lunes, 25 de mayo de 2026

FERIA DE VIC-FEZENSAC, 2026 (2). CORRIDA CONCURSO: ¿QUÉ QUEREMOS?

Así, en seco, no entenderán ustedes el título. Es que resulta que en la concurso de Vic hubo un toro de Aguirre que nos deparó un tercio de varas memorable. En la muleta no hizo gran cosa porque tras unos arreones iniciales pagó el esfuerzo que había realizado bajo un calor bochornoso.

¡Pues no le dieron el premio! Hemos sufrido corridas concurso aquí donde el premio se lo ha llevado el menos malo y otras donde al premiado lo hemos olvidado a las pocas horas mientras que a este Langosto lo recordaremos durante mucho tiempo. Miren cómo dejó al picador en la primera entrada:



¿Qué es lo que queremos? ¿Un toro como éste, que vaya cinco veces al caballo, derribe en dos, rompa la puya después y luego tenga cincuenta pases en la muleta? ¿Queremos una máquina o qué? Eso es buscar un círculo cuadrado y si estamos en Vic, donde el protagonismo es para el tercio de varas, ese toro debería haberse llevado el premio sin discusión alguna.



Podremos discutir el posible azul, ¿pero el premio? Vamos, hombre. Nuestra indignación se ha quedado un poco sola porque incluso centuriones de la legión aguirrista presentes en el coso nos sorprendieron cuando no participaban tan exasperadamente de nuestra indignación.



Se dio otra situación en la cual los toristas llevamos en el pecado la penitencia. Sucede cuando en una corrida de toros presuntamente duros salen algunos desorejables si se los torea medio bien. Aquí hubo por lo menos tres y, claro, con la terna anunciada se fueron al desolladero con ellas puestas (algo similar sucedería por la tarde con la de Ibán).

Hubo tres cuartos de entrada, menos que otras veces. Presidió Faget, que estuvo mal porque una decisión que tuvo que tomar con el resina le salió equivocada:




1. SALTILLO. Era un cárdeno bragado, meano, axiblanco, muy serio sin ser nada aparatoso de cuerna y estaba gordo. Lo recibió Sánchez-Vara con una larga de rodillas en tablas:



El Navarrete de más tonelaje le hizo una carnicería clavándole en todas las partes del cuerpo menos donde debía. La cuarta vara con la puya de tientas cayó casi en la penca del rabo:



En banderillas el maestro estuvo en su línea habitual:



La embestida era de dulce pero se encontró con el toreo despegado de Vara. Los naturales anduvieron muy por debajo de la grandísima bondad del toro. Es que era un saltillo para Morante, señores.



Se equivoca entrando en la suerte contraria y deja este bajonazo con telonazo. A pesar de ello decidió dar la vuel9ta por su cuenta, al fin y al cabo es lo que saldrá en la nota de prensa de los portales comerciales:



A los de su peña seguro que no les importó:




2. LA QUINTA. Después de lo de San Isidro nos poníamos la venda antes de la herida porque iba a salir un toro de La Quinta. Fue este cárdeno claro, nevado, caribello, rabicano, bragado, meano y axiblanco:



Escarbó bastante en la suerte de varas y cantó la gallina en el tercero cuando huyó al hierro. ¿Ven cómo el tercer puyazo es importante? Uno de los pinchazos de Chocolate se fue al costillar, en el número 2, como pueden apreciar:


Román quiso darle distancia pero sin fiarse. Fíjense en su pierna izquierda porque el Román de antes la hubiese adelantado:



El toro repetía pero sufrió un toreo tan vulgar que terminó embistiendo peor que al principio, o sea que no hay que decir nada más. Media trasera, atravesadísima, pinchazo malo y estocada muy trasera:




3. PARTIDO DE RESINA. Fue un toro perfectamente en tipo y ovacionado de salida. Morales estaba molesto porque decía que le habían echado de comer solamente pienso y que necesitaba paja que no tuvo. Aprovechamos la segunda foto para que vean dónde le pinchó Vicente:




El piquero dio un recital clavando en el espinazo y también caído. Y la carioca en el primero no faltó. Cuando quieren fíjense qué buena puntería tienen que aciertan en el mismo agujero trasero que han hecho antes. La mano izquierda asesina, tapando vilmente la salida que no falte:



La pena fue que el toro, después de acudir sin dudar desde la otra punta en el tercer puyazo, vio cómo el presidente cambiaba el tercio por su cuenta. Ante las visibles protestas del respetable Fonseca le consultó con gestos la posibilidad de ponerlo una cuarta vez pero dijo que no. ¡Qué poca afición debe de tener este hombre! Y eso que por edad es muy probable que haya asistido en Vic a aquellas corridas de hace unos cuarenta años donde se veían toros de Cebada Gago que se llevaban en esta misma plaza más de ocho puyazos.



Fonseca se dedicó a citarlo con la muleta retrasada y perdiendo pasos, sin llevar conducido al animal en ningún momento:



Un aficionado del tendido decía que hubiese sido preferible ver morir al toro en el caballo en una cuarta o quinta vara antes que sufrir un toreo como el del mexica. Estocada caída y descabello:




4. BENÍTEZ CUBERO. Era un berrendo en castaño, botinero, capuchino, alunarado, bocidorado y con ijares de toro antiguo. O quizá es que no había comido lo suyo ya que es posible que estuviese rondando los quinientos kilos o muy poco más. Lo que pasa es que se tapaba por la pinta:




La suerte de varas fue un auténtico simulacro ordenado por el maestro, con tres picotazos que no hubieran hecho daño a un gato.

El único par medio bueno que puso en toda la matinal fue este de dentro afuera:



Tras el trato de seda en el caballo, el animal sacó un palmo de lengua ya en el primer pase. Después, nada de nada. Sánchez-Vara nos interesa frente a Reta y no frente a esto:



Estocada honda y tendida en el lomo, con muerte del torillo en los medios. Eso fue lo único positivo que podemos reseñar de él:



5. Y salió Langosto, de DOLORES AGUIRRE, negro listón, chorreado en morcillo, bragado, meano, axiblanco, astinegro, hondo y cornalón. Se llevó una justa ovación de salida:




El tercio de varas fue memorable y por eso se lo vamos a detallar a continuación.

En el primero pega un topetazo que casi descabalga a Puchano, ya han visto al principio cómo lo dejó colgado del cuello del caballo. Vuelvan a la imagen y fíjense en que si no se apoya en la garrocha cae de cabeza. Ojo porque teniendo al piquero en esa postura que han visto, ¡dejó de pelear y se fue suelto!

En el segundo protagoniza un buen empuje, con derribo contra la barrera, después de cobrar bien trasero. En el tercero va al paso pero coge al caballo por el pecho y lo vuelve a derribar como ven abajo:


Destinado, que ya tiene sus buenos veinticuatro años, se imaginó que había resucitado Cantinillo:



Lo pone Román de largo una cuarta vez, vuelve a ir al paso pero cuando acelera viendo el peto a tiro, parte la vara y se queda encelado. Cocea por dos veces el capote con el que querían sacarlo de allí.

Hubo un quinto puyazo desde la otra punta y se vino, metió el riñón de bravo recordándonos en esos momentos a Bilbatero pero...  en seco se fue de naja, quizás para deleitarse escuchando bien la música que le estaban tocando. 



Acto seguido hubo mieditis en banderillas, que es lo que sucede siempre que en el ruedo hay un toro con poder. El único que sacó un poco de dignidad fue López en su segundo intento, a pesar de que diera el pasito de más:



Se puso a escarbar cuando se acercaba Román con la muleta pero empezó arreando, vean:



Se echó la muleta a la izquierda pero el toro acusó el gran esfuerzo hecho a 32 grados de temperatura. Se quedaba debajo y se orientaba pero no recriminaremos nada a Román cuando el animal se le fue parando porque nos lo había lucido:



Con la espada: pinchazo malo entrando sin fe, otro sin cruzar perdiendo la muleta, otro más y por fin esta estocada baja y delantera buscando deliberadamente los blandos:



6. PAGÉS-MAILHAN. Era un castaño claro, ojinegro, con dos velas:





Cumplió en el caballo ofreciendo un par de buenos galopes de largo. De hecho, fue el que mejor galopó en el primer tercio:



Sufrió mil capotazos a continuación, que fueron todos en detrimento de la faena de muleta. Aunque dio igual porque Fonseca se dedicó a pegar pases sin piedad hasta que tras la segunda tanda, el toro se paró y se rajó.



Pinchazo escupido y esta casi entera perpendicular y pasada, con telonazo y siempre saliéndose de la suerte:



¿Mereció Langosto el azul por bravo? No. Pero sí por haber sido un animal que recordaremos durante mucho tiempo. Relean lo que decíamos en esta entrada cuando proponíamos un cambio en el reglamento para poder premiar toros como este. Lo del azul estamos dispuestos a reconocer que no (aunque un veterano presidente francés nos dijo que él lo hubiera enseñado sin dudar) pero el premio al mejor toro en esta corrida concurso ¡por favor!, de todas todas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

3 comentarios:

  1. Desde mi aguiirrismo confeso, gracias a la banda por su homenaje a Angosto interpretando el paso doble Cocherito de Bilbao. Otro Aguirre para el recuerdo por su innovación en varas. Polémica por no darle premio. Larga cambiada a la misma y degustación de momentos de poderío torista. Momentos que son un antídoto ante la estafa de minitoro perpetrada por Castilla - Encabo, Iván y los veterinarios de la Comí de Vic...

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  2. Hay q educar Rafa. En la suerte de vas se tiene q ver primero poder (derribar) q suele ser de toros chocantes. En segundo lugar roma era q ya es más de toros bravos. En tercer lugar como salen si para cuidarlo o dando miedo porque anda ciego embistiendo topando.
    Pero vamos la gente parece q le gusta la entrega y los toritos q se emplean sin mas, vamos q se dejan pegar. Me gustaría q nos comentase más de cómo salió el toro q por lo q cuenta cumplió sobradamente el examen del poder. Este examen de poder es lo q distingue un toro de una vaca. Saludos

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  3. Y muchas gracias por la crónica, me alegro de lo de la Lola q en tres puyazos me pareció más bien Lola Domecq

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