domingo, 7 de octubre de 2018

FERIA DEL PILAR, 2018. MONTALVO: ¿ESO ES UN TORO BRAVO?

Nos referimos al loado 'Melonero', toro de Montalvo al que Álvaro Lorenzo cortó las dos orejas en Zaragoza. Seguíamos la corrida por la televisión de Castilla-La Mancha y César Jiménez decía tras la primera tanda '¡qué bravura tiene!'. A mitad de faena afirmaba: 'el toro es muy bravo'. Y al final insistía: 'ha sido bravísimo'.



Si usted está de acuerdo, es de los que gusta de la bravura posmoderna, la que retrata inmejorablemente el propietario de Núñez del Cuvillo cuando dice:

"La bravura es crecerse al castigo. Ahora bien, ¿qué es lo que más castiga al toro? La muleta. No hay mayor castigo para un toro que la sumisión, que le obliguen en la muleta sometiéndole".

Recuerden esta entrada. A nosotros esa bravura, en caso de ser tal, no nos va. 'Melonero' pasó sin picar y salió suelto. De él no podemos decir ni siquiera que hiciera una pelea discreta en varas. Luego obedeció sin rechistar en la muleta con una bondad casi tontuna y eso no es. Bueno, eso sí es en el toro posmoderno que pone de acuerdo al torero, al público de aluvión, al ganadero de las figuras y al apoderado pero que deja al aficionado con el morro torcido.

Juan Ignacio Pérez-Tabernero se mueve por porcentajes. Él habla de que su ganadería tiene un 15% Martínez, otro 15% Moura y 70% Jandilla pero seguramente lo dice para las figuras, que habrán visto que la inyección portuguesa está haciendo que la ganadería se le vaya por arriba, como se vio en la corrida de junio en Madrid y como confiábamos que se fuera ésta de Zaragoza, cosa que no ocurrió. 

Puro de Martínez poco debe de quedar. Los que lo parecen no lo son, como aquel 'Bribón' de Perera en Salamanca que sólo tenía un 30% por la madre ya que el padre era de Daniel Ruiz a pesar de la pinta aparejada (él nunca mezcla un toro de Martínez con vacas de Jandilla sino al revés):


En la barrera está Castella, a quien aquella tarde se le fue un toro vivo al corral. FOTO: Adrián Martín

Y de las trescientas vacas que tiene, las cincuenta que se trajo de Moura con dos toros le pueden estar dando un picante a la ganadería que quizás no le interese. Deducimos que lo que compró al 'cavaleiro' sería puro de Maribel Ybarra porque la otra mitad que tiene Moura es Jandilla y no irás a comprar lo que ya tienes en casa, aunque vaya usted a saber. Por el comportamiento del tal 'Melonero', aquello nos pareció Daniel Ruiz o Fernando Domecq a partes iguales: clase, colaboración, ritmo, profundidad...todas esas características que nos hacen salir huyendo al oír que se aplican a un toro de combate.

La verdad es que cuando a Montalvo le sale un toro con embestida encastada y que pesa lo suyo como el 'Raptor' de Las Ventas, los toreros se esconden de ella echando la pierna atrás y limitándose a ponerse de perfil para aprovechar su viaje pero sin poder encauzarlo (pulsen aquí a partir del 1'20''). Pérez-Tabernero afirma una cosa con la que estamos de acuerdo: 'yo sería partidario de quitar la tablilla para mirar sólo el trapío'. Pero dice otra que combatiremos a pie o a caballo: 'El toro que tiene genio en lugar de casta de la buena no sirve para la lidia'.

La corrida de Zaragoza vino bien presentada de cara pero clarísimamente acochinada. La tienen en vídeo aquíDio la impresión de estar cebada a última hora. El mas regordío fue el que regresó al corral, sorprendentemente ovacionado por el público a pesar de los kilos que le sobraban. 



Los dos de Bautista y 'Melonero' vinieron picados del campo, en cambio quinto y sexto fueron bravucones en el caballo igual que el sobrero de Adelaida.

JUAN BAUTISTA. Era su última corrida de luces. Como es persona seria, suponemos que no volverá. Y eso a pesar de que su despedida fue gris por culpa de los dos toros que le tocaron. Ya podría haber tenido un poco de vista el ganadero ¿no creen? Nos recordó el fiasco de Manzanares en la Maestranza cuando quería matar a Lozano al acabar. Aquel día Padilla arregló el desaguisado enviando guasaps a todos los toreros del mundo para que bajasen a pasarlo a hombros por la del Príncipe. El bueno de Padilla no es un artista como torero pero sí como persona, no sé si sabrán que ha tenido un comportamiento señorial con Ureña desde su percance.

En su primero, el francés se estiró con gusto a la verónica porque ya hemos dicho que de salida se vio que venía picado de nacimiento. Ahí lo ven, con temple pero largando mucha tela:



Brindó inadecuadamente al público porque un toro así nunca es de brindis. No tuvo ningún interés lo que hizo porque el de Montalvo era pan sin sal. Aguantábamos la pesadez con la esperanza de que nos deleitase con una estocada recibiendo en la cual es el mejor que hemos visto (recuerden lo dicho aquí y también aquí). Pues nuestro gozo en un pozo: entró al volapié dejando una casi entera, trasera, atravesada y caída tapando la cara del toro. Mal.



Su segundo era este castaño ojinegro y listón, su último toro, que brindó a toda la cuadrilla:



Pues si no quería caldo, taza y media a pesar de que Puchano sólo lo señaló. A Bautista, que es torero con mucho oficio pero académico y frío, sólo le faltaba un toro que iba y venía como si la cosa no fuese con él. El resultado de esta ecuación fue un aburrimiento total mientras la cara del diestro denotaba que estaba bastante molesto.



Nueva decepción al ver que no recibe y deja una entera atravesada con la que dobla tristemente el toro. Bautista hubiera preferido lidiar con los dos toros más complicados, el sobrero y el sexto, antes que sus dos insípidos, vulgares y anodinos animales. Una pena.

JOSÉ GARRIDO. Su primero fue el sobrero de Adelaida, aleonado y feo por rabicorto, zancudo y tener poco cuello. Tomó una primera vara espectacular, llevándose el caballo por delante, con fuerza y romaneando. Cobró un monopuyazo español no de Aitor Sánchez sino de Garrido, a quien tenemos calado dejando siempre que se pegue a base de bien a sus toros. Se miraba el puyazo como quien mira una pecera:




Pero en la segunda vara el toro ya sabía que allí no daban almendras garrapiñadas y salió huyendo al sentir el hierro para refugiarse en chiqueros. Garrido lo sacó a los medios con buen criterio. En su faena lo positivo fue que consiguió centrar a este 'Instruido', un manso rebrincado, en la tela. Lo negativo, que no echó la pierna adelante para plantearle con seriedad la batalla, por eso la cosa quedó en tablas.



Pinchazo trasero a capón con la mano alta y el brazo estirado a más no poder. Además se perfila demasiado lejos y no lía la muleta, observen (ni falta que hace si vas a tapar la cara del toro con alevosía, luego lo explicamos porque Álvaro Lorenzo es otro que tal baila). :



El quinto fue el único que sacó codicia en los lances de recibo. Luego llegó a escarbar hasta seis veces. Tuvo suerte Larios cuando no pudo tomar el olivo quizás por exceso de romana y el toro clavó el pitón en la madera en lugar de hacer carne:



A Garrido lo denominamos 'el mini-Juli' porque su colocación y su toreo es calcado del de López (recuerden aquí). Se ubicó fuera de cacho, arrastró la muleta dejándola en la arena para hacer el ocho sin enmendarse igual que Julián y se echó encima de los pitones para calentar al público. 



El arrimón era de pueblo pero luego dijo que 'hubo gran verdad'. Cobró una entera baja, con degüello y nuevamente sin liar la muleta al perfilarse, vean:



Al arrimón de pueblo correspondió lógicamente una oreja de pueblo.



ÁLVARO LORENZO. Corre la mano con gusto pero mata fatal. Su primero fue el comentado 'Melonero'. Verónicas de recibo todas de paso atrás. Primera vara donde se le señala y se va suelto y segunda con picotazo tras el que vuelve a irse por su cuenta. Buena brega de Aguilar mostrando a Lorenzo que el toro entregaba las orejas en bandeja. Le dio distancia como ven:



El toro se venía con alegría, fijo, noble, sin un mal gesto. Hemos tenido la curiosidad de ver también la faena en Telemadrid a ver qué decía José Luis Palomar del toro. Pues resulta que en ningún momento dice que es bravo sino que lo califica de 'pronto', 'con fijeza', 'que humilla', 'que tiene calidad', 'meloso' y 'suavón'. Todo es verdad pero con lo de bravo no tragamos (vean toda la lidia aquí a partir del 57'' o directamente la faena a partir del 1:05'00''). Mala colocación del diestro no pocas veces, ahí lo comprueban sin que quede duda:



A Palomar le pierden sus salidas de tono constantes cuando grita '¡bieeeen!', 'vamooos', '¡bieeen torero!', '¡ole, ole!'. Todo eso sobra en un comentarista técnico y, de hecho, en cualquier comentarista. Estocada casi entera desprendida y dos orejas exageradísimas. Vean que se perfila sin liar la muleta:



El último era cornigacho pero veleto, bien armado. 



Bravucón en el caballo con un primer puyazo bueno y un segundo en que cabecea y se quita el palo. Lo picó Juan Carlos Sánchez en el lomo, como es habitual en él. 



Aguilar le clavó dos pares, uno también en el lomo y otro muy trasero porque el toro arreaba lo suyo. No descarten ustedes que de tanto pincharle en el lomo llegase a la muleta bastante complicado. Hacía hilo y embestía bronco, queriendo coger, sin la bobería de sus hermanos.



Sin duda, fue el toro de juego más atractivo junto al sobrero. No tuvo ni clase, ni ritmo, ni descolgó. Además embistió 'amontonado'. Observen que usamos el léxico de los taurinos para ponernos al día. Al no tener ninguna de esas características, EL TORO TUVO INTERÉS. Aquí Lorenzo no podía destorear y reconoceremos que puso ganas, le bajó la mano y echó la pierna por delante. Digamos que la cosa quedó en tablas...siendo generosos con el manchego:



Es que el toro se fue creciendo porque no se sentía toreado mientras Bautista se mordía los puños en la barrera deseando que le hubiera tocado a él. 



Observen en la foto de abajo lo que decíamos. Tanto Garrido como Lorenzo no lían la muleta al entrar a matar. Total, ¿para qué? La muleta se lía para no tropezar con ella cuando apuntas con el estaquillador al morro del toro sin taparle la cara. Si la vas a girar para pegarle el telonazo, no hace falta liar nada porque nunca tropezarás ¿están de acuerdo? Vean:



Por lo menos El Juli, Manzanares, Curro Díaz y otros tramposos mantienen la liturgia de liarla aunque la despliegan en el último momento cegando al toro. Estos muchachos jóvenes, esperanzas blancas, van a lo práctico: ¿para qué liar la muleta si la voy a desplegar de inmediato? Es como el que no se hace la cama por la mañana porque la va a deshacer cuando se vaya a dormir. Un desastre.

El toro se puso tonto amorcillado en tablas y gazapón. Tras dos pinchazos, Lorenzo lo cazó de un bajonazo en el costillar. Eso es estar amorcillado, cuando el toro apoya las nalgas en la barrera. Si no la toca, no se puede utilizar el vocablo:



Nos defraudó el señor Pérez-Tabernero. Esperábamos más, por lo menos como en junio en Madrid (recuerden aquí). En el futuro sorteo de san Isidro ya saben que habrá tres tipos de ganaderías: grupo A con las ganaderías que quieren las figuritas, grupo B con las que no quieren porque pueden sacar pimienta inesperadamente y grupo C con las que no quieren ver ni en pintura porque podrían quedar con el trasero al aire.

Montalvo debería ser del grupo B pero el dueño quiere entrar en el A. Allí seguro que le pagan más de los 27.500 euros que él dice que son imprescindibles para cubrir el gasto de criar seis toros. Para ello, tendrá que ir diluyendo el vino de Ybarra que se trajo de Portugal con el agua de Daniel Ruiz y Zalduendo que tiene en casa. Las treinta vacas de Martínez no pintan nada porque además poco de lo que dan debe de ser puro y los berrendos aparejados los liquida casi todos de pequeños porque los toreros no los quieren ni ver, a pesar de que salgan algunos tan comerciales como el citado de Perera.



Ya han visto que los toros que nos gustaron fueron el de Adelaida y el sexto, precisamente los que para críticos y público resultarían deslucidos. Pero es que nosotros no queremos que salga el toro para que el maestro 'exprese lo que lleva dentro' sino para que 'domine lo que tiene ahí fuera'.

Si de verdad las cosas estuvieran cambiando y el público pidiese un poco más de casta y fiereza, don Juan Ignacio dudaría. Pero la bravura posmoderna es la que define Álvaro Núñez al inicio de estas líneas. Ahí están las orejas, el dinero y los parabienes tanto de los críticos, con sus estómagos agradecidos, como de los comentaristas televisivos, obligados a decir 'lo reglamentario' en estos casos. Es lo que hay.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 1 de octubre de 2018

CORRIDA CONCURSO EN ZARAGOZA: OTRA BROMITA

A los de Zaragoza les gustan las bromas en la corrida concurso. Ya nos gastaron una muy graciosa cuando premiaron uno de Cuadri (recuerden aquí). Pues siguen muy amantes de la chirigota y premiaron esta vez el toro de María Agustina López Flores. Señores, un poco de seriedad: en una concurso no hay que premiar al menos mediocre sino a un toro que cumpla unos mínimos que superen con creces lo de acudir tres veces al caballo. Si no, se declara desierto y en paz. Ni de broma merecía ese toro el galardón.

Poca cosa hubo destacable en esta discreta corrida. Nos queda alguna imagen en la retina como el galope del de Benítez Cubero hacia el caballo o el ver a Chacón tirarse encima de los pitones en un arrimón que no venía a cuento a nuestro modesto entender.



Los diestros cuidaron el primer tercio. Los toros acudieron veintiuna veces al caballo. A la hora de arrancarse, el citado de Benítez Cubero fue el mejor. En el peto, el que metió mejor los riñones y peleó a conciencia, el de Pedraza. Aquí los tienen.

El primero era el de María Agustina López Flores, de 614 kilos, negro listón chorreado en morcillo y no castaño como anunciaba el cartel que criticábamos aquí. Insistimos en que no mereció el premio como analizaremos después. Debieran haberle recortado las pezuñas delanteras en el campo:



El de Prieto de la Cal pesaba 482 kilos (el límite estaba en 480) pero no hay queja de su trapío como ven en la foto. Hizo una discretísima pelea en el primer tercio. Acudió siempre al paso y salió suelto. En la cuarta vara se vino andando desde muy lejos pero se paró dos veces a mitad de paseo. En la muleta, soso y con la cara alta. Esperábamos mucho más:



El de Benítez Cubero estaba en 490 kilos. No era el negro berrendo y botinero anunciado porque se lesionó en el campo. Lo substituyó este colorado ojo de perdiz, bragado, meano, bocidorado y anteado, quizás un tanto acochinado. En las dos primeras varas acudió de trámite pero en las dos segundas se vino de largo galopando entre ovaciones. Si en la muleta responde, se lleva el premio pero ya verán lo que pasó:



El cuarto era el sardo de Peñajara, 487 kilos. Derribó en el primer encuentro pero cuando estaba en suerte se daba la vuelta y se iba en dirección contraria. Observen sus pitones tricolores por las fundas:



La primera vez que remató en el burladero se astilló el izquierdo, ahí se ve, luego el desperfecto fue a peor:



El quinto era el cárdeno de San Martín, astifino y también astillado tras el primer remate. Pesaba 483 kilos. Tanto esta ganadería como Peñajara ponen fundas aunque eso no es matemático para que salten astillas porque a Escolar no le pasa con tanta frecuencia. Como hay diferentes tipos de fundas, vaya usted a saber. Fue el más discreto en el caballo, nada que reseñar:



Y el último era nuestra apuesta personal, Pedraza de Yeltes. Recordarán que en el cartel anunciador ponían que era 'negro chorreado en verdugo', lo cual ya explicábamos que era un despropósito. Pues en la plaza se superaron porque rectificaron pero indicaron que era 'tostado, chorreado en verdugo y bociclaro'. Eso de 'bociclaro' ¿qué es? Un toro puede ser bocinegro, bociblanco o bocidorado pero de 'bociclaro' no tenemos constancia. Y de tostado, nada de nada, a ver cómo lo describirían ustedes:



Para nosotros, negro listón, chorreado en morcillo. Y el hocico, más oscuro que el carbón como salta a la vista. Fue el que mejor peleó en el peto, abajo lo tienen. Tardeó tres veces pero se arrancó. Moral lo puso en Utebo a la cuarta entrada. El toro no iba, el diestro pidió el cambio con buen criterio y el presidente lo concedió. Si el toro no quiere ir, está visto, no hay que marear la perdiz, incluso aunque sea la tercera entrada y quede fuera de concurso.



Calculamos un tercio de entrada:



CHACÓN Estuvo con sus habituales ganas de agradar porque es un torero con afición, cosa rara aunque tendría que ser lo normal. Todo lo que hizo tuvo oficio y sentido excepto su ya habitual alivio de tapar la cara del toro al tirarse a matar (recuerden lo dicho aquí). Las verónicas de recibo fueron con el compás excesivamente abierto para nuestro gusto:



El toro esperaba y se dolía en banderillas. Inició el trasteo por bajo donde confirmó el poco fuelle que le quedaba al de Flores (observen claramente el chorreado en morcillo):



Tuvo que ir dejando que respirara para sacar petróleo mientras el animal se revolvía no por malvado sino por su poca fuerza:



Al final se marchó a toriles y allí recibió una estocada entera desprendida, tapando la cara:



En su refugio de chiqueros, nos ofreció una muy bella muerte de bravo, ya ven qué cosas:



Recordemos que se dio el premio a un toro que en el primer puyazo empujó bien, en el segundo simplemente se dejó, y en el tercero y cuarto tardeó y escarbó antes de arrancarse. Luego se dolió en banderillas y esperaba a los subalternos como un toro de Guisando. En la muleta se revolvía por su poca fuerza y terminó refugiándose en la puerta de chiqueros. Allí murió bellamente, no lo negamos, pero eso no puede tapar todo lo anterior que no es de premio ni de broma. Y si se premia ese toro, la broma es de muy mal gusto. 

Mala suerte para Chacón con su segundo, el sardo de Peñajara, porque no valió para nada. Descabalgó al picador en el primer encuentro pero fue un espejismo:



Como se iba en dirección contraria cuando lo ponían en suerte, Chacón pidió el cambio con buen criterio tras la segunda vara, con lo que quedaba fuera del concurso. El presidente, con mal criterio, se lo denegó y lo que hizo Santi Pérez fue echarle el caballo encima para darle duro. Pero ¿no está pidiendo el cambio tu jefe? Entonces, ¿por qué le pegas de esa manera? Mal el presidente y peor el picador. Quite de frente al costado y correcto remate con esta larga porque sólo faltaba una media para terminar de matar al pobre animal (eso de 'de frente al costado' es por no usar lo de 'chicuelina', recuerden lo comentado aquí, porque Chicuelo no la inventó):



No metía mal la cabeza pero el viaje era cortísimo porque no podía con su alma a cuenta de Pérez. Ahí ven cómo claudicaba:



En seguida se paró y Chacón protagonizó un arrimón que creemos absurdo. Unos lo vieron como un gesto de pundonor pero para nosotros los arrimones tienen que ser ante toros que lo merezcan, no ante uno como éste (recuerden lo dicho aquí):


Por dos veces le gritamos '¡mátalo!' pero siguió, erre que erre, poniendo el alma en un puño a más de uno porque ya ven que los pitones le rozaban los alamares con el toro quieto ahí:



Maestro, si tiene que llevarse una cornada, que se la pegue un toro de verdad. Preparó la estocada con teatralidad y dejó una entera hasta la tela tapando de nuevo la cara del toro:



ESCRIBANO. Recibió a su primero con una larga en tablas. Lo puso muy lejos en las cuatro varas, seguramente por indicación del ganadero, pero no esperábamos que el toro fuera andando. Además, al poco salía suelto del peto:



Ya saben que es rara la vez que Escribano cuadra en la cara en banderillas. Sólo lo hizo en el primer par, compárenlo con el segundo:




En la muleta el toro no existió. Dos pinchazos a capón, como se aprecia en la foto, media trasera caída y descabello. Gran decepción de los aficionados zaragozanos donde los veraguas son siempre esperados con expectación.



Vean a Sanlúcar picando su segundo ¿qué les parece?:



Antes de la corrida hablábamos con Chano, el picador, y nos decía que picar es muy difícil pero también nos reconocía que antes se empezaba la temporada tras haber picado cien vacas en el campo, cosa que hoy...

Luego el maestro fue muy aplaudido por seguir poniendo banderillas a toro pasado:



Menos mal que el tercer par tuvo entidad, un quiebro a una mano por dentro:



El de San Martín tenía gas en la muleta pero le duró dos tandas y media. Escribano toreó despegado...



...y abriendo la puerta al toro:



Se oían incomprensibles oles que nos despertaban de nuestro sopor. Enterró la espada pero cayó baja, a pesar de lo cual, sonó una ovación en cuanto despareció el estoque en la carne del toro. ¡Qué prisas por aplaudir antes de ver dónde está la espada!:



MORAL. Hizo el esfuerzo de presentarse con su reciente cornada de Nimes. Creemos que se vistió de catafalco y plata para disimular la hinchazón que tenía en los genitales pues, según sabemos, la cosa tenía un aspecto muy preocupante los días posteriores al percance en el escroto.

Ya comentamos al principio que el colorado anteado de Benítez Cubero galopó en varas desde la otra punta del ruedo:




Pero ahí agotó su combustible. Hubo un gran segundo tercio con la lidia de Chacón y los pares de Mellinas y Siro, que es quien vemos aquí. Estuvieron excelentes los tres:



La cuadrilla de Castaño con Galán, Sánchez y Adalid revalorizó el segundo tercio y los demás peones empezaron a rivalizar. Hoy en día ya no es el trámite insufrible de hace veinte años sino que se suele saldar con afición y ganas de agradar. A ver si conseguimos algún día lo mismo con los picadores.

El toro se vino con alegría al pase cambiado de inicio pero luego topaba con la muleta. Inexplicablemente pasó esto:



No es una foto de la muerte del toro sino que se derrumbó. Moral lo levantó con esfuerzo y aún le sacó algún pase a más de media altura para mantenerlo en pie:



Fue una pena porque ese 'Médico' se habría llevado el premio si no se viene abajo. Le pegó esta estocada desprendida hasta el puño precisamente hoy que no la necesitaba. Cuando la ha necesitado para cortar orejas este año, ha fallado:



En el sexto asistimos a otro buen segundo tercio de su cuadrilla pero el toro en la muleta estaba agotado e iba un poco descompuesto y tirando un gañafón al final. 



Parece que no ha aprendido la lección de Nimes y aquí insistió en citar con la muleta retrasada y fuera de cacho. Eso es jugar con fuego si el toro se acuerda de su casta...en caso de tenerla:



Algunos silbaron al diestro, cosa que no comprendemos porque el toro no daba para más, al menos eso nos pareció. Recordemos que antes se habían oído los oles para Escribano por un toreo muy mediocre. No lo entendemos.

Casi entera arriba haciendo bien la suerte como es habitual en él.

Y eso fue todo. La corrida ya ven que no dio para más pero el planteamiento era serio sobre el papel, quizás el más serio de toda la temporada junto a la concurso de Vic-Fezensac, con la ventaja para los franceses de que allí está Bonijol. La seriedad de Zaragoza se viene estrepitosamente abajo cuando se premia ese primer toro a pesar de su hermosa muerte. 

No obstante, nos quedan los detalles del galope del de Benítez Cubero, el empuje del de Pedraza en el peto, la estocada a su primero de Moral, su excelente cuadrilla en el segundo tercio y la solidez y el oficio de Chacón. Pero en estas corridas uno busca un toro para el recuerdo y aquí no hubo suerte.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Por la mañana hubo sesión de jóvenes toreros