Eso es lo que preguntaba Jorge Manrique: ¿qué se hizo el rey don Juan?, ¿qué fue de tanto galán? Podríamos parafrasear la continuación del memorable poema refiriéndonos a La Quinta: ¿qué se hicieron las llamas de aquellos toros encendidos?, ¿qué de tanta casta como traían?
Todos sabemos que la familia Conradi quiere que las figuras se apunten a sus toros y van por buen camino desde hace años. Pero el peligro es que la búsqueda del torito colaborador les degrade la vacada, como alertaba en su día don Juan Pedro Domecq y Díez, recuérdenlo aquí. Su memorable afirmación era que 'el toro comercial, por borreguismo, puede degenerar en mansedumbre'.
Los toros de ayer fueron modorros, descastadillos y sosos. El único interés del cartel anunciado era que sacasen problemas para ver cómo los resolvían unas muñecas presuntamente mandonas como las de los tres protagonistas. Deseábamos que saliese alguno como el segundo de hace cuatro años al que Juli neutralizó sin despeinarse (recuerden aquí). Ayer no hubo tal.
Corrida cinqueña, sin que la edad se notase en nada, que dio una media de 552 kilos. Su juego fue este: primero, flojo y sin humillar; segundo, vacío y descastado; tercero, noble al principio pero que se puso farruco al no sentirse toreado; cuarto, mansurrón y reservón pero tontuno; quinto, soso y mirón y sexto, maltratado en varas y a pesar de ello colaborador al final.
PERERA. El primero era cárdeno claro, rebarbo, caribello, bragado y bien encornado. Las fotos son del maestro Moore:
Lo pone muy mal en suerte, parece mentira. Mínima pelea con mínimo castigo y a pesar de ello, el toro ya estaba para el tinte.
No entendimos un inicio de faena soliviantando al toro al levantar siempre la muleta en todos los pases. En la primera tanda el torillo pasaba ya por ahí sin humillar.
Desarme, pitos y Perera que no se aclara. Media atravesada saliéndose más seis descabellos.
El cuarto no era ensabanado sino un berrendo en cárdeno, remendado, careto, alunarado, gargantillo y bien encornado. Obligó a Perera a tomar el olivo y fue Duarte quien se dobló con el:
Esto de abajo es un careto de toda la vida, nada de cariblanco como se inventó Arnás. Dado que Encabo de pintas no tiene ni idea, mantuvo un prudente silencio. Tuvo que ser Adolfo Rodríguez Montesinos quien les enviara un guasap para que dejasen de navegar confundiendo al aficionado:
Por una vez vimos a un picador defenderse ya que el toro pegó tornillazos mientras empujaba y casi derriba. Como es lógico en estos casos, en la segunda entrada hubo carioca y barrenada vil. Estos del castoreño es lo que tienen, que son muy vengativos en cuanto el toro les da algún problemilla:
Sosería del toro con muleteo del diestro en ambiente de velatorio. Nada otra vez. Dos pinchazos nefastos entrando con... precaución más una entera, trasera y caída muy deficiente. Muerte en los medios del careto.
LUQUE. Su primero era cárdeno oscuro, bragado, meano, axiblanco, con morrillo y muy ojalado. Venía picado del campo:
Huye al hierro tres veces. En la cuarta se quedó pero sin apenas castigo. Juan Contreras clavó muy traseras esas banderillas del Atleti y encima sin cuadrar en la cara pero lo aplaudieron mucho:
El toro no tenía alma pero Luque se fue a torear a la solanera. Total, nada. No comprendemos por qué brindó eso al respetable. Se perfila en Torrejón para dejar un pinchazo y una delantera desprendida más descabello:
El quinto era cárdeno caribello, gargantillo, bragado, meano, axiblanco, rabicano y calcetero de pies. El más serio para nuestro gusto:
Huye al hierro pero en el segundo y tercero cobra sin piedad por orden de Luque. Punta puso este par medio decente:
Compitieron en sosería toro y torero sin que podamos confirmar quién ganó. La cosa se hizo interminable pero por fin acabó con una media desprendida y descabello:
RUFO. Su primero era un cárdeno bragado, axiblanco, rabicano, gordo, veleto aunque un poco apretado de puntas:
En el primero quiere pero no puede con el caballo. En el segundo se encela calamocheando mientras cobra en el espinazo como ven:
A Sánchez se le fue el par atrás después de dar el pasito de más para aliviarse:
Toro noblote y distraidillo, que iba y venía sin novedad. Rufo pegó pases un tanto acelerado y fuera de cacho. Las muecas, las de siempre y la muñeca, sin mando.
Dos pinchazos escupidos, otro sin soltar y este mandoble caído, trasero y perpendicular, todo con telonazo, como se aprecia, y saliéndose. Descabelló rondando el segundo aviso:
El sexto era un cárdeno más, meano y corniabierto:
Carioca con paliza criminal ordenada por Rufo. En el segundo el picador se limitó a darle al túrmix para ahondar el boquete. Salió del caballo gazapeando.
Sánchez estuvo ahora más aseado pero siempre lejos de sus mejores tiempos, que esperemos vuelvan algún día:
Le aconsejaron bien desde el callejón: '¡muleta, abajo!' Después, pierna atrás, más muecas e intentos de tiovivo que el toro deslucía porque no terminaba de tragar. No faltaron esos movimientos de cadera suyos que nos sacan de quicio porque se nos antojan muy poco toreros:
Toreo tosco que culminó con esta estocada caída, tres descabellos y se echa:
Fiasco ganadero sin paliativos. Los propietarios buscan regularidad en sus toros y ayer la hubo pero en sosería. Que nadie nos recuerde el naranja de Bilbao porque fue ridículo, sólo producto del afán de protagonismo de un presidente senil.
Y han comprado a los Conradi otra corrida en San Isidro...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



















Lo primero de todo, que las figuras se apunten a La Quinta ya me generaba desconfianza pero me resultó una corrida para mi gusto, interesante en comparación con la de Cuvillo de antes de ayer.
ResponderEliminarPor estos detalles:
Veo una embestida en el capote llena de cabezazos a un lado y a otro que complica al torero las cosas: ayer salieron varios capotes y muletas volando por los aires. Cosa que con otras ganaderías comerciales de Domecq que torean usualmente estos mismos de ayer todo se ve limpio y estético, sin ninguna de estas dificultades. A Daniel Luque en un muletazo con la izquierda un toro (en una embestida que iba aparentemente limpia) en un cabezazo inesperado le puso el pitón a la altura del corazón.
Igual es por falta de observación, pero en 2025 vi a Rehuelga, Pallarés, Los Maños y Flor de Jara; y La Quinta no me ha parecido que sea algo más suave que estas ganaderías que le cito.
Y estoy tirando de memoria pero la reacción de los toros en el caballo se me asemejó mucho a la corrida de Dolores Aguirre en marzo donde muchos toros al sentir la puya salieron exactamente igual de despavoridos del caballo. Aunque también he de decir que aunque salieran huyendo iban muchos de ellos al caballo como un misil y hacían una micro pelea muy intensa para luego salir huyendo (como ese que pilló a Cristian Pérez).
Un saludo y gracias por el artículo.
Ese calamocheo que usted comenta tuvo que dejar bastante preocupados a los propietarios porque ellos buscan que sus toros no meneen la cabeza. Las figuras odian que los toros no sean 'formales'.
EliminarPor eso no entendí a Perera acentuando aún más ese calamocheo al equivocar su inicio de faena al primero.
En el caballo solamente hubo uno que fijó la cabeza en el peto. El resto cabeceó y levantó la cara hasta la montura.
Y respecto a la comparación de santacolomas, ya sabe mi teoría de que es una sangre no sé si en bache o en algo peor.
Saludos