Hubo casí lleno para asistir a una corrida concurso que se sigue manteniendo como la más interesante de las pocas que se organizan en España.
El triunfador sin discusión fue Adrián De Torres, cuya disposición en el primero rayó la temeridad mientras que en el segundo dejó caer buen toreo.
En una corrida como ésta lo principal son los toros y nos preguntarán cuál fue el ganador. Ya saben que nuestra teoría es que en una concurso no hay que dar el premio al menos malo sino a un toro que habiendo sido el mejor tenga una nota a partir del siete o del ocho.
Así las cosas, nosotros no tendríamos ningún inconveniente en que se llevase el galardón el toro de Peñajara, que fue este bonito salpicado mosqueado:
En conjunto fue el mejor aunque el de La Quinta empujó más en el caballo y el de Adolfo humilló pastueñamente en la muleta. Aquí los tienen.
El primero fue este Bebedor de la Quinta al que anunciaban como cárdeno pero para nosotros roza el negro entrepelado, además de bragado, meano y axiblanco:
El segundo era un resina de nombre Fragoso con una cabeza ideal para adornar el salón de casa porque eso es lo único que tuvo:
El tercero tenía una cornamenta exagerada y se llamaba Jaquetón, de Fraile. Esa arboladura desmesurada afecta negativamente al trapío aunque fue recibida con gozo por el tendido:
El cuarto era un toro precioso de Samuel Flores, chorreado en morcillo, sin esos cuernos exagerados de la casa, precioso... pero con un pequeño defecto en el trapío que luego les comentamos:
El quinto era Bienpeinado, de Peñajara. Observen que además de mosqueado era capirote, caribello, zarco y botinero:
Y el último se llamaba Resabiado y era de Adolfo Martín, bien presentado y en tipo:
El premio al mejor toro se hará público esta tarde después de la novillada pero ya les avanzamos que no vamos a estar nada de acuerdo con el veredicto del jurado respecto al toro laureado.
1. LA QUINTA. Aquí tienen de nuevo al toro, que al final de la corrida tuvo muchos defensores:
De salida humillaba excelsamente como se puede apreciar:
En la primera vara lo ponen mal en suerte pero empuja y cobra a duro por peseta. En segunda y tercera escarbó y tardeó pero volvió a emplearse. Terminó sangrando a conciencia. Observen la lanzada trasera y la mano izquierda tapando la salida. Esa desvergüenza se repitió durante toda la tarde:
Tenía una embestida de cine pero a la que faltaba vida y ante la cual Serrano pudo recrearse:
Era un toro ideal para Morante, ni más ni menos que lo que busca su criador, o sea que se lo seguirán quitando de las manos. Nos han dicho que lo tiene todo vendido para el año que viene.
Tras freírnos la derechazos, Serrano pegó un metisaca cayéndose en la cara sin consecuencias más un pinchazo y una entera pasada:
2. PARTIDO DE RESINA. Era un cárdeno oscuro muy bien encornado y muy bonito. Se había hecho una pequeña herida en el testuz:
Eso sí, un tanto pasado de kilos para nuestro gusto:
Buen recibo con el capote del gaditano, fue lo mejor que hizo en toda la tarde:
En la primera vara fue al paso pero empujó mientras le hacían la carioca. De nuevo acudió al paso en la segunda para que lo señalasen en el lomo. En la tercera por fin galopó pero no peleó.
Se puso a gazapear con la cara alta en plan autista. La lidia fue nefasta porque a un toro que llevaba la cabeza por las nubes lo picaron trasero y después le echaron todos los capotes arriba. Nieto hizo un flaco favor al maestro con su brega. Observen los demenciales puyazos que había recibido:
Pero es que luego salió Galván y llevó la muleta a media altura y encima rematando por arriba. Si a eso añaden que el toro se distraía permanentemente y era más soso que una tortilla sin sal, imaginen el calvario que sufrimos:
El animal terminaba sus días con la cara casi más alta que cuando salió. Galván demostró que no sabe para qué tiene la mano izquierda a la hora de matar. Cuatro pinchazos sin cruzar y tapando la cara más esta estocada baja saliéndose de la suerte:
3. FRAILE. El toro se había pasado dieciocho horas en el camión más todas las horas de viaje que sumaba tras haber estado como sobrero en varios sitios. Lo único positivo es que prácticamente saltó al ruedo directamente del cajón. Insistimos en que esa arboladura afea el trapío porque afecta a la armonía del conjunto:
Nada más aparecer ya estaba buscando la salida. En la primera entrada se va al caballo galopando al relance pero huye al hierro pegando una buena coz. En la segunda no pelea pero como era previsible recibe una paliza con tres agujeros diferentes. En la tercera le echan el caballo encima para volver a machacarlo y en la cuarta, una barrenada de despedida de la cual salió lógicamente suelto.
Se vio en banderillas que por el izquierdo llevaba una guadaña y además esperaba y medía a los peones doliéndose de los palos. Rey estuvo muy valiente llegándole a la cara.
Nadie daba ni un duro cuando salió Adrián De Torres, quien, sin castigarlo por abajo, se puso a torear con la derecha sin probaturas:
La sorpresa fue que el toro empezó a tragar:
Para nuestro gusto fue una inconsciencia lo que hizo a lo que añadiremos los ¡ay! con sus parones ante las dudas del toro que, gracias a Dios, se había quedado sin fuerzas tras la masacre en varas:
Seguimos toda la faena a través del objetivo de la cámara para captar el momento en que el de Fraile lo levantase del suelo. Pero insistimos en que tuvo mucha suerte y salió indemne.
Incluso llegó a probar con gran valentía tres naturales por aquel pitón izquierdo asesino. Rubricó la faena con tres manoletinas absolutamente temerarias que pusieron en pie al tendido. El problema lo tenía a la hora de pasar ese fielato en la estocada:
Conste que tras las manoletinas sufrió dos desarmes antes de dejar esta estocada bien ejecutada pero caída:
Despreció al toro en su agonía yéndose al platillo a saludar alborozado pero el de Fraile le hizo regresar a su vera. Se levantó y sacó por fin su casta para deleitarnos con esta bella muerte:
Muy bien el presidente concediendo una oreja merecida pero negando la segunda por esa estocada caída más los dos desarmes y la nefasta lidia en el primer tercio del que el diestro se desentendió totalmente, permitiendo la carnicería que hemos reseñado.
4. SAMUEL. Insistimos en que el tal Giralda era un toro precioso como pueden volver a ver:
Pero fíjense en esta otra imagen a ver si aprecian algo que afecta al trapío:
Efectivamente, esas pezuñas delanteras debieron haber sido recortadas en la finca.
El toro desbordó a Serrano de inicio mostrando mucha pujanza. Empujó de bravo en el primero pero le taparon la salida. En el segundo el picador marró y teniendo el toro quieto en el peto le pegó una lanzada en el espinazo que creemos que lo lesionó. Al tercero no quiso ir pero cuando por fin se decidió optó por repucharse y salir suelto.
Mal Casanovas aliviándose con descaro en banderillas. Ellos saben perfectamente cuándo deciden cuadrar en la cara o cuándo se pasan de listos o alargan los brazos para clavar de esta guisa ante un toro con mucha cara como éste:
Salió Serrano con la muleta pero vio con sorpresa que el toro se había transformado en uno de Guisando. Estaba completamente quieto y ni a zapatillazos conseguía el diestro que acometiera:
Nunca podremos confirmar nuestra intuición de que al toro lo había matado el asesino del castoreño. En el pecado llevó Serrano la penitencia y terminó alargando el brazo con alevosía, al estilo de Gallito, recuerden aquí. Dejó esta casi entera trasera y atravesada más descabello:
5. PEÑAJARA. Venía a defender el título ganado el año pasado. El toro era una pintura. Renqueaba claramente del pie derecho:
Cobra trasero en la primera vara pero metiendo bien los riñones. Escarba y se distrae en la segunda pero vuelve a empujar y vuelve a cobrar. En la tercera escarba, tardea y también se distrae pero al final va y le señalan. Un amigo del blog nos decía que quizá la cuarta entrada tendría que haber sido con el regatón pero había que tener mucho valor para aguantar la embestida del toro a la distancia que ven abajo y que corresponde a esta cuarta vara, en la cual no escarbó, fue al galope y peleó bien mientras le señalaban:
Como ven, tuvo sus defectos en el primer tercio pero el conjunto creo que nos hubiera dejado satisfechos a cualquiera de nosotros si fuésemos el propietario de la ganadería.
Por fin asistimos en el segundo tercio a una brega como Dios manda protagonizada por Miguel Ángel Sánchez:
Además fue Nieto, salvo error, quien colocó este extraordinario par de banderillas que entra a partir de ayer en el recuerdo de los mejores que hemos visto nunca:
El toro era de quince naturales bien dados y estocada, suficiente para cortar una oreja de absoluta ley. Pero Galván sacó la inevitable faena hotelera que suele llevar en su cabeza y empezó a pegar derechazos aburriendo al toro y a los presentes:
Pretendía después del intenso primer tercio protagonizado por el toro que le durase los cuarenta y cinco pases de rigor y eso no puede ser. Contamos los que fue dando y en el que hizo trece el toro se paró. No había que ser adivino profesional para intuirlo.
Nos castigó con un arrimón insoportable antes de esta entera contraria, recibiendo un golpe en el vientre:
El buen toro emborronó un poco su actuación barbeando las tablas antes de morir. Por eso decíamos al principio que su puntuación podría estar en torno al siete sobre diez, pero sufuciente para llevarse el premio dados los rivales que tuvo.
6. ADOLFO. El último era un cárdeno cornivuelto con buen trapío pero rabicorto:
Las verónicas de Adrián De Torres fueron las mejores de la feria:
En el primer puyazo va al relance y empieza empujando pero acaba dimitiendo. En el segundo acude de largo pero ni pelea ni cobra y en el tercero se viene sin dudar pero en el peto cabecea y se va suelto. Atentos los defensores de este Resabiado a esta pelea bastante vulgar que hemos descrito.
El diestro hizo un quite de frente por detrás que remató con esta revolera ya que había visto que el toro se había caído dos veces y no quería quebrantarlo más de la cuenta con una media. En ese detalle se vio que respeta al toro y que le funciona la cabeza. Recalquemos que el adolfo fue el único toro que dobló las manos:
Salvo que alguien nos rectifique los nombres, fue Víctor Pérez quien puso un excelentísimo par y Ronquillo el que le hizo el quite salvándole la vida cuando corría hacia atrás en la cara del toro y se trastabilló. Fueron obligados ambos a saludar, buen detalle del público corucho.
De nuevo sin probar se echó la muleta a la izquierda y este fue el primer pase que dio mientras el toro se le venía desde veinte metros:
La embestida del de Adolfo era bastante tontorrona pero ahí es donde había que estar para tirar de él con temple y con delicadeza. Ambas cosas se juntaron en el trasteo del linarense, que terminó como ven abajo toreando con la derecha sin ayuda y con el público en el bolsillo:
Todo el mundo estaba deseando que matase bien para sacarlo en hombros pero perpetró un horrible espadazo que hacía guardia de forma escandalosa. Después vino una media trasera y un descabello lo cual fue una pena porque se merecía el triunfo:
El mundo de los toros está tan contaminado que no sabemos si hubiera tenido más eco este triunfo que cualquier otro de los que anuncian hoy los portales comerciales conseguidos ante terneras, burros y borreguillos de toda condición.
De Torres se la jugó contra el marrajo de Fraile cuando nadie daba ni un duro y después toreó muy bien cuando tuvo delante un animal no boyante sino pastueño, que es un escalón por abajo. El de Adolfo fue lo que su amo busca pero es un tipo de embestida que a nosotros nos aburre bastante.
No desvelamos los premios pero en cuanto se hagan públicos esta tarde lo añadiremos a la entrada. Queda a la disposición de nuestros selectos lectores la sección de comentarios para discutir cualquiera de nuestras valoraciones.
No nos despedimos sin compartir con ustedes lo que escuchábamos hoy a la hora de comer desde una mesa cercana de la que no daremos detalles. Era una cuadrilla donde el apoderado llevaba la voz cantante y además a grito pelado:
- El que ha arreglado la novillada es X
- Le enseñaron a X las fotos de los toros sin arreglar y se quitó. Pero hombre, espérate, que los van a arreglar antes de lidiar, hombre.
- Han llevado cuatro o cinco novilladas a la finca X y allí las han arreglado todas. ¡Pues eso no es! Si X tiene que venir cinco veces, que venga.
- Lo que hacen en X es sacarlos en puntas en el encierro y luego los arreglan...
- Es que lo mejor en ese caso es arreglarlo en el camión, eso es lo que hay que hacer, sin problemas...
- (Por teléfono) Pero oye, ¿quién ha arreglado esos toros? Es que los he visto muy astillados...
Saben ustedes que la palabra afeitar está proscrita entre los taurinos. Siempre es tocar o arreglar. Pero ya ven cómo está el patio. Sólo les diremos que no eran ninguno de los actuantes en la novillada de Cenicientos.
Saludos cordiales desde San Martín de Valdeiglesias. Rafa.