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domingo, 5 de marzo de 2017

LA MEDIA VERÓNICA

Probablemente es lo más brillante desde el punto de vista estético que se puede ver en una plaza de toros. Además, en ese lance se da una situación única, porque el diestro y el toro fundidos forman una unidad. El otro momento en que se produce esa fusión es en la estocada. Digamos que la media es la unión en círculo (burla) y la estocada es la unión en línea recta (muerte). En ambas reuniones encontramos la esencia de la Tauromaquia.

Fue un trianero quien elevó este recorte a la categoría de arte. Aquí lo tienen en la plaza de las Arenas en mayo de 1916. El toro es de Pérez de la Concha:



En esta entrada anterior ya vieron algunas medias que comentábamos al hilo de las de Morante. Ahora nos recrearemos con medias verónicas de antes de la guerra. Sepan nuestros lectores extranjeros que para los españoles la guerra es la civil, o sea que las imágenes que veremos son todas anteriores a 1936. Por ejemplo, ésta de Chicuelo en 1920 donde pueden observar que no abrocha el capote en los riñones sino en el costado:



Eso lo decía Andrés Vázquez, que había que 'abrochar' la media en los riñones. También decía que el capote tenía que volar sin arrugas, como en ésta que parece dibujada con tiralíneas:



Es Marcial Lalanda. Aquí abajo lo vemos en otra de 1930 donde el capote no vuela tan fino pero las piernas rivalizarían con las de una estatua de la Grecia clásica:



Marcial remataba muchas veces rodilla en tierra, vean esta foto de 1929. Se trata de uno de los lances más arriesgados que pueda dar un torero:



Decimos eso porque de por sí la media verónica normal es muy peligrosa ya que el torero no tiene escapatoria en caso de que el toro le haga un extraño. De rodillas, ese riesgo se multiplica.

Aquí tienen a Manolet Granero enroscándose un toraco de Concha y Sierra el día de su alternativa en Sevilla (1920):



Se la dio este hombre de abajo de quien es difícil encontrar retratos realizando medias verónicas. Fíjense en lo curioso del recinto:


Es un campo de fútbol en la playa del Mar del Plata en Buenos Aires. Don Rafael Gómez 'El Gallo' toreó allí en 1932. Al año siguiente, Pagés se comprometió a construir una portátil cerca de ese lugar. También llegaron a programarse un par de corridas en el Monumental de River.

Ya saben ustedes que a Lalanda se le hizo la vida imposible porque se le acusó de no haber estado atento al quite de Granero cuando lo mató 'Pocapena' el 7 de mayo de 1922. Quizá no recuerden que el tercero de aquel cartel fue este niño prodigio. Ahí lo tienen con quince años en 1916:


Parece Antoñete ¿no creen? Es Juan Luis de la Rosa, nada que ver con el almeriense del mismo nombre. El cartel fue éste:


Era el director de lidia pero no vio la cogida porque en el momento de la tragedia estaba en la enfermería. De la Rosa nació en 1901, Granero en 1902 y Marcial en 1903. Había causado sensación el día de su presentación como novillero en Madrid. Corrochano dijo que era una suma de Belmonte y Gallito, lean:


Al final de su crónica, mandaba un aviso a los otros dos:


Pero de la Rosa se cayó. Sólo tenía la cabeza en el toro al cincuenta por ciento. El otro cincuenta lo ocupaban las mujeres y así es difícil esta profesión. Acabó muerto durante la guerra civil en Barcelona precisamente por un lío de faldas con un comisario republicano. De la Rosa tenía el estoque pero el comisario tenía las balas.

A de la Rosa le dio la alternativa Belmonte. A este otro niño prodigio de aquellos años se la dio Joselito:


Es Pacorro en 1917 con veinte años. Aquí sí que abrocha el capote en los riñones. Se pone de puntillas dando una gracilidad especial a su media. Nada que ver con esta otra de gran sobriedad:


Es Antonio Marín 'Pastoret' en 1917. Pertenece al trío de matadores que en su juventud fueron pastores de cabras. Los otros dos son Curro Romero y Nicanor Villalta. 'Pastoret' se mató diez años después cuando volcó en Salamanca su Bugatti descapotable:


Curro no entra en nuestras fotos porque en 1936 tenía tres años. Sí lo hace Nicanor Villalta. Aquí lo tienen en 1930 contemplando desde su altura cómo deja seco al toro con su media:


La media supone un grave quebranto para el toro. Rafael Ortega decía que

'si das bien la media y te vas por el costillar, quebrantas y dominas al toro; se puede romper un toro sólo con el capote. Yo podría haber entrado a matar alguno tras una media verónica'.

Por eso nosotros no soportamos a los diestros que perpetran tres medias seguidas a un toro. Nos duele casi físicamente el ver cómo crujen los huesos del pobre animal.

Lo decía también el hijo de este hombre:




Es Belmonte en 1917 en Madrid. La frase de Juanito Belmonte Campoy es ésta:

'mi padre quebrantaba los toros, los desbarataba, no resistían el destroncamiento de su estilo'.

Ordóñez se retiró sin cumplir su máxima ilusión: hacer una faena con el capote en lugar de con la muleta. Él decía que el toreo de capote era 'como las tapitas que se toma uno antes del almuerzo y que casi valora más que el propio almuerzo'. Se nos ocurre aplicarlo a la tarde del bueno de 'Cobradiezmos'. Para nosotros, lo mejor de ese toro en toda la tarde fue la media verónica que le dio Morenito de Aranda en su quite (recuerden aquí).

Es curioso que a los toreros se les pita o se les grita con la muleta pero difícilmente con el capote. Ordóñez se enfadaba y decía que 'ya se vería cómo los toreros se aplicaban más con el capote si se les chillase'. A éste de abajo le chillaron bastante menos que a su yerno:


Es Antonio Márquez en 1929. En esa foto se hace buena la frase de 'Corinto y oro' cuando decía que en la media verónica 'hombre y bestia forman un solo cuerpo'. Contaba Márquez que de novillero el empresario Retana, de Madrid, le dijo que le pondría en una novillada 'pero nocturna porque tú eres demasiado rubio para ser torero'. Por cierto, siempre que podía alababa a Juan Luis de la Rosa:

'Tenía una flexibilidad de cintura enorme y lo hacía todo con un gusto y una elegancia...¡qué barbaridad de torero!'

Antes de seguir arrimamos el ascua a nuestra sardina. Los lectores habituales saben de nuestra afición al ciclismo. Pues en eso coincidimos con el crítico 'Corinto y oro', que acabó cambiando su firma por la de 'un abonado de ayer' pero nunca dejó de ir en bicicleta. Ahí lo tienen en 1915:


Joselito depuró su media inspirándose en Belmonte. Es Barcelona en 1915:


Se le ha arrugado demasiado el capote, parece un poco apresurada. Para que no nos acusen de belmontistas, cosa que no nos molestaría en absoluto, vean esta otra del año siguiente que le sale bastante mejor:


Este valenciano de abajo dibuja una media con gracia sevillana. Es Vicente Barrera:


Hasta ahora, hemos visto siempre el torso más bien recto. Este mexicano lo empieza a torcer. Es Jesús Solórzano 'el rey del temple' y, a veces, 'del miedo':


Se ve que va a ser una media porque es un lance que se ejecuta con el dorso de la mano, como las navarras. Andrés Vázquez afirmaba que en una media verónica como Dios manda, cabeza, cuello, cuerpo y la pierna que no carga el peso tenían que formar una línea perfectamente recta. Éste de abajo es del pequeño de los Freg, Salvador, y también se retuerce un poco:


La media, como todo el toreo, tiene que ser natural y no, como insistía el de Villalpando, 'un latigazo'.

Vamos con dos toledanos. Aquí tienen una de Domingo Dominguín en 1920. No se puede hacer con más seriedad, como si la cosa no fuera con él:


Y aquí abajo el de Borox once años después cuando ya se bajaban mucho las manos con el capote. Observen que abrocha debajo de la cadera:


Seguro que alguno de ustedes se estaba incomodando pensando que terminaríamos sin algún ejemplo más de Belmonte. No se preocupen, lo dejábamos para el final. Aquí tienen una caricatura de una media que dio en Sevilla en 1915:


Corresponde a ésta, que nos recuerda a Morante en alguno de sus remates:


Unos meses después era la corrida del Montepío en Madrid con toros de Concha y Sierra. Esta foto de una media a un toro cinchado y calcetero aquella tarde fue coloreada y mostrada en portada de La Lidia:



Decía 'el pasmo' que en ese instante 'me sentía unido al toro, fundido con él, como si se plegase a mi cuerpo y a mi capote'. Se comenta que tendría acromegalia, una enfermedad relacionada con la hormona del crecimiento que haría que sus brazos fueran demasiado largos. Lean esto:


Precisamente otro de los signos de la acromegalia es el desarrollo excesivo de la mandíbula. 


Volvemos al ruedo para que lo vean por el pitón derecho:


Esta media de abajo es un homenaje a Joselito porque la foto corresponde a la primera tarde que apareció en Madrid tras la muerte de José. Todo el mundo notó que no era el mismo Belmonte de siempre:


Se hizo eco la prensa:


Y hasta aquí hemos llegado con este pequeño comentario sobre la media verónica, el lance por antonomasia de la reunión con el toro. Sólo volverán a reunirse tan estrechamente el matador con su rival en el momento de la estocada. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa

NOTA: nos planteábamos incluir algún torero actual realizando una media verónica bonita. Les dejamos con el único que nos apetece añadir al lado de esta pléyade de maestros. Es en Céret, toros de Felipe Bartolomé. La primera, a 'Relámpago', negro entrepelado:


La segunda, a 'Cartuchero', cárdeno ojalado. Nos hacen el favor de fijarse en que el capote no está almidonado ni acartonado como los actuales. Vuela suelto y flexible y es de un tamaño normal, no como los que utilizan los Manzanares y compañía. 

Creemos que Frascuelo no desentona en absoluto con lo que les hemos enseñado en nuestra entrada (más información pulsando aquí):




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