina que nunca sabremos si hubiera protagonizado también el toro del colombiano. Hay que acudir tres veces al caballo, no nos cansaremos de decirlo.

Se dolió en banderillas pero respondió con casta en la muleta. Quería tocar la tela para ponerse bronco. Eso es lo que le va a Carballo, que estuvo firme para que al final la pelea se saldase con un digno empate. Le dijeron desde el callejón que a ese novillo 'hay que matarlo fácil, ¿eh?' Se lo traducimos: 'búscale los blandos y si le pegas un bajonazo, mejor que mejor'. Pues el extremeño no hizo caso y lo mató en el rincón recibiendo. Muy bien por desobedecer esa típica artimaña de los taurinos.


FOTO: Eusebio Sánchez

Esperábamos el comportamiento en varas de su segundo para ver si era de Pedraza como su lámina indicaba. Casi podemos asegurarlo porque en el primero empujó de bravo y en el segundo galopó extraordinariamente pero para terminar repuchándose y yéndose de naja.  Recuerden esta entrada con lo de ¿ibanes o pedrazas? 

Es curioso cómo César Jiménez dijo '¡qué gran puyazo!' y fue De Blas quien, tras un silencio muy sonoro, le dijo 'bueno, un poco trasero, ¿no?' ¿A quién quieren engañar Jiménez igual que Muñoz si lo estamos viendo? Observen dónde lleva la sangre el pobre:



El toro tomó una primera tanda con abundante casta y acto seguido se paró. Pero es que se quedó quieto y nosotros no podíamos evitar pensar en alguna lesión medular tras las dos lanzadas que había recibido en el lomo. Carballo intentó arrancarle pases sin éxito. 


FOTO: Eusebio Sánchez

Pinchazo que escupe, estocada enhebrada y arreón tremendo cuando se la quiere quitar antes de descabellar. Tuvo suerte de que no le cogiera el cuello.

ANTONIO GRANDE. Lleva un capote muy poco almidonado, da gusto verlo. Su primero era un toro que derribó en la primera entrada al embestir por el pecho. Dos veces más lo puso largo, o sea que apunten ese nombre, Grande, y añádanlo al de Pozo porque son dos novilleros que no nos roban el primer tercio (atentos en Céret porque con Solera, otro que no roba, ya tenemos hecho un cartel).

El tal 'Espantavivos' no quería nada por arriba y Grande remató por alto tres veces en los ocho primeros pases. Para esa situación están los trincherazos. En su haber, que es de los novilleros que se queda más quieto. Además, se cruzó. Entera bien ejecutada y gran dureza del novillo para morir. 


FOTO: Víctor Luengo

El quinto resultó ser una piraña a pesar de su bonita pinta, zarco salpicado. Por cierto, de sardo, nada. Que tenga cuatro pelos castaños en el listón no es suficiente para calificarlo así. Acudió al galope al caballo pero en el peto levantaba la cara con mal estilo y cuando se cansaba, se dejaba pegar simplemente. En la muleta se quedó a media embestida en el primer pase y lo fue repitiendo desde entonces. Ahí ven el instante en que se frenaba:


FOTO: Eusebio Sánchez

Además pegaba una tarascada muy fea y peligrosa. Se imponía el macheteo porque con éste creemos que ni Román saca petróleo. No seremos nosotros quienes critiquemos al novillero, que se tuvo que oír algunos pitos completamente injustos. Pinchazo caído, otro sin cruzar y dos descabellos.

EL RAFI. Nuestro tocayo es francés de Nimes. Se llama igual que Geminiani y de apellido Raucoule. Le tocaron los dos peores de la corrida. Su primero quería irse en cada pase, quizás por los dos puyazos en el lomo que recibió. El diestro quiso encelarlo con mano firme pero le abría la puerta más de la cuenta. Al final comprendió su error y remató en la cadera varios naturales con buen dibujo. Lleva una muleta que es la mitad que la de El Juli o Manzanares, a ver si cunde el ejemplo:


FOTO: Víctor Luengo

Se tira bien a matar. Pinchazo arriba bien ejecutado y el toro confirma su poca raza marchándose inmediatamente a morir en tablas de un descabello.

El último hizo honor a su nombre. Se llamaba 'Lastimoso'. Salió coceando del primer puyazo y en el segundo se limitó a topar. En banderillas llevaba un trote miureño. Luego, en la muleta, resultó noblón y sin maldad pero blando de remos y probón. Encima se paró. Nada, un novillo desaborío frente al que lo único que se podía hacer era matarlo bien. 


FOTO: Eusebio Sánchez

Así fue y El Rafi se esforzó por dejar un muy buen volapié que quedó deslucido porque el animal le pisó la muleta. Si la lías bien, no te la pisan, ¿verdad Patrick? Patrick Varin se lo explicará en la escuela de Nimes.

Los aficionados a toros son como los aficionados a la lectura. Encuentras unos que disfrutan con Almudena Grandes y en cambio otros con Baroja, Borges o Thomas Mann. En los toros les pasa lo mismo a los diferentes tipos de aficionados, unos son de su padre y otros de su madre. Pero a todos les une la misma pasión por las corridas igual que a los primeros su pasión por la lectura. Pero es que esta novillada fue como leer el 'Ulysses' de Joyce.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 4 de junio de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (18): NOVILLADA DE FUENTE YMBRO: ¿EL HIJO DE DIEGO PUERTA?

Dudábamos en Sevilla sobre si Pablo Aguado no sería hijo del Faraón de Camas. Nos preguntamos ahora si Diego San Román no será el hijo de Diego Puerta en lugar de Óscar San Román. El novillero nació en noviembre de 1995 y Puerta murió en 2011, o sea que cualquiera sabe.

Lo decimos porque hacía mucho tiempo que no veíamos un valor como el que demostró este mexicano. No hizo ni un aspaviento, ningún mohín, ninguna mueca. Se mantuvo impertérrito durante toda la tarde mientras los toros le pegaban. No es de los que muestra su sonrisa al público para buscar su complicidad (como El Fandi, Escribano, Espartaco o Román). Tampoco es de los que se descaran tras una tanda como si fuesen futbolistas (como Ureña o Luis David). Nada de eso, pertenece a la estirpe de los toreros serios, que no ríen ni hacen muecas, como Chacón, Curro, El Viti, Antoñete...o Diego Puerta.

Resultó cogido tres veces, dos en su primero y otra en su segundo. La última vale por cinco ya que el toro se lo pasó por los pitones varias veces saliendo milagrosamente ileso. Esta foto es espeluznante:


FOTO: Julián López

La novillada de Fuente Ymbro fue pareja de tipo y muy correcta de hechuras. Los que dicen que las buenas hechuras llevan implícito el buen juego del toro pudieron comprobar que eso son milongas. Fueron todos mansitos pero sin peligro a pesar de las volteretas de San Román. En el caballo su juego fue muy deficiente y en la muleta todos se comportaron con cierta aspereza que no llegó al genio. Si llegan a sacar genio de verdad, la novillada habría sido mucho más interesante porque dicen que el genio es la casta mala y lo de estos novillos no llegó a casta, ni buena ni mala. Dieron una media de 504 kilos.

Mención aparte merece la insoportable radio macuto de los subalternos de Juanito y de Grande. No pararon de darles instrucciones mareando a los chavales y a nosotros. Ahí va una colección que fuimos apuntando a vuelapluma:

"¡Coloca!, ¡pierna!, ¡llévalo!, ¡párate!, ¡suave!, ¡mímalo!, ¡pasa!, ¡al morro!, ¡puerta!, ¡otra más!, ¡bieeeen!, ¡paso!, ¡p'afuera!, ¡p'adentro!, ¡largo!, ¡vamos ya!, ¡medido!, ¡al pitón eso es!, ¡ponte de verdad!, ¡ahí va a ser!"

Insufrible ¿no creen? Añorábamos a un Gallito que les dijese aquello de 'cuando yo toree, usted se calla'.

JUANITO. El portugués se presentó con un precioso terno purísima y oro. No haremos mención en nuestra reseña al juego en varas de los novillos porque fue perfectamente olvidable. Sí destacaremos este par de Proenza claramente a toro pasado pero muy aplaudido y jaleado en televisión tanto por Muñoz ('¡qué buen par!') como por el locutor ('¡cuadró en la cara!'):



Pero esta gente ¿no se dan cuenta de que lo estamos viendo? Qué afán por engañar al aficionado y, en el fondo, despistarlo y maleducarlo.

El toro se venía 'amontonado', como dicen los taurinos y la palabra que le gritaban constantemente a Juanito era '¡puerta!', o sea, que se lo echase afuera en cada pase. Metió bastante pico y toreó despegado:



Dejó una trasera, desprendida y atravesada porque se salió de la suerte. Observen cómo tapa la cara al entrar a matar, es que avanza con la muleta girada sin ni siquiera el pudor de girarla en el último instante:



A su segundo le hizo un cambiado en los medios y el toro le golpeó el tobillo con un pitón. En éste sí que se colocó mejor y estuvo valiente sacándole pases a pesar de que se le coló un par de veces. No nos ahorró la pesadez de las bernadinas y terminó con un descabello tras esta estocada en buen sitio que no fue recibiendo sino aguantando:



ANTONIO GRANDE. Su primero fue este novillo de 508 kilos que en los corrales lucía majestuoso:



Arriesgó San Román en un quite por gaoneras ajustadas pero violentas y Grande respondió rematando el suyo con una media de rodillas que nos recordó al 'torerazo de Embajadores':



Así es como se refería a Lalanda la gran Olga Ramos cuando se disponía a cantar su celebérrimo pasodoble.

El toro casi se lo lleva por delante en un afarolado de rodillas en los medios:



El torete era insulso y Grande aplicó el destoreo que copia de sus mayores. Le reconocemos el valor de quedarse quieto para pivotar escondiendo la pierna. Pero ahí lo tienen, no hay diferencia con Perera, El Juli, Roca y tutti quanti:



Nos sorprendió el maestro Muñoz cuando al final de la faena decía que 'siempre ha dado el pecho y sus zapatillas siempre han apuntado al toro y no sólo en el primer pase'. ¡Anda! Tal como sospechábamos, se confirma que Muñoz sabe cómo hay que torear bien. Pero, independientemente de que Grande no hizo eso que dice, ¿por qué no nos recuerda lo de las zapatillas cuando vemos destorear a nuestras queridas figuras? Entonces se calla como un muerto. Insistimos en que nos quería dar gato por liebre una vez más, vean las zapatillas:


FOTO: Julián López

Quiso recibir saliendo trompicado al no soltar la espada. Después, metisaca bajo y entera arriba sin puntilla con ovación incomprensible al novillo.

Su segundo fue otro toro soso y blando que se defendía pegando cabezazos como Santillana. Nada de interés incluídas las cargantes manoletinas. A la hora de matar dejó tres pinchazos sin cruzar en los que cantó la gallina porque el toro era de Guisando y exigía un volapié que no se atrevió a dar. Ahí no le dieron ningún consejo los del callejón, cuando ellos veían sus prevenciones lo mismo que nosotros.

DIEGO SAN ROMÁN. También vino con un bonito vestido, esta vez malva y oro. Lo primero a resaltar es que coge bien el capote y no lo lleva tan almidonado como la mayoría. Su primero se aquerenciaba en tablas y cometió el error de querer empezar la faena con un natural en los medios dejando que el toro se le viniera de largo. Como la salida era hacia chiqueros, el tren no paró en su estación sino que siguió hasta toriles y allá tuvo que irse el mexicano tras ser ninguneado por el novillo:



Siguió toreando sin haber encelado antes al animal por bajo, de manera que el de Fuente Ymbro se desplazaba totalmente a su aire embistiendo cuando le apetecía. En uno de sus arreones le prendió y lo derribó. La Virgen de Guadalupe le echó tres capotes. El primero cuando evitó una fea cornada en el recto:


FOTO: Julián López

El segundo cuando tampoco le acierta en los genitales:



Al caer, estuvo a punto de torcerse el cuello. El tercer quite es en el suelo, donde el toro le busca el corazón y sólo encuentra la chaquetilla:



Se levantó sin mirarse, con una frialdad que dejó helados a los espectadores. Terminó la faena con las inevitables bernadinas y con una buena estocada, pasada y desprendida pero perfilándose bien aunque perdiendo la muleta y con degüello. 



Ojo porque tuvo un nuevo susto cuando se confió ante el toro moribundo y éste le pegó un arreón final:



En el último estuvo muy bien Blázquez con los palos. El diestro se echó de rodillas en tablas tragando porque el toro no quería ir. Llegó a quedarse cruzado y veíamos venir una desgracia. Siempre con la seriedad y la impasibilidad en la cara, se levantó para torear como Dios manda, enseñando el muslo y con verdad. Dado que esto no abunda ni en los maestros consagrados, lo destacaremos adecuadamente. Vean el primer pase aunque presente mal la muleta:



Se gira para ligar pero no tiene intención de esconder la pierna para destorear. Las zapatillas irán en la dirección de las flechas:



Ahí está. Esa pierna izquierda la ha adelantado enseñando la femoral al toro en lugar de echarla atrás para aliviarse:



¿Se dan ustedes cuenta del riesgo que asume? No tiene nada que ver con nuestras queridas figuritas escondiéndose de la embestida para componer la figura aprovechando el viaje del toro. Esto deberían destacarlo en televisión y analizar las imágenes a posteriori para enseñar que en este toreo hay verdad y en el otro, mentira. Aquí sí que apuntan las zapatillas al toro:



Pues justo después de aquel último natural que analizábamos, el toro lo enganchó y lo zarandeó con los pitones sin dejarlo caer al suelo. Nuevamente acudió la Virgen al quite mientras el toro lo mantenía en el aire lanzando derrotes:


FOTO: Julián López

Volvió a nacer cuando el animal lo enganchó por el abdomen en aquella foto tremenda que poníamos al principio:


FOTO: Julián López

Nuevamente se levantó como si le hubiera arañado un gato. Todo el mundo quedó impresionado y ahí estamos de acuerdo todos, los del tendido, los comentaristas y los que lo veíamos por televisión. Pulsen aquí para ver su toreo y la cogida a partir del 3'21''. No contento con haber tentado a la suerte, se pegó un arrimón que se siguió con nervios porque se mascaba la tragedia:



Se tiró con rectitud dejando una entera desprendida perdiendo la muleta porque el toro se la pisa. Volvió a perfilarse a la distancia correcta, como ven:





Menos mal que no tenía que matar otro novillo porque es posible que la Virgen ya no tuviera más capotes para echarle. Nos dejó gratamente impresionados por su impasibilidad pero también preocupados porque algún día se hará daño. Lo que está claro es que, si nosotros fuéramos novilleros, no nos gustaría nada alternar con San Román. Pasa lo mismo que con Diego Puerta, quien obligaba a sus compañeros de cartel a darlo todo para no quedar en evidencia ante su extraordinario valor.

Recuerden lo que decía el niño sabio de Camas y que recordábamos aquí:

'El valor que ha tenido Puerta, sabiendo torear, no se lo he visto a nadie. Éramos íntimos amigos pero en la plaza éramos como dos lobos. Pero con el toreo de Puerta, con esos c... ¡era demasiado!'

Oiga, ya que tenemos al hijo del Faraón y al hijo de Diego Puerta, ¿no habrá por ahí un hijo de Camino y otro de El Viti?

NOTA FINAL: no viene a cuento pero queremos informarles de que este fin de semana murieron en Cataluña más de tres millones de animales. Fue en la fiesta del caracol que se celebra cada año en Lérida. Doce toneladas de caracoles fueron quemados vivos sobre planchas al rojo. Son los famosos 'cargols a la llauna', que luego se untan con allioli. ¿Alguno de ustedes ha leído alguna queja o denuncia de asociaciones animalistas? Si se llega a intentar organizar una corrida de toros en la plaza de Tarragona, a veinte metros de donde nos encontramos, se monta un cirio monumental, eso no lo duden. A nosotros no nos importa lo de los caracoles, igual que la fiesta del cordero, la fiesta del pulpo que se hará en Reus o una sardinada popular en el puerto de Tarragona. Pero la hipocresía y la incoherencia de los animalistas clama al cielo cuando miran para otro lado ante situaciones como éstas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






domingo, 21 de octubre de 2018

¿QUÉ PASA CON LOS MÉDICOS? Y, POR CIERTO, ESO NO ES UNA BRIONESA

Nos llamó mucho la atención lo que sucedió este verano a algunos toreros que fueron corneados. Las heridas tuvieron una cura y un diagnóstico llamativamente diferente entre la primera instancia en la plaza y la segunda en las clínicas. La más polémica, por la popularidad del protagonista, fue la que sufrió Escribano en Belmonte a cuenta de un toro de Las Monjas, ahí está:



Pero hubo otras que pasaron más desapercibidas y que nos parece bien recordar. David Mora fue herido por un toro de Pereda en Socuéllamos. Siguió en el ruedo y terminó por matar el toro:



Le operan de una cornada de 10 cms y en Albacete tienen que abrir otra vez de urgencia ante el dolor del diestro con la literal ‘sensación de trayectoria no resuelta’  y descubren otra de 15 cms. El doctor González Masegosa es quien le trata en la capital manchega, en la foto es el de la derecha:



A 'El Niño del Barrio', un eral de El Añadío le pegó una cornada en el muslo en Membrilla donde, según parece, se le cerró la herida y se le puso un drenaje.


De nuevo fue el doctor Masegosa quien lo atendió en segunda instancia y dijo esto:

"Llegó a la clínica Santa Cristina a la 1:30 de la madrugada. Viendo que sangraba, le abrí la herida y vimos que tenía un cornalón tremendo. Una trayectoria de 20 a 25 centímetros en profundidad que secciona el cuádriceps y llega hasta el fémur, y otra también de otros 20 centímetros descendente que diseca la arteria femoral en 12 centímetros. Estuvimos en el quirófano con él hasta las 3:30 de la madrugada".

En Cebreros saltó en primer lugar este novillo de Monteviejo, de nombre 'Calzonero':



Hirió al novillero Carlos Aranda. Entró a la enfermería y salió poco después para lidiar su segundo novillo, al que cortó una oreja. Dos días después, el mismo doctor de Albacete descubrió

"una cornada interna que afecta a la fascia muscular con una trayectoria de ocho centímetros y que produce desgarro de fibras de la musculatura tibial de la pierna derecha"



El doctor González Masegosa es el presidente de la SECT, que reúne a los cirujanos taurinos. No sabemos qué curso habrá tenido el escrito que tenían previsto llevar al Ministerio. En él hablaban de 

"poner cerco al intrusismo en el personal sanitario de los equipos médicos, redactar un proyecto de reglamento sanitario único y sensibilizar a los gobiernos autonómicos de la incoherencia de algunos reglamentos para festejos populares"


Pueden pulsar aquí para más información. Pero, como decíamos, el caso más espectacular fue el de Escribano en Belmonte. 


Se echa de rodillas para pegar un primer pase al toro por el pitón izquierdo pero el toro se revuelve rápidamente y apenas deja colocarse al diestro:



A la vuelta por el derecho, y a favor de querencia, derriba al diestro:



Le corneará en el perineo y será llevado rápidamente a la enfermería de la plaza donde le atenderá el doctor Albendea:


Según afirma este médico "la herida se lavó y se controló la hemorragia". Pero luego Escribano decía que 

"en la plaza de Belmonte se trató todo fatal, sucio y mal hecho, tenía hasta arena de la plaza en la herida. Me la habían cerrado como si hubiera sido un corte casero, dejando la puerta abierta a infecciones y graves lesiones musculares"

'El Tato' echó más leña al fuego:

"me puse en contacto con el doctor Masegosa y nos fuimos directos a Albacete. Y menos mal que lo hicimos así pues allí se confirmó un cornalón en la ingle con importantes y muy graves destrozos internos, de los que tuvo que ser operado ya de madrugada"


La televisión de Castilla-La Mancha tuvo a bien entrevistar al responsable de la primera cura, el citado Javier Albendea. Transcribimos sus palabras para que juzguen ustedes:

"Era totalmente falso lo que se dijo de que la herida estaba sucia, que sangraba y que había una grave lesión muscular. Me consta que no sangró en todo el trayecto de la plaza a la clínica y allí el apósito estaba limpio. El diagnóstico se infló porque se quiso justificar una segunda intervención totalmente innecesaria. Todo forma parte, bajo mi punto de vista, de querer buscar publicidad para conseguir el control de los equipos médicos de las plazas"

La entrevista la pueden escuchar en este vídeo a partir del minuto 29. Por cierto, cuando acaba la entrevista vale la pena ver la faena de Maxime Solera a 'Carafea', de Dolores Aguirre, que se le sube a las barbas porque sabe latín.


Pero no acaba aquí la cosa. El novillero Cristóbal Reyes fue corneado en Riscle por un novillo castaño ojinegro de Cuillé. Le operaron de una cornada de 8 centímetros en la zona escrotal:



A pesar de ello, mató el novillo, ahí lo tienen en la bonita foto de nuestro amigo Christophe:



A la vuelta de Francia, en Jerez, le descubrieron tres nuevas trayectorias, dos de 15 centímetros y otra superficial.

Lo de la brionesa del titular viene por el último caso que les comentaremos. El novillero Antonio Grande recibió una cornada de un novillo de Zacarías Moreno en Santander. Se le diagnosticó en la plaza una 'cornada de 3 cms en glúteo que no llega al esfínter'. Cuando le fueron a hacer una limpieza, vieron otra trayectoria de 7 cms.

En la crónica se decía que 'al rematar con la brionesa, lo arrolló de fea manera y lo pisoteó varias veces'Nos llamó la atención que fuese cogido en ese lance y fuimos a ver las imágenes. Observen la secuencia con el remate del diestro:





La cornada en el glúteo se produjo aquí, cuando estaba en el suelo:


Ya han comprobado que no es una brionesa ¿verdad? Se trata de una revolera invertida. Vean a Roca en la misma feria de Santander realizando el mismo quite:


En la revolera normal, cuando sueltas el capote te lo cambias de mano una vez. En cambio, en la invertida son dos veces. Por cierto, lo correcto sería 'rebolera' pero nos hemos acostumbrado a escribirlo con uve. En esta estampa antigua de una 'rebolera' normal respetan la grafía con que se escribió toda la vida hasta los años setenta (abajo a la izquierda):


Es que viene del rebol de una falda, una especie de refuerzo para que la falda femenina se abriese en su caída (si lo buscan en internet les saldrán vestidos de novia que en su parte inferior caen al suelo… ¡como una revolera!). No hagan caso del diccionario de la Real Academia porque no saben. Fíjense en cómo definen este lance:

3. f. Taurom. Larga en cuyo remate el torero hace girar el capote por        encima   de su cabeza.

No tienen ni idea. Parece mentira que por allí estuviera Camilo José Cela, muy aficionado y que tiene un delicioso librito titulado 'Toreo de Salón' donde comenta con su impecable castellano una serie de fotos sobre maletillas. Un ejemplo es 'El Niño de Tarragona', nacido en el bonito pueblo de Capafonts, a cincuenta kilómetros de donde les escribimos:



La brionesa es un pase de pecho con el capote cogido a una mano. Aquí tienen a Álvaro García ejecutando una en San Sebastián de los Reyes a un toro de López Gibaja:



El nombre viene de los hermanos Briones, mexicanos de Monterrey, especialmente de Luis, ‘El Tesoro de Monterrey’, que la hacía tras rematar con una media y soltar el capote de una mano. Cuando el toro repetía, le hacía un pase de pecho con la capa. 



En puridad, la brionesa como Dios manda tendría que hacerse cogiendo el capote a una mano no por cualquier sitio sino por la esclavina. Vean a Roca en una brionesa también este año en Santander. 




Pueden ver el quite completo al principio de este vídeo. Fíjense en que antes de la brionesa hace una revolera invertida con el doble cambio de mano al que nos referíamos antes. 

Los Briones hicieron otra variante a dos manos que, por ser de Monterrey, se denominó ‘reynera’ y que era igual que la brionesa pero a dos manos. Puede confundirse con la tafallera pero los brazos en ésta van mucho más separados.

Luis nació en 1920 y su alternativa es de 1943 en la plaza El Toreo, de manos de Armillita chico con toros de Rancho Seco. Su testigo fue Arruza y, a su vez, él fue testigo de la de Luis Procuna un mes después de la suya. La confirmó en Madrid con toros de Villagodio en 1946. 

Iba a heredar de su padre el oficio de caramelero pero optó por los toros sin ninguna tradición familiar. Tuvo la suerte de que Conchita Cintrón lo protegió desde sus inicios. Aquí abajo lo ven en Barcelona. La corrida es de Moreno Ardanuy y uno de los toros, de nombre 'Negroso', mató al subalterno Mariano Alarcón. Era octubre de 1952:



Luego Briones diría que la corrida estaba afeitada, cosa que Balañá se apresuró a desmentir sin que el diestro mexicano rectificara su afirmación.

Nos despedimos con la última brionesa, en este caso interpretada por David de Miranda de novillero:




Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.