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martes, 17 de mayo de 2016

FERIA DE VIC, 2016 (3): VALDELLÁN

LE CAMBIO LOS SEIS DE HOY POR UN 'CUBANO'

Fueron todos negros excepto el sobrero. Tuvieron romana y sacaron astillas de los burladeros. Pero renquearon más de lo debido y, a pesar de las veintitrés entradas al caballo, sus peleas fueron muy inferiores a lo que se debe exigir a esta ganadería. En la muleta tuvieron 'duración', como dicen ahora los cursis.

A la salida, nos quedamos más solos que la una diciendo que la corrida nos había decepcionado (quizá por culpa nuestra al haber tenido demasiadas expectativas). Estos fueron los seis toros:






Este de abajo fue el sobrero que cogió a Valencia. Cárdeno, bragado, meano corrido, axiblanco, ligeramente coletero, calzado de atrás, estrellado, rebarbo, caribello y falso girón.


CHAVES. Su primero hizo una pelea extraña en el caballo: en el primero empuja con un sólo pitón, como el tal 'Cobradiezmos', y sale suelto, en el segundo hace una pelea vulgar y le levantan el palo, la tercera entrada no cuenta porque el picador perdió la pica y en la última, después de tardear bastante, se arrancó con alegría y empujó de lo lindo.

Es este 'Corralero' de aquí abajo:


El toro era boyante por ambos pitones pero Chaves no se centraba. Jesús Talaván le gritó '¡abajo!' y Chaves le bajó la mano pero con un trasteo mediocre. 



Con la izquierda pegó afortunadamente sólo una tanda porque fueron mantazos. Sobró su movimiento de caderas y sus gestos chulescos que se nos antojan poco toreros.


Echó el brazo por delante pero dejó una estocada en el sitio, vean:


Su segundo fue otro vulgar en el caballo y desangelado en la muleta. Chaves es torero para fajarse y esto no le va.  Le pegó treinta y cinco pases todos olvidables. No es un decir, los contamos. Dos pinchazos y bajonazo con degüello sin cruzar. Lo mejor que le hizo fue este remate con las manos bajas:


VENEGAS. Su primero manseó en el caballo pero en banderillas sacó casta y se estaba viniendo arriba cuando se rompió una pezuña. Una lástima porque era pronto y repetidor. Dio un sainete para matarlo.

Adalid dejó en este toro el único par en que cuadró en la cara ¡Quién te ha visto y quien te ve! Los dos que puso al último fueron vergonzosos pero le aplaudieron igual por ser vos quien sois, nada más. Este fue el único decente:


El quinto, otro blandito como el anterior. Pelea desigual como sus hermanos: empuja dejándose pegar en el primer puyazo, va en el segundo distraído, sale suelto en el tercero y escarba y tardea para acudir finalmente al peto en el cuarto regateando. Así fue más o menos toda la corrida en el primer tercio.

Con la muleta, Venegas no nos demostró nada a pesar de que calentó al público.  Lo mejor, dos pases de la firma con la izquierda.


Tras una estocada trasera y desprendida tapando la cara del toro, la presidencia estuvo seria y aguantó sin concederle la oreja de petición no mayoritaria. 



Muy bien el presidente, asesorado con seriedad por el trianero Patxi. Tras la bronca sonaron los aplausos de los aficionados cabales, los mismos que hubieran aplaudido al señor Camacho si aguanta el chaparrón el primer día.

VALENCIA.  Estuvo mal, sin sitio. Lo mejor, un farol de rodillas en el tercio, mucho más difícil y arriesgado que la larga afarolada porque hay que manejar los dos brazos y el capote vuela menos. Esta era su actitud al sonar los clarines (no levantó la mirada hasta que el toro remató en el primer burladero):


Su primero era de gran trapío pero renqueaba de salida. Encima se lastimó también una pezuña y lo tuvo que matar, muy mal, por cierto: pinchazo sin cruzar, otro que escupe, otro arriba, media caída atravesada tirando la muleta y descabello.

Su segundo se devolvió por cojo y salió ese sobrero cárdeno. Se llamaba 'Guantero'.

En el primer puyazo empujó con un pitón como homenaje a Cobradiezmos, luego cabeceó a gusto en el segundo. Salió suelto en el tercero y huyó en el cuarto.

Pero héteme aquí que en la muleta sacó carbón del bueno, repitiendo con codicia. Y se comió a Valencia.


Lo desarboló hasta que se lo llevó por delante pegándole una cornada en la parte posterior del muslo y golpeándole en las costillas.


Y fue en el mismo sitio donde hacía un año también otro de Valdellán, el 'Cubano' del titular,  lo había mandado a la enfermería.

Salió Chaves, que toreó muy bien sobre las piernas sin buscar lucimiento. Media atravesada y caída y el toro que volvió a sus orígenes yendo a morir a chiqueros.

El año pasado decíamos que ojo con que la ganadería de Valdellán se les fuese de las manos si les salían más Cubanos porque se la tendrían que comer con patatas. Pues, la verdad, nosotros echamos de menos que este año en Vic saliese por lo menos uno como aquel.

Comimos en un restaurante de Vic cuyo lavabo estaba engalanado con los carteles de la Feria de distintos años. Decoren ustedes un lavabo público en España con carteles de toros y verán lo que ocurre. En Francia no ocurre nada porque es un país civilizado.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





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