miércoles, 29 de abril de 2026

FERIA 3PUYAZOS, 2026 (5). AGUIRRE-ESCOLAR: EL DESCARADO DESPRECIO DE JUAN DE CASTILLA

Desprecio por el público que paga su entrada, por el Club 3Puyazos que confió en él, por el toro que tenía delante, por la ganadera y, en suma, por su profesión. Penosa e indignante su actitud en el quinto al ordenar una masacre malvada y nauseabunda en el caballo. ¡Y todo ello a este toro, que hubiera visto un pañuelo azul más que merecido!



Encabo tiene abajo a su disposición la sección de comentarios para rebatir esto que decimos pero que sepa que defenderemos nuestra idea con espada o sin ella. Ya está bien de la insolente impunidad con que estos supuestos profesionales se manejan en el ruedo despreciando todo lo que no sea su interés y su alivio permanente. Que conste que vamos con el freno de mano a la hora de denunciar el abuso al que asistimos porque si no, acabaríamos escribiendo algo querellable.

Estábamos tan pendientes de protestar (al diestro, no al piquero, que es su asalariado) que se nos olvidó hacer fotos de la masacre. Hemos tenido que pedir al maestro Moore que nos haga un quite, con lo que salen ustedes ganando. Vean cómo carga encima del pobre animal todo el peso de su cuerpo:



El desafío entre dos ganaderías teóricamente fieras o por lo menos encastadas resultó que se podría haber saldado fácilmente con un mínimo de seis orejas cortadas. Esto dice poco de los toreros pero a la vez mucho de la decepción en los tendidos, donde los aficionados más cafeteros esperábamos menos colaboración de las reses.

Los de Escolar los pintas de negro y eran juampedros, además con un par que parecían haber estado a dieta de pienso. Comentábamos la corrida al acabar con algún miembro del club y le decíamos que para traer estos escolares podrían contactar el año que viene con Justo Hernández y por lo menos veríamos toros de los suyos acudir tres veces al caballo, a ver qué pasaba. En la muleta igual no resultarían tan dóciles como los de Pichorrongo el domingo. El abuelo suele darse siempre un poco de coba pero no creemos que le haya gustado ni un pelo tanta bondad en sus pupilos. El balance fue palmas, ovación y aplausos.



Los de Aguirre fueron desorejables los tres, todos de rabo enhiesto como comprobarán en las fotos (vuelvan a la de la vara criminal). El primero metía la cabeza como un garcigrande. El segundo era de una nobleza exagerada y el melocotón pudo haber sido un animal para el recuerdo si no llega a ser porque Castilla echó todo por tierra con su actitud sin vergüenza. No creemos que lo llamen para tentar en Dehesa Frías ya que nos consta el monumental enfado de la ganadera, totalmente justificado y con el cual nos solidarizamos desde aquí.  El balance fue aplausos, palmas y ovación.

Casi 90% del aforo cubierto. Da gusto ver la plaza así. De los 1.700 abonados actuales deberíamos llegar el año que viene hasta los 2.000 y dejar sólo 500 entradas en taquilla:



CASTAÑO. Su primero de Aguirre era este negro zaíno, gordo, cornidelantero, enmorrillado y con el balano peludo:




Humillaba con avaricia de salida. Tan es así que se enganchó dos veces el pitón izquierdo en el suelo y luego se pegó un par de volteretas. Fue muy mal picado por Réhabi, a quien sientan mal las corridas matinales. Parece que a él lo que le va es la caída de la tarde, recuerden el primer año y lo del último de Reta el sábado.

Rubén Sánchez nos la dio con queso. En este primero da el paso, no el pasito, para aliviarse fuera de la cuna:



Pero es que en el segundo va tan a toro pasado que se queda sin carne donde clavar, ¡hay que ver!



El animal metía la cabeza igual que un garcigrande, lo decíamos antes. Son de aquellos toros que bajan el hocico y giran el cuello hacia el torero. Eso es lo que busca Justo Hernández. Ignoramos si también es lo que le gusta a María Isabel pero fíjense porque esa embestida es de lujo para cualquier torero:


¡Por los dos pitones, oiga!



Quizá fue precisamente por esa bondad que el trasteo de Castaño no llegó al tendido. Ahora al matar se preocupa por intentar utilizar la mano izquierda pero se le acumulan los problemas al no cruzar y salirse de la suerte. A pesar de ello alargó el brazo y hundió el estoque como ven aunque se le fue bajo e hizo un gesto disculpándose:



Su segundo era de Escolar, un cárdeno claro, bocinegro, degollado y de cuerna camarguesa:


Pichorrongo lo debió de someter en Lanzahíta a un castigo a pan y agua:



Sobre el destrozo que hizo en la decoración del hierro en el burladero hablaremos al final. Cumplió en el caballo a secas, tardeando y escarbando, que conste.

Brindó a la ganadera y rápidamente comprobó que el escolar era de hojaldre. Embestía al paso, con fijeza, sin menear lo más mínimo la cabeza, ideal para el toreo de salón:



A nosotros esos muletazos a un animal tan pastueño no nos dijeron nada pero las ovaciones menudeaban. ¿Tendrá siempre razón la mayoría?

Se equivoca dos veces en la contraria y pincha. Al final dejó un mandoble que rozó el golletazo. Sorprendente ovación en el arrastre a un toro tan empalagoso. Aquello parecía Sevilla...




JUAN DE CASTILLA. Su primero de Escolar era un cárdeno corniabierto, carinevado, alto y largo:



Poca cosa en el caballo como no fuesen tres agujeros diferentes, uno de ellos en la paletilla. Buena brega de Cervantes y buen segundo par de García. El primero no, aunque también tenemos la foto, pero es igual porque siempre lo aplauden, da igual lo que haga:




Toro tan noble como soso al cual Castilla pegó pases, abriéndolo como le ordenaba Cervantes, que es su asesor en el ruedo.



Se equivoca en la suerte contraria saliendo trompicado lógicamente:



En esta otra foto se comprueba que se podría haber llevado la misma cornada en el vientre que Gallito. Pocas cosas pasan en la suerte de matar para tanto como se equivocan estos denominados maestros. Y desde el callejón nadie les avisa. ¿Dónde está Encabo para enseñarle? Vean:



Y salió el melocotón Burgalés, bociblanco y bien encornado, que había estado en la corrida de Madrid pero se quedó de sobrero. Impecable de trapío, bragado y muy ofensivo, con esa pinta típica de Atanasio:




Se estaba comiendo el capote por abajo cuando salió Borja Lorente a picarlo. Ha sido vaquero, auxiliar de veterinaria, mayoral y picador. Nos consta que tiene afición y encima es uno de los pocos que defiende las puyas innovadas de Sales-Fernández.

Por supuesto que no nos cabe ninguna duda de que cumplió órdenes del peligroso binomio Encabo-Castilla. Es que son dos que habitualmente matan los toros en el caballo, recuerden al pobre Cigarrero de Vic. Luego presumirán de que se apuntan a las corridas duras. ¡Así, cualquiera!

Sucedió que marró y en lugar de acudir presto el maestro a sacar el toro para volver a ponerlo en suerte, permitió que el picador no solamente clavase mal sino que empezase a recargar con sevicia y a barrenar con inusitada crueldad. En el segundo repitió la sanguinaria jugada antes de volver a marrar en el tercero, clavar caído y perpetrar una nueva zurra en un ambiente de motín en la plaza. Vean cómo recarga levantándose sobre la montura:



Escándalo monumental mientras desde nuestra zona éramos varios quienes no parábamos de echar la culpa al maestro, de lo cual se contagió la plaza. No hay mal que por bien no venga ya que ha sido de las pocas veces en que hemos visto que la bronca se ha dirigido donde tiene que ir, que es al maestro.

Ojo porque a continuación otorgaremos al presidente una de cal y otra de arena. Resultó que tras la tercera entrada, Castilla indicó a Pelucho que se retirara y el picador, que seguramente ni había mirado al palco, cabalgó hacia la puerta. El problema es que el señor Ferra ¡no había cambiado el tercio!

La de cal es que lo propuso para sanción y la de arena es que cuando estaba en la puerta sacó el pañuelo en lugar de obligarlo a volver a su sitio para una cuarta vara. Le solicitamos una explicación y aquí la tienen:

'Cuando se marchó sin haber cambiado el tercio contacté con el delegado para llamarle la atención; yo quería otro puyazo desde toriles porque ese toro hubiera acudido pero cuando estaba en la puerta a punto de salir, opté por cambiar el tercio para evitar más bronca; está propuesto para sanción por infracción muy grave, no sólo por barrenar en castigo mal aplicado sino también por tapar la salida y por no prestar atención a la dirección del espectáculo con el riesgo de crear un altercado de orden público, que creo que puede ser lo más punible'

Sabemos que cuando lean estas líneas estará ya en la Delegación del Gobierno de Madrid el expediente del festejo junto a tres actas con sendas propuestas para sanción. A ver si es verdad que llegan las multas a Pelucho por Hacienda. No obstante, suponemos que la dupla Encabo-Castilla las pagarán a medias entre los dos.

Cervantes se alivió aprovechando el follón:



Pero volvamos al melocotón porque a pesar de la sangría infecta que le estaban haciendo, las tres veces se vino con un galope alegre de largo ¡y sin tardear! ¿Qué hubiera sido de este mismo toro bien lucido en el caballo? Es que luego en la muleta embistió de lujo, ahí lo tienen. Pañuelo azul sin duda alguna. Miren el rabo:



Afortunadamente el público no perdonaba con toda justicia el descaro del diestro y seguía el abucheo cada vez que remataba una tanda. Lejos queda la época que relatábamos aquí cuando el personal accedía al tendido con gastos muertos para arrojarlos al torero. Los tiempos han cambiado porque hace sesenta años, al acabar el festejo a Castilla hubiese tenido que meterlo en la furgoneta la Guardia Civil antes de que lo linchasen (recuerden a Manolete en Soria).

Honda pescuecera perdiendo los avíos y bronca merecidísima. Esperamos no volver a verlo nunca más en la feria de 3Puyazos. El problema es que nos lo vamos a tener que tragar tanto en Vic como en Céret:




SOLERA. Se le fue una buena oportunidad con dos toros muy colaboradores. El primero era de Aguirre, feo por su poco cuello, negro meano, ojalado, meleno, carifosco y con los cuatro años recién cumplidos de hacía pocos días:



Dejaba un surco en la arena de salida. En el caballo protagoniza un primer empuje de bravo pero en las dos varas siguientes sale suelto tras acudir medio al paso. El picador es Rafita Agudo, que se llevó el premio. Picó muy bien aunque esa mañana no tuvo ningún rival con cara y ojos:



Brindis al club. En la muleta anduvo berreón y rebrincadete pero siempre acudiendo pronto al cite y sin ninguna maldad. Casanova le dijo que torease en línea (recuerden esta entrada al respecto). Observen más abajo el morro:




Ya se habrán fijado en que sangró poco y en buen sitio. Excepto un par de naturales, la cosa transcurrió en ambiente de velatorio, además alargándose en demasía.

Se equivoca dos veces en la suerte contraria y pincha. Cambia a la natural y deja esta entera arriba, aguantando, un poco pasada. Como sigue sin aclararse al matar, pensamos que sería mejor que estoquease no digamos que recibiendo pero sí aguantando, tal como hizo aquí, así la responsabilidad de la suerte recae más en el toro. Barbeo de tablas con dos avisos:



El último de Escolar era este cárdeno ordinario, carifosco, degollado, el mejor rematado de los tres hermanos, quizá el único. Ya ven que llevaba un puntazo en la ijada que no afectó para nada a su lidia:



Otro escolar para Morante, el tercero de la mañana. Observen de salida:



Varios agujeros diferentes en una pelea olvidable aunque como despedida se llevó una cuarta vara con la puya de tientas, en la cual tardeó, escarbó y cobró trasero:



Casanova quiso enseñar a los más jóvenes lo que es clavar de sobaquillo. Al final sólo hubo un par medio bueno en toda la mañana. Y varas correctas, las tres de Agudo. Es un paupérrimo bagaje:



La humillación de este Caminante era de escándalo. Fíjense por el derecho:



¿Y qué me dicen del izquierdo? A ver qué toro de Domecq supera esto. ¡Bravo por don José y por su yerno si esto es lo que buscan!



Además transitando al paso. Otro bomboncillo de los que no querríamos ver ni en pintura en esta vacada. Desde el callejón, Casanova le decía una cosa y El Fundi le insistía con lo de '¡suave, suave!' pero al final, nada. 

Sainete con la espada recordando sus peores tiempos: metisaca en la paletilla, cinco pinchazos, una honda arriba, dos avisos y se echa:




Salimos de 3Puyazos un año más con excelente sabor de boca. Cuando las cosas se montan con ilusión y profesionalidad, suele haber premio y los amigos del club se merecen eso y más. 



Desde aquí les haríamos alguna recomendación sin ánimo de meternos en camisa de once varas:

- Que la corrida vespertina empiece antes para que no se transforme en una nocturna.

- Que vayan con cuidado con esas planchas de los burladeros donde ponen el hierro. Los toros notan que hacen presa y se encelan. Pasó con un tulio, con el primero de Reta, con otro de Prieto de la Cal y con un escolar. Empiezan a cornear enloquecidos y se pueden astillar precisamente por ese afán al notar que están haciendo daño. No vale la pena el riesgo que se asume a cambio de lo bonitos que quedan los hierros expuestos ahí.

- Hay que revisar la forma de poner las divisas porque cada año aparece alguna colocada de manera muy irregular y eso puede dañar algún toro. Urge usar las de Sales-Fernández y que las coloque un profesional.

- Ni que decir tiene que hay por lo menos tres nombres que no queremos volver a ver en la feria pero esta circunstancia no nos preocupa porque seguro que los del club los tienen apuntados igual que nosotros.

- El año que viene no hay que devanarse los sesos buscando qué corrida ofrecer el sábado por la tarde: nuevo desafío Prieto de la Cal con Reta. Creo que todos estaremos de acuerdo.


Seis años se cumplen de esta entrada donde planteábamos el sueño de una ADAC española. Parece increíble pero aquella locura se ha hecho realidad.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

Las fotos de abajo son de la zona de El Berrueco, un poco más al norte, por donde estuvimos buscando rutas para andar en bici.




domingo, 26 de abril de 2026

FERIA 3PUYAZOS, 2026 (4). PRIETO DE LA CAL-RETA: UNA BOFETADA AL SISTEMA

¿Quién nos iba a decir hace cinco años que los amigos de 3Puyazos colgarían tan pronto el 'no hay billetes' en una corrida? Y encima con un desafío entre estas dos ganaderías. Esto ha sido una gran bofetada al sistema de los taurinos, con sus carteles repetitivos, sus cambios de cromos, sus bolitas, sus barberos, sus críticos paniaguados riéndoles las gracias y sus tardes insoportablemente somnolientas aunque nos quieran vender luego mulas ciegas.



Lo de ayer duró tres horas y diez y pasó en un suspiro. Nadie se sintió estafado porque le hurtaran parte del espectáculo. Los picadores se esforzaron por hacer bien su labor demostrando incluso valentía en la ejecución de la suerte. Los maestros tuvieron que echar el resto ya que ninguno de los toros permitía ningún fallo. Los peones dieron lo mejor de sí mismos, con mención especial a Hernán Alonso, que estuvo excelente, y a Rubén Sánchez, que a punto estuvo de sufrir una grave cornada empotrado contra las tablas.



Los de Reta vinieron muy bien presentados, los tres fueron diferentes, todos con muchísimo interés y con comportamientos de los que dan para hablar todo el invierno. Los tres aplaudidos en el arrastre. Y lo más importante para nuestro gusto: se arrancaron de largo al caballo, alguno pegando un brinco con los riñones como verán en las fotos y otro derribando. Lo de ayer fue un merecido premio a los esfuerzos y desvelos de la familia Reta. 


Los de Prieto de la Cal fueron ovacionados de salida por su trapío. Mención especial merece el llamado Veragüeño, que acudió cuatro veces al caballo sin tardear aunque luego no empujara como nos hubiera gustado. Pero su casta le hizo venirse arriba en el segundo tercio y desbordar a Joselillo con la muleta. Lo picó Juanan Agudo y se llevó un premio que luego discutiremos ya que para nosotros el galardón debió de ir para Gabino.



Aquí tienen el espectacular aspecto que presentaba la plaza, con sus 2.585 localidades cubiertas. Llovió antes del paseíllo y cayó una tromba de agua justo tras la muy hermosa muerte del último. ¿Qué más se puede pedir, señores? Lo visto ayer en 3Puyazos es lo que nos inyecta un poco de gasolina en nuestra muy maltrecha afición.




SÁNCHEZ-VARA. Su primer veragua era un jabonero claro, imponente y astifino, al que pusieron la divisa en el lomo. Ovación de salida:



Pelea vulgar en varas con el diestro dando instrucciones para cuidar bien al animal. En banderillas estuvo mucho más aseado que otras veces incluso con el socorrido par del violín. Vean por los pitones que dio ese pasito de más para aliviarse sin que el respetable se apercibiera:


En la muleta fue pegajoso, especialmente por el derecho, donde rebañaba. El maestro no se fio ni un pelo y alargó el brazo a tope para que el tal Ligero pasase lejos de su taleguilla:


Enseguida empezó a topar y la cosa se diluyó como un azucarillo. Se equivoca en la contraria y deja un sablazo tendido en el lomo. El toro se abrió hacia su tendencia natural:


Su segundo era un zambombo de Reta, castaño oscuro, carinegro, anteado y ovacionado también nada más irrumpir. Esos ojos de azabache veían en rayos X:


Tenía dos agujas que en Sevilla hace años que no ven. Bueno, en Sevilla y en muchas otras plazas de primera (de las de inferior categoría, ni hablemos). El gesto del maestro es porque se estaba quitando el sudor:


Cogió el caballo por el pecho y envió a Aillet a besar el suelo en una peligrosa caída al descubierto:


Topetazo fuerte en el segundo y galope alegre de largo en el tercero. Empujó y el francés no le tapó la salida, detalle a destacar cuando debería ser lo normal. 


Vara homenajeó al ganadero con un quite por navarras:


Con los palos se pasó de listo en el primero clavando desde Collado Villalba pero no en el segundo aunque lo aplaudieran igual en ambos. Nunca lo entenderemos y menos en un tendido como éste, supuestamente ilustrado. Le gritaron que sacase la silla para banderillear y respondió con sorna que no, porque era un toro muy grande. A buen entendedor, pocas palabras:



Fue el toro más listo de la tarde, que ya es decir. Necesitaba de inicio un violento castigo por abajo que sorprendentemente el guadalajereño no le recetó. Se puso a torear como si fuese un toro normalito y se le subió a las barbas. Observen:


De ninguna manera podía ser para el toreo bonito porque sabía desde el primer minuto dónde estaba el muñeco. No entendimos el planteamiento del maestro que, como pueden suponer, no sacó nada en claro. Entera saliéndose claramente, cortejo fúnebre hasta toriles y vuelta con protestas. Fíjense en que los ojos le seguían brillando como diamantes negros.



JOSELILLO. Estuvo muy mal y ya nos sabe fatal decirlo porque es un torero honrado pero la corrida lo superó tristemente. Su primero era de Reta, un castaño carinegro y carpintero que usaba el izquierdo como una guadaña:


No obstante, metía bien la cabeza en la capa, fíjense:



En el primero se va de naja, en el segundo tardea y escarba pero al final salta y galopa empujando mientras cobra trasero. En el tercero Pires salió a los medios con valor y fue justamente ovacionado por ello.


Joselillo estaba volviendo loco al toro echándole el capote permanentemente al cielo y eso era por sus inmensas precauciones (seamos generosos). 

En banderillas Sánchez, que hace triplete en la feria, le echó vergüenza torera en el primer par y cuando el toro hizo hilo con él le rasgó la taleguilla contra la barrera pero afortunadamente se despistó porque si no, le monta una avería gorda:



Tras dolerse de los palos vio que hacia él se dirigía un diestro con visibles muestras de... incomodidad ante lo que le esperaba. No lo quiso ni ver. Trallazos por aquí y por allá con el de Reta cada vez más chulesco, como era previsible. Nos quedará la duda de si hubiera tragado ante una muñeca, unas piernas y un cerebro más firmes.


Podría haber puesto la plaza boca abajo pero los sueños, sueños son. Estocada corta, tendida y trasera que ven abajo, pinchazo y media trasera más tres descabellos:


El quinto era ese Veragüeño de Prieto de la Cal, un barroso claro, carifosco, con gran pelota y muy aplaudido de salida:


Pareció que Joselillo se confiaba más con la capa tras el quinario anterior. En el primero cobró una lanzada en el lomo de Agudo. El siguiente también se le fue atrás pero como tiró la vara a la mexicana, el personal se volvió medio loco. Un poco mejor en el tercero y la sorpresa llegó cuando lo puso una cuarta vez. Tuvimos claro desde el tendido que debía de ser a petición del ganadero.


Fíjense en que la sangre le caía por el costillar y a pesar de ello los del club dieron el premio al piquero vallisoletano:


Se dolió un poco de los palos y escarbó pero en el segundo tercio estaba pendiente de todo viniéndose arriba por momentos. Con el primer arreón dejó claro a Joselillo que tendría que enseñarle el carnet pero el maestro lo tenía lamentablemente caducado.


Casta y malas pulgas a partes iguales que se vieron reforzadas por los mantazos que sufrió. Victoria del toro por nocaut en plan Tyson. Medio bajonazo, estocada corta y dos descabellos. Esa tarascada que ven en la foto es la propia del toro que se queja en la suerte suprema por no haber sido toreado:



MONTERO. Vino acompañado por unos supporters en el tendido que lo apoyaron con fidelidad perruna. Su primero era un veragua jabonero claro, carifosco, lavado de cara y que destrozó un burladero sin hacerse ni una astilla. Seguro que Prieto de la Cal tomó buena nota de este detalle:



No cuenta el primer puyazo donde resbala bajo el caballo y no lo castigan. Poca cosa en los dos siguientes, con Peralta a la altura del toro. 

Excelente Hernán Alonso con los palos y brindis a Tornay, que le habrá enseñado muchas cosas sobre la lidia:



El toro había blandeado pero sacó casta y enseguida cesó en sus blandenguerías de remos. Montero fue dejándolo respirar y lo ovacionaron en varios pases donde aguantaba la tarascada final del animal. La taleguilla va reforzada, comparen con la de Tornay arriba:


Tiró bien de él por momentos pero le sobró teatrillo, como siempre:


Estocada perpendicular claramente a capón que basta y oreja que lógicamente no pedimos pero que no discutimos porque había mayoría. Bien el presidente retrasando el pañuelo por si alguien tenía tentación de pedir la segunda:


El último era uno de Reta, castaño, ojalado, listón, chorreado en verdugo y astiblanco:


Ahora Alonso estuvo magnífico con el capote, bajándolo con valentía y eso, ante los de Reta, tiene mucho valor. Él debió llevarse el premio al mejor peón de la tarde sin discusión.

Réhabi nos deleitó con su estilo a caballo y su torería. Excepto el primer puyazo que se le fue caído, los otros dos fueron buenos y encima sin tapar la salida aunque sobró el túrmix en el último. El de Reta mostró un galope que hay que poner en el haber del ganadero porque ha conseguido esto que parecía una quimera hace treinta años:


A quien gritó '¡viva la casta navarra!' lo rectificaremos si nos lo permite porque lo adecuado hubiera sido '¡viva Miguel Reta!'

Buenos pares de Tornay y Crespo y magnífica brega del citado Alonso, quizá la mejor que hemos visto a un toro de Reta. El chorreado iba de aquí para allá al galope. El problema fue que salió Montero sin saber qué hacer con él. Anduvo por allí delante con las ideas turbias y el toro se marchó a tablas enfadado por la inoperancia del maestro.


En la puerta de chiqueros le arrancó dos o tres pases jaleados por su parroquia y a punto estuvo de cortar una oreja tras otra entera a capón que rozó el bajonazo. Vean que lleva la mano por la estratosfera. La foto no es que sea artística sino que resultó movida por la falta de luz:


Y el broche final del festejo fue sensacional: el tal Trolero, haciendo honor a su nombre, tras recibir el espadazo pegó un esprint desde toriles hasta la contraquerencia. Allí empezó a tragarse la sangre mientras Montero no quería descabellar para no perder un trofeo que luego perdió igualmente. Bellísima muestra de casta del toro con varios minutos de agonía impresionante.

En ese momento descargó un torrencial aguacero que no nos importó lo más mínimo tras las más de tres horas de corrida interesantísima, emocionante y que nos reconcilia con este espectáculo, rito, fiesta o como quieran denominarlo.

Hemos rellenado nuestro depósito de afición, que más que en reserva estaba vacío. Lo que vimos no tiene nada que ver con el espectáculo adulterado que sufrimos cada tarde donde los taurinos nos dirán que los norits comerciales pegan cornadas igualmente pero... no es lo mismo señores, no es lo mismo. Los primeros que lo saben son los profesionales, quienes ayer salieron todos con sangre en la garganta al haber tragado tanta saliva con la boca seca. Y aguantando ahí delante las miradas más inquietantes de la cabaña brava española.

¡Qué a gusto nos hemos levantado hoy tras haber pegado esa bofetada de ayer al sistema! Aunque para ello hubo que contar con dos ganaderos antisistema. Ellos fueron quienes nos dieron las armas para hacer la peineta a los taurinos desahogados y a sus críticos paniaguados.

Saludos cordiales desde La Cabrera. Rafa.