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domingo, 17 de agosto de 2025

FERIA DE TAFALLA, 2025 (2). PALHA: HUBO QUINTO BUENO

El quinto, de nombre Tanoeiro, gustó a tiros y troyanos. Un toro con trapío, en puntas, con poder en el caballo, listo en banderillas y con embestida pesante en la muleta. Ojalá hubieran sido los demás como este 303 pero desafortunadamente fue la excepción:


 

¿Cómo lo ven? ¿Más Ibán o más Oliveira Irmaos? Ya saben que esta misma corrida estuvo enchiquerada en Teruel pero el festejo se suspendió. Volvieron a Portugal y desde allá hicieron un nuevo viaje hasta Tafalla. Pocos toros habrán recorrido este año más kilómetros que éstos.

La cuestión es que saltaron cuatro indignos de una feria que se anuncia como la del toro-toro. Solamente salvaremos los dos últimos. Entre los cuatro anovillados y los dos bien presentados, perfectamente podría haber una diferencia de cien kilos. No dieron problemas a los toreros, fueron palhas modernos, de los que te asustan solamente si te fijas en el hierro.



Dos tercios de entrada, presidiendo sin complicaciones Jon García, plenamente recuperado de la cornada que le pegó un toro de Saltillo en el encierro hace pocos años.




SERNA. Entre Perú y España afrontaba la decimoquinta corrida del año. Su primero era este negro zaíno, cornialto, zurdo, que lo desarmó de inicio y tuvo que tomar el olivo:




El público se mostró muy agradecido por las tres veces que puso en suerte al toro en el caballo. Pensábamos que marcaría así la tónica de la tarde pero resultó ser un espejismo. La pelea en el peto no fue nada del otro mundo aunque por lo menos lo vimos galopar. Rodríguez picó bien. ¡Qué poco cuesta hacer las cosas bien!



Toro protestante pero pronto aunque muy aquerenciado en toriles. El diestro no quiso plantear la batalla allí, perdió demasiado tiempo intentando sacarlo de donde no quería salir y la cosa se diluyó.



Cinco pinchazos malos, siempre con la cabeza del toro por las nubes como se ve, y dos descabellos:



El cuarto era un negro bragado y astracanado, rebarbo y astigordo pero bien encornado:




Nauseabundo tercio de varas con el pobre toro convertido en un triste colador. Esto es ignominioso:



El animal era noble pero le faltaba chispa. Serna fue muy jaleado por una plaza que le quiere mucho. Observen en el rabo que es rebarbo como decíamos:



Estocada baja a capón y oreja:




JOSELILLO. Su primero tenía poco trapío, con pitones deteriorados, negro listón, zarco, degollado y carifosco:




Buen recibo capotero del maestro, lo único que hemos visto con la capa en dos corridas:



Dos lanzadas en el costillar recibió, como para poner al picador de carne a pan y agua. Fueron algo vomitivo. Bien Venturita en este segundo par:



Sacó enseguida un palmo de lengua y escarbó. No obstante, siguió la tela con fijeza a pesar de que se lo veía loco por alquilar un piso en chiqueros. 



Joselillo tuvo ganas de agradar pero rubricó su labor perpetrando un bajonazo de cárcel con el que el respetable no tragó y eso ya es raro, lo cual denota que fue escandaloso:



El quinto era ese toro que gustó a todos, con trapío, hondo y... ¡albricias!, astifino:



El maestro, viendo que le había tocado el toro de Bilbao, ordenó una zurra en varas, con carioca sádica y ensañamiento cruel. En el segundo, barrenada en el lomo:



Sainete en banderillas antes de un buen inicio de Joselillo doblándose por bajo, lo mejor que hizo. El toro tenía su genio y no era tonto, fue el más palha de todos sin ser ninguna tintorera:



Embestía con solidez pero a la muñeca del diestro le faltó firmeza quizá por la inactividad. El animal no se sintió toreado nunca. Vean esta foto del final de la faena:



Estocada baja con vomitona:




PINAR. Su primero era un negro listón, chorreado en morcillo, cornidelantero y de mazorca gruesa pero con las puntas... Amplíen la segunda imagen:




Una vara en el lomo aunque sin apretar antes de una brega excelente del valenciano Esteve, salvo error:



La pena fue que a la segunda tanda se paró. 



Rinconera entrando con fe, como tiene que ser, y orejica al canto. Es que por aquí gusta más que el toro muera rápido antes de que muera bien:



El sexto era un toraco gordo y alto pero "pobre" de cara:



Monopuyazo empujando de bravo, con fuerza y poder, pero con la cara alta. Lo puso de largo para el segundo pero como tardeó un poquitín, Pinar sorprendió pidiendo el cambio para despertar nuestra  gran indignación. 



Hizo hilo en banderillas. Como pueden suponer, hubiéramos preferido ver más veces el toro en el caballo que sufrir el destoreo de Pinar. Y eso que el tal Camarito era pastueño y tenía un pitón izquierdo de hojaldre:



Pinchazo y media en las agujas, que curiosamente no bastó, más descabello a la primera.




Decepción global en una corrida de cuya mala presentación pensábamos olvidarnos en caso de que hubiera sacado casta. No fue así y ese quinto más un poco el sexto no son balance suficiente para aprobar lo que nos trajo Folque, a quien hay que exigir siempre lo máximo.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa. 


viernes, 30 de mayo de 2025

FERIA DE SAN ISIDRO, 2025 (18). EL TORERO: UNAS OREJICAS DE LOS CHINOS

Bah, sáltense esta crónica y no pierdan el tiempo ya que no sucedió nada. Si son seguidores de Roca, de Urdiales o incluso de Serna, razón de más para que no sigan leyendo porque encima nos van a coger manía.

Pero cuidado porque si no llega a desoír el presidente la petición en el primero, Roca sale en hombros sin haber hecho nada más que pegar una excelente estocada a su primero. Al final, sólo se llevó una oreja igual de barata que la de Serna en el sexto. Exigencia bajo mínimos en la que algunos siguen calificando como la primera plaza del mundo.



Decepción grande con la corrida de El Torero. Es un Domecq interesante pero lo de ayer no lo fue. Además no se vio por ningún sitio ese plus que algunos dicen que tienen siempre los cinqueños.

Media de 540 kilos, presentación desigual, dos o tres pitones deteriorados tras salir del peto, nobleza general, juego en varas olvidable y,  por destacar algo, citemos al cuarto, un salpicado al que Urdiales desaprovechó.

Su juego fue éste: primero, con gran humillación pero flojo; segundo, gazapón; tercero, sin trapío y soso; cuarto, pronto y con galope; quinto, vulgar, yendo y viniendo sin más y sexto, de oreja pero por encima del diestro.



URDIALES. Su primero era negro azabache, bragado, meano, alto y bien encornado:



Se quitó el palo en el primero con la cara altísima y salió con el pitón deteriorado. En el segundo, simulacro:



Pablito Simón echó el capote al cielo en la brega porque tenía patitas de alabastro. Las banderillas cayeron muy atrás y pensábamos en ello cuando veíamos que el toro embestía protestando.

Urdiales anduvo desconfiado, molesto por un gazapeo que no supo o no pudo corregir. La pintura del burladero marcaba la cara del pobre toro:



Pinchazo saliéndose y entera, perpendicular y pasada, con telonazo.

El cuarto era un negro mulato, salpicado, badanudo, listón, gordo y con mucha cara:



Empuja pero dimite al notar que el equifante se le acostaba encima. El puyazo, tan trasero como ven abajo aunque Encabo dijo que se ha agarrado bien. Jefe, ¿eso qué significa? En el segundo galopa de lejos y se encela pero sin apretarlo:



Simón con los palos se quedó sin toro de tanto aliviarse. El animal iba sacando buen tranco y era pronto. Urdiales lo vio y lo brindó pero lamentablemente después se dedicó a torear hacia atrás.



Su toreo fue de una vulgaridad tal que nuestra decepción fue total ya que estuvo muy por debajo de la bondad del toro, que era de los de pronto y en la mano. Mal, maestro. Salió Simón a pegarle no menos de cuatro lances antes de que el diestro dejase una entera habilidosa. Urdiales ha perdido el poco crédito que tenía. Comparen esa mano izquierda con la sue verán de Roca más abajo:




ROCA. Su primero era un castaño con un rabo impresentable, bragado, meano, axiblanco, listón, lavado de cara y anteado.  Fue protestado:



Cara alta y se repucha. En el segundo, alfilerazo que no cuenta. En el tercero le hace dos agujeros.

Con tan poco castigo empezó a sacar pies en el segundo tercio. Bien Viruta aguantando las carreras y Chacón mostrando que el toro era franco.

Inicio genuflexo de Roca que culmina mirando al tendido:



Después fue curioso comprobar cómo el peruano ha decidido no echar la pierna tan atrás como hacía hasta ahora pero está tan viciado que se le va como sin querer. Observen que cuando el toro se le vuelve, su pierna antes se iba adonde la flecha y ahora, no tanto:



Dejó respirar al animal de manera que le duró más de lo previsible pero la faena no remontó el vuelo. Eso sí, excelente estocada, ¡bravo! Lo único bueno del festejo. Vean cómo descubre la muerte apuntando con el palillo al morro. Hubo petición importante no atendida por González:



El quinto era un negro zaíno, lustroso, gordo y badanudo:



No lo aprietan por orden del maestro. Luego blandeó pero la segunda orden a Viruta fue levantar el capote en la brega y eso que había dos sobreros de Victoriano que seguro que el peruano tenía radiografiados del campo.

El torete iba y venía y Roca no tiene futuro con esto, parece un abusón. Lo curioso fue el ambiente funerario durante el trasteo, lejos del rocódromo de otras veces (recuerden aquí).

Nada, una pesadez, con un final a base de bilbaínas muy pueblerino pero muy aplaudido. Rinconera fenomenalmente ejecutada, sin llevar la mano alta como se aprecia y sin aliviarse con el telonazo. Sobró su patético teatrillo ante el toro muriendo. Oreja de talanquera:




SERNA. El de la confirmación era negro bragado, colín, astracanado y veleto, de pezuñas grandes. Señores, no puede ser que en Madrid salgan dos toros colines en la misma corrida. Bueno, ni dos ni uno. Gran humillación ya de salida:



Marra pinchando en el lomo y huye. En el segundo se repite el desastre del piquero y el toro quiere quitarse el palo, muy enfadado con el pinchaúvas. 

Muy aseado Robles en la brega, con el toro fijo en las telas. Confirmó su excelente humillación en la muleta, además enroscándose alrededor de Serna, pero flojeaba de manos y se fue parando, con lo cual se diluyó todo.

Se perfila con esa mano altísima y lógicamente la estocada se le va al lomo:



El sexto era un negro bragado, meano, enmorrillado y vareado al que recibió a porta gayola:



El toro brincó sobre las rayas y el diestro tuvo que echar cuerpo a tierra:



Cabecea enloquecido en el primero y se deja pegar en el segundo, encerrado ahí abajo por esa mano izquierda asesina que ven:



Buena brega de Del Toro. El animal era pronto y noble, con embestida de oreja. El callejón presentaba ayer inflación de chupones, como han visto en la foto anterior y en la siguiente. Fíjense en que muchos están despistados, mirando el móvil o hablando pero es que ahí solamente van a figurar y a que los vean:



Serna no acababa de conectar con su toreo ultraderechista. Recibió un puntazo feo en la mejilla que si va al ojo... Estocada trasera y desprendida alargando alevosamente el brazo que basta. La izquierda la tiene de adorno. Orejica.




Tarde para olvidar que quizá no olvide Urdiales porque mucho nos tememos que ha firmado el finiquito. Serna se va contento a pesar de salir como Scarface y Roca llevaba una sonrisa que pocas veces le hemos visto mientras paseaba su orejica. 

Maestro, no se engañe porque esa oreja es de las de todo a cien. Si en la furgoneta Chacón le dijo lo de qué grande eres, bisharraco, no le haga ningún caso.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa