El titular podría ir dedicado a la buena corrida de Escolar o a la excelente exhibición en banderillas de Sánchez-Vara pero al final nos hemos decantado por la cara dura y la poca profesionalidad que demostró Ferrera.
Venía de pasarlo mal en Pamplona con esta misma ganadería y teníamos la mosca tras la oreja intuyendo que iba a matar sus toros en el caballo sin vergüenza. Así lo hizo, como verán, y la lógica dice que firmó su sentencia para no volver más por Céret. Con desfachatez máxima agradeció a los de la ADAC su contratación. Es que vimos en el tendido a aficionados serenos y educados que perdieron los papeles con él. Les oímos gritarle como nunca nos hubiéramos imaginado.
A Pichorrongo le salió una corrida que estuvo en los antípodas de la pamplonesa porque esta fue muy toreable y además embistieron bien, sin ese carácter chochón que a veces le hemos criticado y que muchos achacan a que su vacada está siendo fundida en Lanzahíta.
Para nosotros faltó pelea en el peto, esto es, meter riñones. En ese aspecto solo hubo un puyazo que nos satisfizo y fue el segundo del quinto toro. Es un bagaje cortísimo que nos hizo ir a felicitar al presidente Benoît Pince al finalizar el festejo por haber hecho oídos sordos a los cantos de sirena que le pedían haber enseñado algún azul. Y los cantos se oyeron en segundo, quinto y sexto. Fíjense: tres toros en un mismo encierro.
Ojo porque no esconderemos que dos toros se taparon por la cara ya que parecían haber estado a dieta. Los anunciaron con 500 kilos pero seguro que alguien pisó la báscula para que llegasen a esa cifra. En Francia gustan mucho los cuernos y nadie protestó, cosa que entenderán cuando vean las fotos. Incluso los aplaudieron de salida fijándose solamente en la arboladura:
Como ejemplo de lo que decimos vean esta foto que hizo el amigo Gerard en los corrales, donde el subalterno del maestro le está contando cómo es uno de los que le ha tocado en el sorteo:

El balance fue: palmas, ovación, palmas, leve división, ovación y ovación. Los pesos: 500, 560, 500, 540, 510 y 520. ¿Cuál fue la diferencia básica entre los de Pamplona y éstos? Pues que los primeros vendieron muy cara su vida y los de Céret, bastante más barata. ¿Le hubiera gustado a Fourquet esta corrida? Pues nos tememos que no mucho ya que él disfrutaba con los toros de guerra y estos escolares, lo que es guerra, no dieron mucha.
Hubo casi lleno e insistimos en la seriedad de que hizo gala el palco. El amigo Pince, flamante presidente de la Federación de Sociedades Taurinas de Francia, nos demostró su rigor y su seriedad a prueba de comentarios intempestivos. Por cierto, nos llamó la atención la cantidad de voces que durante el festejo se oyeron desde el tendido en español. No es nada habitual tanto grito aquí y no fueron sólo contra Ferrera.
FERRERA. Venía de pasarlo mal en Pamplona con estos mismos toros el día anterior y aquí estaba clarísimo antes del paseíllo, como decíamos antes, que iba a querer la carne bien pasada en el primer tercio. Huelga decir que como director de lidia no existió. Su primero era este cárdeno, cornipaso, que se tapaba por la cara y cuyos 500 kilos no se los creía uno ni harto de vino:
Borja Lorente lo dejó como un colador mientras el patético director de lidia se desentendía totalmente de la escabechina. Le hizo un mínimo de cuatro agujeros diferentes en tres entradas. Por cierto, una espectadora le recordó que 'nos debes un toro', por el que mató en 3Puyazos siguiendo órdenes... ¿de Encabo o de Castilla? Vean por dónde manaba la sangre del pobre animal, qué asco:
Muy bien Otero en sus dos pares:
El toro era mirón, gazapón y reservón pero desde el tendido no se apreciaba ese peligro sordo típico de los escolares. De todas maneras, un maestro con casi treinta años de alternativa no debería tener excesivos problemas, ¿no creen?
Pues Ferrera no lo quiso ni ver. Pinchazo a vergonzoso paso de banderillas y estocada contraria y ladeada alargando el brazo, escupiéndose y perdiendo la muleta, más tres descabellos:

El cuarto era un cárdeno claro, nevado, degollado y sorprendentemente chato:
En el tercio de varas se confirmó lo que decíamos al principio y es que los dos de Ferrera iban a morir en el caballo. La pena fue que el picador era Réhabi, que se dedicó a recargar y barrenar de manera repugnante pero sin que el maestro engañase a nadie ya que se notaba que el piquero cumplía las infames órdenes que le habían dado en la furgoneta. Estamos convencidos de que el francés incluso exageró su vileza al recargar para que quedase claro quién era el último responsable. En esta foto del amigo Sergio se ve cómo está carioqueando y se levanta de la montura para recargar con sevicia:

Gabino se llevó la mayor bronca que hemos escuchado en cualquier actuación suya. En este vídeo se harán una idea de lo sucedido y fíjense en la actitud del maestro. Esto mismo que verán se repitió por tres veces:
Luego el público se comportó con demasiado respeto hacia un diestro que había robado el dinero a los que pasaron por taquilla. Fue algo parecido a lo acontecido con Castilla en 3Puyazos, con la diferencia de que allí el respetable estuvo más duro con el diestro.
Tras una serie de mantazos deleznables dejó esta casi entera ladeada que ven abajo más tres descabellos. Les contaremos algo curioso: nuestra localidad está justo enfrente del patio de cuadrillas por donde entran y salen los diestros. Se retiró Ferrera al final escuchando una merecidísima bronca y en el momento en que estaba fuera de visión ¡echó a correr por el patio! Huyó hacia la izquierda, que es donde tendría la furgoneta. Al verlo, los de la cuadrilla también esprintaron detrás de él. Es la primera vez que hemos visto salir de la plaza a unos toreros corriendo como conejos. ¿Se pensaría el gran maestro que le iban a pegar o qué? En otros tiempos quizá (
recuerden esta entrada). Está visto que no debía de tener la conciencia muy tranquila...
SÁNCHEZ-VARA. Tiene que regalar un jamón por Navidad a Soler por haberle sacado en el sorteo el papelito con los dos toros que le tocaron, un lujo. El primero era un cárdeno claro, cornivuelto, que metía la cabeza de cine nada más salir:
Navarrete quiso lucirse a caballo y no estuvo mal porque dosificó el castigo y llegó a clavar un par de veces en buen sitio. De eso a que le dieran el premio media un abismo. El toro no ofreció una pelea como para merecer el azul que algunos pidieron al final. Pueden ustedes verla
pulsando aquí a partir del 0'22''.
Protagonizó el maestro un excelente tercio de banderillas con estos dos pares fenomenales y después uno al violín también muy bueno y eso ya es raro en esa suerte tan socorrida. Los tienen en el vídeo anterior:
Brindó a la ADAC (en la foto, Garrigue, Raviglione y Carreño). Enceló bien al toro en la tela de inicio pero luego abusó de pico, de despegue y de abrir demasiado la puerta.
Le pegó no menos de cuarenta pases y cuando se cansó, el de Escolar tenía aún veinte o treinta más con la misma humillación, menuda máquina. Estocada honda, trasera y caída, con hilo del toro parecido al de Fonseca en Pamplona. Pérdida de avíos y dos descabellos:

El quinto era un cárdeno claro, probablemente el de más respeto de todo el encierro. Se comía la arena ya de salida:
Fue curioso ver que en el primer puyazo Navarrete gordo marró y no quiso clavar mientras el toro se quedaba en el peto sin pelear. Sorprendentemente en el segundo, cuando notó el pinchazo, protagonizó el único empuje medio bueno de toda la tarde. Hubo tres entradas más pero sin nada reseñable, como no fuese que el piquero cada vez pinchaba más atrás y dejó al toro con esta penosa imagen por ambos lados (este hombre es el que soltó la chulería del imán, vayan a los comentarios de la primera corrida):
Esta vez el guadalajareño puso un fantástico primer par que aunque se le fue caído, tuvo mucho mérito ya que el toro se le vino como un tren, observen la primera foto. Después sacó la silla y al levantarse cuadró por dentro y también en la cara, ¡bravo!
Nos frotábamos los ojos porque habíamos visto en dos días ocho pares sobresalientes del maestro, acostumbrados como estamos a que nos dé gato por liebre.
Después resultó que el toro metía la cabeza como uno de Garcigrande pero Vara corría la mano con cierta violencia y el animal se quejaba. Era un escolar para Morante, que ya podría haberse ofrecido para ocupar el lugar de Juan de Castilla.
Dejó una estocada hasta el puño pero bastante caída como se ve claramente en la foto. Hizo un visible gesto de lamentación pero como el toro empezó a trastabillarse y rodó sin puntilla, su gesticulación se tornó en la de un futbolista enloquecido tras marcar un gol. Cayó la oreja, como pueden deducir:
SOLERA. Su primero no tenía trapío pero sí tenía cara, con sus muy teóricos 500 kilos:
Nada en el caballo y luego un aire molesto que se levantó. Solera andaba más hacia atrás que hacia adelante. Se notaba que quería imponerse pero le faltaba decisión y además le crecieron alas en los pies ante un toro que no se comía a nadie.
Pinchazo muy malo y esta estocada contraria que basta:
El último fue el toro de menos cara pero el más cuajado:
Pelea muy vulgar en varas, donde Agudo dio esta vez una de cal y una de arena. Para que nadie piense que queremos fastidiarlo ponemos su excelente segundo puyazo y no el primero, que se le fue donde ven la sangre cayendo tras el brazuelo y del que también tenemos foto:
En la muleta tenía una embestida de ensueño, iba empapado, sin menear la cabeza... ¡y por ambos lados! Ante ese material Solera podía dedicarse a torear de salón y la verdad es que con la derecha corrió bien la mano. Un seguidor suyo nos decía que esos derechazos habían sido los mejores de toda la feria. Hombre, sí, seguramente lleva razón pero es que no tiene mucho mérito dada la competencia...
Otra cosa fueron los naturales, perfectamente olvidables por realizarlos fuera de cacho y de manera zafia. Media desprendida y tendida, con esta estocada contraria a continuación más un descabello:
Dio una vuelta al ruedo acompañado por el mayoral. Pensábamos que el presidente cometería el error de enseñar un azul al tal Cocinero con esa excusa típica de los taurinos de dar un premio a la corrida. Eso siempre nos ha parecido una memez porque el pañuelo azul siempre es, o debería ser, para un toro en concreto y no para una corrida en general.
Salió también a saludar el ganadero aunque lo hizo con el sombrero al revés. Nunca habíamos hablado con él pero como a la salida nos dimos de bruces, no pudimos por menos que mantener este diálogo cuyo final puede que les sorprenda:
- Jefe, ¿cómo puede ser que le salgan a usted dos corridas tan diferentes como la de ayer en Pamplona y esta de hoy aquí?
- Oye, que la de Pamplona tuvo mucha casta ¿eh?, fue muy encastada
- Sí pero es que esta ha salido buenísima para los toreros, no me diga que no. Ha habido dos que eran para Morante.
- (Se carcajea). Pero Morante no quiere mis toros...
- Si viese lo dulce que han embestido hoy varios...
- Sí, sí... demasiado dulces... (riendo)
Maestro, acaba de proporcionarnos otro titular para la crónica: DEMASIADO DULCES.
No era el momento pero nos hubiera gustado hacerle algunas preguntas más como por ejemplo: faltó pimienta de la que le gusta a usted, ¿verdad?, ¿firmaría el yerno también presente su queja de que fueron demasiado dulces?, ¿qué va ser de su ganadería cuando usted falte?
Tiene derecho a guardar silencio en esta última...
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.
Buenos días don Rafael. Lástima que los toros de don José Escolar nos se emplearan en el caballo De la tarde querría traer a colación el par de banderillas en la silla de Sánchez Vara y su comparación, inevitable, con el par de Morante también con una silla. Vara toreó desde la silla, mientras que Morante usó la silla para sentarse y luego quebrar poniéndose de pie. Creo que Vara hizo una cosa insólita, un cambio o casi un cambio con las banderillas. Que yo recuerde, solo se lo había visto hacer a un banderillero del Litri en el festival de Antonio. Bienvenida hace muchos años en Las Ventas. Es decir, cambiar la trayectoria del toro, sin apenas mover los pies, solo con el juego de los brazos. Saludos cordiales
ResponderEliminarCambiar la trayectoria del toro solo con el movimiento del cuerpo sin mover los pies es lo que antiguamente se llamaba un par a topacarnero. Tiene tanto riesgo que ya no se hace. En el caso de Vara hizo lo que usted comenta pero lógicamente dio unos pasos hacia dentro después de cambiar la trayectoria, por eso en la foto se le ve alejado de la silla.
EliminarSaludos
Buenos días, el único pero al par de banderillas desde la silla de SV son los cuatro capotes que aparecen desde la barrera, aunque sea algo que se ve en el 95% de pares por adentro (Escribano es especialista en ordenar sacar los percales al tendedero).
EliminarGracias por sus crónicas, desde Pamplona mañana respiraremso aliviados por dejar de sufrir cada tarde la mal llamada Feria del Toro
Pues me alegro de que lo comente y me sabe mal no haberlo denunciado yo porque la verdad es que no lo vi. Ya se aprecia por la foto que el embroque fue justo debajo de mi posición. Al instante se levantó todo el mundo a aplaudir, de forma que no vi el alivio capotéril que usted comenta y que efectivamente Escribano es el que lo puso de moda.
EliminarRafa
¿Al final qué proporcionó quitar las 2 rayas de picar?
ResponderEliminarPues sí que se hizo más ágil el primer tercio sobre todo en toros que tardearon porque los picadores dieron esos pasos de más hacia el animal que al final provocaron la embestida. Incluso Martín fue valiente de salir hasta los medios cosa que no esperábamos de casi ninguno.
EliminarA mí me pareció bien la decisión en su momento como dije por aquí y creo que se confirmó.
Saludos
Está bien saberlo, gracias!
EliminarMuchas gracias rafa
ResponderEliminarA usted. Saludos
EliminarAquí tienen un resumen de la corrida:
ResponderEliminarhttps://rumble.com/v7cn4ae-ceret-12.07.2026-tarde.html
Buenos días,
ResponderEliminarViendo las fotos de los Escolares, en las que varios presentan capas cárdenas claras, me ha surgido una duda acerca de las pintas.
En toros cárdenos claros (como el cuarto, quinto y sexto de las fotos) o en ejemplares franciscanos, en los que las extremidades aparecen más oscuras que el resto del cuerpo, ¿podría considerarse que son botineros? ¿O el término botinero se reserva únicamente para capas ensabanadas o para aquellas en las que el contraste entre el cuerpo y las extremidades es mucho más acusado?
Muchas gracias.
Un saludo.
Mi opción personal es indicar que un toro es botinero sí realmente llama mucho la atención lo negro de sus extremidades sea cual sea el color general de la capa.
EliminarDe hecho le diré que una vez que había apuntado las características de uno de estos tres no paraba de mirarlo y pensaba en añadir lo de botinero pero salió el picador y ya estuve pendiente de la suerte de varas.
Saludos
Lo que no entiendo es cómo Ferrera lleva ¿décadas? haciendo esto y cómo sigue estando en la cresta de la ola.
ResponderEliminarYa le he visto en muchas plazas hacer exactamente lo mismo.
Supongo que ya tiene mucho nombre y da cuajo a los carteles y le seguirán contratando en todo lado.
Al que no sé si le merece tanto la pena es a Réhabi hacer eso.
Por cierto me sorprendió ver en esta edición de Céret de Toros a varios pesados que gritaban para que acabase el tercio de varas rápido y se pasase a la muleta.
Un saludo.
Esos que gritaron fueron los que en la tertulia después de la corrida se quejaban de que muchos toros en el segundo puyazo estaban ya vistos. El presidente Ferra fue inflexible porque dijo que si se les autoriza a que se cambie el tercio con dos entradas tendremos el monopuyazo español en el primero y un trámite en el segundo, igual que sucede en Madrid, Pamplona o Bilbao.
EliminarGabino tuvo que cumplir órdenes no para que lo vuelva a contratar Ferrera sino porque en caso de no obedecer se corre la voz en el mundillo y no lo contrata nadie. Pondría la mano en el fuego y creo que no me quemaría si le digo que por la noche no debió de pegar ojo por el sentimiento de vergüenza que tenía.
Respecto a Ferrera antes del festejo recordaba a algunos aficionados que la última vez que se presentó en la plaza de Vic-Fezensac hizo de oficinista y lógicamente no ha vuelto más.
Saludos
Esta fue la tarde de Vic-Fezensac donde con el título de la crónica ya pueden suponer cuál fue su actitud, aparte de que mató sus tres toros en el caballo:
EliminarFERIA DE VIC-FEZENSAC, 2022 (2) VALDELLÁN https://share.google/1bh2Mm1sOzawe4kOQ
Si alguien piensa que tenemos manía al extremeño les recordaremos que le otorgamos nuestro premio como triunfador de la Feria de San Isidro. De todas formas sigue sin entrarnos en la cabeza que la ADAC votase mayoritariamente por incluirlo en este cartel y encima como director de lidia.
Al salir a algunos amigos le he dicho - provocatoriamente - que fue una extraordinaria … juanpedrada.
ResponderEliminarDiego
Ya comento en la entrada que para mí no fue exactamente así porque no tuvieron el carácter chochón del que le tocó a Castaño en 3Puyazos, por ejemplo. Sí que les faltó pimienta o chispa o mala idea o un poco de mal genio pero siempre había que hacerles las cosas bien.
EliminarLa diferencia con lo que calificamos habitualmente de manera despectiva como juampedro es que este permite los errores y los de Escolar no estoy seguro de que los hubieran perdonado.
Saludos
Me alegra haber leído la crónica. Tuve que marcharme justo después de la muerte del sexto, y al leer varias crónicas después, me pregunté si habría visto lo mismo que los demás.
ResponderEliminarDurante la faena del sexto, le comenté a mi vecino, a propósito de los toros: «Ils sont gentils les Escolar aujourd'hui». No hubo toro de azul. Estas plazas, como dice Ferra, tienen que mantener una línea inflexible.
Mientras charlaba con un aficionado antes de la última, este defendía que solo fueran dos puyas cuando el toro ya no pudiera aguantar más; yo le respondí exactamente con lo que dice Ferra: incluso en este caso hay que quedarse con tres. Y si no hay faena, no hay faena. No se debe ceder. Una lástima que el último de Tulio Vázquez no tomara una tercera.
Entonces, yo habría preferido el título "DEMASIADO DULCES", porque lo de Ferrera lo ha visto todo el mundo y todos están de acuerdo: es una vergüenza. He oído que había preguntado al ADAC si podía doblar...
Me surgió otra duda durante esta feria: para poner los toros en suerte, sobre todo en el primer tercio, se hacen muchos recortes a los toros. Gregorio Corrochano, sin embargo, explica que el toreo debe hacerse en línea recta: «Cuanto más bravo es el toro, cuanto más fuerte se arranca, más daño sufre en los cuartos traseros, principalmente, con el recorte que le obliga a frenar y cambiar rápidamente de dirección». ¿Es esto un problema?