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jueves, 9 de abril de 2015

EL DESPRECIO DE FANDIÑO POR LA SUERTE DE VARAS

Teníamos pendiente enseñarles algunas fotos de la fallida encerrona de Fandiño en Las Ventas. No se preocupen que no vamos a aburrirles con fotos similares a las que habrán visto ya un montón de veces. Nos centraremos en el desinterés que mostró el diestro por el primer tercio durante toda la tarde.

 
Bonita media al de Escolar

Han pasado los días y hemos leído algunas opiniones donde algunos van con paños calientes respecto al diestro. No lo compartimos. Si somos severos en nuestros juicios con las figuras, tenemos que serlo con Fandiño por su actitud aquella tarde.

Algunos de los más 'comprensivos' prefieren recordar su gesto audaz, su valentía al proponerlo, las ganaderías que escogió, la respuesta del público... Sí, no lo negamos porque desde aquí fuimos los primeros en reconocerlo bastante antes del Domingo de Ramos (ver entradas en el archivo del blog, meses de febrero y marzo). Pero entenderíamos esos paños calientes si el titular al día siguiente hubiese sido del tipo 'Fandiño se estrelló contra toros imposibles' o 'Fandiño malogró un gran triunfo con la espada' o 'Fandiño fue cogido y no pudo completar una gran tarde'.

Revolera al pablorromero

Nada de eso sucedió. Fandiño estuvo fuera de cacho toda la tarde, se vio superado por el ambiente, no demostró su valentía habitual, bajó los brazos de forma tan apática como patética y encima mató mal -incluso entrando a paso de banderillas al toro de Palha en foto que les ahorraremos para no echar más leña al fuego-. Vean cómo cita fuera de cacho al de Escolar:


Pero lo que nunca le perdonaremos es que despreciase la suerte de varas, que es lo que vamos a recordar aquí. Eran ovaciones gratis que se hubiese ganado porque, con esas ganaderías, muchos aficionados querían ver un buen primer tercio. Pues de eso, nada, ¡qué mal aconsejado! Y toda esa gente joven que aquella tarde había en la plaza se hubiese admirado de ver cómo un herbívoro se arrancaba de lejos para embestir a un caballo y encima crecerse con el castigo. Esperábamos una especie de concurso de ganaderías. No sucedió nada de eso (hasta que el público se lo pidió, como veremos).

El primero de Partido de Resina era un torete de mantequilla (y, para nuestro gusto, acochinado). Vean a Prados levantando el palo, traserísimo, por cierto).

 

Esta señorita llevaba el mismo hierro que el titular, tenía el mismo trapío y seguro que no era tan blandita de remos (ya les enseñó el tatuaje nuestro amigo Tauro):

 

El segundo de Adolfo no merece ningún comentario porque recibió un par de inyecciones en forma de picotazos ya que su pujanza no daba para más. El torete sólo servía para hacer de enfermero corriéndole la mano pero para eso hay que ser Urdiales. Nos hubiésemos aburrido igual por la poca entidad del enemigo. Fandiño lo citó de lejos en la primera tanda. Luego, si le bajaba la mano se iba al suelo ('¡bájale la mano aunque se caiga!' decía para sí un abuelo detrás de mí). Qué muletas más grandes llevan los matadores actuales ¿no les parece?


Lo del cebadita fue vergonzoso. El subalterno del picador reserva no hizo nada por evitar que recibiese un duro puyazo en toriles y, cuando fue a Óscar Bernal, el titular, éste le perpetró una carioca absolutamente infame, trasera y contraria. Por supuesto, tapando la salida como hicieron todos los picadores sin excepción. Véanlo:

 

Al toro de Escolar sí lo dejó largo porque hubo un grito unánime en la plaza: '¡DÉJALO!'. Fandiño lo dejó pero encogiendo los hombros mientras se retiraba como diciendo '¿eso es lo que queréis? No lo entiendo...'. Pues sí, amigo, es lo que queríamos en todos los toros. Lo que hiciste tú es robarnos el posible espectáculo y eso no te lo perdonamos.

 

Tapar la salida fue la norma durante todo el festejo, una auténtica vergüenza. Vean aquí cómo se la tapa Israel de Pedro al de Escolar:


Este es el quite por chicuelinas que ya comentamos que no venía a cuento:

 

En algún sitio hemos leído que el victorino era bravo (?). Señores, ¿cómo se puede saber si un toro es bravo cuando en el primer puyazo el subalterno Lara lo puso bajo el peto? Luego recibió un segundo donde Agudo barrenó a conciencia. Pero, sin un tercero y tapándole la salida, nunca sabremos si era bravo de verdad porque ya saben que fue devuelto. Observen la mano izquierda de Agudo tapando la salida:

 

Al sobrero le pegó un segundo puyazo en el lomo para echarse a llorar.

Y el sexto, el que con más fe hubiese ido al caballo de largo, el de Palha, fue puesto en suerte por Fandiño de puro trámite (su cabeza ya no estaba en Las Ventas). Acudió tres veces y ya miraba de reojo al caballo en cuanto saltó al ruedo. Ahí podríamos haber visto algo decente. Ni por esas. Aquí se ve el apuro de Esquivel en el marronazo al toro portugués:

 

Ahora se nos anuncia Sánchez Vara en Guadalajara con seis toros precisamente de Palha para velar por la suerte de varas. Él es un torero valiente pero limitado aunque, si luce a los toros en el caballo, podría verse un buen espectáculo.

No obstante, desde aquí hacemos una propuesta: acabemos de una vez con las encerronas de seis toros. Para que la cosa salga bien deben darse cuatro circunstancias bastante improbables a nuestro modesto entender:

1. Lucir los toros en el primer tercio
2. Variedad con el capote
3. Variedad en las faenas
4. Seis estocadas

A día de hoy, eso es poco menos que imposible (aunque El Fandi se preocupó bastante de que la cosa fuese más que aceptable en Granada hace dos años, sí, El Fandi). Que conste que si algún torero quiere matar seis toros sin cobrar por motivos altruistas, ahí no tenemos nada que decir (lo va a hacer dentro de poco El Juli en Cáceres , le felicitamos).

Volviendo a Fandiño, no se dio ninguna de las cuatro circunstancias antes apuntadas. Pero es que si se llegan a dar las tres primeras, el vasco fue un desastre con la espada. Fíjense en que la tarde se saldó con una estocada correcta -al sobrero-, dos traseras -una de ellas que asomaba-, dos medias, cinco pinchazos y doce descabellos. Ya me dirán ustedes...

Esta es la media al de Escolar, que le echó la cara arriba y le golpeó con el pitón en la mejilla:

 

Nos consta que el torero está afectado por el fracaso. Nos consta también que nuestras queridas figuras respiraron aliviadas. Nos preocupa la proliferación de encerronas. 

Y nos indigna el profundo desprecio que muestran casi todos los matadores por el primer tercio. Por eso estamos deseando ir a Francia donde el público de las plazas serias obliga a hacer bien la suerte.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Céret (con un caballo de la cuadra de Bonijol, no se equivoquen)


4 comentarios:

  1. Tenía pendiente darte mis impresiones y no sacaba tiempo. Porque ha sido de las pocas veces que no estoy de acuerdo contigo.

    No comparto esa idea de que no nos dejara ver los toros. Los primeros no se prestaron como bien se ha comentado y los tres últimos los enseñó todos, es cierto que un poco manejado por la demanda del público. Pero enseñar ese Palha, cuando ya estaba completamente vencido... qué más se puede pedir.

    Lo peor de Fandiño, además de que no aparecieron sus mejores virtudes como son el valor y la espada, fue cómo lidió durante toda la tarde. Superado de salida con la capa, haciendo las cosas a la contra, con muy poca inteligencia. Toreando a los Albaserrada en redondo desde un principio, o cambiándole los terrenos a base de enganchones como hizo con el quinto bis para llevárselo del 7 al 10 para hacer allí la faena. En definitiva, un desastre.

    Pero en el caballo pienso que vimos todo lo que se podía ver. Ahí queda ese segundo puyazo al Escolar desde los medios, fue maravilloso el galope del toro y cómo se agarró De Pedro.

    Saludos, Pedro.

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  2. Lástima que tus opiniones lleguen cuando la cosa ha perdido un poco de actualidad.
    Yo pienso que todos los toros se prestan a que se luzcan en el caballo poniéndolos de largo. Esa tendría que ser la norma. Después ya veremos si se arranca o si pelea bien bajo el peto, pero el matador tiene que hacer las cosas bien. Eso debió hacerlo en los tres primeros. No lo hizo y lo del tercero fue ignominioso (desidia por quitarlo del reserva y carioca infamante con el titular).
    En el de Escolar todos estamos de acuerdo en que lo pone largo porque se lo pide el público, cosa que dice bien poco de él y de su interés por la lidia (De Pedro se agarra bien pero le tapa la salida sin compasión, ojo).
    Cuando parecía que se daba cuenta de que queríamos ver algo en el primer tercio, sale el de Victorino y su peón lo mete bajo el peto donde le dan a base de bien ¡qué mal!
    El sobrero medio lo puso un poco de largo pero como quien va al dentista y el de Palha, de acuerdo en que estaba ya desquiciado, pero era un toro bravucón que hubiese galopado alegre al caballo en caso de hacer las cosas como hay que hacerlas (por eso decía yo hace meses que era un toro para ponerlo el primero de la tarde, jamás el último ya que en la muleta era una lotería).
    Yo esperaba, como digo, un mini concurso de ganaderías, poniendo a los toros largos y sacándolos del peto con diligencia para dosificar el castigo. Nada de eso hizo el vasco y por eso me indigno.
    Respecto a todo lo que comentas después, estamos de acuerdo, casi eres más duro que yo al hablar de 'desastre'. Pero es la verdad.
    Y ya veremos si Fandiño remonta o se mete en el pozo y no sale nunca más.
    Saludos cordiales desde Tarragona e, insisto, una lástima que nuestro contraste de pareceres haya llegado tan tarde.

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  3. A lo mejor es que tenías demasiadas expectativas imaginando una mini concurso de ganaderías. Y eso en Las Ventas es muy complicado de ver, ya sabemos la fobia que tienen los toreros a enseñar los toros porque dicen que luego el público se equivoca.

    El primer puyazo que cogió el de Victorino fue de bravo, estampando el caballo en tablas y encelándose, una pena que no aguantara. El de Palha nos engañó a todos, se arrancó al galope un par de veces y a punto estuvo de desmontar al picador del choque tan violento, después se amilanó.

    Aunque haya perdido actualidad siempre es buena hora para discutir de toros, jeje.

    Saludos.

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  4. Tenía todas las expectativas pero es que me las había provocado el propio Fandiño escogiendo esas ganaderías. Si la encerrona la hace con seis zalduendos no estaríamos hablando así (entre otras cosas porque por lo menos yo no hubiera asistido a esa corrida).
    Y llevas razón en que en Las Ventas, la suerte de varas poco menos que no existe, es el trámite engorroso de casi todas -o todas- las plazas españolas.
    Saludos.

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