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jueves, 25 de abril de 2019

CORRIDA CONCURSO DE ZARAGOZA, 2019: ¿DEBERÍA SER EL PUYAZO UN MULETAZO?

Eso de convertir el puyazo en un muletazo lo hizo Jorge Torres, picador de Galván, en el toro de Pablo Mayoral y se llevó el premio por ello. Consiste en que vaya el toro tres veces al caballo colocándolo a distancia progresiva. El picador echará la vara por delante para señalar simplemente, sin apretar, y dejar que el toro se desgaste empujando el peto. Mientras, le irá abriendo la salida para que lo saquen rápidamente de allí. Ahí lo tienen, señala y va abriendo el toro con la izquierda:



Repitió esa acción por tres veces, convirtiendo las tres entradas en tres muletazos. ¿Recibió castigo el toro? Recuerden que estos dos aficionados veterinarios insistían aquí en que el quebranto real del toro se produce cuando empuja y no con la sangre que vierte. ¿No creen ustedes que podría ser ese justo medio donde poner de acuerdo a todos? Quedaríamos contentos los que queremos ver el toro tres veces viniendo de largo y también los que quieren ver faena de muleta sin que el toro esté agotado. 

No creemos que el ganadero torista esté en contra de esta propuesta y el torerista, tampoco. Pero el problema es doble: el picador tiene que ser valiente para aguantar la embestida simplemente señalando y el maestro, diligente a la hora de sacarlo. Además, lo cómodo es el monopuyazo, costumbre difícil de erradicar porque la propuesta de señalar y abrir implica más trabajo en el ruedo para dignificar el primer tercio y satisfacer a los aficionados, tanto al que mira el toro como al que está esperando la muleta. Y tampoco olviden que según qué hierro lleve el animal, la orden del maestro siempre es machacarlo, con lo que lo del puyazo en forma de muletazo no querrían ni plantearlo. Ustedes, ¿cómo lo ven?

Vamos con lo que sucedió en Zaragoza donde, salvo error, se celebra la única corrida concurso de España. Muy cerca, en Andorra, tendremos una novillada concurso en septiembre. Eso es todo, un panorama desolador. No obstante, si convirtiéramos los puyazos en muletazos, no añoraríamos tanto las corridas concurso los que disfrutamos con el primer tercio por encima de todo.

Éstos fueron los toros y sus lidiadores. Chaves se llevó el premio a la mejor lidia, cosa que no nos molesta en absoluto. Él tendría que estar de director en la concurso de Vic en lugar de Rafaelillo.



LÓPEZ CHAVES. El primero, de Saltillo, se llamaba  'Caracierva', de 556 kilos, cárdeno lucero. No era de los saltillos que sabe latín. Éste, a duras penas sabía que la M con la A es MA:



Se astilló de salida, ya ven el pitón izquierdo. En el caballo fue muy tardo y escarbador, salió suelto y cabeceó, o sea, poca cosa. Por lo menos Javier González fue el único que no picó demasiado trasero, un milagro:



Gran segundo par de Talaván y Chaves que decidió de inicio no querer ni verlo por el izquierdo, por donde el toro recortaba el viaje. Todo con la derecha, aseado pero despegado y abriendo la puerta al final:



Aquí quizás lo ven más claro:



Con habilidad de perro viejo, cogió la muleta con la izquierda y provocó dos embestidas feas del de Saltillo para convencer al público de que por ese pitón era un asesino. A nosotros no nos la dio con queso y menos viniendo de un torero con su experiencia (aunque probablemente esa triquiñuela la supo utilizar gracias a sus horas de vuelo). Cobró esta desprendida sin puntilla:



El presidente negó una oreja con petición que rozaba la mayoría. Esa dureza la querríamos ver también con las figuras del Belén.



Su segundo fue un cinqueño de Concha y Sierra, 'Bandolero', de 583 kilos, negro bragado, meano, axiblanco, jirón, veleto y astifino. Esta ganadería ya había estado en 2008 en la famosa corrida concurso de 'Farolero'. Nos pareció un poco cariavacado pero tenía una grupa muy poderosa, observen:



Fue el único que romaneó pero atención porque salió las tres veces escandalosamente suelto de 'El Legionario':






Muy bien los dos pares de Chacón:



El toro se iba parando ya en el segundo tercio y además era blando. Chaves supo sacar petróleo porque su embestida, cuando aparecía, no tenía maldad:



Todo con la derecha nuevamente:



Guarden esta foto de abajo porque es uno de los tres únicos pases que dio con la izquierda en toda la tarde. Un buen aficionado madrileño nos decía que el diestro olvidó esa mano deliberadamente a causa de la campaña electoral y así dar un mensaje subliminal de votar a Vox...



Rinconera con la que dobla el toro y oreja con aplausos al de Couturier aún no sabemos por qué motivo:




DANIEL CUEVAS. Su primero fue el de Miura, 'Amarguero', de 587 kilos. Era cornalón y acapachado, otro que se astilló de inicio:



Aquí se aprecia que era zancudo y ojalado. Totalmente derrengado de los cuartos traseros, se mantenía en pie a duras penas:



Fue picado trasero y marrando más de lo reglamentario por Joao Blanco. Galopó al caballo pero luego se dejó pegar con sosería en cuatro entradas. La puya va al lomo ¡qué desastre!:



Al pobre la caía la sangre por detrás del brazuelo, ya lo ven. Y también se aprecia el pitón, que estaba no astillado sino escobillado:



En la muleta resultó rebrincado y probón, nada que hacer ni para Cuevas ni seguramente para nadie. Algo de culpa tendrán esos puyazos en el lomo:



El diestro se dedicó a andar al toro pero nada que ver con la manera que andaba los toros el maestro de Borox. Pinchazo y bajonazo trasero con palmas demenciales al toro:



Su segundo fue el que se llevó el premio, 'Colibrí', de Murteira Grave. Pesó 581 kilos, número 51, de septiembre de 2014. Un buen aficionado zaragozano nos enseñó el vídeo de cómo lo conducían al embarque los cabestros ¡y aún llevaba las fundas puestas! Pero ¿no había que quitarlas un mínimo de quince días antes para volver a acostumbrar al animal a las distancias?



Esto de Murteira es una mezcla propia pero claramente 'ajandillada'. El toro fue el único que no tardeó. Nada más ver el caballo se iba a por él. Fue una lástima no ponerlo mucho más largo porque seguro que hubiera deparado un buen espectáculo:



De las cuatro entradas, en tres salió suelto claramente. Dos de ellas  fueron una señal y un marronazo. Tan sólo empujó aceptablemente en el primer encuentro, el de la foto anterior. Como pueden suponer, ni de broma nos pareció una prestación de premio.



Cuevas naufragó de manera lamentable. El toro blandeaba pero era pronto y muy noble. Se lo dejó escapar y encima los mantazos que dio enfadaron al público y al toro:



Por si fuera poco, lo asesinó con una estocada caída, atravesada y trasera. Una pena.

DAVID GALVÁN. Su primero fue este 'Flamenco' de Carriquiri, de 606 kilos, nacido en noviembre de 2013 (hagan cuentas). Fue un toro negro zaíno, cornalón, badanudo y acochinado:



Ya sabemos lo que están pensando ustedes al ver su estampa. Briones compró rincones de Joaquín Barral, que se quitó de los toros tras aquella tremenda cornada de un toro suyo a Pepe Luis Vargas en Sevilla (otro que tenía rincones hizo lo propio: Marcos Núñez tras la de 'Burlero' a El Yiyo). A lo que íbamos, Briones añadió a lo comprado más Núñez de Manolo González y Alcurrucén para dar más caja. Creemos que en volumen se pasó de la raya y pensamos, igual que ustedes, que toros como éste no recuerdan nada al encaste original. ¿A que parece de Samuel Flores?



Galván dio unas verónicas de clarísimo paso atrás que fueron muy jaleadas. Lo mejor, la media de remate:



Fue el toro que galopó más alegremente hacia el caballo, cosa muy meritoria con el tonelaje que arrastraba:



Luego, Antoñito Muñoz Almansa le pegó trasero aunque se esforzó en vocearlo y citarlo cuando tardeaba. El toro engañó a más de uno porque la única vez que empujó metiendo los riñones fue cuando el picador le levantó el palo en el primero. La mano izquierda es la que pica y observen cómo tapa la salida:



Galván quiso cambiar el tercio pero no se le concedió. Si las cosas son como nos dijo un miembro del jurado, la lidia durante el primer tercio la dirige el ganadero y no el diestro. Sobre esto tienen una idea en Zaragoza para futuras corridas que les comentaremos al final. Ovación a Muñoz ¿por picar trasero y tapar la salida?



Andrés Revuelta fue el mejor de la tarde con los palos:



Y Aguilar, el mejor en la brega:



El toro se dolió mucho en banderillas, que conste porque estamos en una concurso. Sacó al principio algo del famoso tranco de Núñez:



Galván lo aprovechó para componer la figura y despedir al toro en dirección al Ebro por ambos pitones a fin de evitar el pequeño gañafón que soltaba al final:




El toro se fue apagando y Galván nos fue aburriendo a base de pegar tantos pases que oyó un aviso. Cuando volvía con la espada, quiso dar unas manoletinas que no venían a cuento. Cogimos rápidamente la cámara que habíamos olvidado ante tanto sopor porque lo veíamos venir. Así fue, casi le cuestan un disgusto serio:



Se equivoca entrando en la suerte contraria y pincha saliendo trompicado:



Rectifica, seguramente sin ser consciente de ello porque les da igual una cosa que otra, y deja esta media pasada perdiendo la muleta y tapando la cara:



El último fue el de Pablo Mayoral, 'Bordador', de 578 kilos, de noviembre de 2014. Fue el de menos cara pero no hay queja sobre su trapío:



Es el toro que sirvió al picador Jorge Torres para dejarnos esa idea del puyazo como muletazo que comentábamos al principio. 



Hubiese sido ideal que no hiriese trasero pero observen la poca sangre que tenía tras las tres entradas:



Hubo protestas cuando se cambió el tercio pero no entendemos para qué se quería ver al toro en un cuarto encuentro dado que en el tercero había tardeado y escarbado a gusto. Por cierto, sepan que El Juli de niño se hartó de torear animales en esta ganadería.

Sergio Aguilar fue muy aplaudido en sus dos pares pero en el primero no lo merecía porque se alivió más de la cuenta. Ahí tienen el testimonio gráfico de ambos para que comparen:




El toro era muy obediente al cite (por favor, no digan esa sandez del 'toque' como los taurinos, recuerden lo dicho aquí). También tenía nobleza por arrobas pero lo que no tenía era fuelle: 



A pesar de ello, Galván insistió hasta ponerse verdaderamente pesado. Oyó dos avisos en medio de perfilerías y embestidas vaciadas hacia fuera:



Trasera desprendida tapando la cara y once descabellos:



En conclusión, corrida aceptable porque vimos un total de veintiuna entradas al caballo. Las peleas fueron todas vulgares pero destacó el galope del de Carriquiri y la prontitud del de Murteira. Ya deducen ustedes que, en nuestra modesta opinión, el premio debió quedar desierto. Buena lidia de Chaves y varios pares de banderillas brillantes. Destacaremos esa forma de interpretar la suerte de varas por parte de Torres cambiando los tres puyazos de su toro por tres muletazos, ¿puede ser ése el futuro del tercio de varas para poner a todos de acuerdo?

Para los intransigentes de ambos bandos no, por supuesto. El torista acérrimo dirá que esa forma de picar servirá para las ovejas pero no para un toro de combate. El de religión torerista dirá que no le hagamos perder el tiempo con el caballo porque eso es un trámite previo a lo único que le interesa, que es la muleta.

La idea que tienen algunos aficionados de Zaragoza es que en futuras corridas concurso sea el ganadero quien se traiga su torero y su picador, ¿qué les parece? Difícil de combinar pero no es nada descabellado aunque podría suceder que cuatro o cinco de los ganaderos en competición escogiesen al mismo torero y al mismo picador...

La atmósfera en la plaza fue absolutamente irrespirable. Había llovido y el techo retráctil estaba cerrado. Oiga, ¿no está prohibido en España fumar en espacios cerrados? En La Misericordia ¿rige una ley diferente o qué? Los aficionados que se saltan el reglamento fumando en este local cerrado no pueden exigir que el picador, el torero o el presidente cumplan con el suyo. Es cuestión de coherencia, ¿no les parece?


Hubo un tercio de entrada

Tuvimos el honor de compartir mesa y mantel con algunos de los aficionados más serios y cabales del sur de los Pirineos. Sumando los serios y cabales que no pudieron venir, quizás podríamos llegar a la media entrada en una portátil...¡y de las más pequeñas! Para llenarla habría que avisar a los cabales del norte de los Pirineos. Pero en Las Ventas no ocuparíamos entre todos más de un par de tendidos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


















domingo, 20 de septiembre de 2015

TOREROS QUE INTENTAN HACER LAS COSAS BIEN

           LO INTENTAN, QUE YA ES ALGO

No quiere decir que siempre lo consigan. Tampoco quiere decir que toreen bien. Simplemente se trata de lo que decimos en el titular, que intentan hacer las cosas bien. O sea, como hace veinticinco años intentaban torear todos con más o menos fortuna.

Esas trampas ventajistas que denunciamos habitualmente en nuestro modesto blog no se conocían. A día de hoy, nuestras queridas figuras las emplean cada tarde. Y los más jóvenes los copian sin ningún pudor. Bueno, una ventaja sí se conocía, la inventó Tomás Campuzano: echar el brazo por delante a la hora de perfilarse para entrar a matar.

Viene esto a cuento del desafío que nuestro amigo Joan nos lanzaba en su comentario a nuestra entrada anterior. Nos decía esto:

"De todas maneras, sin que sirva de excusa, dígame Rafa un torero que en la actualidad no descargue, que no ligue desde la pala...etc. No lo hay, y menos en sus faenas en provincias (en Madrid, procuran colocarse mejor). Y no vale los que salen y entran en cada muletazo (Urdiales)".

Pues recogemos el guante y les diremos no uno sino varios a los que hemos visto en los últimos años intentar hacer las cosas bien independientemente de que toreen con más o menos gusto, en eso no entramos. Y por hacer las cosas bien entendemos fundamentalmente no esconder la pierna de salida, no mantenerse fuera de cacho e intentar rematar el pase en la cadera sin vaciar hacia afuera la embestida.

Ojo que no entramos en mayores honduras como ligar, llevar al toro dominado, templar su embestida... No, nos conformamos sólo con esas tres leyes básicas que, en tiempos no tan lejanos, eran la columna del toreo que todos los toreros procuraban respetar. Insistimos: enseñar el muslo, no limitarse a aprovechar el viaje del toro componiendo posturitas y rematar bien los pases.

Pues eso se lo vimos hacer a Vilches en Vic ante un cebadita que embestía de ensueño:


En la misma corrida se lo vimos hacer a Pérez Mota con 'Castañuelo', otro cebada al que se dio la vuelta al ruedo. Y también a su primero, este colorado ojo de perdiz:


Se lo hemos visto este año a Rafaelillo con los miuras que mató en Madrid y Valencia. Eso sí, en alguna tanda aislada, no por sistema:

FOTO: www.abc.es

Se lo vimos hace dos años a un torero que consideramos honrado a carta cabal, Joselillo. En esta ocasión fue en Céret a un cuadri que estaba aplomado pero con el que no te podías fiar ni un pelo como demuestra el estado en que quedó su vestido al final de la faena:


A Joselillo le hemos visto torear con gran verdad en Zaragoza.  Y entra a matar dejándose ver y por derecho.

Otro es Robleño, a pesar de su gigantesca muleta y de su pico cada vez más evidente. Con escolares ha intentado torear muchas veces como Dios manda.

Este año vimos al ya citado Pérez Mota jugársela en una faena seria a un toro muy peligroso de Carriquiri en Tafalla. Le dedicamos una entrada en nuestro blog por la gran impresión que nos causó que se pusiese a intentar hacer las cosas bien en lugar de aliviarse y abreviar -además era el sexto toro-:


Ahí va otro: César Valencia. Lo descubrimos toreando como mandan los cánones en esta novillada de Barcial en Vic:


Y confirmó su buen concepto también en Vic pero ya con toros de Valdellán ¡Presentando la muleta plana! Fíjense en las dos fotos:


Otro más: Paulita, echando la pata p'alante con escolares en Céret, aunque precisamente el remate del pase en redondo de la foto no sea ortodoxo:


Nos perdonará el bueno de Paulita que pongamos aquí una foto de El Viti rematando un natural como debe ser (es a un galache en Madrid hace justo cincuenta años) No la ponemos para fastidiar a Paulita sino para que la vean los aficionados más jóvenes:


Cómo no recordar la heroica faena de Lamelas a 'Cantinillo' en Vic jugándose abiertamente la vida el año pasado (no así este año, donde ya se apuntó al destoreo, siempre mucho menos arriesgado):

FOTO: André Viard

Y también intentaba hacer las cosas bien el Fandiño de los inicios. Por supuesto que nada tiene que ver con el de hogaño, que ha aprendido rápido las ventajas y las trampas.

Como ven, haberlos, haylos. Curiosamente siempre es ante toros con cierto picante, no ante chotos. Y es que el insulso ballet de la suerte descargada, el fuera de cacho, el movimiento tramposo de pies y la posturita de pitiminí se puede hacer ante un animal que vaya y venga sin dar problemas (el único problema en ese caso puede ser el exceso de confianza que acabe en cornada grave).

Eso sí: ¿qué haríamos nosotros si viéramos que arriesgamos intentando hacer las cosas bien y al público le da lo mismo porque aplaude igual o incluso más al tramposo? Y encima, los críticos, que son quienes deberían destacar que nos la jugamos intentando hacer el toreo verdadero ni lo valorarían ¡Cómo! Es que a nosotros nos ignorarían mientras no pararían de ensalzar e idolatrar a los tramposos besando por donde pisaran.

Pues ustedes mismos. Nos tememos que es una batalla perdida. Pero como a veces puede dar la impresión en este blog de que siempre estamos sacando faltas, vaya desde aquí nuestro reconocimiento a estos toreros que, como decíamos en el titular, 'intentan hacer las cosas bien'.

Y una última cosa: si alguna vez tienen ocasión de departir con alguno de los que hemos citado, háblenles de las trampas, ventajas y ratimagos de las figuras que denunciamos por aquí. Ya verán como ellos son los primeros que las criticarán porque son los primeros que las ven.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.