Dicho sea en el buen sentido, esto es, en el que le daba Pepe Luis Vázquez cuando hablaba de aquel momento en que el torero está tan a gusto con el toro que ya no precisa de la inteligencia. En esos instantes se deja llevar por 'una voluptuosa borrachera al torear'. Esa debió de ser la sensación del diestro el otro día en Olivenza especialmente durante el trasteo al toro indultado.
Indudablemente es mérito suyo porque, para que te toque la lotería, hay que jugar. Ferrera jugó la carta de Victorino confiando en que saliesen Cobradiezmos y no Platinos. Ya no digamos nada si te sale un Portero como el de don Sergio Serrano en El Casar el año pasado (recuerden aquí). El extremeño apostó y ganó.
No tenemos ninguna duda de que el maestro hubiera plantado cara igualmente a Platinos y Porteros pero no estamos tan seguros de que el público asistente lo hubiese sabido apreciar. Sí podemos asegurar, en cambio, que el ganadero está encantado de la vida con que le salgan Cobradiezmos ('es el tipo de toro que buscamos') o Maderos, como el indultado en Olivenza.
No hemos visto la corrida completa y por tanto no podemos hacer una crónica como Dios manda. Saben que tenemos la manía de contar las veces que los victorinos doblan las manos, cosa que hacen de una forma alarmante sin que nadie diga ni mu. El abuelo puso en la web en mayúsculas y en cartel fijo aquello de 'SI SE CAE EL TORO, SE CAE LA FIESTA'. El hijo o la nieta lo han cambiado por 'SI CAE EL TORO, CAE LA FIESTA', que es tergiversar lo que dijo el paleto cambiando sibilinamente el sentido. Y ya no aparece fijo sino que desaparece al cabo de unos segundos.
Aquí en el minuto 3 pueden apreciar cómo lo recibe Ferrera con su inmenso capote dando unas verónicas de paso atrás en las que el toro pierde las manos. Hemos visto los cuatro minutos de la faena que tienen aquí, más el tercio de banderillas aquí y el puyazo del toro perdonado aquí.
Preguntan a García sobre el toro y su valoración empieza diciendo que era un albaserrada 'de hechuras idílicas' (sic). Después hace un análisis muy somero para lo que debería ser una gran alegría en su vacada:
'Ha sido un toro muy completo. Ha tomado un puyazo galopando viniendo de punta a punta de la plaza...'
¡Alto! Vamos a preguntar a su padre qué opina desde el cielo. Maestro, el tal Madero tomó un puyazo, ¿qué nos tiene que decir?
"El primer puyazo no cuenta. Al primer puyazo va una vaca mansa que la pongas ahí delante porque no sabe qué le espera. En el segundo empezaremos a ver si es bravo según cómo pelee en el peto. Y en el tercero es cuando hay que poner el toro largo y valorar su pelea y si sale suelto".
No lo decimos nosotros sino Andrés. Por cierto, el indulto tuvo lugar el día del cumpleaños del padre. Recuerden nuestra felicitación pulsando aquí. Reconoceremos que en ese puyazo el galope es espectacular, nada que ver con Cobradiezmos y encima no se frena a media carrera como aquel:
Luego empuja con los riñones pero enseguida apoya el costillar en el peto y levanta la cara. Ahí sí que recuerda al indultado en Sevilla porque no mete la cabeza recta y abajo:
Excelente el picador manteniendo el equilibrio tras el topetazo inicial. Salvo error, Ferrera decidió picar toda la tarde con el mismo caballo.
Sigue García:
'Además ha durado mucho y ha tenido una forma de humillar y de embestir excepcional'
Eso es todo lo que le hemos escuchado porque en su web no ha anotado nada más que la mera circunstancia del indulto. ¿Le habrá gustado de verdad el toro? Es que su laconismo nos hace dudar... Pero en los tiempos que corren hay que echar las campanas al vuelo, inyectar triunfalismo al personal y guiñar el ojo a los animalistas para que nos den un pequeño respiro.
La tarde misma del festejo estaba curado el toro según sus propias palabras. Dice que lo pondrá a prueba y en dos años tentarán las crías. Los expertos en reatas de Las Tiesas nos dirán si Madero pertenece a la misma que este Melancólico que indultó Aguilar en Parla. Comparen las fotos. Madero es el de abajo:
Hombre, lo que pueden ver en este vídeo a partir del 4'34'' es un animal que si lo pintan de negro parece el de una ganadería comercial al uso. Ni se ciñe ni se revuelve como los albaserradas de pata negra. Permite a Ferrera torearlo a setenta pulsaciones por minuto. Si se le aceleran es por el clima catártico que se respiraba ya en la plaza pero no porque Madero le haga sudar tinta como Platino (recuerden esta entrada).
Pero al ganadero no le interesan platinos. Platino es café y lo que se lleva hoy es la achicoria. Se acordarán de que tras la lidia de aquel toro en Sevilla dijo que 'si siempre hubiera seis platinos, acabaríamos con el escalafón'. Toma, claro, es que los de arriba están acostumbrados al Norit y a eso se acostumbra uno rápido. Ya me dirán ustedes qué hacía De Justo el día anterior enredando p'aquí y p'allá con una ternera domesticada de Zalduendo.
Ferrera jugó y ganó pero es que además lució los toros en el caballo y engrandeció el tercio de banderillas. Aquí tienen el que comparte con Fernando Sánchez y Chacón, donde el mejor par es el de este último:
No contento con ello el maestro picó al sexto y la verdad es que dio una lección. Movió el caballo con garbo y esperó dando el pecho:
Clavó mejor que la mayoría de picadores profesionales:
Encima el toro lo pone en apuros yéndose al pecho:
Empuja y lo saca a los medios pero el maestro lo va abriendo para evitar el derribo:
Nueva vuelta en los medios pero ya ha dominado la situación con maestría mientras sigue sin tapar la salida:
Y finalmente le levanta el palo, cosa que les cuesta mucho hacer a los picadores de carne porque, claro, tienen que defenderse... ¡Y Ferrera está en el platillo!
¡Bravo por el maestro! Véanlo aquí a partir del 0'26'' a ver si comparten nuestra opinión.
No vamos a poner ningún pero a lo realizado por el extremeño, al contrario. Ya decimos que apostó y ganó. Que su trasteo al indultado sea bastante vulgar, no se lo tenemos en cuenta porque el toro tampoco nos parece nada del otro mundo.
Se preguntarán ustedes si estamos de acuerdo con el indulto. Pues por supuesto que no, para qué nos vamos a engañar. Nuestros argumentos los pueden recordar aquí. Ahora, a ver si sale de nuevo algún lector a recomendar que nos busquemos otra afición, como nos dijeron cuando nos quedamos solos criticando el despropósito de Cobradiezmos.
Hablábamos hace poco de cómo atraer a los jóvenes a la fiesta. Pues independientemente de nuestras manías de aficionados chapados a la antigua, estamos convencidos de que esa corrida de Ferrera en Olivenza hubiera captado la atención de cualquier joven que se acercase por primera vez a una corrida de toros. Y eso es mérito fundamentalmente del maestro y también del ganadero, aunque ese tipo de toros que a él lo dejan encantado de la vida no nos satisfacen.
Si hubieran salido victorinos de Andrés en lugar de garcías, ¿qué habría pensado ese/a joven que se estrenaba en una plaza? Unos victorinos como los de El Casar sólo contentan a los que estamos en otra órbita (seguramente equivocada). Un festejo como aquel de 2014 en Las Ventas fue calificado de 'circo cruel, corrida terrorífica y montaraz' (Zabala). O también que 'con corridas como ésta los toros durarían un par de años' (Del Moral). Aquel día toreó también Ferrera y recordarán que su puntillero Manolito Rubio sufrió una grave cogida:
| FOTO: Gonzalo Arroyo |
Nada que ver la saliva que tragó el diestro aquel día junto a Aguilar y Uceda con el almíbar que notaba en la boca mientras Madero iba y venía sin rechistar por ambos pitones. El problema cuando sale un victorino tan güeno es lo que decía Morante:
'Me cansa que salga el toro bueno p'acá y p'allá...eso lo torea cualquiera. Estoy aburrido de juampedros y garcigrandes...'
Les decíamos que en el vídeo de la faena cambien el color gris por un negro o un castaño albardado. Si con Victorino tienes esa sensación de facilidad desde el tendido, malo... ¿o bueno para el futuro de los toros en este nuestro mundo buenista? Vaya usted a saber. La discusión es la del propio Morante con Ortega y Gasset que les exponíamos aquí. En esas estamos.
No nos despediremos sin tener un recuerdo para Gabriel de la Casa y Manolo Amador, maestros recientemente fallecidos. El primero era hijo de Morenito de Talavera, excelente banderillero de quien hablábamos aquí.
Y con el albaceteño compartíamos comentarios durante una corrida en Tarazona de la Mancha ya que su localidad coincidió al lado de la nuestra. Fue justo cuando la muerte de Dámaso González, la pueden recordar aquí.
De la Casa tomó la alternativa de manos de El Cordobés (su padre, de Manolete). A Amador se la dio Curro Romero, quien también se la confirmó. Que en paz descansen.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.































































