martes, 28 de mayo de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (12). NOVILLADA DE LA QUINTA: ¿NO PUDIERON O NO SUPIERON?

La novillada de La Quinta se podría haber ido al desolladero con cuatro o cinco orejas menos y se fue con las doce. Los novilleros ¿no pudieron cortarlas, no supieron o no quisieron? Lo ignoramos pero a estas horas y en otras condiciones, estaríamos hablando de una novillada extraordinaria.



Estuvo bien presentada, destacando para nuestro gusto el trapío de este tercero de abajo, cárdeno nevado:



Remarquemos el regordío segundo, claramente pasado de romana a pesar de sus 490 kilos. Al caballo acudieron con prontitud todos menos el sexto pero en la pelea echaban la cara arriba y tocaban música. Algunos, como el quinto, parecían querer quitarse el palo, observen:



En la muleta dieron un juego variado pero con el denominador común de permitir el triunfo de los diestros si éstos hubieran sabido, podido o querido.

JIMÉNEZ. Va camino de su noveno año de novillero. A su primero lo puso mal al caballo porque la suerte de varas le da igual. El novillo descabalgó a Romero, que cayó al descubierto:



Se tomó cumplida venganza porque en la segunda entrada le hizo un mínimo de tres agujeros y a pesar de ello, el novillo en la muleta fue un caramelo. Jiménez se puso a torear de salón los diez pases que duró pero lo del santacoloma era tan dulce que empalagaba, miren el morro:


FOTO: Julián López

Dio un bajonazo en la suerte contraria cuando el novillo pedía la natural.

En su segundo nuevamente se desentendió del primer tercio de forma penosa. Crespo lo llevó fenomenalmente en la brega, por abajo y con delicadeza:



Pero a Jiménez lo vimos con dudas, quizás por la penetrante mirada del novillo, que tenía unos ojos que parecían piedras de azabache:


No se sobrepuso y, a pesar de que el animal no tenía maldad ni exceso de casta, la cosa se diluyó y quedó en nada. 


FOTO: Julián López

Cuando el de La Quinta vio que Jiménez no se decidía, dimitió y se fue a tablas. Pinchazo horrible, bajo y trasero tirando la muleta, otro desprendido y media pasada y tendida.

EL GALO. El hermano de Michelito es mexicano de adopción como su padre. Por cierto, el señor Lagravere es el torero francés con más corridas toreadas de la historia. Su primero era para haberlo lucido en el caballo, se vio cuando en el segundo lo dejó largo porque se lo pidió el público. Pero se fue al pecho y cabeceó poniéndose de lado, lástima no haberlo visto tres veces bien puesto. De Manuel quitó por verónicas que le salieron demasiado académicas. Remató con esta media:



El Galo respondió por chicuelinas y su media fue ésta, diferente, pero con la ventaja de que lleva un capote no tan gigantesco como De Manuel y lo coge mejor, más cerca de la esclavina:



Era un novillo de oreja clara aunque un taurino diría que embestía 'amontonado'. En televisión decían que 'arrollaba'. El galo estuvo un poco zafio y enganchando demasiado. Terminó aburriendo al toro y a nosotros. 


FOTO: Julián López

Tendida desprendida y otra igual. En ambas ocasiones tiró la muleta para aliviarse, cosa que repetiría en el otro. Ovación merecida al novillo, de nombre 'Marsellés'.

En su segundo le volvió a tocar la lotería. Nuevo quite por verónicas de De Manuel y El Galo que banderilleó acelerado y por momentos apurado, pero dejando un buen tercer par al sesgo:



El toro repetía y tenía la castita santacolomeña reglamentaria. Ofrecía las dos orejas en bandeja pero a Cristina Sánchez no le gustaba porque no era formal: 'no embiste con buenas formas, arrolla, no sigue la muleta...'  Cristina, perla, ¿cómo tiene que embestir un torito para que te guste? Seguramente como una ternera de Duracell, ¿no? En cuanto el diestro tenga que poner algo de su parte, sólo ves problemas. Luego, el aficionado te oye por televisión y queda convencido de que, si no sale el choto bobalicón que te encanta, no se puede hacer el toreo.

Resultó que el novillo no quería nada por arriba y El Galo le iba levantando la mano más de lo debido. Como era previsible, lo acabó resabiando. Desde el callejón le gritaban: '¡puerta!', o sea, que se lo echase afuera para poder respirar pero el consejo llegó tarde. Tendida trasera tirando nuevamente la muleta y también tirando por la borda dos novillos de lujo, de los que muchos toreros se pasan años sin que tengan la suerte de que les salgan así de buenos en Madrid. Una pena.


FOTO: Julián López

DE MANUEL. Dio veintiuna verónicas durante toda la tarde. Esperemos que David de Miranda viese la novillada y se diese cuenta del error que cometió el día de los juampedros. Nosotros cambiábamos las verónicas de casi todos por tres buenas del de Trigueros pero ya saben ustedes que se dedicó a las pamplinas sin torear de verdad con el capote. Otra pena.

De Manuel tiene buenas formas pero se nos antojan demasiado pensadas, demasiado académicas como decíamos antes. Y el capote que lleva es casi tan descomunal como el de Manzanares:



Atención porque Leiro fue el primer picador a quien vemos clavar en el sitio, una agradable sorpresa.

En banderillas, Iván García clavó en la cara pero muy trasero y Fernando Sánchez se columpió. Lo alabamos el primer día cuando dejó un extraordinario par de poder a poder. Pero no es tonto y se ha dado cuenta de que, mientras camine pinturero hacia el toro, le aplauden aunque clave a toro pasado como fue el caso. Lo ha hecho ya varias veces y sale entre ovaciones cuando él sabe perfectamente que esto no es:



Había que abrir al novillo a la salida del muletazo porque se ceñía pero De Manuel se puso a torear de salón y, como era lógico, el novillo lo enganchó. Primero por un pitón:



Y luego por el otro. Menos mal que no lo pinchó porque por menos tuvo una cogida grave Rafaelillo con uno de Cuadri en Valencia:


FOTO: Julián López

Pinchazo arriba bien ejecutado sin estirar el brazo ni tapar la cara y estocada arriba letal.

Nueva ovación a Fernando Sánchez en el sexto cuando volvió a clavar a toro pasado. Aplaudieron menos a Rey que sí estuvo perfecto en sus dos pares pero sin tanta pinturería al caminar.

El torito era el más flojo (fue al suelo cinco veces) pero no era nada tonto. Ya en la primera tanda se puso de Manuel a destorear, el animal lo vio y se fue por él sin consecuencias. 


A la ternera boba la puedes destorear porque, aunque eches la pierna atrás y te vea, no va a por ti. Pero al toro que no es tonto no puedes irle con milongas. De Manuel decidió instalarse al hilo del pitón y no nos convenció nada a pesar de las loas televisivas.


FOTO: Julián López

Cuando el toro perdió fuelle, entonces sí se puso a hacer posturas que afortunadamente terminaron con una buena estocada entera y desprendida entrando con mucha lentitud pero con un pequeño saltito que debe evitar porque el resto de la suerte intenta ejecutarla con pureza:



Terminó la novillada y estábamos desconcertados al ver cómo los de La Quinta habían sido arrastrados todos con las orejas puestas. Los propios novillos, cuando estaban cuadrados para morir debían de pensar lo mismo que el llorado Vidal: 'pero estos novilleros, ¿qué querrán?'

Tiene que ser desolador para un ganadero echar tres toros muy aprovechables como los de la primera corrida y después seis novillos, desorejables los seis, sin que los diestros salgan airosos. Podría ser la ganadería triunfadora de la feria entre los dos festejos y al final quedará sin pena ni gloria. Y encima muchos aficionados están convencidos de que no, que con toros así no es posible el toreo, que los del primer día eran alimañas y que estos novillos no embestían sino que arrollaban sin guardar las formas... ¡Lo han dicho los de televisión!


FOTO: Julián López

¡Cuánto daño se hace a la afición por servir a intereses inconfesables! Pero los ganaderos no tienen a nadie que hable en su favor porque eso supondría enemistarse con los toreros y su mundillo. Y en ésas estamos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 26 de mayo de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (11). PEDRAZA: LA OREJA DE PUEBLO NO FUE CULPA DE DON GONZALO

La sentimental plaza madrileña pidió ayer una oreja para el accidentado Juan Leal y el inspector De Villa no tuvo más remedio que concederla. Aquí cumplió el reglamento porque en televisión dió la impresión de que la petición sí superaba el cincuenta por ciento. Demos al César lo que es del César y exoneremos a don Gonzalo de cualquier responsabilidad en esa oreja pueblerina que rebaja la categoría de Las Ventas un escalón más.

Corrida de Pedraza protestada en algunos de sus ejemplares. Recordemos que el año pasado dieron una media de 622 kilos y éste, 572. Esos cincuenta kilos menos no impidieron que los de Uranga rodasen por el suelo hasta en veintidós ocasiones. Lo mejor, o lo único bueno, fue su prontitud y alegría para ir al caballo. Era una corrida para haberla puesto de largo tres veces cada toro dosificando el castigo. Era ideal para haber convertido cada puyazo en un muletazo como decíamos aquí. Pero todo esto es pedir peras al olmo.



El único toro en que se atisbó una suerte de varas lucida fue el sexto, al que Chacón puso de largo y se arrancó con alegría aunque empujara después con el costillar:



CHACÓN. Mató tres por la cogida de Leal. Se presentó con un terno verde esmeralda y oro con los cabos negros que nos recordó a Galloso. Con uno como éste se vistió por primera vez de luces Robleño en una novillada que se celebró en la cárcel de Carabanchel. De eso se cumplen veinticinco años, si lee esto se acordará.



Su primero rodó por el suelo siete veces. Al quite por delantales de Cortés respondió Chacón con un detalle de mal lidiador que suele repetir: remató con dos medias consecutivas quebrantando demasiado a un toro que ya se había caído dos veces



En la muleta se caería cinco más y lo único reseñable fue la habilidad del diestro para que jamás le tocase la muleta a pesar del aire. Pasaron los minutos y Chacón se empezó a poner pesado, detalle que tiene que corregir con urgencia porque no es la primera vez. De hecho, en el sexto hizo lo mismo.

Pinchazo y esta estocada trasera y caída a pesar de que en televisión nos intentaban engañar diciendo que 'ha quedado arriba':



Su segundo era un colorado un poco ensillado. Lo dejó fatal en la primera entrada, casi bajo el caballo, parece mentira, pero es que en la segunda, igual. Todo para que Juan Melgar barrenara a gusto. Era otro torillo asfixiado y flojo de remos que se quedaba a media embestida no por marrajo sino por debilidad.

Chacón sabe colocarse bien y también mal, como en esta imagen. Esa pierna derecha no debería estar más aquí de la raya escondiéndose del toro:



Es curioso que no oye palmitas de tango cuando se coloca mal ¿por qué esa permisividad? A otros se les niega el pan y la sal y al gaditano se le consiente de manera benevolente. Comparen estas dos instantáneas. En la primera está mal colocado, totalmente de perfil, sin dar el medio pecho y con las zapatillas apuntando a la calle de Alcalá:


FOTO: www.las-ventas.com

En la segunda, ha dado el medio pecho, no está fuera de cacho, la muleta va plana y las zapatillas apuntan al toro. Él es inteligente pero se da cuenta de que tiene bula y le aplauden igual aunque dé gato por liebre:


FOTO: Julián López

Pinchazo trompicado y estocada pasada y desprendida tapando en ambos casos la cara para aliviarse.

El sexto fue un castaño carinegro y cariavacado. Lo enceló bien con el capote y esta vez sí que lo puso muy bien al caballo. Ya hemos dicho que fue la única vez que pudimos disfrutar de dos varas medio decentes aunque el toro empujara con el costillar.



Estuvieron muy torero De los Reyes y muy aseado Agustín de Espartinas, que no quisieron saludar señalando a la enfermería donde en esos instantes operaban a su matador con anestesia general.



Hacía tiempo que no le veíamos trastear con la montera desde que lo descubrimos aquí para ustedes. El toro era molesto por pegajoso y de viaje un tanto rebrincadillo pero Chacón no sufrió apuros por su oficio y porque el toro se paró. Había que matar y a otra cosa pero de nuevo el maestro se puso pesadísimo alargando la faena y pegándose un arrimón justamente silbado. 



Esta tabarra que nos podría haber ahorrado provocó que después le costase cuadrar. Metisaca bajo y entera atravesada y tendida más tres descabellos. Siempre con el alivio de pegar el telonazo al toro, tampoco eso es de buen lidiador:



CORTÉS. Su primero fue protestado porque parecía un tanto escurrido. El primer puyazo fue al relance pero empujó de bravo. Peña echa el palo bonito pero clava trasero, preferiríamos que no fuese tan pinturero y clavase en el sitio pero como le aplauden igual, no cambiará.

El torito era noble y blandito, fue por el suelo cinco veces. Era de oreja pero Cortés le abría la puerta en cada pase y permitía que se saliera distraído. 



Sólo hubo una tanda de naturales en que se esforzó por no aliviarse y ahí el toro respondió y no se le fue. Para los de televisión todo era culpa del de Pedraza 'que embiste con nobleza pero termina el viaje feo saliéndose y así no se puede dar profundidad al muletazo'. Nosotros entendemos que el diestro está para evitar que el toro se salga en lugar de facilitarle esa salida, que es lo que hizo Cortés.

Estocada corta atravesada, dos pinchazos y otra baja, siempre sin cruzar. A este toro Perera le corta la oreja. Ya sabemos que los pereristas nos odian pero no nos duelen prendas en reconocer que el extremeño no permite que ese torito se le vaya desde el principio, lo encela, lo destorea a gusto para que le dure lo máximo posible y acaba triunfando. Roca, tres cuartos de lo mismo.

Cortés lleva de picador a 'Carioca', que difícilmente pica más acá del lomo, es un desastre. Chacón hizo dos buenos quites seguidos a Algabeño en banderillas. El diestro comenzó bien por abajo pero después se dedicó a pegar pases sin piedad todo mezclado con sus grotescas contorsiones. Tuvo este susto gordo por la estupidez de querer enlazar dos pases por alto de remate:



Nuevo sainete al matar: estocada corta, baja y en el lomo, pinchazo sin soltar, otro igual en los bajos y estocada baja. Todo, sin cruzar. Nueva oportunidad perdida para el diestro en Las Ventas. Y van...

LEAL. Su primero era un colorado albardado. Nos dio la misma impresión en varas que están dando muchos toros en el primer puyazo: empujan con fe, meten los riñones pero parece que se desesperan ante la impotencia de mover esos monstruos con peto y entonces pasan a dejarse pegar tristemente. Da pena ver eso.

Chacón hizo un quite vulgar pero por lo menos sólo pegó una media ya que el pobre animal dobló las manos y ese toro era de Leal. Si quiere quebrantar, que lo haga con el suyo. Remató con esta revolera:



Muy bien Marc Leal y de los Reyes en el segundo tercio y Leal que se echó de rodillas en el platillo. Tuvo mucho mérito sobre todo porque remató por alto sin levantarse, cosa inhabitual y de riesgo. Ahí lo tienen:



El toro empezó a repetir pero el diestro le ahogó la embestida en la primera tanda. En la segunda, lo desarmó y en la tercera se le paró. Leal optó por el arrimón de pueblo y el toro en éstas se revolvió y lo corneó en el perineo:



Luego hemos sabido que eran 25 cms de cornada dura y dolorosa. Son de esas cornadas que notas en la boca, como la tremenda de Rafael Ortega en Pamplona (recuerden aquí). 



No nos explicamos cómo el diestro volvió a la cara del toro para continuar con otro arrimón absurdo mientras desde el callejón no paraban de marearle diciéndole lo que tenía que hacer. Le decían de todo menos que se fuese rápidamente a la enfermería.



Estocada trasera sin la inconsciencia habitual en este torero, que suele tirarse encima de los pitones (pulsen aquí). El sentimental público madrileño no pudo evitar pedir la oreja para el diestro y el presidente de Villa no tuvo más remedio que concederla. Lamentamos mucho la cogida, deseamos que se recupere pronto, valoramos su pundonor y su coraje pero fue una oreja de talanqueras. 

Esa oreja de pueblo en Las Ventas ¿quiere decir que la primera plaza del mundo ha tocado fondo? No estamos seguros porque, como decía don Eugenio d'Ors, 'toda situación desesperada es susceptible de empeorar'. Antes de que termine la feria podríamos tener dos orejas y rabo junto a un torito indultado...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

sábado, 25 de mayo de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (10). JUAN PEDRO: EL PÚBLICO MÁS SENTIMENTAL DEL MUNDO

¿En qué se parece Cataluña a la plaza de Las Ventas? En que son los dos sitios donde el sentimentalismo es ley. En Cataluña lo sufrimos cada día a cuenta de la situación política. En Las Ventas lo vimos ayer a cuenta de Ureña y David de Miranda. Ambos venían de dos gravísimas cogidas de las que afortunadamente se han recuperado. Se notó desde el principio que el público madrileño estaba predispuesto a su favor.

Juan Pedro tendrá que enviar un jamón a Huelva a casa de De Miranda porque el diestro le tapó una corrida sin raza, aburrida, descastada y blanda. 



Alguno nos dirá que la salvó ese sexto toro, el tal 'Despreciado', del que nos venden la burra de que fue un toro histórico, 'el mejor que ha lidiado Juan Pedro en Madrid en los últimos 10 años' (sic en televisión). No les negaremos que si llega a ostentar otro hierro, le piden la vuelta al ruedo por supuesto que inmerecidamente, pero ya sabemos que en cuestión de ganaderías abundan las filias y las fobias. Para nosotros, un toro mediocre en el caballo, donde fue picado de manera infamante, y noblón y repetidor en la muleta. Nada más. Lo que pasa es que, al compararlo con todo lo anterior, parecía 'Jaquetón'.



EL JULI. Lidió su primero bajo una monumental ventolera. Ureña cometió la absurdidad de querer quitar por gaoneras bajo el vendaval y casi acaba en la enfermería, ¿cómo se puede ser tan inconsciente?



Al toro blando y protestante se le unió el aire, con lo que la cosa quedó en nada. Pinchazo hondo, atravesado y caído con su feo estilo habitual y el toro que se echa. La imagen es de cuando se echó ¡pero al principio de la faena!



Su segundo se lesionó en la mano derecha durante la lidia y la cojera fue notoria cuando El Juli ya estaba trasteando con la muleta. El presidente devolvió el toro casi cuando el maestro iba a cuadrarlo para matar. No se salta el reglamento porque en el artículo 84 no especifica el momento de devolverlo pero sí lo vulnera porque estamos convencidos de que se lesionó durante la lidia. Si eso ocurre en el primer tercio, se puede entender, pero durante la faena de muleta, no.

En televisión lo justificaban diciendo que en Colmenar hace años el presidente también había devuelto un toro de Iván Vicente muy avanzada la faena de muleta. Toma ¡claro! ¿Saben quién presidía? Don Gonzalo Julián de Villa Parro, que se nos aparece hasta en sueños (en aquella misma corrida regaló dos orejas a López Simón y permitió la lidia de un toro de Ramón Carreño claramente aplatanado, ya nos entendemos).

Salió un sobrero de Algarra de casi seis años y con menos sangre que un cordero degollado por Jomeini. ¿Por qué no le saldría a El Juli el sobrero de Algarra que le tocó a Aguado el otro día? Hubiera tenido ocasión de demostrar su muñeca dicen que tan poderosa aunque para nosotros está oxidada por falta de uso.

En el caballo el picador Núñez se dedicó a pinchar aceitunas, fue para echarse a llorar. Toro blando, que embestía al paso y El Juli que se dedicó a pegar pases suponemos que para justificar los 240.000 del ala. Cristina decía en televisión que eran 'muletazos empujados' (?). Dos pinchazos saliéndose de la suerte, tapando la cara y apuñalando con el brazo y bajonazo trasero en el platillo.



UREÑA. Su primero era basto de pezuñas. Picado en el lomo, luego se caía y era descastado y de condición lanar. Ahí lo tienen demostrando su autismo:



Ninguna cosa remarcable como no sea el abuso del pico por parte del diestro. Pinchazo hondo perdiendo la muleta al volapié y estocada pasada tirándose encima del toro con inconsciencia total. Tuvo más suerte que Caballero porque hizo lo mismo y sólo salió trompicado. Los críticos vendidos nos venderán que fue una estocada a matar o morir y todas esas cursilerías que hacen un flaco favor al diestro y al aficionado, a quien despistan burdamente. 



Dio una sentimental vuelta al ruedo con su vestido como siempre, embadurnado de sangre tal que si viniese del matadero de Binéfar.



Hay algunos subalternos a los que se aplaude todo aunque lo hagan mal: Iván García, David Adalid o Iturralde. Aquí el picador clavó atrás, observen, que no nos lo inventamos. Tras esto se retiró entre aplausos (?):



El toro iba descompuesto quizás por eso y Ureña puso voluntad aunque presentando siempre la muleta oblicua:



El público estaba con él hiciera lo que hiciera. 



Cobró una caída con degüello mal ejecutada y encima perdiendo la muleta. Hasta Rincón lo vio: 'la estocada ha sido un accidente...se le cayó la espada'. Pero a pesar de lo dicho, consiguió una sentimental oreja, baratísima a nuestro modesto entender. 

DE MIRANDA. Llevábamos toda la feria esperando las verónicas del onubense, que son de lo mejor que se puede ver hoy en un ruedo. Pues nuestro gozo en un pozo porque va y recibe por delantales. Esperamos al quite y ahora le da por las saltilleras escondidas, ¡gran decepción!

Empezó la faena al toro de su confirmación con el celeste imperio en los medios ante un toro suavón y descastado. Eso, en televisión te lo venden como que 'le falta chispita'. Ningún interés. Pinchazo hondo y el toro que se echa a descansar. Se perfila mal sacando la pierna afuera, vean:



Sale el sexto y de nuevo nos ilusionábamos con las verónicas. Pues de recibo le pega tafalleras y luego, en el quite, chicuelinas. Lo que antes fue decepción ahora era indignación (en nosotros, no en el público, que estaba encantado). Terminó saliendo por la puerta grande sin dar una verónica. Bueno, hubo una con el paso atrás, enganchada y vulgar.

Lo del tercio de varas fue para meter en la cárcel al picador Cartes: un primer puyazo de pesadilla en el lomo donde el alabado juampedro se deja:



En el segundo no va y le tira el caballo encima para pincharle antes de que se arranque:



Cuando lo tiene debajo lo masacra con una carioca asesina y trasera, observen la mano izquierda. Ya ven la pelea del toro, con la cara en la montura. No hemos leído nada pero los pelotas de Juan Pedro, que son legión, seguro que dirán que era de vuelta al ruedo:



Buenísimo par de Pereira, con riesgo y con donosura:



De Miranda comenzó con cambiados erectos en el platillo y luego, en la primera tanda, se puso con verdad, enseñando el muslo. Nos las prometíamos muy felices porque veíamos que seguía la estela marcada por Juan Ortega. Pero fue un espejismo ya que acto seguido empezó el tiovivo y el colocarse al hilo entre ovaciones desmedidas, eso sí. 



Nos debió de coger en mal momento porque ni de broma nos parecía aquello para tanto. 



Ya le habían dicho que tienes oreja segura en Madrid si pegas tres o cuatro bernadinas y así lo hizo. Locura en la plaza como si estuviéramos en la fiesta mayor de un pueblo cualquiera. Estocada caída con ese perfilarse tan extraño y los de televisión lanzando las campanas al vuelo: '¡¡es de dos orejas y vuelta al ruedo al toro!!'

Acertaron sólo en la primera parte de la frase. Fue un premio exagerado a todas luces pero muy sentimental. Y que conste que nos alegramos por Ureña y De Miranda, dos toreros honrados a carta cabal. Puestos a regalar a las figurillas, que regalen a éstos, sin duda.

No obstante, se ve que, conforme avanza la feria, las ganas de divertirse aumentan y todo el mundo quiere volver a casa diciendo que ha asistido a una corrida histórica. ¿Tendremos algún día un indulto?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.