Nada. Es el último mono en el tinglado del taurineo. Lo decimos porque habría que saber por qué viajaron estos seis toracos grandes, sin cuello, todos locos por la madera, todos llamativamente afligidos en el segundo puyazo y nobles en general. Mucho nos tememos que se impuso la opinión de los veedores, que prefirieron los elefantes, antes que la del criador, que tenía otros en cartera por nota. Los palos hoy irán para él y encima tendrá que callar no vaya a ser que lo metan en la nevera. Quien con niños se acuesta...
Llamaremos la atención sobre lo que se viene repitiendo en Madrid en la suerte de varas. Hay toros como varios de los de ayer que intentan luchar con fe en el primer puyazo pero al poco dejan de empujar porque ven que su esfuerzo es vano ante los equipánzers. Como es obligatorio que acudan una segunda vez, entonces van como al dentista, se dejan pegar a secas y salen sueltos el noventa por cien de las ocasiones. Fíjense en ello. Igual que un toro se siente vencido y humillado en el mueco, los que se lidian en Las Ventas sufren esa afrenta de querer pero no poder, lo cual resulta tan desesperante para el pobre toro como para el sufrido espectador (no sabemos si también para el ganadero porque todos ellos tragan y callan).
Su juego, aunque da igual, fue éste: primero, manso y aquerenciado; segundo, noble sin picante; tercero, parado; cuarto, rajado; quinto, un mulo descastado y sexto, soso con avaricia. Para echarse a llorar. No lea esta crónica porque va a perder el tiempo.
UREÑA. Su primero era negro mate, zaíno y con muy poco morrillo. Las fotos, del maestro Moore:
Se dejó pegar porque vio que perdía el tiempo contra el elefante blanco del Bene. En el segundo se va de naja.
Espartinas, como siempre: indignante.
Sensación ambivalente con el toro: metía bien la cabeza, con fijeza, pero sin emoción. Tampoco era un norit que diese pena... no sabemos si nos explicamos. No nos gustó Ureña por su falta de naturalidad ante ese animal aparentemente facilón, sacando la barriga y con piernas muy separadas. ¿Qué postura es esa?
Estocada honda, perpendicular y caída, con telonazo, a capón y saltando. Bella muerte, con protestas por no descabellar:
El cuarto era un salpicado llorón, con poco cuello y rabicano:
Empuja con ganas pero Melgar lo neutraliza con este puyazo trasero agravado por una vil carioca, que repitió en el segundo, con el toro claramente afligido porque no podía mover a la ballena blanca. Qué asco dio el piquero y qué pena dio el toro. Es lo que comentábamos antes. ¿Cuánto debe de pesar sólo la cabeza de ese caballazo?
Luego, al tercer pase se iba trotando a la madera. Lo único bueno que tenía el toro era la piel. Insoportable trasteo. Dos pinchazos traseros y estocada caída apuntando a los blandos.
GALVÁN. Su primero era negro azabache, despeinado, aleonado, bien encornado y con 650 kilos:
Se deja pegar contrario y trasero. En el segundo se suelta porque ve que no hay futuro ante los catafractos. El segundo par se hundió un palmo en el boquete del puyazo, sólo le faltaba eso.
Se empeñó en el celeste imperio estando mal colocado y casi tiene una cogida por el derecho. El toro no transmitía nada, como no fuese su gran amor por las tablas. Faena hotelera a toro muy parado, quizá lesionado. Una pesadez.
Corta delantera que escupe antes de amorcillarse y descabello.
El quinto era negro mate, bragado, meano, badanudo, sin cuello pero con cara:
Dura zurra del reserva recargando con maldad. También cobra en el segundo, todo por orden de Galván, no lo duden. Ahí lo tienen, mirando impertérrito la carnicería:
Rey intentó esforzarse más pero lejos de su mejor forma:
Absurdo brindis al público. ¿Qué quería hacer con este mulo tan deseoso de irse a chiqueros? Eso es humillar al respetable, Galván.
Fíjense en su demencial colocación: suerte natural, de espaldas a chiqueros con un toro manso y rajado, aquerenciadísimo en toriles. Pinchazo saliendo corriendo de allí y entera alargando el brazo. Demasiada suerte tuvo ante su preocupante demostración del desconocimiento que tiene de algo básico en la lidia. Ruiz Miguel, que es amigo suyo, debió de echarse las manos a la cabeza cuando vio que se perfilaba ahí:
CHICHARRO. El de la confirmación era uno negro ligeramente salpicado, con badana y sin cuello, de 616 kilos. Dio una vuelta completa al ruedo barbeando las tablas:
Carioca de la famiglia Vicente ¡de tres vueltas y dos agujeros! Con toda lógica se fue al reserva en el segundo para una pelea vulgar.
Menudo toro para confirmar: soso, mansurrón, descompuesto, loco por las tablas, tardo... Nada. Chicharro sigue vistiendo una taleguilla igual de antibalas que de novillero. Observen esos pliegues tan raros en los glúteos:
Pinchazo malo y media muy tendida y muy trasera como ven:
El sexto era un negro zaíno, bizco del izquierdo, musculado y gordo, con 622 en la báscula. Más de 1.200 kilos de toro mató el diestro en una tarde:
Lorente le pegó con sevicia. Observen la imagen porque ante las protestas, Encabo tapaba al piquero diciendo: 'es que el toro no puede salir de ahí'. Toma, claro, ¡porque no abre el caballo! ¿Qué diría si eso se lo hicieran a uno de Ibán? ¿Quién defiende al toro? Ya está bien de intentar liar a los telespectadores, hombre.
Dos veces más acudió al caballo en una lidia descuidada. Después, en lugar de entrar rápido porque el toro se distraía, Fernando Sánchez se dedicó a sus pinturerías y encima clavando a toro pasado. Lo mismo hizo García pero ambos tienen indulgencia plenaria en Madrid. Las capturas de imagen son deficientes pero las ponemos para que nadie diga que nos lo inventamos:
Pesadísimos los de radio macuto y pesadísimo Chicharro pegando pases, mientras el personal huía del aguacero, del toro y del torero. Estocada trasera y tendida alargando el brazo para darse ventaja.
Festejo de los que quitan la afición. Solamente sirvió para dar aún más realce a lo de Pedraza del día anterior. José Enrique y sus hijas siguen en tierra de nadie: sus toros no gustan a los toreristas y, cuando salen como éstos, aburren a los toristas. Pero claro, si llegan los veedores y te desmontan todo lo que habías preparado, ya nos dirán ustedes qué tendría que haber hecho. Lo que sí hará es brindar con champán si es verdad que Florito se jubila este año.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




























