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sábado, 20 de septiembre de 2025

FERIA DE RIAZA, 2025 (1). NOVILLADA DE RASO DE PORTILLO: ¿QUÉ LES DIRÁN DESPUÉS?

¿Qué diran a los novilleros los de su entorno tras este festejo? De los seis, cinco fueron desorejables y no se cortó ni una. ¿De quién fue la culpa cuando ninguno de los de Raso fue un marrajo? 

¿Por qué los tres se desentendieron del primer tercio cuando el alcalde y los ganaderos les habían insistido en que los pusiesen por lo menos dos veces? ¿Por qué matan tan mal ignorando la diferencia entre suerte natural y contraria?



Calzada estuvo valiente pero destoreando. Fue cogido dos veces por culpa suya y ejerció de pinchaúvas. Cirugeda pegó pases sin piedad y Tomás González anduvo medroso e inoperante.

Los de Raso salieron más que toreables no siendo bobo ninguno, todos mantuvieron la boca cerrada hasta el final, fueron duros para morir, se los apalizó con monopuyazos típicamente españoles y apretaron todos para afuera.



La presentación fue desigual, con los dos primeros de poco respeto y los tres últimos de buen trapío. El balance fue: aplausos, pitos, aplausos, palmitas, aplausos y aplausos. En la crónica añadiremos al final de cada toro y en cursiva la valoración de Íñigo Gamazo sobre cada novillo. Por cierto, lo que opinan los dos hermanos sobre lo que fue la suerte de varas lo vamos a omitir para no comprometerlos pero no dista nada de lo que expresaremos nosotros a continuación. Criar unos animales para que luego no te permitan ver el resultado de tu labor tiene que ser desesperante. Pero ya hemos repetido hasta la saciedad que los toros es el único espectáculo donde permanentemente te roban una parte importante del mismo y nadie dice nada.



Dos tercios de entrada, con precio único de 30 euros.



CALZADA. Su primero era negro zaíno, astifino, escurrido y con sendos puntazos en ambos cuadriles:



Empezábamos con una carioca criminal recargando con Calzada mirando, ¡muy mal! Tendría que haber tomado ya la alternativa y se desentiende del primer tercio como cualquier torero. ¿Dónde está el aire fresco? Ahí tienen al carnicero de oro completando la rueda mortal con su mano izquerda asesina. No sabemos de qué se ríen los de la barrera:



Después anduvo sobrado con un novillete pronto, repetidor y noble. Lo de que va sobrado se apreció en cómo echó la pierna atrás y se ubicó fuera de cacho:



Hizo tres cambiados roquistas por la espalda y al tercero se libró de una grave cornada en el recto saliendo perseguido:



Se equivoca dos veces entrando en la contraria y pincha. En la natural le perpetra esta cuchillada en el lomo, con muerte del de Raso en el platillo:



Era un novillo de dos orejas, muy noble y con una embestida perfecta. En el caballo cumplió lo poco que lo pusieron.

El cuarto era negro mate, bragado, lucero, cornalón y playero, que desarmó a Calzada de salida y lo obligó a irse al olivo:



Fíjense ustedes en que siempre que un diestro es desarmado con el capote de inicio, al toro le cae una paliza en varas. Aquí se cumplió el axioma: puyazo tan traidor como sanguinario, bajo y en el lomo, atrapando al animal contra la barrera:



Miraba al caballo de reojo desde que lo vio salir. Fue una lástima no ponerlo de largo para verlo galopar pero estamos en España...

Calzada le presentaba la muleta retrasada y en la tercera tanda lo prendió por el muslo. La suerte para él fue que estos toros playeros no son certeros:




No se asustó y tragó los posteriores parones ya que este novillo adoleció de raza en el tercio de muerte, con distracciones constantes y poca codicia. Mal con la espada de nuevo: pinchazo entrando a toro torcido, estocada corta y baja y por fin otra perpendicular y también baja alargando el brazo a tope. 



Bella muerte del toro. Se aburrió, miraba mucho, pero en el caballo empujó bien:




CIRUGEDA. Su primero fue muy protestado por su poca entidad aunque de pitones puntiagudos:



Parecía no haber descolgado bien los testículos, algo que confirmaba su trotecillo caprino de salida:



Empuja con un pitón y le hacen dos agujeros. Bien Rey en este segundo par:



Apuros iniciales del diestro al tropezarse en la cara y después poca cosa ante la mínima fuerza del novillo. No obstante, sabía en todo momento dónde estaba el muñeco.



Estocada baja fulminante. No me ha gustado nada, soso y flojo.



El quinto fue el de más trapío, un negro estrellado y rabicano:



Recibió una lanzada caída con carioca y a pesar de ello sacó el caballo a los medios:



Adalid dio este recital en sus dos pares, que no fueron tales:




En Navacerrada, con idéntica ganadería clavó de la misma guisa. Quizá su tiempo hace tiempo que pasó (o sin quizá).

Al cuarto pase de muleta, a correr:



Cirugeda se tranquilizó pero no supo evitar que el animal transitase a su aire ya que la muleta también iba al aire. Se fue sin torear.



Un metisaca al paso y una casi entera desprendida.  Después, dos pinchazos sin vergüenza en el hocico, con la correspondiente hemorragia, más cinco descabellos. No me ha gustado, embestía a arreones pero en el caballo sí que ha metido el riñón.




TOMÁS GONZÁLEZ. El tercero era negro zaíno, bien rematado y con dos agujas:



Gran empuje de bravo, con la salida indignantemente tapada. González, durmiendo. 



Fue un monopuyazo abyecto, recargando y barrenando, con triple orificio, vean:



González vino con la taleguilla bien recauchutada y también con alas en los pies. Esto último es fatal con Raso porque si estos toros ven que retrocedes, se crecen poniéndose tontos.



No dio un pase bueno. Pinchazo y esta casi entera, atravesada y trasera, siempre saliéndose y entrando con el delantal:



No sabe descabellar. Al quinto intento sonó la flauta. Ha sido muy bueno en el caballo y con una muy buena humillación en la muleta.

El sexto era un torito, negro zaíno, astiblanco y muy ofensivo, con lo cual tenía garantizada de salida la paliza en varas:



Efectivamente, carioca con saña vil ¡de una vuelta y media! Ordenó González a Rojas que lo volviese a poner de largo pero el picador no lo llamaba porque tenía miedo de su arrancada. Lo movieron para dejarlo a un metro del peto con González de espectador... ¡para recibir otra carioca! ¿Hay derecho a esto? El turolense estaba retirado a doce metros oyendo llover, ¡qué afición!



Buena brega de Rojas mientras Omar nos defraudaba clavando dos pares de sobaquillo.

A pesar de que el novillo era obediente y humillador, González siguió imitando a Mercurio con las alas en los pies. Lo que consiguió fue que embistiese peor al final que al principio de la inexistente faena. Decepción total con este novillero. 



Vuelve a entrar a matar con el delantal y pincha tres veces sin cruzar. Al final vean cómo lo atravesó, a distancia:



Comenzó su particular sainete con el verduguillo pero tuvo la suerte de que el animal se echó tras el tercer golpe porque si no, aún estaríamos allí. Me ha gustado, ha sido bueno pero desaprovechado y eso a pesar de que lo han matado en el caballo.

Ya han comprobado que una vez más salimos desilusionados. Un amigo nuestro de Tafalla sostiene la teoría de que a nosotros no nos gustan los toros dado el carácter fúnebre que suelen tener nuestras crónicas.

Le respondemos que sí que nos gustan pero que al final entre unos y otros van a conseguir que no nos gusten ya que es desesperante que los profesionales tengan tan poco oficio, tan poca vergüenza torera y tan nula afición. 

Pero los del entorno de estos novilleros ¿qué les dirán?

Saludos cordiales desde Segovia. Rafa. 





lunes, 14 de julio de 2025

CÉRET DE TOROS, 2025 (4). NOVILLADA DE QUINTAS: EL MARCIANO SALIÓ EN HOMBROS

Tras la suspensión de la saltillada el cielo amaneció despejado en Céret y se celebró la novillada con tres cuartos de entrada. Había expectación por ver al joven Mario Vilau, de quien un aficionado andaluz había dicho que encontrar hoy día un torero catalán era lo mismo que encontrarse con un marciano. Pues al final el marciano no salió de Céret en platillo volante sino en hombros. Además vean que lo llevan entre dos, como a Morante, aunque aquí no es por el tonelaje:



Los animales de Quintas eran una incógnita. Nosotros recordábamos un toro suyo de una concurso en Vic que no nos gustó nada. Los novillos ceretanos anduvieron en la misma tónica: bien presentados y astifinos, galopando al caballo pero con peleas nulas en el peto. En la muleta, todos sosos excepto el sobrero, que fue el tuerto en país de ciegos, curiosamente el único que enseñó la lengua. 



Hubo dos cogidas pero no por maldad de los animales. Y anotemos que asistimos a siete portagayolas. ¿Habían visto ustedes tantas alguna vez? No olviden que es la máxima demostración del valor de un torero. Recuerden lo que decíamos aquí.



En la tertulia el presidente de la ADAC dejó clara su decepción por el comportamiento del ganado. Dijo que habían buscado un encaste raro, que casi no se ve, y que a veces lo que lidia poco puede darse el caso de estar descuidado. Lo que ellos podían asegurar era la presentación y en eso dijo que no había habido queja.

El alguacilillo estrenaba caballo. Ha jubilado al tordo de siempre y salió a lomos de este castaño trialbo con cordón, que se mostró un tanto rijoso como ven:




CALZADA. El presidente que el año pasado le negó la oreja con el de Barcial estaba de asesor. Se fue a porta gayola marcando lo que sería la línea de toda la mañana:



Su primero era para muchos ensabanado pero para nosotros, un salpicado muy claro, botinero y bocinegro:



Fíjense en que debajo de la piel se le transparentan las manchas negras del salpicón, que son tan tenues que no llegan a sobresalir por encima de la epidermis:



Buen galope al caballo pero pelea vulgar sin apretarlo. Es verdad que no lo apretaron pero al pobre lo ametrallaron, observen:



En el segundo tercio empezó a escarbar, a dolerse y a reservarse. Fue curioso ver que se le coló por el pitón izquierdo de inicio pero no hizo caso y empezó a torear al natural:



Enseñó siempre el muslo pero le sobró pico y también teatrillo al cruzarse moviendo las caderas en plan Rufo. Estocada caída, con derrame y con bella muerte del de Quintas:



El cuarto era un negro berrendo, aparejado, alunarado y carifosco:



También hubo porta gayola pero de frente por detrás, no arrodillado:



El problema fue que luego no se centró con el toro y se dedicó a seguir dándole más versiones de la misma suerte en el platillo mientras el animal correteaba de aquí para allá. Lo volvió medio loco. En el galleo al caballo lo volteó y lo noqueó:



Pelea totalmente olvidable en el caballo mientras Calzada intentaba reponerse. Vimos este buen par de Salvador, salvo error:



Brindó a Castaño pero nada pudo hacer ante una embestida sucia y desaboría aunque sin ser ningún marrajo. 



Tres pinchazos escupidos y media trasera y caída. Trasladado a la clínica de Céret, le hicieron un escáner que en principio no reveló ninguna lesión.




CIRUGEDA. Su primero era un negro salpicado, coliblanco y cornidelantero, al que recibió de rodillas:




Ya en tablas prosiguió con verónicas de rodillas muy meritorias, en plan Lalanda:



Nada de nada en varas antes de que Adalid nos deleitase con una gran variedad de pares. El primero, medio bueno:



El segundo, infame pasándose de listo:



Y el tercero, de sobaquillo:



El novillete era pan sin sal. En el haber de Cirugeda, que no le tocó la muleta y en el debe, el torear muy despegado aprovechando su larguísimo brazo. Adalid dio la matraca desde el callejón, qué pesadez:



Se equivoca entrando en la suerte contraria y el toro lo corta pero deja media delantera precisamente gracias a ese brazo tan largo que comentábamos:



El quinto era un berrendo en negro, botinero, alunarado y ligeramente bizco del izquierdo:



Otra porta gayola:



Cuatro agujeros diferentes le hizo el comandante del regimiento acorazado número 1 de Equigarce. Por lo menos no apretó. A ninguno de los novillos se le pegó con saña, ya lo van viendo.

Buen par de Fernández, salvo error, el mejor de la mañana:



El novillo fue a refugiarse en chiqueros y el diestro tuvo la peregrina idea de echarse de rodillas en el platillo cuando estaba claro que el toro jamás se iba a arrancar. Hubo de pasar el trago de tener que acercarse hasta su terreno atravesando de hinojos media plaza. ¿Quién los aconseja?



Al poco quedó claro que el animal no valía ni para carne. Pinchazo, otro arriba y estocada caída más descabello.




VILAU. Vino acompañado por una nutrida representación de seguidores. Se fue a porta gayola para no ser menos:



Su primero era negro berrendo, aparejado, alunarado, carifosco y blandito de remos:



Simulacro en dos entradas. Entendimos el brindis al respetable como un agradecimiento por haberlo contratado ya que el animalillo no merecía tal honor ni el público tal humillación.

Vilau corrió la mano con gusto y evitó que el de Quintas se derrumbase pero duró dos tandas:



Bernadinas embarulladas y estocada perpendicular arriba, saliendo prendido sin consecuencias por tirarse a por todas y sin alargar el brazo para pegar la puñalada. A pesar de la buena estocada la oreja concedida es barata siendo Céret.



Se fue a porta gayola también en el sexto, un negro tan aparejado como derrengado que vio el verde. Esto sí que parece un genuino lance de la mariposa. El toro se le fue al otro lado y tuvo que improvisar con acierto:




Salió el sobrero, más viejo y más gordo que el resto del encierro pero con menos cara. Era negro, salpicado y rebarbo:



¿Han contado las fotos? Ésta fue la séptima porta gayola del festejo, todo un récord:



Juanma Sangüesa puso la única vara buena de toda la mañana, un panorama desolador, para que luego digan de Francia. ¡Si es que los piqueros son los mismos! No fue ésta sino la tercera:



Tras el brindis a la ADAC saltó la sorpresa porque el novillo sacó gas. Se enroscaba casi toreándose sólo y Vilau lo aprovechó siendo consciente de que con la orejica que le habían regalado en el primero podría abrir la puerta grande:



El animal sólo duró tres tandas pero vimos un natural bueno a toro ya aplomado. Va y comete el grave error de perfilarse en la suerte contraria. ¿Por qué nadie lo avisó? Como se tiró recto, el novillo tendió hacia su terreno natural y lo prendió. Lo veíamos venir y estuvimos atentos con la cámara. Abajo se ve cómo el cuerno lo engancha antes de voltearlo:



Menos mal que en el suelo lo buscó pero no lo encontró aunque terminó con una cornada de cinco centímetros de la que fue atendido en el hospital de Perpiñán:



Dejó esa estocada perpendicular un poquitín desprendida que bastó. Esta oreja no la discutiremos.

No desentonó nada Vilau acartelado junto a dos que han toreado muchísimo más que él. En la tertulia el presidente de la ADAC agradeció el esfuerzo hecho por el novillero para llegar bien preparado a esta cita. No dejó pasar la ocasión para decir que eso tenía un gran mérito en una tierra como Cataluña donde la libertad taurina está en entredicho (la taurina y alguna otra, añadiremos nosotros).

Nos alegramos por un chaval que tiene una grandísima afición sin que en su familia haya ningún antecedente taurino. Es curioso que le gusta la plaza tanto como el festejo popular y sabe más de encastes que muchas de nuestras queridas figuras. Podemos decir con honor que uno de nuestros selectos lectores le embistió durante años con el carretón. Otro le dedicó este bonito artículo

Ha cumplido un sueño y se ha asegurado volver a Céret el año que viene. No tendrá ningún eco su hazaña en Cataluña pero los aficionados catalanes que estamos resistiendo por aquí contra viento y marea nos damos con un canto en los dientes.

Saludos cordiales desde Céret. Rafa.