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sábado, 27 de diciembre de 2025

A LOS TORISTAS LES TOCÓ LA LOTERÍA

Empezando por los amigos de 3Puyazos, 20 euros por papeleta. Nos alegramos de que sigan teniendo fuera del redondel la suerte que merecen por su dedicación y su afición.

Pero es que además el aficionado torista está de enhorabuena tras conocer las ganaderías que se anuncian para los tres únicos cosos donde lo primero es el toro: Céret, Vic-Fezensac y el citado de 3Puyazos. Añadan Orthez y ya tienen el póquer de ases, no hay más.



Antes que nada dejaremos claro que para nosotros la distinción entre torista y torerista no es absurda sino que tiene todo el sentido del mundo. El torista solamente mira la ganadería en el cartel. El torerista mira los toreros. ¿Les parece poca diferencia? El torista, si se ha lucido el toro en el primer tercio, desearía que la faena de muleta no pasase de cinco minutos. Al torerista le fastidian los dos primeros tercios porque quiere ver una abundante ración de pases de muleta. La estocada también le da igual mientras el estoque desaparezca dentro de las carnes del toro.



La pena para el torista es que únicamente las tres plazas antes citadas le ofrecen cierta garantía de velar por el respeto al toro. En cambio, un torerista del montón sale satisfecho de cualquier un festejo donde el diestro haya pegado sesenta pases a cada animal, aunque sean sabandijas. En cambio, al torista le hierve la sangre con el monopuyazo español, que es lo habitual por estos lares cuando se anuncia una ganadería teóricamente dura con tres tiesos en el cartel.

A lo que íbamos: la lotería ha tocado porque en Céret y Vic-Fezensac se han anunciado los hierros. Los de 3Puyazos los comentábamos aquí: Salvador Guardiola, Isaías, Prieto de la Cal, Dolores Aguirre, Escolar y Reta. Son seis encastes diferentes.

En Céret serán cinco también en dos días. Habrá cuatro festejos ya que la novillada habitual se cambia por sendas de cuatro reses. Dos novillos de Barcial y otros dos resinas serán para Mario Vilau. En la otra veremos cuatro ejemplares de Isaías. Las corridas serán de Dolores Aguirre y de Escolar. Estos son tres de los aguirres que pueden viajar al Rosellón:




El novillero catalán pidió matar cuatro novillos con la idea de mostrar su agradecimiento a la plaza donde empezaron sus éxitos de 2025. No planteó ninguna exigencia en cuanto a hierros. El que ven abajo es uno de los cuatro candidatos reservados en Salamanca. A Isaías la seguían desde hace años y ya tienen ocho apartados para la primavera. De los pablorromeros, tres:



Si a Vilau le sale un barcial mexicano como éste de la concurso de Villaseca se podrá dar con un canto en los dientes. Recuerden aquí:



Nosotros pensábamos que Saltillo se anunciaría tras la suspensión por la lluvia de este año pero la mayoría de aquellos toros, o quizá todos, están vendidos para el próximo San Isidro. Hombre, si se paran a pensar eso es un honor para Céret, ¿no creen? Lo que les ofreció Moreno para acudir en 2026 no obtuvo los votos necesarios.

Como curiosidad les diremos que la ADAC sopesó también la posibilidad de que vinieran Valdellán, Partido de Resina, Murteira o Dias Coutinho entre otras.

En Vic ha habido cambio de presidente en su Club Taurino y llama la atención que el lunes, donde sobre el papel solía suavizarse la exigencia torista, se anuncie una de Miura para 2026. La lógica dice que les habrá costado el doble que cualquiera de las otras pero queda clara su apuesta. ¿Vendrá Esaú?

Morenito no creemos que se apunte a Miura. Tampoco a Prieto de la Cal. La duda que le quedará es si anunciarse con Ibán o ir a la concurso. Si en ésta última el director de lidia es Sánchez Vara, a él no le importaría matar el de La Quinta  pero tendría que pechar con uno de Aguirre, cosa que creemos no es de su gusto. Probablemente mate la de Ibán, aunque su recuerdo con ella en Vic sea agridulce. Ya veremos.

La novillada será Núñez con Aguadulce. Parece que a los vicoises que viajaron este año a Orthez les gustó a pesar de lo mal lidiada que fue. La pueden recordar aquí, donde uno de los novillos pidió el carnet. Fue este colorado:



A cuenta del maestro de Aranda ya han leído las otras ganaderías. Los veraguas repiten con corrida completa tal como todo el mundo daba por seguro tras la buena prestación de este año.  El ganadero se quitará de encima esa lotería de jugárselo todo a una carta con un toro aislado en concurso. Recuerden pulsando aquí que ganó la última con este Farolero al que Garrido cortó una oreja muy benévola. Rozó el bajonazo como ven:



Por fin veremos de nuevo a Baltasar Ibán. No olvidaremos nunca la madre de todas las corridas, que fue la de 2022 con este magnífico Espantavivos: 



Aquel día se saldó con cinco ovaciones en el arrastre y "sólo" aplausos para el cuarto. Ni azules ni naranjas, ni orejas, ni falta que hizo para que resultase una corrida que, insistimos, no olvidaremos jamás. La pueden recordar pulsando aquí.



Pero es que al año siguiente reeditó el éxito bajo la lluvia. Allí hubo un Provechito memorable en el caballo a pesar de que Amestoy quiso cambiar el tercio tras la tercera entrada. Fue Colombo quien leyó la decepción en los tendidos y solicitó una cuarta, en la cual el toro se vino al galope desde la otra punta, poniendo en pie a toda la plaza y tiñendo con el rojo de la vergüenza la cara del presidente. 



Por cierto, Colombo colocó a Provechito este par, el mejor de toda su vida, observen. Queda claro que cuando se pasa de listo clavando a escandaloso toro pasado es porque ha decidido aliviarse ya que está demostrado que banderillear cuadrando en la cara lo sabe hacer perfectamente. Miren sus brazos entre los cuernos y sus pies en el suelo:



Mención especial al citado Morenito, que estuvo heroico tras su cornada en la axila a porta gayola. Los seguidores del blog verán que es de las pocas veces en que la primera foto de nuestra crónica es de un torero y no de un toro.



Algunos animales de esta última corrida se pararon en la muleta acusando el esfuerzo en varas pero eso al torista le da igual. Aunque ojo porque también hay toristas que piensan que el toro es una máquina y que, tras exigirle el máximo en el primer tercio, luego tiene que prestarse a una faena de cincuenta pases. 

Para nosotros eso de que se paren tiene la ventaja de que nos ahorramos una buena dosis de pegapasismo si el animal sale boyante. Y en caso de que no se pare y sea bronco, que es lo que deseamos para ver cómo el maestro lo domina sin arte ni pinturerías, la mayoría de las veces nos quedamos compuestos y sin novia. Sucedió en la concurso de este año cuando Esaú no quiso ni ver a este toro del Conde de la Corte:



¿Ha quedado clara la diferencia entre el torista y el torerista? Es que no es absurda, como decíamos al principio. El problema es que el torista tiene muy poco donde agarrarse durante toda la larga temporada. Concretamente dispone de los tres asideros que hemos descrito más Orthez. 

En ellos veremos catorce encastes diferentes, si no nos hemos descontado. Solamente habrá un toro de Domecq, el de Pagès-Mailhan en la concurso, que lo es por Fuente-Ymbro:



Si Dios quiere serán tres ferias donde no faltaremos y por aquí les contaremos lo que acontezca. No nos vamos sin avisar a Alain Bonijol de que no queremos volver a ver esos faldones tan bajos. Vestir de esta guisa el caballo de picar es algo deliberado para evitar que el toro pueda hacer palanca y proteger así a los picadores. Si hemos convenido en que estas plazas son donde más se respeta al toro, esto no puede repetirse:



Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 15 de julio de 2025

CÉRET DE TOROS, 2025 (5). SOBRAL: MAZAPANES PORTUGUESES

En la interminable cola para entrar a la plaza, con los registros y cacheos, un amigo del blog nos decía: 'hoy no veremos ni toros ni toreros'. Su pesimismo y su acierto anduvieron a partes iguales. La salvedad es que vimos un toro, el primero. El resto fue una decepción. La principal, la de los de cuatro patas,  que es lo que venimos a ver a Céret. La secundaria, la de los espadas aunque qué vamos a esperar, ¿no creen? Castilla y Robleño valen para la pelea y si lo que tienen delante son mazapanes, no interesan. Curro Díaz vale para... ¿para qué? Para seguir gozando inexplicablemente del beneplácito de algún santón del 7 que le ríe todas las gracias sin que nadie se atreva a discutirlo. El maestro tendría que plantearse el retiro más pronto que tarde.



Era la despedida de Robleño en la que ha sido su plaza. Le entregaron la medalla de la ciudad, de la que es hijo taurino adoptivo. Era un título que pareció que iba a recoger Gómez del Pilar pero lo echó a perder. Ahora está vacante aunque no se ve en lontananza ningún candidato. La verdad es que fue impresionante cuando por megafonía recitaron la lista de toros que ha matado aquí: Hernández Pla, Victorino, Adolfo, Escolar, La Quinta (antigua), Cuadri, Raso de Portillo, Miura, Saltillo, Valverde, Aguirre... Ojo, ¿eh? Nadie puede igualar eso a día de hoy ni en Céret ni en ningún sitio. No es de extrañar que en agradecimiento brindase su primer toro al presidente de la ADAC, a Carreño y a Raviglione:



Los toros estuvieron bien presentados aunque con alguna desigualdad ya que había noventa kilos de diferencia entre algunos. Todos en puntas, variados de pinta, sin tardear en el caballo pero con peleas discretas excepto el primero. En la muleta no hicieron ni un mal gesto, todos más o menos colaboradores, con sosería, con formalidad, con poco fondo y con mucha bondad. Con esos mimbres quizá un Juan Ortega, un Frascuelo o un Morante nos hubieran deleitado. Los tres que hicieron el paseíllo nos aburrieron.

Por cierto, como en algún corrillo salió el recuerdo al memorable toreo de Frascuelo con aquel toro de Bartolomé en 2014, les remitimos a nuestro homenaje pulsando aquí. Aquel trasteo de don Carlos Escolar pasa la mano por la cara a cualquiera de las alabadas faenas de Morante este año.



Hubo casi lleno y presidió sin problemas Bernard Sicet. Se retira este año y le queda otra en Mont-de-Marsan o sea que en Céret no lo veremos más en el palco. Hemos tenido nuestras diferencias, sin ir más lejos en la de Sobral de 2024 aquí mismo pero les diremos que nos abordó para agradecernos que hubiéramos defendido en nuestro blog el azul que enseñó al Cigarrero de Aguirre en Vic.

Vimos la curiosa imagen del hermanamiento entre la Guardia Civil y la Gendarmería. No sabemos si estaban buscando a algún golfo de los taurinos. Para hacer limpieza en este mundillo de sinvergüenzas se necesitarían muchos más efectivos:




DÍAZ. Lo anunciaron para que Robleño no abriera cartel. Hizo el paseíllo destocado no sabemos por qué. Igual no se acuerda de que en Céret ya toreó en 2016. El titular de aquella crónica vale para esta corrida, véanlo aquí. Si entonces estuvo nefasto como director de lidia, en la de Sobral, tres cuartos de lo mismo.

Su primero era el camión de la carne, un toraco negro azabache, bragado, listón, cornalón, hondo, gordo, astracanado, con una gran pelota, imponente. En las fotos del ganado verán las nuestras junto a las del maestro Moore, a riesgo de que nosotros quedemos como un vulgar maletilla haciendo la luna:




Se fue como una flecha por el caballo, que era el gran Chanquete, y lo levantó como una pluma:



Vean el batacazo y observen la actitud expectante de los monosabios, nada que ver con lo que se sufre cada tarde en Las Ventas con los monolistos de Equigarce:




En las dos varas siguientes galopó y volvió a empujar. Nos las prometíamos muy felices pero al final del festejo sería un espejismo. A De los Reyes le buscó la cartera con el cuerno derecho:



Luego fue fijo y noble pero acusó en seguida los kilos. Castellanos dijo a Díaz desde el burladero que le abriese la puerta y el de Linares le obedeció quedando muy por debajo de la bondad del toro. Fíjense qué manera de citar. ¡Que no se comía a nadie, hombre!



Pinchazo tendido y esta casi entera en el rincón:



El cuarto era un castaño carinegro y listón, ajamonado de atrás:





Pésima lidia de Díaz. Al relance casi derribó en el primero porque el piquero perdió la vara con el topetazo:



El maestro ordenó una repugnante recargada en el segundo, con carioca incluida, y en el tercero el pinchazo fue en el espinazo. Después tuvo la poca vergüenza de brindarnos el toro. 

Destoreo de pierna atrás con la cuadrilla jaleándolo, los únicos que lo hicieron. Durmió a las ovejas. Esa muleta es casi tan grande como la de Manzanares:



Estocada caída con telonazo marca de la casa:




ROBLEÑO. Su primero era un sardo muy claro, capirote, ojalado, mosqueado y bocidorado:





Dos varas olvidables porque venía picado del campo. Luego García dio la primera de arena y la segunda de cal. ¿Por qué no clavan bien siempre los que son buenos como él en lugar de aliviarse con descaro tantas veces?




Faena de enfermero en ambiente sepulcral porque el torillo iba en reserva y encima tenía las patitas de cartón. Lo único bueno era su piel:



Media ladeada y desprendida, con vómito y sin puntilla pero perdiendo la muleta:



Su último toro en Céret fue este carbonero ojalado:




El toro de salida ya estaba loco por irse a vivir a las tablas. Poca cosa en el caballo antes de hacer hilo con César del Puerto y romper la barrera al intentar saltar:



Iván García pasó las de Caín porque no pudo meter en cintura al toro, que iba a su aire de aquí para allá. Salió el maestro y lo intentó centrar castigándolo. Nos ofreció una tanda napoleónica que fue como un fucilazo recordando por qué aquí ha sido un ídolo al hacer eso mismo a toros difíciles.



La pena fue que el de Sobral se paró y se acabó lo que se daba. Pinchazo malo, bajonazo indigno y gestos de futbolista cuando rueda el toro que tuvo que tragarse al escuchar pitos tras semejante mandoble. Fernando, en Céret eres un ídolo pero la burra, por la linde. Dio una vuelta al ruedo de despedida:




JUAN DE CASTILLA. Su primero era un negro bragado, meano, axiblanco, listón, zarco, cornalón y con crotal:



Lo recibió con lances todos de paso atrás. Observen que en la foto hemos marcado la huella que dejaba en la arena al retrasar la pierna:


Poca cosa en varas y buena brega de Cervantes, quien vio igual que nosotros que el toro estaba frito. Por ese motivo gritó al diestro: ¡pronto y en la mano! pero es que no duró ni una tanda:


Nada. Estocada caída y perdiendo la muleta como ven:

El sexto era otro castaño carinegro y listón, además de veleto y blando de remos, por lo que fue protestado pero mantenido en el ruedo. Fíjense en cómo un mismo toro puede parecer diferente dependiendo del ángulo de la foto:




Nada en el caballo ya que quería pero no podía. En la muleta tenía un viaje cortito y por eso pegaba una pequeña tarascada. Castilla destoreó y nos cargó con sus posturas sacando la barriga al paso del toro, en plan Ureña:



Tendida trasera y desprendida perdiendo otra vez la muleta como si eso fuese una suerte del toreo. El cachetazo del tercero (Villalobos o Goria) al tal Travieso fue sensacional y torerísimo:



Terminó esta feria de Céret recortada por la lluvia con decepción a causa del juego del ganado. Hubo trapío pero poca casta y ya saben lo que preferimos nosotros puestos a escoger. 

Sobre la suspensión de la saltillada íbamos a comentar algo aquí pero no repetiremos lo que dijimos en los comentarios de la entrada anterior a requerimiento de un amable lector.

No nos vamos sin ofrecer nuestro homenaje a Fernando Robleño, un matador de toros, con todo lo que implica estas tres palabras. Como torero hemos tenido nuestras discrepancias con él: ese estoque ridículo de bambú, esos gritos constantes, ese toreo de ponerse y quitarse y el haber sido uno de los reyes del pico, sin que nadie se lo haya recriminado ni en Céret ni por supuesto en Madrid. Pero, señores, como matador de toros, giù il cappello

Todos esos toros que ha matado suponen un desgaste colosal. No permiten un fallo, hay que estar cada tarde con los cinco sentidos para evitar el hule, la garganta siempre está irritada al tragar sin tener saliva, las pulsaciones van a ciento cincuenta y las noches previas no duermes bien dando vueltas en la cabeza a lo que te espera en corrales.

Así es imposible acumular las decenas de corridas cada temporada que suman nuestras queridas figuras del Belén toreando sus norits afeitados, bobalicones, modorros, que permiten cien fallos antes de cogerte y que cuando te echan mano no te hacen daño. Esos solamente son toreros, mejores o peores, pero no matadores de toros, entendiendo el toro como un enemigo digno de tal nombre.

Va desde aquí nuestro abrazo no a un torero sino a un maestro que ha sido matador de toros, algo que para nosotros tiene muchísimo más valor.



Fue la feria de la despedida de Robleño y la de la bienvenida a Vilau. ¿Se imaginan ustedes que el novillero catalán llegase con el tiempo a ostentar ese cetro de hijo adoptivo de Céret? Y nosotros que lo veamos junto a ustedes...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.