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martes, 11 de junio de 2019

FERIA DE VIC-FEZENSAC, 2019 (3). CORRIDA CONCURSO: CHAVES, ¡QUÉ POCA AMBICIÓN!

Íbamos a poner 'poca afición' pero lo dejamos en 'poca ambición' y así creo que estarán ustedes de acuerdo con nuestra argumentación. Resultó que había cortado una oreja en su primero que, además, había sido premiado con una exagerada vuelta al ruedo. Lo tenía todo a favor empezando por el público.

Salió su segundo, el de Cancela, y en lugar de cuidarlo en el tercio de varas para propiciar una segunda oreja y salir a hombros, se desentendió totalmente permitiendo que su picador hiciera una carnicería. Y el toro era de premio para el torero... Maestro, ¿cómo se puede tener tan poca ambición? Tenía usted la puerta de Vic abierta de par en par y se acomodó como un torero vulgar, satisfecho con la orejilla que se llevaba. No se dio cuenta de que salir por la puerta grande de Vic en la concurso no es lo mismo que cuando lo saquen por la de Ledesma dentro de poco, dicho sea con todos los respetos por la bella localidad salmantina donde hemos estado muchas veces.



La corrida fue cinqueña y picada por unos caballos que debieron de preocupar a Bonijol, presente en el tendido. Eran mucho más ligeros de lo habitual y son los que esperamos ver en Céret.  Hicieron un buen papel aunque no salió el más liviano de todos, un alazán estrellado que llamaba la atención en el paseíllo. No obstante, vimos cuatro batacazos. Los picadores, mal excepto Tito Sandoval, a quien ven aquí arriba retirándose entre ovaciones. El presidente Lalanne no quiso problemas y concedió la vuelta al ruedo al de La Quinta ante la ruidosa petición de los más verbeneros. Merece una mención especial la sensacional banda 'Les Armagnacs', que tuvo una prestación excelente.

RAFAELILLO. Su primero era éste de Saltillo, pasado de romana y escarbador:



En la primera entrada derribó porque el picador no se agarró y el toro cogió ventaja:



En tres varas estaba más que visto porque hubo que acercarlo ya que no iba y en la tercera había huído al hierro. No entendemos la razón de una cuarta vara en la que Esquivel marró. Debió de ser todo cosa de Rafaelillo porque cuando el picador se retiraba, se paró para darle otro puyazo de parte del maestro, que no hizo absolutamente nada por evitarlo. Poca vergüenza, ya lo ven, pero todos sabemos cómo ha tratado Rafaelillo a sus toros en el caballo desde que tomó la alternativa.

El toro era pastueño, se había dejado el picante de Saltillo en 'La Vega' o se la había quitado don José Joaquín en la selección. El diestro se dedicó al pegapasismo, le dio no menos de cuarenta y sólo uno medio bueno. Nos molestó con sus gritos constantes y con su echarse el toro afuera, vean:



Dos pinchazos arriba, otro caído y esta estocada delantera y desprendida.



Su segundo era un colorado anteado, ojo de perdiz, listón y bocidorado de Paiges-Mailhan. Se llamaba 'Judío' y apenas se tenía en pie, quizás por llevar en la piel un número tan pesado como el 566. No se aprecia porque esta ganadería hierra a la izquierda:



Rafaelillo le echó el capote arriba pero permitió que Collado le diese abundante cera en la primera vara. Cuando lo puso por tercera vez hizo ostentosos gestos de desagrado, ¡pues haber dosificado el castigo en lugar del monopuyazo asesino!

Ojo porque el toro era bravo, acometía a todo el que se movía pero no podía con su alma. Aún así, va Rafaelillo y brinda este toro en un despropósito total. Se caía y cuando estaba en pie, se defendía:



Casi entera baja y perpendicular saliéndose de la suerte como se aprecia en nuestra foto:



CHAVES. Su primero era de La Quinta, no tan acochinado como el del año pasado pero regordío igualmente. Se llamaba 'Matablanca' y era de octubre de 2013, ¿lo trajeron a la concurso por nota o porque lo esperaban en el matadero? Ustedes mismos.



En la primera vara no se emplea y va con la cara alta, Sandoval se confía, le levanta el palo y el animal se crece y lo derriba:



Al ponerlo en suerte, hacía hilo y perdió mucha energía yendo de aquí para allá. Tardea pero acude alegre:



Empuja al caballo a los medios y vuelve a mandar a Tito a besar el suelo:



En el tercero, lo agarra bien, le dosifica y se lleva una ovación merecida. Vean que no ha caído trasero y no le tapa la salida. Esto, que debería ser lo normal, es la excepción ante lo que sufrimos cada tarde:



La sangre le caía al toro por delante de la pata y no por el costillar como vemos día sí y día también:



Iván García estuvo airoso con los palitroques pero siempre con un punto de alivio que viene dado por lo bien que domina la suerte. Cuando el toro derrote, ya está fuera:



El toro estaba bastante agotado y acortaba el viaje pero Chaves tiene muchas horas de vuelo y lo dejó respirar. Además, no lo quebrantó sino que le ofreció la salida en cada pase de esta guisa:



Dio algunos pases templados pero siempre en línea. Con la izquierda, sólo hubo tres que fueron malos. Se pasó de faena y nos dio un sainete al cuadrar. Entendemos que el toro no merecía la suerte contraria ni de broma pero, a pesar de ello, dejó esta entera, contraria, perdiendo la muleta:



Oreja y vuelta al ruedo al toro:



Su segundo era éste de Flor de Jara también pasado de kilos y que, sin ver el hierro, no parecía un santacoloma ni en lo blanco del ojo:



Metía la cabeza de lujo en el capote y estaba claro que un torero con afición y ambición lo iba a cuidar porque te ofrecía la posibilidad de la puerta grande. Pues no, señores. Chaves se comportó como un torero vulgar y adocenado, contento con lo que tenía sabiendo que los franceses lo repetirán el año que viene. ¿Dónde está el orgullo de querer salir a hombros? Penoso.

El toro derribó a González en su primer encuentro:



Cuando volvió, le barrenó bien a gusto las dos veces, la segunda de ellas en el lomo. Ahí está el maestro mirando. Le daba igual ocho que ochenta mientras se le esfumaba el triunfo con la carnicería que toleró:



Nosotros en el tendido nos tragábamos nuestra indignación porque en banderillas el toro tenía un tranco de oreja. Pero Chaves lo había matado en el caballo, él y no su picador. Se puso pesadísimo con la muleta. Vean cómo embestía el toro, no me digan que si lo cuida no se va incluso con tres orejas en total:



Tendida trasera perdiendo nuevamente la muleta y tomando el olivo a toda prisa:



Mal, Chaves. No vamos a hacer más leña porque ha quedado diáfana nuestra opinión. Si algún día nos lo encontramos, le preguntaremos la razón de su poca ambición, a ver cómo la justifica.

LAMELAS. Sustituía a Escribano. Su primero fue este bonito pablorromero. Y lo decimos con idea porque para nosotros, desde la infumable corrida del 12 de octubre pasado en Madrid, eran 'resinas' (recuerden aquí). Pero este 'Excitado' salvó el honor de don Felipe:



Aquí lo ven mejor, con su hocico chato y su buena encornadura:



Lamelas lo recibió con dos largas en tablas y le dosificó el castigo en varas. Ahí tienen cómo se arranca. Si los corifeos madrileños de esta ganadería, que siempre van con paños calientes, llegan a ver esto, no callan ni debajo del agua:



No es que empujara con excesiva clase pero García Berzosa no picó trasero aunque tapa la salida como se ve en la imagen:



No obstante, el toro cantó la gallina en el tercer encuentro porque huyó al hierro. ¿Ven cómo la tercera vara es imprescindible? Pero tiene que ser dosificando el castigo, no masacrando a los toros en la primera como hemos visto en toda la feria vicoise. Al cambio de tercio, el toro esperaba las banderillas engallado,  honrando el hierro que llevaba. La sangre, por delante de la pata y no en el costillar:



Lamelas estuvo bastante tosco y al hilo del pitón. Curiosamente anduvo más fino con la izquierda que con la derecha. Vean cómo se venía el pablorromero. Campuzano mareó al diestro y a todos los presentes dando la paliza desde el callejón:



Pinchazo perdiendo la muleta y estocada caída con ese vicio incorregible que tiene Lamelas de girar la cara cuando entra a matar. No lo entendemos en uno como él a quien tenemos por valeroso pero lo hace siempre:



El sexto era el de Los Maños, un toro regordío que en Madrid no hubiera entrado por la memez de la falta de perfil:



Nada reseñable en varas, donde acudió al paso y tocó música. El hermano de El Fundi le dio donde ustedes ven y se quedó muy descansado barrenando:



Arreó de inicio y se le veía boyante (desconocemos si esta vez los de Los Maños trajeron a su toro el mismo día del festejo como otras veces, en una clara ventaja respecto a los demás). El único mérito de Lamelas fue aguantar el sermón de Campuzano desde la barrera, menuda tabarra nos volvió a dar:



El toro duró diez pases y se paró. Pinchazo caído, otro arriba y estocada caída y atravesada nuevamente cerrando los ojos y girando la cara (?):



Corrida entretenida porque mejoró las de los dos últimos años a nuestro entender. Mal Rafaelillo, mediocre aunque voluntarioso Lamelas y poco ambicioso Chaves, dejando escapar una oportunidad como no tendrá otra igual. Buen toro de La Quinta y agradable sorpresa con el de Partido de Resina.

El de Los Maños y el de Cancela seguro que hubieran dado mejor juego si los diestros de esta corrida se meten en la cabeza que el puyazo debería ser un muletazo, como decíamos en esta entrada. No puedes pegar veinte varas en una corrida clavando trasero en diecisiete, tapando la salida en dieciocho y barrenando en diecinueve. Pero hacer lo que pedimos sería demostrar afición y encontrar hoy un torero con afición al toro es pedir uvas a una higuera.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.