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miércoles, 16 de abril de 2025

LA SENSATEZ HECHA GANADEROS

Si hablamos de ganaderos en plural ya habrán deducido que nos referimos a los hermanos Gamazo. La semana que viene se les entregará el Premio Castilla y León de Tauromaquia otorgado por un jurado compuesto por El Capea, Fernández Román, la cirujana Marta Pérez (quien salvó a Diosleguarde tras su formidable cornada, recuerden lo que decíamos aquí), Laura Vicente (alcaldesa de Fuentes de Oñoro), Encarnación Marín (profesora de la Universidad de León) y el secretario, Jesús Ignacio Sanz.



En la resolución dicen que es 'por sus raíces históricas, su bolsín taurino, su crianza de toros con casta y bravura, su promoción de la cultura del toro en el entorno natural y la preservación de éste con los humedales y pinares de su finca'.

Hombre, faltaría decir que se premia también a sus dos representantes 'por ser ganaderos y a la vez aficionados, cosa que no siempre va unida; por su honradez a carta cabal; por no poner fundas; por ser fieles a un criterio de selección independiente de las modas; por no doblegarse ante el taurineo y por no recetar discursos políticamente correctos'.

Con este añadido, el premio habría sido otorgado al completo. Lo decimos porque El Día de Valladolid ha publicado una entrevista con ambos donde se pone de manifiesto esto que les acabamos de comentar.



Por ejemplo, les preguntan acerca del animalismo y de si las leyes ad hoc son un impedimento para la tauromaquia. Mauricio responde sin ambages:

'Con la normativa sensata, no lo son; con las gilipolleces que hacen, sí. Además, el toro de lidia cuando peor lo pasa y más sufre es cuando hay que hacerle pruebas y actividades de sanidad o bienestar animal'

¿Qué les parece? Preguntados por si va menguando la tradición taurina Íñigo responde:

'Yo creo que casi es al revés: la tradición cada vez gusta más, el problema es la ideología que quiere imponerse ahora aunque pienso que tiene las patas muy cortas. Cada vez acude más gente a visitar la ganadería que no son especialmente aficionados a los toros y se van encantados, convencidos de que es una maravilla. Al uno por ciento que viene con ideas preconcebidas inamovibles, a ése da igual lo que le enseñes'



Sobre la juventud, Íñigo habla de los precios de las localidades:

'Es que les afecta el precio de las entradas, que es un problema de todos y de nadie. Un tendido normal se va a 60 euros... Sabemos todos que el empresario tiene que cubrir gastos pero eso habría que cambiarlo de alguna manera'

La finca está en un espacio protegido. Sobre ese tema tan espinoso comentan esto:

'Lo de la Red Natura lo soportamos nosotros y nuestras familias porque recibimos cero. Realmente es una expropiación encubierta ya que tenemos unas limitaciones muy grandes de uso y no percibimos nada por ello. Si la finca no perteneciese a la Red gracias a los toros, no existiría el espacio protegido porque de hecho todo alrededor está repleto de casas ilegales, paneles solares, vertederos, etc.'



Efectivamente, así es. Con esas casas ilegales pasa lo de siempre en España: se edifican y luego la administración no se atreve a desalojar y derruir. Se practica una política de hechos consumados como habrán comprobado ustedes en cualquier provincia.

La finca es un paraíso especialmente con las lluvias de primavera como pueden ir viendo en las fotos. 



Sin embargo, de nuestra cosecha añadiremos que lo de pertenecer a esa Red Natura es una trampa porque hay otras fincas que pueden gozar de ingresos suplementarios que aquí están totalmente prohibidos.

Por ejemplo, a los Cebada les caen millones de euros cada año por los molinillos instalados en La Zorrera:



Lo mismo en lo de Álvaro Núñez, Carlos Núñez o La Palmosilla:



O los paneles solares del cortijo Juan Vides. En Boecillo hay placas como éstas en los terrenos colindantes a lo de El Raso pero no se puede meter ni una en la finca. Para que se hagan una idea: por placas como éstas de abajo te dan 2.000 euros por hectárea al año. La finca de El Raso tiene 800 hectáreas. Con que se dedicasen 500 a una planta fotovoltaica, a la familia Gamazo le caería cada año un millón de euros sin mover un dedo (no entramos en consideraciones medioambientales de los dichosos paneles).



En El Raso de Portillo no se puede tocar nada, hasta el punto de que un nido de cigüeña puede romper y secar un árbol centenario sin que lo puedas evitar. Y como anide un ave protegida, ni les contamos. Por supuesto, prohibido construir, ni un chalet, ni una nave para meter gallinas, nada de nada.


La Junta se llena la boca con espacios naturales protegidos de esta categoría pero los gastos corren todos a cargo de los propietarios. Piensen que esta vista de los prados inundados luce así porque ellos se encargan de mantener las acequias, los canales y las compuertas, que abren y cierran cuando toca. Esto que ven no sucede de manera natural:


La PAC subvenciona la agricultura ecológica en cuanto a forma de cultivar pero no los espacios agrícolas o ganaderos per se.


Volviendo a los animales, Mauricio dice esto:

'Buscamos que los toros sean bravos en todos los tercios, que tengan acometividad, movilidad, que transmitan y que den espectáculo desde que salen hasta que mueren. A veces nos sale un ejemplar completo, como Aforadito, y otras son mejores o en el caballo o en la muleta'

Pueden recordar aquel novillo indultado aquí. Es éste:



En otra entrevista que les hicieron con motivo del citado premio, el mismo Mauricio afirmó algo que nos reconcilia como aficionados al toro: 'nosotros criamos toros como un fin en sí mismo, no como intermediarios para el torero'. Está claro. No tiene nada que ver con lo que pontifican los ganaderos comerciales cuando hablan de que el toro colabore, de que no embista amontonado, de que el torero pueda construir, de que el diestro exprese lo que lleva dentro... O aquello tan triste de que el toro 'embista por abajo y obedezca siempre para que el torero se anime', como decía el fallecido Moya hablando de El Parralejo.

Señores, aquí quien tiene que animarse es el aficionado en el tendido. El resto son monsergas y subterfugios para justificar lo injustificable, esto es, que el toro esté ahí como un medio para un fin y no como un fin en sí mismo. Pero ojo porque los Gamazo siempre han defendido que no quieren el toro ilidiable. Debe tener peligro pero no hay que seleccionar en función del peligro.


FOTO: Christophe Moratello

Y acerca de lo que algunos aficionados comentan de manipular casta y bravura como en el frasco de un alquimista, nos comentaban esto en una de nuestras visitas:

'Se equivocan los que creen que la selección del toro es una ciencia exacta y automática en la cual los ganaderos vamos subiendo y bajando la casta o la bravura por miligramos cada temporada a voluntad...'

Por cierto, ya saben que Íñigo Gamazo fue elegido presidente de la Asociación de Ganaderías de Lidia. Estamos convencidos de que su labor será más provechosa que la de Bañuelos en la Unión. Oiga, ya que estamos, una pregunta para Bañuelos: ¿qué piensa hacer la Real Unión para que ganaderos cobren por corridas lidiadas el año pasado y que a día de hoy no han visto ni un euro por ellas? No ponga cara de sorpresa porque esto está sucediendo y ustedes no se preocupan por sus asociados, ni defienden al toro, ni al ganadero, ni al aficionado. Al contrario, solamente parecen estar ahí para figurar mientras permiten que empresarios desalmados sigan dejando a deber dinero sin que les pase absolutamente nada. Si el Conde de Mayalde levantase la cabeza... (recuerden lo que nos contaba Prieto de la Cal aquí sobre su manera de actuar para evitar esta desvergüenza).

Tienen toda la entrevista a los hermanos Gamazo, que es un prodigio de sensatez, pulsando aquí.



NOTA: les informamos en exclusiva de que el pasado día ocho se estrenó en el cine Palace de Bruselas Tardes de Soledad, pulsen aquí (está en francés; ya verán que en el 20'09'' del coloquio posterior Serra dice: 'yo soy la persona de toda la historia de la humanidad que más imágenes de calidad ha visto de la tauromaquia... sí, sí, en toda la historia de la humanidad, porque nadie antes las había captado así'). Una amiga nuestra que asistió a la proyección nos ha confirmado que estuvo presente también Carles Puigdemont. Ignoramos si el ex presidente de la Generalitat acudió por la conexión gerundense con el artista o porque tiene algún tipo de afición taurina pero se tragó la película hasta el final.


Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 10 de marzo de 2025

¿YA HAN VISTO "TARDES DE SOLEDAD"?

Dejaremos esta entrada durante unos días para que pongan ustedes en los comentarios su impresión acerca de la película de este hombre, que en la imagen está toreando con la palma de la mano, como se imaginaba Pepe Luis Vázquez cuando estaba a gusto con el toro:



Parece ser que de momento las críticas son favorables y el estreno se ha acogido con expectación. No obstante, han salido algunas voces discrepantes. Dos se caracterizan por ser de antitaurinos, como es el caso de Pilar Eyre y del veterano crítico cinematográfico Carlos Heredero. Este último la suspende con un cuatro sobre diez y se despacha con comentarios cómo éste:

'Esa liturgia salvaje, casi precivilizatoria, que, picador, banderillas y estoque mediante, convierte al toro en víctima de un espectáculo del que la banda sonora nos devuelve sus sonidos más agónicos y más dolorosos. Dos largas horas de delectación en más de lo mismo nos hablan también del cineasta hechizado por su ‘lienzo’ de colores saturados (rojo, negro, amarillo y albero), cuyas imágenes actúan no de manera dialéctica, sino por acumulación y reiteración del macabro ballet servido en bandeja por el teleobjetivo. Todo ello está envuelto en una obsequiosa adulación, atávica subcultura, testosterona machirula y superstición religiosa para consumo de incondicionales. De todo esto también habla 'Tardes de soledad', sin duda, aunque sus imágenes pongan el acento mayor en una coreografía sangrienta de la que el film parece más bien prisionero'.

Pero esperen, que hay un taurino que despotrica de la película con una mala conciencia que nos parece derivada del animalismo. Se trata de Lorca, el crítico de El País, que escribe esto:


Bueno, que sigue vivo no es noticia porque casi nunca apuntillan bien los toros. ¿A estas alturas se da cuenta Lorca? Eso se observa en directo en cualquier corrida. Lo que sucede es que en esta película se aprecia en primeros planos. Precisamente el veterinario Julio Fernández hacía hincapié en este detalle de los puntilleros en los comentarios a esta entrada, donde presentábamos el film.


Lorca afirma que la película muestra la cara de la tauromaquia 'más violenta, más cruda, más dolorosa, más polémica y más desasosegante, tanto para los aficionados como para los antitaurinos'. Pues sí que ha quedado preocupado... Esperen, que sigue insistiendo con lo de la violencia, la sangre y la crudeza:


¿No les da la impresión de que tiene un cierto complejo por que se haya mostrado en la película el detalle de la lucha entre el hombre y el toro? Se parece a Garrigues quejándose de la sangre cuando, insistiremos hasta la saciedad, ni mucho menos es para tanto. Está claro que Lorca, como taurino de pata negra, hubiera preferido unas imágenes edulcoradas de toreo güeno, con arte, con tronío y con angelitos celestes tocando palmas. Mucho nos tememos que no ha comprendido, dicho sea con todos los respetos.


Ya se fijarán en que solamente aparece una mujer en toda la película. Preguntado por la cuestión femenina, Serra dice esto:

'No salen mujeres. Yo tenía esa fijación con la literatura de Georges Bataille y Michel Leiris, con todo ese vínculo entre erotismo, sexo y muerte. Buscaba fijarlo a través de alguna presencia femenina que expresara ese deseo por un hombre vinculado a la muerte. Pero no acabamos de encontrarla y tampoco quisimos forzar las cosas. Las imágenes acaban imponiendo su realidad'

Y sobre el tema recurrente del erotismo y la masculinidad, esto otro:

'Tampoco llega a aparecer del todo el elemento homoerótico Me hubiera gustado que se notara más porque, al fin y al cabo, sí que vemos al protagonista convertirse en un objeto del deseo. Y el toreo tiene que ver con esta intimidad de los cuerpos, es muy físico: la sangre, los roces, las embestidas, la penetración... Incluso lo de sacar en hombros al torero es un acto elegante pero carnal. Sin embargo, el homoerotismo no llegó a concretarse tanto como esperaba. Y otro tema que no apareció en absoluto en la plaza fue la idea de españolidad. La gente ha hablado de masculinidad tóxica... Bah, ¿qué c... sabes tú? ¡No tienes ni p... idea, eres un inútil! Yo llegué a conocer a todos los toreros que salen excepto a Andrés, a él no, y son muy buena gente. A mí me caen bien. Andrés resultó ser una persona cinematográficamente muy misteriosa. Quizá en su vida personal también lo sea...'

Acerca de los dos autores que cita, Bataille y Leiris, pueden leer un texto en internet donde se relaciona lo del erotismo, la tauromaquia, la transgresión, el sacrificio, la ética, etc. (para ello escriban en google: Martín Arias tauromaquia horror. pdf). Después pulsen aquí y asistirán a un interesantísimo coloquio con el director.



En cambio, no hay grabación de su comparecencia en la Unión de Taurinos y Aficionados de Cataluña. Como también resultó muy sugestiva hemos pedido a nuestro amigo Joan que nos haga un resumen de lo que dijo Albert Serra. Le cedemos la palabra, con la sorpresa de ver que su titular parece estar dedicado a Lorca. Y eso que fue escrito antes de leer la opinión del crítico sobre la película:



'SI CREES QUE EN LA PELÍCULA SALE DEMASIADA SANGRE, TAL VEZ EL ANTITAURINO SEAS TÚ' 

Albert Serra llegó quince minutos tarde y a la carrera a la sala de actos del Hotel Oriente, situado en el corazón de las Ramblas, el más taurino de Barcelona desde que fuera el elegido por Manolete para cambiarse antes de sus actuaciones en la Monumental. La UTYAC había propuesto al director una charla con la afición de Barcelona y él la aceptó de inmediato, sin excusas y con gran entusiasmo.

Antes, Serra ya se había dejado ver en un acto taurino en la ciudad condal después de la Concha de Oro, asistiendo a la presentación por sus amigos Salvador Boix y David González Romero (además de Andreu Jaume) de la reedición del libro de Néstor Luján, “Historia del Toreo”, en la librería Byron. Finalmente, el equipo de Albert encontró un hueco para la charla, ya que presentaba su película esa misma noche en la Filmoteca de Barcelona (a solo 150 metros del hotel). El acto se encajó en el tiempo en que los espectadores de la Filmoteca veían la película. 

La consciencia de tener un tiempo limitado, su disponibilidad y sus ganas de contar explican tal vez que la charla de Albert Serra haya sido probablemente una de las mejores charlas taurinas que el que esto suscribe haya presenciado. Sus acompañantes, Paco March y Joaquín Luna (periodistas de La Vanguardia), apenas hicieron una pregunta y un par de comentarios para orientar el monólogo del ponente; todo fue una respuesta río de Albert Serra en la que no dio ni una puntada sin hilo y disparó contra todas las dianas. Aquí van algunas de sus reflexiones:



¿POR QUÉ ACEPTÓ ROCA?

Serra contó que hacía tiempo que quería hacer algo relacionado con los toros. La idea inicial era crear una película con Roca Rey y Pablo Aguado, como dos historias paralelas. Sin embargo, durante el rodaje vio que Roca funcionaba mucho mejor en cámara y que sus actuaciones tenían mucho más contenido que las de Aguado, en las que “pasaban pocas cosas”. ¿Por qué aceptó Roca? Serra dijo que él no lo sabe y que probablemente tampoco Roca lo sepa. Serra cree que Roca Rey tal vez pensó que la película sería un publirreportaje: “Uno de los problemas de los taurinos es que no saben lo que quieren. Y luego, claro, no saben si el resultado les gusta o no, porque el problema es que no sabían lo que querían”.



ROCA REY COMO AFAMADO ESTOQUEADOR:

El maestro vio un montaje no definitivo de la película, pero muy similar al resultado final. El torero peruano dijo a Albert que él era reconocido por los aficionados por ser un buen matador y que las estocadas que salían en la película, al haber planos muy cortos de la espada, se veían defectuosas. Serra le respondió que eso era lo que había, que él no podía hacer nada, “pues haber matado mejor, qué quieres que te diga”.



EL ESPECTADOR Y LOS DIÁLOGOS:

En la película no hay nada al azar ni porque sí; todo lo que sale “es por algo”. Albert se quejó de que algunos espectadores no habían reparado en la riqueza de los diálogos de la cuadrilla, personajes literarios de principios de siglo XX, pícaros y poéticos. Habló de que las dos palabras que más salían durante la grabación eran “verdad” y “cojones”. Y concretó detalles como la expresión de Chacón en la película cuando dice “verdad plena”. No es completa, ni total, sino plena. Como algo profundamente poético. “¿Cómo puede ser que un espectador no repare en eso?” También dijo que los toreros perdían todo interés cuando se quitaban el traje de luces; por eso decidió que todos los toreros en la película saliesen solo vestidos de luces.



CAMBIO DE CRONOLOGÍA:

Sobre que la película no respondía al orden cronológico real, Serra dijo que Roca Rey le reprochó que hubiera cambiado el orden de los festejos en la película y que eso lo perjudicaba porque ésta acababa con una tarde gris para él. Serra explicó que dicho cambio tenía un motivo narrativo. La importancia del primer festejo le servía para captar la atención del espectador y que éste se sumergiese de lleno en la película; si fuese al revés, el espectador poco relacionado con la temática podía no “engancharse” y luego la película sería imposible de remontar.



DEMASIADA SANGRE:

Sobre la crítica que algunos aficionados o sectores taurinos hacen de la excesiva presencia de sangre en la película, Albert Serra dijo que la película tenía la sangre que debía tener, que él podría haber incluido mucha más. Tenía imágenes de toros con derrames de sangre por la boca en el momento de la muerte, pero no las incluyó porque todo debía estar en equilibrio con los otros elementos y eso lo rompía. Además, dejó un desafío a los que critican que haya mucha sangre: les invitó a repasar sus convicciones taurinas, porque su discurso sobre la sangre coincidía exactamente con el de los antitaurinos. También habló de que las escenas de la muerte de los toros eran imágenes que fueron descubriendo durante el rodaje y que los propios cámaras quedaron fascinados por ellas. Quisieron capturar también el momento del arrastre porque les parecía poético y pertinente después de grabar la muerte lenta del toro. Y que era similar a cuando ves el cuerpo sin vida de una persona, que ya sólo es huesos y carne.



EL CARÍSIMO TOREO EN EL CAMPO:

También contó que rodaron unas imágenes con “los mejores alumnos” de la Escuela Taurina de Madrid en la ganadería de Daniel Ramos toreando en el campo por la noche. Las imágenes fueron muy costosas de conseguir económicamente; contrataron una lámpara gigante carísima para grabarlas, costó muchísimo conseguirlas y eran bellísimas. Sin embargo, no funcionaban. Faltaba sangre. "El toreo sin sangre es como el Circo del Sol".



¿Y LA BELLEZA DEL TOREO?

Hay muchos aficionados que critican que no se vean los pases, que no pueda verse la belleza plástica del toreo. Serra invitó a los que quisieran ver la belleza del toreo a ponerse la faena del rabo de Morante en Sevilla en YouTube, que sale en plano largo. La película es otra cosa; se trata de “sentir”. Serra explicó que al principio del rodaje contaron con la ayuda de un cámara que había trabajado en Movistar Toros y en OneToro (un experto en grabaciones taurinas) para que les ayudase; sin embargo, después de ver sus grabaciones, todas las imágenes que registró fueron desechadas. No se salvó ni una.



ROCA REY, SU COMPROMISO Y SU TECHO:

Serra se mostró muy agradecido con Roca Rey y su cuadrilla por prestarse tan generosamente a la película. Alabó su compromiso con su vocación, lo que le sirvió para criticar a otros toreros, diciendo literalmente, como uno que lleva muchos años de carrera y que ahora está de moda porque sale con una jovencita y que apenas tiene cogidas. Aseguró que tal y como dice un amigo suyo (me jugaría el bigote a que es Salvador Boix), “no debe de ser muy buen torero, ¿no?”. Sobre Roca Rey dijo que le parecía una figura enigmática. Su determinación contrastaba en ocasiones con su apariencia infantil, imberbe, no frívola pero sí huérfana de toda trascendencia. Y dicho enigma quedaba reflejado en la película. Sobre su gestualidad y su ceremoniosidad escénica dijo que ambas cosas habían sido clave para su elección como protagonista de la película. Por último, afirmó que lo mejor de Roca Rey está por llegar. Que tiene aptitudes, valor y compromiso para ir más allá y marcar una época en la historia del toreo.



Hasta aquí el reportaje de Joan sobre la comparecencia de Serra ante los aficionados de Cataluña. Creemos que aporta bastantes cosas que serán de interés tanto para los que hayan visto la película como para los que la tengan pendiente.



Con unos y otros nos emplazamos en la sección de comentarios aquí abajo para hablar sobre ella. Esta bonita foto es de Manolete con don Pedro en el hotel donde tuvo lugar el acto:



Añadimos el que para Serra es es el mejor plano de la película: la cara de Viruta mirando al maestro cuando recoge la oreja en Sevilla:



Y por supuesto, acuérdense de Cartagena:

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

viernes, 7 de marzo de 2025

ASÍ SE CAPTÓ EL SONIDO DEL TOREO EN "TARDES DE SOLEDAD"

Recordarán ustedes nuestro comentario tras ver la película de Albert Serra. Titulábamos con aquello de Así suena el toreo, lo pueden releer aquí. Pues hemos tenido un pequeño sentimiento de orgullo por haber elegido precisamente titular.



Ha sido tras leer la entrevista de Javier Rueda que publican aquí con el ingeniero de sonido del film, Jordi Ribas. Señores, ya lo dijimos: estamos ante una obra de arte por lo que se refiere a ese tratamiento del sonido. Nos lo pareció durante su primer visionado y nos reafirmamos tras haberla vuelto a ver ayer conociendo gracias a Ribas todas las vicisitudes que vivieron los del equipo para conseguir ese magistral resultado. Robert Bresson estaría entusiasmado con él. Para el director francés, 'el sonido en una película puede llegar a reemplazar, neutralizar o suprimir la imagen porque el oído va más hacia adentro del espectador mientras que el ojo va más hacia afuera'.

La prestigiosa revista Cahiers la saca en portada. Los que lean francés pueden pulsar aquí:



La película se estrena hoy y volveremos con otra entrada en un par de días para que ustedes puedan dejar su opinión si ya han ido a verla. De momento vamos a destacar algunas de las circunstancias que desgrana Ribas en esa entrevista.

Fueron el director y un ayudante quienes estuvieron siete meses trabajando en el montaje. Trescientas horas de rodaje quedaron reducidas a los 126 minutos que dura. Se dedicaron a ello siete días a la semana sin parar, con la película metida en la cabeza, para que al final podamos escuchar el sonido del toreo. 

¿Saben lo que piensa Serra acerca de esa banda sonora milagrosa? Ayer tras la proyección de la película en el pre estreno, nos quedamos al coloquio virtual con él. Se despachó con esta salida :

'El sonido pienso que se oye demasiado fuerte pero está gustando tanto que al final me harán cambiar de opinión. Aunque... ¿no hubiese sido mejor la película igual, con las mismas imágenes, pero totalmente muda?'



Bah, no le hagan caso porque le gusta llamar la atención. Si la hubiera hecho muda se habrían perdido todos esos diálogos, entre filosóficos y chuscos, que tanto le han fascinado. Por cierto, coincidió con nosotros en cuál es el mejor plano de la película, que no les vamos a desvelar hasta la próxima entrada. Allí también les informaremos del título que había pensado en un principio.

Vamos ya con el ingeniero de sonido. Preguntado por la primera imagen nocturna, con el toro respirando mientras mira a la cámara, Ribas dice:

'Rodamos de noche, estaba muy organizado y podíamos estar registrando sonidos un poquito más cerca del toro con el micro. Por suerte captamos bastante bien la respiración. Luego, cuando lo vimos en el montaje de sonido era el elemento que más nos convencía. Añadimos otros sonidos ambientales como grillos u hojas con viento, pero acabamos por quitarlos en la mezcla. Lo más conceptual era tener el sonido del toro, con un ligero sonido atmosférico grave y lejano. Esto le da también algo de tensión a la escena, pero muy sutil. Lo que buscábamos en esa escena era centrar la atención del espectador en la respiración y los movimientos del toro'.



Después comenta que intentaron que no se oyesen voces concretas del público cuando están en la plaza:

'Albert Serra no quería mostrar al espectador para que no hubiera elementos que distrajeran de lo que sucede en la arena. Se hizo algún plano general del público que luego ni se montó. Acorde con esta idea, el sonido también debía esquivar estos elementos que pudieran desviar la atención. En la película cuando se escucha el ambiente de la plaza, siempre funciona como una masa y no se destaca nada en particular porque no sería coherente con ese planteamiento inicial de Albert, por eso fue una decisión natural. Había micros que grababan en sistema surround 5.0 en la plaza para captar este ambiente general, pero siempre estaban lo más alejados posible de la gente para no tener elementos concretos en primer término'.

A nosotros nos dejó estupefactos que el sonido de la respiración y los bufidos del toro estuviesen captados de manera tan asombrosa sobre la arena, durante las faenas. ¿Habrían colocado algún micrófono en el propio toro? Pero ¡eso es imposible! Atención porque Ribas lo desvela:

'Buscábamos algo con entidad cinematográfica y novedoso y eso pasaba por tener una perspectiva sonora muy cercana a la acción que sucede en el ruedo. No hay nada en la película de los sonidos en la arena del toro que fuera real y sincrónico con la plaza, había que reconstruir el sonido del toro al detalle en posproducción. Grabamos toros en diferentes ganaderías. Gracias a la colaboración del ganadero Daniel Ramos que nos permitió grabar sonidos poniendo micrófonos en el cuerpo de un cabestro para registrar respiraciones y movimientos, así como grabar a un novillo enfurecido. Así fuimos sacando los sonidos que necesitábamos. También grabamos a un novillero entrenando con un toro, Jordi Pérez ‘El Niño de las Monjas', que nos dejó ponerle micrófonos en las piernas, para poder tener sonidos reales del toro pasando lo más cerca posible. Fue un trabajo muy laborioso para construir los sonidos del toro en pantalla de manera que  se percibiera realista'.



Utiliza el verbo microfonar para contarnos toda la aventura de la colocación de los micrófonos:

'Teníamos microfonados a todos los integrantes de la cuadrilla y a Andrés cuando podíamos, que fue pocas veces. A medida que íbamos escuchando después de las corridas este material que recogíamos, descubrimos que esos comentarios de los banderilleros resultaban muy interesantes. Debíamos cubrir todo lo posible: banderilleros, picadores, mozo de espadas y no solo personas, pues también microfonamos a los caballos de los picadores y a las mulillas que sacan al toro muerto de la plaza'.



Llama la atención que en el propio callejón el maestro avisa para que se lo quiten ya que le desconcentra el transmisor:

'Lo más difícil era el caso del torero: primero que nos permitiera microfonarlo y segundo encontrar la forma de hacerlo sin que eso lo incomodase en sus movimientos. De hecho, en la primera ocasión que lo microfoné en el hotel, luego, en la plaza antes de empezar, me dijo “quítamelo, que estoy notando el transmisor y no puedo sentir nada que me distraiga” y sudando se lo quitamos en el callejón justo antes de que toreara el primer toro. Si rodamos doce corridas con él, solo nos dejó microfonarlo en tres, de las cuales en la película sólo se muestra una. Por eso hay también mucha reconstrucción de su voz a partir de grabaciones de las otras corridas. Pero que la pudiéramos registrar tan bien, fue posible gracias a su mozo de espadas, José Manuel Lara ‘Larita’, ya que fue quien pensó en la forma de esconder todo el dispositivo en el traje de luces'. 



¿Dónde colocaron los micrófonos del maestro? Fue una idea de Larita:

'Conseguimos ponerle incluso dos micrófonos, que nos permitían tener todos los movimientos bien cubiertos. Pusimos los transmisores en las hombreras de la chaquetilla y los micrófonos salían a la altura del pecho, con un anti-viento que parecía un elemento del propio traje. Así, no tuvimos ni siquiera que distraer al torero mientras se vestía ya que lo podíamos preparar con cierta antelación, y él se ponía la chaquetilla con todo el dispositivo ya preparado sin darse cuenta, aunque obviamente nos había dado su aprobación. Conseguir esto fue muy importante porque, teniendo todos los personajes microfonados, el torero fue el que más se nos resistió y eso que en realidad era el protagonista'.

Comenta también la grabación del sonido en las escenas de la furgoneta:

'La propia tensión de los momentos antes de ir a la plaza o bien la emoción que sienten por lo que han vivido en la corrida en los viajes de vuelta al hotel, hace que se olviden de que hay una cámara o un micrófono. Nosotros no estábamos nunca en la furgoneta. Poníamos la cámara, que no era de gran tamaño, yo escondía algunos micrófonos, que no eran demasiado aparatosos y tenía a la cuadrilla también microfonada ya de antes. Utilizo equipos cuyos transmisores, que llevan todos los personajes encima, también graban además de transmitir señal de radiofrecuencia, con lo cual es como si todos ellos llevaran un grabador encima constantemente. Eso me aseguraba tener su sonido en todo momento. De esa forma no tenía ni que dejar un grabador externo en la furgoneta ni estar yo mismo allí. También creo que se nota esta naturalidad que tienen por la confianza que fue surgiendo entre ambas partes'. 



¿Qué les parece? ¿No les entran aún más ganas de verla? Pero recuerden nuestro consejo dado que todos los que leerán estas líneas son aficionados: quítense de la cabeza que van a ver una corrida de toros. Olviden eso y también dejen de lado la pretensión de que van a ver Arte. Tienen que mentalizarse de que lo que verán es una película sobre el enfrentamiento de un hombre con un toro.

Bueno, deben mentalizarse fundamentalmente de que verán pero sobre todo escucharán cómo suena ese enfrentamiento. Escucharán cómo suena el toreo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 3 de febrero de 2025

"TARDES DE SOLEDAD": ASÍ SUENA EL TOREO

José Bergamín, que volverá a aparecer más abajo, hablaba en La música callada del toreo de los maestros 'a quienes yo he visto y oído torear'. Si usted no es aficionado, seguro que no sabe cómo se oye el toreo pero es que aunque sea de los que haya visto más de dos mil corridas en su vida, tampoco lo sabe. Por eso tendrá que ver esta película, para darse cuenta por fin de cómo suena el toreo. Quién nos lo iba a decir después de tantos años...

Lo que ha hecho con el sonido su director, Albert Serra, es un prodigio, casi parece un milagro. Él cuenta que los micrófonos antiguos sólo disponían de una autonomía de 20' y con ellos hubiera sido imposible hacer esta película. En los carteles de crédito finales consta el agradecimiento a Omar Guerra, afincado en Barcelona y a quien contamos con honor entre los lectores de nuestro modesto blog. Fue él quien se puso su vestido de plata para que los técnicos de Serra hiciesen todas las probaturas de colocación de los micros con objeto de que no molestasen a los toreros, especialmente a Andrés Roca Rey, que es el gran protagonista.



Gracias a un amigo del blog tuvimos la suerte de disponer de una entrada para el pase restringido que la productora hizo la semana pasada en los cines Verdi de Barcelona. Al final abordamos al director y le preguntamos si había grabado otros sonidos aparte de los propios de las corridas para superponerlos encima de según qué imágenes y nos confirmó que sí, 'aunque han sido muy pocos'

Un ejemplo de grabación realizada ex profeso la verán en el arranque. Salvador Boix acompañó al equipo hasta Castellón a la ganadería de Daniel Ramos. Allí grabaron espectacularmente la respiración de un par de toros cuyas imágenes sirven para abrir la película. Hombre, no les negaremos que su trapío deja bastante que desear respecto al de los que saldrán después, como éste de abajo. No obstante, esa circunstancia la apreciarán únicamente los aficionados ya que pasará desapercibida al público en general.



Insistiendo en lo del sonido, leíamos en los carteles de crédito un agradecimiento final a varios hoteles, entre ellos uno de Nimes. Nos extraña que el director haya desechado lo filmado allí porque en su coliseo romano ya saben ustedes que todo resuena de manera tan peculiar como grandiosa, nada que ver con una plaza de toros normal. Al final, de las catorce corridas en que grabó al diestro conforman la película imágenes pertenecientes a Madrid, Bilbao, Sevilla y Santander. 

De cara a su estreno el siete de marzo nos harán ustedes la gran pregunta: ¿es una película para aficionados a los toros o para cualquiera? Pues pensamos que la podrán disfrutar bien a gusto tanto los que no saben nada de toros como los aficionados acérrimos. Pero cuidado porque estos últimos estarán obligados a hacer un esfuerzo por no fijarse ni en la bolita, ni en las cariocas, ni en los remates del muletazo abriendo la puerta... ¡olviden todo eso! Métanse en la cabeza que van a ver una película y no una corrida. Además, no es una película sobre el arte del toreo, para eso ya tienen Tendido Cero. Es... otra cosa.

El aficionado auténtico, como son los selectos lectores de nuestro modesto blog, tendrá que dejarse llevar si quiere disfrutar de esta experiencia cinematográfica. Serra ha repetido muchas veces que su deseo es que el espectador se sumerja en lo que está viendo sin ningún apriori. Por eso insistimos en que usted, desocupado lector, que es aficionado a toros, deberá luchar por eliminar los centenares de aprioris que llevará en su cabeza cuando se siente en el cine.



Hay algo que podrían esperar los espectadores y que no encontrarán. Nos referimos a más minutos dedicados al torero fuera del albero. El 80% de la película transcurre en el ruedo. La idea del director era mostrar el compromiso y la soledad del torero en su enfrentamiento con el toro cada tarde. De ahí que si hubiera dedicado más minutos a su vida personal, pensamos que el filme habría resultado más cercano a un retrato del diestro y no era eso lo que se pretendía. Se lo preguntan en esta entrevista pero él da otra explicación, ya verán.

El director destaca que la calma en los toreros es fundamental dado que su supervivencia depende de observar al toro y 'esto de estar calmado y de basar tu vida en la observación, en este mundo de redes sociales y reacciones innatas, ya es algo cinematográfico per se... esto me fascinó porque los toreros también lo tienen en su vida cotidiana'.

Relacionado con lo de la calma que acaba de exponer, Roca lleva tatuadas dos palabras en su brazo: LIBERTAD Y SERENIDAD. Calma y serenidad son casi sinónimos. Aquí lo tienen.



Respecto al título, ignoramos si Albert Serra ha leído El arte de birlibirloque pero allí José Bergamín nos da la clave del mismo cuando dice que 'el torero es un hombre solo, pleno de soledad, solo ante el toro y ante la muerte y, por eso, plenamente solo ante Dios'.

También afirmaba que 'el torero tiene siempre miedo porque su miedo es lo que le da conciencia de su arte y de su responsabilidad; su miedo es raíz de esa dignidad humana que él simboliza en la plaza'. Estén atentos a la primera secuencia donde sale Roca porque notarán la presencia del miedo en la furgoneta. Seguro que cuando realizó el montaje, Serra decidió deliberadamente que nada más comenzar la película apareciese el miedo personificado en un caramelo... ¿Verdad, maestro?



El que sea roquista de ustedes saldrá de la proyección convertido en un auténtico hooligan del peruano. Quien, por el contrario, sea anti Roca y por ello no vaya a ver la película o acuda mediatizado cometerá un error o, lo que es peor, una estupidez. Esa actitud sería comparable a no querer ver Liberty Valance porque Duke era muy de derechas (que lo era) o despreciar Cielo amarillo porque Gregory Peck no era un gran actor (que no lo era).

Serra descubrió los diálogos cuando empezó a hacer el laborioso montaje y quedó encantado de la vida con lo que oyó. Esto comenta:

'Los diálogos son geniales, ¡geniales! Pasan de lo mas vulgar a lo mas filosófico, es un material absolutamente extraordinario.  La palabra que mas se escucha es c... y la segunda, verdad. Hay expresiones antológicas, como cuando le dicen 'tú tienes suerte porque te la mereces' o 'la vida no vale nada'...'



Hombre, sobre los diálogos hemos escuchado división de opiniones entre algunos lectores del blog que han visto la película. Uno de ellos nos decía esto sobre Chacón: 'bah, es un chufla que no hace gracia con sus comentarios'. Nosotros estamos más cerca de la opinión del director.

Todos los aficionados que la han visto coinciden en que se palpa lo difícil que es torear. Eso lo ha captado Serra como nadie lo había hecho antes, ya sea en cine o en reportajes de toreros. Y es posible que ni siquiera él mismo haya sido consciente... Ustedes lo apreciarán desde los primeros instantes, con la faena a este toro de Cortés que inaugura el film. Es deliberada su colocación ahí porque el director quería que se viese esta cogida al principio del metraje:



Felipe Garrigues fue uno de los que protagonizó la lamentable entrevista en El Toril al director. Lo de lamentable va por los entrevistadores, que se despacharon con lindezas como la chulería grotesca de 'usted sabrá mucho de cine pero aquí los que sabemos de toros somos nosotros' o el ninguneo maleducado de 'lo que nos muestra en la película ya lo habíamos visto muchas veces'. Pues Garrigues le dijo que para él había un exceso de sangre (sic). Esto molestó a Serra ya que no sólo no hay tal sino que la presencia de la sangre resulta muchísimo más discreta de lo que podría haber sido en otras manos. No sabemos en qué estaba pensando el abogado ganadero cuando afirmó eso.

Para nuestro gusto destacaremos la gran belleza que rezuma la filmación de la muerte de los toros. Serra ha dicho que en su película 'incluso el no aficionado puede encontrar, viendo el toro, la belleza de la injusticia'. Seguro que esas imágenes, que a nosotros nos parecieron tan hermosas, a los no aficionados les resultarán tristes. A ellos va dedicada la reflexión de Bergamín: 'los que compadecen al toro lo están agraviando más y peor que los que lo hieren y matan porque el único insulto para el toro es la compasión'.



Esa belleza se mezcla con la emoción que notamos como espectadores viendo las imágenes en primerísimos planos de los toros entregando su vida. Nuestro sentimiento viene dado por la admiración que profesamos hacia este animal. No la busquen en los toreros de la película porque no la encontrarán. Para ellos el toro ni siquiera goza de la categoría de adversario. Es un enemigo. No escucharán ninguna alabanza a él o a su comportamiento, todo son críticas y a veces muy ásperas.

Se lleva la palma el encierro de Bañuelos en Santander con la espeluznante cogida de Roca. Recuerden cómo hablábamos aquí de que aquella cogida había decidido a El Juli a retirarse. Cúchares decía que la suerte más difícil del toreo era salvar la vida (pero hay que salvarla con verdad, añadimos nosotros). En Santander el maestro salvó la vida no por ninguna suerte del toreo sino porque tuvo la suerte de no acabar allí sus días clavado contra la madera. Cuando arrastran el toro, Roca lo está mirando ensimismado y el inalámbrico capta cómo musita: '¡me ha perdonado la vida...!' 


FOTO: Libertad Rodríguez

De hecho es una de las poquísimas frases que dice durante las dos horas de película. Roca pasará a la historia del cine como uno de los tres protagonistas más callados, junto a Harpo Marx y al chavalín amigo de Mitchum en Retorno al pasado. Les avisamos de que se fijen en lo que pregunta en un momento dado a Roberto Domínguez sobre los comentaristas televisivos para que se den cuenta de la presión a que están sometidos.

El carácter reservado, callado y taciturno del maestro se aprecia en la furgoneta, donde se habla muy poco, como si tuvieran miedo a molestarlo. Hay un momento en que se baja y dentro se quedan solos los de la cuadrilla. La cámara sigue filmando y entonces no callan. Observarán que ni siquiera Larita le dice nada cuando lo está vistiendo, hay un silencio sepulcral en la habitación.



Esa idiosincrasia retraída y un tanto melancólica del peruano lo beneficia porque no se le escapa ninguna expresión despectiva hacia los que le protestan mientras torea. Seguro que tienen ustedes en mente más de tres toreros que no se hubieran aguantado sin soltar espontáneamente para sí mismos bastantes improperios contra quienes los increpan. Luego se hubieran arrepentido al verlos reflejados en la película porque mucho nos tememos que Serra no los habría eliminado.

En Barcelona, antes de la proyección tomó la palabra para comentar cosas como éstas:

'He intentado acercarme a la tauromaquia con inocencia y a la vez con rigor... La cuadrilla es un ejemplo de fraternidad humana donde se ayudan en circunstancias difíciles aunque sean autoimpuestas. Pensaba que al poner la cámara ahí se podría desvelar el misterio de esa soledad del torero con su compromiso pero no estoy seguro de que haya sido así. Lo que sí se ve en la película de manera muy clara y muy gráfica es lo que más me ha impresionado de los toreros, que es ese compromiso. El torero va renovando cada día el compromiso con su arte'.



Los que quieran escuchar más opiniones del director pulsan aquí y tienen veinte minutos donde habla del film. Los amigos franceses vayan aquí para escucharlo hablando en la lengua de Proust (por cierto, su escritor favorito).

Les resumimos lo que piensa para que se hagan una idea:

'Este documental no quería ni que fuera demasiado dramático, ni demasiado violento ni truculento, sino que tuviera un espacio para la reflexión. Y también un punto de humor, de ironía, de delicadeza. Y que se viera el factor plástico de la tauromaquia, por supuesto. Podría haber caído fácilmente en destacar lo típicamente fanático, provocativo, español, cada elemento podría haber sido subrayado de un modo algo viciado. Pero no era esto lo que me encontraba ni era la intención. Era hacerlo tal y como es, siguiendo la ética de un documental. Aunque por mucho que sea un documental, es imposible una visión del todo objetiva. Hemos tenido acceso a una intimidad muy profunda a este mundo, un privilegio que muchos no han tenido. En un documental debes ser fiel y objetivo a una realidad, pero toda realidad existe en tanto que percepción a través de una mirada. Y ese es el grado de libertad que me tomo.



'El peligro en los toros es muy grande. Cierto que ahora hay clínicas más preparadas en la misma plaza, pero la cornada no te la quita nadie. Y puedes morir igualmente... y ocurre. Esto se combina con esa pasión que no entiendes exactamente de dónde sale, porque en el fondo se puede asociar a una expresión artística o a un espectáculo efímero, pero al mismo tiempo es una tradición que tiene un punto de simbólico, de sagrado. Desde fuera dirías que incluso como expresión artística tampoco da para tanto, ¡o al menos no para jugarte la vida! Pero para ellos tiene esa trascendencia. Es como irrenunciable. Es un grado de compromiso renovado constantemente y bastante impresionante cuando se ve de cerca. Y ello combinado con momentos de humanidad, humildad, diversión… Los miembros de la cuadrilla, los matices, la complejidad… Y todo centrado en los protagonistas. El público no sale, la industria de los toros no sale, la política no sale. Me centro en la intimidad del torero y de su cuadrilla. Por eso se llama Tardes de soledad, la soledad del torero y del grupo. Y la soledad de la plaza... ¡y la del toro!'

Algunas de estas reflexiones las desarrolla aquí.

Roca prefería la cámara y el micro no en las plazas difíciles sino en las más fáciles. Cuando vio gran parte de lo filmado dijo: 'falta triunfo'. También le soltó una frase lapidaria: 'usted me ha traicionado'. Está dolido porque la última corrida que se ve no es triunfal y las imágenes con que se cierra la película son de cuando se va cruzando la plaza de Madrid y se escuchan pitos de los disconformes. 

Hombre, Serra siempre insiste en su gran agradecimiento por la absoluta disponibilidad del diestro durante todo el rodaje. Por eso pensamos que podría haber tenido una cierta condescendencia con Roca cerrando la película con la filmación de la corrida de Sevilla, donde corta una oreja. ¿No le parece, jefe?



Sea como fuere el problema es que el peruano estaba equivocado ya que creyó que esto era un reportaje hagiográfico al uso y no es eso sino que va mucho más allá. Sepan ustedes que lo mismo debió de pensar Pablo Aguado, que era el primer protagonista de la película. Es que fue el propio entorno de Aguado quien recomendó a Serra filmar a Roca si tenía la idea de contraponer a los dos toreros. Seguramente era una trampa saducea de los aguadistas para que el arte de su torero saliera vencedor en una comparación con el toreo de Roca. Tras filmar con el sevillano, Serra decidió desechar todo el material que ya tenía y centrarse únicamente en el peruano porque 'el misterio que emana de su personalidad, lo que tiene de espiritual, hizo que quisiera saber más'.



Estamos convencidos de que el maestro americano yerra totalmente con lo de la traición ya que la imagen que nos deja la película es que el torero es un auténtico héroe. Solamente se dará cuenta de verdad cuando vea la película con sus nietos.



Maestro, no se preocupe y dé las gracias a Albert Serra porque con el tiempo comprenderá que esta película, con usted como gran protagonista, es la demostración en imágenes de lo que decía el citado Bergamín: 'el toreo es el heroísmo puro, sin utilidad, es un juego de heroísmo o un heroísmo de juego... pero es el heroísmo absoluto'

Usted quedará en el cerebro de todos los que vean la película, sean o no aficionados, como un auténtico héroe, un héroe absoluto. Incluso lo parece más en esta época nuestra plena de molicie y conformismo.

Todo se resume en lo que decía un espectador no aficionado a la salida del cine: 'qué dura se me ha hecho la película... por el toro... ¡pero fundamentalmente por el torero!'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.