viernes, 9 de febrero de 2018

UNAS BUENAS VERÓNICAS DE 'EL JULI'

En nuestro modesto blog intentamos no negar el pan y la sal de entrada a nadie. Si vemos alguna cosa de mérito, lo reconocemos sin ambages. Por ejemplo, no nos gusta Manzanares pero sus chicuelinas nos parecen las mejores en mucho tiempo; no somos de Perera pero sus gaoneras le salen especialmente bien; no nos convence que Rafaelillo se pase el toro bastante lejos pero sus estocadas son magistrales; no comulgamos con la cara dura que le echan al asunto Morante o Tomás pero en ocasiones han llegado a destilar arte de verdad...

A El Juli lo hemos criticado por su atrabiliaria y ventajista forma de matar así como por su destoreo posmoderno. En cambio, alabábamos su toreo de rodillas (recuerden aquí) o unas lopecinas muy bonitas que dio en Aranjuez (aquí).

FOTO:  Tadeo Alcina

El otro día recogió la medalla de oro de las Bellas Artes de manos del rey. Salvo error, es el tercer matador que la posee junto a El Cordobés y a Dámaso (éste, a título póstumo). López cogió un avión desde México para acudir al acto:


Pues precisamente venía de dar en América unas muy buenas verónicas de recibo a un torete de Teófilo Gómez:

FOTO:  Tadeo Alcina

Decimos eso porque incluso en los portales comerciales no lo pueden ocultar:


En cambio, sí lo oculta El Juli en su web, donde copia la laudatoria crítica titulada 'El Michael Jordan del toreo' (por su salida número 23 por la puerta grande) pero de los toros recorta lo que no interesa:



De hecho, lo que hemos visto que ha ido toreando El Juli por América en los últimos meses oscila entre el torete y la ternera. Pero hagamos abstracción del animal para centrarnos en lo bien que torea a la verónica. El toro sale con muchos pies según pueden confirmar en el vídeo pulsando aquí. La secuencia que les comentaremos empieza a los 10 segundos.

Deja al toro seco con el primer lance al bajarle la mano de salida:


La agradable sorpresa será que, a partir de ahora, irá saliéndose echando siempre la pierna adelante. Ahí tienen la segunda:


En la tercera está ya en la raya. La verónica es excelente, templada y bien rematada. En el debe, dos cosas que no nos gustan y que se aprecian en la imagen, a ver si coinciden con nosotros:


El capote es gigantesco y esa mano izquierda debería estar más cerca de la esclavina para nuestro gusto (recuerden a Curro en el campo de fútbol). En la cuarta sigue comiendo terreno al toro y está entre las dos rayas. Todas las verónicas, insistimos, sin echar atrás la pierna de entrada para componer la figura, que es lo que hacen hoy prácticamente todos:


La quinta, ya en los medios, sale muy templada porque el toro va acusando el castigo:


Esa mano tan lejos de la esclavina es una manera de aliviarse haciendo el capote más grande pero se trata de nuestra manía personal, no nos hagan caso.

En la sexta va camino de la boca de riego y sigue adelantando la pierna ¡bravo!


Remata casi en el platillo con una media a pies juntos muy garbosa (insistimos en que observen cuánto capote enseña al llevar los brazos tan separados):


Que conste que no tiene el empaque de una media como Dios manda (recuerden aquí nuestro comentario sobre la media verónica). Lo que Dios manda es que el toreo a pies juntos debe limitarse a lo mínimo imprescindible (recuerden el final de esta entrada y entreténganse en los comentarios):


Corrochano también tenía sus manías, nadie se libra:


Rafael Ortega contaba cómo se sacó un toro hacia afuera veroniqueando y echando la pierna adelante. Terminó rematando en la boca de riego dejando clavado al animal. Era la plaza de toros de Barcelona y la ovación fue tal que dio la vuelta al ruedo antes de que salieran los picadores.

En el 2'50'' del vídeo se ven también unas lopecinas muy vistosas aunque un tanto movidas. 

Con la muleta volvió El Juli de siempre. Analizamos simplemente estos tres muletazos del inicio de la faena, que pueden seguir en el vídeo a partir del 0'33''. Comprobarán que nos devolvió a la triste realidad después de su bocanada de aire fresco con el capote.

Cita al puro estilo destoreador: cuerpo encorvado, sin cargar el peso en la pierna de salida y alargando el brazo para aliviarse:



Lógicamente, el toro pasa muy alejado y un maestro como él sabe hacer que la muleta vuele a todo trapo para ir mandando el toro hacia afuera:



Observen dónde remata. Llega a descomponer la figura para engañarnos con lo de los pases larguísimos que le alaban sus corifeos. El pase hay que rematarlo en la cadera. Esa largura es falsa aunque va que ni pintada para mandar el toro lo más afuera posible y componer la figura en el siguiente pase:



Ahí lo tienen. Le da tiempo a pivotar con la pierna izquierda, a colocarse otra vez de perfil, nuevamente fuera de cacho, y vuelta a empezar. Las zapatillas no apuntan al toro y la pierna sigue escondida:



Toreando así, rematas la tanda por aburrimiento, no por que el toro pida el antaño 'obligado' de pecho. Venga dar vueltas en el tiovivo del destoreo de moda. Eso es, como decía Rafael Ortega, 'enredar y enredar dando pases que no son pases'

Pero no vamos a enturbiar la entrada con lo de siempre porque ustedes se dan cuenta de lo que hay igual que nosotros. Además, nuestra intención era elogiar las verónicas de El Juli y no censurar su muleteo. 

Vuelvan al vídeo y al ver esos lances de recibo piensen lo que hemos pensado nosotros: si el capote fuese más pequeño y lo cogiese más cerca de la esclavina...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




martes, 6 de febrero de 2018

LAS VACAS DE ISAÍAS Y TULIO VÁZQUEZ

Teníamos pendiente compartir con ustedes unas fotos de las vacas de Isaías y Tulio Vázquez. Algunas, tan bonitas como ésta:



Recuerden que estuvimos hace poco en la finca y les enseñábamos las cuatro novilladas que esperan para esta temporada (pulsar aquí). Esa misma vaca de la foto anterior la tienen aquí de cuerpo entero:



Fuimos primero a Valdevacas a recoger a Pepe, el mayoral, y subimos juntos a Los Guaperales. En Valdevacas es donde se hicieron toda la vida las faenas de acoso y derribo. Esta foto es de allí el año 1968:



Desde lo más alto de Los Guaperales se ve toda la sierra Norte de Sevilla con lo de Dolores Aguirre a la izquierda y lo de Espartaco a la derecha. La finca tiene seiscientas hectáreas. 



No estábamos allí desde que aún era mayoral don José, ya jubilado y esperemos que gozando de buena salud. Entonces hicimos fotos a los toros imponentes que vimos aquel día y que les enseñábamos aquí. Durante unos años dio la impresión de que la ganadería terminaría desapareciendo pero parece que poco a poco remonta el vuelo.



Al llegar al monte donde estaban las vacas no se veía ni una. Pepe se bajó del coche, pegó cuatro voces y agitó un saco de pienso. En menos de un minuto se venían todas:



Rodearon nuestro vehículo despistadas ante el engaño. '¡Bájate, que no hacen nada!' No lo dudamos y con la mano casi acariciábamos la testuz de las madres:



Actualmente hay noventa para cinco sementales que se van rotando. Algunas bajaron con sus retoños:



Los sementales llevan dos el hierro de Isaías y tres el de Yerbabuena. Uno que posa como si fuese mayor:



Éste creemos que se oscurecerá y acabará siendo más tostado que colorado:


Los que ahora son castaños serán negros mulatos de mayores:


Ya saben que el negro suele salir mate en la mayoría de los toros pero hay ganaderías como ésta en que aparece el negro azabache. Tiene un brillo precioso  cuando le toca el sol. Vean:



Las dos características típicas de las vacas de Pedrajas son el hocico chato y las pezuñas finas. 'Si no tienen las patas finitas, no son Pedrajas puras' nos dice Pepe. Se aprecia en la vaca colorada y ojalada del principio que vemos aquí del otro lado:



Y también en esta tostada:



Ahí tienen a don Isaías a caballo en Valdevacas:



Hablamos con Pepe de las tientas: 'con el viejo Isaías se les daban entre diez y quince puyazos a todas las vacas, ¡yo he llegado a pegar veinte alguna vez!' Aquí tienen a una arrancándose al caballo en el invierno de 1955:



Y aquí a Paquito Bru toreando nueve años antes:



Ese año de 1946 se lidiaron tulios en san Fermín. Esta verónica la da uno de los toreros de aquella tarde:



Es Rafael Llorente, torero recio, de Castilla. Manolete dio nueve alternativas en su vida. La de Llorente fue la penúltima, en Barcelona.

¿Era muy exigente Isaías en la tienta? Él mismo nos responde:



En la novillada de Madrid de 1951, hubo dos animales premiados con la vuelta al ruedo.


Ése último fue 'Bragadito', el número 70. Él solo tomó siete varas y derribó en cuatro pero ojo porque salió suelto en todas ¿qué les parece? Por eso dice el cronista que fue el más flojo en el caballo. Este dibujo de Casero ilustra uno de los batacazos con el picador al descubierto:



El protagonista es éste que ven en los corrales. La novillada tomó veintitrés puyazos:


Le correspondió a 'Quinito', que dio un sainete con la espada. Los otros dos novilleros fueron Corbelle, que resultó volteado sin consecuencias, y Jaime Malaver a quien vemos en un delantal con muy buen gusto esa tarde. Levanta la mano de salida como hacía Pepe Luis Vázquez:



Malaver tomó la alternativa justo un año después en Sevilla con toros también de Pedrajas pero esta vez de doña María Luisa. Mal recuerdo tuvo porque sólo pudo matar el primero ya que fue cogido al entrar a matar:



Lo que son las cosas: la alternativa se la dio el peruano Raúl Ochoa 'Rovira' en presencia de Rafael Ortega. Pues 'Rovira' fue cogido una semana después en Madrid también cuando entraba a matar un toro de María Montalvo. Se llevó una cornada grave en el cuello:



¡Quién iba a decirles en Sevilla una semana antes que coincidirían los dos heridos en el hospital! El médico es el doctor Luis Giménez Guinea:



Las últimas palabras de Manolete antes de morir fueron 'don Luis, que no veo...' Se dirigía al doctor Giménez Guinea, que había salido de Madrid a las diez y media de la noche en dirección a Linares. Llegó cuando acababan de dar las cuatro de la madrugada. Manolete moría a las cinco y tres minutos.

Pero volvemos al campo. Las vacas de Pedrajas tienen la mirada muy viva, incluso desafiante, con los ojos grandes como han podido comprobar:






La papada es media y la grupa no suele ser muy redondeada sino huesuda (fíjense de nuevo en las 'patitas finas'):







Viajamos a Las Ventas para rememorar la buena corrida de abril de 1965. La mataron Herrera, Orteguita y Barrero. Resultó herido grave el subalterno José García. Hubo veinticuatro varas y un picotazo. Cinco puyazos recibió este 'Quebrantable', de 465 kilos:



Ahí tienen a Paco Herrera con la derecha. Otro que tomó la alternativa en Barcelona, de manos de Pedrés. Era de Ceuta, buen torero al decir de todos los que le vieron. Iba haciendo carrera paralela a El Viti. Uno llegó a lo más alto y el otro se quedó por el camino. Se dedicó a negocios de la construcción en la provincia de Málaga y llegó a ser alcalde de Casares:



Isaías decía esto hace sesenta años:

'Creo que cada vez sale el toro más tonto. Mientras no salga el Toro, mientras la afición no diga lo que hay que hacer, esto no marchará. La Fiesta es emoción y si no, no se juega'



Él era partidario del toro cinqueño, cosa que alegrará a alguno de nuestros lectores:



Pero en aquella corrida del domingo de Ramos de 1965, la entrada fue pobre a pesar del reclamo de los tulios (¿recuerdan lo que comentábamos aquí?):



Confirmamos las agresivas encornaduras que suelen presentar muchas vacas de este encaste, algunas veletas:



Otras, cornidelanteras y acapachadas:



Y otras, una mezcla de las dos acompañada por una mirada que no admite bromas:



Nos decía Pepe que vacas auténticas y verdaderas de Pedrajas quedan las de aquí, unas pocas que fueron a parar a México, treinta que deben de pastar por Francia si siguen vivas y las que puedan tener en Mirandilla. Nada más.



A don Isaías le decían que si le quería quitar el sitio a Miura como la ganadería más temida y él respondía que no sabía a qué venía tanta precaución de los toreros, 'yo no crío tigres ni leones, sólo toros'.



Éste ya ha crecido un poco:



Como echamos toda la tarde con Pepe, tuvimos ocasión de que nos reafirmara en lo que tantas veces hemos comentado en nuestro modesto blog, lean:

'Hoy, con cuatro o cinco puyazos en la tienta tiene que valer. Lo que no puede ser es que se les pegue uno como hacen algunos. Por eso luego falta casta. Hoy los toros, al sentirse dominados, se rajan y se van a las tablas...por falta de raza'

Eso lo ve un ciego a pesar de que las empalagosas crónicas de los taurinos aduladores nos vendan que muchos toros han sido un prodigio de bravura 'en la muleta' cuando estaban locos por irse a tablas y salían distraídos de los remates. No obstante, reconoceremos el mérito de nuestras queridas figuras, que tienen la habilidad, ganada por la costumbre, de evitar en lo posible que los toros se les vayan donde quieren ir, a protegerse a la madera.



Esperemos que hayan disfrutado teniendo las vacas de Pedrajas tan cerca. Mientras nos rodeaban, es la sensación que vivimos nosotros y que hemos intentado transmitirles. Cuando nos íbamos, pasó ante nosotros una vaca inquietante:



¡Lagarto, lagarto! Seguro que si la ve 'Blanquet', se va a tocar madera rápidamente...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.