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martes, 6 de octubre de 2015

OTRA GRAN ESTOCADA DE RAFAELILLO...

     Y LOS PIES JUNTOS DE UREÑA

De Rafaelillo ya hemos destacado en nuestro blog lo bien que está realizando la suerte suprema. Recuerden la bonita foto que le hicimos matando un veragua aquí y la entrada que le dedicábamos por su sensacional estocada en Bilbao, recuérdenla aquí.

En la Feria de Otoño recetó a su primer adolfo otra estocada fenomenal de ejecución aunque le cayó contraria. En este vídeo lo pueden ver a partir del minuto 1'11''.

Observen que se perfila correctamente aunque aún debería estar la mano debajo de la barbilla. En todo caso, nada de darse ventaja echando el brazo por delante (herencia funesta de Tomás Campuzano, el primero a quien se lo vimos hacer).



Luego apreciaremos la diferencia con el ventajista Ureña. Pero vean en la secuencia cómo se deja ver, echa la muleta perfectamente al morro y sale por el costillar:



Tuvo la mala suerte de que la espada cayese contraria pero, cuando se ejecuta la suerte con pureza, es un detalle al que creemos que no hay que dar demasiada importancia -a no ser que se le vaya el estoque al lomo o a los bajos, claro-. Aquí se aprecia la contrariedad:



En el segundo no está tan acertado y pierde la muleta por culpa del formidable pitón derecho del toro (Robleño también la pierde en el segundo suyo pero por la mala suerte de que el toro se la pisa).

Del tan alabado Ureña nos llamó la atención agradablemente su bonita tanda de naturales de frente. Con decir que nos recordó al gran Manolo Vázquez, está dicho todo (dedicaremos próximamente una entrada al torero sevillano). Vean cómo empieza el muletazo:



Estos muletazos de frente tienen que ser siempre al final de la faena, como hacía el de San Bernardo. Al principio, suponen un riesgo grande. En el caso que nos ocupa, es un adolfo de los pastueños, que acude al engaño casi diríamos que con docilidad.

Ureña corre la mano con mucho gusto. Serían perfectos si no se enmendase y se limitase sólo a girar los talones correctamente para colocarse en el pase siguiente (en el vídeo, a partir del 5'52''). Además, da la impresión de que los golpes que se llevó hacen que tenga una quietud especial, algo parecido a lo de López Simón que comentábamos en la entrada anterior. Desde luego, mostró un valor en algunos momentos casi rayano en la temeridad.



A nosotros nos han gustado más esos naturales a pies juntos que los anteriores pero no dudamos de que en la plaza ambas tandas debieron de tener mucha emoción. Y nuestra preferencia es independiente de la hondura de los pases puesto que, por definición, es imposible la misma hondura con los pies juntos que con el compás abierto.

Luego, algunos comentaristas hablan de la mala suerte que tuvo con la espada. No. Una cosa es la mala suerte y otra hacer mal la suerte. En primer lugar, Ureña echa el brazo por delante para darse ventaja cuando se perfila, vean:



Pero eso, a día de hoy, lo hacen casi todos. El problema es que deja el brazo arriba de una forma tan heterodoxa como poco efectiva y así, no hay manera de matar. Observen ese brazo en la estocada al segundo...



... y la misma acción, desde otro ángulo, en la estocada al primero:



Y es que, como decía don Jaime Ostos, 'a los toros hay que matarlos con el pecho, no con el brazo'. Ureña no lo sabe y el problema es que igual no está ya a tiempo de aprenderlo. 

Alguien tendría que castigarlo a copiar cien veces la frase de Ostos este invierno.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Jaime Ostos en 1959 en Córdoba. Aquel año se llevó el premio 'Manolete'

3 comentarios:

  1. Ureña ha hecho un temporadon en las plazas del norte, refrendado en Madrid, siempre con las ganaderías que no huelen las figuras. Para mi , junto con Rafaelillo, ha sido el triunfador de la temporada. Son los únicos que han triunfado con ganaderías de verdad.
    Larga vida a los toreros machos que demuestran su hombría ante toros.

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    1. Entre los que han triunfado con ganaderías de verdad habría que incluir, a mi entender, a Escribano. Ya hemos olvidado su gesto de apuntarse a Miura y Victorino en Sevilla que no le mereció casi ningún reconocimiento.
      En Madrid estuvo valentísimo también con miuras y volvió con ellos en Valencia. Ha matado más miuras en tres meses que muchas figuras del toreo en toda su carrera.
      Y yéndose a porta gayola cuando no tenía ninguna necesidad.

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  2. Si señor, Escribano ha sido otro de los gallos del corral, aunque su estilo no me guste, parece El Juli, en basto. Eso si , el de Sevilla con toros y el de Velilla con chotos.

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