miércoles, 26 de marzo de 2025

FERIA 3PUYAZOS, 2025 (5). ¿LLEGARÁ CASTAÑO?

Todo indica que sí. Los amigos de 3Puyazos han estado a punto de que les creciesen los enanos con la cogida de Castaño. Siguieron sus dos compromisos en Villaseca y Madrid con el alma en vilo porque cualquier percance serio del diestro les habría obligado a poner en marcha un plan alternativo deprisa y corriendo.

Afortunadamente el diestro salmantino se recuperará sin problemas para su cita en San Agustín del Guadalix. El parte médico era éste:

Herida por asta de toro en 1/3 superior cara posterior muslo izquierdo, con dos trayectorias: una hacia dentro de 15cm. que bordea cara lateral de fémur y contusiona arteria femoral y otra hacia arriba de 10cm. contusionando el isquión.



Nos hemos informado y, salvo complicaciones inesperadas, es una cornada que afecta a la musculatura, sin más. A nosotros nos había inquietado la presencia en el parte de la palabra femoral pero no es relevante. Que el pronóstico sea grave seguramente es por los días a invertir en la recuperación.

Él no tiene ninguna duda de que estará presente ante los toros de Aguirre en Guadalix. Ni se plantea la posibilidad de faltar. Es prácticamente seguro que antes del viernes tenga el alta hospitalaria.

Observen el instante previo a la cogida porque el maestro se descubre y el toro lo ve:



Con un norit puedes permitirte el lujo de ese error pero el de Adolfo se acordó de su linaje e hizo por él. Pulsen aquí y vayan al 2'29'':



Un amigo del blog a quien otorgamos total credibilidad nos informa de la corrida y comenta esto sobre lo sucedido

'En su segundo expuso mucho, muchísimo, con un toro que lo buscaba desde el primer momento. Era para taparse muy bien con la muleta, dejársela puesta siempre en la cara y darle salida. Pues hizo lo contrario y la cogida era cuestión de tiempo, como así pasó'

Su comentario al completo lo pueden leer abajo. Y de sus problemas con la espada, ¿qué? Pues sin novedad ya que el bueno de Damián no progresa. Sólo pudo matar el primero y los augurios para Guadalix no diremos que sean funestos pero sí preocupantes. Sigue entrando con la mano izquierda de adorno y por lo que hace a la derecha, fíjense en este curioso fenómeno.

Se perfila con la mano en el pecho. Lo ideal sería entre la barbilla y el corazón para acto seguido avanzar sin estirar el brazo y sin levantarlo. Sin embargo, llama la atención que mantiene esa mano muy abajo:



Pero vayan al 1'47'' del vídeo y observen que justo en el momento de avanzar hacia el toro la levanta casi por encima de la cabeza. Ahí lo tienen:



¿Por qué hace eso? Pues porque la mano izquierda no la usa para nada, o sea que no le va a servir para descubrir la muerte del toro. En el instante de la imagen anterior ya está pensando en que tendrá los cuernos a la altura del pecho y deberá meter la mano por allí encima de cualquier manera con la esperanza de clavar la espada, por eso la levanta. Juega a la lotería. En su primero de Villaseca le tocó el premio pero lo normal es que no le toque y que además salga trompicado. No obstante, como es valiente, pincha arriba, observen:



Por eso no nos entra en la cabeza que con su valentía, sea incapaz de pegar un buen toque abajo con el palillo para descubrir la muerte y así tirarse con esa fe que demuestra pero que no le sirve para nada. Matando de esa guisa, su valentía se troca en temeridad, recuerden lo que contábamos aquí. Estamos convencidos de que si hubiera entrado a matar así al de La Quinta que cogió a Jiménez en Valencia, se lleva la misma cogida. Es que no crean que hay mucha diferencia en la forma tan aciaga que tienen de tirarse ambos diestros.

Respecto a la feria de 3Puyazos todo parece ir viento en popa. Puede ser la primera vez en que haya superávit, de lo cual nos felicitamos todos. En cuanto al ganado solamente ha habido la novedad de una baja en los reseñados en Dehesa Frías pero se podrá resolver sin problemas. Lo peor sería algún accidente de última hora con los de Alicia Chico pero cruzaremos los dedos.

Por lo que se refiere a los abonos tenemos albricias: a estas alturas hay ya 1.250 y eso supone la mitad de la plaza. El año pasado por estas fechas había poco más de 1.000. Lo bueno es que esos abonos de la próxima feria son prácticamente todos para los tres festejos, cosa que no había ocurrido hasta ahora.



Respecto a entradas sueltas hay mucha más petición que cualquier otro año (se cuenta con varios autobuses que vendrán desde Salamanca). Nos dicen desde el club que lo ideal sería vender 2.200 localidades por cada corrida de toros para obtener un superávit con el que enjugar una parte del déficit acumulado. Fue de 45.000 euros el primer año, 18.000 el segundo y 10.000 el tercero. Estos números se los daba el presidente del club al crítico Antonio Lorca, quien no ha asistido todavía a ningún festejo de ninguna de las ferias organizadas por 3Puyazos, ¿qué les parece su ausencia?

Sepan que cada corrida tiene un presupuesto de 80.000 euros y la novillada, de 35.000. Por todo esto que acabamos de exponer, nosotros desde el primer momento comprendimos y justificamos la encerrona de Castaño, aunque haya muchos aficionados a quienes no les convenza.

¿Se imaginan que estamos presentes en ambas corridas esas 2.200 personas que a simple vista supondrían un lleno en la plaza?, ¿se imaginan que los toros de Cuadri y de Prieto de la Cal empujan en el caballo y los picadores se lucen? Y por último, ¿se imaginan que Castaño liquida los seis aguirres de sendas estocadas y además salen tres o cuatro como aquel Bilbatero de hace dos años?

Ojalá no se rompa el cántaro de la lechera... 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



 

sábado, 22 de marzo de 2025

LA QUINTA: JIMÉNEZ VOLVIÓ A NACER EN VALENCIA

Ya conocen nuestra teoría de que pocas cosas pasan en la suerte suprema para lo que vemos. Tarde tras tarde asistimos a milagros continuados. Nos referimos a que con lo mal que entran a matar los diestros, se van salvando por ensalmo de percances que podrían costarles claramente la vida. Pero les da igual tanto a ellos como a su entorno. Son adoradores de la contumacia hasta que llega un día en que se sorprenden con cogidas como la terrorífica que sufrió Jiménez en Valencia:


Ignoramos el autor de la foto

Sucedió en la corrida de La Quinta, que es vacada aguada con el objetivo de servir al disfrute del torero y de todos sus corifeos, esto es, del público orejil y de los críticos paniaguados. Siguiendo nuestra costumbre no hemos leído absolutamente nada acerca de la misma pero como nos dijeron que era alabada en redes, la hemos visto en diferido.

¿Fue para tanto? Pues no. De corrida brava, nada o muy poco porque lo de calificar un toro como auténticamente bravo son palabras mayores. Y lo del azul, ¿qué? Exagerado a todas luces. ¿Y encastada? Sólo el cuarto.En cuanto a presencia, justita, con un sexto que sobraba y dos muy corniapretados para una plaza de primera.

¿Estuvieron los toros por encima de los toreros? Sí, ya lo veremos. ¿Se lidiaron en puntas? Nos pareció que sí aunque ya saben ustedes que uno de los jefes de realización de retransmisiones taurinas reconoció que no quería ofrecer primeros planos de los cuernos 'para no ir en contra del espectáculo' (¡sic!). Pues oiga, aquí sí que podrían haberlo hecho porque por televisión y a pesar de esos planos lejanos no nos dio la impresión de que hubiera boliche.



Su juego lo resumimos así, anotando que todos anduvieron con la boca cerrada:

1º. Noblón y empapado.

2º. Uno de los corniapretados, o sea, con carita torera. Pitón izquierdo muy bueno que fue ignorado por Jiménez.

3º. Abrochadísimo de pitones y con poco morrillo. De forma incomprensible fue el que más gustó por trapío a los televisivos, véanlo abajo. Muy vulgar en varas pero ovacionado en el arrastre:



4º. Un cárdeno claro con papada, humillador con raza en la muleta y maltratado vilmente en varas.

5º. El de más trapío para nuestro gusto, astiblanco, azuleado exageradamente como decíamos y apretando para adentro siempre.



6º. Anovillado de cara, huidizo con avaricia y sin ganas de pelea, o sea, descastado.




ROMÁN. Verónicas de estudiado paso adelante de Román en el primero, a ver si cunde el ejemplo. La media de Jiménez en su quite, marca de la casa, fue el mejor pase con cualquier tela de toda la tarde. Obligó al toro a besar el suelo:



Dimite en el primer puyazo porque era imposible mover ese T-34 y señal suelto en el segundo. Mal Román poniendo fatal en suerte al toro.

Brindis al rey: 'con el máximo respeto tengo el honor de brindarle la muerte de este toro por su compromiso con España y con el pueblo valenciano tras la DANA'

Galope noblón del toro y trasteo vulgar del diestro, con mención a su valor por colocarse en los medios despreciando el aire.



Espantoso sablazo en el lomo, que asomaba un palmo:



Su segundo galopa alegre al caballo ignorando que iba a cobrar una lanzada baja y contraria. Lo señalan mal en el segundo.



El toro no quería nada por arriba y aun así, el inicio de Román fue por ahí. Después se dedicó a pegar pases. Entera trasera y contraria perdiendo la muleta, con susto posterior del diestro al tropezar, más dos descabellos:



Su tercero topó contra el caballo atravesado, cobró dos puyazos en el lomo y quería pero no podía ante el monstruo equigárcico. La sangre manaba por detrás del brazuelo y por el costillar, ¡qué vergüenza!



Segundo tercio malo como la carne de pescuezo. Nuevo inicio por alto soliviantando al toro. No era Jaquetón pero exigía una muñeca firme para llevarlo bien sujeto porque ya dijimos que fue el que sacó más casta. 



Hubo mucho viento y poco mando en el maestro, que fue desarmado con violencia. Ganó el de La Quinta a los puntos. Acierta en la natural y deja una estocada en el rincón, un poco pasada y perdiendo los avíos, con coz incluida. Oreja del paisanaje.



Mató Román los seis porque Jiménez no pudo volver a salir como era su deseo. Al quinto, el de más  trapío, lo recibió lanceando de rodillas, cosa de gran mérito:



En el primero el piquero clava y levanta con el toro claramente desesperado ante la mole. Ya ven que el denominador común de toda la tarde fue que los toros se afligían ante el ejército equino del mariscal Cedillo. Pero salta la sorpresa y vemos colocarlo de largo en el segundo, ¡por fin, uno! Se distrae, tardea, pero un oportuno capote de los de tablas provoca la embestida. 



Puchano se agarra bien, aprieta con rabia y el toro empuja a pesar de que el resabiado caballo se le acuesta encima. ¡Pobres toros!



Saludos posteriores del maestro a su asalariado.  ¿Por qué vimos esto solamente en un toro y no en los demás cuando todos demostraron alegría yendo al caballo? Aunque luego bajo el peto se aflijan, por lo menos querríamos que no nos hubieran robado esos galopes de lejos hacia el caballo. No hay manera...



Ayudados por alto que deberían haber sido por bajo aunque el toro no mostrase los malos humos del anterior. Más bien era un bomboncito de praliné, de ahí que el diestro se dejase llevar:



Pierna atrás y trasteo por debajo de la dulzona bondad del tal Famoso. Se equivoca gravemente entrando en la suerte contraria pero deja una casi entera, pasada y con derrame. La bella muerte de bravo del toro nos la robó el realizador de Onetoro, siempre tan estúpida y políticamente correcto.




Oreja y azul exagerado por haber sido tan insulso en la muleta y faltar el tercer puyazo. No nos vale la explicación de Casas diciendo que a veces nos quejamos de azulear un toro bueno en la muleta pero inédito en el primer tercio y que aquí fuera al revés. No, jefe, no tragamos porque estamos en una plaza de primera. Además no es eso lo que dice el reglamento.

El sexto bajaba bastante de presencia, por no decir que no era digno de este coso:



Derribó e hirió al caballo en el cuello como ven abajo. Luego sufrió el túrmix del reserva:



El toro iba a su aire y se hizo el amo sin que Gómez Escorial pudiese o supiese evitarlo. Luego no quería pelea pero como se quedó sin gasolina, no dio demasiados problemas, como no fuese deslucir todo el trasteo con sus huidas de charolés:



Dos pinchazos escupidos, corta, media suelta atravesada y este sablazo trasero:




JIMÉNEZ. Su primero por el izquierdo hacía un surco con el capote ya de salida, vean:



Simulacro en varas, banderillas en el lomo y brindis al rey:

'Majestad, le brindo la muerte de este toro por cómo defiende a España y ha defendido a los valencianos; le deseo mucha suerte'

El toro confirmó en los primeros pases esa bondad por el izquierdo junto a un gran desorden por el derecho. Es igual, Jiménez sacó la faena hotelera. En el segundo pase se le coló como ven abajo pero siguió don erre que erre por ese lado. ¿Por qué no le avisó Guerra? En banderillas tendría que haberle dicho: 'mano a la izquierda y con tres tandas buenas pones esto boca abajo; por el derecho, ¡ni verlo!' Los televisivos ponían cataplasmas diciendo que el toro había cambiado pero no era verdad ya que por ese pitón derecho jamás había embestido con claridad.



Insistió por la derecha con el toro protestando cada vez más y al fin se decidió al natural. El problema es que el buendía era de pronto y en la mano y a estas alturas ya era tarde. Iba con la cara a media altura y sin ganas de colaborar. Al final, desarme y distracciones del toro, que estaba molesto por no haberse sentido toreado.



Se perfila larguísimo (error habitual en él y en muchos otros) y se tira como siempre, o sea, de cualquier manera: 



Observen que el toro pega un salto y no obedece a esa mano izquierda que se limita a llevar el delantal, sin mando y sin obligar a humillar. La derecha, por las nubes:



La cogida fue espeluznante. El milagro fue que no tenía sangre, sólo se llevó la tremenda paliza. Quizá por eso los toreros prefieren esas caritas que cierran ya que nunca sabremos si un toro con los pitones más abiertos hubiera sacado las tripas al maestro. 


FOTO: Enfoque Taurino

Lo mató Román de esta casi entera tendida y trasera con las precauciones que ven:




La conclusión es que no nos pareció una corrida memorable, como habrán comprobado si han llegado hasta aquí. Lo único para el recuerdo será esa cogida tremebunda donde menos mal que el toro no hizo por el diestro cuando estaba caído junto al estribo. Manolet desde el cielo debió de decir: 'ha tenido más suerte que yo con Pocapena'.


FOTO: Enfoque Taurino

Repite La Quinta en Castellón. ¿Ustedes se desplazarían? Hombre, si nos garantizasen los diestros una suerte de varas con los toros bien puestos de largo, quizá sí. La alegría con que se arrancaron éstos de Valencia podría repetirse aunque luego se estrellen inevitable y penosamente contra los catafractos. Pero ¿podemos esperar eso de Ferrera, Fandi y Escribano cuando de entrada cuentan con no fatigar demasiado a sus enemigos teniendo que banderillear?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 18 de marzo de 2025

PONGA MURUBE EN SU VIDA

Estaremos de acuerdo con Juan Pedro Domecq Solís en que la casta está reñida con la toreabilidad. Su frase histórica era:

'Todos sabemos que la casta y la fiereza, que son las que dan a la embestida esa sensación de riesgo, son algo contrario a la toreabilidad'

Para que el maestro construya su obra de arte, el toro tiene que venir lento, conforme más lento mejor. Es lo contrario a lo que Justo Hernández califica como embestir aborrascado. Se diría que el torito tiene que dejarse de borrascas y venirse anticiclónico, si caemos en la trampa de hablar usando esas ridiculeces de los taurinos, con su clase, su disparo, su descuelgue, su ritmo y sus memeces varias, que ni Belmonte ni Manolete entenderían.

La toreabilidad sería nobleza y temple, que sumadas nos dan la manida clase, palabra tan recurrente en el mundillo como odiosa al aplicarla a un toro de lidia. Ellos dicen que el toro tiene que embestir bien, con formalidad, porque si no, el diestro no puede acoplarse para expresar lo que lleva dentro. 

Lo que los maestros de principios de siglo XX preferían era Saltillo y Murube. Sobre este segundo encaste, ya saben lo que pontificaba Gallito. No cabe duda de que esta sangre aporta toreabilidad al guiso y si además te proporciona caja, se te abrirán las puertas de las grandes ferias e incluso se te puede apuntar alguna figurilla.

Se acordarán de esta entrada donde hablábamos de que en la Unión nunca iban a mover ni un dedo por los encastes minoritarios. '¡Métanse eso en la cabeza!' exclamaba uno de los santones del domecquismo. Criticábamos allí a algunos de los ganaderos minoritarios porque nunca han querido vender. Planteábamos la posibilidad, que jamás desearía Victorino, de que un fulano le comprase vacas para cubrirlas luego con un semental de Murube y así vender 'victorinos negros'. Resultarían menos revoltosos, más dóciles, menos borrascosos y, en definitiva, más toreables.

Esta introducción viene a cuento del reportaje que Torista de Francia ha hecho en la ganadería de Hijos de don Ignacio Pérez-Tabernero, lo que hasta hace poco fuera Hoyo de la Gitana. Pulsen aquí y vayan al 2'50'', donde uno de los hermanos informa de que han metido Murube en sus santacolomas:



No es nada descabellado, por supuesto. Ya saben que lo suyo era Graciliano refrescado o mezclado con Buendía aunque ya veríamos si lo que empezó siendo Graciliano se ha mantenido con una pureza digamos que notable o aceptable. 

Dice Ignacio que actualmente mantienen dos líneas: la de Santa Coloma, con cuatro sementales suyos, y otra con vacas santacolomeñas a las que están cubriendo dos sementales murubeños de Ángel Sánchez y Sánchez.



Entendemos que harán lo lógico si metes sangre de Murube, que es incorporar sementales y no vacas para ser cubiertas por santacolomas. En el campo charro se sabe que no resulta poner vacas de Murube con sementales de Atanasio, por ejemplo. Tiene que ser al revés, por eso decimos que los hermanos de Galleguillos deberían hacer lo teóricamente correcto en esa nueva línea: toros de Murube que cubran las vacas de Santa Coloma. José Manuel Sánchez, de Castillejo de Huebra, se lo decía a Viard:

'Si las becerras de Murube te salen con mucha clase, muy sositas, acabas con el toro manso perdido'

¿Es sosito lo de Murube? Nos responde José Murube Ricart:

'El toro que sueño hoy debe galopar largo tiempo en la muleta, humillando, viniéndose de lejos y, a ser posible, dando muestras de suavidad. Además, los toros alegres duran menos. Los sositos se crecen y duran más... Yo busco clase, calidad, humillación y que duren'

Ahí lo tienen. Suavidad, humillación, galope y duración, el póquer del toro posmoderno. Si encima son sositos, la miel en la sopa. ¿Estarán buscando eso los hermanos Pérez-Tabernero? Si no es así, lo parece. 



Esos toros nobles y templados de Murube son los que criaba Félix Cameno. Que pregunten a Antoñete aquel verano de 1965. Paco Parejo le dijo que lo de Cameno no podía fallar y así fue. Tras aquel festejo el maestro recuperó la moral. Lo bueno es que lo de Murube es tan boyante y/o pastueño que se sobrepone a las intenciones del propio ganadero. Esto decía don Félix:

'Yo no estoy de acuerdo con esa teoría de que los toros se parecen a su dueño. Yo tengo fama de ser un ganadero con mala leche y lo cierto es que mis toros embisten siempre con mucha nobleza...'

Cuando se suicidió, los Lozano se quedaron una parte de sus murubes, que son los que terminarían en Castillejo de Huebra. Hace poco un amigo lector nos decía que las figuras no se salen de sus preferencias domecquistas ni para matar murubes del hierro de Zamarril. Hombre, es que aquello igual no es puro Murube, ¿eh? Todos conocemos a los Lozano. El citado José Manuel Sánchez contaba también esto a Viard:

'Un día que fui a su finca para ver los murubes me veo un toro de Núñez con las vacas. Pregunté a Pablo Lozano qué hacía ahí y me dijo: 'no, nada, que se me habrá escapado y ha saltado la cerca y no sé qué y no sé cuántos...' Él era muy partidario de cruzar. Pues vuelvo a los veinte días ¡y el toro seguía allí con las vacas! Querían colocarme ganado de Alcurrucén pero teniendo cuatrocientas vacas estaba claro que me iban a endiñar el desecho. De lo de Urquijo había unas  doscientas vacas que se vinieron conmigo en 1987 aunque me escondieron quince o veinte porque son bastante golfos... Estaban todas flacas y tenían mucha clase pero muy poca fuerza...'



Volviendo a los hermanos Pérez-Tabernero, ¿a qué viene esto de meter Murube que, por cierto, también ha incorporado a su vacada otro conocidísimo ganadero salmantino presente en grandes ferias? Pues primero a buscar tamaño para entrar en las plazas de primera y, segundo, docilidad, esto es, a eliminar o atenuar el picante que pudiera tener lo que crían de Santa Coloma. Si estas dos no son las razones, que nos lo desmientan. En el caso del otro ganadero conocido, no necesita tamaño pero sí esa toreabilidad murubeña que ya gustaba tanto a Gallito hace más de cien años.

Así está el patio ganadero. Casi todos remando en la misma dirección, la de la toreabilidad, o sea, la de la poquita casta y que el toro no se mueva, para que así el diestro de turno nos atosigue el alma pegando pases sin piedad. Son esos toros que los taurinos dicen que van dormidos. Es una somnolencia que se transmite al espectador, como si fuese un picotazo de la mosca tsé-tsé, aunque los del mundillo se llenen la boca diciendo lo de '¡qué toro más güeno!'

Lo comentaba Dávila Miura en una retransmisión hablando de un ejemplar de encaste Domecq de 619 kilos y muy ofensivo por delante:

'el toro tiene una gran docilidad... es que parece mentira que un toro con esos pitones y sus más de seiscientos kilos sea tan dócil... ¡hay que ver dónde ha llegado la selección!' 

Hombre, maestro, cambie usted el verbo y diga que hay que ver cómo ha degenerado la selección. Y otra cosa: ¿usted cree que a ese toro que pasa con el picotazo y luego embiste al paso, empapado en la tela, se le puede aplicar el calificativo de bravo?



Pero la reflexión es la que planteaba Domingo Hernández: aclaremos quién debería ser el consumidor del toro. ¿Lo es el torero, junto a su mariachi de críticos paniaguados, o el público orejil, que es quien mantiene el tinglado? Aunque quizá van todos en el mismo barco... ¿Alguien piensa que los clientes son los cuatro aficionados de la portátil que forman la escasa parroquia de nuestro modesto blog? A ver qué dice El Capea, ganadero murubeño:

'Es indudable que la mayoría de ferias se mantienen con el festejo entendido como divertimento pero la subsistencia de una ganadería pasa por la casta y la bravura y la única manera de calibrar eso es el caballo. Tendría que ser así aunque luego en la plaza el primer tercio sea un trámite. Y lo que está claro es que después, ya sabemos todos que el negocio y el dinero están en la muleta.'

Parece claro, ¿no creen? Los ganaderos de Galleguillos se apuntan al carro de aguar el vino. Ya escucharán en el citado vídeo que Ignacio no para de insistir en que:

'Queremos un toro del siglo XXI, que dé emoción pero que, sobre todo, tenga algo fundamental para nosotros: la buena clase en la muleta para que triunfen los toreros'

Blanco en vasija, leche fija. Probablemente cada vez será más difícil ver imágenes como ésta de un toro suyo en Vic-Fezensac:



La pregunta que haríamos a los hermanos es si para ese viaje hace falta alforjas. Lo decimos porque igual se quedan en terreno de nadie: ni pedirán sus toros los toristas, ni los querrán ver los toreristas. Y entonces, ¿qué?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


domingo, 16 de marzo de 2025

¿HA APRENDIDO CASTAÑO A MATAR?

Aunque fulminó a su primero con una entera sin puntilla, nos dejó con la duda tras verlo matar en su primer compromiso del año en Villaseca de La Sagra.



Fue en el festejo benéfico para el cáncer infantil. El alcalde aseguró que todos los actuantes lo hicieron desinteresadamente y que tenía mucho mérito porque además los toros estaban en puntas. Hombre, el primero no lo parecía, ¿eh? 



La corrida era de seis ganaderías pero se cayó Mayalde y hubo que pedir a la granja Lozano otro toro.




ROBLEÑO. Su primero era un toro negro zaíno, gordo, rabilargo, con poco cuello, de Alcurrucén. Además era blando y venía picado del campo, una filfa.



Con estos pitones:



Trote cochinero muy cargante del animalico y dos varas insulsas yéndose. Robleño salió con su ridículo estoque de bambú, que creíamos que había jubilado, y capeó el molesto calamocheo del toro en medio de una notable sosería.



Pinchazo, otro que escupe y estocada corta, tendida, más dos descabellos.



El cuarto era de Rehuelga, negro azabache, bragado, cornilevantado, terciado y alto de agujas:



Tres varas a cuál más trasera de De Pedro, además barrenando. El torillo quedó para el tinte. Se paraba, probaba, cambiaba el viaje y se distraía, siempre al paso. Robleño sacó el poco petróleo que había, poniéndose pesadito. Dos pinchazos malos con la mano por la estratosfera como ven, otro hondo escupido y se echa.



CASTAÑO. Su primero era de Alcurrucén, negro mate, listón, silleto y cornialto:




Dos varas inanes, lidia aterciopelada de Sánchez y apuros de Sierra.



El toro se desplazaba con protestas pero Castaño las acalló, especialmente al natural. 



Teníamos una gran curiosidad por ver si habían desaparecido este invierno todos sus problemas con la espada. Acierta armándose en la natural y se perfila muy lejos pero caza al toro a capón, dejando una entera caída sin puntilla. Oreja. Eso que hemos puesto de que lo cazó es lo que nos deja con las dudas:



El quinto era de Pallarés, cárdeno oscuro, bragado, carifosco, listón y ojalado:



Majada pequeño nos indignó en el primero con esta carioca en el lomo. Señaló bien en el segundo y eso hizo que se marchase entre inconcebibles ovaciones a pesar de haber hecho este estropicio al pobre toro:



Nos da la impresión de que estos picadores jovencitos y de figura fina como el citado o Sandoval pequeño gozan del favor de la afición sin fijarse en nada más.

El toro estaba loco por la madera pero se venía con alegría. Castaño le dio aire y anduvo firme y suelto, dando la impresión de estar bien mentalizado para lo que tiene por delante:



Vuelve a acertar en la natural, algo hemos ganado, pero la estocada queda en una media tendida por dejar la mano suelta aunque con la atenuante de que el toro no tragó. Observen las piernas porque no tuvo intención de cruzar:



Descabello, oreja baratita y demencial azul del presidente Basco al toro. ¿Quién lo pidió? Hasta los festivos comentaristas televisivos se extrañaron, con eso está dicho todo.




MOLINA. Su primero era de Ana Romero, cárdeno claro, rabicorto, veleto y un poco apretado, que salió acalambrado de atrás. 



Derribó casi sin querer. Acudió tres veces pero con poco castigo.




El torito quería pero no podía ya que sus patas eran de alabastro. Ningún interés. Media caída, trasera y atravesada que basta. Aquí estuvo bien el presidente sin conceder casquería. 



El último era de El Montecillo, el que más esperábamos, sí, el de Domecq: colorado ojo de perdiz, badanudo, bien encornado y bien rematado. 



Para nuestro gusto fue el de más trapío de la corrida, sin necesidad de exhibir cuernos antediluvianos:



Por fin vimos un buen puyazo. Fue Cristian Romero y no era fácil, con el toro viniéndose al relance como un tren y metiendo luego los riñones. Ninguno empujó con la fe de este juampedro:



En banderillas el toro estaba atento a todo y saltaba antes de arrancarse. Molina empezó embarullado y luego adoleció de mando en la muñeca.



Tuvo suerte de que el toro fuera perdiendo gas porque en ningún momento se sintió toreado. Por supuesto que para los televisivos la culpa era del toro, al que criticaban su falta de entrega y el llevar la cara a media altura. Es lo que nos espera: los diestros nunca tendrán la culpa de nada porque hay que comer en el mismo pesebre.

Lo mejor que hizo en toda la tarde fue esta estocada contraria tirándose bien pero perdiendo la muleta. Oreja, con petición que no parecía mayoritaria:



Como decíamos al comienzo, nos quedamos con la duda de si Castaño ha aprendido a matar o no. A ver qué hace en Madrid con los de Adolfo. En Villaseca pensamos que en ese primero que liquidó sin puntilla la flauta había sonado por casualidad. Esa mano derecha suelta, esa izquierda que no termina de mandar, esos pasos inseguros hacia el toro... Ojalá nos equivoquemos.



Estuvo bien De Blas recomendando a los espectadores que acudieran a ver Tardes de Soledad. Por lo que dijo dio la impresión de haber entendido perfectamente que la película no va sobre el toreo, cosa que los taurinos no han comprendido. Ellos querían ver verónicas y naturales... ¡Qué le vamos a hacer!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.