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lunes, 2 de junio de 2025

FERIA DE SAN ISIDRO, 2025 (20). EL PARRALEJO: EL HORROR...

En caso de haber estado en Madrid ayer jamás habríamos acudido a Las Ventas, aunque nos hubieran regalado una barrera del nueve y después una invitación a cenar en Horcher. Que no, que con ese ganado y con ese cartel, nunca, ni a punta de pistola. Soportamos  el festejo por televisión para que ustedes tuvieran la colección completa de crónicas de este culebrón pero quedan exonerados de seguir leyendo ya que la corrida fue horrorosa y van a perder el tiempo.



El encierro del rey del detergente, que en paz descanse, fue nefasto. Media de 573 para un juego tonto e insulso. Él buscaba el toriperrillo, 'que se coma la muleta por abajo, sin molestar y obedeciendo siempre al torero' (sic). Que a golpe de talonario Borja y Ricardo te pongan en bandeja buenos ingredientes y tú decidas confeccionar un guiso como éste, que no moleste, nos parece triste pero cada uno con su dinero hace lo que quiere.

El plato de ayer fue obediente y cómodo pero en malo: sin sal, sin pimienta, sin emoción, sin casta, sin ideas... un páramo.

Media de 573 kilos con este penoso juego: primero, escarbador y modorro; segundo, soso y discapacitado; tercero, sin vida; cuarto, sin nada; quinto, sin fondo y sexto, obediente.



PERERA. Su primero era negro mulato, listón, sin cuello, acarnerado y cornilevantado. Las fotos, del maestro Moore:



Puyazo caído sin apretar por orden rápida de Perera. A pesar de ello doblaba las manos. Escarba y le levantan.

El torete berreaba, seguía escarbando y deambulaba de aquí para allá. Perera hizo de enfermero en medio de la somnolencia general. Trasera perpendicular y desprendida, a capón y con telonazo. Ahí la tienen:



El cuarto era negro lombardo, bien encornado y venía picadito de nacimiento:



A pesar de ello el diestro permitió que Rivas lo zurrase en un primero con cara alta. En el segundo huye de la picadora ipso facto.

El torillo iba y venía tontamente. No entendemos por qué se apunta Perera a este ganado ni por qué le pega tanto en el caballo. Bueno, sí que lo entendemos. Trasteo de grandísima vulgaridad dentro de un aburrimiento insoportable. 

Puñalada infame por traserísima, caída y atravesada. Observen esa mano derecha que baja desde la andanada del ocho para clavar a capón:




ADRIÁN. Su primero era negro listón, bajo y protestado al que recibió con un farol genuflexo:



Barrenada trasera de Sandoval pequeño en el primero como ven y señal caída en el segundo. 



Blandeo de manos e indignante Blanco pasándose de listo. Los palos, muy traseros. Luego era muy obediente pero llevaba el depósito en reserva. Toreo típico de Adrián: hacia atrás, escondiendo la pierna, abriendo la puerta en los remates y haciendo muecas. ¿Por qué no se protesta su colocación igual que se recrimina a otros? 



El toro duró dos tandas y media. Si en lugar de destorear torea, le dura una. Media arriba con gran telonazo. La imagen no es tras la estocada sino durante la faena, con el diestro lamentándose mirando al tendido:



El quinto, negro bragado, meano, axiblanco, justo de trapío por televisión pero sin protestas, quizá porque se tapaba con los cuernos:



Majada pequeño le atravesó el caballo para echárselo encima y después le clavó caído y trasero, haciéndole dos agujeros diferentes y barrenando. Estos son los picadores jóvenes... Al segundo no quería ir con toda lógica. Al final le hizo un tercer agujero recargando, todo por orden de Adrián, no tengan ninguna duda.

Muy aplaudido Prieto a toro pasado. Inicio cambiado de rodillas. Dejándolo respirar vio que repetía pero para perpetrar este toreo visto por delante...



Y por detrás:



Protestas muy leves para lo que oyen otros haciendo lo mismo. Una pesadez. Trasera caída y en la Beneficencia si usted no quería caldo tendrá dos tazas.




RUFO. Su primero era negro mulato, listón y astinegro, degollado:



Se estrella contra el equipánzer blanco por dos veces sin ningún futuro. Sánchez, aseado sin más porque no cuadró exactamente en la cara como él sabe. Fíjense en dónde están sus pies y dónde las manos del toro:



Este torillo podría haber tenido un cierto interés con Morante.  Con Rufo, ninguno. Comparen, igual que Marco Pérez pero todo el mundo callado:




Estocada corta, pinchazo caído y media trasera, todo con el telonazo marca de la casa.

El último toro de esta nefasta corrida era uno negro mate, sin cuello y cornalón, feo:



Asistimos en el primer tercio a una visión de pesadilla. Era Espartaco, uno de los capitanes de la banda del castoreño, montado sobre el monstruo blanco. Añadan a eso una carioca asesina volcando todo su tonelaje encima del pobre toro:



En el segundo el desgraciado animal salió huyendo despavorido de aquel infierno. Cuando ves tanta sevicia te dan ganas de pedir el ingreso en la Protectora de Animales, qué asco.

El despropósito continuó con Fernando Sánchez dándola con queso al respetable. Lo pueden comprobar, no les engañamos. Él goza de indulgencia plenaria en Madrid y lo aplauden siempre. Así da gusto, oiga. ¡Es que la cabeza del toro está fuera de la imagen!



Después de haber ordenado esa carnicería en varas, Rufo se echó de rodillas y cuando se levantó, pegó pases. A nosotros nos aburrían pero el público chicuelino parecía entusiasmado. 

Ya ven que las zapatillas apuntaban al Guadarrama y los cites eran con la cadera. El toro se murió sin ver dónde estaba el muslo del torero. 



Los naturales fueron muy adecuadamente protestados mientras la solanera intentaba acallar la queja con aplausos (dicho sea con el gran respeto que merecen los selectos lectores de nuestro modesto blog que están ubicados en esa área).

Tiovivo final sin ningún valor, exactamente igual que el que criticábamos a Morante con la derecha el otro día. Media pasada y atravesada más una entera trasera con telón. Petición de oreja que por televisión no parecía mayoritaria. El comisario Rodríguez se mantuvo en su sitio, fue lo único bueno de la plúmbea tarde:




Finalizó esta tortura china tras dos horas y diez minutos. Fu-Manchú no hubiera ideado un tormento más inaguantable. Nos pasó lo mismo que a Kurtz en El corazón de las tinieblas o a su homónimo, el coronel de Apocalypse Now, ¿recuerdan lo que dicen ambos antes de morir? 'El horror... el horror...'

Nosotros tras semejante corrida nos moríamos pero de aburrimiento y decíamos: 'qué horror... qué horror...'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



jueves, 16 de mayo de 2024

FERIA DE SAN ISIDRO, 2024 (5). EL PARRALEJO: VÁYASE A HACER CROQUETAS

Nuestro amigo Joan ya nos avisaba de que no pensaba ver esta corrida y que iba a dedicarse a la concienzuda elaboración de croquetas. Acertó de pleno. Por supuesto que nosotros jamás la hubiéramos visto si no es por la obligación que nos hemos impuesto de comentar todo el serial para ustedes en nuestro modesto blog.



Lo de El Parralejo fue un desfile de cinqueños tontos y entrados en carnes, con una media de 582 kilos. Gran vulgaridad en el caballo, sosería por arrobas en la muleta y ausencia general de casta, de poder, de bravura y de todo lo que quieran ustedes añadir. Fue un castigo que no estamos seguros de merecer. Ni siquiera los triunfalistas televisivos pudieron tapar este insoportable caliqueño.



PERERA. Su primero era negro bragado, meano, alto, cornialto y venía picadito del campo. Las fotos son del maestro Moore a quien agradeceremos personalmente su colaboración este sábado en Vic:



Marronazo del que huye y después muy torpe Perera provocando que el toro se fuera al reserva al hacer un quite malo.

Toro chirle, que iba y venía embistiendo por obligación. Ante ese material nos costó mantenernos despiertos.



Por fin terminó el inaguantable sopor con una estocada baja a capón justamente protestada:



El cuarto era castaño aldinegro, bien encornado y anteado en la albarda como se aprecia:



Rivas marró por tres veces y el animal huyó de allí antes de que lo convirtiera en un colador. En el segundo, sin castigo. No podemos entender que si el toro estaba visto y el diestro pedía el cambio, el presidente obligara a otra estúpida entrada.

Bien Fini porque el toro lo esperó:



Inicio valiente de rodillas en el platillo. Fíjense en el overbooking de figurones en el callejón. Ninguno de ésos ha pagado:



Con el toro reservón y escarbando, Perera demostró su habilidad para que no viera otra cosa que la tela roja. Sacó petróleo de un toro con poco dentro aunque se protestaron debidamente sus ubicaciones fuera de cacho.



Pinchazo chalequero y estocada muy baja a capón, el codo lo delata:




UREÑA. Su primero fue protestado de salida. Negro zaíno, de pezuña basta, con cara adolescente y la penca despeinada:



La sorpresa saltó cuando en el primero estuvo mejor el piquero que el toro ya que Romero clavó en buen sitio, no tapó y no barrenó. En cambio, en el segundo nos devolvió a la triste realidad señalando en un sitio horroroso.

Toro blando, sin aire, que se derrumbó y hubo que colearlo. Nada. Pinchazo muy malo y corta que basta ejecutada a la carrera, estirando el brazo, con la mano por la andanada y con telonazo, o sea, marca de la casa:



El quinto era este castaño albardado, listón, lavado de cara, veleto, astinegro, ajamonado de atrás, de 602 kilos y parado ya de salida:



Empuje de bravo con la puya en el espinazo, vean abajo. En el segundo fue alegre a topar sin más:



Toro doliente, mugidor, noble y cabeceador. Ureña puso más ganas que su enemigo pero no fue suficiente para evitar el sesteo del respetable. 



Mandoble nefasto por muy bajo, trasero y con hemorragia:




FERMÍN. Confirmó con este toraco feo, con poco cuello, astinegro, husmeador y escarbador:



Huye al hierro, luego empuja cobrando muy caído y se deja sin más en un tercero obligado por el palco. Cuando hay que poner los toros más veces porque lo merecen, cambian el tercio y en esta corrida, que era absurdo, obligan a que siga la tabarra. Observen el catafracto equigárcico. El toro es gordo pero el caballo, más:



Resultó un animal soso, flojo, sin sal. Lo mismo cabe decir del trasteo plúmbeo de Fermín.



Se perfiló a la distancia correcta pero fue lo único bueno que hizo: pinchazo malo sin cruzar y bajonazo trasero muy desagradable. 

El sexto era el camión de la carne, con 628 kilos, negro bragado, axiblanco, aleonado, cornalón, astinegro y renqueante de pies sin que se oyesen protestas porque todo el mundo estaba ya cansado:



Se deja barrenar trasero con mediocridad aunque en televisión decían que el piquero se había agarrado bien (?).



Embestida ramplona y blandura de remos. La tarde terminaba con más somnolencia si cabe y encima Fermín echaba la pierna atrás. Confirmó que no sabe matar: pinchazo feo, otro hondo muy bajo y esta puñalada atravesada, baja y trasera:




A estas alturas el público asistente ya estaba harto de los toros, de los toreros, del fresco reinante y hasta del santo patrón.

Menuda tarde inaguantable. De cinco que llevamos, tres han sido pesadísimas. Y lo que nos queda... Suponemos que lo único bueno serían las croquetas de Joan pero no llegaremos a tiempo de probarlas y su testimonio no tiene valor ante este tribunal.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 


martes, 16 de mayo de 2023

FERIA DE SAN ISIDRO, 2023 (6). VÁZQUEZ - PARRALEJO: ¡QUÉ ALEGRÍA!

Para los que ayer acudieron a Las Ventas la alegría no fue ir a los toros sino volver de los toros. Como nosotros no nos movimos de casa, esa alegría nos embargó simplemente cuando se acabó el tostón y apagamos rápidamente el dispositivo.

Se lidió una corrida de El Parralejo remendada con dos de José Vázquez. Estuvieron todos en puntas, algunos en puntísimas y lo dejaremos aquí. Los de Vázquez fueron para el olvido y los otros cuatro tuvieron trapío, buenos morrillos, embestidas orejiles y en general, poca fuerza.



Creemos que llevaba razón el representante de El Parralejo diciendo que los toros habían estado doce días en El Batán y que a última hora se descolgaron los veterinarios con que dos no tenían trapío. Entendemos que una cosa es un accidente por cornada o deterioro de los pitones pero si se desembarcan en El Batán toros que no tienen trapío, habría que avisar al ganadero en ese mismo momento.

Hubo tres derribos y seis avisos, dato llamativo. Confirmaba la alternativa Isaac Fonseca que escuchó tres avisos, los mismos que Perera. Téllez pasó de puntillas por el festejo.




PERERA. Su primero era de José Vázquez, un negro mate, bragado, meano, axiblanco, muy bajito y cornilevantado, de casi seis años. Las fotos de las reses son del maestro Moore:



Le señalan en el primero muy caído dándole al túrmix. Al segundo no quiere ir mientras recordábamos con nostalgia cómo se movían los caballos de Bonijol en Guadalix ya que éste de Madrid lo hacía igual que un hipopótamo cojo.

Brillante brega de Ambel, como es su norma. Tiene más interés para nosotros lo que hace este hombre con el capote que faenas enteras de la mayoría de diestros. Curro Javier se arriesgó al dejar un muy buen segundo par.

El otro día mientras íbamos en bici pensábamos en qué cuadrilla llevaríamos nosotros en caso de ser matadores de toros. Nos salieron tres nombres: Candelas, Ambel y Fernando Sánchez. A ver qué les parece.

Al segundo pase de inicio Perera ya vio que con ese toro no tenía ni para empezar. Daba más problemas el viento racheado que el bondadoso torete, que era una zapatilla insulsa. Aburrimiento agravado por la pesadez del diestro.

Monumental telonazo dejando una estocada honda, pasada y a capón. Ni fue corta, ni cayó en la yema, ni fue muy buena como dijeron en televisión vendiéndonos una moto sin ruedas. Dos avisos y tres descabellos terminaron con nuestra tortura.


 

Su segundo era un toraco de El Parralejo con un morrillo formidable:



Rivas le echó encima el caballazo de lateral pero sólo para señalar. En el segundo empuja y se encela aunque con el palo levantado. Ambel puso un buen segundo par después de haberse pasado de listo en el primero, que conste en acta.

El toro no iba a durar mucho pero como al principio tenía cierto gas asistimos durante tres tandas al toreo made in Perera, esto es, pierna atrás, mano baja y tiovivo ubicándose en la oreja del toro. En televisión, por contra, hablaban de una serie grandiosa, ¡pedazo de derechazos! Pues ahí lo tienen, qué quieren que les digamos...



Lástima que no estuviese en los comentarios Rincón porque ha censurado alguna vez esa noria de dudoso mérito, así llama él a nuestro tiovivo, cuando se pone el torero a vivir en la oreja del toro como decimos. Otro ejemplo abajo. Pero toreando así y matando como ven ha salido un montón de veces a hombros de Madrid. No hay duda de que los equivocados somos nosotros:



El animal duró esas tres tandas ya que en la cuarta se paró. Se equivoca en la suerte contraria y pincha sin soltar. Al insistir con contumacia en el error, vuelve a pinchar. Tercer error y tercer pinchazo. Cuarto error y cuarto pinchazo. En la quinta suerte también contraria pegó el telonazo y el caponazo, clavando horriblemente atrás y tendido.




TÉLLEZ. Mató dos toros de El Parralejo. El primero venía mal reseñado porque no era ensabanado sino berrendo en cárdeno, capirote, caribello, ojalado, mosqueado, carbonero y botinero:



Empuja de bravo y lleva al caballo a las tablas. Marcial tenía en mente partir el toro por la mitad pero el diestro no se lo permitió gracias a Dios. En el segundo barrenó bien a gusto y el toro se fue suelto. Por cierto, Téllez fue incapaz de ponerlo en suerte ninguna de las dos veces.

El animal había demostrado un trote orejil. Pareció que Téllez también se dio cuenta pero su toreo derechista fue olvidable. Además, las demasiadas pausas incomodaron al toro, que se puso a escarbar y protestó bajo la tela. Nada, una pegada de pases.



Se equivoca en la suerte contraria con pinchazo que escupe y cambia a la natural para ahora sí acertar con una entera trasera y baja, con telonazo y el brazo elástico. Inconcebible que en televisión alabasen la según ellos buena ejecución de la suerte. Miren, ¿qué me dicen?



Su segundo era un pavo, negro bragado, listón, astracanado y con dos puñales:



Esta vez sí puso bien el toro en suerte, que se arrancó alegre y protagonizó un buen batacazo tras romanear. En el segundo lo deja largo porque se lo piden ya que no era su intención. Escarba y cuando se arranca vuelve a derribar más por demérito del caballo que por su propio empuje.

Alguien debería avisar a Fonseca de que quitar por tafalleras está prohibido después de lo de Morante en Sevilla. El tal Marismeño se dolió mucho de las banderillas y se iba parando ya en el segundo tercio. Por eso clavó muy bien Navazo al sesgo.

Como era previsible el toro duro ocho pases, con el maestro castigando sin piedad al personal. Estocada corta alargando el brazo más descabello. Ojo porque Téllez ha pasado por la feria sin pena ni gloria.




FONSECA. Su primero era de José Vázquez, negro listón, aleonado y cornidelantero, que salió husmeando el albero:



Mal Fonseca en el inicio de la corrida con su toro de confirmación. Llo vimos ausente, sin ir a buscar el toro abanto y dejando que acudiese al relance y derribase. En el segundo le echan el caballo encima y se va suelto con rapidez. En la tercera entrada le señalan y de nuevo suelto.

A Fonseca lo mareaban desde el callejón en cada pase. El toro tardeaba y al final del viaje pegaba una tarascada pero nada muy preocupante. El mexicano anduvo por allí sin despertar ningún interés. 

Ahí va nuestra diaria mención a las taleguillas recauchutadas. El chavalín Marco Pérez por la mañana iba con el pantalón a pelo:



Los tres, ¿eh?, no sólo Fonseca:




Se equivoca en la suerte contraria y pincha. Rectifica en la natural y ahora sí entierra la espada, que se va muy defectuosa por tendida, trasera y caída. Dos avisos y tres descabellos. Observen que se perfila con la espada igual que Marcial Lalanda:



El sexto era de El Parralejo, otro pavo con mucho morrillo, poco cuello y dos velas:



El de la banda del castoreño le tapó la salida con desvergüenza mientras el pobre animal se desgastaba viendo que allí no había ningún futuro. La mano izquierda asesina de Leiro seguramente era la de Cancela. Del segundo se fue suelto para huir de la trampa mortal.

Muy buenos los dos pares que puso Rey, quien afortunadamente dejó en el armario su vestido naranja y plata de tan dudoso gusto. Fonseca comenzó con la chicharrina en los medios, de rodillas primero y de pie después. 



El toro iba en reserva y era flojito de remos pero el mexica quiso darle distancia para ver si podía sacar petróleo. Los rebrinques por la fuerza justa deslucieron sus muletazos con enganchones.

Acabó con unas bernadinas sin el estoque que no venían a cuento. Casi entera desprendida y perpendicular con degüello y sin puntilla. Fonseca cierra los ojos al clavar. Es torero de valor cuando está delante pero para mantener la mirada en el morrillo al matar hace falta algo más que valor.




Finalizó la tabarra por fin. Suscribimos aquellas palabras de Corrochano cuando comentaba una corrida como ésta de 1923, justo hace cien años:

'Cuando se sale de estas corridas, el público respira como si se quitase un gran peso de encima, como si se librase de una tortura, como si el único afán que le llevó a la plaza fuera el salir de allí y ya cumplida su penosa misión se va satisfecho de que haya terminado'

Ciertamente ha sido una penosa misión comentar este festejo para ustedes, ni más ni menos. 

Como mañana no hay corrida y es el aniversario de la muerte de Gallito les dejamos con el enlace de nuestro emocionado recuerdo a su penosa agonía, que le dedicábamos el día que se cumplía justo el centenario de la desgracia. Pulsen aquí y seguro que echarán un rato mucho más entretenido que el que han dedicado a leer esta triste crónica.



Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.