A El Juli lo hemos criticado por su atrabiliaria y ventajista forma de matar así como por su destoreo posmoderno. En cambio, alabábamos su toreo de rodillas (recuerden aquí) o unas lopecinas muy bonitas que dio en Aranjuez (aquí).
| FOTO: Tadeo Alcina |
El otro día recogió la medalla de oro de las Bellas Artes de manos del rey. Salvo error, es el tercer matador que la posee junto a El Cordobés y a Dámaso (éste, a título póstumo). López cogió un avión desde México para acudir al acto:
Pues precisamente venía de dar en América unas muy buenas verónicas de recibo a un torete de Teófilo Gómez:
![]() |
| FOTO: Tadeo Alcina |
Decimos eso porque incluso en los portales comerciales no lo pueden ocultar:
En cambio, sí lo oculta El Juli en su web, donde copia la laudatoria crítica titulada 'El Michael Jordan del toreo' (por su salida número 23 por la puerta grande) pero de los toros recorta lo que no interesa:
De hecho, lo que hemos visto que ha ido toreando El Juli por América en los últimos meses oscila entre el torete y la ternera. Pero hagamos abstracción del animal para centrarnos en lo bien que torea a la verónica. El toro sale con muchos pies según pueden confirmar en el vídeo pulsando aquí. La secuencia que les comentaremos empieza a los 10 segundos.
De hecho, lo que hemos visto que ha ido toreando El Juli por América en los últimos meses oscila entre el torete y la ternera. Pero hagamos abstracción del animal para centrarnos en lo bien que torea a la verónica. El toro sale con muchos pies según pueden confirmar en el vídeo pulsando aquí. La secuencia que les comentaremos empieza a los 10 segundos.
Deja al toro seco con el primer lance al bajarle la mano de salida:
La agradable sorpresa será que, a partir de ahora, irá saliéndose echando siempre la pierna adelante. Ahí tienen la segunda:
En la tercera está ya en la raya. La verónica es excelente, templada y bien rematada. En el debe, dos cosas que no nos gustan y que se aprecian en la imagen, a ver si coinciden con nosotros:
El capote es gigantesco y esa mano izquierda debería estar más cerca de la esclavina para nuestro gusto (recuerden a Curro en el campo de fútbol). En la cuarta sigue comiendo terreno al toro y está entre las dos rayas. Todas las verónicas, insistimos, sin echar atrás la pierna de entrada para componer la figura, que es lo que hacen hoy prácticamente todos:
La quinta, ya en los medios, sale muy templada porque el toro va acusando el castigo:
Esa mano tan lejos de la esclavina es una manera de aliviarse haciendo el capote más grande pero se trata de nuestra manía personal, no nos hagan caso.
En la sexta va camino de la boca de riego y sigue adelantando la pierna ¡bravo!
Remata casi en el platillo con una media a pies juntos muy garbosa (insistimos en que observen cuánto capote enseña al llevar los brazos tan separados):
Que conste que no tiene el empaque de una media como Dios manda (recuerden aquí nuestro comentario sobre la media verónica). Lo que Dios manda es que el toreo a pies juntos debe limitarse a lo mínimo imprescindible (recuerden el final de esta entrada y entreténganse en los comentarios):
Corrochano también tenía sus manías, nadie se libra:
Rafael Ortega contaba cómo se sacó un toro hacia afuera veroniqueando y echando la pierna adelante. Terminó rematando en la boca de riego dejando clavado al animal. Era la plaza de toros de Barcelona y la ovación fue tal que dio la vuelta al ruedo antes de que salieran los picadores.
En el 2'50'' del vídeo se ven también unas lopecinas muy vistosas aunque un tanto movidas.
Con la muleta volvió El Juli de siempre. Analizamos simplemente estos tres muletazos del inicio de la faena, que pueden seguir en el vídeo a partir del 0'33''. Comprobarán que nos devolvió a la triste realidad después de su bocanada de aire fresco con el capote.
Cita al puro estilo destoreador: cuerpo encorvado, sin cargar el peso en la pierna de salida y alargando el brazo para aliviarse:
Lógicamente, el toro pasa muy alejado y un maestro como él sabe hacer que la muleta vuele a todo trapo para ir mandando el toro hacia afuera:
Observen dónde remata. Llega a descomponer la figura para engañarnos con lo de los pases larguísimos que le alaban sus corifeos. El pase hay que rematarlo en la cadera. Esa largura es falsa aunque va que ni pintada para mandar el toro lo más afuera posible y componer la figura en el siguiente pase:
Ahí lo tienen. Le da tiempo a pivotar con la pierna izquierda, a colocarse otra vez de perfil, nuevamente fuera de cacho, y vuelta a empezar. Las zapatillas no apuntan al toro y la pierna sigue escondida:
Toreando así, rematas la tanda por aburrimiento, no por que el toro pida el antaño 'obligado' de pecho. Venga dar vueltas en el tiovivo del destoreo de moda. Eso es, como decía Rafael Ortega, 'enredar y enredar dando pases que no son pases'.
Pero no vamos a enturbiar la entrada con lo de siempre porque ustedes se dan cuenta de lo que hay igual que nosotros. Además, nuestra intención era elogiar las verónicas de El Juli y no censurar su muleteo.
Vuelvan al vídeo y al ver esos lances de recibo piensen lo que hemos pensado nosotros: si el capote fuese más pequeño y lo cogiese más cerca de la esclavina...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.
En el 2'50'' del vídeo se ven también unas lopecinas muy vistosas aunque un tanto movidas.
Con la muleta volvió El Juli de siempre. Analizamos simplemente estos tres muletazos del inicio de la faena, que pueden seguir en el vídeo a partir del 0'33''. Comprobarán que nos devolvió a la triste realidad después de su bocanada de aire fresco con el capote.
Cita al puro estilo destoreador: cuerpo encorvado, sin cargar el peso en la pierna de salida y alargando el brazo para aliviarse:
Lógicamente, el toro pasa muy alejado y un maestro como él sabe hacer que la muleta vuele a todo trapo para ir mandando el toro hacia afuera:
Observen dónde remata. Llega a descomponer la figura para engañarnos con lo de los pases larguísimos que le alaban sus corifeos. El pase hay que rematarlo en la cadera. Esa largura es falsa aunque va que ni pintada para mandar el toro lo más afuera posible y componer la figura en el siguiente pase:
Ahí lo tienen. Le da tiempo a pivotar con la pierna izquierda, a colocarse otra vez de perfil, nuevamente fuera de cacho, y vuelta a empezar. Las zapatillas no apuntan al toro y la pierna sigue escondida:
Toreando así, rematas la tanda por aburrimiento, no por que el toro pida el antaño 'obligado' de pecho. Venga dar vueltas en el tiovivo del destoreo de moda. Eso es, como decía Rafael Ortega, 'enredar y enredar dando pases que no son pases'.
Pero no vamos a enturbiar la entrada con lo de siempre porque ustedes se dan cuenta de lo que hay igual que nosotros. Además, nuestra intención era elogiar las verónicas de El Juli y no censurar su muleteo.
Vuelvan al vídeo y al ver esos lances de recibo piensen lo que hemos pensado nosotros: si el capote fuese más pequeño y lo cogiese más cerca de la esclavina...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

































