UN TORO DESMOCHADO EN LA FERIA DEL TORO
O sea, en Pamplona. Aunque no somos muy dados en nuestro blog a poner fotos de toros que salen desmochados o afeitados porque las pueden encontrar fácilmente por la red, queremos compartir con ustedes esta tan penosa de la corrida de Garcigrande en Pamplona. Supongo que ya la habrán visto, es de Jesús Diges, de la agencia EFE:
Si eres el torero y ese toro se ha lesionado de esa manera en el ruedo, es para matarlo aseadamente y a otra cosa. Si la 'lesión' ya la traía de casa... Por lo que hemos leído, los pitones quedaron en esas condiciones tras chocar con el peto; lo dejamos aquí, pero ¿qué pensará el ganadero cuando ve que los pitones de su toro se deshacen como un azucarillo en el peto del caballo?
La pena es que esto sucede donde siempre se rindió culto al toro, donde dicen que se empezó a correr toros o bovinos medio salvajes. Donde los más valientes de las montañas del norte de Navarra eran los que los recortaban a cuerpo limpio hace siglos. Donde siempre se dijo que estábamos en la 'Feria del toro'.
Por curiosidad, fíjense que en Tafalla siempre se anuncia su feria no como la 'del toro' sino como la del 'toro-toro':
Salvo error, en Navarra hay trece plazas en funcionamiento, algunas tan antiguas como la de Peralta, de 1883 (igual que la de Tarragona, a treinta metros de donde estamos escribiendo). Poco antes de morir, Felipe II estuvo en Pamplona y en su honor se lidiaron 24 toros seguidos. Si aquel día llega a salir alguno como el de la foto de arriba, ruedan cabezas con mayor motivo que las de Juan de Lanuza o el conde de Egmont.
Aquí no pasará nada. Precisamente el otro día en Céret lo comentábamos con unos serios aficionados zaragozanos. Si algún día se decidiese dulcificar las corridas eliminando el caballo, poniendo velcro en las banderillas, afeitando los toros y no matándolos ¿ustedes no creen que habría empresarios sin vergüenza y toreros sin honor que lo aceptarían y seguirían ordeñando la vaca hasta dejarla seca? No les quepa duda. Lo justificarían diciendo que había que adaptarse a los tiempos.
Mientras en Pamplona salía ese pobre animal, en Céret salía este de Adolfo Martín:
Y qué pena nos da ver a Padilla haciendo de palmero en estos carteles. Recuerden que en 2001 casi lo mata un miura de 670 kilos cuando le pegó esta cornada en el cuello. Se llamaba 'Sureño'. Aquel día alternaba con Zotoluco y El Renco (igual que el otro día):
Ver un toro como el de Garcigrande en esas condiciones y en Pamplona es, parafraseando a Kirk Douglas en 'Senderos de Gloria', "una mancha y una afrenta en la bandera de Navarra". Bueno, quizás no sea para tanto, pero ya está escrito y no lo rectificamos.
Para que vean ustedes el respeto que se tiene a este animal en las plazas del Reino de Navarra, les mostramos algunos de los toros que recientemente hemos podido ver por allí.
Por ejemplo, este pablorromero en Corella (la plaza más antigua de la Comunidad Foral, si no vamos equivocados):
En Sangüesa se lidió este galachito con esos dos puñales:
Al día siguiente se corrió este castaño, ojinegro y bocidorado de Peñajara:
En Tafalla salió este 'Carafea' de Dolores Aguirre, digno de cualquier plaza de primera:
Y Pérez Mota triunfó con este de Bañuelos al día siguiente:
Como ven, en tierras navarras el respeto por el toro es máximo, entre otras cosas, porque en muchos lugares los aficionados corren delante por la mañana. Por eso nos ha llamado tanto la atención lo que pasó ese día de las figuras en Pamplona. Hasta los críticos más dóciles los pusieron a caldo.
Pero la cosa no pasará de ahí, pronto estará olvidada en un país como el nuestro que no tiene memoria. Y si no, al tiempo.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.
NOTA: este cartel que ven aquí debajo adorna desde hace años una de las paredes de la casa de quien esto escribe. De momento lo mantendremos pero a la próxima irá a la basura.










