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lunes, 22 de enero de 2018

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (13): LA TAUROMAQUIA DE AMÓS SALVADOR

Estamos ante un ministro del gobierno de España aficionado a los toros. Redactó una 'Teoría del toreo' de la que todo el mundo ha hablado bien empezando por el Duque de Veragua y siguiendo por José María de Cossío.

Fue escrita en 1908 y ordenó que sólo se editase con fines benéficos. No le hicieron caso y sin permiso expreso fue publicada en sucesivas entregas en 'La Voz' . Finalmente se editó ya como Dios manda en 1962. Amós Salvador Rodrigáñez era logroñés y casi quinto de 'Lagartijo' y 'Frascuelo'.


Retrato de Amós Salvador por José Moreno Carbonero

Fue senador y ministro en la época del turnismo, siempre con los liberales. Estamos ante un político de vasta cultura, miembro de tres academias, la de Ciencias Exactas, la de Artes y la de Ciencias Morales y Políticas, aparte de su afición a los toros y a la ingeniería militar (nada que ver, como ven, con el páramo cultural que asola tristemente nuestra clase política hoy en día). Murió dos años después que 'Gallito'.


El Consejo de Ministros, con Sagasta el segundo por la izquierda.
Amós Salvador es el segundo por la derecha. Se ve con pajarita al duque de Veragua. 

Vamos a repasar algunas de sus opiniones que, como verán, coinciden con bastantes de las que ponemos por aquí. Digamos antes que nada que el tratado son sólo noventa páginas y además están escritas en un lenguaje nada retórico y muy didáctico.



Empezamos con lo más importante, que es el toro. Deja claro que él entiende por torear engañar a los toros aprovechando su condición de reses 'bravas':

"No se va a la plaza de toros como al circo para ver lo que se hace con animales domesticados sino a ver cómo se vence en la lucha con fieras y con exposición constante de la vida"

Recuerden lo que decíamos aquí. No obstante, y a pesar de escribir hace ciento diez años, añade esto:

"En esa lucha terrible que es la lidia, hay que vencer siendo artista"



Para él, lo contrario de una res brava es aquélla que "huye, se rebrinca, salta la barrera, sale suelta del caballo, se duele del castigo o, en suma, vuelve la cara". Atención a este detalle de 'volver la cara' porque es lo que vemos habitualmente en los toretes comerciales que nos venden como muy bravos en la muleta, ésos que duran mucho. Enseguida se quedan distraídos mirando al tendido tras un pase para cantar la gallina yéndose a tablas a la mínima ocasión.

En el pasado san Isidro Marín cortó las dos orejas tras matar a este 'Barberillo' que fue un ejemplo de lo que comentamos. El diestro salió por una puerta grande venida a menos como criticábamos aquí y el toro se llevó una gran ovación en el arrastre. El de Alcurrucén estaba loco por irse a tablas:



El ganadero francés Mailhan contaba en 'Tierras Taurinas' que el mayoral de Fuente Ymbro le decía que allí

"se dejan algunas becerras que tienen el defecto de desentenderse e irse de repente a tablas después de haber empezado muy bien porque estas vacas, con un semental más encastado, dan a veces el toro soñado. Las figuras lo torean perfecto: no los obligan nunca, les dan tiempo para descansar cada tres muletazos y así consiguen retrasar el momento en el que se van a tablas" 

Por supuesto que triunfan con estos toros aunque de bravos no tengan ni un pelo y cuyo comportamiento rajado es sibilinamente ocultado por los turiferarios de los maestros.

Antes de continuar, deléitense pulsando aquí para ver el terrorífico desembarque de los toros de Pagès-Mailhan hace tres años en la feria de Vic-Fezensac.

Sobre los tipos de toros, don Amós está en la línea de los tratadistas antiguos cuando entendían que el manso sólo era el castrado, el buey. Los que no lo estaban eran todos para él más o menos bravos aunque también se le escapa alguna vez la expresión 'acusar mansedumbre'. Sigue la misma clasificación que Juan Corrales Mateos en su Tauromaquia de 1856:

1. BOYANTES: los claros y sencillos. Son los muy bravos, embisten con franqueza y resultan así los más a propósito para la lidia.

2. BRAVUCONES: los que al salir aparentan bravura pero luego se duelen del castigo y se terminan rebrincando. 

3. REVOLTOSOS: igual que los boyantes pero con la diferencia de volverse hacia el engaño con rapidez tras el remate. También se denominan 'celosos' y tienen la ventaja de que no pierden de vista el engaño porque, como decimos, son francos y claros aunque se revuelvan (lo de 'tobilleros' es una memez de los taurinos que hay que erradicar).

4. QUE SE CIÑEN: los que son francos pero se acercan mucho al diestro comiéndole el terreno y mostrando tendencia a buscar el bulto.

5. QUE GANAN TERRENO: los que embisten con mucha codicia e incluso llegan a arrollar el engaño además de acercarse al diestro para sacarlo de su terreno; resultan por eso más difíciles que los anteriores.


Toro de Mondoñedo. FOTO: descabellos.blogspot.com

6. DE SENTIDO: los que distinguen el bulto del engaño y se desentienden a veces de éste último.

7. ABANTOS: los toros temerosos, que se repuchan, se frenan, prueban y llegan a resultar muy peligrosos.


Un miura arrolla al portugués José Julio en Sevilla (1965)

Cuando entra en materia, justifica torear con la muleta perfilada, o sea, con el pico, a los toros 'de sentido':

"Hay que presentar la muleta perfilada a los toros de sentido o, en general, a los difíciles de lidiar. La punta exterior de la muleta estará más cerca del toro para que se vaya con ella al moverse y darle una salida más lejos del diestro, más despegada"

Respecto al torero, censura la temeridad (igual que nosotros, recuerden aquí):

"El querer lucirse descubriéndose con toros de sentido es de temerario o de ignorante, pero no de torero inteligente y valeroso"

Esto mismo lo hemos discutido nosotros con aficionados que defendían a José Tomás, a quien hemos criticado lo que entendíamos que en ocasiones era 'dejarse coger', o sea, hacer un alarde de temeridad metiéndose alevosa y premeditadamente en el terreno del toro aunque no fuese de sentido.


Cogido por un toro de El Pilar en 2011 en Valencia. FOTO: EFE

A la suerte de picar la denomina 'suerte de detener'. Por eso explica que la posición correcta de todos los toreros será siempre a la izquierda del caballo, para sacar el toro adecuadamente por su salida natural. En esta lámina se aprecia cómo el picador ha clavado en el morrillo y no en la cruz precisamente para detener al toro y salvar en lo posible el caballo:



Algunos amigos de quien esto firma tienen manía con esa colocación y suelen dar las voces típicas del '¡a tu sitio!' Lo que pasa es que, hoy en día, con el peto y el monopuyazo tapando la salida, debería dar igual dónde se pongan los toreros ¿no creen?

Se queja Salvador de que se valore poco la suerte de varas...¡en 1908! Fíjense en lo que dice porque podría estar escrito ayer:

"Antes se iba a la plaza tanto a ver toros como toreros; ahora se va más a ver toreros y eso está bien, pero no sé cómo se verá a los toreros si no hay toros..."


Toro de Mondoñedo. FOTO: Cuadra Héctor del Busto

Critica que no se quite a los toros del caballo con diligencia, que se les haga rematar deliberadamente en tablas, que se les den capotazos innecesarios y, sobre todo, que se les recorte. Cuántas veces nos quejamos aquí de las tres medias verónicas asesinas que perpetran nuestros maestros para destroncar vilmente los toros. Lean a nuestro autor:

"Con el recorte se le hace al toro gran daño porque no puede soportar el cambio brusco sin resentirse del esguince de todo su cuerpo"

Decía Rafael Ortega que 'se puede romper un toro sólo con el capote; yo podría haber entrado a matar alguno tras una media verónica' (lo contábamos aquí).


Media verónica de 'El Viti' a un patasblancas en 1965

Respecto al toreo de capa, Salvador añora las largas cordobesas, de las cuales recuerda que 'Lagartijo' daba 'tres o cuatro en el mismo sitio, cuando ahora rara vez se da una'. Insiste en coger la capa cerca de la esclavina y dice que, de salida, a lo sumo se podrán dar tres lances porque el toro te comerá el terreno.

Eso era hace cien años, claro. Tendría que ver ahora esas terneras que vienen picadas del campo y que permiten al diestro 'sentirse' y reponerse tranquilamente entre lance y lance ya de salida. Ves eso y ya sabes lo que te espera: simulación de la suerte de varas y a componer posturas con la muleta ante un pobre animal para leer al día siguiente lo del 'toreo soñado', 'faena sublime', 'los ángeles tocan palmas en el cielo' y demás cursiladas.

Dice que en las navarras hay que torear, no pegar el mantazo y girar. A las gaoneras lógicamente no las denomina así sino con su nombre correcto: 'de frente por detrás'. Por cierto, no nos duelen prendas en reconocer que esa suerte la hace muy bien un torero que no es santo de nuestra devoción, Perera (recuerden nuestro comentario aquí).


FOTO: Javier Arroyo

Con la muleta, habla de El Juli sin conocerlo. Dice que es correcto echarse afuera un toro que se ciñe o que gana terreno (aunque El Juli lo hace con todos):

"Debe acompañarse el movimiento de la muleta con el de la parte superior del cuerpo, incluso sacando más o menos el pie del lado del movimiento pero sin despatarrarse, que es lo más feo que pueda hacerse"

Que precisamente es lo que hace El Juli cuando descompone la figura para alargar falsamente el muletazo enviando lejos el toro:



Dice que en el natural hay que citar 'con los pies cuadrados'. Entendemos que no se refiere a 'con los pies juntos' sino con los pies apuntando al toro, no de perfil, como hemos criticado aquí tantas veces aunque clamamos en el desierto.


Vicente Barrera al natural en 1929

Define 'el embroque' como el sitio donde se cruzan la línea recta del toro que viene de su terreno con la del torero que está en el suyo:

"Cuando las dos direcciones se encuentran en una misma línea recta, se dice que el torero está en el embroque, cosa que sucede en cuanto se encuentran frente a frente; así debe ser para realizar todo tipo de suertes"

Precisamente eso no pasa cuando el torero se coloca fuera de cacho como censuramos por aquí tantas veces. Salvador lo explica perfectamente:

"El torero debe colocarse de forma que el toro quede interpuesto en el terreno del torero y éste en el de aquél. Así, si el toro avanza por su terreno en dirección al diestro, debería cogerlo a no ser que, para impedirlo, el maestro interponga una suerte destinada a desviarlo de su intención"

Ni más ni menos. Si el torero no se interpone, se está aliviando y debe criticarse más que nada por respeto al que sí se interpone, al que no se alivia colocándose fuera de cacho, o sea, al que arriesga más. En suma, por respeto al que torea con verdad.

Lorenzo, citando fuera de cacho en el pasado san Isidro
Castella, lo mismo en Pamplona
López Simón, igual en Beneficencia

Y el problema es su mala colocación, no el que escondan la pierna, porque se puede torear adelantando la pierna de salida pero situándose fuera de cacho.

Respecto a las estocadas, no dice nada diferente de lo que hemos comentado tantas veces por aquí. Recalca cómo hay que perfilarse 

'con el codo derecho a la altura del hombro, el antebrazo y la espada en una misma línea y esta línea en dirección al punto más alto del morrillo'


Nicanor, perfilado en el centro de la cuna (1933)

No habla de mantener la mano del estoque encima del pecho y debajo de la barbilla porque la moda de estirar vergonzosamente todo el brazo para darse ventaja es una cosa de hace treinta años y él no la conoció.

Critica los bajonazos y golletazos en los que 'la muerte es la más rápida pero la peor ejecutada'

Dice que hay que intentar cruzar y no quedarse en la cara, cosa que ya les contábamos aquí:

"Quedarse en la cara es cosa muy peligrosa y deslucida y revela la mala ejecución de la suerte: salir por la cara ¡es muy mal salir!"

Otra cosa es que el toro haga por el diestro y evite que cruce, eso no es censurable aunque siga siendo muy peligroso. Recuerden a Pinar el pasado año en Pamplona con un miura que se le fue al cuello sin dejarle cruzar:


FOTO: Jesús Diges

¿Se han fijado que ha pinchado en todo lo alto? Ese pinchazo tiene más valor que todas las estocadas traseras, saltando y tapando la cara del toro que sufrimos en cada corrida.

Se lamenta a principios de siglo de que ya no se mate recibiendo sin que sepa la razón:

"Simplemente ha caído en desuso porque sí. Se ha perdido la costumbre y todas las suertes necesitan práctica. Los toreros que más ganan no la practican y los que de ellos aprenden no pueden aprender lo que nunca ven y consideran dificilísimo"

Menos mal que nosotros tenemos la suerte de ver ejecutar esa suerte con gran pureza a Juan Bautista (recuerden aquí).


FOTO: Isabelle Dupin

Acabaremos llamando la atención sobre lo que afirma del papel del crítico. Lean:

"Se me dirá '¿y usted, quién es? ¿Por qué no baja usted a hacerlo?' Eso son patochadas: sin ser torero se puede hablar de toros y saber de toreros"

No podemos estar más de acuerdo. 

En nuestro blog siempre intentamos razonar lo que decimos y nos reconforta ver que un sabio como Amós Salvador opina igual, observen:

"Expongo mis opiniones apoyándolas en los razonamientos que tengo por mejores. Respeto las opiniones de todos porque es difícil averiguar quién tiene razón. Todas las ideas tienen derecho a la vida y a nadie le está vedado tener razón"

Qué forma más adecuada de terminar nuestra entrada sobre esta excelente 'Teoría del toreo' del señor Salvador ¿no creen? Reúne en estas frases las dos cosas que intentamos en nuestro modesto blog: opinar argumentadamente y mantener siempre la buena educación.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.








5 comentarios:

  1. Enhorabuena, ademas ese librillo se volvio a publucar a primeros de siglo xxi , no recuerdo. Yo lo deje y lo perdi.
    Solo una matizacion, manso es el buey pero eso no impide usar la palabra mansedumbre.
    Enhorabuena, me ha hecho rejuvenecer .

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    1. Gracias. Se publicó en el 2000, salvo error. Corrales usa la palabra manso en la misma línea, para toros que 'salen mansos' no que lo sean.

      Ya sabe usted que siempre se dijo que nunca había que dejar un libro, ni la mujer, ni la pluma estilogràfica. Las tres cosas pueden ser difíciles de recuperar.

      Saludos.

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  2. Hola Rafa un gran saludo, espero que todo este yendo muy bien. Excelente entrada como siempre y llena de conceptos muy interesantes que parecen ya ser "manjeados" por todos. Gracias por poner fotos de Mondoñedo, además en la de Juan de Castilla sale nuestra pancarta. Le dejo lo que escribí sobre ese día con algunas fotos http://jiferobogotano.blogspot.com.co/2017/08/corrida-de-la-independencia.html
    Tristemente la corrida de Mondoñedo en La Santamaría de Bogotá no fue ni de lejos lo esperado, con Toros bravucones, que ganaban terreno y de sentido. Pero muy mansos y con una presentación muy por debajo para lo que es una plaza de primera. Saludos desde la Bogotá Taurina.

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    1. Gracias a usted por seguirnos desde Colombia. Durante semanas busqué por internet el vídeo de la corrida de la Independencia pero no hubo manera de encontrarlo. Tenía mucho interés en ver aquella corrida. Lamentablemente, la del otro día decepcionó bastante, estuve pendiente precisamente por si se repetía lo de la Independencia.

      Ya leo en lo que escribe usted que el primer tercio también por allí goza de mala salud. En España intentamos entre unos pocos que vuelva a valorarse pero es luchar contra molinos de viento.

      Saludos cordiales.

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    2. No obstante, leo aquí que hubo cosas interesantes:

      http://eldesjarretedeacho.blogspot.com.es/2018/01/figuras-no-aptas-para-mondonedos.html?m=1

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